1955 VILLENA Y SUS AGUAS

VILLENA Y SUS AGUAS... Por M.G.
Las sucesivas captaciones de aguas en el término muni­cipal de Villena y el progresivo descendimiento del nivel de las mismas, con el sacrificio económico que supone para los agricultores la ampliación y mejora de las instala­ciones mecánicas, han creado indudablemente una situación confusa de malestar y alarma. Últimamente se ha agudizado la preocupación de los hombres de nuestro campo con las declaraciones hechas por la C. O. S. A de Alicante, expo­niendo que dicha Entidad trata de amparar e impulsar la constitución de un Grupo de Colonización que comprenda a numerosos pueblos de la provincia para la construcción de un enorme canal con capacidad no inferior a 2.000 litros por segundo y que, partiendo de la zona Norte, conduzca las aguas obtenidas del subsuelo hasta las zonas necesitadas de riego.
Regante de "El Caracol" (Foto Menor)
Si la riqueza es siempre motivo de mayor preocupación, es indudable que en Villena se cumple plenamente en la actualidad este aforismo. El intentar crear una amplísima zona de riego a expensas de aguas subterráneas, cuando precisamente el nivel de las aguas desciende, es comprensible temeridad que nos consta por las hondas repercusiones que en el futuro pueda tener la pugna entre tantos intereses como se van creando. Repetidas veces se ha ex­puesto en Villena este criterio; sin embargo, el justificado afán de regar de los agricultores de otras zonas y el injustificado interés especulativo de los comerciantes de aguas, han impe­dido la búsqueda de una solución entre tantos intereses dispares, ya que la complejidad del problema se encuentra agudizada por la insuficiencia legislativa en esta materia, especialmente en lo que a subterráneas se refiere. La superficie de riego a expensas de aguas subterráneas sigue ampliándose en extensión superior a la que prudentemente corresponde, observando el paulatino descenso piozométrico de las mismas y a pesar de que las nuevas instalaciones si­guen distrayendo o amenguando en la mayoría de los casos los aprovechamientos preexis­tentes.
Intentar hacer a la altura de este año 1955 un estudio de las causas que son el origen de esta situación sería tanto como realizar un estudio profundo de la vieja política de los pue­blos, con sus luchas localistas, intereses particulares, prevaricaciones, caciquerías, etc. Si al­guien deseara profundizar en este tema con criterio imparcial y objetivo, prescindiendo de nombres que puedan herir la sensibilidad de sus descendientes, le brindamos la oportunidad de bucear en las actas de acuerdos municipales y en los rancios y par­ciales periódicos de la época.
A finales del pasado siglo, que­daron agotados los manantiales a cu­yo alrededor funcionaban las viejas Comunidades de Regantes por la instalación de numerosos pozos ar­tesianos. La puesta en marcha poste­riormente de potentes motores de elevación por Compañías explotado­ras de aguas para conducción de éstas a otros puntos de la provincia, y la instalación reciente de potentes bombas verticales, amparados en el carácter privado de estas aguas que antes fueron públicas al manar naturalmente y discurrir por muchos cauces públicos­ señaló el período de la anarquía en la explotación de las aguas de Villena, en que Comunidades, Compañías y propietarios particulares se defienden profun­dizando o ampliando sus instala­ciones, ya que constantemente siguen mermándose recíproca­mente el caudal de sus aguas sub­terráneas.
La "Acequia del Rey" en " La Puentecilla" (Foto Soler)
Por Orden Ministerial de 31 de Marzo de 1909, se dispuso que una Comisión destacada del Ma­pa Geológico, constituida por los señores ingenieros de Minas don Luis Mariano Vidal y don R. Sán­chez Lozano, se trasladasen a Villena para realizar un informe que comprobase si eran justificadas las razones de alarma existentes en la localidad por el problema, ya que en aquellos años se presentaban por estos motivos numerosas situaciones que afectaban intensamente al orden público. Tanto el informe de esta Comisión Oficial, como los estudios realizados en el año 1933 por el también ingeniero don Luis García Ros y, en 1947, por don Ricardo Carsí Lacasa, coinciden en algunos puntos esen­ciales y no aminoran, sino muy al contrario, el justificado malestar existente entre los agricul­tores de Villena. Invitamos a los lectores que sienten la preocupación por las cosas de nuestra tierra natal a examinar los citados estudios técnicos, que son hasta la fecha los únicos que conocemos.
Desde el año 1939, se ha venido insistiendo en este problema, no sólo por individualida­des más o menos destacadas, sino por personas que, en función de su cargo, representaban los intereses del municipio, sindicales o de las Comunidades de Regantes, y así, ofrecemos por vía de ejemplo a la curiosidad de nuestros lectores, entre otras, las declaraciones del en­tonces alcalde en el diario “Pueblo”, de 30 de junio de 1941; de los mandos de la Herman­dad Sindical en el órgano de la Cámara Oficial Sindical Agraria “Tierra”, de Septiembre de 1949, y del Delegado Sindical en la Revista "Villena", de Septiembre de 1953. Salvo raras ex­cepciones, ante lo abrumador del problema en lo que a inmediatas soluciones se refiere, siem­pre las autoridades locales han estado atentas, recogiendo las aspiraciones de los agricultores, siendo la regulación y ordenación de las aguas de Villena una aspiración permanente.
En Asamblea Plenaria celebrada por la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos en el Teatro Chapí el 13 de Enero de 1946, a instancias de los agricultores y comuneros de las Comunidades de Regantes, se acordó elevar a los organismos del Gobierno instancias ex­poniendo el problema en los términos que ya se hicieron públicos en el órgano “Tierra” citado, pidiendo “una Ordenación que garantice por lo menos los derechos preferentes de Villena a sus aguas”. En 30 de junio de 1948, la Hermandad dirigió escrito al Sr. Alcalde del M.I. Ayuntamiento de Villena, solicitando que, a tenor del artículo 23 de la Ley de Aguas, se ordenase como medida preventiva la paralización de todas las obras que perjudicaban a captaciones preexistentes, en tanto se estudiaba la ansiada Ordenación. El problema fue ex­puesto en el Pleno del Sector Campo de la Hermandad Provincial Sindical de Labradores y Ganaderos en el año 1945, acordándose medidas inmediatas y elevando a los poderes públi­cos esta aspiración, que fue favorablemente informada por la Junta Nacional de Hermandades En el II Consejo Económico Sindical de Alicante, celebrado en el año 1951, la Conclusión VII de la Ponencia de Aguas quedó aprobada en los siguientes términos: “Que se insista, cer­ca de los organismos competentes, en la necesidad de proceder a la Ordenación de las aguas de riego de Villena; en la forma y por las razones presentadas por su Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos en el I Consejo Económico Sindical de la Provincia de Alicante”. Finalmente, en la I Asamblea Local de la Falange de Villena, celebrada en el mes de Marzo del presente año, se tomaron importantes conclusiones en apoyo de la Ordenación.
Puentecillo del "Molinico de Santa María", sobre el río Vinalopó. (Foto Esquembre)
A nadie se le ocultan las dificultades que coartan el logro de esta ordenación, con sólo tener ligera noticia de los artículos contenidos en el Capítulo 1, Título IV, Libro II, del Códi­go Civil y Ley de Aguas de 13 de Junio de 1879, fundamentales fuentes legales sobre la mate­ria. Hasta la fecha, los hombres de nuestro campo han expuesto sus aspiraciones lisa y llana­mente, como estos hombres saben hacerlo, sin parar mientes en cuestiones jurídicas o admi­nistrativas que no son los llamados a resolver. Sólo comprenden que Villena regaba antiguamente con menor sacrificio económico y, actualmente, la situación es cada vez más grave, temiéndose resulte un día antieconómica la explotación de estas aguas. Haciendo un parénte­sis, diremos que la situación en algunas zonas del término comienza a ser grave y que la so­lución de estas zonas, regidas incluso por alguna Comunidad, está en la captación de aguas en tierras más altas del Norte, y, en este sentido, de cara al futuro, damos un toque general de atención. Pero dejemos las múltiples sugerencias que pudieran hacerse en este sentido y sigamos dentro del tema. En esta materia, la legislación de aguas subterráneas intrincada cuestión de vasta complejidad-necesita una profunda reforma de cara a los nuevos tiempos, procurando el predominio del interés público y social sobre el interés privado. Nos encontra­mos en período transicional de la normativa hidráulica española. Es preciso el establecimiento de múltiples limitaciones al dominio privado de las aguas en interés del valor social. Es preci­so establecer el derecho de tanteo a favor de la propiedad de la tierra respecto de la del agua. Es necesario llegar a conseguir coincida el derecho a las aguas con la propiedad de la tierra. Ahí están, abiertas al mañana, las Conclusiones del Consejo Sindical de la Tierra cele­brado en Sevilla en Mayo de 1948.
El "Hoyo de la Virgen" a principios de siglo. (Foto anónima)
Y, para terminar, queremos como fruto de nuestra preocupación por las cosas de nuestra tierra natal, dejar nuestro pequeño esfuerzo como grano de arena en forma de sugerencia. Estimamos que es plenamente compatible la aspiración de los agricultores de Villena con la sedienta aspiración de los de otras zonas; solamente hace falta que por el Organismo compe­tente se exponga conjunta y valientemente el problema sobre la mesa y se le someta a pon­derada discusión. Nada de recelos ni recatadas gestiones al margen de opiniones dignas de ser tomadas en cuenta, si no queremos ahondar diferencias que pudieran surgir en un futuro próximo. En tanto, en Villena, es urgentemente necesario interesar a los poderes públicos en la ansiada meta ordenancista, que no es como muchos estiman un desenfrenado egoísmo localista, sino una aspiración a la regulación y la norma en beneficio general. Es necesario con­seguir, como meta inmediata, la promulgación de ciertas disposiciones legales reguladoras, análogas a las conseguidas por algunas regiones de la Península e islas. Pero antes, tenemos que conciliar intereses, escuchar sugerencias, aunar voluntades hacia la creación de una am­plia Mancomunidad Sindical constituida por Entidades y propietarios de pozos que ayude a resolver los múltiples problemas que en todos los órdenes crean las cuestiones de riego. Es preciso conocer técnicamente la magnitud del problema. Realizar una estadística completa de las instalaciones de captación existentes actualmente, con los aforos correspondientes; reali­zar un detenido parcelario de las superficies del término que se riegan y se regaban; solicitar de las máximas autoridades en la materia un documentado estudio hidrogeológico imparcial y severo, buscando también, jurídica y administrativamente, los medios y soluciones más via­bles en defensa de los intereses de nuestros agricultores, hasta conseguir la ordenación que garantice los derechos preferentes de Villena a sus aguas con la aportación económica, justa y limitada. Y conseguida esta garantía y ordenación, si la naturaleza nos sigue dispensando tan apreciada riqueza, es de justicia ceder las aguas sobrantes para el riego de otras tierras sedientas, pero a los propios agricultores directamente, no a Compañías intermediarias; que entre todas las tierras de España se debe contribuir al robustecimiento de la economía nacio­nal y al engrandecimiento de la Patria, que es lo que más importa. Estamos seguros que Villena, ciudad con historia que ha sabido enfrentarse a más graves problemas, conseguirá lo que el interés de sus hijos y su futura prosperidad demandan.
Revista Villena 1955
Cedida por... Elia Estevan
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