1933/1962 "LA ORQUESTINA IDEAL"

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RECUERDO E HISTORIA DE LA “ORQUESTINA IDEAL”
En estos veintinueve años de su largo período musical, sus componentes no regatearon esfuerzos para mejorar su instrumental y organización; siempre con un espíritu de superación mucho más alla de sus posibilidades.
Unos villenenses, pertenecientes todos a la Banda Municipal, de sangre hirviendo en amor hacia su "Patria chica" y de cabeza llena de fantasías musicales que se entrelazaban con "Puñaos de rosas" y "Brujas" de Chapí; se empeñaron en crear una orquestina: una "Orquestina Ideal". Pues todos sus integrantes se ofrecieron con un altruismo grande, para ver de conseguir que en Villena, cuna de músicos eminentes, se formase una orquesta de estilo moderno, como ya existían en otras ciudades.
En febrero de 1933, un conjunto de saxos y trompetas, violín y trombón, barítono y batería, rodeó el piano de la estupenda profesora doña Lola Navarro Campos, y la Orquestina Ideal empezó a alegrar con sus actuaciones los salones del Círculo Agrícola Mercantil.
Fue el principio de toda una era de ambiente musical que alcanzaríamos hasta 1.962.
Actuaciones de música viva, clásica y moderna dentro del estilo entonces en boga, que deleitó a los villenenses; habiendo amenizado como orquesta de exhibición un buen número de actos benéficos en el Teatro Chapí y en otros salones de diversos pueblos de la provincia.
En junio, pasamos los atriles al "Casino Villenense", y en este círculo nuestras actuaciones se prorrogaron hasta marzo de 1936; fecha ésta en que las ansias de expansión de todos sus componentes abrigaban la idea de montar un bar de estilo americano, con amplísimo salón, bien emplazado y elegantemente ornamentado con alumbrado y decoración en los términos más modernos. Como factor principal nos hacía falta capital y un local céntrico para su instalación.

Todos estos sueños e ilusiones, que con tanta alegría nos hacía latir el corazón, no podíamos realizarlos por las pocas probabilidades que teníamos de conseguir lo expuesto anteriormente; y continuábamos nuestros ensayos y con nuestro pensamiento para tratar de lograr lo que anhelábamos tanto; pues estas aspiraciones nuestras, de que en un futuro próximo veríamos inaugurado el salón "Bar Ideal", nos parecían casi imposible, pura fantasía, un sueño irrealizable, porque a la hora de la verdad no disponíamos de los factores ya mencionados.
La Orquestina Ideal seguía sus artísticas actuaciones en el "Villenense" e iba montando y ampliando su inagotable repertorio, preñado de ilusiones, alegrías y sacrificios. Características de aquella nuestra orquestina era la .armonía que conjuntaban, nuestros instrumentos, y que nos hacía estar siempre bien compenetrados y unidos como amigos inseparables. Con ella vencíamos toda suerte de obstáculos técnicos y nos encerraba dentro de un área d e optimismo que se extendía a nuestros admiradores.
¡Pero seguíamos soñando con aquel Bar Ideal! Sueños verdeantes como nuestra vega y altivos como nuestro castillo. Cuando un día alguien dijo: ¿Y el huerto de don Emilio? Don Emilio López, que en paz descanse, era el dueño del solar donde se construiría el edifico, para luego instalar en él nuestro salón y que en la actualidad está ocupado por "La Exposición". Nota... en el 2010 "Pinturas Nieto".

Fue el "pensat y fet" de los valencianos. Corrimos a su casa; cordial recepción; presentación de nuestros deseos y proyectos; repetición de los mismos por cada una de sus cartas... y don Emilio no cedía, que era imposible, que había muchas dificultades y que éramos unos ilusos... Como quiera que constancia quebranta peñas, don Emilio se ablandó. Nuestro conjunto había sonado en su oído y le había llegado al corazón. ¡Que conste que lo hago porque os aprecio y admiro! dijo al fin. El haría el salón. Nosotros nos ocuparíamos de la decoración e instalación eléctrica.
Y así fue. En mayo de 1936, comenzaron las obras. En junio firmamos un contrato para actuar sábados y domingos en la "Piscina Villenense". Y con estas actuaciones, llegamos a finales de julio, en que unas circunstancias graves e imprevistas no permitieron terminar el salón, quedando tan solo a falta de seis metros de pavimento, instalación y decoración.
El presupuesto para su terminación consistía en 4.500 Ptas. Una suma importante; pues esta cantidad era equivalente al sueldo anual de un buen funcionario.
Nuestro sueño dorado se convertía en terrible pesadilla. ¡Teníamos el agua al borde de los labios y no podíamos sorberla! ¿Cómo acabar e inaugurar el salón?
Este difícil problema, después de darle muchas vueltas y estudiarlo bien a fondo, llegamos a la conclusión de que con 2.000 Ptas. sería suficiente para la inauguración de nuestro bar. El resto ya lo solucionaríamos con los ingresos de nuestras actuaciones.
Pasaron unos días y no tardó en venir a nuestro pensamiento el nombre de un señor que nos haría tan señalado favor, don José Rocher Tallada, que por su simpatía y benevolencia, siempre estuvo dispuesto a favorecer a todos los que a él acudían en demanda de alguna solución problemática.

Fuimos a visitarle, le informamos de nuestra situación y con un gesto de amabilidad y bondad que siempre le caracterizaba, nos dijo : podéis disponer de las 2.000 Ptas. Emocionados no sabíamos cómo darle las gracias, y al mismo tiempo que estrechábamos sus manos para despedirnos, sólo pudimos decirle: Muy agradecidos, don José.
Al día siguiente, con un cheque, retirábamos esta cantidad de una entidad bancaria. ¡Dos mil pesetas! dos mil pesetas que tuvieron la virtud de llevar adelante las obras... y el salón se terminó. ¿Lo recuerdas? ¿Aquél conjunto cubista -era el estilo de moda- aquella combinación de colores negros y naranja que tomaban distintos aspectos, merced a los tubos luminosos que por primera vez se instalaron en Villena; y aquél amplio mostrador ornado de vitrinas transparentes con incrustaciones cromadas? Era una maravilla al decir de los visitantes.
El gran salón del Bar Ideal abrió sus puertas a las seis y media de la tarde del primer sábado de septiembre; aquello era un marco fantástico y maravilloso. Luces verdes, azules, rojas, amarillas... iban transformando el ambiente. Los instrumentis­tas, vistiendo sus uniformes de raso celeste, ocupaban cada uno su puesto en la escalinata del auditorium. Las notas de un brioso pasodoble español y los acordes musicales de aquellos números tonadilleros, saltaron por los aires y se iban posando como rojos claveles en las bocas sonrientes de nuestras mujeres, que se movían por el amplio salón, como mariposas en un gran jardín de fantasía.
Fue una inauguración apoteósica. Forasteros y villenenses no se cansaban de mirar, alabar y complacerse, quedando maravillados de la belleza de las luces y colores que ofrecía nuestro salón.
Ahora, después de tanta grandeza, nuestro recuerdo al fallecido artista don José García Navarro, pintor y decorador, que gratuitamente nos ofreció diseños y trabajo, derramando su arte por el embellecimiento del salon que llegó a conseguirlo hasta el más mínimo detalle. D.E.P.
Pero una preocupación velaba la mirada de muchos. En medio de tanta hermosura y gracia que reinaba en el maravilloso salón, era imposible olvidar los negros nubarrones de tormenta en que nos envolvía nuestra contienda nacional, y no fue posible seguir el plan trazado de actuar los jueves, sábados y domingos. Y en este estado, haciendo un paréntesis musical, transcurrieron las semanas y los meses... hasta llegar al florido mayo de 1.939.
Nuestro salón volvió a verse lleno. Se organizaron conciertos de música clásica española. Afortunadamente, la amplia explanada de enfrente (pues no estaban los edificios de hoy) prestaba espacio para la multitud inmensa que no podía alcanzar un puestecillo en el salón. Y nosotros estudiábamos sin descanso. Saltaban de nuestros dedos los pasajes de Chapí, Bretón y Serrano; Giménez, Alonso, Sorozábal y tantos otros. Recuerdo aquel concierto que se abrió con el pasodoble "por tó lo arto" y a continuación sonó el preludio de Chapí en "El Puñao de rosas". Se interpretó una selección de "La Verbena de la Paloma" de Bretón, "El Sitio de Zaragoza", una fantasía de "La Canción del Olvido" de Serrano y quisimos cerrar con el pasodoble "La Entrada" de nuestro paisano Quintín Esquembre; más no fue posible, porque el público que no cesaba de aplaudir nos solicitó la interpretación de "Las Bodas de Luis Alonso" y tuvimos que complacerle, cosa que hicimos con mucho gusto, ya que veíamos coronados nuestros esfuerzos con el éxito. La I Orquestina había llegado a ser toda nuestra ilusión.En noviembre de 1944, nuevamente fuimos contratados por el Círculo Agrícola Mercantil y la eterna generosidad de don José Rocher nos cedió gratuitamente un saloncito como lugar de ensayo; y fue aquel saloncito academia de estudio y hogar de nuestra Orquesta. En él transcurrió gran parte de los mejores años de nuestras vidas, y aquellos ratos de amistosa armonía, de la que nacieron ensayos, estudios y acoplamientos, que proporcionaron luego bienestar a los villenenses. ¡Qué buenos ratos nos dabais! (nos repiten todavía algunos señores) con aquellas interpretaciones de nuestras zarzuelas.
La Orquestina Ideal, fundida con nuestra ciudad y que durante veintinueve años actuó en toda clase de espectáculos sembrando alegría, optimismo y paz, pasó. ¡Ya no existe! , queda tan sólo su recuerdo.., y éste también pasará; como pasaron tantos otros. Dicen que nada se pierde en el espacio. Quizá un día, lejos de nosotros, nuevos casettes, nuevas máquinas, recojan flotando en los aires de nuestra querida ciudad melodías desconocidas... Serán las de la Orquestina Ideal que no murieron y siguen vibrando en el ambiente, con ganas de volver a llenar de felicidad y paz a sus habitantes. Entre sus notas estallarán todavía los ajustados golpes de nuestro batería José García Pujalte, fallecido el 7 de abril del pasado año, que no ha tenido la dicha de saborear esta crónica. Al pronunciar su nombre quiero rendir un recuerdo como homenaje póstumo a este componente de la orquestina, que durante los veintinueve años de estancia en ella se entregó por completo con toda su voluntad y esfuerzo máximo por el engrandecimiento de la misma. Por su carácter tan benevolente se hizo querer por todos; la más grande ilusión de su vida fue la Orquesta Ideal. Juntemos nuestras plegarias por el amigo perdido, y los claveles y rosas de nuestros jardines sirvan para adorno de su última morada.
Termino esta crónica, que he procurado fuese lo más lacónica posible, tributando el más sincero agradecimiento a todos sus componentes, a los que directa e indirectamente nos favorecieron, y a sus oyentes, deseando vuelva a nacer de sus cenizas, otra orquesta mucho mejor, digna de Villena.
F. DOMENE GARCIA
Extraído de la Revista Villena 1973 Sábado 25 de Octubre Nº 11
Cedida por… Luis García Vañó
Foto orquestina original cedida por… Pedro Alberto Hernández Paraja.
Nos llega una foto de la Orquesta River descendiente de la IDEAL, del año 1955, los componentes son... Luis Navalón, Antonio Ruescas, Valiente y los hermanos Ruescas "Nabos".
Ojalá nunca se olvide esta "ORQUESTINA IDEAL" - Villena Cuéntame.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

AHORA TENEMOS AL GRUPO NOUN

Anónimo dijo...

me parece genial este articulo de la orquestina ideal, y no entiendo como estas cosas se han perdido, gracias villena cuentame por recordar nuestro pasado que parece que fue mejor que nuestro presente

Anónimo dijo...

El trompeta es mi abuelo que en paz descanse Joaquín Pagán Catalán, gracias por publicar dicho articulo.

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