"EL ABUELO" VILLENA Y NAVIDAD DE 1924 Nº 3... REVISTA DEL ASILO DE ANCIANOS DE VILLENA

Llega a nuestras manos este periódico "El Abuelo" del Asilo de Ancianos del año 1924, se recomienda leer integramente no tiene desperdicio... como hemos cambiado.
VILLENA Y NAVIDAD DE 1924 Nº 3
EL ABUELO
Publicado por los ancianos del Asilo, para pedir los Aguinaldos y desear a sus amigos un feliz año nuevo.
PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN
Se reciben donativos voluntarios en metálico y en especies para alimento de los viejos.
REDACCIÓN y ADMINISTRACIÓN
Asilo de Ancianos. Serán colaboradores los que envíen artículos de comer, beber, arder y vestir. No se devuelven los originales.
UN AÑO MÁS
Entramos en el quinto año de la aparición de EL ABUELO en los estadios de la prensa satisfechos de haber cumplido nuestro programa en todas sus partes; distraer a nuestros queridos e inolvidables favorecedores, contarles nuestras cuitas, nuestras alegrías y nuestras tristezas, las cosas del Asilo; charlar con ellos una vez al año de los secretos de esta Casa, donde tantos y tantos afanes han de pasar las Hermanitas para satisfacer las exigentes necesidades de esta pléyade de ancianos. ¡Abrir el corazón a los bienhechores! ¡Es tan grato para los amigos comunicarse y fundirse en apretado abrazo de cariño y de cordialidad!
Ha pasado otro año y con él algunos de los caritativos amigos del Asilo; algunos compañeros también se fueron...
Para ellos la siempreviva de una oración.
Y aquí nos quedamos los demás viejos un tantico estropeados de cuerpo, pero que nos sentimos cada vez más llenos de espirituales alientos, que escribimos estas páginas rebosantes de gratitud hacia todos aquellos, que de alguna manera nos obsequian.
Un año más que EL ABUELO se viste con traje de fiesta para recorrer las calles de Villena, de este pueblo todo caridad — que no en balde lleva en su escudo el titulo de muy noble — para pedir los clásicos aguinaldos que tanto gozo causan en los niños y en... los viejos como nosotros abandonados de los suyos, desamparados del mundo...
Con los aguinaldos os pedimos un poquitín de alegría, de la que tal vez os sobre, ya que esta fecha es la más propicia para las más legítimas expansiones de los hombres y de los pueblos; días en que la Iglesia celebra el Fausto acontecimiento de la Natividad del Hijo de Dios.
Nosotros en cambio, a los pies del Niño, reverentes pediremos por todos para que el año que viene llegue a vuestros hogares repleto de un sin fin de prosperidades, de bienestar, de paz.
LOS ABUELOS DEL ASILO
Apuros de los ángeles
Y sucedió que cuando José y María iban a Belén, al llegar a las puertas del pueblo, la Virgen Santísima sintió aproximarse la hora de su milagroso parto. «José mío, dijo a su esposo, muy pronto daré a luz al Verbo Divino hecho carne para salvar a los hombres; preciso es buscar un albergue digno del Hijo de mis entrañas, porque la noche es muy fría y nuestro pobre Niño puede correr peligro.»
San José atribulado al oír esta noticia, dejó a la Virgen en un portalillo y se encaminó corriendo hacia el pueblo en busca de alojamiento.
Lo primero que hizo fue recorrer las casas de sus parientes, que en aquel momento dormían a pierna suelta, y llamar en todas ellas, pero nadie le oyó; seguramente estaban en el primer sueño.
Apurado el Santo se dirigió a casa de unos conocidos. Tocó también, pero le sucedió lo mismo; nadie le oía o nadie le quería oír.
El pobre José se dirigió entonces a la posada del lugar.—Señor posadero, ¿hará V. la caridad de dar albergue a unos pobres caminantes que no encuentran alojamiento?
¡Pobres dijiste! ¡mala llave para que se abran puertas! El posadero se asomó por una ventana y al ver el humilde aspecto del bendito Carpintero cerró, diciendo que todo estaba ocupado.
Al oír San José la negativa no sabía qué camino tomar. La Virgen esperando en las afueras del pueblo temblaba de frío. La hora de nacer el Niño Jesús se acercaba.
¡Dios mío! exclamó San José ¿será posible que vuestro Hijo Unigénito, que viene a redimir al linaje humano no halle un triste rincón donde reclinar su cabeza? Proveed, Señor, a tan grave necesidad, mi corazón se parte de pena al pensar en las angustias de mi pobre Esposa.
Apenas acababa esta oración, Dios llamó a dos de sus más hermosos ángeles y les mandó que dieran la vuelta a la Tierra para ver si encontraban algún alma buena que quisiera recibir al Niño-Dios.
Partieron los ángeles y empezaron a recorrer las moradas de los hombres.
Mas ¡ay!... los hombres estaban muy ocupados en sus negocios; no tenían tiempo para oír la voz del Cielo, ni lugar para recibir a Jesús.
Entraron en las habitaciones de los magnates, y éstos solo se preocupaban de conseguir títulos y honores, y acostumbrados a oír profanas melodías de sus saraos, no entendían las misteriosas voces de sus conciencias exigiendo que diesen albergue a Jesús.
Llegaron a casa de los ricos e industriales; y unos solo atendían a buscar el refinamiento del placer y otros solo se preocupaban de la marcha de sus negocios y del aumento de sus riquezas.
Fueron a casa de los sabios, y unos estaban resolviendo sus fórmulas y problemas; y otros estaban midiendo los cuernos de la luna.
Entraron en muchas casas y en una encontraban a una señorita devanándose los sesos por embellecerse con potingues y pinturas; otras muy distraídas leyendo «las mil y una noches» o contando cuantos eran los doce pares de Francia; otra muy preocupada porque la modista le había cortado el vestido dos dedos más largo que era de moda.
Todas las gentes comían, bebían, se divertían, trabajaban; pero nadie escuchaba la voz de Dios.
¡Hay que ser grande, hay que ser rico, hay que divertirse! así exclama la muchedumbre.
Entonces el Señor, contemplando tanta ignorancia e ingratitud, dijo: «Habéis creído que la paz y la dicha consiste en estar alto y subir; pues no la encontraréis si no os hacéis pequeños y bajáis; os he enviado a mi Hijo pequeño y pobre y por eso no habéis querido recibirle; pues sabed que no entraréis en el reino de la paz si no bajáis, si no socorréis al pobre en sus necesidades, dándole parte de lo que yo os di. »
A pesar de la amenaza de Dios, todos siguieron corno antes: buscando la paz y la felicidad en las cosas de la tierra.
Dios quiere dar la paz; Jesús quiere que le probemos nuestro amor, y un modo de probárselo es amar y socorrer al pobre que a Él representa.
Cuando llega el pobre a vuestras puertas ¿le atendéis como debéis?
Dios manda a sus ángeles, porque ángeles son las que van de puerta en puerta implorando la caridad para los ancianitos; porque si aquellos dejaron el Cielo y bajaron a la tierra para buscar hospedaje al Niño Jesús, así estas Hermanitas de los ancianos desamparados dejaron el pacífico cielo de su hogar para buscar hospedaje, asistir, limpiar a esos viejos que a su cui-dado están. ¿Oís siempre a los ángeles que a vuestras puertas llegan?
Ellas no quieren nada para ellas; solo quieren que merezcáis la paz del buen Jesús. Procurad merecerla dando a Jesús lo que os pide: liberalidad y caridad si sois ricos; paciencia y resignación si sois pobres, y a todos una buena voluntad para ofrecerle lo que buenamente podáis.
EL TIO JUAN

COPLICAS
Ya se acercan presurosos
los días de las Navidades,
y los pobres del Asilo
os desean felicidades.
***
En el Asilo cantaba
una mañana el tío Paco:
- «Que felices que seríamos,
si nos mandaran tabaco.»
***
Si tenéis camisas viejas
y de sobra un pantalón,
en el Asilo de ancianos
pué tener colocación.
***
Ya se va metiendo el frio
en estos cuerpos tan yertos,
pá recibir leña y ropa
están los brazos abiertos.
***
Ya viene la Nochebuena
con su holgorio y alegría.
¡Hacer algo, almas cristianas,
pá que la vejez se ría!
***
Aunque el cuerpo ya está viejo
es de niño el corazón,
y aunque no tenemos dientes
podemos comer turrón.
***
Al Asilo de ancianitos
todo el mundo ha de querer,
ya que naide pué icir,
cuando viejo ¿a dónde iré?
***
Si quieres llegar a viejo
estando siempre tranquilo,
no te olvides en tu vida
de los pobres del Asilo.
***
¡Hijos nobles de Villena!
¡Almas de buen corazón!
No olvidarse de los viejos
y mandarles el turrón.
***
Al Delegado y Alcalde
le pedimos con cariño,
que manden los aguinaldos
a estos viejos casi niños.
***
Y contentos y gozosos
esperamos de Villena,
que nos mande cuanto guste
pá alivio de nuestras penas.
EL COPLERO

RECUERDO CARIÑOSO
No queremos que este año pase sin que la voz de nuestra gratitud sea oída por doquier, dando a todos la sensación de que el corazón de los viejos del Asilo está repleto de cariño y amor hacia aquellos, que de vez en cuando de nosotros se acuerdan.
Queremos dedicar estas mal hilvanadas líneas a la simpática comparsa de moros nuevos, que todos los años en las tradicionales fiestas que Villena celebra para honrar a su excelsa Patrona, nos obsequia tan delicadamente, que no podemos en todo el año borrar de nuestra memoria aquellos ratos tan deliciosos que nos hacen pasar en los salones del «Círculo Agrícola Mercantil», . ¡No los podernos olvidar! La figura gallarda de los moros nos cautiva; pero nos entusiasma todavía más el recuerdo de aquella suculenta sopa, la delicia de aquellos exquisitos merengues, el aroma de aquellos hermosos puros... que se hicieron humo.
Al hacer público nuestro agradecimiento desde las columnas de nuestro rotativo, cumplimos con un imperativo del deber.
Que sepan los simpáticos y jacarandosos señores que forman esa comparsa que los viejos asilados no les olvidan, que se acuerdan de todos, de Juanico Esquembre, de Coloma, de Ramírez, de Richarte, de Vidal, de Chimo Pérez, de Pepe Amorós, de Mora, de Talego, de Furni, de Montiel, de Soler, de Martínez, y que desde un rinconcico del Asilo están pidiendo por todos ellos salud y prosperidades mil...
¡Qué lástima que tan noble rasgo no tenga imitadores! ¡Y qué Villena entera fuese una comparsa que festejase a los viejos todos los días del año!
Y mientras tanto vosotros moros de tan cristianísimos sentimientos haced que en estos días de Navidad los recuerdos de las fiestas se truequen risueñas realidades; aunque estas realidades solo sirvan para hacer humo...
LOS VIEJOS AGRADECIDOS
BANCO ESPAÑOL DE CREDITO
Sucursal en VILLENA
Ejecución de toda clase de operaciones de Banca.—Ordenes de Bolsa y compra-venta de valores en las de Madrid, Barcelona y Bilbao.—Compra-venta y cambio de monedas.—Cartas de Crédito. Cobro, descuento y negociaciones de letras sobre plazas del Reino y Extranjero, en condiciones excepcionales.— Emisión de giros, cheques, órdenes de entrega y pago, postales y telegráficas sobre plazas de España y del Extranjero. Transferencias de fondos gratis entre Sucursales. Informes comerciales, etc., etc.
CAJA DE AHORROS
Una Cartilla de ahorro, del «Banco Español de Crédito», es el seguro de vida más positivo y eficaz que cualquier persona puede hacer en beneficio propio o de un ser querido.
Las cantidades entregadas con los intereses son siempre del titular de la Cartilla o de sus herederos, en caso de fallecimiento.
Además, para una necesidad o accidente imprevisto, enfermedades o muertes, constituye siempre una reserva segura, propia y eficaz.
La Cartilla, no tiene peligro ni riesgo, pues ninguna cantidad se pierde en caso de fallecimiento prematuro o póstumo.
SUCURSALES EN ESPAÑA Y MARRUECOS
Albacete.—Alcaraz.--Alcázar de San Juan.-- Alcoy.— Algeciras.— Alicante.— Almería.— Azuaga.—Badajoz.—Baena.—Barcelona.--Berja.—Cádiz.—Carmona.—Ceuta.— Ciudad Real.--Córdoba. Don Benito.—Ecija.—Elche.--Granada.—Guadix.—Huelva.—Jaén.—Jerez de la Frontera. —La Carolina.—La Línea.— Larache.--Linares.—Lucena.—Málaga.—Manzanares.—Martos.--Medina del Campo.—Medina de Rioseco.—Melilla.—Montilla. Morón. Motril. Murcia. Palencia. Pamplona.—Pozoblanco.— Puente-Genil.— Pueblonueblo del Terrible.—Ronda.—Segovia. Sevilla. Socuéllamos. Teruel. Tetuán. Tomelloso. Toledo.—Ubeda. Valdepeñas.— Valladolid. VILLENA. Zafra. Zaragoza.
Corresponsales en todas las principales ciudades del mundo
AL NATURAL
—¿Se pué pasar?
—Adelante. ¿Qué se ofrece, tía Genara?
—Pos miusté, que no pudiendo ya aguantar con el genio de mi marido, vengo a que me armitan en el Asilo. Y no se piensusté, que yo soy probe dertó, porque gracias a Dios si tó el vino que mi marido trae á mi casa en la barriga, en vez de tirarlo a la cuadra lo pusiera en una tenaja, ya tendría algunos conos de vino. ¡Cuanto llevo pasao con ese hombre! Y a la verdá que no tengo que echar la culpa a naide, porque yo mesma la tengo; yo estaba mu rebié en mi casa, mi madre mavirtió lo maganto y mosquito quera mi novio; pero que si quieres, yo cansá de que me quisieran bien en mi casa, me escapé una noche y me casullé con él, como si me corriera muncha prisa de empezar a llevar garrotazos y el acabar de comer caliente. ¡Cuantas veces marrepentío de aquella burrá que hice! ¡que bien lo he pagao! Agora entre los años y su genio no puedo resistir mas y me vengo al A silo pá terminar en paz.
—Pero vamos tía Genara, no le eche V. toda la culpa al genio de su marido; tome V. la parte que le toca que no debe ser pequeña. Usted empezó ya muy mal el camino de su estado, pero apesar de ello si V. después se hubiera reconocido, se hubiese convertido a Dios y hubiera sido una mujer buena y laboriosa, hubiera tenido fuerzas y gracias para llevar con paciencia la cruz de su estado, y hubiese obtenido la reforma y salvación de su marido; pero cuando V. se casulló pensaba sin duda en una eterna luna de miel y menudo chascazo que se llevan todos los que piensan como V. Si hubiera V. ido al matrimonio con la intención de servir a Dios, los ángeles le hubieran ayudado a llevar su cruz, pero como se casó V. sin pensar de servir a Dios, pronto vino el cansancio de sufrir- y con la impaciencia y los juramentos, solo consiguió que los demonios se pusieran encima de su cruz y esa es la causa por la cual le pesa a V. tanto su cruz y les pesa a tantas personas de su estado, ¿estamos? A tí te lo digo suegra, entiendelo tu mi nuera.
¿Estamos, tía Genara, estamos?
—Si que estamos... pero es casi condenaos tós los probes que no sabemos ná de pacencia, ni de cruz, ni de Dios; los probes ná mas pensamos que en trebajar y en disfrutar ná mas; y cuando sernos viejos que ya no nus quedan alientos ni para disfrutar ni para trebajar, lo único que nos queda pá entretenernos es un genio de mil diablos que no nus podernos resistir nosotros mesmos; y ya le dije que por eso me vengo al Asilo.
—Con mucho gusto la recibiremos si quiere entrar, pero antes es preciso que den su conformidad sus hijos si los tiene. ¿Tiene V. hijos?
—No mas que una hija y la probe bastante tiene con siete macabeos que son peor que los niños de Ecija; además que como V. habrá oído, el guierno pa la suegra es como el sol de ivierno que sale tarde y calienta poco; y los pocos ahorros que hace los necesita pa visitar los sábados algunas estaciones, y la que llega al calvario es la probe de mi hija, porque dimpués arma un jollín en que termina la fiesta a garrotazos y escándalo del vecindario.
—Según el historial que me hace, veo que es tan triste la situación de su hija corno la de usted.
¿Cómo se las arreglan ustedes?
—Miusté, toa la culpa está en que cuando una es joven ná más se deja una llevar de los güenos mozos y en si tienen las patillas negras o rojas y no nus fijamos en si son güenos y honraos y por esto dimpués vienen las madres mías, porque la luna de miel llega pronto al cuarto menguante, y si dimpués crece algo lo que crecen son los disgustos y los estacazos y las bofetás, hasta llegar al lleno de la desesperación cuando no hay ni paz ni pan.
— Bien, pues tenga V. presente que lo único que queda ahora es lo que resta a todo el que ha obrado mal, cuando lo que hizo ya no tiene remedio: callar y en vez de quejarse echando la lengua al aire y las culpas a Dios, llevar con paciencia la cruz que V. misma se ha labrado, el olvido e indiferencia de los suyos y sobre todo dar muchas gracias a Dios que le ha dejado este camino libre para terminar sus días en santa paz, a la sombra del manto de la Virgen de los Desamparados.
-: BANDO :-
Yo el tío Manuel, Intendente general del Asilo y sus Dominios, condecorado con la gran Cruz de la Vejez, etc...
Hace saber: Que estando en los días de los aguilandos en que tó er pueblo se pone en movimiento, y pá evitar confusiones lamentables y que naide pueda alegar inorancia, arvierte a los vecinos de esta fidelísima cidá, que los viejos armiten tamién los aguilandos con arreglo a las siguientes condiciones:
1.ª Se armiten puros habanos, tabaco picado y toda clase de cigarrillos, aunque sean ataícos por los riñones.
Aquí todos los viejos fumamos como descosíos y muchas veces tenemos que fumarnos las puntas de los deos.
2.ª Se armiten trajes, gabanes y demás prendas de abrigo y tamién mudás. ¡Cuidao con los sombreros no vayan a faltarnos perchas!
3.ª Serán bien recibidos los pollos, pavos y demás bípedos que nos envíen y algunos cuadrúpedos (aunque sea algún cochino.)
4.ª Aunque la mayor parte de los señores del margen pertenecemos a la clase de los desdentados no por eso perdonamos los envíos de turrón blandico y de turrón duro.
Se ha hecho acopio de algunos almireces para su mejor molienda y de ese modo acomodarlo a las circunstancias masticatorias de los socios.
A los queridos amigos que cumplan alguna de las susodichas condiciones, se les arvierte que el encargado del mayor es el Niño Jesús que no orvida ni un solo céntimo en la cuenta de sus acreedores.
Y que los viejos no cesarán de pedirle a tan rico Cajero que los colme a todos de un sin fin de prosperidades. EL TIO MANUEL
Tipografía LA BUENA PRENSA. Alcoy
Cedido por... Familia Olmos

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