1810 MAPA DE LA REGIÓN DE MURCIA

Administrativamente, a los cuatro corregimientos existentes en la primera mitad del siglo XVI (Murcia, Lorca, Hellín y Chinchilla, aparte la gobernación de Cartagena) se sumarían luego los de Villena y Albacete. En cuanto a los extensos territorios de las órdenes militares (encomiendas santiaguistas de Caravaca, Moratalla, Cieza, Ricote, Ceutí-Lorquí y Aledo Totana, y la sanjuanista de Archena Calasparra, aparte las situadas fuera de la actual región), como siempre gozaron de jurisdicción separada, gobernados primero desde Villanueva de los Infantes y más tarde desde Cieza y Segura de la Sierra (Merino Álvarez, 1915; Rodríguez Llopis, 1986). Segregadas las dependencias valencia mas de la mitra de Cartagena en 1564 para constituirse en obispado propio con sede en Orihuela y separada de la jurisdicción murciana el área septentrional del antiguo y extenso señorío autónomo (luego marquesado) de Villena, en adelante los límites civiles del reino histórico pasaron a coincidir en líneas generales con los de la diócesis de Cartagena, hasta que ésta fue reducida a los que tiene actualmente (coincidentes con la provincia/región de Murcia) de acuerdo con el Concordato con la Santa Sede de 1851, en virtud del cual fue erigida la diócesis de Albacete en 1949. Como quiera que algunas disposiciones de aquél quedasen incumplidas, fueron reiteradas en el siguiente Concordato de 1953. Bajo sus efectos el arciprestazgo de Villena pasó a la diócesis de Orihuela-Alicante en 1954 y el de Huércal-Overa a la de Almería en 1957 (Vilar García, 2004c).El mal llamado infante era hijo de don Manuel, hermano menor de Alfonso X 'el Sabio', quien le había concedido extensas posesiones en el Reino de Murcia, principalmente amplios señoríos situados en las tierras que precisamente hacían frontera entre Castilla y Aragón, como el Valle del Vinalopó (el marquesado de Elche) y Los Llanos albaceteños.
De hecho, don Juan Manuel, además de detentar el título de adelantado mayor del reino de Murcia, el principal cargo político dentro de la demarcación, había heredado un auténtico 'Estado' que tendría el papel de 'tapón' entre las Coronas de Castilla y Aragón. Un territorio que con el devenir de la historia adquiriría una identidad propia, a caballo entre las dos potencias peninsulares, y cuyo título señorial, el señorío de Villena, tendría enorme trascendencia en tiempos venideros.
No obstante, las reformas institucionales sobre el funcionamiento del Concejo murciano realizadas por Alfonso XI y Pedro I 'el Cruel', así como la imposición de nobles partidarios de este último en el Señorío de Villena, habían mermado mucho su autoridad en el Reino de Murcia. A ello contribuyó también su desalojo como titulares del Señorío de Villena, el cual fue concedido por el Trastámara a don Alfonso de Aragón, conde de Denia, quien le apoyó con sus huestes durante la contienda civil.

En 1391, Alonso Yáñez Fajardo fue expulsado de la capital murciana por un Concejo reconstituido por los vecinos descontentos con la situación, en plena crisis económica y política. La guerra civil había comenzado y sus efectos se harían sentir durante los años siguientes. Las ramificaciones de poder de los Manueles y de los Fajardo, con sus respectivos partidarios y clientes, personas bajo su protección o tutela, extendieron el enfrentamiento por todo el Reino de Murcia y el Señorío de Villena. Los saqueos y las correrías violentas se sucedieron por los valles del Segura y del Guadalentín, por sus campos, ciudades y villas. La anarquía y el descontrol fueron totales. La epidemia de Peste, que acabó con la vida de Alfonso Yáñez Fajardo en 1395, fue el punto álgido de una situación terrible.
Aprovechando la situación, el joven Enrique III nombró adelantado mayor a Lope Ruiz Dávalos, quien sometería drásticamente en los años siguientes el Reino y el Señorío de Villena a la autoridad del monarca, con una visión muy clara de su poder político. Finalmente, los Manueles serían desalojados de manera definitiva del poder en el territorio y los Dávalos no terminaron de asentarse en el territorio. Así, el camino de los Fajardo quedaba despejado.
La situación geográfico-histórica de Villena ha sido siempre la de zona fronteriza, hecho que ha marcado profundamente las diversas influencias culturales recibidas. 
El Reino Musulmán de Murcia tuvo a esa ciudad de jardines como límite norte, dándole también los cristianos la condición de fronteriza.
La conquista cristiana de Villena, que tuvo lugar en 1240, fue realizada por el comendador de Alcañiz en nombre de Jaime I y de la Corona de Aragón, incumpliendo de esta manera pactos anteriores que dejaban a la órbita castellana esta plaza. El Tratado de Almizra en 1243 la devolvía a Castilla, creándose entonces el Señorío de Villena. Más tarde, en 1261, Castilla necesitaba de nuevo la ayuda de catalanes y aragoneses para sofocar la sublevación morisca.
Este marcado carácter de absorción de influencias diversas, castellana y aragonesa, no quedó zanjada con la creación del Señorío de Villena -cuyo primer Señor, el Infante Don Manuel era hermano menor de Alfonso X el Sabio y yerno de Jaime I-, sino que posteriormente su hijo Don Juan Manuel, segundo señor y primer Duque de Villena, se casó con Doña Constanza, hija del rey Jaime II de Aragón. Los señores de Villena llegaron a ostentar amplios poderes políticos y judiciales, así como gran capacidad para imponer tributos.
El Señorío pasó a ser Principado, luego Ducado y posteriormente Marquesado, a favor de Alfonso de Aragón. Se extendía por parte de las actuales provincias de Almería, Murcia, Albacete, Alicante, Valencia y Cuenca, y comprendía veintitrés localidades.
El origen de Villena es algo complejo

La primera información que se tiene de ella es del tratado de los musulmanes con Teodomiro en el año 713. En este tratado se menciona una ciudad de nombre BLNTIA, que pasó a llamarse BILYANA a partir del S. XI y que desembocó en el nombre actual, Villena. Debido a su situación geográfica (es una zona fronteriza), Villena posee influencias culturales de todo tipo. La conquista de Villena a manos de los cristianos sucedió en el año 1240 y estuvo dirigida por el comendador de Alcañiz en nombre de Jaime I y de la Corona de Aragón. Pasó a manos de Castilla en el año 1243, gracias al Tratado de Almizra, creándose el Señorío de Villena. El primer Señor fue el Infante Don Manuel, hermano menor de Alfonso X "El Sabio", y yerno de Jaime I. Villena fue Señorío, Ducado, Principado y finalmente Marquesado y su extensión era tal, que abarcaba las provincias de Albacete, Alicante, Valencia, Cuenca, Almería y la Región de Murcia. Villena estuvo en manos castellanas hasta el S. XIX y fue ascendiendo en los títulos que poseía. El Infante Don Manuel le dio el título de "Villa". En el año 1525, el rey Carlos I le dio el título de "Ciudad". Finalmente, debido a la Guerra de Sucesión entre Austrias y Borbones, Villena apoyó a estos últimos (al rey Felipe V) en la famosa Batalla de Almansa en el año 1707. Eso le valió el título de "Muy noble, muy leal y fidelísima". http://es.wikipedia.org/wiki/Villena
Colaborador en este artículo... Fco. José Pérez Bravo

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