1987 ROSAS PARA LA “FIESTA”

ROSAS PARA LA “FIESTA”
Cuando vuestro Presidente, me requirió para que hiciese un trabajito para vuestra Revista Programa, la verdad me sentí alagado, pero cuando me dijo que hiciese referencia a la Mujer en la Fiesta, la verdad se me nublo la mente, por la enorme responsabilidad que ello reporta y por la premura de tiempo con que me lo pidió.
Así pues sin pérdida de tiempo y máquina en ristre, voy a sobreponerme y ver si mi torpeza, me permite haceros algunas reflexiones sobre tema de tanta envergadura.
Es de dominio público el ansía con que la mujer reclama su participación plena en la Fiesta de Moros y Cristianos, especialmente en las poblaciones, que por unos u otros motivos aún no se les permite, salvo en casos excepcionales como el caso que nos ocupa.
A mi entender Villena parece decidida, o por lo menos parece estar predispuesta a dar este trascendental paso y pudiese ser que en tiempo no lejano se logre, para ello se tiene que mentalizar esa masa femenina, de que no todos en la Fiesta es GLORIA, hay muchos detrás de ella que al igual que en un rosal, al coger con satisfacción la rosa, te pinchas con las espinas y duele, por eso antes de que se os dé luz verde para que la mujer entre definitivamente en la Fiesta, esta debe concienciarse de la responsabilidad y sacrificio que ello le va a reportar. No se vayan a creerse que el ser festera, solo constituye en que, en su día se pongan el traje y sin más dilación... ¡A la fiesta! a divertirse y gamberrear lo que se pueda (esta es la parte negativa) y nada más equivocado. Por el mero hecho de ser festera en plenitud de derechos va coaligado el ser festera plenos deberes, que compaginando los unos con los otros, se consigue un alto grado de responsabilidades que hay que afrontar con gallardía y humildad, para poder enaltecer las virtudes de una buena fiesta a de Moros y Cristianos, al tiempo que deben desechar aquellas acciones impropias de un buen festero y más aun de una festera que se aprecie.
Es halagador ver en los desfiles esas Escuadras de señoras o señoritas, que con la seriedad que el acto requiere, como son las Entradas con su gracia y belleza, ponen ese toque de alegría y vistosidad que hace vibrar a ese público que presencia las Entradas y se les aplaude y admiran pudiendo tomar ejemplo de Petrel, Ibi, Castalla, etc. que son poblaciones de vieja tradición de la mujer en la Fiesta, entre otras no menos despreciables.
No tomen ejemplo de algunas Comparsas Villeneras, que si corrigieran esos gritos y saltos que tanto desdicen de la Fiesta de Moros y Cristianos otra cosa sería, los no tan jóvenes recordarán que antes de masificarse la Fiesta, el ver la Entrada o Paseo de Villena constituía una GOZADA; ver sus bien formadas y numerosas Escuadras y su airoso desfilar; seguro que de recobrar esa seriedad de antaño, la fiesta en Villena subiría muchos enteros y sería una de las mejores de él ámbito festero.
La mujer en la Fiesta de Moros y Cristianos, debe ser la sal y la canela y en todo momento debe mostrar su gentileza y pundonor, respetar y hacerse respetar exaltar su belleza sin exageraciones y con su gracia demostrar vuestras actitudes para la Fiesta, que en ningún momento se pueda decir de vosotras que vestirse con el uniforme de vuestras respectivas Comparsas, vuestra actuación no esté a la altura de las circunstancias.
Los festeros no nos disfrazamos de festero, hay que hacerlo constatar, aunque en algunos casos así lo parezca. Nos ponemos el uniforme cada cual de su Comparsa y con sana alegría y orgullo dé sentirnos protagonistas de la Fiesta y son tres los motivos principales los que nos induce a que así sea.
En primer lugar, para honrar a nuestros respectivos Patrones, en gratitud a sus innumerables intersecciones en favor de nuestros pueblos y de nosotros.
En segundo lugar, para rememorar aquellas gestas gloriosas de nuestros antepasados y que como rica herencia tenemos la obligación moral de conservarla, enaltecerla y engrandecer por el bien de nuestros pueblos, nuestra cultura y de nuestras Fiestas de Moros y Cristianos, que sin lugar a dudas es la mejor de las fiestas.
En tercer lugar, para dar expansión a nuestros sentimientos y gozarla al máximo con rectitud y prudencia, dando unos espectáculos ejemplares en los que tanto se congratulan los espectadores que los protagonistas.
Así pues Señoras y Señoritas, que sintáis la inquietud festera, si se os da la entrada con plenitud en la Fiesta, mostraros agradecidas, respetar y respetaos, que nunca se pueda decir... en qué mala hora se les concedió el honor de participar plenamente en la Fiesta. Que vuestro comportamiento sea en todo momento digno de tal honor y como en buen VERGEL FLORIDO, las flores de vuestros lindos rostros, adornen con vuestra presencia los actos de vuestras Fiestas y la VIRDUDICA os guie y proteja, para que en cada acto tengáis presente el porqué de la Fiesta y los motivos por los que nos uniformamos con el traje de festeros.
Bocairent Mayo de 1987
J. Cantó
Extraído de la Revista Día 4 que fuera de 1987

No hay comentarios:

..... CONTINUAR... PASAR PÁGINA Pinchar en... (entradas antiguas)
Esta Web no se hace responsable de las opiniones de sus lectores. Todo el contenido es público. Usted puede copiar y distribuir o comunicar públicamente esta obra siempre y cuando se indique la procedencia del contenido. No puede utilizar esta obra para fines comerciales o generar una nueva a partir de esta..
Web: www.villenacuentame.com
E-Mail:
villenacuentame@gmail.com