10 oct 2026

1950 DON JOSÉ Y LOS ALUMNOS "ESCUELAS NUEVAS"

Alumnos del colegio Joaquín Mª López "LAS ESCUELAS NUEVAS" con el profesor Don José "el del círculo".
fecha sin confirmar... reconoces a estos chiquillos... cuéntame.
x, x, x, Don José, x, x, x.
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Foto cedida por... Adrián Navarro Richart

1984 EMILIO GURUCETA EN EL CAMPO "LA SOLANA"

Partido amistoso Villena C.F. - Valencia C.F de Veteranos
 Juan Mateo Melenchón, Guruceta y Antonio Micó Navarro
Decir que como invitado estuvo el famoso árbitro "Guruceta"... Nacido en San Sebastián el 4 de noviembre de 1941, Emilio Carlos Guruceta Muro, la suya fue una carrera fulgurante en el arbitraje. Con 25 años pitaba en Tercera y tres años después debutaba en Primera División. Fue el 21 de septiembre de 1969, en un Zaragoza-Pontevedra que acabó 2-1.
Guruceta fue el primer árbitro moderno de España. Con él acabaron los colegiados pasados de peso y nada dialogantes. Guruceta tenía una gran forma física y se caracterizaba por hablar con naturalidad con los jugadores.
Fotos cedidas por... Pedro Mateo Melenchón

EQUIPOS PEÑA VILLENENSE INFANTIL 1982-1983

1er EQUIPO PEÑA VILLENENSE INFANTIL 1982-1983
PEÑA VILLENENSE INFANTIL 1982-1983
De pie… Gabaldón, Pepe Poveda, Compañ, Cachi, Satorre, Montesinos, Reyes, Toni, Parra, Flor.
Bajo… Alfonso, Tomás, Serrano, Emilio, Ruiz, Manolo, Dieigo, Richart, Díaz.

PEÑA VILLENENSE INFANTIL 1982-1983
De pie… Flor, Pepe, Manolo, Isidro, Gabaldón, Satorre, Reyes, Compañ, Cachi,.
Bajo… Ruiz, Richart, Serrano, Montesinos, Tomás, Jose, Cachi, Diego, Emilio.

PEÑA VILLENENSE INFANTIL 1982-1983 
FINAL COPA ELDA
De pie… Gabaldón, Reyes, Montesinos, Cachi, Serrano, Satorre, Manolo, Compañ, Isidro.
Bajo… Jose, Emilio, Ruíz, Romás, Pepe, Diego, Flor, Richart

PEÑA VILLENENSE INFANTIL 1982-1983 
EN BENEIXAMA
De pie… Gabaldón, Toni, Reyes, Ruíz, Jose, Satorre, Fulgen, Compañ, Cachi, padre Cachi, Serrano.
Bajo… Parpal, Parra, Diego, Tomás, Negro, Flor, Pepe, Montesinos.
Fotos... Antonio Gabaldón - Peña Villenense

ESTE AÑO 2023 SE CUMPLEN CUARENTA AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA PEÑA VILLENENSE AMIGOS DEL FÚTBOL. 
Aunque en la actualidad extinguida como tal, por su fusión con el Villena, este año se cumplirían o cumplen cuarenta años de la creación de la Peña Villenense; un loco enamorado en todos los sentidos del deporte rey, el polivalente Antonio Gabaldón, lo hizo realidad. Ejerciendo de Alma Mater, se vio arropado por un grupo de directivos, la mayoría padres de jugadores que se echaron para adelante con el proyecto, en algunos casos hasta con aportaciones económicas, desde el propio carburante para los desplazamientos, hasta alguna que otra merienda. 
Todo comenzó a fraguarse en el Colegio Salesiano de Villena, la década de los setenta tocaba casi a su final, y allí existían campeonatos locales de niños de fin de semana, eran infantiles e incluso alevines. Antonio Gabaldón, siempre conocido por padres y futbolistas, cariñosamente como “El Gaba” ya se desenvolvía como entrenador matando el gusanillo con chavales que conformaron equipos con diferentes nombres; Los Kraters, Los Gelpe, El Seguros Velázquez. Así se fue fraguando y conformando todo más tarde, hasta que se llegó a un principio de acuerdo con el entonces Villena Promesas para contar con alguna ayuda de logística y equipación. Se conformó también la federación del equipo de Fútbol Sala en Elda, donde se jugaba cada fin de semana y donde se obtuvieron desde grandes logros a trofeos, durante temporadas fue manifiesta la rivalidad y competencia con el Peña Valencianista de Elda. Con esa base luego llegó el equipo de infantiles, dirigido por Juan Mateo Melenchón y el de juveniles bajo la dirección del propio Antonio Gabaldón, que comenzó en Segunda Regional de Juveniles y pronto ascendería a Primera, de donde ya no bajó. Esos fueron los años más intensos y florecientes de la Peña Villenense. 
Muchos fueron los jugadores infantiles y juveniles que ya hechos hombres tuvieron oportunidad de ser semi-profesionales ganando dinero en el fútbol, en multitud de equipos, y otros del todo profesionales alcanzando la Primera División, caso de Manolo Herrero, que jugó en el Real Murcia y en el Sevilla en la máxima categoría. O Vicentín, el eterno capitán del Villena.
Al margen de esto último, el mayor logro que ayudado de padres y directivos, consiguió Antonio Gabaldón, fue el de crear un foco de deporte, ocio, entrenamientos y atractivo para tantos y tantos jóvenes que vieron colmada una afición. Algo muy importante visto ahora desde la distancia, ya que eran años duros y delicados para la juventud, donde había que lidiar con la oferta de otras cosas, en el plano negativo. Años en que la llamada droga dura estaba a la orden del día. La cultura, el deporte, el ocio, el turismo, los viajes y en este caso el fútbol resulta un buen antídoto y medicina. ¡GRACIAS GABA, POR TODO AQUELLO. GRACIAS POR TU TRABAJO Y POR AQUELLOS AÑOS DE TU JUVENTUD QUE REGALASTE A TANTOS Y TANTOS!  
Fdo. Diego Ferrándiz. 
Ex-Director Provincial de Onda Cero Radio. 
Y miembro de la Asociación de la Prensa de Alicante.

1991 FAIRFAX Y LA FOTOSÍNTESIS

FAIRFAX Y LA FOTOSÍNTESIS. Por PABLO ORTEGA
Mr. Fairfax es uno de las personas más estrafalarias que he conocido en mí vida, Sería injusto llamarle loco, pues su único pecado consiste en desdeñar lo cotidiano, pero a menudo sus opiniones y sus obras son absolutamente desconcertantes.
A los que nunca han oído hablar de él les diré que es un hombre cachazudo y barrigón, hostil a las modas pasajeras y ajeno a cualquier preocupación por su aspecto, Un solo tributo paga a la vanidad; sus enormes patillas de reverendo victoriano.
Siendo un hombre indolente, de naturaleza perezoso, pocos creerán que un odio apasionado anima su vida. Su antagonista se llama Mrs. Cole y representa todo lo que Fairfax detesta en esta vida: es ultraconservadora, presume de su extrema delgadez, alaba las virtudes del siglo XIX y exige en os demás la rectitud puritana que aprendió de sus padres. Es, en definitiva, una mujer tan atenazada por sus propios prejuicios que cuando uno la observa leyendo en la biblioteca, con esa rigidez propia de os muy educados y esa carne amojamada, hay momentos en que parece una momia.
El destino quiso que dos personas ton opuestas fueran a trabajar al mismo sitio, pues ambos son profesores de lengua en una Universidad del norte de Inglaterra. Hubo un tiempo en que sólo se aborrecían cordialmente pero todo se complicó hace diez años cuando un golpe de suerte convirtió a Mrs. Cole en la jefa de departamento de lengua y literatura. Mrs. Cole vio en aquel nombramiento un signo del cielo; Mr. Fairfax maldijo su mala fortuna. El inmediatamente empezó a represión: que si la puntualidad, que si la compostura, que si convenía afeitarse varias veces por día. Y así semana tras semana.
Cierto día Mrs. Cole encontró la siguiente nota dirigida a los alumnos de literatura inglesa:
Atención; alumnos de quinto:
Como quiera que la literatura no es un castigo divino ni la hastiada exégesis anual de los mismos textos, he creído conveniente dedicarle próximo trimestre al estudio de la vida y la obra de Sir Richard Burton. Este hombre, cuya vida fue una continua lucha contra la intransigencia y mojigatería de su época, produjo una extensa y valiosa obra que ha sido injustamente silenciada. Después de muchos años de investigación, se impuso el deber de difundir en Occidente la sabiduría sexual de los antiguos manuscritos orientales sobre el arte del amor. Tradujo e imprimió en secreto los siguientes volúmenes:
Kama Sutra of Vatsyayana (1883)
Ananga Ranga (1885)
The Perfumed Garden of the Cheikh Nefzaoui (1886) Estas serán, pues, las tres obras que, en sus ediciones modernas, leeremos y comentaremos durante los próximos meses.
Mr. Fairfax
A pesar del jubiloso regocijo que a noticia había causado entre los estudiantes, Mrs. Cole convocó inmediatamente a Mr. Fairfax para exigirle una explicación. He aquí el breve diálogo que sostuvieron:
Mrs. Cole: «Esta es una Universidad seria, Mr. Fairfax, donde no hay lugar para las frivolidades y mucho menos para la pornografía. ¿Cómo se atreve usted a sustituir a Thackeray, Dickens, Eliot, o tantos otros por un díscolo aventurero que sólo trajo ignominia y pecado a esta noble nación?»,
Mr. Fairfax: «Yo creo que mi propuesta se fundamenta en el indudable interés antropológico que tienen las traducciones de Burton y el enorme provecho que los estudiantes van a sacar de estas lecturas. Seguro que lo pasarán muy bien comentándolas con sus parejas».
Esa lista de libros y la referida conversación fue el final de Fairfax como profesor de literatura. La furibunda arpía lo desterró a dar c ases de inglés para extranjeros. Allí pasa sus días bregando con una cuadrilla de árabes que no aprenderían inglés aunque les trasplantaran el cerebro y la lengua de un presentador de la BBC. Los árabes se ríen por lo bajo de Fairfax porque está gordo, porque siempre lleva manchas en las camisas y porque sus corbatas son tan feas que sólo las compraría un ciego. Fairfax, por su parte, se ríe de los árabes, de los ingleses y del mundo entero precisamente porque está gordo. En verdad, esa dejadez es deliberada y forma parte de un sutilísimo plan para enloquecer a la pulquérrima Mrs. Cole, quien sufre horribles espasmos faciales cada mañana al contemplar el atuendo de su indigno colega.
Fairfax es, además de estrafalario, un hombre campechano de trato agradable que de vez en cuando acoge en su casa a algún estudiante extranjero, sobre todo si es europeo y mayorcito. Esta acción, que es sin duda generosa, también esconde un pequeño egoísmo: nuestro amigo consigue de esta manera librarse de su mujer aduciendo que debe ser cortés con el inquilino. Así, mientras su señora se traga Eastenders o algún otro culebrón a tiempo que bebe cantidades industriales de té, Fairfax y el estudiante beben otro tanto de vino hasta que sus canciones atropelladas desatan a ira de la señora Fairfax.
En cierta ocasión Fairfax acogió a un estudiante alemán que se llamaba Otto y parecía un hippy californiano del 68. La única prenda de abrigo que usaba era una melena por os hombros; para el resto de cuerpo se conformaba con unos pantalones viejos, una camiseta de algodón y unas chanclas de cuero. Verlos a los dos juntos era un espectáculo memorable: los estudiantes se partían de risa y los catedráticos comentaban indignados que aquel gordo estaba chiflado.
Al poco de conocerse Fairfax le dijo a Otto que fuera a fastidiar a Mrs. Cole, así que el alemán, tan socarrón como su amigo, se presentó una mañana ante ella y le dijo con su acento prusiano: «Buenos días, soy Otto Marx, tataranieto del ínclito Carlos Marx. He venido a I ng aterra paro anunciar el fin del capitalismo y el establecimiento de una república popular en este país. La reina, su familia y todos los miembros del partido conservador serán internados en campos de concentración hasta que sean debidamente juzgados. Mientras decidimos cómo ejecutarles, acudirán todos los días a sesiones de reeducación para que aprendan a hablar como un minero de Gales o un hincha del Liverpool».
A la pobre Mrs. Cole le causó tal sobresalto aquella broma que comenzó a cantar el himno inglés y siguió cantándolo ininterrumpidamente durante veinticuatro horas. El equipo de especialistas que observaba y anotaba minuciosamente sus reacciones asegura que volvió a su ser de repente exclamando «tengo número en la peluquería» y que fue incapaz de recordar lo sucedido el día de antes. Esta laguna amnésica libró a los dos compinches de un castigo sin igual en la historia de la facultad.
No hacía mucho que Otto residía en casa de Fairfax cuando empezó a transmitir a su nuevo amigo sus conocimientos de la vida vegetal, según él mismo amasados con mucho esfuerzo y disciplina en la escuela de Botánica de la Universidad de Turingia. Sus propuestas eran singulares: defendía que el geranio crecía mejor bajo un foco de luz verde o que al agua para las azucenas de la señora Fairfax había que añadirle mucho polvo de aspirina triturada.
Las azucenas se secaron y la señora Fairfax todavía llora su pérdida. Otto atribuyó aquel fracaso a un error en la dosis y reprochó a Fairfax su negligencia, quien a su vez se excusó asegurando que había puesto la dosis que su perro había recomendado.
Entre experimento y experimento llegó el asunto de la fotosíntesis. Un día Otto explicó a Fairfax que las plantas crecían asombrosamente bien cuando se daban dos condiciones: que el entorno estuviera lleno de libros de poesía y que la persona que cuidara la planta llevara dentadura postiza. El inglés, que había oído que las plantas gustan de la música, comprendía hasta cierto punto lo de la poesía; pero lo de la dentadura postiza le sonaba a tomadura de pelo. Así que el alemán sacó un grueso tomo de entre sus cosas y señaló varios capítulos escritos en polaco. Fairfax, desesperado por conocer la relación entre objetos tan dispares, le suplicó que le contara el meollo del asunto, lo cual hizo así:
«La prótesis dental es ajena al cuerpo humano, por tanto el efecto acústico que produce la emisión de una persona desdentada es cualitativamente diferente al de una persona dentada. Ese efecto, que aparece reflejado en estos gráficos, se multiplica cuando lo que se emite es un poema. El doctor Horovitz ha llevado a cabo un gran número de pruebas que documentan esta afirmación. En enero de 1975 plantó dos rosales. Un mellado con dentadura postiza leyó poemas de Rilke durante tres meses ante el rosal A. Otra persona con sus piezas dentales intactas leyó los mismos poemas durante el mismo tiempo ante e rosal B. Al final del experimento el rosal A era tres veces mayor que el B. Esta misma comprobación se ha llevado a cabo con 15 especies distintas de vida vegetal obteniendo siempre idénticos resultados. El profesor Horovitz explica a continuación que la poesía leída por una persona con prótesis estimula el proceso químico de la fotosíntesis hasta hacerlo diez veces más eficaz. Y es su opinión, aunque esto está todavía sin determinar, que el secreto de este efecto milagroso sobre las plantas se halla en las pastillas que se usan para limpiar las dentaduras postizas». Fairfax confiesa que en aquel momento no sabía qué pensar: por un lado, todo e asunto sonaba a disparate; por otro, un tratado de botánica en polaco y el prestigio académico del profesor Horovitz parecían respaldar ese efecto inaudito. Otto, que no veía a su amigo muy convencido, dijo que iba a demostrar empíricamente sus afirmaciones para que el escepticismo no frenara el avance de la ciencia. Le preguntó a Fairfax si su mujer usaba dentadura postiza, a lo que éste respondió que sí, que la usaba, pero que ella no había leído un poema en su vida y que después de veintiséis años de matrimonio la conocía lo suficiente como para saber que era imposible apartarla del televisor. Entonces Otto aseguró que conocía a la candidata ideal: Mrs. Cole, mellada desde los diecinueve y rodeada de poesía. Fairfax, alarmado, dijo que después de lo de Marx no convenía arriesgarse, que tenía cincuenta y dos años y no deseaba quedarse sin trabajo. Pero Otto estaba decidido. Convenció a Fairfax de que su nombre no aparecería si surgían problemas y a continuación le mostró unas semillas que llevaba en una bolsa de cuero, de la especie «Papáver rhoeas» según él.
A principios de marzo, Mrs. Cole reparó en dos grandes macetas que ella no había solicitado. Tras inspeccionarlas descubrió que algunos débiles tallos verdes ya asomaban. Aquellos pequeños brotes, tan delicados, tan indefensos, la emocionaron y recordó en voz alta aquel poema de Ben Jonson que dice en sus últimos versos:
In small proportions we just beauty see; And in short measures life may perfect be.
Les tomó afecto a aquellas plantas y, a menudo, mientras gozaba de la poesía, alzaba sus ojos y se asombraba de su lozanía, de su inusual pujanza. En junio, las plantas ya tenían más de un metro. En julio, sus capullos eran poco más pequeños que un puño. Entonces llegó el desenlace:
Un día un estudiante iraní se lió a palos con otro iraquí; al poco eran diez por bando sacudiéndose todos a un tiempo. Llegó la policía, arrestó a los iraníes, arrestó a los iraquíes y arrestó a Mrs. Cole. Cuando Mrs. Cole oyó que la acusaban de cultivar opio, comenzó de nuevo a cantar el himno inglés, aunque esta vez no la observaban médicos sino policías. Ella cantaba el himno sin cesar mientras el inspector jefe anunciaba a la prensa que la detenida usaba técnicas dilatorias muy sofisticadas, por lo que se habían visto obligados a requerir la ayuda de Scotland Yard. Esta vez Mrs. Cole no se acordó de la peluquería cuando volvió a su ser; por el contrario, se recuperó gritando que una confabulación comunista quería arrasar Inglaterra, que el tataranieto de Marx le había visitado personalmente para anunciarle la revolución. Ante los atónitos policías y un taquígrafo pasmado exigió la vuelta al régimen feudal, la expulsión de todos os extranjeros, la obligación de saberse la Biblia de memoria para acceder a la función pública y otras cosas por el estilo.
Mrs. Cole fue ingresada en un hospital psiquiátrico donde recuperó su equilibrio mental. Ni ella ni la policía lograron descubrir cómo había llegado el opio hasta aquel despacho. Por su parte, Fairfax no yo vio a ver a Otto: se esfumó sin ni siquiera recoger la maleta. De todos los aquí mencionados, Fairfax fue el único que sacó partido al asunto de la fotosíntesis. La detención de Mrs. Cole y la posterior investigación le sobresaltaron de tal manera que perdió catorce kilos en tres días.
Extraído de la Revista Villena de 1991 

1961 MENSAJE A UN AMIGO

En la muerte del Rvdo. don Jesús Riquelme
Mensaje a un amigo

QUERIDO don Jesús: Que la paz del Señor sea contigo; y a nosotros nos la niegue hasta que sepamos, como tú, escogiendo el camino de la verdad que nos predicaste, imprimir en el ánimo de los demás la alegría y la felicidad que se cifra en la esperanza.
No nos acostumbramos a tu ausencia. Verdad es que tu lección postrera, la de tu muerte, fue extraordinariamente hermosa y capaz de cubrir el hueco que dejó tu cuerpo, pero... ¡Nos haces tanta falta! ¡Es tanta nuestra cobardía!, que a diario nos acordamos de ti y esperamos que aquella palabra tuya, ardorosa y cargada de ejemplo, nos sirva para centrarnos y permanecer en la posición exacta.
No te olvidamos, querido y paternal amigo, y no sólo los que nos sentimos tus más cercanos colaboradores, sino que es Villena entera, cautivada por el temple que en su corazón supiste imprimir, quien desde los primeros pasos que diste camino del cielo te acompaña.
¿No recuerdas aquel día...? ¡Cuántas lágrimas!, pero... ¡cuántas oraciones! Lloraban los cuerpos, pero rezaban las almas. En aquel impresionante cortejo se veían rostros de aflicción—así es la naturaleza humana—, aunque, en el fondo, todo era profundo respeto y admiración; austeridad y pureza de alma. Era el momento en que, como buen soldado, te disponías a dar cuenta de la misión cumplida.
Nos consta que tú también sentiste la separación, y es que siempre te obsesionó la idea de aumentar el volumen de tu «racimo». ¿Recuerdas? Eran palabras tuyas: «¡Nos tenemos que salvar en racimo!» Y tú querías que el tuyo fuese grande, inmenso, ilimitado. ¡Querías conquistar más almas para el Señor! Sí, don Jesús, estamos de acuerdo. Ni en la tierra se avanza con portes individualistas, ni al cielo se llega por el camino del egoísmo.
Por eso hemos querido escribirte esta carta, ahora que tenemos aquí a la Madre, a la Virgen de las Virtudes, para rogarle de cerca que nos ayude a seguir tu ejemplo; a romper con las sutiles ligaduras que nos tiende un mundo materializado; a ser mejores; a ser hombres íntegros, que prediquen con el ejemplo primero y con la palabra después.
Pide por todos los «villeneros», con quienes tan entrañablemente estuviste unido. Pide por nosotros, los militantes de cristiandad, a pesar de nuestras flaquezas, cobardías y retrocesos, para que cuando nos llegue el momento de «dar la novedad» al Rey de los Ejércitos, seamos dignos de EL, por haber acreditado ese valor que ahora sólo se nos supone y que sólo los valientes son capaces de alcanzar.
Un Militante de Cristiandad
Extraído de la Revista Villena de 1961
Cedido por… Avelina y Natalia García

1991 CALLE CONGREGACIÓN

Calle Congregación
Foto extraída de la Revista Villena de 1991

2026 ARREGLO Y MEJORAS FACHADA IGLESIA ASILO

Octubre 2026, comienzas las obras de mejora y arreglo de la facha de la Iglesia del Asilo en la Plaza de las Malvas.

1992 CARTEL FIESTAS VILLENA AÑO 1992

2023 VILLENA EN PARAMOTOR

You Tube… RUBEN VILA 06-2023

1980 EQUIPO "TÚRBULA" PRINCIPE D. JUAN MANUEL

Equipazo liga 1980 Principes. Subcampeón.
De pie... Justo, Jerez, Gil, Franco, Jesús "Tubarro".
Agachados...Efren, Herrero, Vicentin (que grande) y Juaquinito. Foto cedida por... Luis García Pardo

9 oct 2026

1933 COLEGIO RUPERTO CHAPÍ

Reconoces a alguien...
Alumnas del colegio Ruperto Chapí con Doña Laura.
Foto cedida por Joaquín Sánchez.

2020 LAS PASCUAS DE MI INFANCIA

La llegada de la primavera muestra la variedad de árboles aromáticos: pino, almendros, manzano… Los campos llenos de amapolas aguardaban pacientes el vuelo incesante de los pájaros.
En mi infancia los días de Pascua eran una explosión de alegría, domingo de estreno, de sentimientos encontrados: de fe y de fiesta. Como siempre, la celebración de la Pascua  era la llegada de procesiones, de penitencia y de echar cierre a la vida cotidiana.
En Villena se disfrutaban tres días de fiesta contando el domingo de Ramos, repartidos tradicionalmente. El primero, siempre, daba comienzo con la salida al campo situado en Bulilla. Mis hermanas y yo, con los vestidos recién estrenados, disfrutábamos el momento. Todos juntos, mis primos y nosotras, iniciábamos la caminata cantando canciones populares para entretenernos. Acompañadas de una cesta, que guardaba la merienda en su interior y la típica mona con su huevo duro y agua para la sed del camino.

Lo pasábamos tan bien, era tan divertido. Acudían personas de todo el pueblo en familia y cuadrillas de adolescentes con sus primeros amores. Se agolpan los recuerdos de canales de regadío llenos de agua fresca y transparente. Buscamos caracoles esbozando  alegría en nuestras sonrisas. Jugamos a la pelota, a pillar o al escondite… eran corredurías de la infancia ¿Y esto será así para siempre? Preguntaba sin cesar. Aquellos días reflejaban unas costumbres de gentes sencillas.
El segundo día tocaba ir al Grec. Era tarde de comprar helados del carromato de la heladería Francés. ¡Qué ricos los famosos coyotes helados de dos sabores! ¡Estaba tan ilusionada con que llegara ese día! La misma fiesta campal, gentío por todos los lados. Sentados en grandes manteles dispuestos para la sabrosa merienda o simplemente disfrutando del paisaje. Los años en los que  sol rompía con más fuerza se intentaba buscar las sombras de los arboles más frondosos. A la vuelta, traíamos la cesta adornada de hojas y flores de olores silvestres. Conseguíamos traer los cuerpos cansados y cargados de emociones.
Y el tercer día, “llamado el de las Cruces”, subíamos a la montaña. En medio de matorrales se buscaba un sitio donde poder saltar a la comba y en alguna roca grande se descansaba para tomar aliento o sacar a volar la vieja cometa ¡Que recuerdos, tan buenos! Cuando en el horizonte se dibujaba la luz tenue del atardecer, aunque con esfuerzo, se recogían las risas, las canciones, los juegos… se volvían con la ilusión puesta en el año siguiente.
Mientras el corazón me saltaba en la garganta y las venas me palpitaban como si la sangre fuera un panal lleno de abejas bailarinas, no podía creer que tanta alegría y nostalgia fuera capaz de tocarme hasta el último poro de mi cuerpo y de mi alma.
Por: Fabiola Martínez Espinosa (2020)

1er EQUIPO PEÑA VILLENENESE JUVENIL 1982-1983

1er EQUIPO JUVENILES PEÑA VILLENENSE 1983-1983
De pie… Gabaldón, Leflet, Fernando, Lillo, José Miguel, Gil, Martín, Richart.
Bajo… Manolito Leflet, Toni, Malpica, Vicentín, Campos, Orlando, Joaqui.

PEÑA VILLENENSE JUVENIL 1982-1983
De pie… Fernando Domene, Gabaldón, Valdés, Martín, Lillo, Nico, Camarasa, José Miguel, Rico, Gil, Efrén.
Bajo… Fernando García, Juan Carlos, Joaqui, Orlando, Campos, Malpica, Vicentín, Toni.
CON ALFREDO DI STÉFANO EN EL BERNABÉU
Fotos... Antonio Gabaldón - Peña Villenense

ESTE AÑO 2023 SE CUMPLEN CUARENTA AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA PEÑA VILLENENSE AMIGOS DEL FÚTBOL. 
Aunque en la actualidad extinguida como tal, por su fusión con el Villena, este año se cumplirían o cumplen cuarenta años de la creación de la Peña Villenense; un loco enamorado en todos los sentidos del deporte rey, el polivalente Antonio Gabaldón, lo hizo realidad. Ejerciendo de Alma Mater, se vio arropado por un grupo de directivos, la mayoría padres de jugadores que se echaron para adelante con el proyecto, en algunos casos hasta con aportaciones económicas, desde el propio carburante para los desplazamientos, hasta alguna que otra merienda. 
Todo comenzó a fraguarse en el Colegio Salesiano de Villena, la década de los setenta tocaba casi a su final, y allí existían campeonatos locales de niños de fin de semana, eran infantiles e incluso alevines. Antonio Gabaldón, siempre conocido por padres y futbolistas, cariñosamente como “El Gaba” ya se desenvolvía como entrenador matando el gusanillo con chavales que conformaron equipos con diferentes nombres; Los Kraters, Los Gelpe, El Seguros Velázquez. Así se fue fraguando y conformando todo más tarde, hasta que se llegó a un principio de acuerdo con el entonces Villena Promesas para contar con alguna ayuda de logística y equipación. Se conformó también la federación del equipo de Fútbol Sala en Elda, donde se jugaba cada fin de semana y donde se obtuvieron desde grandes logros a trofeos, durante temporadas fue manifiesta la rivalidad y competencia con el Peña Valencianista de Elda. Con esa base luego llegó el equipo de infantiles, dirigido por Juan Mateo Melenchón y el de juveniles bajo la dirección del propio Antonio Gabaldón, que comenzó en Segunda Regional de Juveniles y pronto ascendería a Primera, de donde ya no bajó. Esos fueron los años más intensos y florecientes de la Peña Villenense. 
Muchos fueron los jugadores infantiles y juveniles que ya hechos hombres tuvieron oportunidad de ser semi-profesionales ganando dinero en el fútbol, en multitud de equipos, y otros del todo profesionales alcanzando la Primera División, caso de Manolo Herrero, que jugó en el Real Murcia y en el Sevilla en la máxima categoría. O Vicentín, el eterno capitán del Villena.
Al margen de esto último, el mayor logro que ayudado de padres y directivos, consiguió Antonio Gabaldón, fue el de crear un foco de deporte, ocio, entrenamientos y atractivo para tantos y tantos jóvenes que vieron colmada una afición. Algo muy importante visto ahora desde la distancia, ya que eran años duros y delicados para la juventud, donde había que lidiar con la oferta de otras cosas, en el plano negativo. Años en que la llamada droga dura estaba a la orden del día. La cultura, el deporte, el ocio, el turismo, los viajes y en este caso el fútbol resulta un buen antídoto y medicina. ¡GRACIAS GABA, POR TODO AQUELLO. GRACIAS POR TU TRABAJO Y POR AQUELLOS AÑOS DE TU JUVENTUD QUE REGALASTE A TANTOS Y TANTOS!  
Fdo. Diego Ferrándiz. 
Ex-Director Provincial de Onda Cero Radio. 
Y miembro de la Asociación de la Prensa de Alicante. 

2009 GACHAMIGAS BARRIO MERCADO

En este concurso de gachamigas del barrio del Mercado y Alrrededores nuestro estimado Toni "El Curto" tomó parte por última vez... como siempre con una buenísima gachamiga, su hermano Rafa también estuvo con un magnífico "ajo".
En homenaje a mi amigo Toni "El Curto" descanse en paz.
Buen ambiente en el Barrio del Mercado... concursos de gachamigas y ajo.

Las fiestas del barrio del Mercado se celebran la última semana de septiembre aproximadamente según el calendario. Una semana llena de actividades, concursos, baile, conciertos, etc…

Un concurso de los mas originales es el del lanzamiento de fregonas incluso televisado en alguna ocasión. Pero el mas famoso es el de GACHAMIGAS Y AJO que se celebra desde el inicio de esta Asociación del Mercado.

El último domingo culmina la semana con una cena de sobaquillo, baile popular y entrega de premios y si hay posibilidades fuegos artificiales.

Lo mas importante de la semana no perder estas tradiciones que unen a los vecinos en estos tiempos en los que cada uno va a lo suyo.
EL VILLENERO NO DESAYUNA: Se toma colacao con gachamiga.
GACHAMIGA Y AJO UN CONCURSO CON SOLERA.
Imagenes de la semana del Mercado 2009.
Fotos cedidas por... Juan Bautista Conca Payá

2026 LA PELOTA SIEMPRE VUELVE

Lidia Simón Riera
LA PELOTA SIEMPRE VUELVE
Por Fabiola Martínez Espinosa

Hay pelotas que golpean una pared y regresan. Otras parecen llevarse algo por delante: la confianza, la paciencia, la certeza de que el esfuerzo basta. Pero en el frontón, como en la vida, siempre queda la posibilidad de esperar el siguiente golpe.

Lidia Simón Riera, nacida en Villena, conoce bien esa distancia entre lo que una deportista demuestra en la pista y lo que otros deciden fuera de ella.

En 2022 tenía títulos que hablaban por sí solos. Era campeona del mundo, había conquistado el campeonato de Europa y seguía compitiendo al máximo nivel. Sin embargo, no entró en la convocatoria española para el Mundial de Francia.

La explicación relacionada con el peso, cuestionada por la propia jugadora y su club, abrió una herida que trascendía el resultado de un partido. Lidia decidió apartarse de la selección mientras no cambiaran las circunstancias que había denunciado.

A veces, la derrota no está en el marcador. Está en tener que defender el lugar que una se ha ganado.

Pero hay personas que no saben rendirse del todo. O que, aun cuando se alejan, conservan intacta esa parte de sí mismas que las hace regresar.

Lidia continuó su camino. Entrenamiento, técnica, preparación física y trabajo mental. Horas que no suelen aparecer en las fotografías de los podios, pero que sostienen cada victoria. Porque el deporte tiene una parte luminosa, la que recibe los aplausos, y otra silenciosa, hecha de disciplina y de días en los que nadie garantiza que el esfuerzo vaya a tener recompensa.

En junio de 2025 volvió a proclamarse campeona de España de paleta goma. Lo hizo en Getafe, frente a una rival exigente, Maider Ardanaz. Aquel triunfo tuvo un valor especial: Lidia consiguió su primer triplete en los tres campeonatos nacionales de esa temporada.

Meses después llegó otra noticia: regresaría a la selección española para competir en México. Esta vez, su convocatoria incluía tanto el frontenis como la paleta goma.

Volver no siempre significa regresar al mismo lugar. A veces significa hacerlo de otra manera, con más experiencia, con preguntas nuevas y con una conciencia distinta de lo que cuesta llegar.

En México, el equipo español obtuvo el oro en paleta goma femenina y la plata en frontenis femenino. El frontón volvía a colocar a Lidia entre las deportistas que representaban a nuestro país.

Y Villena tenía motivos para mirar hacia aquella pista.

Porque una ciudad también se reconoce en las personas que llevan su nombre lejos de casa. No solo en quienes regresan con una medalla, sino en quienes han aprendido a sostener su vocación cuando el camino deja de ser sencillo.

Hay algo profundamente humano en el gesto de una jugadora que se coloca frente a la pared, calcula la trayectoria y golpea. No puede controlar todos los rebotes. No decide dónde caerá cada pelota. Solo puede prepararse, mirar de frente y responder.

Quizá por eso el frontón se parece tanto a la vida: porque no siempre elegimos lo que vuelve hacia nosotros, pero sí podemos decidir cómo recibirlo.

Lidia Simón ha vuelto a la pista internacional. Y su historia nos recuerda que detrás de cada campeonato hay algo que no cabe en una copa: la voluntad de seguir siendo una misma cuando las circunstancias ponen a prueba todo lo demás.

La pelota golpea la pared.
Y vuelve.
Lidia también. 

1952 LOS HERMANOS SEGOVIA EN EL COLEGIO "BAZAR BOTIJO" EN LOS ALTOS DEL BAR CAFETERO

Los hermanos Rafael y Martín Segovia Suerio en una foto típica del cole de aquellos años, el colegio se llamaba "Bazar Botijo" y estaba situado arriba del Bar Pere Cafetero, el profesor era D. Manuel Paredes Callejón.
Foto cedida por... Rafael Segovia Amorós

2017 PASEANDO POR EL CASTILLO


Fotos cedidas por... Esteban Lázaro Beltrán

SIGLO XIX

Foto enviada desde Alicante Vivo.

1943 CARTELERA DE CINE - TEATRO CHAPÍ


Cedido por... Ana M.ª Ribera Maciá

8 oct 2026

1955 LA MORENICA

Para todos los demás villenenses, y para los forasteros que tienen la gentileza de visitarnos, nuestro más ferviente deseo de que disfruten apaciblemente de esa “Entrada” incomparable, fiesta maravillosa de sonido y color, y de que puedan acom­pañar a nuestra muy amada “Morenica” en la cordialísima "Despedida”, efusión estallante de un pueblo que venera a su Virgen con sin igual hondura. Y que la cordialidad más fraterna reine durante estos días en todos los hoga­res de nuestra querida Ciudad.Foto: Menor (Fiestas 1954)
Revista Villena 1955
Cedida por... Elia Estevan
Comentarios: En el centro de la foto figura Jaime Huesca Diaz, conocido como el "Tio Jaime"; padre de José el barbero de la calle Los Dátiles, de Horacio Huesca "Puñalitos" y de Carmen Huesca. Nota facilitada por uno de sus nietos... Joaquín Sánchez Huesca

1956 TRES AMIGOS ARCABUCEROS

Tres festeros en la plaza de la Despedida de la Virgen, un día 9 de septiembre.
Flugen (el de las cartas), Miguel Estevan "Caracoles" con el traje de Marrueco y vestido de estudiante Paco Fernández "El Chato".
Foto cedida por… Francisco Fernández Alonso “El Chato”
Información… Ernesto Pardo Pastor

EL HOMENAJE DE VILLENA AL CABO OLIVARES (1899). DE LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS

Adjuntamos un enlace de un trabajo relacionado con el Cabo Olivares, a quien la ciudad de Villena le rindió un homenaje en el Hotel Alcoyano al que siguió la representación en su honor y en el Teatro Chapí de la zarzuela la Revoltosa. Este cabo había formado parte del grupo de soldados que en deplorables condiciones resistirían casi un año, atrincherados en el interior de una iglesia ubicada en la remota población de Baler, en las Filipinas, el hostigamiento del ejército tagalo, desconociendo durante meses que España ya había perdido aquella guerra frente a los insurgentes filipinos y los Estados Unidos de América, lo que en la práctica significó la pérdida de los últimos restos de lo que había sido el imperio español.
El cabo Olivares


 Teatro Circo Chapí
Autor... José Sánchez Ferrándiz

1813 LA PEQUEÑA HISTORIA DE UN HUMILDE BOTÓN MILITAR DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

LA PEQUEÑA HISTORIA DE UN HUMILDE BOTÓN MILITAR DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA. Por… José Vicente Arnedo Lázaro
Pasadas a la reserva activa que no a la pasiva las investigaciones festeras, es hora de profundizar en la investigación de naturaleza militar villenense.
Junto a mis pasados libros “A los Cañones. El Asedio al Castillo de Villena de 1707” (Premio “Faustino Alonso Gotor 2006”) y “Todos a los Refugios. Refugios Antiaéreos, Bombardeos y Defensa Pasiva: Villena 1935 - 1939” (Premio Investigación 2010 de la Fundación Municipal “José María Soler” Modalidad Científica y Humanística), reiniciamos la marcha con un “insignificante” botón militar francés hallado por don José María Soler en la Atalaya en 1975.
Hará unos tres años me llamó José L. Sáez Iñiguez, profesional de la conservación y restauración de bienes culturales. Estaba trabajando por encargo del Museo Arqueológico “José María Soler” en unas piezas que le gustaría que viese: once piezas lobuladas y un botón metálico plano y orlado con el número “32”. Lo de los botones es probable que nos suene a las costureras de antaño e incluso a nuestras sufridas madres de paciencia infinita, antes de relacionarlo con el mundo militar. Sin embargo el militar como un mundo que es dentro del civil, también tiene sus botones reales y simulados
.
Tras la correspondiente investigación podemos afirmar que estamos ante una (once piezas y el botón) de las dos mitades de un barboquejo militar perteneciente a un chacó francés del Regimiento de Infantería de Línea, Nº 32. Y digo francés porque cada época tiene unos botones militares con unas características muy determinadas que literalmente “clavan” a nuestros protagonistas en la época en la que se fabricaron. Y éste por ser plano, metálico, dorado, radio de 11 milímetros, tipo de orla decorativa, ser un modelo “de número” y tener la numeración regimental centrada, podemos afirmar que inequívocamente es francés y de la Guerra de la Independencia Española. Visto lo anterior y si lo comparamos con otros de Infantería de Línea francesa de la época, apreciamos que son iguales con la excepción lógica de la numeración regimental.
Con la entrada en España de los franceses en 1808, llegó junto a otros muchos el Regimiento de Infantería de Línea, Nº 32. Cosa curiosa y tras consultar con infinita paciencia la inmensa base de datos del coronel de Infantería don Juan José Sañudo Bayón, entre otras fuentes, llegamos a la conclusión inicial de que el “32 de Línea” en principio no estuvo en Villena, pese a ser identificado y batallar repetidamente a lo largo de toda España hasta 1814. Lo dicho no quiere decir que no estuviera sino que pese a las fuentes consultadas de primera magnitud, a día de hoy no tenemos prueba documental de su paso por Villena. En consecuencia, ¿cómo llegaron aquí dichas piezas? Pregunta de difícil respuesta pero hay un dato objetivo: aquí están desde hace más de 200 años. Por si es de su interés, la investigación completa la pueden consultar en la Revista “Villena 2011”.
El valor de un botón militar, antiguo o moderno, es el que cada uno de nosotros queramos darle según las circunstancias de cada momento. En 1813 nuestro botón militar francés valdría bien poco pero 200 años después, estamos ante una pequeña y humilde pieza militar que es capaz de ayudarnos a reconstruir parte de su historia y de la nuestra.

Gracias José Vicente por compartir estas historias...
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