7 jul 2026

LA RUTA DE LAS TAPAS 2026 ¿TOMAMOS ALGO?

Vuelve la ruta de tapas a Villena. Del 29 de julio al 13 de agosto, trece establecimientos ofrecerán 26 tapas inspiradas en el verano musical de la ciudad. El público elegirá la tapa favorita mediante votación popular en la APP 03400 y podrá ganar una de las trece cenas que se sortearán entre los participantes.
Villena, 7 de julio de 2026. Hay planes de verano que empiezan con un "¿tomamos algo?" y acaban recorriendo media ciudad. Después de varios años, este plan vuelve a tener nombre propio en Villena: Ruta de Tapas Vi.
Del 29 de julio al 13 de agosto, durante las noches de los miércoles y jueves, de 20:00 a 23:00 horas, trece establecimientos de Villena servirán 26 tapas creadas para esta edición, recuperando una de las iniciativas gastronómicas más esperadas de la ciudad.
La edición de este año establece un vínculo entre la gastronomía y el verano musical de Villena. Muchas de las tapas estarán inspiradas en el ambiente de Leyendas del Rock y Aupa Lumbreiras, invitando a quienes visitan los festivales a descubrir también la oferta gastronómica local y disfrutar de la ciudad más allá de los escenarios.
Como principal novedad, el público será el encargado de elegir la tapa favorita de esta edición mediante una votación en la APP 03400, accediendo al botón "Ruta de Tapas Vi". Entre todas las personas participantes se sortearán trece cenas para dos personas, una en cada establecimiento adherido. La tapa favorita y las personas ganadoras se darán a conocer el 14 de agosto.
La concejala de Comercio y Turismo, Paula García, destaca que “la Ruta de Tapas es una oportunidad para que quienes visitan Villena durante el verano descubran también nuestra gastronomía, nuestra hostelería y nuestro patrimonio. Queremos que los festivales sean también una puerta de entrada para conocer la ciudad y disfrutar de todo lo que ofrece".
Por su parte, Javier Ruescas y Juan Pedro Martínez, miembros de la junta directiva de Comercios y Servicios Vi, señalan que "la Ruta de Tapas vuelve para poner en valor el talento de nuestra hostelería y convertir las noches de verano en una invitación a recorrer la ciudad, descubrir nuevos establecimientos y disfrutar de su ambiente".
La Ruta de Tapas Vi forma parte del proyecto de promoción turística "Villena. Descubre el otro lado de la Costa Blanca", una iniciativa para reforzar el posicionamiento de Villena y de la Costa Blanca Interior como destino turístico a través de la gastronomía, el patrimonio, la cultura y las experiencias vinculadas al territorio.
En esta edición participan Cafetería El Cafetero, Natino Sushi Bar, La Plazzita, El Refugio de la Cerveza, Colosseo Bar, Capriole Caffe-Bistro, Cervecería La Caña, Gula Burger, Münich, Rodeo Diner, Restaurante Equelite Ferrero, RestaL'Ampadini y Cocina Gatzara, que ofrecerán dos tapas especialmente diseñadas para la ruta.
Durante las próximas semanas, el perfil @villenagastroyociovi irá desvelando las tapas participantes y dando a conocer los establecimientos de la ruta a través de contenidos en redes sociales, colaboraciones con creadores de contenido y diferentes acciones promocionales.
"Tapear también es Villenear" resume el espíritu de esta edición: una invitación a descubrir la ciudad a través de su gastronomía y a disfrutar de Villena, una tapa tras otra.

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1958 EDITORAL REVISTA VILLENA

Lanzar a la luz pública un nuevo número de nuestra revista, ya merecidamente prestigiosa, es empresa no exenta de responsabilidad, que afrontamos gustosos con la esperanza de no perder altura y mantenernos, cuando menos, en la cota alcanzada durante las siete apariciones anteriores.
Bien sabemos que no estamos todavía en esa alta cima desde la que Nuestra Señora de las Virtudes, fulgurante luz del montañero refugio, ilumina y alienta nuestra ascensión.
Con los ojos puestos en esa cumbre, por lo demás humanamente inasequible, hacemos de nuevo un alto en el camino para saludar a los numerosos amigos y colaboradores que animan nuestro esfuerzo y a los que prometemos no cejar en el empeño de conseguir para nuestra Ciu-dad una publicación digna de sus muchos merecimientos.
Extraído de la Revista Villena de 1958

1980 LAS COSAS QUE SE HAN PERDIDO EN NUESTRA HERMOSA VILLENA



LAS COSAS QUE SE HAN PERDIDO EN NUESTRA HERMOSA VILLENA
Por... Elías Hernández "el caballista" 1980 sin confirmar.


Se perdió la Fuente el Chopo,
también la del Garrofero,
y en la Calle San Cristóbal
el paso del Calavero.
--
En el Parterre la Rana
calle el Arco el Orejón
y en la Iglesia Santiago
se perdió el altar Mayor.
--
Las fábricas de la harina
junto con las del Alcohol,
la bodega los García
y también la de Amorós.
--
La fábrica del Piñuelo
y nuestro huerto Real,
con su balsa de peseta
donde se iban a bañar.
--
Nos quedamos sin Chicharra
quitaron el lavadero,
y en la placeta del Royo
el bar Pere el Cafetero.
--
Cerró el Hotel Alicante
antes fue el Alcoyano,
y habitaciones Soler
que teníamos tan a mano.
--
Ya no hay Fuente de los Burros
ni quiosco la Paloma,
que hacían los mejores churros
que habían por esta zona.
--
La marquesina del Villenense
que tan buena sombra hacia,
donde iban los señoritos
cuando les apetecía.
--
Ya no hay cruz de San Benito
ni nuestra antigua piscina,
ni la Iglesia de las Cruces
mirándonos desde arriba.
--
Perdimos las almazaras
las basculas de Montilla,
y la posada del Bombo
que en la calle Nueva había.
--
La posada del Portón
donde estuvo el bar Alcira,
acogiendo allí a los carros
que desde lejos venían.
--
Y la posada del Sol
junto al pasaje Candel,
luego estuvo el Horno el Paso
que se ha “derribao” también.
--
Nos quedan solo recuerdos
de aquella Villena antigua,
donde el pueblo noble y llano
jamás su pasado olvida.
*** Documento cedido por... Francisco Pardo Navarro.

1991 EL CRÁTER GINER OBSERVADO DESDE VILLENA

EL CRÁTER GINER OBSERVADO DESDE VILLENA
Por Francisco Panadero López
Si la realidad humana somos los humanos y nuestras acciones, desenvolviéndose a través del espacio y del tiempo, resonando o no resonando, amplificándose en el futuro o acabando diluidas en el ostensivo clamor de la globalidad, ésta es la historia breve de una curiosa resonancia.
Para empezar, sería agradable que a algunos villeneros les «resonase» el mismo título que, con toda la intención, y animado por el reconocimiento, he decidido ponerle a este artículo; ya que hace referencia a otro: «LA LUNA OBSERVADA DESDE VILLENA. D. Enrique de Villena. D. Tomás Giner Galbis. El cráter Giner», escrito por D. Faustino Alonso Gotor en 1960, y publicado en esta misma Revista Nuestra Anual, que en los tiempos nada corrientes que vivimos anda amenazada, como tantos organismos vivos y entidades humanas colectivas, de fría extinción.
Aquellos que recuerden aquel artículo no necesitarán de la necesaria introducción que es preciso hacer para entrar en el tema. Para todos los que lleguen a escuchar el latido resonante de la curiosidad, y que posiblemente no lo leyeron, sería el momento de hacerlo, pues fue, y continúa siendo treinta y un años después, un excelente artículo.
Nos contaba D. Faustino de dos ilustres conciudadanos: uno, históricamente más conocido, en parte quizás por haber sido en un pasado más lejano, D. Enrique de Villena; el otro, coetáneo para muchos, fallecido en 1954, y prácticamente ignorado, D. Tomás Giner Galbis. Ambos relacionados con la Astronomía, pues fueron, entre otras cosas, astrónomos autodidactas; y relacionados también, ¡cómo no!, con nuestra resonante Luna.
Mucho más específicamente Tomas Giner, que desarrolló sus investigaciones astronómicas a principios de este siglo, poniendo su atención especialmente en la Luna, en coordinación con la convocatoria europea, efectuada por el astrónomo Williams Porthouse desde Inglaterra, para estudiar sistemáticamente la superficie lunar; en unos momentos en que la Astronomía de los grandes telescopios, descuidando la Luna en esa extraña indiferencia por lo cercano que a casi todos nos caracteriza, abordaba otro tipo de cuestiones astronómicas, como la existencia de las galaxias y las escalas de distancias para medir el Universo.
La llamada internacional a los astrónomos, tanto profesionales como aficionados, para atender a nuestro satélite, fue divulgada en España a través de la Sociedad Astronómica de Barcelona, de la que D. Tomás Giner fue socio cofundador en 1909. En el boletín mensual de esta sociedad publicó Giner sus contribuciones a los estudios lunares, que maravillarían posteriormente al Prof. Paluzíe por estar efectuados con un modesto anteojo de 43 mm. de abertura. Sin duda, en aquellos años de primeros de siglo, la oscuridad que sólo tolera a las estrellas no era todavía un privilegio, un verdadero regalo, como lo es hoy en día; y Giner debió de gozar de largas y bellas noches de luz estelar y lunar, mucho menos holladas por luces y acciones humanas.
Esta paciente y metódica tarea, de Giner y de otros muchos, era integrada y recogida, produciendo el lógico avance del conocimiento de nuestro satélite; y dando lugar y formando parte de una tradición cultural, que al menos alguna huella ha dejado. Así, los ingleses Wilkins, y posteriormente, Moore, efectuaron sucesivas actualizaciones de la cartografía lunar, dadas a conocer en su libro sobre la Luna. 
Dibujo del Prof. Poluzíe, enviado a Giner en 1952.
En 1945, el Prof. Antonio Paluzíe Borrell, que era entonces presidente de la Sociedad de Astronomía de España y América, y Secretario Permanente de la Sociedad Internacional Lunar, ante la escasez de nombres españoles en la Luna (sólo había unos cuantos asignados en siglos anteriores), propuso a Wilkins una lista de treinta ilustres españoles, entre los que se encontraba Giner, destacados o relacionados con la labor astronómica, para dar nombre a una serie de cráteres de gran tamaño que aún no lo tenían.
«Giner, farmacéutico de Villena y autor de un mapa de ranuras lunares» es lo que más llamó poderosamente lo atención de D. Faustino, al leer en la revista médica «Sinergia» de junio de 1960 el artículo del Prof. Paluzíe «LA LUNA. Un astro a nuestro alcance», en el que entre otras cosas, listaba todos los accidentes lunares bautizados con nombres españoles, tanto los ya existentes, como los treinta que el mismo propuso a Wilkins, y que éste evidentemente aceptó, incorporándolos a las sucesivas ediciones de su atlas lunar.
Así pues, el nombre y el recuerdo de un conciudadano reposaba sobre la memoria pétrea de un cráter lunar: «El Cráter Giner». A D. Faustino llegó ese eco del pasado; y en su espíritu amante del lugar, de la tradición y de las personas, resonó, y reenvió amplificada hacia el futuro, hoy nuestro presente, esta curiosa pero en parte ultraterrena historia; valiéndose del medio humano resonante que es esta misma revista.
La onda estaba ya amplificada y modulada, pero a mí, de niño, nadie me contó esta historia; quizás porque y pese a que el Firmamento está sobre las cabezas de todos, pocas son en la actualidad las cabezas que quieren comprimir el cuello y el tiempo para contemplarlo.
Me lo contó una de esas cabezas escasas, ya de mayor, en 1986, el año del cometa Halley. En su empeño divulgativo de la Astronomía, y con el claro objetivo de introducirla como asignatura optativa (dos horas semanales) en el I.B. de Villena, Francisco Jesús García García, catedrático de Matemáticas por aquel entonces, efectuó, en colaboración con el Instituto de Formación Profesional, una serie de actividades en torno a la Astronomía; y entre ellas, por supuesto, estaba el tema Giner.
Bien. Villena, a través de uno de sus ilustres y desconocidos eruditos, estaba representada en nuestro satélite. Podríamos decir los villeneros, gracias a ello, que teníamos nuestra pequeña parcela de luna. Sin embargo, el tema no parecía despertar excesivamente el interés de nadie; al fin y al cabo, la Luna está muy lejos, ¡y no es tierra firme! para sustentar a nuestros pies.
Yo mismo, después de la sorpresa inicial, me olvide del asunto, sin tan siquiera preguntarme, entonces, donde estaba situado tal cráter. Por otro lado, la asignatura de Astronomía, propuesta por Francisco Jesús, no acababa de recibir por parte del estudiantado la atención mínima requerida por la ley (se precisaba de un número mínimo de interesados para implantarla como nueva asignatura); y así, ni fue aceptada en el curso 1987-88, ni tampoco en 1988-89; demorándose hasta el curso 1989-90, en que Francisco Jesús se marchó destinado a Alicante.
Al faltar su mantenedor, a punto estuvo el interés naciente de los estudiantes de morir en la cuna. Lo que evito la resonancia del verdadero maestro, la sensibilidad ante las deficiencias y rigidez de nuestro sistema educativo, y la conciencia clara de lo imperdonable que habría sido no intentar atender esa demanda cultural; cultura de verdad, y refrescante, más allá de los esquemas oficiales. El exhaustivo y original esfuerzo de Vicente Belda Alpañés, cuyo enfoque inicial histórico-humanístico supuso un acierto pleno, fue incluso reconocido; y Vicente recibió el 2.º Premio, a nivel nacional, «POR UNA NUEVA EXPERIENCIA DIDÁCTICA EN EL ÁREA DE CIENCIAS».
Era tanto el trabajo que ese curso 89-90 había por hacer, que Giner hubo de seguir esperando. Fue en el curso siguiente, que este verano concluye, segundo año de Astronomía en el I.B. de Villena, cuando investigamos más a fondo la figura y obra de D. Tomás Giner. Siguiendo el camino allanado, y facilitado amablemente por D. Faustino Alonso y D. Alfonso Arenas, accedimos a documentación original. La investigación, que todavía no ha concluido, se apoya fundamentalmente en tres de las cabezas de nuestros estudiantes, de la que bien podríamos llamar la 1.ª Promoción de Astronomía en Villena.
Efectivamente, se había bautizado a un cráter con el nombre Giner: en carta de Junio de 1952, así se lo participa el prof. Paluzíe a Giner, adjuntándole un dibujo esquemático de su situación, según figuraba en la última edición del mapa de Wilkins.
El paso siguiente era localizar en la excelente cartografía actual el cráter Giner. Poco imaginaba en 1986 que me tocaría jugar el papel agorero de esta historia. Una tarde de primeros de diciembre de 1990 descubrí con estupor que el cráter Giner venía designado en la nomenclatura oficial como «Posidonius-P». Y lo mismo sucedía con los otros veintinueve nombres españoles que Paluzíe propusiera a Wilkins: todos recibían el nombre de un cráter o circo mayor, previamente existente, y una letra latina mayúscula. Ya medio convencido de que la nomenclatura oficial no contemplaba todos estos nombres, mi asombro creció de nuevo cuando, con motivo del viaje a Lérida para la adquisición de un excelente telescopio reflector de 254 mm, y expuesto el problema a nuestro proveedor, Sr. Roure (astrónomo aficionado y director de la revista «Astronomía, Astrofotografía y Astronáutica»), éste nos regala un excelente mapa lunar, editado en Suiza en 1978, en el que ¡sí viene el cráter Giner!; igual que unos cuantos de los que propusiera Paluzíe.
Era evidente que la historia no podía estar del todo clara. Puestos en contacto con el Real Observatorio de la Armada en Cádiz y con la Sociedad de Astronomía de España y América (con sede en Barcelona), nos enteramos de que, efectivamente, los treinta nombres propuestos por el Prof. Paluzíe nunca pasaron la criba de la burocracia internacional, sin que el motivo de ello esté en este momento dilucidado. La época de Wilkins, y más tarde Moore, es quizás todavía la época heroica y romántica de la nomenclatura celeste. En 1960, aún solicitaba el Prof. Paluzíe a D. Faustino la fecha de la muerte de Giner can el fin de darla a «conocer a Moore para cuando se haga otra edición del libro». Pero en 1958 y años posteriores, en el seno de la U.A.I. (Unión Astronómica Internacional) se formalizó la nomenclatura, en general celeste, en grupos especiales de trabajo creados para ello; y se hizo y se deshizo. Las revisiones efectuadas acabaron con muchos nombres, y por lo visto con todos los españoles propuestos durante esta época.
Si bien parece que Wilkins actuó por su cuenta, también es cierto que lo hizo en un momento en que había base real para ello: no en vano existió toda una laboriosa tradición astronómica, incluso en España, que aportó interesantes datos y conocimientos, antes de que las primeras sondas espaciales circundaran nuestro satélite.
Sin embargo, el hecho de que no exista ninguna norma en nomenclatura lunar que impida que un cráter del tamaño del Giner posea nombre propio; y también la circunstancia de que la tradición europea ha amparado esta nomenclatura paralela, quizás más humana, como prueba el libro de Wilkins y el mapa suizo, nos hace mantener la ilusión de que tanto el cráter «Giner», como los otros veintinueve cráteres españoles, puedan ser reivindicados ante la U.A.I. Nuestro argumento más sólido es que no despojaríamos del nombre al que el nombre nos veló: Posidonius-P volvería a ser, como fue, Giner, mientras que Posidonius continuaría siendo Posidonius.
Es también obligado decir que el título de este artículo no es un recurso retórico: efectivamente, seis estudiantes de Astronomía y el que subscribe lograron identificar, mediante el telescopio empleado a cien aumentos, el cráter «Giner». Es, pues, lícito asegurar que nuestro cráter «Giner» (para nosotros es nuestro y es Giner) ha sida observado desde Villena.
Si no llegamos a tener éxito en la reivindicación del cráter Giner, y los demás; si con el tiempo no surgiese en Villena una sociedad de Astronomía, como es lógico, con el nombre de Giner; si tampoco el proyecto de Vicente Belda «Diseño de un Paseo Planetario para Villena» (a realizar en conjunción con el Paseo Ecológico, por la antigua vía del «chicharra» hasta La Virgen), que podría recibir el nombre de Giner, se materializase; es decir, si nos fallase por completo el Cielo, que no nos falle también totalmente la Tierra, y que al menos sea Giner tenido en cuenta para dar nombre a una calle de nuestra entrañable ciudad.
Finalmente, aprovecho de paso la ocasión para animar a todos aquellos que resuenen en la onda de la Astronomía a que se pongan en contacto con nosotros. No han mejorado mucho los caminos que, veinticinco años después, conducen al instituto, pero no tiene pérdida.
Noreste lunar: entre el Mar de la Serenidad y el Lago de los Sueños está el cráter Giner. ©1978 Hallwag AG, Bern.
Extraído de la Revista Villena de 1991. 

DESFILE ECUADOR FESTERO VILLENA MARZO 2022 "LAS EMOCIONES Y LA FIESTA"

En estos 20 minutos  LAS EMOCIONES y LA FIESTA son las autenticas protagonistas del desfile especial que se realizo el 5 de Marzo 2022 en Villena.
 
Video... Fernando Quiles "Ferquiam"

1935 ERMITA "LAS CRUCES"

Ermita que se denominó históricamente de tres maneras diferentes: de Las Cruces, del Santo Sepulcro y de San Crispín.

1968 EN LA IMPRENTA DEL PASEO

Foto realizada por Alfredo Rojas en la tienda de la Imprenta del Paseo.
Dióscoro Torres y Ramón Rodes.
Foto cedida por... Dióscoro Torres

1997 PORTADA REVISTA VILLENA 1997

 Autor: Francisco Martínez Catalán

6 jul 2026

1925 BODA DE CATALINA Y SANTIAGO

Boda de los abuelos por parte materna de Santi Hernández Reig (Villena Cuéntame), el 20 de febrero de 1925. Catalina Muñoz Algarra y Santiago Reig Rivelles.
Archivo VC

1974 VISTAS DEL CASTILLO DESDE SANTIAGO

El magnífico Castillo de la Atalaya 
y la ermita de San Antón desde la Torre de Santiago. 
Foto extraída de la Revista Villena de 1990 Fecha sin confirmar

ESCUADRAS ESPECIALES 2022

 Escuadras especiales por... Josse Peluquero

2026 DÍA GRANDE DE LOS SALESIANOS 1972/1980

Sábado, 4 de julio. Día grande para una promoción salesiana, la que estuvo en el colegio desde 1972 a 1980. Si USA celebraba el día de la Independencia, este grupo de chavales hemos celebrado una jornada de convivencia extraordinaria.
Reencuentros con compañeros que vienen desde los confines de la Tierra y más allá, otros que no hemos dejado Villena. Y en esa conjugación, una explosión de alegría, de camaradería, de risas, abrazos, canciones de entonces y de ahora, brindis por los que estamos y por los que no han podido venir, y en especial por los que ya no están. Hasta una eucaristía por y para todos, creyentes y no creyentes, respetada con rigor en un ejemplo de confraternidad y de que hay esperanza en este loco mundo de que todos nos entendamos y comprendamos.
La Troyica ha sido el lugar del condumio y la fiesta posterior hasta llegar a la merienda, desalojo del local y traslado (los que hemos resistido) al Túnel, donde nos hemos mezclado con el Orgullo, el de LGTBIQ+, pero sobre todo con el nuestro, el ORGULLO de pertenecer a un grupo de gente inigualable, increíble y sobre todo irrepetible.
Gracias a los organizadores del evento por la calidad del mismo de principio a fin, con foticos incluidas en el aula del colegio con los “babis” correspondientes y, como no, con nuestra María Auxiliadora y Juanito Bosco, que a fin de cuentas, allí estuvimos durante ocho importantes años de nuestra vida y donde como podemos comprobar cada vez que nos juntamos, adquirimos unos VALORES que no se nos han olvidado, como son la AMISTAD, EL COMPAÑERISMO, LA COMPRENSIÓN Y otros muchos más que nos acompañan por el duro y arduo camino de la vida. 
Crónica: Fernando Gil      
Fotos del día para el recuerdo













MUY PRONTO LA SIGUIENTE...

VILLENA SELLO MAS BICI DE LA VUELTA 2026

Villena logra el sello Más Bici de La Vuelta, por su compromiso con la movilidad sostenible y el cicloturismo. El reconocimiento distingue las políticas municipales en materia de gobernanza, infraestructuras, deporte, turismo, servicios y educación vinculadas al uso de la bicicleta.
Villena, 3 de julio de 2026.- Villena ha sido distinguida con el sello Más Bici de La Vuelta, un reconocimiento que acredita el compromiso del municipio con la promoción de la bicicleta como medio de transporte, práctica deportiva y recurso turístico. El sello Más Bici, impulsado en 2025 dentro del programa La Vuelta es Más y desarrollado junto a expertos en movilidad ciclista, tiene como objetivo identificar y reconocer a las administraciones públicas que impulsan políticas activas y sostenidas en favor del uso de la bicicleta. Esta iniciativa busca generar un impacto positivo y dejar un legado permanente en los municipios participantes.
Tras evaluar la candidatura presentada por la Concejalía de Turismo, en colaboración con la Concejalía de Movilidad Sostenible, del Ayuntamiento de Villena, el jurado ha concedido este distintivo atendiendo a los resultados obtenidos en cinco ámbitos fundamentales: gobernanza, infraestructuras, deporte, turismo y servicios y educación.
En el apartado de gobernanza, el comité ha valorado iniciativas como la incorporación de una bicicleta eléctrica al parque móvil de la Policía Local, el apoyo técnico y la difusión de las actividades organizadas por las asociaciones locales durante la Semana Europea de la Movilidad, así como la colaboración en campañas como el reto '30 Días en Bici'.
Respecto a las infraestructuras, el reconocimiento destaca la implantación de Entornos Escolares Seguros en distintos puntos de la ciudad, una actuación orientada a favorecer desplazamientos más seguros y sostenibles para la población escolar.
En materia de servicios y educación, el jurado ha valorado positivamente la renovación de los aparcamientos para bicicletas mediante la instalación de soportes tipo "U" invertida, así como la implicación de la Policía Local en las acciones de educación vial dirigidas a la ciudadanía.
En el ámbito deportivo, el sello pone en valor el dinamismo del tejido ciclista local, integrado por cuatro clubes y una peña ciclista que contribuyen a mantener un amplio calendario de actividades, destacando el papel de la asociación Villena en Bici.
Por último, en el apartado turístico, se reconoce la apuesta del municipio por el desarrollo del cicloturismo a través de la planificación contemplada en el Plan de Turismo, que impulsa recursos como la Vía Verde del Chicharra y la Sierra de Salinas, además de la información específica sobre rutas ciclistas disponible en las oficinas de turismo y la creación de itinerarios vinculados al enoturismo.
El jurado ha subrayado que "Villena proyecta un valioso potencial en materia de cicloturismo rural, sustentado en el óptimo aprovechamiento de activos clave como la Vía Verde del Chicharra y en un buen respaldo institucional a su tejido asociativo".
Villena forma parte del grupo de 18 municipios que han obtenido este año el sello Más Bici, sumándose a las cinco grandes ciudades que fueron reconocidas en la primera edición: Barcelona, Bilbao, Madrid, Valladolid y Zaragoza.
La edil de Turismo, Paula García, ha destacado que "este reconocimiento confirma que Villena está aprovechando sus recursos para consolidarse como un destino de referencia para el cicloturismo, con las oportunidades para conjunto del sector turístico que supone". Por su parte, Francisco Iniesta, ha señalado que "el sello Más Bici es también el resultado del trabajo que viene realizando la Concejalía de Movilidad Sostenible para fomentar una movilidad más saludable y respetuosa con el medio ambiente".
Con esta distinción, el Ayuntamiento de Villena ve respaldada su estrategia de impulso a la movilidad sostenible, la promoción de hábitos de vida saludables y el desarrollo del cicloturismo como elemento de dinamización social, deportiva y económica del municipio. 

1953 VILLENA Y AZORÍN

VILLENA Y AZORÍN
Villena saluda respetuosa y emocionada «los primeros ochenta años» del maestro «Azorín», el más ilustre de los comprovincianos. En ocasión tan solemne nos complacemos en extractar algunos párrafos de su obra inmarcesible.
«Va descendiendo el tren. Villena, señoril y mundana. Castillo con una ventana que nos mira. Huertas extensas. Perfil de montañas que resaltan en la lejanía. «Superrealismo», cap. XXX. Foto Menor
«Sarrió y Azorín han ido a Villena. Esta es una ciudad vetusta, pero clara, limpia, riente. Tiene callejuelas tortuosas que reptan monte arriba; tiene viejas casas de piedra con escudos y balcones voladizos; tiene una iglesia con filigranas del Renacimiento, con una soberbia reja dorada, con una torre puntiaguda; tiene una plaza donde hay un hondo estanque de aguas diáfanas que las mujeres bajan por una ancha gradería a coger en sus cántaros; tiene un castillo que aún conserva la torre del homenaje, y en cuyos salones don Diego Pacheco, gran protector de los moriscos, vería ondular el cuerpo serpentino de las troteras. » «Antonio Azorín», cap. IX.
Extraído de la Revista Villena de 1953
Cedido por... Avelina y Natalia García

1998 APROXIMACIÓN A LOS ORÍGENES ULTRAPIRENAICOS DE UNA FAMILIA DE LA NOBLEZA VILLENENSE: LOS MERGELINA

Aproximación a los orígenes ultra pirenaicos de una familia de la nobleza villenense: los Mergelina.
Antonio Sempere de Mergelina Pastor
Existe una abundante información, aunque en algunos casos dispersa, del linaje de los Mergelina, tras su establecimiento en Villena después de la reconquista. Entresacado de un estudio más amplio y completo. en estas líneas se pretende aportar noticias sobre los orígenes más remotos de esta familia.
Cascales indica que proceden de Tudela (Navarra), en donde tenían su casa solariega. En otro documentado estudio publicado anteriormente en esta revista se indica que descienden del Conde de Alperche, quien conquistó Tudela y que casó a su hija Doña Mergelina (llamada también Doña Margarita) con Don García rey de Navarra.
Esta afirmación es bastante real y se puede considerar como la oficialmente válida, debido a que existen documentos y dictámenes regios que así lo indican, aunque hay historiadores, principalmente franceses que afirman que Doña Mergelina era sobrina del mencionado conde; en todo caso la validez de los orígenes de la familia se mantiene.
Gracias a un pleito habido entre los años 1717 y 1720 entre la Villa de Sax y los Mergelina, se conserva en el Archivo Histórico Nacional, un voluminoso expediente, más de 1.500 folios, en donde se recogen todos los datos que dicha familia presenta, con este motivo, avalados por traslados de documentos originales: de sus filiaciones, bautizos, defunciones, etc. hasta remontarse a los orígenes de la familia en España.
En 1720 el rey Felipe V, da por zanjada la polémica mandando que a los Mergelina y a sus descendientes se les mantenga como Hijos algo notorios de sangre.
De ese voluminoso expediente, interesantísimo además para la Historia local de Sax y Villena, iniciado en la Real Chancillería de Granada y enviado posteriormente a la Corte de Madrid, solamente vamos a entresacar el reconocimiento escrito de Felipe V, sobre los orígenes de dicha Familia y en donde literalmente se indica que «...todos provienen de la familia MERGELINA de Tudela, del mi Reyno de Navarra, que es de la primera clase de él, originada de ROTRON, Conde de Alperches. Príncipe que vino del Reino de Francia, conquistó a dicha ciudad de Tudela y casó a Doña MERGELINA, su hija, con Don García Rey de Navarra, sobre todo lo cual se remiten a las pruebas hechas para diferentes Autos de esta familia en que se halla justificado etc.».
Por este documento, oficial y con validez para todos los reinos de España, se reconoce, gracias a las pruebas presentadas, la procedencia exacta de los Mergelina.
¿Pero quién era el mencionado Conde y que actuaciones le llevaron a tener relación con Tudela? Es en ese punto donde vamos a extendernos, siguiendo fundamentalmente la información aportada por los historiadores franceses, y que se remonta en sus antepasados hasta los años 955.
Salvadas las deformaciones lógicas existentes en las grafías de los escribanos españoles de los nombres franceses, el origen de los Mergelinas en España se debe a Rotrou III, Conde del Perche, natural de Nogent-le-Rotrou en la Normandía francesa. Rotrou es un verdadero personaje de leyenda, hasta el punto que, los historiadores franceses ven en sus hazañas el prototipo del vale-roso Rolando, de la célebre Chanson de Roland.
Rotrou fue compañero de Rodrigo de Vivar, el famoso Cid Campeador, contemporáneo de Guillermo de Inglaterra el Conquistador, de Alfonso el Batallador, de Bernard de Cluny, de Saint Bernard de Clairvaux, de Pedro el Ermitaño, etc. llegando a ser Conde de Tudela, por conquista de la misma a los moros.
La causa directa de su intervención en esa aventura fue de orden dinástico. El conde Rotrou era, a causa de su madre Béatrice de Roucy, primo hermano de los reyes de Aragón Pedro I y Alfonso el Batallador. El segundo de estos reyes reclamó del concurso francés para reconquistar el valle medio y superior del Ebro. Rotrou, que había tomado parte en la Primera Cruzada, no era hombre que declinase tal proposición y fue en ayuda de los españoles, con todo un ejército de normandos, tomando Zaragoza el 18 de diciembre de 1118. Por este suceso el rey Alfonso asigna a los percherones y normandos un barrio de la ciudad, llamado después barrio de Alperche». En 1119 Rotrou toma la ciudad de Tudela; en 1121 o 1124 recibe del rey la guarda de esta villa e instala allí el puesto de mando de su gente. Detengámonos en este punto y remontémonos al año 816 en la Normandía francesa. Desde el reinado de Luis-le-Dévot, hijo de Carlomagno, quien comenzó a reinar en ese año, se hace mención del Conde de Perche, aunque sin ser posible determinar su genealogía.
1er Conde de Perche y de Corbonnais y Conde de Bellêmois
El primer señor de Nogent-le-Rotrou aparece en la historia, dando el nombre a la dinastía, cuando en la segunda mitad del Siglo X, el Conde de Chartres en la época del Rey Lothaire (955) instala, en avanguarda, uno de sus fieles, de nombre Rotroldus, Rotrou I, primer Conde de Perche y de Corbonnais y Conde de Bellémois, especialmente encargado de vigilar la frontera. Con este motivo, Rotrou reconstruye el torreón del Castillo de Saint-Jean de Nogent sobre el emplazamiento de una fortaleza destruida por los daneses o los normandos. Como Rotrou era el brazo derecho del Conde de Chartres, le acompaña en sus buenas y malas fortunas. El resultado de las campanas para el Conde de Perche fue la pérdida del condado de Bellémois. Para compensar a Rotrou de sus pérdidas y en recompensa de sus servicios Thibauld le da Nogent-és-Cháteau (después dicho Rotrou) con sus dependencias, obteniendo así un centinela avanzado para preservar sus tierras de todo ataque del lado de Normandía.
La muerte de Rotrou se puede fijar entre 990 y 996 ya que a partir de ese momento vemos inmediatamente a su hijo Geoffroy entrar en escena.
No se conoce ni el nombre de la mujer de Rotrou, ni el lugar de su muerte, ni de él su sepultura.
2º Conde de Perche y de Corbonnais
A Rotrou I le sucedió su hijo Geoffroy quien tomó posesión de los dominios de su padre en delicadas condiciones. El desmembramiento de los estados paternos le hace impensable llegar a reconstruirlos jamás. Pero lejos de descorazonarse, espera constantemente los momentos favorables.
Casó con Melisenda o Hermengarde, hermana de Hugues, Arzobispo de Tour e hija de Hildegarde, Vizcondesa de Cháteaudun. Geoffroy esperaba la ocasión favorable de sustraerse al poder del rey, en vista de la independencia que querían todos los barones, pero Geoffroy con su gente fue hecho prisionero y puesto en manos del rey. Sin embargo Geoffroy, aparenta sumisión por lo que se le deja ir y se le restituye parte de sus posesiones. Esta sumisión es más aparente que real, pues Geoffray se subleva de nuevo contra el rey que, para reducir la obediencia de este indomable vasallo hizo, algunos años más tarde, desmantelar arruinar la fortaleza de Gallardon. Después de esto no hubo ninguna reconciliación entre el rey y el conde, que murió hacia el año 1005, dejando de su matrimonio con Melisenda un hijo único que le sucede inmediatamente bajo el nombre de Geoffroy, segundo del nombre.
3er Conde del Perche y de Mortagne, Vizconde de Cháteaudun, Señor de Gallardon y de Illiers.
Geoffroy II encontraba sus posesiones reducidas a límites bien estrechos. La inestabilidad del rey de Francia y las contiendas que tiene que acometer en la Corte fue hábilmente aprovechada por Geoffroy II, comenzando por reconstruir las ruinas del Castillo de Gallardon, tomado y destruido bajo su padre por el rey, completando sus proyectos de la construcción de un nuevo castillo fuerte en Illiers.
El Obispo Fulbert receloso de su recuperación, utiliza contra él un arma terrible en esa época: la excomunión.
Geoffroy II se rodea de una multitud de guerreros y a su cabeza penetra en los dominios del prelado, causándole grandes desastres. Fulbert recurre a la autoridad del Conde del Eudes, el cual permanece sordo a sus reclamaciones. Al fin Fulbert invoca la protección del rey y como no es atendido, ordena que en toda la diócesis de Chartres dejen de tocar las campanas, A pesar de estos inconvenientes el Conde de Perche acaba tranquilamente la reconstrucción de su fortaleza sin ser inquietado, realizando además muchas fundaciones religiosas: El monasterio y la basílica de St. Denis, cerca del castillo de Nogent.
Geoffroy casó con la Condesa Eleusie o Helvise y tuvo dos hijos: Hugues su primogénito y Rotrou, el menor.
Geoffroy fallece en 1040 de forma violenta. Un día en que Geoffroy salía desarmado de la Catedral de Chartres, unos asesinos se lanzaron sobre él y le apuñalaron en medio de sus caballeros y sus nobles. Su cuerpo fue transportado a Nogent y depositado en la Iglesia de St. Denis, en el vaso funerario que había hecho construir para depositar los restos suyos y de su familia.
4° Conde del Perche y de Mortagne, Vizconde de Cháteaudun.
Rotrou II, por fallecimiento de su hermano primogénito Hugues, queda solo y único heredero del Condado del Perche y del Vizcondado de Cháteaudun y toma en consecuencia los títulos y calificaciones de Conde de Mortagne y Vizconde de Cháteaudun. Era todavía muy joven en el momento que sucedió a su padre, tenía apenas 14 o 15 años y había pasado sus primeros años en el aprendizaje del manejo de las armas.
Rotrou emparenta con la familia de los Thibault, enemigos ancestrales, casándose con una hija de nombre Argine o Adeline.
Interviene con varios altos señores y barones aliados del rey de Inglaterra para la reconciliación de Guillermo de Inglaterra con su hijo Robert. Al terminar la guerra pensaba descansar en el Castillo de Nogent, pero no lo fue posible por causa de una guerra con el Obispo de Chartres, siendo también excomulgado y anatemizado como un infante rebelde a la Iglesia, su madre, e indigno de continuar más tiempo en su seno, aunque pronto fue rehabilitado. Adquirió una sordera que conservó hasta la muerte y se atribuía esta enfermedad a la venganza divina, justamente irritada, por su criminal conducta. Tuvo cuatro hijos y una hija; Geoffroy, Hugues, Rotrou, Foulques y su hija Helvise, falleciendo hacia 1079 y sus restos fueron, como su padre, enterrados en la Iglesia Sant Denis, en Nogent.
A la muerte de Geoffroy, el primogénito heredó el Condado de Perche y fue el III de este nombre, Hugues fue Vizconde de Cháteaudun, Rotrou fue señor de Montfort, cerca de Mans. Las crónicas no dicen nada de Helvise o Eleusie.
5° Conde de Perche y de Mortagne, Conde de Richemon en Inglaterra
Geoffroy sucedería a su padre poco más o menos a la edad de 18 años. Geoffroy III había acompañado a Guillermo el Bastardo a la conquista de Inglaterra y estuvo en la batalla decisiva de Hastings, por lo que el Conquistador le recompensó largamente con el Condado de Richemond el Priorato d'Ambrebiwes y le dio tanto en Inglaterra como en Escocia, tierras y castillos, iglesias en el Obispado de Windsor, de Salisbury, de St. David y de Oxford.
Una vez recuperado Geoffroy de sus fatigas se dedicó a buscar esposa, lo que ocurrió entre el año 1067 y 1078. Se casó con Beatriz, la tercera de los cinco hijos de Hilduin II, Conde de Roucy y de Rameru y hermana o cuñada de un Conde de Salisbury de la cual tuvo un solo hijo Rotrou, que fue más tarde Rotrou El Grande.
Geoffroy deja partir a su hijo Rotrou a España para hacer sus primeras armas contra los moros, ayudando a su tío Don Sancho Ramírez a expulsarlos de sus estados de Navarra y Aragón.
Los hombres del Conde de Mortagne dieron muerte a Gilbert de Laigle, dándose cuenta pronto que se había hecho un nuevo enemigo irreconciliable de los señores de la casa de Laigle. Para ponerse a cubierto de este resentimiento, no encontró mejor medio de ofrecer en boda a Gilbert, señor de Laigle, sobrino del muerto a Julienne, una de sus hijas. La oferta fue aceptada y las dos casas fueron luego amigas y aliadas. De esta boda salieron tres hijos y Margarita, que los españoles llaman MERGELINA, casada por su tío Rotrou El Grande con García Ramírez, rey de Navarra.
Geoffroy había tenido de Beatriz, además de Rotrou, cuatro hijas a saber: esta Julienne Marguerite que casó con Henri, conde de Warvich; Mahaut, que se desposó en primeras nupcias con Raimond, Vizconde de Turenne; y una última de nombre desconocido, casada con el conde de Amiens, hermano de Hugues de Amiens, Arzobispo de Rouen.
En 1096 Geoffroy dejó partir a su hijo, joven todavía para la cruzada. En la ausencia de su hijo, enferma y pensando en su porvenir, reúne en su Castillo de Nogent a los vasallos que no habían seguido a Rotrou a Palestina, después en su presencia, delante de los miembros de su familia y de la condesa Beatriz, su mujer les hizo jurar fidelidad a su hijo en calidad de Conde del Perche, y casi en seguida falleció. Esto ocurría en el año 1098.
6º Conde del Perche, del Corbonnais y de Mortagne, Señor de Belléme y Señor de Tudela, en España.
Se le llamó el Gran Rotrou del Perche. Fue educado en los ejercicios de virtud, piedad y religión por su madre Beatriz. Fue citado por Chateaubriand (Analyse raisonnée de l'Hist de France) como un brillante modelo de la caballería. En vida de Geoffroy III entre 1087 y 1089 Rotrou estuvo en España. Algunos años antes, el Papa Gregorio VII había solicitado vivamente de los príncipes cristianos de hacer Cruzada para tirar a los sarracenos de Europa y por consecuencia de España. Entre 1086 y 1089 Ebole o Ebles, Conde de Roucy y Rameru, había aceptado la oferta y fue uno de los primeros en partir con sus vasallos a España con un ejército considerable.
Después de haber abatido a los sarracenos en varios encuentras, Ebole reconquista de ellos gran parte de Navarra y Aragón, donde pronto se hizo proclamar rey, bajo el nombre de Don Sancho Ramírez. En el periodo 1089-1094 tiene que recurrir a su cuñado Geoffroy III que le envió a su hijo Rotrou con tropas (este Ebole había en efecto casado con Felicia, hija del Conde de Roucy o Rochefort, hermana de Beatriz, mujer de Geoffray III, Conde de Mortagne y madre del dicho Rotrou, siendo por consecuencia su sobrino).
Rotrou hace sus primeras armas en la escuela del Cid, pues es en esta campaña donde se distingue Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, al servicio de Alfonso. Don Sancho, estando en el sitio de Huesca en 1094, fue herido mortalmente, después de haber hecho prometer a su hijo y sucesor en los tronos de Aragón y Navarra el continuar el sitio. Éste efectivamente tomó al asalto la villa de Huesca con su primo hermano Rotrou a pesar de 40.000 moros que fueron a socorrerla.
Después de la toma de esta villa es proclamada la expedición a Tierra Santa. En esta cruzada Rotrou III figura como uno de los Jefes militares más distinguidos, siendo investido comandante en 1096. El 15 de julio Jerusalén fue asediada, atacada por todas partes y vencida y ocho días después todos los jefes de la cruzada convinieron dar Jerusalén con sus dependencias, a título de reino a Godofroy de Buillon. Rotrou y gran parte de sus caballeros regresaron a su país.
El Perche, por la muerte de Geoffroy III, había sido confiado a las manos de Beatriz. La ocasión era buena para un rival intentar un golpe de mano sobre esta provincia; esto fue lo que hizo un barón vecino llamado Goét.
Goét III pasa a desolar toda la parte de sus tierras. Este es el momento en que regresó Rotrou. Después de cuatro años de ausencia encuentra el duelo en su casa. Sus vasallos, van a su encuentro haciéndole una acogida triunfal como uno de los héroes de la primera cruzada, así como a un trozo de la verdadera Cruz y de las palmas que el lleva de las riberas misteriosas del Jordán.
Guillermo le Roux, que había sucedido en el trono de Inglaterra a su padre Guillermo el Conquistador, moría el 2 de Agosto de 1100 y Henry, su hermano segundo y aprovechando esta muerte y la ausencia de su hermano primogénito Robert de Courte Heuse, que no llega a Francia de las Cruzadas hasta 1101 se proclama heredero de la Corona de Inglaterra, siendo apoyado por Rotrou. Éste avanza a la cabeza de su armada hasta Hiesmen. Rotrou se une a Gilbert de L'Aigle, a Guillaume, Conde de Evreux y otros señores del Hiesmois, para ayudarle en esta expedición desesperada. Pero no pudo evitar ser derrotado por Robert-le-Diable, bajo los muros de Chailloué, entre Séez y Hiesmes. El fracaso de Chailloué no hizo más que acrecentar el partido de Henri, lo que supo hábilmente aprovechar. Éste dio por matrimonio a Rotrou, su hija Mahault o Matilde de Inglaterra, la primogénita de siete niños naturales, con lo que se aprecia toda la importancia de la familia Rotrou.
Fuerte con este apoyo, Rotrou entra en guerra con los enemigos vecinos, venciendo, pero tiene que detenerse, ya que el Obispo de Séez le lanza la excomunión. Rotrou se somete por su carácter religioso. Pero la pacificación real llega a Normandía con una flota considerable de Henri.
La guerra estalla entre el rey de Francia Luis le Cros y Henri I Rey de Inglaterra. Góet III estaba reconciliado ya con el Conde de Perche, pues se había casado con Mabille, hija natural de Henri, rey de Inglaterra, por lo que Rotrou III era cuñado do Góet III.
Rotrou, encargado por el Rey de Inglaterra, su suegro, del mando de las tropas destinadas a actuar del lado del Maine, defendida por Foulques, fue, en un encuentro, hecho prisionero por éste último, quien después de haberlo arrancado de las manos de un soldado, lo vendió por una suma considerable a quien él sabía era el más mortal enemigo del Conde del Perche, a Robert de Bélle-me, Robert lo traslada a la gran Torre del Mans, donde pensaba que rey de Inglaterra, o sus caballeros percherones, intentarían en vano de arrebatarlo a su verdugo, siendo allí terriblemente torturado.
Durante este tiempo y seguro que la víctima no se le puede escapar, ataca la villa de Mortagne, pasándola a fuego y sangre, hasta el mismo hospicio fundado por Geoffroy III.
Rotrou, resignado a la espera de su muerte, queriendo decir a su madre, la condesa y a sus fieles su desesperada posición, pidió llamar a su confesor el Obispo de Le Mans.
Le visita Hidelberto, Rotrou se confiesa y le pide el dar sus últimas voluntades. Le dicta su testamento dando instrucciones a su madre para la administración del Condado, invitando a deliberar en el Consejo de Nobles la elección de su nuevo jefe, ya que no espera regresar. Hidelberto cumple religiosamente su misión y va al Castillo de Nogent.
Beatriz, después de saber las torturas infligidas a su hijo, reúne su Consejo y decide que es preciso retener al Obispo de Mans prisionero con objeto de intercambiarlo con el Conde de Perche.
La guerra continuaba entre el rey de Francia y el rey de Inglaterra. Henri, vivamente solicitado por la princesa Matilde, su hija, Condesa del Perche, concibe el proyecto de la liberación de Rotrou. Después de varios avatares Rotrou es liberado, así como el arzobispo Hildeberto.
Rotrou era primo hermano de Alfonso, rey de Navarra y de Aragón, hermano menor de Pedro de Aragón e hijo de Don Sancho y de Felicia de Roucy, hermana menor de Beatriz, la madre del Conde. Esta alianza le forzaba a ir a Españia a la solicitud de Alfonso.
Alfonso VI, estando en guerra contra los moros de África, pide ayuda a Francia a los Condes de Béarn, de Bigorre, de Bourgogne, de Toulouse, de Saint-Gilles, de Lorraine y Rotrou Conde del Perche. Estos señores acuden a socorrer a Alfonso. La batalla entre las partes tuvo lugar cerca de la villa de Consuegra y los moros derrotados, siendo llamada corno la batalla de los Siete Condes, en honor de estos siete señores franceses.
Después de la batalla, Rotrou queda en España para ayudar a acabar la reconquista, de lo que los africanos habían usurpado, con la mayor parte de la armada francesa. La villa de Tudela está todavía en poder de los sarracenos, la asedia, asaltándola y tras tomarla queda como Maestre de ella y de todo el país adyacente, donde vive cierto tiempo a fin de confirmar su conquista; tratando tan humanamente a los vencedores que le obedecían con agrado, lo que le granjeó una gran enemistad entre los españoles, envidiosos de su valor y éxitos, hasta el punto que deseaban que regresara a Francia, conspirando incluso contra él para matarle. Enterado a tiempo Rotrou regresa a Francia y vuelve a Le Perche.
La partida de Rotrou de la Península en el año 1115 fue como era de prever la señal de un nuevo ataque de los moros contra Aragón, lo que hace cambiar los sentimientos de los españoles respecto a él. El rey de Navarra le envía un embajador encargado de darle todas las satisfacciones deseables y de hacerle las más brillantes ofertas. Rotrou, colmado por esta justa reparación, convoca a sus vasallos y hombres de armas y reúne una tropa considerable, a la cabeza de la cual va a España.
Rotrou continúa sus luchas contra los moros durante los tres años siguientes, dominando gran número de villas y plazas fuertes, entre otras Pamplona y Toledo.
Acompañado de Gastón de Bearn conquista la Ciudad de Zaragoza, la cual fortifica y pone una buena guarnición.
Alfonso el Batallador cede al Conde del Perche una parte de Zaragoza, con varios castillos y ricos dominios; la otra mitad es la recompensa de los bravos que valientemente le habían ayudado. Rotrou, cargado de ricos botines, regresa a su condado del Perche.
La condesa Beatriz, su madre, fallece el 28 de mayo de 1143, siendo inhumada en Arnac.
Por fin a finales del año 1119 o al comienzo de 1120, se resuelven las diferencias existentes desde hace tiempo entre el rey de Francia y el de Inglaterra. La paz había sido definitivamente conclusa, bajo las bases fijadas por el Papa, en su conferencia de Gisors.
Henri, después de haber resuelto los negocios de Normandía, no desea más que retornar a Inglaterra con su familia y su Corte y confía al patrón de una nave, perfectamente equipada, llamada la «Blanche-Neuf» a sus hijos, a saber, su hijo legítimo Guillermo de 17 años, heredero de la Corona, con su joven esposa Matilde de Anjou, y sus hijos naturales Richard y Matilde, Condesa del Perche, mujer de Rotrou III.
La Blache-Neuf» chocó contra un escollo que el mar dejaba descubierto cada día al reflujo. Al instante, el bajel medio abierto, comenzó a llenarse de agua muriendo sus ocupantes. Trescientos gentilhombres, herederos de las principales casas de Normandía perecieron.
Rotrou tardó mucho tiempo en sobreponerse, ocupándose de pensamientos religiosos y realizando obras pías, fundando entre otros la Casa de Dios de la Trappe, que era un hospital de caridad transformándose posteriormente en abadía. La tradición dice que Rotrou dio al techo de la iglesia de la Trappe, dedicada a la Santísima Virgen, la forma de una quilla de navío, en alusión a la desgracia que lloraba.
De su matrimonio con Matilde no tenía más que una hija llamada Phillippe. Rotrou, viudo y con el gran deseo de tener un hijo, casó con Harvise o Harvige, hija de Eduardo, Conde de Saiisbury. De este matrimonio tuvo cuatro niños: primero una hija llamada Felicie, que murió muy joven; Geoffroy, que también murió joven; Rotrou, que le sucedió en el Condado del Perche; y Etienne, que llego a ser Canciller de Sicilia y Arzobispo de Palermo.
Según los escribanos, Rotrou estuvo muchas veces a España, visitándola al menos en 1089, 1105, entre 1114 y 1118, entre 1132 y 1134 y en 1116, 1133 y 1129, habiendo además testimonios que demuestran que aunque no estuviera en España, mantenía tropas en ella.
En 1126 los historiadores dicen que Rotrou, con los franceses, el Obispo de Zaragoza con los hermanos de Palma y Gastón de Bearn con sus gascones, fortificaron la villa de Penecadel y la ocuparon durante seis semanas. Combatieron contra el rey de Valencia marchando sobre Xátiva, huyendo los moros antes de ser atacados. Ellos regresaron después de haber dejado 60 soldados en la fortaleza de Penecadel. Defendieron también, durante tres días el castillo de Serra, librando batalla el 14 de agosto, después de haber combatido todo el día, vencieron al acostarse el sol.
Entre 1130 a 1133 su sobrina Mergelina le llama desde España pidiéndole ayuda contra los sarracenos. Harvise, la segunda mujer de Rotrou, acompañaba al Conde a España.
Según los historiadores franceses, Alfonso aprovecha la llegada de Rotrou para convocar en Zaragoza la asamblea, en la cual se delibera sobre los medios más apropiados para llevar la exterminación de los moros del continente, en ella estaban el Infante D. García Ramírez, señor en Monzón, verdadero heredero de Navarra; Rotrou, Conde del Perche, Señor de Tudela; D. Sancho de Rosas, Obispo de Pamplona; D. Sancho, Obispo de Calahorra; D. García Guerra, Obispo de Zaragoza; D. Miguel de Tarazona y D. Arnauld de Huesca, con otros varios notables personajes, tanto eclesiásticos como seculares.
Pronto cayeron en poder de los franceses, dirigidos por Rotrou, la Villa de Tarragona y un gran número de otras, así como Mequinerna, en la confluencia del Ebro y el Segre. Por todos los lugares los Sarracenos fueron batidos y cazados.
Alfonso desgraciadamente sucumbía bajo los muros de Fraga, junto con un gran número de nobles franceses e ingleses, muriendo, según unos, ocho días después, de las heridas, según otros en el mismo lugar de la batalla. Rotrou, con su influencia, consigue que el nuevo rey de Navarra fuese García Ramírez a quien había dado en matrimonio a su sobrina Mergelina, hija de su hermana Juliana de Laigle y le da en dote la Ciudad de Tudela, de la que era señor, con todas las otras posesiones que había conquistado, tanto en Zaragoza, como en otras partes de España.
Henri I enfermó y Rotrou fue llamado a Francia, llegando para asistir a los últimos momentos de este príncipe. En 1139 surgen nuevas guerras en los territorios de Rotrou, estando por medio las guerras entre los dos pretendientes de la corona de Inglaterra. Rotrou, bajo su influencia ante todos los nobles de Normandía, apoya a Geoffry, yerno de Henri I. En una expedición el 14 de enero de 1144, pasa el Sena, cerca de Vernon, a la cabeza de un numeroso ejército. Se presenta al día siguiente delante de Rouen y en medio de lo más fuerte del asalto, el Conde del Perche es mortalmente herido por una flecha.
Su cuerpo fue llevado a la iglesia de St. Denis, al lado del de Rotrou II.
Rotrou es de todos los condes de este país el que tuvo la corte más numerosa y brillante, la tenía en Nogent, donde el castillo era uno de los más buenos y de los mejores fortificados del Condado. Era amante de la caza, con un buen número de casas de caza situadas en los bosques.
Tan gran fama adquirió en su tiempo que en la Canción de Roland, poema épico francés análogo a El Mío Cid español, las conquistas del paladín son precisamente las de Rotrou; por lo que los historiadores estiman que es él, el modelo del legendario Roland
La saga de los Rotrou en Francia continúa hasta su extinción con e! fallecimiento, sin descendencia, en 1231 de Guillermo, cuarto hijo de Rotrou IV y de Matilde de Champagne quien sucede a su sobrino Thomas, también sin descendencia. Este Guillermo, décimo conde de Per-che, fue Obispo de Chálons sur Mame, Par de Francia.
Entre sus descendientes de la rama española se encuentran Blanca de Navarra, esposa de Luis VIII, San Luis rey de Francia hijo de la anterior, y Doña Berenguela de Navarra esposa del famoso rey de Inglaterra Ricardo Corazón de León y en fin, todos los descendientes de la corona del Reino de Navarra de ese linaje.
Este es un breve resumen de los antecedentes de Rotrou, de quien, como está probado documentalmente y hemos visto inicialmente, descienden los Mergelina de Villena. Mucho queda por decir de este linaje, cuya documentación es abundante, solamente decir dos anécdotas: junto a Tudela, Rotrou poseía una localidad llamada Cascante y precisamente es el nombre de un caserío del término de Villena, perteneciente en sus orígenes a los Mergelina y que posiblemente recibiría este nombre en recuerdo de sus posesiones tudelanas. También, como curiosidad, indicar que el actual escudo de la ciudad originaria de Rotrou, Nogent-le-Rotrou, está constituido por un león rampante con dos flores de lis, mientras que el escudo de los Mergelina está basado en un león rampante, acompañado a su vez con tres flores de lis.
Bibliografía
Datos diversos proporcionados por Monsieur Christian Foreau-Service Culturel-Mairie de Nogent Le Rotrou. Con nuestro más sincero agradecimiento.
- Antonio Pérez de San Román, «Rotrou, El Santiaguito de Tudela Chroniques du Perche», Cahiers Percherons n° 86 – 4. Association des Amis du Perche. Información proporcionada por Dña. Nelly Pérez de San Román. Viuda de Antonio Pérez de San Román. Con nuestro más sincero agradecimiento.
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- Archivo Municipal de Ontinyent: Libro de Cabildos. Establecimiento de Cristóbal de Mergelina y Pando en esa Villa en 1780 con escudos pintados en colores.
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- José Yanguas Miranda. Diccionario Histórico Político de Tudela.
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- Marcelin Defourneaux, Les Francais en Espagne aux XI et XII Siécles, Press Universitaires de France.
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- Carlos Clavería. Historia del Reyno de Navarra, 4ª edición. - José Yanguas y Miranda, Diccionario de Antigúedades del Reyno de Navarra, reed. Diputación foral de Navarra, Pamplona, 1964.
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Extraído de la Revista Villena de 1998 
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