1960 SANTA MARÍA Y EL CASTILLO DE LA ATALAYA

 Vistas de Villena con Santa María y el Castillo

Foto cedida por... Fernando Hernández Martínez (año sin confirmar)

1924/25 GRUPO DE ALUMNOS COLEGIO SALESIANO CON EL DIRECTOR D. RAMÓN CAMBÓ (3)

En esta fotografía de los alumnos 1924-1925 figuran el entonces Director del Colegio D. Ramón Cambó y el Profesor D. José María González.
En el grupo de alumnos están, entre otros...
FILA SUPERIOR: Alberto Pardo Caturla, Fidel Molina Marhuenda, Francisco Navarro Martínez, Juan Laguna Córdoba
FILA CENTRAL: Francisco Azorín Valdés, Francisco Rodenas Camarasa, Manuel López García, Antonio Cuéllar Caturla, Lorenzo Carrera Amorós, Juan José Sánchez García, Antonio Herrada, Juan Ferriz (sastre)
FILA INFERIOR: Antonio Navarro Poveda, Trino Cuéllar Caturla, Antonio Hernández Hernández, Francisco Cantos Menor, Gaspar Hernández Sevilla, Antonio Ferriz Hernández
Foto cedida por...  Juana Navarro Rubio y Francisco Navarro Poveda

1934 "EL REBAÑO" TEATRO CHAPÍ VILLENA

Compañía de aficionados, selección de varios grupos artisticos de esta localidad. A beneficio del Colegio de Huerfanos Ferroviarios.
Miércoles 11 de abril de 1934
REPARTO... Perfecta Lillo, Miguel López (figaro), José Marín, Alfonso Amorós, Antonio Sanmiguel, Francisco Muñoz, Rafael Marín, Ezequiel Oliva, Manuel López García, Florencio Guillén, Francisco Megias, Ricardo Catalá.
Director... Enrique Navarro Puig. Apuntador... Joaquin Arnedo Navalón. Peluquero... Amable Ybañez. Vestuario de Alicante.
Con la asistencia a este espectáculo, colaborais a la obra magna de no restar un trozo de pan a aquellos niños que para siempre perdieron el timón de su vida.
Cedido por... Virtu López Estevan

1980 “BREVE HISTORIA DE LA PLAZA MAYOR”

“Breve historia de la Plaza Mayor” Por José María SOLER GARCÍA
Puntos neurálgicos de la población a lo largo de toda su historia han sido la plaza de Santiago, aun antes de construirse el templo actual, y la Plaza Mayor, Pública, Vieja, de Abastos, del Mercado, de la Constitución o de Calvo Sotelo, que de todas estas formas se ha llamado oficial o popularmente, y de la que vamos a ocuparnos en este artículo.

SIGLOS XIV-XV
La más antigua noticia de esta plaza que ha llegado a nuestro conocimiento se remonta al siglo XIV, cuando los oficiales y «hombres buenos» de Villena, como se llamaba a los que pertenecían al estado llano de la población, el 12 de marzo de 1386, se juntaron «en la torre de la plaza de la Fuente» según lo tenían de uso y de costumbre, para nombrar los procuradores que, en nombre de la entonces villa, debían prestar homenaje en la sucesión del primer marqués de Villena, D. Alfonso de Aragón.
La plaza no era entonces, ni con mucho, lo que ahora es. Constituía un espacio abierto en el que había una fuente de pretil circular con un solo caño, al pie de la muralla que bajaba del Castillo por la plaza de Santa Bárbara a la de Santa María, para torcer hacia la calle Mayor y callejón del Cojo. En esa muralla, sobre la fuente actual, había una torre que aún subsistía en el siglo XVIII y que es, probablemente, la que se cita en el documento que hemos comentado.
Esa torre continuó siendo el punto de reunión del Concejo durante todo el sigilo XV. La vemos citada en 1403 y en 1484, cuando se habla de la cámara y torre de en somo (lo más alto) de la puerta de la Villa», igual que en 1485 y 1489. En este último año se habla ya del «rincón de la plaza junto con la torre de las Cigüeñas», nombre que se hace frecuente en 1491, aunque en algunas ocasiones se mencione simplemente «la cámara y torre del Concejo». En uno de los documentos de este último año se especifica que el Ayuntamiento se ha reunido «en la plaza pública de la dicha villa, en el rincón de la torre de las Cigüeñas», denominación que ya no vernos repetirse, aunque la torre subsistía, como dijimos, a mediados del siglo XVIII.
La Plaza Mayor en 1969 (Foto: Soler)
SIGLOS XVI-XVII: EL ALMUDI Y LAS CASAS DEL TESORERO
En 1560, el Ayuntamiento decide edificar el Almudí, que era la casa pública destinada al acopio del trigo del Pósito, antigua institución que ha ejercido un importante papel en la historia económica de la población y que merece un estudio amplio y pormenorizado. El lugar elegido fue el que siglos más tarde estaría ocupado por el bar de «El Cafetero» y la escuela de don José Chanzá. Las obras comenzaron a mediados de marzo de aquel año y se terminaron a finales de agosto, adosadas a un antiguo muro y asomadas a la fuente, hoy totalmente seca, que hemos conocido los que tuvimos la fortuna de asistir a la citada escuela. En la fachada recayente a la Corredera, se hizo una portada de piedra blanca de canteras locales, sobre cuyas pilastras descansaba un marco con el blasón de los Reyes Católicos flanqueado por motivos florales y el conocido símbolo del yugo y de las flechas, escudo que desapareció en septiembre de 1952, cuando el bar se amplió hasta el borde de la calle.
El maestro de la obra se llamaba Francisco Rodríguez, que era forastero, pues consta que se hospedaba en casa de un tal Martín de Ganga, vecino de la población. Cobró por su trabajo 4.386 maravedís, mientras que el cantero que labró el escudo, llamado Antón López, sólo percibió 2.907. Es de señalar que algunos de los obreros cobraban un suplemento por tener que trabajar dentro del agua.
Con la edificación del Almudí, quedó prácticamente cerrado todo el lado norte de la plaza hasta la llamada «Torre del Reloj», que taponaba la calle de este nombre y daba paso, por debajo de un arco, desde la calle Mayor a la de Santa María, que debía de tener un acusado desnivel. Entre el Ayuntamiento y el Almudí estarían las cárceles, en cuya reparación se habían gastado 7.910 maravedís entre 1548 y 1550.
Es curioso el acuerdo que se tomó el 29 de junio de 1570 de celebrar cabildos ordinarios los lunes y jueves de cada semana. «De hoy en adelante —se dice en el acta de la sesión—, se den quince golpes para llamar a Ayuntamiento a la campana del reloj público de esta ciudad, y se ponga una soga en ella y venga la soga a la escalera de este Ayuntamiento, y hecho el señal, todos los señores oficiales acudan a los dichos ayuntamientos (...)».
En 1558 se hallaban ya construidas, en la plaza de Santiago, las llamadas «Casas del Tesorero», como durante mucho tiempo fue conocido el actual Palacio Municipal, edificado en un principio por Pedro de Medina para mansión de los beneficiados magistrales del templo. Pero como la iglesia no se hallaba sobrada de medios y la sala del Ayuntamiento de la Plaza Pública «era muy corta y estrecha, antigua y muy destruida, destrozada y sin ningún abrigo y secreto», y lo mismo sucedía con la cárcel a ella incorporada, que era también «muy flaca y estrecha y de poca guarda», ambos cabildos, el eclesiástico y el seglar, se pusieron de acuerdo para la compraventa de aquellas lujosas casas de la plaza de Santiago. En ellas podría establecerse el salón de sesiones, una cárcel fuerte y buena, «así para caballeros y gente principal como para la gente común y plebeya», pues no regía por entonces el principio de igualdad ante la ley;
Archivo, «donde estaban las escrituras y privilegios que esta ciudad tiene, que son muchos y de mucha importancia»; unos grandes y fuertes almacenes para el trigo del Pósito, y, además, aposentos para cuando los señores Gobernador y Alcalde Mayor quisieren venir a esta ciudad. Después de muchos tanteos, conversaciones y discusiones, a veces acaloradas, y de la pertinente autorización real, el 19 de junio de 1576 se firmó la escritura, aunque la compra no se llevó a cabo porque el Ayuntamiento no pudo hacer frente a los pagos estipulados.
Quince años más tarde, en 1591, se trató de nuevo con el Cabildo de Santiago, pero con propósitos más limitados, pues sólo se le pedían unos aposentos de las citadas «Casas del Tesorero» para que se pudiera recoger en ellos el trigo del Pósito. En 1611, ya se libraron al Cabildo eclesiástico cien reales en concepto de alquiler anual por aquellos aposentos, cuyo importe empleaba la iglesia en reparar el edificio.
Pero los tiempos eran ya otros, y en 1610 resurge de nuevo la idea de comprar las famosas casas, y esta vez por treinta mil reales, y tras la consabida autorización real, se firmó la escritura el 17 de diciembre de 1625, y se acordó designar a un mandadero del Ayuntamiento, llamado Diego Hernández, para que residiera en él y cuidara del edificio hasta que otra cosa se decidiera.
Y lo que se decidió, por fin, el 8 de julio de 1627, fue trasladar a ellas el Archivo y celebrar allí los ayuntamientos, con la condición de que cada Regidor hiciera llevar una silla hasta que la ciudad tuviera medios cómodos para hacerlas. Se acordó también quitar de la fachada el escudo de Pedro de Medina y sustituirlo por las armas reales y una placa conmemorativa, que es la que aún se conserva a la izquierda de la fachada. El escudo real debió de desaparecer a raíz del incendio provocado por los ingleses durante la guerra de Sucesión.
Lo último que se trasladó al nuevo edificio fueron las cárceles, lo que se hizo en marzo de 1631 por iniciativa del Corregidor, don Juan de Vega y Almorox. Se acordó también utilizar el viejo Almudí, que estaba cerrado, para escuela pública de niños, después de taponada la ventana que daba a la fuente de la Villa.
Al trasladarse el Ayuntamiento, las cárceles y el Pósito a las «Casas del Tesorero», la plaza de Santiago se convirtió en el centro político y administrativo de la ciudad, facilitando así que la antigua Plaza Mayor asumiese el papel de centro comercial.
Antigua fachada y escudo de la casa Almudí (Foto Archivo)
SIGLO XVIII: LA PLAZA SE ENSANCHA Y URBANIZA
En 1712, se lleva a efecto una reforma que sería trascendental. En medio de la plaza había unas casas propiedad de don Pedro Miño, que se compraron para demolerlas y ensanchar la plaza, a fin de celebrar en ella la próxima feria.
En la sesión de 6 de octubre de aquel año, se acordó formar un arco grande que diera entrada a la plaza en el mismo lugar en donde estuvo otro arco al que llamaban la «Puerta del Sol», que aún puede verse en el conocido grabado de Palomino, editado en 1778, pero con apuntes seguramente tomados muchos años antes, puesto que no se ven en él las reformas que estamos comentando y que ya estaban finalizadas en la fecha de la edición. Aquel arco quedaría, según el proyecto, en el testero de entrada a la plaza, que se completaría con un lienzo de pared en el que se abrirían tres arcos simétricos a los que ya existían al otro lado de la entrada. Hasta hace sólo unos meses, todos hemos conocido esa misma disposición.
La plaza se cerraría en escuadra por el lado sur, según estaba el de la lonja de enfrente, comprando para ello a don Alonso Miño la mitad del portal de un mesón que allí poseía, el aposento bajo de dicho mesón y las tres habitaciones de arriba, así como dos pedazos de solar a uno y otro lado del mesón, hasta llegar a una casa que servía de tienda y que se hallaba frontera a la fuente llamada «del Caño», que también figura en aquel antiguo grabado. Don Alonso se comprometió a vender todo aquello por cuatro mil reales de vellón, cediendo a la ciudad el uso de las ventanas del primer piso para que pudiera beneficiarse de ellas «en cualquier fiesta o función grave que se ejecute en la dicha plaza, como toros de muerte u otra semejante», aunque reservándose, para él y su familia, la ventana que correspondiera con la puerta principal y la habitación que habría de hacerse sobre los seis arcos que se abrirían en el nuevo rincón de la plaza, y, aunque se pensó que el otro rincón que había de quedar entre el mesón y la tienda no podía por menos de afectar a la regularidad y belleza de la plaza, no se suprimió el edificio que aún existe entre dicho rincón y la escalera de la fuente, que no estaba construida por aquellas fechas. Y ello, a pesar de las facilidades que ofrecía don Alonso Miño, dueño de aquellos edificios.
La Fuente de Los Chorros a mediados de este siglo (Foto Palao)
SIGLO XIX: LA «FUENTE DE LOS CHORROS». — EPISODIO DE LA «NIÑA REPUBLICANA»
La fuente de la plaza ha pasado también por diversas vicisitudes. Ya hemos dicho que, en tiempos antiguos, sólo hubo un pilón con un solo chorro rodeado de murete de sillería. Pero en 1850 el alcalde constitucional, don Juan Ramón García, encargó los planos de una nueva fuente pública al arquitecto don Francisco Morell y Gómez, cuyos honorarios fueron tasados por la Academia de Nobles Artes de San Carlos en mil doscientos reales. Los planos se recibieron a principios de 1851, pero fue el 22 de marzo de 1852 cuando el nuevo alcalde, don Trinidad de Mergelina, sometió el asunto al Ayuntamiento, que decidió sacar las obras a pública subasta, rematada en don Pedro Laforgue por la suma de 13.740 reales. No conocemos aquellos planos, pero la obra, en lo fundamental, no sería muy diferente de la que ha llegado hasta nuestros días, con las modificaciones que se hicieron durante la primera República. Lo que es seguro es que la fuente de Morell se hallaba ya terminada en diciembre de 1852, porque fue entonces cuando el contratista reclamó 3.688 reales por exceso en el coste de los materiales y «por mudar la fuente del terreno que debía ocupar», a instancias del Ayuntamiento. El alumbramiento de esta fuente coincidió con el de Ruperto Chapí, acaecido en la casa del rincón el 24 de marzo de 1851. Muchas veces tuvo que beber el futuro maestro el agua de aquellos chorros.
Una de las más importantes reformas de la plaza se produjo en el corto tiempo que duró la primera. República española. Desde julio de 1873 hasta febrero de 1874, durante las alcaldías de Casimiro Martínez, primer alcalde republicano, y de José Navarro Galiana, que le sucedió, se abrieron o reconstruyeron todos los puestos de la lonja; se levantaron los tenderetes o puestos fijos del mercado; se construyeron las escalinatas de la fuente; se coloca-ron los grifos o mascarones de los caños; se abrió la hornacina para colocar en ella una estatua de la República, y, entre otras muchas cosas se rellenó la calle de encima de la fuente, lo que originó protestas de algunos de sus moradores porque la elevación de la superficie de la calle les ocasionaba considerables perjuicios. Los tenderetes fueron desmontados cuando se construyó el nuevo Mercado en 1957.
No tardó en producirse un hecho miles de veces repetido, «mutatis mutandis», a lo largo de la historia en toda la nación.
Un personaje popular en su época José Navarro Navarro, conocido por «el tío Araña», se presentó una madrugada en la fuente e hizo añicos con un hacha a la «Niña Republicana», que así llamaban a la estatua recién colocada en la hornacina. Como buen «tradicionalista» que era, alegaba que lo que allí debía estar era la imagen de la Virgen de las Virtudes. El mencionado personaje, que había pretendido cantar fuera de su gallinero, fue apuñalado y muerto en la plazuela de la calle de Zarralamala por un grupo de sajeños capitaneados por un jaquetón apodado «El Epifanio». Nos ha contado todo esto, y algunas cosas más que no reproducimos, otro personaje bien conocido de los villenenses actuales: Juan Martínez, nieto del protagonista y apodado también «El Araña», como su abuelo.
 Últimos momentos de la escuela de D. José Chanzá (Foto Soler)
LA «TORRE DEL OREJÓN»
En estrecha relación con la plaza ha estado siempre la «Torre del Reloj», o «del Orejón», de la que no vamos a ocuparnos aquí porque ya lo hizo con su habitual precisión y acopio de datos nuestro buen amigo Vicente Prats, en el número 23 de esta misma revista. Recordemos tan sólo que hubo intentos de declararla ruinosa desde 1872, con informes contradictorios de diversos arquitectos. Triunfaron, por fin, los demoledores y la torre ya había desaparecido en octubre de 1888. Desde nuestra perspectiva, tenemos que lamentar la pérdida de uno de los monumentos más notables y populares de la ciudad, como lo lamentaron también muchos de sus contemporáneos.
Derribo de la "Puerta del Sol" (Foto Soler)
SITUACIÓN ACTUAL
Por Resolución de la Dirección General del Patrimonio fechada el 26 de septiembre de 1977, se acordó tener por incoado expediente de declaración de conjunto histórico-artístico en favor de la entonces llamada plaza de Calvo Sotelo, pese a lo cual fue la propia Dirección General la que, inexplicablemente, dio su aprobación a un proyecto de edificio, con ciertas restricciones, que iba a afectar al ángulo noroeste de la plaza y a la contigua calle del Maestro Caravaca. En virtud de esa autorización, a mediados de agosto de ese mismo año, se hizo desaparecer lo que quedaba del antiguo Almudí, la escuela de don José Chanzá y el arco de la «Puerta del Sol». Unos meses antes, se había rellenado de cemento la «Fuente de los Chorros» y se habían hecho desaparecer las verjas que la circundaban.
El Ayuntamiento actual tiene decidido empeño en que todo esto se remedie, y ha encargado ya un plan especial de urbanización para este histórico recinto. Confiemos en que pronto pueda recobrar su antigua prestancia, que no podrá ser ya la que tuvo en sus mejores tiempos, agobiado como está por las moles urbanísticas que lo cercan por todos sus costados.
Extraído de la Revista Villena de 1980

1988 ESTUDIANTES - EL ACOMPAÑAMIENTO DE LA MADRINA EN LA NOCHE DEL DÍA 8

EL ACOMPAÑAMIENTO DE LA MADRINA EN LA NOCHE DEL DÍA 8
La comparsa de Estudiantes, defensora a ultranza de las tradiciones, mantiene una, de singular belleza, tal vez desconocida por muchos villenenses, y a la que trataremos de dar difusión en este artículo, contribuyendo a rescatar todos aquellos actos de la fiesta que merezcan ser conocidos.
Se trata del acompañamiento a la madrina después de la procesión de la Patrona, cada 8 de septiembre, cuando la serpiente de cucharas blancas en hilera invade varias calles de Villena ofreciendo uno de los momentos, qué duda cabe, de mayor belleza plástica, que sólo han tenido ocasión de vivir unos pocos. Y es que, cuando éste tiene lugar, la Morenica se pasea por el corazón de Villena.
La cosa viene de antiguo. Desde que se instituyera la figura de la madrina en 1956. José Iglesias Estevan, cabo de la comparsa, al terminar la procesión, siempre comenzó sus habituales vueltas por muy variadas calles hasta dar con la casa de la madrina de turno. Y lo que en un principio no era más que un acompañamiento como el de otra madrina cualquiera, con el incremento de socios y el aliciente de las cucharas emparejadas que formaban un túnel por donde capitán, alférez y madrina tenían que pasar hasta llegar al domicilio, se convirtió en algo digno de ver y esperado por muchos.
Y una de las reflexiones que no podemos eludir al hablar sobre este acto es la influencia que sobre él, han tenido las notables inclusiones de festeros en la procesión, que le han alargado afectando directamente al desarrollo del singular acompañamiento.
Hasta 1979, cuando los estudiantes llegaban a Santiago, la procesión había salido completa, y rara vez se encontraban con problemas a la hora de llevar a cabo en una calle determinada la larga hilera de parejas de estudiantes, aunque éstas se ubicasen en el recorrido de dicha procesión.
Desde 1980 esto fue imposible, y al alargarse de tal forma el acto, algunas veces el acompañamiento de la madrina ha variado a casa de algún familiar a la sede de alguna peña con el fin de poderlo celebrar sin inconvenientes.
Normalmente, en un principio, el itinerario discurría siempre por Ramón y Cajal y Joaquín Mª López, tras la procesión, para pasar en esta última etapa de los ochenta a las calles San Antón y Navarro Santafé como habituales, llegando a la avenida de la Constitución, para proseguir desde allí hasta donde conviniese en cada momento.
Repasaremos a continuación algunas, de las ubicaciones donde transcurrieron estos actos en distintos años, dejando constancia de la singularidad de poder ver a los estudiantes perfectamente formados en un sólo bloque compacto, con gola, capa y guantes, y sin público ni en calles ni en tribunas. Ese desfile atípico que tiene lugar una vez al año, y que ha tenido lugar en todos estos lugares...
1987: A Ana Agustina Pérez Pastor, residente en la plaza del Rollo, se le acompañó a la peña «El Pupitre», sita en la calle Trinidad. 
1986: A Sonia Grau Domene se le acompañó a casa de su tío Fernando Domene en la casa «La Cadena».
1985: Rosa María Oliva fue acompañada a su casa en la Avenida de la Constitución: las cucharas llegaron hasta el Banco de Alicante. 
1984: A Virtu Ferriz Ugeda se le acompañó a la calle Blasco.
1983: A Virtu Lorenzo Tomás también se le acompañó, por la plaza de las Malvas, a la casa «La Cadena».
1982: A María José Palao Menor se le acompañó a la Troyica de ese año, en el Paseo Chapí.
1981: A Ana Cristina Alonso Puig también se le acompañó a su domicilio en el Paseo.
1980: A Mª Luz Iglesias Villaplana se le acompañó a la calle Mayor. 
1979: A las hermanas Consuelo y Judith Esquembre Ocetta se les 
1978: acompañó a su casa en la Corredera.
1977: A Virtudes Campos Reig se le acompañó a casa de su tía Gloria, encima del Banco de Alicante.
1976: A Mager Ruiz Valiente se le acompañó enfrente del horno El Paso.
1975: A Mila Ibáñez Menor se le acompañó a su casa en la calle Joaquín Mª López.
1974: A Rosana Hurtado Tomás se le acompañó al Paseo de Chapí. 
1973: Mª Virtudes Campos Reig fue acompañada a su domicilio. 
1972: A Mª José García Herrero se le acompañó a su casa en la Corredera, cuando la procesión había terminado de vasar por allí. 
1971: A Mª Carmen Jartín Moreno se le acompañó a la calle Cruz de Mayo, por las casicas de Hellín.
1970: Por último, recordamos el acompañamiento de Marisa Selva García, enfrente del Casino Villenense.
CRONISTA - Comparsa Estudiantes
Extraído de la Revista Día 4 que fuera de 1988

1978 PUBLICIDAD REVISTA 50 ANIVERSARIO COMPARSA DE MOROS REALISTAS 1928/1978



















Extraído de la Revista 50 aniversario Moros Realistas 1928/1978

2021 SIGUE... MEDIEVO EN TIEMPOS DE PESTE

Siguen las actividades del Medievo en tiempos de peste, organizadas por el Ayuntamiento de Villena y la AVV El Rabal… Excursiones con Torbellino Animanciones.

2021 MEDIEVO EN TIEMPOS DE PESTE EN EL RABAL DE VILLENA "JUGLÀREA Y QAMAR" VIDEOS

Medievo en Tiempos de Peste. Barrio del Rabal de Villena
Ayuntamiento de Villena y Turismo Villena presentan… El Jardín Encantado JVGLÀREA, Letra y música… Pepe Cabanes. Arreglos: Jvglàrea. Realizado por Adrina Bonastre, con la colaboración de Fran Navarro – Ayudante de Cámara. Con la colaboración de Iván García y Silvia Domene Protagonistas, Familia Marco de Bodega el Caracol, Caricato Teatro, AVV El Rabal Villena.


Medievo en Tiempos de Peste. Barrio del Rabal de Villena
Ayuntamiento de Villena y Turismo Villena presentan… Escuela de Danzas Orientales Qamar. Realizado por Adrina Bonastre, con la colaboración de Fran Navarro – Ayudante de Cámara


HOMENAJE A D. RUPERTO CHAPÍ por FRANCIS J.

Humilde homenaje a mi manera, de mi paisano y GENIO de la música Don Ruperto Chapí (Cover Tambor de granaderos. Obertura)... Francis J

1915 ESCALERA CORO IGLESIA SANTIAGO

Escalera de subida al coro en la Iglesia de Santigo.

1952 LO QUE EL VIENTO SE LLEVO - TEATRO CHAPÍ

La más grande de las producciones del cine estadounidense que cuenta con el formidable reparto de Clark Gable, Vivien Leigh y Leslie Howard.

Desde el sábado 29 de noviembre hasta el viernes 5 de diciembre. RESERVE CON TIEMPO SUS LOCALIDADES

Cedido por... Juan María Milán Orgilés

1962 NIÑAS EN LA CALLE ANCHA

Ana María García García y Mari Tere Díaz García en la calle ancha junto al Bar Mira en la actual Avenida de la Constitución, al fondo se puede ver el Colegio Salesianos.
Foto cedida por... Gustavo Blas Torreblanca Díaz

2021 RECITAL: LAS VOCES DE LA TIERRA

Recital de poesía de las mujeres y sus pueblos en Las Voces de La Tierra
La Casa de la Cultura acoge el próximo viernes 23 de abril un nuevo recital “A Micro Abierto”
Los espectadores vuelven a tener la posibilidad de recitar poemas del repertorio
Villena, 20 de abril de 2021.- Villena un fin de semana más se convierte en capital de la poesía, pues recoge una nueva edición de ‘A Micro Abierto’ y su recital de ‘Las Voces de la Tierra’, donde ocho mujeres amantes de la poesía dan voz a los poemas escritos en lengua nativa, también por mujeres. Se trata de una poesía tribal, reivindicativa, costumbrista y cosmológica que tendrá lugar el viernes 23 de abril, a las 19.30 hora en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura.
Esta sesión de A Micro Abierto está dirigida por Andrés Leal, mientras que la coordinación y selección de los poemas ha sido llevada a cabo por Ana Valdés y José Silva y se pondrá sobre el escenario con la inestimable colaboración de Esther Albert, Catalina Iliescu, Agustina Lorente, Alba Laserna, Anto Martínez, Ana Soriano, Ángela Soriano y Delia Grigore como invitada especial.
Como novedad, en esta ocasión los asistentes a la actividad podrán subir al escenario para recitar un poema que podrán elegir del cuaderno que se les entregará al inicio de la sesión.
Las localidades se pueden adquirir en www.kakv.com 

2021 AGRÍCOLA VILLENA MEDALLA DE ORO

La Concejalía de Desarrollo Empresarial abre el plazo de adhesiones ciudadanas hasta el 14 de mayo.
Villena, 16 de abril de 2021.-  El Ayuntamiento de Villena ha iniciado el expediente para la concesión de la Medalla de Oro a Agrícola Villena Cooperativa como institución centenaria, por su actividad y desarrollo de la actividad agrícola, la tecnologización del sector, su capacidad productora, la generación de puestos de trabajo y de desarrollo de nuevos productos y nuevos formatos.

La edil de Desarrollo Empresarial, Esther Esquembre, explicó que para el desarrollo del expediente es necesario la recepción de adhesiones ciudadanas a favor de la propuesta de concesión de la Medalla de Oro, máxima distinción municipal para una entidad en Villena. Esquembre recordó que los formularios están disponibles en las diferentes oficinas de Turismo de la ciudad, la tienda física de la propia cooperativa, la oficina de Participación Ciudadana en el kiosko de la Paloma y las oficinas del Gabinete de Desarrollo Promoción y Desarrollo, cuyo plazo estará abierto hasta el 14 de mayo.  
La edil alabó la trayectoria de Agrícola Villena a lo largo de su dilatada vida, de la que destacó su capacidad de modernizarse, adaptarse a los tiempos y reconvertirse para satisfacer las nuevas demandas. “Todos estos años demuestran que han hecho las cosas bien, que merecen este reconocimiento, y que – como empresa – son un buen ejemplo a replicar por otras entidades”, explicó Esquembre.
Por su parte, José Navarro, presidente de Agrícola Villena, mostró su satisfacción y “para nosotros es un orgullo, no por la gente que estamos en la empresa hoy, sino por todos aquellos que vinieron antes, por los que comenzaron hace 100 años. La Medalla de Oro de Villena es un homenaje los fundadores y a quienes nos han llevado a lo que hoy somos”. Navarro defendió al sector agrícola, “como actividad muy dura, pero muy importante porque cuidamos de la tierra y cuidamos del Medio Ambiente”.
Al respecto, el director gerente, David Céspedes, calificó este reconocimiento como un gesto de la ciudad de Villena “a nuestros orígenes agrícolas, porque Villena es y ha sido una ciudad de agricultores de la que nos debemos sentir muy orgullosos”. Céspedes expresó las gracias en nombre de todas las familias que forman la cooperativa y trabajan y han trabajado las tierras y campos de Villena.
100 años de historia
Agrícola Villena nació en 1919 con una única sección de suministros, que se reconvirtió en 1986 con la creación de una sección hortofrutícola. En la actualidad, están formada por 180 socios, perteneciendo 48 socios a la sección hortofrutícola. Hoy en día cuenta con 600 trabajadores contratados, repartidos entre la central situada en Villena y otra delegación ubicada en Jerez de la Frontera, La Barca de la Florida. La cooperativa cultiva más de 1.435 hectáreas y produce más de 80 millones de kilos de productos, principalmente hortalizas.

1910 LA CALLE ANCHA

Cuando el tiempo transcurre nuestro entorno sufre una serie de transformaciones que varían completamente nuestro paisaje. La imagen que teníamos grabada de todos y cada uno de los rincones o lugares más conocidos llegan a convertirse en completos desconocidos.
La foto que hoy presentamos es la calle Ancha en la década de 1910, hoy Avenida de la Constitución, en su primer tramo mirando hacía la iglesia de Santiago, bella estampa de otro tiempo, captada por el reconocido fotógrafo Francisco Martínez Alcover.

1953 ENCUENTRO DE ALUMNOS

De pie... 1- Fernando Machí 2- Juan Sirera 3- Juan Galipienzo  4- Miquel Esquembre  5- Gerardo Valles 6- Pascual Carrasco 7- Luis López 8- Genaro Martínez 9- Pedro Sánchez Griñán.
Sentados... 10- Elias García 11- Miguel Flor  12- D. Diego Hernández, 13- Jesús García 14- Miguel Ferríz.
Foto cedida por... Jesús García Puig.

1982 SEGUNDO ACTO DE EXALTACIÓN FESTERA... JUNTA CENTRAL DE FIESTAS

Segundo acto de exaltación festera
Teatro del Colegio Salesiano - noviembre de 1981


 Extraído de la Revista Villena de 1982

1984 RECUERDOS DE VILLENA

"Recuerdos de Villena"
por Antonio Tovar Llorente (Miembro de la Real Academia Española)
El cielo es de claridad absoluta cuando descendemos del vagón en la mañana. Detrás de la estación, con el castillo de oro viejo en primer término, la sierra, brillante bajo el sol. Vamos a pie por el paseo y el parterre, por las calles, hasta la Plaza de las Malvas, donde vamos a vivir.
Comienza el curso, mi segundo curso de bachillerato. Empezaré a ir al Colegio, que está en un piso que han arreglado a toda prisa. Enseñan Don Pascual, Don Simón, Don Juan, Don Carlos... nuevos son los amigos, con su hablar algo distinto: Paco, Roberto, Agustín, Restituto, Juan, los hermanos Luis y Jaime... difícil volver a imaginarlos como eran entonces, sin desfigurarlos con lo que serían después, con la amistad ulterior, y su destino, en muchos ya cumplido, que borra mis primeros recuerdos.
Todo era sonriente en aquella primera mañana. Aquellos niños como yo, su hablar, con menos eses que el mío, con un uso más conservador que el mío del "le" de dativo y del "lo" de acusativo. Pronto descubrí que mi recuerdo del valenciano, que supe de pequeño, me hacía en aquella frontera entender mejor a la gente de los pueblos vecinos: Biar, la Cañada, el Campet.
Desde aquella primera mañana se me iba descubriendo aquella ciudad, en la que iba a pasar años, y a tropezarme con las primeras realidades de la vida.
Enseguida empecé a conocer la huerta, con excursiones y paseos que giraban casi siempre por los alrededores de la vía en dirección a la Colonia. Seguíamos los caminos junto a las acequias, y me iba familiarizando con aquella tierra tan distinta de la de Valladolid y de Villarcayo, en el extremo nordeste de Castilla la Vieja, donde hablamos pasado los años anteriores. Aprendí los nombres de los cabezos y de las sierras que se extendían por los alrededores, y que luego Pepe Soler haría con sus trabajos y descubrimientos, famosos para los arqueólogos.
La huerta era de una riqueza que yo no conocía, el cielo, radiante, aún en el comienzo del otoño, las torres gemelas de Santiago y Santa María presidían los dos barrios o parroquias de la ciudad. En ella había todavía grandes casas, con magníficas puertas y zaguanes. Santiago, todavía sin enlosar de mármol, exhibía su lujosa reja de hierro dorada a fuego y aquellos altares de madera maravillosos que había a los dos lados de la girola; las columnas en espiral de la iglesia, tan esbeltas, aún no habían sido doradas con oro falso.
Al otro día mi madre me presentó en casa de Don José, el profesor de piano. Había sido músico militar en la guerra de Cuba, y retirado muchos años hacía, enseñaba solfeo y piano. Predominaban, como era corriente entonces, las chicas, y ello me daba la ocasión de conocerlas, y poco después, de empezar a sentir una inclinación infantil hacia esta o la otra, preludios de enamoramientos. Seguí con mis estudios de piano, no muy rigurosamente seguidos, pero en el mundo de entonces, aún sin radio, la banda municipal, que tocaba a veces el andante de la Quinta Sinfonía, o la aparición temporal en los casinos, especialmente durante los carnavales, de sextetos o quintetos, que tocaban música clásica popular (Toselli, Pirné, el villenense Chapí, a lo mejor algo de Schubert), bastaba para mantener el interés por aquel arte.
Aquella mañana había abierto la etapa villenense de mi vida. Esos años difíciles de todo muchacho. Los amigos: Paco, Roberto, Agustín, también Julio y Jerónimo, unos años después Pepe Soler, que era algo mayor, y Alfonso Arenas, más joven. Con ellos hablaba y aprendía a descubrir el mundo, aquel mundo por de pronto limitado por la Sierra de Villena, los montes del lado de Biar, la Sierra de Salinas, los cabezos del Oeste y del Norte, hasta cerrar el círculo. Con ellos avancé en la vida en esos años, terminé el bachillerato, y me fui a estudiar derecho en el colegio de los frailes del Escorial. Me alejaría de Villena durante los largos meses del curso, pero aún volvería en vacaciones, y seguiría sintiéndome allí un villenense.
Extraído de la Revista Villena de 1984

2011 VILLENA C.F.... EL REENCUENTRO DE JUGADORES QUE MARCARON ÉPOCA

El 27 de mayo de 2011, se reencontraron varias generaciones de ex-jugadores y entrenadores del Villena C.F. Jugadores y entrenadores, pero ante todo personas muy queridas en Villena que sudaron la camiseta de nuestro equipo.
ASCENSO A 1ª REGIONAL PREFERENTE 
De pie... Vicedo, Revert, Tata, Pomares, Conca, Barceló, Laosa, Pelé, Saéz.
Aganchados... Campos, Tapa, Ernesto, Quinín, Calabuig y Clement.
En este reencuentro se pudieron saludar jugadores de las décadas 60-70-80-90... y claro el tema fue el fútbol, anéctodas e historias sin fin, los ascensos, los descensos, promociones, alguna que otra expulsión...
El venir a nuestra ciudad de nuevo demuestra que en su corazón tienen presente la ciudad de Villena, donde pasaron años muy importantes de su vida
.
De pie... Milán, Antón, Chuli, Paco Molla (presidente), Jesús, Díez, Antonio Díaz Coromina (directivo), Michelena, Pepete, Francisco Marco "Fritt" (presidente).
Agachados... Leflet, Díaz, Ricardo, Patiño, Peque, Velez, Peter, Crespo y Linares
Parodi, Quini, Vicedo, Prats y Luiche
¿x?, Pancho y Antón
Paños, Ginés, Valiente, Parra, Bartol, Vicentín, Cebolla, José María y Vidal.
Parra, Sánchez, Ricky, Mora, Valiente, Company, Vicentín, Patiño,
Cebolla, José María, Chato y Raimundo.
Manolo Leflet, Díaz, Milán y Fernando.
Company, Diego, Juanma, Ruíz, Valiente, Oliver, Vicentín, Mora, Ricky, Milán,
Torregrosa, Sánchez, Vidal y Raimundo.
Chato, José María, Jesús y Raimundo.
Chato, Ricky, Baldo, Diego, Primi, Cerdá y Luiche.
Company, Torregrosa, Pedro y Baldo.
Laosa, Ricky, Valiente, Miguel, Mora y Sánchez.
Antón, Malpica, Cebolla y José María.
Goyo, Patiño y Vicentín.
Ginés, Bartol y Melenas
Gandía, Ricky, Mora, Joaquín y Goyo.
Oliver, Joaquín y Ruíz.
Juan, Diego y Parra.
Sánchez, Miguel, Valiente y Vidal.
Torregrosa, Paños y Juanma.
Valiente, Jesús, Laosa, Juanma y Chato.
Valiente, Patiño, Vicentín y Ginés.
Parodi, Gandia y Gallo.
Rafa Gandía, Mateo y Calabuig 
Estos jugadores tienen dentro de su corazón la ciudad de Villena y no olvidan los años vividos aquí, haciendo grande nuestro Club.
Estos jugadores son... Quinín, Díaz, Pancho, Manolo Leflet, Patiño, Vicedo, Antón, Parodi, Milán, Prat, Luiche, Jesús, Melenas y Calabuig.
También se acercaron a Villena jugadores de los años 90 cuando se consiguió el último ascenso a Tercera División y promoción a 2ªB... Ginés, Company, Valiente, Juanma, Sánchez, Mora, Raimundo, Joaquín, Torregrosa, Baldo, Fernando, Ruíz, chato, Vidal, Vicentín, José Mari, Bartol, Cebolla, Cerdá, Primi, Parra, Diego, Tomás, Malpica, Ricky, Laosa, Gandía, Gallo, Goyo, Vicente Parodi y el masajista Miguel (Espasana).
También nos acompañó uno de los mas ilustres aficionados, Mateo que se dedica desde hace muchos años a la recopilación de fotografías del Villena CF.
Fotos e información... Ricky Lillo
Desde Villena Cuéntame les damos la enhorabuena a todos los asistentes por no olvidar aquellos años brillantes de nuestro "Villena".

así recibían al Villena en 1991...

histórico gol de Marcelo 1991...
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