1960 CONTINUACIÓN DE LOS APUNTES PARA LA HISTORIA DEL SEGUNDO MARQUESADO DE VILLENA

CONTINUACIÓN DE LOS APUNTES PARA LA HISTORIA DEL SEGUNDO MARQUESADO DE VILLENA - DON DIEGO LÓPEZ PACHECO
Por JOAQUIN CANDEL
Referimos el año último la muerte oprobiosa de D. Enrique IV en Madrid, el día 12 de Diciembre de 1474, poco tiempo después de la de su válido, D. Juan Pacheco. También apuntábamos que éste había cedido su Marquesado a su hijo, D. Diego López Pacheco, en 1469, con ocasión de su matrimonio con la Condesa de Santisteban, nieta de D. Álvaro de Luna.
Posesionado el nuevo titular de nuestro Marquesado de sus extensos y poderosos estados, su figura adquiere destacada preponderancia en el proceloso periodo de inquietudes y luchas, al iniciar los Reyes Católicos su política absorbente y rehabilitadora del poder real. Historiadores, cronistas y biógrafos, describen el horizonte caótico que las apetencias e intrigas de la poderosa nobleza abrieron en el Reino de Castilla. La tenacidad, prudencia y varonil diplomacia de la Reina Católica, evitaron un tenebroso porvenir en el destino del Reino.
Durante los años 1475 al 1480, es raro no encontrar a nuestro Marqués protagonizando el dramatismo histórico de los acontecimientos. Sus hombres, deudos y poderío, rivalizan y ensombrecen el prestigio de los Reyes. Durante este corto lapso, son frecuentes los pactos, acuerdos y capitulaciones entre el Marquesado de Villena y los Reyes Católicos.
Adquirimos algunas referencias documentales de las que existen en el Archivo de Simancas y del que conservó la Casa del Ducado de Escalona, citados por varios autores. Lamentamos que la despreocupación o la incuria, hayan privado al Archivo de nuestra querida Ciudad de otros, quizá tan interesantes como aquéllos.
Indicábamos que D. Diego López Pacheco no heredó la sutil y maquiavélica diplomacia de su padre, D. Juan; en cambio, le supera por la osadía y tenacidad de su carácter.
El trazo predominante de su actuación histórica es la deslealtad. Así se le muestra, hasta en una célebre película de producción nacional, que trascendió, con éxito constante, a los países iberoamericanos.
Contemplando objetivamente la época de luchas y de anarquía feudal a que nos referimos, abundan frecuentemente en ella el incumplimiento de pactos territoriales y la infidelidad de la alta nobleza con el debilitado poder real. En el transcurso de estas notas narrativas, observaremos también cómo los Reyes y sus dignatarios incumplieron con el Marqués promesas y concordias. La profusión de acontecimientos en este período formativo de unidad nacional, nos obliga a constreñirnos en un corto período de nuestra historia.
Desde 1475, en el que se inicia la invasión portuguesa, de la que es principal promotor D. Diego López Pacheco, hasta 1430, en el que presta su definitiva sumisión a los Reyes Católicos, nuestro Marquesado movilizó sus. hombres, fuerzas y recursos constantemente, tanto en el pleito sucesorio, como en la guerra con Portugal.
Nuestra propia Ciudad y su fortaleza, fueron importante teatro de acontecimientos.
Persistiendo en nuestro sintético método narrativo de coordinar los sucesos generales con la actuación de nuestro biografiado, hemos de iniciarlos en EL TESTAMENTO DE D. ENRIQUE IV.—EL MARQUES DE VILLENA ES UNO DE SUS EJECUTORES
A las once de la noche del día, anterior a su fallecimiento, D. Enrique dicta su testamento, que redacta el Secretario Real, Juan de Oviedo. En él nombre por albaceas «de su ánima al Cardenal de España y al Marqués de Villena» «e mandó que de la Princesa, su fija, se ficiese lo que el Cardenal y el Marqués de Villena y el Marqués de Santillana y su hermano y el Conde de Benavente, acordasen se debía facer».
Alfonso de Palencia refiere que, cuando Fray Juan de Mazuelo, confesor del Rey, por indicación del Cardenal, rogó a D. Enrique que declarase solemnemente cuál de las dos Princesas reconocía como heredera, «contestó que a su hija», Esta manifestación la califica Lafuente de aventurada, porque el cronista Castillo no la mencionaba. Tan sólo el cura Palacios se refiere una cláusula, en la cual D. Enrique declaraba a doña Juana como hija y heredera. Dejamos referido en apuntes anteriores el confusionismo y parcialidad de los cronistas. También el Secretario, Juan González, al expedir las cartas de doña Juana, cuando tomó título de Reina de Castilla, dice que se aseguraba en ellas cómo D. Enrique, en su lecho mortal, declaró solemnemente que doña Juana era su única hija y heredera legítima.
La paternidad de doña Juana continúa como un enigma histórico. Marañón, en su admirable y científica biografía sobre D. Enrique, deja una estela dubitativa, sin llegar a una aseveración fisiológica.
El destino, histórico. y providencial, se sobrepuso favorablemente al enigma de la legitimidad sucesoria. Nuestro Marqués se fundó en él y en su condición de ejecutor testamentario para abrir el capítulo de sus ambiciones y desarrollar su política.
Omitimos relatar la proclamación de doña Isabel en Segovia, terminados los funerales de D. Enrique en la Iglesia de San Miguel, el día 13 de Diciembre de 1474, como Reina de Castilla,
Refiere Walsh que, al coronarse doña Isabel, en la plataforma que se alzó en la plaza de Segovia, se presentaron a prestarle juramento los nobles, prelados y dignatarios: Carrillo, Gutierre de Cárdenas, Alonso de Cárdenas, el Príncipe de la Juventud, Gonzalo Fernández de Córdoba, pero faltaban otros... ¿Qué era del Duque de Arévalo..? ¿Dónde estaba don Diego López Pacheco, Marqués de Villena?
Dice más adelante que el Marqués, «desde su Ciudad d-e Madrid», miraba con recelo los nuevos métodos que se seguían en Segovia.
Entre el grupo de nobles que se oponían a doña Isabel, figuraban también el joven Marqués de Cádiz, el [Gran Maestre de Calatrava y su hermano, y el díscolo. y versátil Arzobispo de Toledo, D. Alonso Carrillo. Este, antiguo partidario de la Reina, según Lafuente, impulsado por el enojo y la envidia que le inspiraba el Cardenal Mendoza, se aleja de la corte en actitud amenazadora, desoyendo los amistosos requerimientos de Dª Isabel.
DON DIEGO LOPEZ PACHECO REITERA LA PETICION DEL MAESTRAZGO Y ES EL PROMOTOR DE LA INVASION PORTUGUESA
Recordemos que al morir D. Juan Pacheco, se suscitó el problema sobre la provisión del Maestrazgo de Santiago, y que D. Diego, fundándose en la renuncia que hizo su padre a favor del Papa, sin previa consulta, se otorgó la sucesión del mismo, Que parte del Capítulo, reunido en Uclés, designó al Conde de Paredes, D. Rodrigo Manrique, y que otros, en la Junta de San Marcos de León, nombraron a D. Alonso de Cárdenas.
El Gran Maestrazgo de Santiago era la dignidad más solicitada y poderosa económicamente del Reino. La Orden habla acumula.- do grandes riquezas, poseía inmensas rentas y el señorío de muchos lugares y castillos. El Maestre era el jefe nato de su milicia, la mejor organizada en aquellos tiempos. Su poder rivalizaba muchas veces con el de la Corona, Lo codiciaban los favoritos de los Reyes y los Príncipes de sangre real. Los Soberanos Católicos consiguieron por fin la incorporación a la Corona de los Maestrazgos, concedida por los Papas Inocencio VII y Alejandro VI, primero en su administración vitalicia, después perpetuamente. Con tal medida, los Reyes consiguieron dominar la ambición y osadía de los grandes Maestres de dichas Ordenes.
D. Diego López Pacheco exigió de los Reyes Católicos dos condiciones para otorgarles sumisión: el reconocimiento de la dignidad de Gran Maestre de Santiago y la confirmación de los dones que D. Enrique IV haba concedido a su padre, D. Juan.
Solicitaba además de los Monarcas un matrimonio ventajoso para D. Juana, a quien llamaba Princesa y reconocía como hija legítima de D. Enrique.
D. Fernando y D.ª Isabel, aunque recelosos, parecían acceder a las primeras peticiones del Marqués de Villena, pero imponían que D.ª Juana fuera puesta bajo tutela de Personas leales y alejadas de ambiciones, hasta la edad de contraer matrimonio. El enviado del Marqués, Antón Núñez de Ciudad Rodrigo, no llegó a un acuerdo con los Reyes. Su misión fue mal interpretada, ya que él también anteponía su confirmación en el cargo de Contador Mayor, que había ejercido con D Enrique,
La posición de los Reyes fue en aquel entonces de concordia, para evitar nueva guerra civil. El Marqués fundaba su petición en la promesa, dada a D. Enrique, de guardar y defender a Dª Juana, que tenía bajo su custodia, como ejecutor testamentario de aquél. Su compromiso y postura de fiel y leal caballero para lograr su honroso propósito, aun contra sus propios intereses, le favoreció más tarde ante los Reyes Católicos.
Fracasado el acuerdo con los soberanos, no obstante la actitud transigente de los mismos, Villena queriendo resolver la situación de Dª Juana y cumplir la promesa que dio a su padre, D. Enrique, sondea al Rey de Portugal, D. Alfonso V, le ofrece su apoyo y el de los nobles de su partido, proponiéndole el matrimonio de su sobrina y la adquisición de sus posibles derechos en el Reino castellano. Los nobles partidarios de D. Diego prometen movilizar sus fuerzas en apoyo del portugués y de D.ª Juana. Conocedores de estos propósitos, los Reyes Católicos hicieron al Marqués nuevos ofrecimientos para evitar la guerra y confusión, al intervenir Portugal en la sucesión de la Corona de Castilla, A ellos contestó D. Diego «que ya era tarde y que no reconocía más Reyes que a D.ª Juana y a D. Alfonso».
El monarca portugués, desoyendo los consejos de algunos juiciosos portugueses; las objeciones de su primo, el Duque de Braganza, y las embajadas que en tono moderado le di-rigió D. Isabel, decide la invasión de Castilla. Después de invitar al Rey de Francia, Luis XI, a que la hiciera por el Norte, con su ejército de 14.000 infantes y 5.700 caballos, traspone la frontera por la parte de Extremadura, en primeros de Mayo de 1,475. En Plasencia se les incorporan el Marqués de Villena y el Duque de Arévalo, con sus hueste Allí presenta el Marqués al Rey de Portugal a su sobrina Dª Juana. Inmediatamente de efectuarse la entrevista, el 12 de Mayo, se celebran los esponsales de aquel original y forzado matrimonio, que no llegó a realizarse, despachándose mensajeros a Roma, solicitando dispensa por el parentesco. Acabadas las fiestas de la coronación, los esposos se trasladan a Arévalo, esperando la llegada de los refuerzos castellanos.
Las detenciones de los desposados en Plasencia y Arévalo favorecieron a los Reyes Católicos. D.ª Isabel, comprometiendo su estado y el nuevo ser que llevaba en gestación, malogrado en su camino de Toledo a Tordecillas, realizaba penosas jornadas a caballo, visitando plazas fortificadas y reclutando fuerzas. Por fin, ayudada por su esposo, consigue formar en Valladolid un ejército compuesto de 4.000 hombres de armas, 8.000 jinetes y 30 000 peones.
El Rey de Portugal avanza con sus tropas hasta Toro. Juan de Ulloa le abre las puertas de la Ciudad y, cuando se disponía a atacar su castillo, también se somete Zamora al ejército invasor. D Fernando se presenta ante las murallas de Toro y reta al Monarca portugués, provocándole a la batalla de los ejércitos o a la lucha personal. Ni el portugués ni el castellano parecían interesados en la batalla de sus huestes y menos en la contienda personal.
El ejército castellano, formado rápidamente, carente de disciplina, a pesar de su temperamento y ardor combativo, falto de artillera y provisiones, considerándose incapaz de mantener el cerco ni atacar la plaza fuerte, emprende una retirada desordenada y hasta desastrosa, que no supo aprovechar el monarca portugués. (En el Archivo Municipal de Murcia, Cartulario Real, se conserva una carta de D. Fernando fechada en Medina del Campo en 5 de Agosto de 1475, en la que notifica la ocupación de Toro y Zamora por Alfonso V de Portugal).
Consideramos interesante referir la anécdota de que el Arzobispo de Toledo supuso, con la caída de Toro, el triunfo seguro de los nobles aliados contra Dª Isabel. A ellos se une definitivamente, con una aportación de 500 lanzas y exclamaba: «Yo he sacado a Isabel de hilar y yo la enviaré otra vez a tomar la rueca». Así lo expresan todos los cronistas.
COMIENZA LA SUBVERSION Y GUERRA EN LOS TERRITORIOS DEL MARQUESADO, VILLENA EN 1476 OCUPACION DE SI VILLA Y CASTILLO Y DE OTRAS PLAZAS
Con anterioridad a la invasión portuguesa comenzó el malestar y las subversiones en las plazas y territorios de nuestro Marquesado, Las gentes de sus dominios cansadas por la opresión del Marqués y de sus deudos, conocedores del fracasado pacto con los Reyes Católicos e incitadas con las promesas de éstos de reincorporar los territorios sublevados a la Corona, adoptaron el partido de los Soberanos.
Comenzó la rebelión en Alcázar, plaza que pertenecía a la Corona, aunque bajo la custodia del Marqués. Aprovechándose del alzamiento, los Monarcas enviaron para apoyarlo, fuerzas, mandadas por nobles reales.
Seguidamente se produjo el levantamiento de Jumilla, de donde era Alcalde D. Rodrigo Pacheco, hermano del Marqués, En Marzo de 1475, es sitiada por el Infante D. Enrique de Aragón y se rinde la plaza, pero continúa dependiendo del Marquesado. También se rindió Requena, gobernada por Sancho Arróniz.
Se nombraron Alcalde de estas villas a señores dependientes del Adelantado Mayor de Murcia, D. Pedro Fajardo. Con estas medidas e intervenciones de los ejércitos reales, se evitaba, según Cascales, que el Marqués reclutase gente a su favor y partido, en sus tratos y propósitos con el Rey de Portugal.
La referida caída de Toro recrudece la guerra, no sólo en el Marquesado de Villena, sino también por el Maestrazgo de Calatrava.
El incumplimiento por el Rey de Portugal de los prometidos alzamientos de pueblos y territorios y de la aportación de lanzas a la causa de D. Diego y sus seguidores, disgustaron a los portugueses y facilitaron la rebelión de los territorios del Marquesado.
Los Reyes Católicos dieron orden de hacer la guerra en el Marquesado de Villena, por el Reino de Valencia, a D. Juan Ruiz de Corella, Conde de Cocentaina. El Maestre de Santiago, que lo era entonces D. Rodrigo Manrique, Conde de Paredes, la dirigía desde Uclés, cabeza de la Orden. Para la dirección de la contienda contra el Marqués, nombraron al referido Adelantado del Reino de Murcia, D. Pedro Fajardo.
Nuestra villa estaba gobernada por Pedro Pacheco y por su sobrino, el valiente Hernando de Alcázar. El malestar y la intranquilidad de sus habitantes, por las causas indicadas, agravadas al permitir que los conversos ocupasen cargos de gobierno en nuestra villa, produjo en los comienzos de 1476 la célebre sublevación de sus vecinos contra el Gobernador, los deudos del Marqués y los conversos. El episodio de las cinco campanadas en el momento de alzar a Dios durante la Misa en un templo católico de la población, y que perdura en el de Santa María, fue la señal para iniciar la persecución y exterminio de aquéllos y el saqueo de la mayor parte de sus viviendas, ha sido tan referido y comentado por escritores coterráneos, que consideramos innecesario relatarlo.
El 23 de Enero del mismo año, el valeroso caballero D. Gaspar Fabra, que con su hermano D. Juan, combatían a las. órdenes del indicado Conde de Cocentaina, D. Juan Ruiz de Corella, en nombre de los Reyes Católicos, ocupa nuestra villa. Sus poderes para realizarlo fueron confirmados por los Reyes Católicos, en Medina del Campo, en 31 de Marzo de dicho año. Entró en ella con cuarenta de a caballo y trescientos de a pie. Por su Inesperada entrada, ganó y ocupó la población, pero no su fortaleza, que se resistía, a la que puso cerco, mientras el repetido Conde continuaba reduciendo otras lugares del Marquesado a la Corona Real.
Transcribimos por ser interesante, la descripción que hace Cascales de la toma de nuestro castillo. «Juntóse con Gaspar de Fabra, en el sitio de Villena, Miguel Sarzuela, con ciertas compañías de lacayos o bandoleros, que llevaba mucho tiempo había, contra la Baronía de Exérica. Reconocido bien el castillo, plantaron en parte cómoda dos trabucos y dos bombardas gruesas, con que derribaron todas las casas del castillo, excepto la torre maestra, porque la tenían guarnecida y cubierta con muchas sacas de lana y con otros pertrechos y fortificaciones de madera; mas con tal ánimo batían, que cayó en tierra gran parte de la primera cerca, con sus torres, con que se vio tan estrechado y cortado el Alcalde del Castillo, Pedro Pacheco, que determinó de pedir pacto a Gaspar de Fabra, y para ello envió dos de a caballo, que fueron, Pedro Pacheco, su sobrino, y Hernando de Alarcón, los cuales llevaron cierto asiento para aplazar la fortaleza y Gaspar de Fabra, no los despidió, pero señaló plazo para consultar al Rey Católico y les dio esperanzas que lo tratado sería confirmado por el Rey».
Cumplido el plazo de la Prórroga y aceptadas sus condiciones, entregóse el castillo de nuestra Ciudad a Gaspar de Fabra el que dejó a su hermano D. Juan como Alcaide del mismo encargándole su guarda con la gente necesaria en 22 de Julio de 1476.
El cerco de nuestro castillo cabeza del Marquesado causó inquietud y desconcierto entre los nobles señores partidarios del Villena. La dilación en la llegada de la ayuda portuguesa motivaba las persistentes subversiones y levantamientos en las gentes y plazas del Marquesado. Rápida y sucesivamente fueron rindiéndose las fortalezas y villas de Utiel, San Clemente, Iniesta, Yecla y otras. Las Milicias y los habitantes de los lugares de D. Diego y de sus aliados, desmoralizados, recibían el aliento de los Reyes Católicos en las cartas que les expedían, concediéndoles promesa de no ser villas y Ciudades rendidas, enajenadas de la Corona Real.
El Marqués presagiaba, en los rápidos acontecimientos, un derrumbamiento de su poderío y estados. Después de salvaguardar su honor empeñado de casar brillantemente a D. Juana, decidió volver a la obediencia de los Reyes Católicos. Solicita la mediación de D. Juan II, Padre de D. Fernando, para conseguir el perdón, al que va públicamente aspiraba, enviando emisarios a los soberanas. D.ª Isabel se mostraba inflexible a la concesión, hasta que se rindieran la mayor parte de las plazas y villas del Marquesado. Así lo manifestaba su carta, que en 14 de Marzo enviaba desde Tordesillas al Adelantado Fajardo, ordenándole continuar la guerra. Por fin, merced a la intercesión de su esposo, D. Fernando, en 22 de Mayo de 1476, las Reyes daban «palabra real» .al Marqués y a su primo, el Maestre de Calatrava, Conde de Ureña, «de no molestarles mientras se negociaba el perdón que se les iba a conceder». (Archivo general de Simancas - referencia general sello 1_3_52).
Repugnaba a D. Isabel cumplir lo prometido respecto al Marqués Finalmente, el poderoso influjo ejercido por D. Juan II recomendando el perdón de los antiguos rebeldes, desposeyéndoles de sus territorios y restando fuerza a la todavía poderosa nobleza, unido a la política que los magnates, familiares del Marqués, hacían en la Corte, consiguieron que la soberana aceptase la rendición de sus dos más destacados contrarios: el Marqués de Villena y el Arzobispo de Toledo.
El 11 de Septiembre del mismo año, se firmaba la escritura de capitulación entre D. Diego López Pacheco y los Reyes Católicos. (Archivo general de Simancas. - Patronato Real - documento núm. 1627). En ella figura D. Diego como Marqués de Villena, Duque de Escalona, Conde de Santisteban, Caballero Hijosdalgo...
Referimos de tal documento, tan interesante para nuestra historia vernácula, sus principales cláusulas.:
«Don Diego reconocía obediencia a don Fernando y D ª Isabel, como legítimos soberanos, prometiéndoles servir contra quien le fuera ordenado».
«Se comprometía jurar a la Princesa doña Isabel heredera del Trono y alzar pendones en sus villas y lugares por don Fernando y doña Isabel».
«Los Reyes le recibirían a su obediencia y le Prometían y juraban guardar su persona, casa y estado y mantenerle en la misma gracia que le tenían antes».
«Se obligaban a guardar al Obispo don Luis de Acuña, al hijo del Marqués, D. Juan Pacheco, Conde de Santisteban, y a su hermano, D Alfonso Tellez Girón, y D. Juan Pacheco, en las mismas condiciones, si en el plazo de 31 días se sometían, olvidando todo lo pasado».
«Se declaraba que los Reyes tuviesen para si los lugares de Chinchilla, Albacete, Hellín, Tabarra, Utiel, La Roda, Villena, Almansa, Yecla, Sax, Villanueva de la Xara, Iniesta, Fuente, El Bonilla, Villarrobledo y todos los lugares del Marquesado que estaban a su obediencia, hasta el día de Nuestra Señora de Septiembre».
«En compensación de: esto, D Diego retenía las villas y lugares que le estaban ocupados.
«Se confirma al Marqués y a los suyos y familiares en sus patrimonios y mayorazgos: a D. Diego, en la villa de Villena. con título de Marqués, y la ciudad de Chinchilla, la villa de Belmonte y su tierra y los castillos de Garci-Muñoz, Alarcón, San Clemente, Iniesta, Alcalá, Jorquera, Hellín, Jumilla Yecla Sax, Utiel, Jiquena...
Al Conde de Santisteban, D Juan Pacheco, se le confirmaba en el Condado, con todo lo que le pertenecía a su madre, la marquesa D.ª Juana de Luna».
BATALLA DE TORO LA DISPUTADA FORTALEZA DE TRUJILLO. RENDICION DE OTRAS PLAZAS
Durante el cerco de nuestro castillo, hasta su rendición y primeras capitulaciones con el Marqués, fueron precipitándose importantes sucesos en el transcurso de la guerra con Portugal.
Apuntaremos esquemáticamente los más trascendentales e influyentes en los episodios del Marquesado para no quebrar nuestro método narrativo.
El más destacado fue la recuperación de Zamora y el de la batalla y rendición de Toro.
La sagacidad diplomática de D.ª Isabel consigue, de acuerdo con el Alcaide de las torres y puertas de Zamora, Francisco Valdés, la evacuación de la ciudad por los portugueses. Se retira el Príncipe de Portugal, D. Juan con su prima, D.ª Juana, la desposada con su padre, a Toro. Con la pérdida de Zamora, quedan las fuerzas portuguesas interceptadas en la fortaleza con el resto de su ejército. Consigue D. Alfonso de Portugal reorganizar sus huestes y sale con su hijo para socorrer el castillo de Zamora y recuperar la Ciudad. No lo consiguieron; se hizo insostenible la situación para las fuerzas Portuguesas y D. Alfonso se vio obligado a abandonar Zamora en 1.° de Marzo, pero dejando cortada la punta del puente. Tres horas más tarde, que duró su reparación, salía D. Fernando el Católico (según Lafuente) en persecución del ejército portugués que se retiraba ordenadamente. Al anochecer de aquel mismo día, a pesar de las desfavorables circunstancias, se impuso el ardor combativo de los jefes y oficiales de las tropas castellanas, produciéndose el choque en una llanura; a tres leguas de Toro. Era noche cerrada y bajo el fragor de una tormenta, todavía continuaba la lucha. El Cardenal de España, Mendoza, acometía contra el Príncipe portugués, gritando: «traidores, aquí está el Cardenal». Oía sus voces, desde el bando de los portugueses, el otro prelado, Arzobispo de Toledo. Se luchó cuerpo a cuerpo, mezclándose las lanzas. Durante la retirada, muchos Portugueses perecieron ahogados en el Duero. El Duque de Alba terminó de desordenarlos y ponerlos en fuga. En conmemoración del triunfo, mandaron los Soberanos Católicos fundar y eregir en Toledo el suntuoso Monasterio de San Juan de los Reyes.
No obstante las fechas fijadas, los cronistas no determinan el día de la batalla.
Suponese la indicada, ya que en Madrigal se celebró la concordia Por consecuencia de ella. El Rey D. Fernando, en 2 de Marzo de 1476, comunicaba a Murcia y a Sevilla la victoria. Durante los seis meses siguientes a la batalla de Toro, fueron muchos los nobles que prestaron sumisión a los Reyes Católicos. D Alfonso de Portugal, conocida la concordia entre los Próceres castellanos, que antes le eran afectos, y los Reyes Católicos, abandona nuestro reino y se embarca para Francia, esperanzado en nuevo auxilio de su amigo y aliado «el buen Rey Luis», que más tarde, instado por el portugués, rompió la frontera castellana por Guipúzcoa y acometió Fuenterrabía.
La capitulación del Marqués con los Reyes Católicos, de 11 de Septiembre, según los cronistas, parecía cumplirse fielmente por don Diego, pero no por los capitanes reales que ocuparon Almansa y después Jorquera. Nombróse Corregidor a D. Gonzalo de Ávila de la Ciudad de Chinchilla y de las villas de Almansa, Villena, Sax y otras, pero se le entregó tan sólo la primera.
D. Fernando parecía confiar en que el Marqués cumpliera lo prometido con él y doña Isabel. Así lo comunicaba a su padre, don Juan II. Por mediación del Gobernador Recasens, en 25 de Octubre de 1476.
Por aquel entonces, de acuerdo con lo pactado, también hizo entrega D. Diego a los Reyes del Alcázar de Madrid.
Según Rasen, en sus estudios históricos sobre el Marquesado, los Reyes incumplían lo tratado con Villena, ya directamente o consintiendo solapadamente, que sus capitanes y jefes continuasen la guerra por los territorios del Marquesado. Exigían del. Marqués lo prometido, pero los ejércitos reales procuraban retener lo conquistado. A finales de 1476, el Gobernador del Marquesado, Dr. Lillo, continuaba las ocupaciones de los territorios y fortalezas de D. Diego. Otros, en cambio, como el Adelantado D. Pedro Fajardo y el Conde de Cocentaina, Ruiz de Corella, Teniente General del Reino de Valencia a las órdenes de D. Juan II, favorecían al Marqués en sus retiradas. Así pudo D. Diego entregar el Castillo de Chinchilla en tercería a Gonzalo de Ávila.
Silió, opinando lo contrario, atribuye al Marqués el recrudecimiento de la guerra por las plazas fronterizas de Extremadura, resistiendo la entrega de las villas que le pertenecían en aquella región, a lo que estaba obligado en su reconciliación con la Reina.
Trujillo, con su fortaleza, referimos en el año anterior, fue la última presa del padre de D. Diego, D. Juan Pacheco. Por su situación estratégica e importancia de su castillo, constituía la base que los Reyes necesitaban para oponerse a las constantes incursiones fronterizas de los portugueses. Era Alcaide de dicho castillo D. Pedro de Baeza, entrañable partidario del Marqués.
Al llegar la Reina a Guadalupe, en sus reconocimientos por la región extremeña, para evitar estas incursiones y alzamientos, envía a uno de sus secretarios para pedir las llaves de Trujillo. El Alcalde Baeza respondió: «No entregaré a nadie las llaves sino al Marqués de Villena». D.ª Isabel manifestó al emisario: «Volved y decidle que si me entrega Trujillo pacíficamente, le recompensaré con honores y dinero. Si no, echaré abajo las murallas, que caerán sobre su cabeza». El Alcaide devolvió el reto: «Decid a vuestra señora que las murallas de Trujillo no son fáciles de derribar». La Reina, según los cronistas, exclamó: «Tengo que sofrir la Ley que mi súbdito presume de ponerme, ni recela la existencia que piensa de me fecer». Requirió la Reina al Marqués, que se hallaba en Escalona, para que fuese personalmente a la fortaleza y convenciese a Baeza para su entrega. Este se oponía, pues en ello le iba su vida, ya que D.ª Isabel le tenía dicho «que de no conseguirla, no volviera donde ella se encontraba y que se fuera lejos de su Reino».
Acudió el Marqués al llamamiento de la Soberana y ordenó por fin a Baeza la entrega de la plaza. Ocurría este episodio en Junio de 1477. Los Reyes pusieron la fortaleza en tercería, en poder de Gonzalo de Ávila, concediéndose una tregua de 20 meses hasta su devolución al Marqués. Se dilató la tregua en cuarenta días, que aceptó D. Diego. trasladándose éste a levantar el cerco de Chinchilla, realizado arbitrariamente por el Gobernador del Marquesado. Hubo de intervenir el Cardenal Mendoza cara que la Reina dirigiese a Frías órdenes de levantar el cerco, y el Marqués recurrió al Duque del Infantado, presente en su capitulación de 1476, para que le ayudase a obtener justicia de los Soberanos. El Duque envió a su hijo en socorro de Chinchilla, y los Reyes tuvieron que aceptar lo realizado, a pesar de alentar las campañas contra las posiciones de D. Diego.
Continuaba Trujillo en tercería, pidiendo los Reyes nuevas prórrogas. Villena, les envía como emisario a Rodrigo de Castañera, el que intenta parlamentar con los Soberanos, cuando se encontraban en Guadalupe, solicitando dieran fin a la guerra contra su Marquesado. Antes de la entrevista, es encarcelado y muere en la prisión. Se le acusaba, según Pulgar, de enviar mensajes al Rey de Portugal para que entrara de nuevo en Castilla, aunque sin el consentimiento del Marqués. Insiste D. Diego en tratar con los Reyes y les envía como nuevo emisario a D. Pedro de Baeza, el que expuso la situación del Marqués, su fidelidad a todo lo pactado, y solicitaba de D.ª Isabel se hiciera justicia con su señor. Sucedían estos hechos a primeros de 1479.
Estando los Reyes en Trujillo, recibieron noticia de la muerte del Rey de Aragón, Don. Juan II, Allí se le hicieron exequias y D. Fernando, su hijo, suspendió el viaje a Zaragoza ante la amenaza de la nueva invasión.
Todavía no había terminado la guerra y cundió nueva agitación al suponer se recrudeciera, al regreso de D. Alfonso desde Francia a Portugal. Al confirmarse las noticias, agravóse la situación por «una nueva pirueta del Arzobispo de Toledo, D. Alonso Carrillo, seguido o precedido por Villena».
Con estas noticias aumentó el confusionismo por las tierras y plazas del Marquesado.
Según el citado autor, el plan del Arzobispo y de Villena era, que el Rey de Portugal, con su ejército, viniese a Talavera, y apoyándose en ella fuese sobre Toledo. Contaba el Arzobispo con la mayoría de los toledanos, sublevados contra Gómez Manrique, a quien Dª Isabel había entregado el Alcázar y concedido la administración de justicia.
Se encontraban entonces los Reyes en Córdoba. Al enterarse de la preparación de la nueva invasión, con la ayuda del Marqués, del Arzobispo y de los nobles de su partido, enviaron al Marquesado un importante grupo de caballeros, al mando del famoso poeta Jorge Manrique Y de D. Pedro Luis de Alarcón. El ilustre escritor encontró la muerte en los primeros meses de 1479, en una incursión que realizó cerca del castillo de Garci-Muñoz.
Omitimos relatar los incidentes de esta nueva invasión.
La batalla de Albuera, en 22 de Febrero de 1479 y las conversaciones y acuerdos en la villa fronteriza de Alcántara, entre D.ª Beatriz de Portugal, Duquesa de Viseo, en representación de D. Alfonso, y la Reina D.ª Isabel, pusieron fin a la guerra con Portugal.
CAPITULACION DEFINITIVA DEL MARQUES DE VILLENA, INCORPORACION A LA CORONA DE SU TERRITORIO FEUDAL. TESTAMENTO DE D.ª ISABEL LA CATOLICA
Terminada la guerra con Portugal, continúa la sumisión de los pocos nobles rebeldes a la Corona y cesaron los levantamientos y campañas contra los Reyes.
Quedó afianzado el poder de D. Fernando y D.ª Isabel, pero la situación con el Marqués de Villena no estaba definida. Aunque su actitud, según el cronista Pulgar, era pasiva, pues temía la rehabilitación y estabilidad del poder real, continuaban todavía los capitanes y corregidores, amparados, unas veces por los Reyes y otras por los Gobernadores, las luchas por el Marquesado. Lo demuestra el referido cerdo de Chinchilla y el de Belmonte, cuyos detalles prescindimos referir.
Los soberanos reconocían el entrenamiento y arroje de las fuerzas del Marqués y las de su incondicional D. Pedro de Baeza, en la defensa de las posiciones del Marquesado. Así lo confirmaba D. Fernando, y lo manifestó en cierta ocasión a Alonso de Quintanilla, expresando el difícil trance que colocaban a las mandadas por la Capitanía General.
Según el citado cronista, a pesar de las incidencias y luchas referidas, el Marqués .procuraba acercarse a los Reyes, solicitando su venia y benevolencia, expresándoles: «Que Dios era testigo de su voluntad y de que no había tomado las armas en deserción... no olvidando el gran beneficio de perdón concedido, que le obligaba a servirle y obedecer en todos los días de su vida..., que si la guerra había renacido, era queriendo defender. su persona y sus bienes, no pensado ofenderle ni desobedecer su mandato, pidiendo mandase cesar la guerra injusta contra él y oírle en justicia».
Comenzaba a exteriorizarse un ambiente favorable al Marqués y de censura a la posición real contra el mismo. Con la intervención de D. Pedro Fajardo, se consiguió firmar una tregua con D. Diego, en 14 de Octubre del referido año 1479, que en realidad fue preparatorio de la capitulación final. (En 22 de Enero de 1479, dirigía D. Diego escrito fechado en Garci-Muñoz al Consejo de Murcia, exponiendo los motivos de los disgustos y diferencias con la Corona, los que le obligaban a defenderse y suplicando le ayudasen para lograr se. cumpliera lo acordado con los Reyes.
Por fin logró Pedro de Baeza, con la mediación de nobles, magnates y Fray Hernando de Talavera, conseguir, después de muchos esfuerzos, que la Reina aceptase la buena disposición de D. Diego en cumplir con sinceridad y acatar todo lo prometido en la capitulación de 1476. Desaparecido el peligro que suponía la guerra con Portugal, se comenzó a tratar de fijar acuerdos y capitulaciones. Ordenaron las Reyes abrir una información sobre la conducta del Marqués, desde la muerte de D. Enrique IV, llegando finalmente a escuchar a D, Diego, el que presentó descargos en su favor, por lo cual, expresa el cronista, «que oído en justicia, se le perdonaron los errores que hubiere cometido, recibiéndole en gracia y servicio y restituyéndole sus privilegios y mercedes, incluso en el cargo de Mayordomo Mayor»; firmándose las definitivas capitulaciones en Belmonte, el día 1.º de Marzo de 1480. (Archivo general de Simancas - Catálogo V - Patronatos reales. 1-130).
Consignábase en dichas capitulaciones: «Cedía D. Diego a los Reyes el señorío y propiedad en posesión y derecho que tenía y pertenecía, de Chinchilla y villas del Marquesado, jurando con su persona y bienes a realizarlo, haciendo pleito y homenaje, en manos de Diego Pacheco y de D. Juan de Silva, Conde de Cifuentes, y juró cumplir fielmente la capitulación realizada con la Corona».
Ratificaron los Reyes lo acordado, aprobándolo y jurándolo en 8 de Marzo del mismo año, cumpliéndose todos los compromisos, tanto para el Marqués como para sus familiares y seguidores; recuperando D. Diego su prestigio y posición en la Corte, llegando a ocupar en ella puestos tan importantes como el de Capitán General en la guerra de Granada.
Volvió la tranquilidad a nuestro Marquesado, desapareciendo el estado feudal de este señorío, que pasó, como otros, a depender de la Corona Real, incorporándose a ella en su jurisdicción territorial.
Consignemos algunas cláusulas de dicha capitulación: «Quedaban para la Corona Real, la ciudad de Chinchilla y villas de Villena, Al-mansa, Utiel, Albacete, Hellín, Tobarra, Yecla, Sax...
Al Marqués se le confiaba en la posesión de Escalona y Cadalso con sus términos y jurisdicciones, así como en la villa de Belmonte, Garci-Muñoz, Alarcón, Zafra, Jumilla, Jiquena, Salinas de Pinella...
Se le reconocían ciento noventa mil maravedíes que su madre tenía situados en las rentas de Segovia. Setenta mil maravedíes, que tenía de su mujer, Dª Juana de Luna en Montalbán, Condado de Santisteban, con sus rentas pertenecientes a su hijo, el Conde D. Juan... la villa de Junquera, con su jurisdicción; además se le darían al Marqués dos millones de maravedíes al año, equivalentes a la renta de Chinchilla, Villena... descontándose para la tenencia de las fortalezas de Chinchilla, Villena y Almansa, que quedaban para la Corona».
D.ª Isabel la Católica falleció en 26 de Noviembre de 1504. Se reunieron las Cortes de Toro en 11 de Enero de 1505. Leído su testamento y disposiciones referentes a la Sucesión, fueron aprobadas unánimemente por los Prelados, Grandes y Procuradores de las Ciudades. Juraron todos solemnemente fidelidad a D.ª Juana, como Reina propietaria, y a su marido, D. Felipe. Reconocida la ausencia e incapacitad de D.ª Juana, previstas en el testamento de D.ª Isabel la Católica, también se prestó juramento de obediencia y fidelidad a D. Fernando, como legítimo Regente y Gobernador del Reino de Castilla, en nombre de su hija.
Contra la legalidad de estos actos, patentizaron su descontento la insidiosa y persistente apetencia de poder, algunos nobles castellanos, destacando entre ellos el Marqués de Villena. La Reina D.ª Isabel, en el párrafo o cláusula 9.ª de su testamento, se refería especialmente a la plaza, de Gibraltar y a los estados realengos de nuestro Marquesado, ordenando se vinculasen al patrimonio real, y que jamás se desmembrasen de él.
Transcribimos esta disposición, que revela la trascendencia política del Marquesado de Villena en el gobierno de Castilla y la honda y constante preocupación que ocasiona a la Reina su poderío. Dice literalmente: «Otrosi, mando a dicha Princesa, mi hija, e al dicho Príncipe, su marido, e a los Reyes que después de ella sucedieren en los dichos mis, reinos, que siempre tengan en la Corona e patrimonio real de ellos, el Marquesado de Villena, e las ciudades e villas e lugares e otras cosas, según que ahora todo está en ellos incorporado, e no dejen ni enajenen ni consientan dar ni enajenar en manera alguna, cosa alguna de ello».
Con las capitulaciones últimamente referidas, quedó extinguida la jurisdicción feudal de nuestro poderoso y extenso Marquesado Y restituido al poder de la Corona de Castilla.
Valencia, Julio 1960.
FINAL
Después de todo lo dicho, de todo lo narrado, nos sentimos perplejos al enjuiciar la infidelidad de Don Diego López Pacheco. Pensemos que este caballero altivo, soberbio y poderoso, vivió el tráfago guerrero en las postrimeras agitadas del medievo, de sus enconadas luchas feudales contra el poder real.
FUENTES Y BIBLIOGRAFIA.. —Historia General de España: Lafuente-Ballesteros. — Anales de la Corona de Aragón: Zurita. — Discursos históricos sobre la historia del Reino de Murcia: Cascales. —Estudios históricos sobre el Marquesado de Villena: Rosell Cantano. —Isabel de Castilla: Yalhs—Isabel la Católica: Sitió. —Notas facilitadas del Archivo General de Simancas y del de la Casa de Escalona, por la indicada funcionaria del Cuerpo de Archiveros, Doña Pilar Corrales.
Extraído de la Revista Villena de 1960

1972 SEGOVIA CON EL CABALLO

Ángel Navarro "El Cholin", Paco, Segovia, Bolteta, Ortensio, Antonio Ferrándiz, Lorenzo "El Chatarrero"....
Foto realizada en la Plaza de las Malvas.
Foto cedida por... Lorenzo Flor.

2021 FALLECE JESÚS GARCÍA LÓPEZ, FUNDADOR DE CALZADOS BOREAL

Recordando a un hombre verdaderamente admirable
Jesús García López, fundador de Boreal, fallece a los 75 años

Ha fallecido Jesús García López (Almansa, 1945), fundador del prestigioso calzado deportivo y la marca Boreal, con sede y fábrica en la población alicantina de Villena, elegida por él como su hogar familiar permanente y el campo base de su actividad empresarial. Villena acaba de perder a uno de sus ciudadanos de mayor proyección internacional.
Un hombre que durante décadas, en un esfuerzo que todavía continúa, 50 años después, codo a codo con su trabajadores, colaboradores y distribuidores en España y en todo el mundo, convirtieron a Boreal en un verdadero hito en la historia de la fabricación del calzado deportivo de montaña, alpinismo y escalada.
Unas botas del máximo nivel técnico (entre otros muchos tipos, los famosos pies de gato) utilizadas por las mayores leyendas de la escalada de alta dificultad (sin duda deportistas comparables a los grandes oros olímpicos, Ronaldos o Nadal…).
Como ejemplos, los norteamericanos John Bachar, o Lynn Hill, la primera persona en escalar en libre la célebre ruta “The Nose (La Nariz)” al Capitán. Los grandes logros de la francesa Catherine Destivelle, la alpinista más completa de la historia, o del alemán Wolfgang Güllich, primer hombre que alcanzó el grado 9º, el máximo nivel de dificultad mundial.
Todos ellos equipados en estos logros con diferentes modelos diseñados y fabricados íntegramente desde Villena por Boreal, quién llevó el nombre de nuestra ciudad a más de 60 países en todo el mundo, utilizando fotos de nuestro castillo de la Atalaya en algunos de sus catálogos.
Además de otras botas para el frío, que han pisado la cumbre de numerosos ochomiles, incluyendo Everest y el K2, y abierto nuevas rutas en las montañas más duras y técnicamente difíciles de todos los continentes.
Como valor añadido a su éxito empresarial, abrió la puerta a los diferentes fabricantes nacionales de material de montaña, colaborando de manera evidente a su prestigio, exportación y valoración.
Recibió galardones como el mejor producto de la década en los años 80 por la prestigiosa revista norteamericana Climbing Magazine; recibió de manos del actual Rey de España, Felipe VI, cuando todavía era Príncipe de Asturias, los Premios Príncipe Felipe en dos categorías, de Innovación y Excelencia Empresarial en 1996, y el prestigioso premio concedido por la Comisión Europea en el apartado de PYMES “European Design Managment Award” 2001, que recogió su hijo mayor en su nombre en la ciudad holandesa de Eindhoven, por una vida empresarial basada en el diseño.
Continuidad familiar
Todas esas realizaciones, desde unos inicios personales con medios algo más que limitados, no hubieran sido posibles sin la fe, la determinación y el ímpetu personal de Jesús García.
Padre de familia ejemplar, con las espaldas y el hogar familiar siempre bien protegido por su amor de siempre, su mujer Marina, dedicada en cuerpo y alma y aún más los últimos años de la vida de Jesús ante esa cruel, injusta y progresiva enfermedad llamada Alzheimer.
Por fortuna, en plenas condiciones físicas y mentales, el emprendedor con los objetivos más claros y avanzados y el trabajador más incansable que muchos de su entorno hemos conocido, pudo completar uno de sus proyectos vitales, el asesoramiento personal y la sólida preparación de sus dos hijos, Jesús el primogénito y Jorge, capaces de continuar con responsabilidad y eficacia la gran labor y el deseo de su padre.
A toda la gran familia Boreal en España y en el mundo: “Recordar que las personas y sus logros solo mueren cuando desaparecen de nuestra memoria, y eso no pasará nunca con Jesús García y Boreal”.
Por: Jesús García Francés 
Gentiliza de El Periódico de Villena

2013 PASODOBLE "MORAS VIEJAS" CD "VILLENERAS"

Pasodoble de Francis.J dedicado a las Moras Viejas de Villena. Incluido en el CD Villeneras, que puedes comprar o pedir sus partituras en: francisj@visualsonora.com

 

2013 LA NIEVE SE DEJA VER EN VILLENA

Imágenes desde Peña Rubia tomadas en la mañana del 1 de marzo de 2013 por Andrés Montealegre Cano para dejar constancia de este fenómeno tan poco frecuente por esta zona.



1960/2015 PEÑA LA BULLA, ANIVERSARIO DOLOROSO

El domingo 19 de abril de 2015 la Peña "La Bulla" ha celebrado los 55 años de una amistad que surgió de aquellas añoradas Pascuas de los años 60, cuando las cuadrillas iban a comerse la mona a Bulilla, a las Fuentes y a las Cruces. Hoy era el día señalado, día de convivencia en  Las Virtudes, y hoy ha sido el día en que un componente de esta peña se ha ido... Pepe Plá Arques "el de la Jijonenca", esta celebración va en tu recuerdo, no te olvidaremos... amigo.
Un pequeño homenaje a nuestro amigo... Pepe Plá Arques
Impresionante foto de la Peña "La Bulla", como se puede ver todos los componentes llevan el escudo en el brazo... 1960 PEÑA LA BULLA
1- José Aroca, 2- Victoriano Ferrándiz, 3- José Plá, 4- José Maestre, 5- Antonio González, 6- Juan Micó, 7- Antonio Ayelo, 8- Octavio Ruescas, 9- Antonio Milán, 10- José Luis Navarro, 11- Luis García, 12- José Ferrándiz, 13- Maribel Laguna, 14- Pepita Marco, 15- Conchita González, 16- Pilar Machí, 17- Carmen, 18- Anita Ferrándiz, 19- Joaquina, 20- Otilia Machí, 21- Juan Molina, 22- Filo Beneito, 23- José Domene Querol, 24- Tinita Ferríz, 25- Aurelia Martínez, 26- Juanita Maestre, 27- Juan Linares, 28- Conchita García, 29- (prima de Joaquina), 30- Pepita Compañ, 31-Teresa, 32- Mª Carmen Muñoz, 33- Fernando García, 34- Guillermo Navarro, 35- José López.
LOGO DE LA PEÑA "LA BULLA"
Foto cedida por... Luis García Pardo

2021 LA HOSTELERÍA DE VILLENA SE MOVILIZA

La hostelería de Villena se suma al movimiento general de otras ciudades y asistirá a la manifestación convocada en Alicante el próximo lunes 25 a las 12 horas en Dr. Gadea, frente a Delegación de Gobierno. No solo se convoca a bares y restaurantes, también proveedores y clientes y todo aquel que crea que este sector necesita ayudas de verdad para que no bajen la persiana para siempre.

Toda la información en el Facebook…
BASTA YA. APOYO A LA HOSTELERÍA

1957 AMIGAS EN LAS VIRTUDES

Las Virtudes, septiembre de 1957... 
Josefa Conca Amorós y María Ferrándiz Gandía
 Foto cedida por... Pedro Conca Ferrándiz

1965 AUTOVÍA Nº 14 EN LA ESTACIÓN DE VILLENA

El Autovía nº14 en la estación VAY de Villena. Foto... J. Wiseman
Fuente... www.trenesytiempo.blogspot.com

1945 CARTILLA DE AHORRO “LA CAJA”

Las cuatro fotografías siguientes pueden ser sin lugar a dudas, el compendio de una historia que define perfectamente a una entidad bancaria que fundó sus oficinas en el Paseo de Chapí de Villena y que la mayor parte de la ciudad conoce como “La Caja”.
Una de sus grandes ideas al iniciar su labor comercial fue el abrir una libreta de ahorro a cada uno de sus alumnos de las escuelas de la población con una imposición de dos pesetas, despertando de este modo el espíritu ahorrativo desde la infancia.
La “Caja” en su fundación se denominaba “La Caja General de Ahorros y Monte de Piedad del Sureste de España”, pasando después a Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, etc… y finalmente desaparecer siendo absorbida por el Banco Sabadell.
La libreta adjunta pertenece a Salvador Grau García y en ella figura como impositor número 995 con las dos pesetas que donaba La Caja, figurando también movimientos efectuados en la misma hasta dar el resultado final de que a la hora de su desaparición aun figuraba un saldo de 2,46 a su favor.
Fotos... Salvador Grau García  - Texto... Ernesto Pardo Pastor

1967 VILLENA Y LOS SALESIANOS

1967 VILLENA Y LOS SALESIANOS
La Historia dilatada de nuestra Ciudad se enri­quece en el año de 1917 con un acontecimiento de singular importancia: la llegada de los Hijos de Don Bosco. Vamos a recordar ahora en este Cincuentenario, y aunque sea brevemente, hechos y acontecimientos que merecen destacarse, y como homenaje de cumplida gratitud para todos aquéllos que con su trabajo, su abnegación, su sa­crificio y su esfuerzo, nos han dado a través de este período de tiempo, un Colegio del que todos nos sentimos orgullosos.
Es don Manuel Nadal, por aquel entonces Párro­co de Santa María, el que concibe la idea de que sea la Congregación Salesiana la que ha de diri­gir el Colegio que se está levantando. Y para ulti­mar los detalles se pone en contacto con don Marcelino Olaechea -que años más tarde sería nombrado Arzobispo de Valencia- y con don Re­caredo de los Ríos.
Las conversaciones tienen un resultado feliz y los primeros Salesianos que llegan a nuestra Ciu­dad son don Eduardo Gutiérrez, primer Director del Colegio, junto a don Ramón Cambó y don Luis Cutillas, fundadores en un esfuerzo conjunto de los gimnastas y de la Banda de Música, com­puesta esta última por 22 alumnos. Y son Yecla y La Encina las primeras poblaciones donde estos colegiales, con notable éxito, ofrecen las primicias de sus actuaciones.
El Colegio alcanza pronto un nivel educativo en­vidiable, más que por sus medios económicos, que son escasos (buena prueba de ello es que la pri­mera silla en que se sienta el Director la ofrece el dueño de la Posada Nueva, don Andrés Pardo), por la fe que aquellos primeros Salesianos tienen en su destino.A través de esos primeros años la marcha del Colegio es ascendente, hasta que la situación po­lítica del año 1931 hace que se inicie una deca­dencia triste, que desemboca en el año 1936, en que, al estallar nuestra guerra civil, los Salesianos tienen que abandonar su Casa.

Tras ese período de tres años que dura la con­tienda, retornan llenos de ilusiones, con don José María González Arrese como Director. Y entonces asistimos, por un largo período de tiempo, a una etapa lánguida, sin fuerzas, en que los Salesianos no solamente carecen de lo que es digno, sino que en muchas ocasiones les falta incluso lo ne­cesario. Sólo su amor a Villena, a su juventud, sostenidos en su esfuerzo por la Virgen Auxilia­dora, hacen el milagro de que continúen en nues­tro pueblo, a pesar de que en más de una oca­sión, están a punto de marchar a otros lugares que los reclaman con urgencia, y que les ofrecen para su trabajo una situación económica y una vi­da sin estrecheces ni penurias.
Pero esa larga espera tiene al fin su premio. Con don José Sánchez Romero, que llega a nues­tro pueblo en una tarde del mes de septiembre de 1957, se inicia la tan deseada recuperación.
Hay dos factores decisivos que aceleran la cons­trucción del nuevo edificio destinado a Internado y nuevas aulas. Por una parte, la competente dirección, el esfuerzo continuo del nuevo Director, y por otra, la ayuda de Autoridades y pueblo en ge­neral, que comprenden el momento decisivo que estamos viviendo; y sobre todo la tutela y protec­ción de María Auxiliadora, que bendice largamente todos los trabajos que se realizan.
Hoy, continuando en una línea acertada de re­novación, nuestro Colegio es una feliz realidad. Reconocimiento del bachiller elemental, gabinetes de física y química, restauración de las fachadas interiores y exteriores, iniciación del nuevo teatro, etcétera. Todo ello prestigia a Villena y su comarca, que son los beneficiarios directos de este Cen­tro moderno de cultura y progreso. Pero además, y esto es muy importante, junto a la renovación de piedras, ha ido paralelamente la de las ideas, la de los métodos educativos, la del diálogo con una juventud a la que hay que escuchar y com­prender, para saber orientarla mejor.

Y como digno broche a cincuenta años de tra­bajo incesante, en que los resultados son una Vi­llena Salesiana por los cuatro costados, estamos asistiendo a unos actos conmemorativos del Cincuentenario que por sí solos hablan de la eficacia y progreso de nuestro Colegio.
Conferencias patrocinadas en colaboración con el Departamento de Cultura del M.I. Ayuntamien­to; IV Festival Nacional de la Canción Blanca ce­lebrado el 20 de Mayo en el Teatro Chapí.
Competiciones deportivas de fútbol, tenis de me­sa, frontón etc., con una organización perfecta.
Fiesta de la Unión, prestigiada por la presencia del Excmo. Señor Arzobispo don Marcelino Olae­chea.
Y el 27 de Mayo, un magno Festival Gimnástico en los patios del Colegio, en el que tomaron par­te todos los alumnos, y que causó la admiración entre el numeroso público asistente.
Al cerrarse en el próximo mes de Noviembre es­tos cincuenta años de labor positiva al servicio de la juventud, como villenense y como Antiguo Alumno, felicito sinceramente a la Congregación Salesiana, y al maestro, por ser colaborador con la familia en la formación de un nuevo ser, se le debe respeto, amor y gratitud, vaya también nues­tro reconocido agradecimiento para todos aquéllos que, sin ser salesianos, trabajaron y trabajan jun­to a ellos, con espíritu abnegado, en tan sublime misión.
VIPE - Fotos… SOLI
Extraído de la Revista Villena 1967

1965 EN TORNO A LA FÉ

EN TORNO A LA FÉ
Por Antonio Hernández García - Licenciado en Ciencias Químicas
Esforzarse en alabar y acrecentar la fe de nuestro pueblo es tarea que especial-mente sacerdotes, y después literatos, filósofos e historiadores, pueden y vienen desempeñando competentemente desde años atrás en las páginas de esta revista. Para ellos queda esta misión, que la mía, a riesgo de caer en desinterés por parte de quien este artículo lea, obedece a otros objetivos impuestos por el espíritu crítico que anima diariamente mi trabajo. El tema no está elegido por comodidad, pues, a poca atención que se le preste podrá observarse que en esta ocasión he de enfrentarme, a título de ejemplo, con una postura contradictoria sostenida por compañeros de profesión. Algunos lectores creerán que los problemas generales no deben tener cabida dentro de una revista local, pero siento no estar de acuerdo con ellos, porque siempre el aire de los espacios abiertos beneficia a los locales cerrados. Una vez definido y justificado mi propósito entro en materia.
Hace días, a la salida de una reunión donde se habían discutido ciertos problemas biológicos relacionados con el origen y evolución del hombre, charlaba animadamente con un amigo, a quien bien conozco por su amor a que todos los científicos debiéramos enterrarnos en los nichos de la especialización, cuando la conversación entró en terrenos divinos. A decir verdad, nada me disgusta tanto como abandonar un camino a medio recorrer para escoger otro. A mi amigo, por el contrario, parece contentarle bailar entre uno y otro para aprovechar sus tramos más lisos.
La discusión desembocó, por su parte, en una crítica de los apóstoles de la fe por su labor de entorpecimiento al desarrollo de la ciencia.
—Han querido —me decía con desenfado— que nadie saliese de los cauces de la religión, con tanto ardor que, ante todo en algunos campos tales como la cosmogonía y la biología, se han empeñado en que ningún fenómeno natural obedeciera, de inmediato, a otras causas que las sobrenaturales. Como remate —me decía—le recuerdo a Bernardino de Saint Pierre. apóstol de las causas finales, cuya obra «Armonías de la naturaleza» es sintomática de ese celo, pues, llegó al extremo de explicar en ellas algunas cualidades de los seres vivos por el beneficio que al hombre reportan. Razonaba, ingenuamente, este autor acerca de por qué las pulgas son negras, del modo siguiente: «Las pulgas se echan dondequiera están sobre los colores blancos. Este instinto les ha sido dado a fin de que nosotros podamos atraparlas más cómodamente».
—A título de ejemplo —le respondí—apóstoles de la fe fueron también San Agustín y Pio XII y, sin embargo, han dejado libre campo a la intervención de las causas naturales. Para San Agustín, la evolución del mundo prosigue por la sola Dios le ha dado al crearlo, sin postular actividad de las fuerzas naturales que intervenciones especiales, tanto para la aparición de la vida, como para la formación de las especies...
Pio XII, ante el difícil problema de la evolución biológica, no dudó en decir en su Encíclica Humani Generis: «Por todas estas razones, el Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de la ciencia y de la tecnología— en las investigaciones y disputas entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente».
No he vuelto a verle de nuevo, pero no he olvidado esta conversación. Responde a una tendencia muy general dentro de un grupo de científicos bien definido. Se distinguen por sus pobres opiniones en todo problema que escape a los estrechos límites de su especialidad y por el ardor que ponen en justificar su ignorancia y en regalar su responsabilidad.
Y esto me acerca a mi propósito. Es curioso que esta postura tan radical, donde la única fe que se adivina es la fe en la razón se dé, contradictoriamente, la mano en este grupo de científicos con una fe o indulgencia extrema en los pequeños dioses que ellos han creado en ciencia. Y no termina en ello su confianza, pues, también su espíritu se ablanda mágicamente, ante los juicios de los especialistas de otros campos del conocimiento, a quienes no olvidan citar atropelladamente de ante-:nano cuando se les pide solución a un problema que apenas rebasa su especialidad.
No en vano dije al principio que de un problema general se trataba, pues, este cisma de conciencia, donde se cree y se deja de creer con la misma arbitrariedad, tiene raíces de mayor alcance por las que se mal nutre la conducta ordinaria de un gran número de gentes. Nos enzarzamos, como norma, en discutir sobre si creemos o no en algo determinado, pero rara vez nos detenemos a pensar en las bases mismas de la fe y de la razón, que nos darían la clave con la que poder seleccionar y aprovechar todo nuestro conocimiento.
Extraído de la Revista Villena de 1965

ESCUADRA DE ZAINAB"S

ESCUADRA DE ZAINAB"S
Escuadra femenina anexa a la comparsa, Bando Marroquí.
Nada mejor que ser testigo del comienzo de una historia…
Historia que el pasado día 9 de septiembre de 2014, la escuadra de Zainab”s dio comienzo a su “25 ANIVERSARIO”.
Veinticinco años de andadura que han forjado a esta escuadra y su buen hacer.
Fuente de inspiración de nuestra portada… Una puerta que a través de ella se ve reflejada la antigüedad de la escuadra.
El desierto, nos muestra los orígenes de nuestro nombre iluminado por la luz del Sol.
La puerta mantiene atrapados los pensamientos, convertidos en palabras escritas con sentimientos…


PROCEDENCIA DE NUESTRO NOMBRE DEL ISLAMISMO
ZAINAB, estaba casada con Seid, antiguo esclavo de MAHOMA. Cuando el profeta vio a ZAINAB, se quedó encantado, no solo de su hermosura sino de su bondad, digna de su devoción. Tanto que, Seid no dudó en repudiarla para que aquel a quien tanto debía, la tomara como esposa. ZAINAB, fue la única de las esposas que tras morir el Profeta, no acepto el oro con el que los califas, enriquecían a las viudas del profeta. Siguió haciendo siempre su vida piadosa y sencilla. 


NUESTROS INCIOS
Transcurridas las fiestas del año 1990, en la comida de Hermandad de la comparsa de marruecos, un grupo de jóvenes todas salientes en dicha comparsa deciden formar una escuadra.
Las fundadoras son: Virtu Milán, Pepa Coloma, Charo Martínez, María Nacher, Anto Carpena, Ana Pardo, Cati García, Anto Ferri, Ana Lázaro, Virtu Cerdán, Loli Rico, Consuelo Paya, Juani Pontes, Conchi Marco, Merce Pérez
Todas ellas parejas de componentes de las escuadras de TUAREG, ABENCERRAJES y de un Masero. Reunidas deciden buscar un nombre, tras varias proposiciones, al final deciden llamarse… ZAINABS
Presentan la solicitud a la comparsa, siendo inscritas en el libro de actas del año 1990 como ZAINABS (escuadra especial femenina)
El diseño del logotipo original fue creado por, (Pedro Marco)
El traje, confección y diseño, (Lázaro, de Elda)
Se decide entre toda la escuadra que la cabo sea, (María Nacher)
Maquillaje, (Mariló de Benejama)

PRIMERA PUESTA EN ESCENA AÑO 1991

"25 AÑOS DE CONVIVENCIA"
Todo lo que somos es fruto de lo que pensamos, hacemos las cosas que nos gustan y nos hacen felices, nos sentimos bien, ahora es lo único que debemos hacer…
Todas las situaciones por las que hemos pasado, todos los momentos que hemos vivido, tantas experiencias en los 25 años que salimos.
Nos definimos como una escuadra alegre, comprometida y cómplice entre sus componentes y que persiguen un mismo objetivo, el mantener la llama encendida y así continuar con ilusión, intentando superarnos año tras año.
Con un aire distinguido al desfilar, cada año presentamos un traje diferente pero no menos vistoso y a la vez muy femenino, son de nuestro estilo las telas con brocados y fantasía. ¡Cuánta ilusión, nervios y preparativos!
El buen arte no es lo que representa, sino lo que despierta en nosotros…
NUESTRAS CABOS:
Durante el transcurso de estos 25 años de la escuadra de ZAINAB”S, dos de sus fundadoras ejercieron como cabo, siendo MARIA NACHER durante los años:(1991, 1992, 1993). CHARO MARTINEZ, fue la siguiente desde (1994 al 2012). Consiguiendo durante los años (2007 y 2008) ser galardonada con el premio al mejor Cabo Femenino del Bando Moro a Marcha Mora. En la actualidad, desde el año 2013, la cabo de escuadra es ANA ESTEVAN
NUESTRAS MAQUILLADORAS:
El maquillaje se ha usado para cambiar la apariencia externa y expresar el sentido de la belleza. Para este fin la Maquilladora pone toda su dedicación y creatividad.
Mariló de (Benejama) durante los años: 1991 y 1992.
Rosana Aroca (componente de la escuadra) durante los años 1993 al 2013.
Carmen Gabaldón, en la actualidad desde el 2014.
EXCELENTE REPRESENTACIÓN.
De nuestra componente, Leticia Leal Soler como Madrina Mayor de la comparsa en el año 2010.


NUESTROS LOGROS
Durante esta andadura, la escuadra ha sido galardonada en cinco ocasiones con el primer premio a la mejor: Escuadra Especial femenina del Bando Moro.
Consiguiendo también en dos ocasiones el primer premio: Mejor cabo femenino del Bando Moro a marcha mora.

AÑ0 1995
Diseño y confección: “ABBASIES” (Villena)
Mejor Escuadra Especial Femenina del Bando Moro

AÑ0 1997
Diseño y confección: “ABBASIES” (Villena)
Mejor Escuadra Especial Femenina del Bando Moro

AÑ0 1999
Diseño y confección: “ABBASIES” (Villena)
Mejor Escuadra Especial Femenina del Bando Moro

AÑO 2007
Diseño y confección: “ALMORAVIDES” (Villena)
Mejor Escuadra Especial Femenina del Bando Moro
Mejor Cabo Femenino del Bando Moro a Marcha Mora

AÑO 2008
Diseño y confección: “ALMORAVIDES” (Villena)
Mejor Escuadra Especial Femenina del Bando Moro
Mejor Cabo Femenino del Bando Moro a Marcha Mora

MOMENTOS PARA RECORDAR…
Con el devenir de los años, las integrantes de la escuadra han ido variando por distintos motivos… De todas guardamos un buen recuerdo, también queremos agradecer a todas las que han participado en nuestros desfiles.
Para nosotras lo que podría llamarse las fiestas del 9 al 5; son esos momentos de preparativos, juntas, cenas, presentaciones del traje, convivencias en pareja, esos momentos de diversión sin preocupaciones.
Y estos son algunos de ellos:







No queremos terminar sin recordar lo emocionante que fue para nosotras el día 9 de Septiembre del 2014. Momento que iniciamos nuestro 25 aniversario.
Agradecer a las personas que nos hicieron disfrutar de este desfile, cabe resaltar:
Agustín Amorós y Angelita, por el regalo de las mantas con el logotipo de nuestro 25 aniversario. (Realizando tanto el diseño, como la confección)
Cristina Amorós Domene, por ser nuestra cabo en este día.
Y a la comparsa del Bando Marroquí.
Rosana Aroca (ZAINAB"S)

Desde Villena Cuéntame os deseamos un feliz aniversario y que estas fiestas vuestro corazón Zainab"s levante al público a vuestro paso… arte y salero os sobra.

1933 RACING F.C. CAMPEÓN DE VILLENA

En abril de 1933 se celebró en Villena un campeonato de fútbol en el que tomaron parte varios equipos de jóvenes de la localidad, consiguiendo el primer puesto de la clasificación el RACING F.C. compuesto por Antiguos Alumnos Salesianos.
De pie… Eduardo Tormo Sirvent, Cayetano, José Navarro García, Martín Marco Hernández, Andrés Menor Hernández, Enrique Flor Camarasa y José Sánchez Griñán.
Agachados… Bonifacio Pérez, Francisco Clement Francés, Antonio Herrada, Emilio Hernández Hernández y Juan Hernández Ferrándiz.
Foto cedida por la Familia de Francisco Navarro Poveda

2021 LOS AMIGOS DE SANTA MARÍA CONSIGUEN 8.512 EUROS PARA CUIDAR EL PATRIMONÍO

El grupo de Amigos de Santa María en varias campañas dirigidas a particulares y empresas han conseguido 8.512 euros en 46 donaciones desde agosto de 2020. Una ayuda importante para afrontar las reformas pendientes que ascienden a 140.000 euros aproximadamente.
Las donaciones se dividen en 6 empresas, 35 particulares y 5 acciones puntuales de Asociaciones y actos solidarios. Muchas gracias a todos.

La primera fase está en marcha gracias a las aportaciones de la propia iglesia, ayuntamiento, empresas y ciudadanos como tú. Estas donaciones nos alientan a seguir trabajando y solicitando más ayuda, por eso seguimos informando de la forma de poder colaborar con esta gran obra. Puedes colaborar haciendo una transferencia o ingreso en la cuenta de la Parroquia de Santa María… 
Caja Rural Central. ES48 3005 0086 1325 7402 5629. 
No olvides poner Amigos de Santa María.
Si quiere que le enviemos recibo para la desgravación fiscal, puede solicitarlo en este correo electrónico...
 amigosdesantamariavillena@gmail.com 
nos pondremos en contacto para solicitar sus datos y la Parroquia de Santa María emitirá el recibo correspondiente. 
¡Santa María te necesita!
Fotos... José Miguel Esquembre
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