2014 CARMEN Y JUANITA, CURANDERAS DE VILLENA

Carmen y Juanita, Curanderas de Villena. 
por... Concha Reviriego
Diez años enteros de mi vida, de mi vida de juventud, los dediqué a estudiar en profundidad la filosofía, la organización social, el ejercicio profesional y el modo de reproducción de los curanderos y de otras facultades en el Valle del Vinalopó (Alicante). Tal dedicación y los resultados obtenidos me autorizan a opinar, con total conocimiento de causa. Fui la primera persona que investigó este tema en Villena y alrededores. La cuestión de la medicina popular vinculada al espiritismo, no se conocía con anterioridad, porque no se había investigado ni se había publicado nada al respecto.
Algunas personas se molestan -lo siento por ellas y su corto alcance- cuando critico la actuación de los periodistas que escriben frases como la siguiente, referida a una curandera de Villena:
Algo tendrán que ocultar cuando Juanita, una famosa curandera de Villena (Alicante) no quieren que las cámaras entren ni a su sala de espera. .
¿Acaso hay alguna Ley que infrinja esa mujer por no dejarles grabar dentro de su casa?
Pues resulta que grabar no es imprescindible para entrevistarles; dar nombres propios, tampoco para publicar su actuación sanadora.
Nunca he hecho público ningún nombre propio de ningún curandero ni de ninguna curandera de Villena ni de otro lugar. Excepto en casos como éste, treinta años después de que yo hiciera mi trabajo de campo.
Con su nombre propio cité, desde el primer momento, a aquellos que me lo autorizaron; por ejemplo: Paco y Lola de Petrel/ Biar; a los que he dedicado algunas páginas en este blog. También escribí sobre ellos en otras ocasiones y hablé en conferencias, con nombres propios de personas y lugares. Con su autorización) Del resto de entrevistados no he dado ningún nombre en ningún escrito o conferencia.
A Carmen, otra curandera de Villena ya fallecida, le he dedicado una entrada en este blog. Sólo he dado su nombre después de verlo escrito en revistas varias y en programas de televisión -grabaciones que, según su familia, ella nunca autorizó-. Mucho bueno vi en su casa. Comprobé cómo ayudaba a personas de diferente condición social, en problemas de salud o de otro tipo. Rica no era; y, decentemente, como vivió, murió.
Juanita, Carmen y todos los demás hombres y mujeres que ejercen en la zona, en su mayor parte, no autorizan la grabación de su trabajo como curanderos; tampoco sus rituales espiritistas.
¿Acaso están obligados a hacerlo público o a vender su intimidad?
La picaresca no define la profesión de curandero, ni a ninguna otra; excepto la de pícaro. Si un granuja engaña o roba para llenar su bolsillo a costa de la inocencia de terceros, el tema a tratar -para quien esté interesado en ello- sería La picaresca, El fraude, El bribón, El bellaco, u otros semejantes; pero nunca el de los curanderos.
Ladrones hay; lo sabemos todos. No hay más que poner la televisión, o fijarnos en las ventanas de las viviendas, o en la protección al uso de las urbanizaciones privadas, los bancos, las cajas fuertes y demás medios de control y vigilancia de la propiedad privada.
Por otra parte, los curanderos de Villena no cobran. La clientela, satisfecha por su atención, puede donarles regalos o dinero; pero a título personal.
Es un dato, muy lejano de la clave que sustenta el conjunto de su arquitectura social y conceptual. Un dato insignificante dentro del conjunto del contexto social y conceptual en el que se desarrolla su ejercicio; en el que se sustenta su existencia.
Mucho más interesante para el investigador y para la sociedad que se sirve de ese ejercicio son otros datos más escondidos, más difíciles de observar, más complicados de definir y de comprobar su eficacia individual, social y cultural.
Mantenemos en nuestra cultura esa costumbre de modo generalizado. Intercambiamos bienes y favores. Correspondemos a un bien recibido mediante un regalo: sea donación de dinero en metálico o mediante un objeto. Lo hacemos con otros profesionales, como los médicos, por ejemplo. También con los seres sagrados: donaciones a la Iglesia, donaciones a los Santos, donaciones a la Virgen; incluso a los amigos y a la familia, que los tenemos más cerca. Les obsequiamos.
Estudiar para conocer, analizar hasta llegar al fondo de la cuestión, registrar datos, transcribir entrevistas, buscar y rebuscar en Archivos Históricos, escudriñar legajos y legajos de siglos pasados: es preciso saber paleografía para entenderlos; elaborar y realizar entrevistas abiertas y cerradas a personas de diferente condición social y credo, convivir con ellos largo tiempo, viajar, conseguir dinero para costear la investigación, escribir, publicar... y más tareas adjuntas a una investigación seria.
Las tareas y los datos requeridos son múltiples, y, desde luego, en el caso que nos ocupa, que un curandero cobre o no, es algo que salta a la vista; se comenta, se dice incluso se inventa; pero lo interesante, lo necesario de conocer para saber algo sobre ellos, algo que merezca la pena desde el punto de vista antropológico, está muy escondido.
Durante mi trabajo de campo, nunca filmé: no querían los interesados que se filmara; muchos de ellos no autorizaron la grabación de las entrevistas verbales. todos esos inconvenientes no impidieron que realizase mi trabajo; tal vez lo hicieron más complicado, pero no imposible. Usé papel y lápiz. Asistí a más de cien rituales espiritistas, grabé alguna entrevista en magnetofón, muy pocas comparadas con las más de doscientas que hice sólo a creyentes y facultades espiritistas. Además de otras a sacerdotes, médicos y personas del común no espiritistas, residentes en Villena y en otros municipios del Valle del Vinalopó.
Antes de publicar un dato, antes de tomar una información como dato válido, requería tal información pasar sus filtros. Sólo después, era validada y aceptada como dato.
Terminada la investigación, leída la Tesis, publicado un libro y varios artículos al efecto, participo en programas de televisión o de radio como investigadora; me piden información los periodistas. Pero nunca he dado nombres ni tomado el asunto a la ligera. Se merecen respeto y mi gratitud por permitirme investigar sus vidas.
Para terminar deseo añadir, que he leído algún artículo en el que se dice algo así como "El Valle de los Curanderos"."La tierra de los curanderos". "Zona donde hay más curanderos por metro cuadrado" y frases semejantes. ¡Pero bueno!. Más seriedad. Si las personas que leemos tales noticias, tenemos derecho a estar informados, como dicen, que nos den la información correcta. De lo contrario, ese tan cacareado derecho resulta tan torcido, tan aplastado, que va a terminar por los suelos sin remedio.
Hasta donde conozco el tema, espiritistas, curanderos, magas y magos, meigas, brujas, videntes y sus seguidores, están muy extendidos en la geografía española y más allá de nuestras fronteras.
En mi opinión, la existencia de curanderos en Villena, además de Patrimonio Cultural, es un bien y un servicio del que gozan los villenenses y los no villenenses que acuden a ellos, aunque no esté todo lo reconocido que merece.
Son zonas donde ejercen curanderos las áreas rurales de diferentes provincias españolas, las ciudades grandes y las capitales de provincia; y Madrid, capital de España, no podía ser menos... Aquí también ejercen curanderos.
Visita su blog... http://conchareviriego.blogspot.com.es/

1 comentario:

Unknown dijo...

Hola buenas, me gustaria contactar con Juanita pero no tengo su nunero, alguien me lo podria dar! Es para ponerme en contacto porque quiero que me vea y no se si con esta situacion del Covid pasa consulta. Gracias

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