9 mar 2026

PRESENTACIÓN DE LAS INFANTAS Y LOS INFANTES AL PUEBLO DE VILLENA EN EL MEDIEVO 2026

¡Atención, noble vecindario de Villena! 
El Medievo 2026 se engalana para recibir a su tesoro más preciado: nuestras nuevas infantas e infantes. Hoy, las murallas no vibran por el choque de aceros, sino por los dulces balbuceos (y algún que otro grito de guerra en forma de llanto) de estos pequeños herederos que vienen a demostrar que en Villena no solo guardamos piedras viejas, nos aseguramos de que nuestra ciudad sea, por siempre, ¡una tierra viva!
Un hijo es una bendición, un "tesoro" que despierta el amor más grande y, admitámoslo, nos entrena en el arte medieval de no dormir. Tenemos el sagrado compromiso de que crezcan sanos y orgullosos de sus raíces, para que su talento florezca en nuestra tierra y no tengan que cabalgar hacia reinos lejanos en busca de fortuna.
Preparen los pañuelos para la emoción, y la sonrisa para los relatos que los propios padres han escrito con mimo. ¡Bienvenidos, pequeños! Que vuestro camino sea largo y vuestras hazañas tan épicas como la historia de este pueblo que hoy os abraza.
¡Que comience la ceremonia!

1. Tiago Serrato Estevan
A fecha a 18 días de octubre del año del 2025, nació con luz de luna menguante Tiago Serrato Estevan, criatura de noble espíritu y corazón aún por forjar, más ya bendecido por la gracia del amor. 
Engendrado bajo el amparo de David, varón de bondad infinita, quien es escudo en la familia y cuyos brazos hacen desaparecer los miedos, y de Andrea, guerrera en la batalla diaria, cuyas manos traen consuelo y es refugio en la vida. 
No llegó solo al mundo, pues le aguardaba Noah, su hermano mayor, caballero y compañero, quien camina un paso delante como antorcha encendida, preparado para mostrarle el camino, compartir risas y esperan sus padres que también algún silencio. 
Entre los dos, ya existe un lazo irrompible, con miradas de amor diarias, cuidados constantes y dulces sueños juntos. 
David y Andrea sienten cada vez que los miran que han completado el sueño de familia que tanto desearon. 
Tiago, ha nacido entre ruido de tambores y horarios apretados, pero ha apremiado a todos a echar el freno, pidiendo contacto constante y mostrando un carácter potente e intenso. 
Él será motivo de reunión de la familia, la de sangre y la elegida, donde el plato favorito en la mesa será siempre la paella de “Conejo y Caracoles”, motes arraigados a sus orígenes. 
Y así, en ese reino de amor eterno, Tiago crece como semilla preciosa, destinado a escribir su propia historia con la eterna promesa de un hogar unido.

2  Kai Domene Ayelo
Amigos, linaje y gentes del lugar: Reunidos bajo la bendición de los cielos y la memoria de nuestros mayores, hoy presentamos ante vosotros a Kai Domene Ayelo, criatura nueva en esta villa antigua, brote tierno de un árbol de hondas raíces. 
Viene en brazos de su padre, Guillermo, sanador de noble oficio, que con mente clara y manos firmes alivia dolencias y reconforta espíritus. A su lado camina su madre, Iris, sabia en el arte de las pócimas y estudiosa de los arcanos del universo, maestra de jóvenes que buscan luz en el misterio. 
Le acompaña también su hermana Ariadna, quien hace tres inviernos ocupó este mismo lugar, y que hoy lo guarda con la dulzura y el orgullo de quien precede el camino. 
Habita Kai en la calle Baja, morada que fue de su abuelo Flujen y de los suyos, gentes de El Rabal desde hace cinco generaciones o más. Sangre antigua corre por sus venas, pues por parte materna tampoco faltan raíces: su abuela restauró casa cercana, y así crece el niño rodeado de memoria y hogar. 
Su nombre, Kai, porta muchos significados: guerrero, triunfo, puerto seguro. Más fue el del mar el que prendió en el corazón de sus padres. Hijo de familia de agua, donde los tíos cabalgan las olas o se sumergen en lo profundo, trae en los ojos el azul del océano, herencia de su bisabuela, su abuelo y su padre. 
Sereno como mar en verano puede mostrarse; más si el viento lo llama, sabrá alzarse como tormenta. Que la vida le sea propicia y su nombre, digno de leyenda.

3  Julieta Verdú Sánchez
En los días antiguos, cuando las torres del castillo rasgaban el cielo y las campanas marcaban el ritmo de la villa, moraba en el barrio de Las Cruces la honrada familia Verdú Sánchez. Su casa, asentada en las faldas del castillo.
Allí vivía Julieta, doncella de semblante sereno y mirada despierta, cuya voz era suave como brisa de primavera. 
Su padre, varón aplicado y silencioso, servía como oficinista del concejo. Desde el alba hasta el ocaso inclinaba su pluma sobre pergaminos, ordenando cuentas y sellando documentos con pulso firme, pues en sus manos reposaba la confianza de mercaderes y vecinos.
Su madre, mujer de temple y paciencia, era zapatera de gran destreza. Con aguja gruesa y manos curtidas daba forma a botas y sandalias que habrían de recorrer caminos polvorientos y sendas empedradas. Decían en la villa que ningún calzado resistía tanto como el nacido de su taller.
León, el hermano de Julieta, corría por las callejas soñando con gestas y hazañas. Armado con espada de madera, juraba proteger a su hermana y algún día servir al castillo cuya sombra cobijaba su hogar.
Los abuelos paternos, Nieves y Vicente, eran memoria viva de la estirpe. Ella, prudente y devota; él, narrador de inviernos severos y veranos generosos. Por parte materna, Juan y Juani enseñaron a Julieta el valor del trabajo honrado y la dignidad del esfuerzo diario.
Así, entre piedra y esperanza, crecía Julieta, orgullosa de su linaje y del humilde esplendor de los Verdú Sánchez.

4  Javier Palero García
Presentamos ante vuestras mercedes al infante Javier Palero i García. No es un retoño cualquiera, pues por sus venas corre el legado de la Bodega de la villa llamada "El Caracol". Aunque hoy su único brebaje es la leche, ¡esperamos que en el futuro sepa honrar los caldos de nuestra tierra con la misma solera que sus antepasados!
Doña Marta, su madre es Maestra en el "Arte del Cuidar". Con manos de seda y corazón de oro, vela por el bienestar de nuestra Villa, siendo el bálsamo que alivia cualquier fatiga.
Don Francisco Javier, su padre es un Valiente Mercader Ambulante. Un trotamundos que desafía los polvorientos caminos del reino, cargando tesoros y mercancías de lejanas tierras para traer la prosperidad a nuestro hogar.
Pero cuidado, que el orden familiar tiene un dueño: su hermano Marco. Con apenas tres inviernos de sabiduría, ostenta el título de "Gran Bufón de la Corte". Él es quien, con sus ocurrencias y piruetas, dota de luz a este hogar y se asegura de que en la casa de los Palero i García nunca falte una carcajada.
"Que los vientos le sean favorables, que el pan nunca le falte y que la alegría de esta feria le acompañe todos los días de su vida."
¡CELEBRAD LA VIDA! 
¡LARGA VIDA A JAVIER!

5  Carlos Molina Cruz
En un reino lejano del norte, entre castillos de piedra, fiordos brillantes y montañas cubiertas de nieve, nació el joven infante Carlos Molina. 
Nació en Noruega, tierra de auroras mágicas, hijo de padres venidos de reinos lejanos, lo que lo convirtió desde pequeño en un niño especial, capaz de unir culturas y sonrisas.
Carlos es conocido en el castillo por su espíritu aventurero. Con su espada invisible y su escudo encantado, defiende el reino de trolls traviesos, dragones dormilones y épicas batallas de bolas de nieve. El frío del norte no lo detiene, porque su corazón es tan valiente como el de cualquier caballero.
En palacio se dice que Carlos posee grandes dones:
Valentía, para enfrentarse a cualquier reto.
Ingenio, para encontrar soluciones.
Alegría, para hacer reír a todo el reino.

6  Gala Gimeno Domene
¡Oíd, oíd, buenas gentes del reino! Acercaos a la plaza, dejad por un momento las cestas y los aperos, que traemos nueva gozosa para grandes y pequeños. 
Bajo pendones al viento y con el repique alegre de campanas, se presenta ante vos la dulce infante Gala, florecilla de primavera y risa clara como arroyo de montaña.
Pequeña y valiente, llega al mundo para crecer entre juegos, cuentos de juglares y carreras por la era. A su lado camina su hermano, el intrépido Enzo, caballerillo en ciernes, guardián de castillos imaginarios y espantador de dragones de humo. Que su hermandad sea fuerte como muralla y dulce como miel. 
Y ved también a quienes forjan el destino de estos pequeños: 
Doña Elena, su madre, mujer sabia en cuentas y pergaminos, guardiana del orden y la palabra escrita. En los libros halla el orden del mundo y en su regazo el refugio más tierno. Administradora de números… más sobre todo administradora de abrazos y besos sanadores. 
Maese Juanra, su padre, hombre de caminos y sendas. Peón caminero, domador de piedras y senderos, constructor de rutas por donde marchan viajeros y sueños. Con manos firmes allana la tierra para que otros puedan avanzar; con corazón firme allana el camino de sus hijos para que nunca tropiecen solos. 
Que la pequeña Gala crezca fuerte como roble y alegre como alondra. 
Que Enzo sea su sombra fiel en los días de sol y su antorcha en la noche. 
Que Elena y Juanra sigan tejiendo, con manos pacientes, el tapiz de su hogar. 
No traen corona ni cetro, más portan mayor tesoro: trabajo digno, mesa compartida y amor que abriga en invierno. 
¡Alzad la voz y celebrad! 
¡Larga vida a Gala! 
¡Larga vida a su casa! 
¡Y que nunca falte la alegría en vuestros corazones! Porque donde nace una niña… renace la esperanza del reino.

7  Bruno Román Bernabéu 
Pueblo de Villena, gentes del mercado, niños, artesanos y almas sencillas que llenáis este lugar de risas y pendones al viento. Prestad oído, pues hoy la plaza guarda un anuncio alegre como pan recién hecho.
Ante vuestros ojos presentamos a Bruno Román Bernabéu, nuevo brote del reino cotidiano:
Hijo de Juan Alberto: maestro del filo y del pulso firme, cortador de cuero encantado.
Hijo de Haizea: sabia de corazón ancho, sanadora de espíritus y cuerpos con hierbas, palabras y silencios.
Sabed, pueblo, que Bruno es nombre antiguo y de buen presagio. Dicen los clérigos y los viejos del camino que Bruno quiere decir fuerte como tronco recio que no se quiebra con el viento. Es nombre de niño que nace con pies firmes y corazón valiente, de los que crecen despacio, pero llegan lejos.
Dicen los antiguos y lo saben bien las aldeas que ningún infante crece solo; hace falta una plaza, una tribu y un pueblo entero para acompañar sus primeros pasos. 
Por eso hoy, Bruno, te ofrecemos a esta gente: manos que aplauden, voces que cantan, miradas que cuidan y abrazos que sostienen.
Bruno llega a este mundo como llegan los buenos cuentos: sin armadura, pero con coraje; sin espada, pero con curiosidad. Trae en la sangre la destreza del artesano y en el aliento la calma de quien sabe escuchar.
Que aprendas:
Del fuego, sin quemarte.
Del barro, sin ensuciarte el alma.
De las campanas, a anunciar alegría.
Del silencio, a escuchar verdad.
Pueblo, sed testigos. Niños, sed compañeros.  Ancianos, sed memoria. 
Que el mercado te enseñe el trueque, la feria, la risa y la vida... el amor compartido.
¡Bienvenido seas, Bruno, a la historia que hoy comenzamos juntos! 

8  Carla Valdés Estevan
 
¡Oíd, oíd, buenas gentes del mercado, artesanos y labriegos! Hoy os traemos nueva de gran dicha: hoy es presentada al pueblo una infanta nacida del más puro y sincero amor. 
De vientre noble viene, pues su madre es la honrada doña Marta Estevan Catalán, sabia en leyes y defensora de causas justas, hija de la querida familia de los Caracoles. Criada en el Rabal, junto a la ermita de San José, creció entre juegos y abrazos de vecinos, guardando a su barrio en lo más hondo del pecho. 
Y su padre es el leal don José Ramón Valdés Palao, hábil mercader de seguros y guardián de promesas, varón de palabra firme que protege a las familias frente a infortunios y tempestades…
Natural de la Laguna de las Virtudes, de linaje de los Frailes y nieto del recordado cabo Pedro Palao, ama las montañas altas y tiene por mayor tesoro a los suyos. 
Más escuchad ahora el nombre de esta criatura, pues no es nombre vano: ¡Carla!
Carla viene de antiguo linaje germano, del nombre Karl, que significa mujer fuerte y valerosa. Trae en sus manos la fuerza del roble, en su mirada luz infinita, su risa despierta la paz de mujeres y hombres, y su llanto cual, llamada, invoca al eco de los ancestros, que han de guardarla. 
¡Vuela pequeña! ¡Vuela ligera!, cual ave valiente, 
Que nunca se frena 
Traza caminos que nadie trazó; 
que libre camines, 
que libre te encuentres 
Para hacer de este un mundo mejor. 
Que libre sea tu nombre, de estirpe valor.
Más nunca olvide la cuna primera, 
la casa que guarda su nombre y raíz; 
allí donde el tiempo jamás desespera, 
allí donde siempre la anhelan, 
Para hacer de su regreso un reencuentro feliz. 
Ríe, sueña y ama sin miedo a caer, 
Viniste al mundo para ser 
Y libre te queremos ver. 
¡Alzad vuestras manos y dad la bienvenida a Carla Valdés Estevan, flor nueva y esperanza viva de nuestra villa!

9  Marco González Martínez
Sepan cuantos estas letras oyeren que, en día venturoso y de regocijo, presentamos en honrada sociedad a nuestro amado hijo, el noble infante Marco, fruto preciado de nuestro linaje y esperanza de nuestro porvenir.
Bajo buenos signos nació y con diligente cuidado ha sido criado, para que en virtud y sabiduría crezca, y firme sea su paso por los caminos del mundo.
Yo, su madre, maestra por vocación y oficio, servidora del noble arte de enseñar, procuro sembrar en su espíritu la curiosidad y el amor por el saber, cual jardinera que cultiva la más delicada flor.
Y yo, Gabriel, su padre, maestre de ingenios y sabio de artificios hidráulicos, conocedor de secretos mecanismos y de las fuerzas que fluyen ocultas bajo piedra y hierro, consagro mis días a dar orden donde otros ven caos y concierto donde otros hallan desvarío.
En nuestro hogar moran también Ari, gato de porte sigiloso, e India, perro leal de corazón valiente, fieles compañeros de nuestras jornadas.
Somos familia amiga de caminos y horizontes lejanos, hallando gozo en conocer nuevas tierras y aprender de cada villa y comarca.
Así, con orgullo y amor sincero, presentamos a Marco ante todos, deseando que su senda sea larga, justa y luminosa.
Y para que así conste, lo proclamamos ante villa y feria, con voz clara y corazón henchido.  

10  Ales Pardo Marco 
¡Alzar la vista, mirar con ojos de niño asombrado y corazón de guerrero! En brazos de sus padres, envuelto en cueros y pieles yace nuestro descendiente: Ales Pardo Marco. 
Ales el valiente, el simpático como un cachorro de lobo que roba risas con su mirada traviesa, bello como el dios Freyr, Pardo como el pelaje del lobo que ruge en las nieves eternas, Marco como la marca ardiente de la fragua, listo para tallar su leyenda. 
Es hijo de un herrero forjador de armas, natural de Villena, amante de la música, y también hijo de una costurera nacida en Salinas, también entregada a los encantos de la música. 
Fue precisamente ella, "dulce arte invisible", quien unió sus destinos. En una fiesta de pueblo, entre danzas jubilosas y al son vibrante de trompetas y clarinetes, cruzaron sus miradas y en aquel instante quedó escrita la partitura de su amor.
Desde sus primeros días, este noble infante muestra una presencia serena y observadora. Sus ojos atentos parecen absorber cuanto acontece a su alrededor, como quien aprende en silencio los secretos del mundo. 
Es un niño despierto, respetuoso y reflexivo, posee la energía viva de su edad, pero también una sorprendente capacidad para concentrarse. Parece comprender, incluso sin palabras, el valor del esfuerzo y la importancia del amor que sostiene su familia.
En Ales se adivina el germen de un carácter equilibrado, fuerte como el acero templado, paciente como una costura bien hecha y armoniosa, como la música que dio origen a su historia.   

11  Mateo Fuentes Hernández
En este señalado día, bajo el amparo de los cielos y ante tan honrada concurrencia, os presentamos a Mateo Fuentes Hernández, vástago recién llegado a este mundo, que comparece acompañado de sus progenitores.
Ved a su madre, dama entregada al noble arte de cuidar y sanar, conocedora de los dones que la naturaleza brinda y de los secretos que la alquimia susurra; con manos diligentes y corazón piadoso, socorre a quien precisa alivio.
Y he aquí a su padre, hombre de saber y enseñanza, formador de mozos y mozas en el arte del conocimiento, descendiente asimismo de linaje de carreteros y transportistas, cuya estirpe, generación tras generación, ha surcado caminos inciertos llevando viandas y mercaderías allí donde otros no osaron llegar.
Tu llegada, pequeño Mateo, ha obrado lo que muchos considerarían empresa de reyes: la unión de dos familias y de dos tierras lejanas.
De aquella comarca bañada por el sol y el mar, y de esta otra ceñida por montes y firme roca.
Has trastocado —con dulce algarabía— no sólo la vida de tus padres, sino también la de tus tíos, tías y abuelos, que por ti sienten amor desmedido y sincero; seguro que también el abuelo cuyo nombre portas con honra, está feliz por tu llegada.
Tus padres, además de criarte bajo el amparo del amor y la ternura, anhelan legarte el coraje para forjar tu propio destino;
los valores para obrar con justicia y sabiduría;
la perseverancia para seguir aquello en lo que tu espíritu crea;
y la fortaleza necesaria para no rendirte ante las tempestades del camino.
Que tu nombre resuene con honra,
que tus pasos sean firmes,
y que la vida te sea propicia.
    
12  Alonso Soriano Mullor
Oíd, oíd, nobles señores, damas de honor, hombres libres y gentes de buena fe. 
En este día señalado por la Providencia y el curso de los cielos, nos reunimos para anunciar y dar testimonio del nacimiento de un nuevo infante, llegado a este mundo bajo signos de luz y promesa. 
Presentamos ante vosotros al infante Alonso, hijo legítimo de Pascual, sabio estudioso de los fuegos invisibles; maestro de la luz, de los rayos y de los artificios que despiertan la energía dormida en la materia. Hombre versado en campanas que se mueven solas, cuyo conocimiento es tenido por prodigio y maravilla entre los eruditos de su tiempo. 
Mas sabed también que el noble padre milita con honor en la hueste marinera de la Comparsa de Piratas de la villa de Villena, donde marcha con gallardía en las fiestas y lides de cada año. 
Y de María, mujer docta en las artes de la sanación, conocedora de las hierbas curativas y ungüentos y de los secretos del cuerpo humano; sanadora respetada, alivio de los dolientes y guardiana del frágil equilibrio entre la vida y la muerte; cuyas manos y juicio han sido bendición para ricos y pobres por igual. 
Sepan asimismo que esta ilustre dama ostenta con dignidad el mando y gobierno de la noble comparsa de los Moros Realistas de la misma villa, guiando a los suyos con firmeza, honor y prudencia.
De la unión del saber de la luz y del arte de preservar la vida, nace este infante, en quien se augura claridad de mente, vigor de espíritu y corazón compasivo. 
Que herede del padre la valentía del navegante, y de la madre la sabiduría para cuidar y gobernar con justicia. Que nuestros ancestros y los cielos lo protejan y que la salud lo acompañe. 
Bienvenido Alonso!
    
13  Coda Parodi Barceló 
Al pueblo de la ilustre ciudad de Villena, pleno en sabrosas viandas, fértiles tierras, bravos hombres y fermosas mujeres, se hace de conocer la arribada de un nuevo infante de salut plena y sangre humildosa.
Hácese llamar Coda, en honor a la música que su madre, Marina Barceló Baides, en su condición de juglar, festera y artificiera, maestra del juego físico y preparadora de las tropas, hace resonar en los festejos locales y, que su padre, Abel Parodi Fernández, goza de escucharla interpretar mientras manda ferrar y calzar los corceles de nuestros galantes caballeros, o mientras talla y esculpe máscaras y enseres para fiestas y guateques, pero ocasionalmente sufre de percibir cuando la dicha y la jarana de su incansable esposa coinciden con su parsimonioso (y tal vez frecuentemente requerido) descanso.
Así pues, del linaje del padre, los abuelos Francisco Parodi Casanova, "el Parodi", conocido ferrador de oficio, mañoso con el mazo a la vez que afanoso festero, presente allá donde abunde la buena comida y el buen vino, y María Desideria Fernández Pardo, "la Desi", de profesión contable y hábil costurera, de amplia familia y cándido corazón, ávida compañera en armas y trotamundos de vocación, amante de toda criatura viva (pero en especial de las que pueblan su caserío), al recién llegado dan su bendición.
Así también lo manifiestan, del linaje de la madre, los abuelos Francisco Barceló Serrano, "el Coletas", zapatero y ocasional juglar, previo explorador de profundas grutas y escarpados montes, y presente domador de fiero cabello en disfrute de su retiro, y Francisca Fernanda Baides Clemente, "la Paqui", fedataria y magistrada en su labor actual, de orígenes bardos, deleitando cortes y teatros hasta el Gran Principado de Moscú, exploradora tanto de las Indias como de la más reciente novelesca, que otorgan su bendición al niño.
A todos los villeneros y villeneras que aquí se congregan, y los cuales deseamos también reciban con agrado al bienvenido, gozamos de presentar a Coda Parodi Barceló.

14  Atenea Domene Varela
¡Oh, noble y leal pueblo de Villena! 
Hoy, bajo la atenta mirada de nuestro castillo y al son de gaitas y tambores, os presentamos a Atenea Domene Varela.
Atenea, nombre de sabia guardiana del saber, está creciendo entre las piedras antiguas del barrio de las Cruces, más no hay rincón que se le resista, pues también comparte risas y correrías con los amigos en el barrio de San Antón, como buena hija de villa abierta y alegre.
Viene guiada por su madre, Rosa, doncella instruida en el noble arte de enseñar letras y números a los más pequeños del reino. Nacida en la villa de Elda, más con raíces que vuelven a Villena como río que busca su fuente. Dicen que, cuando no está entre pergaminos y pizarras, corre más veloz que un corcel y pedalea cual mensajera real por sendas y caminos.
A su lado camina su padre, Fernando, hijo de Villena y criado en la Corredera, donde aprendió el bullicio, la fiesta y el hondo amor por esta tierra. Es tejedor de hilos invisibles que cruzan los cielos llevando palabra y noticia, y cuando el deber cesa, se entrega a la raqueta y a las risas compartidas.
Atenea nace entre libros y caminos, entre barrios hermanos y plazas vivas.
Pequeña Atenea:
que tus pasos sean valientes como almena alta,
que tu risa resuene como campana al alba,
y que siempre recuerdes que en Villena,
desde las Cruces hasta San Antón,
tienes pueblo que te guarda y tierra que te abraza.

15  Rita Juan Sanchís 
Infanta María de Aragón
Oíd nobles gentes de Villena, nuestra bien amada reina que otrora hallose en cinta, dió a luz una criatura que envuelta en alabanzas y por la gracia de Dios, tomará por nombre María, infanta de Aragón.
Su padre Jaime I Rey de Aragón, de Mallorca, de Valencia, Conde de Barcelona y Señor de Montpelier. Su madre Violante, Reina consorte de Aragón, de Mallorca, de Valencia, Condesa de Barcelona e Infanta de Hungría, se regocijan al celebrar con todos sus vasallos de esta noble villa e comparten su dicha.
La Reina, excelsa consejera, profesa gran influencia sobre el Rey, lo asesora en sus campañas militares e interviene en las alianzas con reinos vecinos, diligencia el patrimonio real e face de gran consorte muy estimada pos sus súbditos.
El Rey, no conoce más oficio que el noble arte de la guerra, sus ilustres gestas e triunfos en batalla le hacen digno merecedor del sobrenombre de "el conquistador".
Los corazones de sus Majestades rebosan de dicha e júbilo por el nacimiento de la infanta, ruegan a Dios nuestro señor que ilumine a la Infanta con su gracia.
"Salve, Regina, Mater
misericordiae, Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vita, dulcedo et spes nostra,
Salve. vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.
Ad te clamamus, exsules filii
Hevae, A ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
Ad te suspiramus, gementes et
Flentes a ti suspiramos, gimiendo y llorando
in hac lacrimarum valle. en este valle de lágrimas.
Eia ergo, advocata nostra, illos
tuos
misericordes oculos ad nos
converte;
Ea, pues, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
et Jesum, benedictum fructum
ventris tui,
nobis post hoc exilium
ostende.
y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Amen.
Danza de Buenaventura
Como broche de oro, vamos a invocar a la fortuna con la Danza de la Buenaventura. Mirad a estos jóvenes que se plantan en el corazón de la explanada; abridles paso, pues sus pies no solo pisan tierra, sino que dibujan el destino.
Ved cómo forman un anillo de protección alrededor de nuestros infantes y sus padres. Es un círculo que no tiene fin, como el amor que les juramos. Con cada paso, con cada giro de sus ropajes, elevamos una plegaria al universo. Es nuestro humilde "gracias" por estas nuevas vidas que hoy brotan entre nosotros.
Bailamos para que el viento les traiga salud de hierro, para que el sol les regale alegría en los días grises y para que las estrellas iluminen su sabiduría cuando crezcan. Que esta danza sea un abrazo que los guarde para siempre.
Disfrutad de la artesanía de nuestros maestros, de los sabores que humean en las brasas y, por encima de todo, brindad por la amistad, que es el único tesoro que no se oxida con el tiempo.
Que el buen humor sea vuestro único estandarte y la risa vuestra mejor armadura. 
¡Estamos en el Medievo! ¡Estamos de Fiesta! ¡Larga vida a Villena! 
Video @JossePeluquero

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