C.N.T. – A.I.T.
SINDICATO UNICO DE TRABAJADORES
TRABAJADORES Y CIUDADANOS:
Muchas son las arbitrariedades que continuamente desfilan por nuestros ojos, muchos son los atropellos que constantemente nos vemos obligados a soportar, pero el caso que hoy os vamos a relatar rebasa todos los límites de la injusticia.
Este Sindicato se cree en el deber de informar a la opinión en general, del conflicto suscitado en la obra en construcción del Banco Hispano Americano, en la calle Cánovas del Castillo, la cual dirige el contratista de obras don Lorenzo García; y aún suponiendo que dicho conflicto sea del dominio público, y de las causas que lo han motivado se tenga referencia, nosotros, no obstante, queremos explicar detalladamente cuales han sido los fundamentos de este conflicto, con el fin de que todos puedan formarse un juicio sobre el mismo y de las derivaciones que pudiera tomar.
Con motivo de la huelga general decretada por la C. N. T., el día 9 de Mayo, por las causas que en su día conocisteis, el obrero Luis Busquier que trabaja en la obra mencionada más arriba, pidió per-miso al contratista don Lorenzo García para holgar ese día, por simpatizarle la finalidad altamente humanitaria que perseguía dicha huelga, permiso que le fué concedido por el contratista en cuestión, alegando dicho señor que él respetaba todas las ideas y que su puesto le sería reservado, siempre que en el mismo cumpliera con su deber.
Pero he aquí que Luis Busquier, afiliado al ramo de construcción y éste a su vez adherido a la U. G. T., no contaba con que su organización consideraba criminoso dicho movimiento y que por lo tanto, a él le sería declarado el pacto del hambre por sus mismos compañeros de trabajo, por el gran crimen de protestar de las persecuciones de que están siendo objeto sus compañeros de explotación, los afiliados a la C. N. T.
El día 16, el ramo de construcción convoca una Junta General en la que había de enjuiciarse la conducta seguida por el camarada Busquier, y en dicha Junta se acuerda que, por haberse solidarizado con la mencionada huelga, quedaba expulsado de la organización.
Nada tendríamos que objetar si el acuerdo no traspasara los límites de la expulsión; lo grave de la cuestión es la disposición. adoptada por el Comité de la mencionada Entidad al transmitir un oficio al contratista de la obra, señor Lorenzo, en el que en síntesis dice lo que sigue: «Habiendo sido expulsado de esta organización el obrero Luis Busquier, que actualmente trabaja en la obra que V. dirige, se sirva darle el plazo reglamentario de los ocho días, pasados los cuales quedará sin trabajo». Este oficio lo firman el Presidente, A. Ayelo; y el Secretario, A. Sanmiguel; ambos patronos socialistas y obreros al mismo tiempo.
Ayer, día 29, el obrero Luis Busquier, como de costumbre, se personó en la obra en cuestión a cumplir con su deber, pero sus compañeros de tra-bajo obedeciendo la injusta disposición de su Directiva, abandonan el trabajo por el hecho de haberse dispuesto el camarada Busquier a trabajar.
Pero como vivimos tiempos de paradoja y nada nos debe extrañar, os vamos a relatar un caso que lo debéis conservar en vuestra memoria: Serían las once de la mañana, cuando don Rafael Bonastre, en funciones de primera autoridad, personóse -en la obra a requerirle al obrero Busquier «para que abandonara el trabajo, de lo contrario se vería precisado a tomar otra determinación». -Este caso se grabará en la memoria de los villenenses como rigurosamente histórico. ¡Bonita forma de garantizar la libertad de trabajo!
Hasta aquí quedan relatadas las causas y con-causas que han motivado este conflicto. Nada nos anima al hacerlo más que la sana intención para que la opinión pueda formarse un criterio exacto de las derivaciones que pudiera tornar. Nuestro juicio sobre el particular, a pesar de estar prefijado, nos lo reservamos para manifestarlo próximamente en un manifiesto. No obstante, no queremos terminar sin recordarles a republicanos y socialistas, haber donde están la libertad de trabajo, la libre expresión del pensamiento y toda la legislación social de protección al obrero, de que tanto blasonan y que en esta ocasión, como en otra muchas, suelen pasarse, lo que dicen amar tanto, por la cruz de los pantalones.
Comité.
Villena, 30 de Mayo de 1933.

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