El niño de la derecha que sostiene con firmeza un delgado palo o caña debía tener unos cuatro o cinco años, por lo que la fotografía se tuvo que tomar no más tarde de 1910. Al otro extremo aparece su hermana Consuelo y entre ambos, otro menor no identificado. No sabemos si todos ellos vestían de esa forma porque era Carnaval o bien con ocasión de algún festival celebrado en el colegio al que asistían. Lo cierto es que aquel niño de la derecha, que llegó a ser un voraz lector, a quien le apasionaba la música y la búsqueda del conocimiento y que con 17 años se convirtió en Oficial de Correos y Telégrafos, pasó, recién acabada la Guerra Civil, por distintas cárceles y campos de concentración tras ser condenado de forma injusta a un año de prisión, perdiendo de paso su empleo, aunque nunca le pudieron arrebatar su innata curiosidad y deseo de investigar, de tratar de obtener respuestas a tantas preguntas que su febril mente se hacía. 53 años después de aquella foto, el 1 de diciembre de 1963, en una oscura y accidentada rambla del término municipal de Villena, este niño, ya adulto, con algunos acompañantes más, vislumbraron, entre la tenue luz provocada por varias antorchas encendidas, un singular y valiosísimo tesoro de la Edad de Bronce, en su mayor parte de oro y de al menos tres mil años de antigüedad.
El 25 de agosto de 2026, Villena conmemoró el 35 aniversario de la muerte de aquel destacado villenense, que fue bendecido en vida por la ingente labor desarrollada en múltiples campos de la investigación con multitud de premios y reconocimientos a nivel local, nacional e internacional. Al día siguiente, 26 de agosto y todavía de madrugada, el formidable tesoro que José María Soler había rescatado del anonimato para su ciudad y el mundo desapareció del museo donde se exhibía, y los ladrones no sólo nos arrebataron aquel día algo irreemplazable, sino que nos dejaron con la incómoda sensación de que habíamos fallado, de que no hemos sido capaces de estar a la altura del legado de aquel humilde y extraordinario hombre.
Por… José Sánchez Ferrándiz
Foto cedida por… Fondos del Museo José María Soler

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