27 sept 2026

1960 EL BURRICA... UN DÍA DE MERCADO

D. Andrés Sánchez Serrano "El Burrica" un día de Mercado
Años 60... 
Foto... Miguel Flor Amat

1986 “GRAN AVENIDA EL CHICHO”

Fotografía extraída de la Revista Villena de 1987, en tono humorístico comenta Gran Avenida el Chicho, pues como todos sabemos es una calle muy estrecha en la que hoy en día un turismo actual tendría difícil hacer este grupo de amigos festeros. La fotografía del maestro "Soli".  Por cierto si reconoces a alguien en la foto… cuéntame. El señor alto de la puerta Paco “Chispo” y el resto…

1973 LA VIRGEN DE FÁTIMA Y LA PAELLA

Nada mejor, como ejemplo, que la fotografía que nos ocupa para describir los dos alimentos que precisa el ser humano. El alimento del cuerpo y el del alma. Aquí se aúnan los dos conceptos el material y el espiritual. Demostrándonos que no esta reñido el uno con el otro, sino por el contrario, dejando claro que se complementan a la perfección.
En 1973 con motivo de la llegada de la Virgen de Fátima a Villena, la imagen de la Virgen descansó en algunas casas de la localidad y en la fotografía vemos al restaurador Cristóbal Sánchez “El Cocinero” acompañado de unos vecinos mostrando una paella recién cocinada, teniendo como compañía la imagen de la Virgen. 
Foto... Miguel Flor Amat - Texto... Ernesto Pardo Pastor

1978-1987 HISTORIA DE LA PEÑA VILLENENSE

A partir de hoy y hasta la celebración del 40 aniversario de la Peña Villenense Amigos del Fútbol, vamos a ir subiendo fotografías de todos los equipos que han pasado por la “Peña”, fotografías bien documentadas con los nombres de los jugadores gracias a Antonio Gabaldón que ha tenido la deferencia con Villena Cuéntame de cedernos todos los archivos. Muchas gracias Antonio.
Para comenzar le hemos pedido a Diego Ferrándiz Ex-director provincial de Onda Cero Radio y miembro de la Asociación de la Prensa de Alicante, y por supuesto amante del deporte y de su Villena que nos hiciera una introducción de esta efeméride. Muchas gracias Diego.
Que disfrutéis de las fotografías. 
ESTE AÑO 2023 SE CUMPLEN CUARENTA AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA PEÑA VILLENENSE AMIGOS DEL FÚTBOL. 
Aunque en la actualidad extinguida como tal, por su fusión con el Villena, este año se cumplirían o cumplen cuarenta años de la creación de la Peña Villenense; un loco enamorado en todos los sentidos del deporte rey, el polivalente Antonio Gabaldón, lo hizo realidad. Ejerciendo de Alma Mater, se vio arropado por un grupo de directivos, la mayoría padres de jugadores que se echaron para adelante con el proyecto, en algunos casos hasta con aportaciones económicas, desde el propio carburante para los desplazamientos, hasta alguna que otra merienda. 
Equipo “Seguros Velázquez”. 
Campeonato Salesianos 1978-1979
Arriba… Cote, Orlando, Abellán, Gabaldón, Pepe “el Rubio”, Toto, Javi Parra, Bene Campos.
Bajo… Jose Antonio, Vicente “el Chato”, Bullos, Ayelo, Payá, Allfonso, Toni y Juanito.
Todo comenzó a fraguarse en el Colegio Salesiano de Villena, la década de los setenta tocaba casi a su final, y allí existían campeonatos locales de niños de fin de semana, eran infantiles e incluso alevines. Antonio Gabaldón, siempre conocido por padres y futbolistas, cariñosamente como “El Gaba” ya se desenvolvía como entrenador matando el gusanillo con chavales que conformaron equipos con diferentes nombres; Los Kraters, Los Gelpe, El Seguros Velázquez. Así se fue fraguando y conformando todo más tarde, hasta que se llegó a un principio de acuerdo con el entonces Villena Promesas para contar con alguna ayuda de logística y equipación. Se conformó también la federación del equipo de Fútbol Sala en Elda, donde se jugaba cada fin de semana y donde se obtuvieron desde grandes logros a trofeos, durante temporadas fue manifiesta la rivalidad y competencia con el Peña Valencianista de Elda. Con esa base luego llegó el equipo de infantiles, dirigido por Juan Mateo Melenchón y el de juveniles bajo la dirección del propio Antonio Gabaldón, que comenzó en Segunda Regional de Juveniles y pronto ascendería a Primera, de donde ya no bajó. Esos fueron los años más intensos y florecientes de la Peña Villenense. 
Equipo “Seguros Velázquez”. 
Campeonato Salesianos 1978-1979
Arriba… “Cachi”, padre de “Toto”, Jose, Javi, “Chato”, Juanito, Bullos, Galbaldón.
Bajo… Paya, Toni, Ayelo, Alfonso, Toto, Orlando.
Muchos fueron los jugadores infantiles y juveniles que ya hechos hombres tuvieron oportunidad de ser semi-profesionales ganando dinero en el fútbol, en multitud de equipos, y otros del todo profesionales alcanzando la Primera División, caso de Manolo Herrero, que jugó en el Real Murcia y en el Sevilla en la máxima categoría. O Vicentín, el eterno capitán del Villena.
Al margen de esto último, el mayor logro que ayudado de padres y directivos, consiguió Antonio Gabaldón, fue el de crear un foco de deporte, ocio, entrenamientos y atractivo para tantos y tantos jóvenes que vieron colmada una afición. Algo muy importante visto ahora desde la distancia, ya que eran años duros y delicados para la juventud, donde había que lidiar con la oferta de otras cosas, en el plano negativo. Años en que la llamada droga dura estaba a la orden del día. La cultura, el deporte, el ocio, el turismo, los viajes y en este caso el fútbol resulta un buen antídoto y medicina. ¡GRACIAS GABA, POR TODO AQUELLO. GRACIAS POR TU TRABAJO Y POR AQUELLOS AÑOS DE TU JUVENTUD QUE REGALASTE A TANTOS Y TANTOS!  
Fdo. Diego Ferrándiz. 
Ex-Director Provincial de Onda Cero Radio. 
Y miembro de la Asociación de la Prensa de Alicante.

MIGUEL ESTEVAN PÉREZ... Y LA POESÍA

Éstas palabras son para mi padre...
MIGUEL ESTEVAN PÉREZ
Eres una persona excepcional, eres una persona muy humilde y muy buena, siempre tan sencillo y siendo a la vez tan grande y tan valorado, y por ello quería hacerte este pequeño homenaje, ya que tu siempre se lo haces anónimamente a todas las personas que tú has considerado importantes, tu también has vivido una vida dura porque las circunstancias de la vida de antes eran muy diferentes a las de ahora y siempre has estado ahí cuando te han necesitado, y dando tu apoyo y tu ayuda siempre sin que nadie te lo pidiera solo porque tú eras así, la gente cuando estabas en el "Tío Frasquito" desde su comienzo y hasta que cerró, toda la gente te agradecía tu manera y tu atención sobre ellos, y ahora soy yo tu hija junto a tu familia la que te quiere dar las gracias por existir y por ser así, y seguir tu ejemplo ya que nos sentimos orgullosos de ti, y he pensado que la gente te conozca mejor sabiendo el arte que tienes para hacer poesías y expresar tus sentimientos con tus letras plasmadas en un papel y siempre desde tu anonimato. No tengo más palabras para ti porque todas se quedan cortas para decirte lo orgullosos que nos sentimos de ti y lo mucho que te queremos, un gran beso de toda tu familia.
TU HIJA ANABEL Y TODA SU FAMILIA.
Teresa Rubio Molina y Miguel Estevan Pérez
Miguel ha escrito poesias de todo lo que puedas imaginar, sobre todo de Villena, persona humilde y muy sociable, nunca ha querido destacar por esta afición que tiene a la poesía y que todos en algún momento hemos leído sin saber que era de Miguel Estevan. Colaborador de la Revista Villena, Día 4 que fuera y de los libros del fotógrafo "Soli" ha escrito cientos de poesías a... Ruperto Chapí, Alfredo Rojas, Manuel Carrascosa, La Morenica, A Villena, al Bolsi, al Boo, a la Banda de Música..., todas escritas con el corazón de este villenero desconocido.
Desde Villena Cuéntame y con la ayuda de su familia queremos hacer este pequeño homenaje a un villenero que siente su pueblo. 
EN EL TIO FRASQUITO
MIGUEL CON SU AMIGO "SOLI"
SERÉ MÚSICA

Si cuando acabe esta vida
volviera a la vida de nuevo
me gustaría ser música
y vivir en los instrumentos.

Mis palabras serán notas
que entenderá el mundo entero,
como el canto de los pájaros,
como el murmullo del viento.

Mis venas serán las líneas
que están en el pentagrama,
la clave será mi vida
y los espacios mi alma.

Me aprenderé los compases
que me demanden los tiempos
comprenderé los silencios,
para no ser como un necio.

Eso quisiera ser yo cuando yo muera
música con mi silencio,
como notas en el aire
viviendo sin tener cuerpo.

Le hablare a los corazones
de las personas que sienten
les diré que la música es libertad
y fiel compañera siempre.

La música, es la fiel compañera
que da alegría a los pueblos
y consuela sus tristezas
y alivia sus sufrimientos.

También seré como gemido en el aire
y alegría del pensamiento
seré lo que quiera aquella persona
que sea mi compañero.

Quizás con tristeza cante
por los tiempos de los tiempos,
la música está en cada situación de nuestra vida
y está con los que sueñan despiertos.

La música es como una caricia del sonido
es como un susurro del amor
es deleite para algunos sentidos
que da alegría al corazón.

Seré música en el aire
con un susurro de amor
y deleitare sus sentidos
y alegrare su ilusión.

Seré música y seré vida
y cantaré con los pueblos
y en medio de sus amarguras
seré un pequeño consuelo.

Y en la locura del hombre
donde todo lo atropella
estaré con los que sufren
aliviando sus tristezas.

Y si el día en que yo muera
vuelvo a ser vida sin cuerpo
me gustaría cantar
con las bandas de mi pueblo.
***
MIGUEL ESTEVAN PÉREZ.

2026 LA POLICÍA LOCAL CELEBRA SAN MIGUEL

Hoy domingo 27 de septiembre celebramos el patrón de la Policía Local de Villena, San Miguel Arcángel (29 de septiembre), con un encuentro con policías ya jubilados, aprovechando para despedir y reconocer el trabajo de quienes se han jubilado durante el último año. 
En esta ocasión se despiden: Juan Gutiérrez granados, Antonio Domene Ordóñez y José Antonio Ruescas Sanjuan. Gracias por vuestra dedicación y trabajo durante casi toda una vida. Disfrutad.
Foto... Los Luises.

2026 MARISOL OCAÑA CROSS, MADRILEÑA DE NACIMIENTO Y VILLENERA DE CORAZÓN

Marisol es hija de una niña madrileña evacuada durante la Guerra Civil española, que llegó a Villena en uno de los trenes que hacía la ruta Madrid-Alicante. Esa niña se llamaba Soledad y vivió aquí durante 8 años con la familia villenera que la acogió. Su hija le ha querido hacer un homenaje vistiéndose de chulapa delante del Teatro Chapí y de la nueva escultura del Oso y el Madroño, pues nunca perdieron el contacto ni el cariño con su familia villenera y con nuestra ciudad.
"Marisol Ocaña Cross, 
madrileña de nacimiento y villenera de corazón".
Fotos enviadas por Concepción Hernández García

1955 NIÑO NAZARÍE Y EL CASTILLO

Fermín Octavio Hernández Martínez
Primer año de la comparsa de Nazaríes
Foto cedida por... Fermín Octavio Hernández Martínez

1953 BAR CATALÁN

Publicidad programa Peña La Basca
Aperitivos selectos y copicas mañaneras.
Extraído del Programa de Festejos de la Peña La Basca Bodas de Plata 1928-1953

40 AÑOS, MISMA ACTITUD… GENERACIÓN 86 (2026)

La generación 86 se ha reunido en una fiesta en el año que cumplen los 40 con el lema: "40 años, misma actitud". Hace 36 años que empezaron el colegio y más de 20 que salimos de allí. Gran época la de los 90: vídeos VHS, CDs, casetes, el auge de grandes grupos musicales como Nirvana o Pearl, Argentina ganó el mundial de fútbol, España entró en la UE y se jugaba en la calle a los tazos, las canicas, la comba, el escondite... En un mundo donde aún no existían los móviles y te tiraban el bocadillo por el balcón para que siguieras jugando en la calle.
Sin duda fueron unos años llenos de anécdotas y experiencias varias, durante los cuales se forjaron fuertes amistades que hoy en día perduran con mucha fuerza y arraigo.
Por otro lado, desgraciadamente, hay compañer@s que ya no están entre nosotros, pero cuyo recuerdo nos acompañará siempre. Queremos aprovechar la coyuntura para mandar un fuerte abrazo a sus familiares.
La Cábila de los Moros Nuevos ha sido testigo de los fuertes lazos que unen a esta generación y la huella de este día seguro que dará paso a otra celebración dentro de 10 años o quizá menos. Un día bonito, divertido e inolvidable para todos los asistentes que han aguantado hasta altas horas de la noche.
A por otros 40 años más y con la misma actitud!

GALA ENTREGA DE PREMIOS FIESTAS VILLENA 2026

En la noche del 26 de septiembre con un patio lleno hasta la bandera se procedió al último acto de Fiestas de Moros y Cristianos de Villena de este año 2026, la Gala muy bien dirigida por Carlos Barceló fue amena y ligera.

Comenzó con la entrega de premios de la 16 edición del concurso de fotografía Katakí la Bajoka Fiestas Villena 2026 patrocinado por Grupo Glem y la Junta Central de Fiestas con la organización de Villena Cuéntame, los premios fueron entregados por Natalia Martínez de Glem y Rosa Pardo presidenta de la JCF. 
1er PREMIO GRUPO GLEM... BLAS CARRION GUARDIOLA, 2º PREMIO GRUPO GLEM... FRANCISCO MAESTRE PARDO, 3er PREMIO GRUPO GLEM... ANTO PENTINAT AYELO y PREMIO ESPECIAL A LA MEJOR FOTOGRAFIA JUNTA CENTRAL DE FIESTAS PARA... JOSE GARCIA NAVARRO.
Seguidamente se inició el bloque de premios que patrocina la Comparsa de Estudiantes y que fueron entregados por su presidenta Eli Micó.

PREMIO A LA MEJOR ACTUACION EN LA RETRETA 2026
HAREN NAZARI PERTENECIENTE A LA COMPARSA DE MOROS NAZARIES POR SU TEMA “LA RETREINTA DEL HAREN”

PREMIO AL MEJOR ALFEREZ RODADOR INFANTIL:  LUCAS GARCIA JORDAN DE LA COMPARSA DE BALLESTEROS
PREMIO MEJOR ALFEREZ RODADOR MAYOR: DAVID HERNANDEZ NAVARRO DE LA COMPARSA DE ANDALUCES.
Para finalizar el bloque de premios que otorga la Junta Central de Fiestas que fueron entregados por José Miguel Egido y Rosa Pardo.

PREMIO A LA MEJOR ACTUACION MUSICAL 
SOCIEDAD PROTECTORA MUSICAL DE ANTELLA PERTENECIENTE A LA COMPARSA DE ANDALUCES

PREMIO OFRENDA VALOR ARTISTICO: COMPARSA DE LABRADORES
PREMIO OFRENDA VALOR UTIL: COMPARSA DE BALLESTEROS
PREMIO OFRENDA VALOR PARTICIPATIVO: COMPARSA DE MARINOS CORSARIOS

PRIMER PREMIO DESFILE DE LA ESPERANZA: COMPARSA DE MOROS REALISTAS
SEGUNDO PREMIO DESFILE DE LA ESPERANZA: COMPARSA DE ANDALUCES
TERCER PREMIO DESFILE DE LA ESPERANZA:  COMPARSA DE CRISTIANOS

PREMIOS CABOS INFANTILES
MEJOR CABO MASCULINO DEL BANDO MORO:  DAVID JAROSO NAVALON DE LA COMPARSA DE MOROS NAZARIES
MEJOR CABO FEMENINO DEL BANDO MORO: ABRIL FERNANDEZ CONEJERO DE LA COMPARSA DE MOROS REALISTAS
MEJOR CABO MASCULINO DEL BANDO CRISTIANO: LEO CATALAN HERNANDEZ DE LA COMPARSA DE ALMOGAVARES
MEJOR CABO FEMENINO DEL BANDO CRISTIANO: SARA PEREZ GONZALES DE LA COMPARSA DE ANDALUCES

PREMIOS CABOS MAYORES
MEJOR CABO MASCULINO DEL BANDO MORO: MARIO GARCIA TOMAS DEL BANDO MARROQUI
MEJOR CABO FEMENINO DEL BANDO MORO: CRISTINA AMOROS DOMENE DEL BANDO MARROQUI
MEJOR CABO MASCULINO DEL BANDO CRISTIANO: PEDRO LUIS LILLO RUANO DE LA COMPARSA DE ALMOGAVARES
MEJOR CABO FEMENINO DEL BANDO CRISTIANO: AINARA BELTRAN GANDIA DE LA COMPARSA DE ANADALUCES

PREMIOS ESCUADRAS MASCULINAS DEL BANDO MORO
PRIMER PREMIO: LA DENOMINADA SARRACENOS DE LA COMPARSA DE REALISTAS
SEGUNDO PREMIO: LA DENOMINADA MOZABIES DE LA COMPARSA DE BEREBERES
PREMIOS ESCUADRAS FEMENINAS DEL BANDO MORO
PRIMER PREMIO: LA DENOMINADA ARRAYANAS DE LA COMPARSA DE MOROS NAZARIES.
SEGUNDO PREMIO: LA DENOMINADA LEGENDARIAS DE LA COMPARSA DE PIRATAS

PREMIOS ESCUADRAS MASCULINAS DEL BANDO CRISTIANO
PRIMER PREMIO: LA DENOMINADA LOS SALVAJES DE LA COMPARSA DE ALMOGAVARES
SEGUNDO PREMIO: LA DENOMINADA MERCENARIOS DE LA COMPARSA DE CRISTIANOS
PREMIOS ESCUADRAS FEMENINAS DEL BANDO CRISTIANO 
PRIMER PREMIO LA DENOMINADA MONTAÑESA DE LA COMPARSA DE ALMOGAVARES
SEGUNDO PREMIO LA DENOMINADA CASTIZAS DE LA COMPARSA DE ANDALUCES 

PREMIOS MEJOR ACTUACIÓN FESTERA FIESTAS 2026
PRIMER PREMIO A LA COMPARSA DE ALMOGAVARES
SEGUNDO PREMIO A LA COMPARSA DE ANDALUCES
TERCER PREMIO A LA COMPARSA DE MOROS BEREBERES

Para finalizar el turno de las Regidoras para despedirse de un año lleno de emociones, tanto Isabella como Cristina tenían preparado un buen discurso que emocionó a los presentes y sobre todo a ellas mismas.

El acto finalizó con la intervención del concejal de Fiestas Pepe Ferri y Rosa Pardo que ensalzaron nuestras fiestas, se despidieron de las Regidoras y dieron la bienvenida a las entrantes Claudia Navarro y Cloe Ruiz. 

26 sept 2026

1972 NIÑOS COLEGIO PRÍNCIPE D. JUAN MANUEL

Ayúdanos a reconocer a estos chiquillos...
Foto cedida por... Juan García Martínez "Cigarro"

1950 CONCURSO DE BARBEROS EN EL "IDEAL"

Vemos a Amable Ibáñez y Miguel López el "Figaro", ambos barberos de profesión. La foto se realizó durante un concurso de peluquería, en el Bar Ideal, ambos formaban parte del jurado.
Decir también que El Figaro fue un amante de la poesía, compartió micrófono con Ernesto Pardo en Radio Villean Cadena Azul, interpretando "Don Juan Tenorio".
Foto cedida por... Regimio Ibáñez. Texto... Ernesto Pardo Pastor

1990/1991 ALUMNOS 3º F IES HERMANOS AMORÓS VIAJE A LA ALBUFERA DE VALENCIA CON Dª ISABEL

Te atreves a poner nombres...
Dª Isabel López, x, x, x, x, x, x, x, x, x, Pascual Pérez, x.
 Dª Isabel López
 Viaje a la Albufera de Valencia
Foto cedida por... Isabel López

1991 CONQUISTANDO LIBERTADES. UNA REFLEXIÓN SOBRE EL CONSUMO DE DROGAS

CONQUISTANDO LIBERTADES. UNA REFLEXIÓN SOBRE EL CONSUMO DE DROGAS. Por JAVIER ESQUEMBRE MENOR
Es frecuente considerar el consumo de drogas como uno de los problemas más importantes que tiene planteado nuestra sociedad, a veces casi se convierte en «chivo expiatorio», en la justificación de todos nuestros males, Pero pensar así podría ser una grave inexactitud:  el consumo de drogas NO es el problema, es sólo una consecuencia del problema, Y esto tanto en otros lugares como en la ciudad de Villena,  El problema sería otro: las necesidades de depender de algo o de alguien, las faltas de expectativas entre la juventud, la Imitación de modelos sociales, la tendencia a basar la felicidad en el consumo, etc…
Hay una alarma social clara detrás del problema de la droga. Pero hay una hipocresía social todavía más evidente delante. Partimos de condicionamientos sociales que nos hacen criticar unos hábitos tóxicos mientras bendecimos otros. Más aún, nos animan a marginar más a aquellos que ya están en el límite de la sociedad y a dar por bueno el consumo de drogas legales que no porque den mayores sumas de dinero a Hacienda son menos dañinas.
Es sin duda el abuso de alcohol el mayor problema sociosanitario que tiene planteado nuestra población, pero es también el más olvidado y desconocido. Frente a las «decenas» de jeringuillas con que nos podamos encontrar en algún peculiar lugar, se pueden contar por miles los litros de alcohol que cualquier fin de semana circulan por las calles de Villena dentro de los cuerpos de jóvenes y mayores. Y desgraciadamente el abuso de alcohol entre los villeneros y villeneras jóvenes se va haciendo cada vez más preocupante. Datos hay pocos, estadísticas serias casi ninguna en nuestro medio, pero no es preciso cuantificar lo evidente ni poner números a esa tendencia a «buscar el mar dentro de un vaso de ginebra».
El hecho está en la calle. Las respuestas de particulares o de los poderes públicos todavía no. Los propios gobernantes se deciden por reprimir «el consumo de drogas en público» sin percatarse que eso les hace casi bendecir las drogas legales, sin considerar que eso les comprometería a multar o cerrar los múltiples bares de nuestra localidad o a sancionar a los tranquilos villeneros y villeneras que, en un momento de relax o persiguiendo un «colocón» puedan estar tomando alguna copa en cualquier lugar público.
Es muy posible que si comenzáramos a tomarnos en serio el problema de las drogas legales, si empezáramos a no necesitar del alcohol para relacionarnos, para funcionar, si pudiéramos captar nuestra valía sin necesidad de una copa, es muy posible, digo, que el problema de las otras drogas no lo fueran tanto. Sin embargo, esto no es así y son muchas las sustancias tóxicas que están produciendo gravísimos inconvenientes apersonas y familias, especialmente la heroína. Se está dando, pues, un consumo de drogas que no sólo provoca estragos en los adictos y familiares sino que favorece un tráfico que está dañando duramente la convivencia en los lugares de venta, de forma relevante en el Barrio San Francisco.
Algunas estadísticas hablan de que sólo sobre un 10% de los adictos a heroína cada año se ponen en tratamiento. Si esto fuera así, extrapolando los datos de la memoria del Servicio Municipal de Toxicomanías del M.I. Ayuntamiento de Villena (y trabajando quizás demasiado «libremente» con ellos), podríamos decir que en nuestra ciudad puede haber unos 150 adictos a la heroína.
Es posible que cerca del 40% de ellos sean portadores del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (virus del SIDA), que casi el 80% hayan pasado algún episodio de hepatitis o tengan problemas de hígado, que cerca de un 12% hayan sufrido alguna urgencia por sobredosis, o que la mitad tengan o hayan tenido problemas con la justicia... Lo más curioso es que casi todos estos problemas no son a causa de la heroína como tal sustancia, sino que son consecuencia de su ilegalidad, del submundo que la rodea, de la marginación que provoca en él o la adicta.
Al mismo tiempo, siguiendo con el luego numérico, es llamativo el volumen de dinero negro que en nuestra población se mueve con este motivo. El consumo medio diario de heroína en un adicto oscila en nuestra población entre 1/8 y 1/4 de gramo (de tres mil a cinco mil pesetas al día). El cálculo más modesto nos indica que se pueden venir gastando sobre medio millón de pesetas diarias en heroína lo que supone unos 15 millones al mes, 180 al año, todo esto sin contar otro tipo de tóxicos y los consumidores de otras poblaciones que puedan venir a comprar la droga en Villena.
Hasta la fecha no hay una legislación fiscal válida para que se termine este tráfico pero sí asombrosos casos de tolerancia judicial y policial que poco ayudan al desarrollo de hábitos sanos. Pero, de todas formas, el problema no es de cantidad, de calidad o del tipo de droga. El problema no es si alcohol, cannabis o derivados del opio. El tema es más profundo y no se le quiere abordar porque sería tener que abordar nuestro propio modelo de sociedad. La cuestión es si se puede incitar al consumismo y extrañarse de que el consumo sea de drogas, si se puede fomentar el individualismo y escandalizarse porque haya quien lo consiga mediante un «pico», si se puede predicar el bienestar personal e insolidario a ultranza y quejarse de que a alguien se le ocurra lograrlo metiéndose «un chute»... O transmitir en nuestro modo de vida el gastar, poseer, ser más que otros, dominar, tener poder... y disgustarnos porque se haga gracias a una raya de coca.
Salvo algunas excepciones, ni a niveles personales, de organizaciones sociales, ni desde los poderes públicos se está respondiendo a esto. Parece como si no hubiera nada que hacer frente a la insatisfacción personal, a la necesidad de fácil evasión, al no afrontar los problemas, a la insaciable búsqueda del placer artificial... Verdaderamente son difíciles las respuestas a problemas que entroncan la identidad personal con dificultades sociales. Y más aún mientras sigamos valorando más a las personas por lo que tienen y no por lo que son.
Con mucho escepticismo me atrevo a pensar que desde la sociedad de consumo en la que nos movemos (y sus valores negativos) el problema de la droga no tiene solución. Los villeneros y las villeneras que lo hacen seguirán «picándose» o bebiendo y muchos otros se iniciarán. Si a las necesidades o carencias personales le añadimos la sed de consumismo que nos envuelve, la cultura de la dependencia se mantendrá en boga. Se dependerá del novio, la novia, el video, el porro, el cubata o el pico. No importa. Habremos buscado la felicidad y la libertad fuera de nosotros. Nos la habremos inyectado en vez de conquistado.
Extraído de la Revista Villena de 1991 

1983 TRES INSTANTES DE UNA HISTORIA

Tres instantes de una historia. Por ALFREDO ROJAS
A José María Soler, que ha desvelado parte de nuestro pasado.
Es el atardecer. El sol, todavía ardoroso y brillante, va camino de la sierra del Castellar, en cuyas tallas se esquirlan los esplendentes rayos. Desde el poblado del Cabezo Redondo, un apiñado e informe conjunto de casuchas bajas e irregulares, se divisa una inmensa extensión boscosa que no se interrumpe, exuberante de vegetación, donde apenas destacan los árboles sobre la espinosa alfombra del interminable matorral, surcado por alguna trocha montaraz, estrecha y sinuosa. Allí, en el poblado, junto o la puerta de una mísera choza de tejado de barro, un hombre, vestido sucintamente con unas pieles, sentado en el suelo, trabaja una botella de oro colocada encima de un pedrusco plano. Sobre la piedra se agrupan en desorden otras piezas de oro. Rústicos brazaletes donde apenas se ha iniciado la labor; pequeños trozos informes del metal junto a menudas piedras pulidas y a rudimentarias herramientas de madera de cantos y planos brillantes por el uso. Con uno de estos pequeños maderos aguzados va marcando el hombre una arista de la botella, posándolo una y otra vez por el exiguo plano lateral en un continuado vaivén suave y enérgico a la vez, embebido en la tarea, fruncido el gesto, apretados los labios que dibujan una boca firme y decidida. Cansado al fin, coge la botella con la mano izquierda y mirándola, la eleva lentamente o la vez que la aleja para abarcar mejor la obra en su conjunto. Un rayo de sol centelleó en la vasija, que brillo en sus manos reflejando los rosados celajes del ocaso. En la mirada del hombre, en la firme mano que abarca la dorada botella, en su gesto a la vez aprobatorio y satisfecho, en el duro y vigoroso perfil de su figura, aleteo ya el genio que florecerá, transcurridos los siglos, en los maestros de las catedrales, en las refinadas artes del Renacimiento, en las elevadas y espirituales composiciones de la música barroca. Con el hombre de la botella, no obstante su rusticidad y su primitivismo, desbordando la estricta condición biológica, convive ya la inaprendida intuición estética, late el misterioso espíritu del arte.

Sobre el otero, poderoso y altivo, se levanta el castillo Feudal de los Manuel, protegido por los cómplices escarpes de la cercana sierra. En él convergen, llegando desde varias direcciones, las sólidas murallas junto o las cuales se agazapan las casas, míseras y terrosas, como una parda saya ceñida al altozano. Fuera de las murallas triunfa el verdor del bosque, a duras penas contenido frente a los pequeños huertos, humildes, franciscanos, que muestran simétricos festones de verdor sobre la tierra oscura. Es una mañana de mayo, pura, templada, con el sol restallando en el cielo. Apenas turba el silencio la actividad de la gente de armas, que se mueve en el patio del castillo. Asomado a un ventanal, D. Juan Manuel avizora el paisaje. Dejará escrito que, desde allí, puede verse el correr de ciervos, jabalíes y cabras montesas; y divisar las garzas, los flamencos, las ánades, componiendo todo ello el mejor lugar de caza del reino de Murcia. D. Juan Manuel siente la llamada de su afición venatoria, que le empuja a descender al llano. Ya oye con el pensamiento la algarabía que compone la nutrida jauría, o siente sobre el guante de cuero la gorra engarabitada del encapuchado azor, presto a lanzarse sobre la presa. Sin embargo, junto a estos pensamientos se agitan otros de distinta índole. Unos instantes ha dudado; sosegadamente, sin embargo, vuelve a la estancia, lleva un escabel junto a la rústica mesa y desenvuelve un rollo de amarillento pergamino, que, extendido, parece iluminarse al ser traspasado por la luz del cercano ventanal. Sentado ya, acerca hacia sí una pequeña vasija y moja en ella la punta de una larga pluma. Un momento queda quieto; entornados los ojos, suspenso, en el aire la mano indecisa, se inclinó al fin, y despacio, la canosa barba acariciando el pergamino, escribe. No llega ahora ningún ruido abajo. Sólo se oye el pausado rasgar de la pluma sobre la rugosa superficie. No sabe el infante que su obra, el primer monumento de la literatura narrativa española, va a superar a todas las anteriores de occidente, y que se le va o considerar, siglos después, como el primer prosista español con un estilo personal.
La nave central de la iglesia de Santiago es un confuso revoltijo de piedras y tierra. Largos y esbeltos troncos de árbol, casi sin desbastar, atados unos a otros, ascienden hasta lo bóveda en rústicos andamios. Por el enorme hueco que será la puerta, entra esplendente la luz del mediodía, que permite ver la plaza y las casas del Fondo, bajas, severas, desiguales, con amplios portones tras los que se adivina el ancho zaguán. Entre la abigarrada mescolanza se agitan los obreros; ciernen unos la arena, se afanan los canteros que labran la piedra, gatean otros sobre los andamios ocupados en su tarea o ascendiendo ágilmente hacia el techo. El sol, al entrar por los huecos que cubrirán después los coloreados vitrales, proyecta hasta el suelo unas diagonales volúmenes de luz en los que se agitan minúsculos e incontables partículas de polvo. Desde la plaza, por la amplia pendiente que asciende hasta el suelo del templo, sube ahora una recua de caballerías que tira de un carro lleno de grandes losas. Arrieros que agitan los látigos, peones que se aferran o los ruedos o empujan desde atrás, unen su esfuerzo al de las sudorosas bestias, que clavan sus pezuñas en la terrosa pendiente. Mientras, en un rincón, junto a una mesa donde se amontonan desiguales rollos de papel, D. Sancho García de Medina, de aspecto solemne y severo, con hábito talar, oye las explicaciones que se afana en darle el maestro arquitecto, que, en actitud obsequioso, refuerza sus argumentos con un pequeño estilete que recorre las líneas de un plano desplegado, cuyos extremos se obstinan en volver a arrollarse. Asiente con gravedad D. Sancho, da unas recomendaciones finalmente y se dirige a un pequeño portillo lateral seguido del maestro. Al salir D. Sancho cierra aquél la puerta y va de nuevo hacia el interior; se acercó o una columna que, despojado de la informe figura que tienen las demás, muestra ya el audaz perfil helicoide que asciende hacia el techo, como una plegaria de piedra que intentara llegar hasta la altura. Queda quieto el viejo maestro, contemplando la gallarda columna, o cuyo final un cantero perfila las últimas aristas, y recorre con los ojos el grácil y atrevido surco salomónico que emerge de la severa base y llega al afiligranado capitel. Un gesto de satisfacción le ilumina el semblante; lentamente, después, sorteando cascotes y montones de piedras y tierra, sale hasta la plaza, donde la intensa luz parece diluir su figura. Está recién llegado el siglo XVI; es mediodía, es verano.
Extraído de la Revista Villena de 1983

1979 LAS FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS EXPRESIÓN DE ALEGRÍA POPULAR DESDE SU ORIGEN

Las Fiestas de Moros y Cristianos
EXPRESIÓN DE ALEGRÍA POPULAR DESDE SU ORIGEN
por: Faustino Alonso GOTOR
La Inquisición practicada por la Europa medieval fue fundada posteriormente en España, con licencia del Papa Sixto IV, a demanda de Fernando e Isabel, en 1478, quienes no sólo deseaban una unidad política sino también en la fe. Su fin era combatir todo aquello que fuese contrario a ella y primordialmente a los bautizados pseudo-conversos, moriscos, o a los interesados por la corriente europea erasmista.
Desembarco y combate, por Juan de Toledo (Museo del Prado, Madrid). Se representa aquí el desembarco de los turcos en una playa cristiana y la resistencia que encuentran. Las costas levantinas españolas se vieron sometidas a estos asaltos, que tenían por objetivo principal la captura de esclavos. En esta época se temía la alianza de los moriscos con los turcos.
A pesar del nombramiento papal era manejada por la Corona. Su organismo central era el Consejo de la Suprema y General Inquisición. Su brazo, el Inquisidor General, bajo el cual estaban los Tribunales provinciales, cuyas sanciones más frecuentes eran las reprimendas y advertencias; la «reconciliación, que llevaba consigo la abjuración de los errores en privado o en público, siendo esto último el conocido Auto de Fe; la prisión; flagelación pública; el sambenito, traje de infamia amarillo, en forma de saco con cruces pintadas y obligado al penitente, y la «relajación», que significaba, tras la sentencia dada en el Auto de Fe, la entrega del reo a la autoridad civil para ser quemado en la hoguera, ya en persona o en efigie, los moriscos condenados a la hoguera, y por huidos, quemados en simbólicas figuras de tamaño natural o cabezas de cartón, nos inducen a pensar que tales actos, como otros más, incluidos en el trinomio religiosidad inquisitorial —odio y temor a los moriscos— alegría de su expulsión, impregnaron fuertemente a las Fiestas Patronales del Este hispánico, por haberles padecido con mayor intensidad.
Es coherente pensar que efectuada la expulsión de los moriscos, el pueblo tuvo una espontánea alegría que se canalizó por medio de dichas Fiestas Patronales añadiéndoles aquellas facetas, tomadas de la Inquisición, que simbolizan escarnio morisco. No es difícil suponer que aquel general temor al ente morisco-turco-berberisco y la citada alegría de su expulsión, a principios del siglo XVII, se transmitiese no solamente por las anuales jornadas dedicadas al Santo Patrón, sino también a través de una generación a otra, hasta que manifiestamente disminuido el poder inquisitorial en el siglo XVIII y desaparecido en el XIX, surgieran sin prejuicio alguno o pervivieran en algunos casos, las huellas morisco-inquisitoriales pasadas, ora sea el inveterado «Cascamorras» de Guadix, quien pintarrajeado con traje sambeniteño nos recuerda al penitente morisco, que sancionado con la «flagelación pública» es simbólicamente azotado en las calles por los mozos que festejan a su Patrón; ora el Peropalo» de Villanueva de la Vera, cuya efigie de «morisco» representada por un monigote, es deshecho y maltratado año tras año; ora la «Endiablada» de Almonacid del Marquesado, cuyos integrantes son ni más ni menos que la encarnación morisco-penitente vistiendo holgada chaqueta, pantalón de tejido barato estampado con lunares y dibujos de colores vivos, y tocados con gorros cilíndricos cubiertos de colorines, que posteriormente cambian por mitras rojas. Los saltos por las calles haciendo sonar los cencerros, y la procesión con toda la «Endiablada» en el día de San Blas, desprenden religiosidad inquisitorial, especialmente la última, a semejanza de aquéllas del Santo Oficio que se hacían para llegar al lugar donde se celebraban los Autos de Fe; ora botargas enmascaradas y otras figuras de múltiples lugares; ora las acartonadas efigies de los del Mal (Ángel y Diablo); posteriormente el verdadero Dance se completa con Lucha de Moros y Cristianos. Actualmente no en todos los lugares se conservan los cuatro elementos, e incluso en algunos como en Torres del Obispo, Almonacid de la Cuba, Alcalá de Moncayo y otros, desaparecieron los cuatro; en otros, volvió a reaparecer al menos el dance en sí, como en Alagón que lo dedica a San Antonio.
Según Mercedes Pueyo, actualmente se conservan los cuatro elementos en Sena, Sariñena y Pallaruelo. De cualquier modo y tiempo, en el cuarto elemento aparece el «turco» como el «enemigo» del cristiano. Esto ocurre no sola-meten en los Moros y Cristianos del Dance Aragonés sino igual y generalmente en los de hispano-américa y resto de España fuera de Levante. Es consecuente pensar que la resonada y victoriosa batalla de Lepanto se celebrase en todo el mundo hispánico, quedando aún, con tal inspiración, esporádicas manifestaciones de Fiestas de Moros (Turcos) y Cristianos por la geografía española y sudamericana. Igualmente hubiera sucedido en la región levantina si el determinante de sus Fiestas hubiera sido solamente el factor turco-triunfalista, pero en ella hay que añadir dos factores que las singularizan de las demás regiones y que, por ellos, Levante se constituyó en el núcleo principal de las Fiestas de Moros y Cristianos: tales factores fueron los continuados ataques, durante el siglo XVI, a los pueblos de tierra adentro y costa levantina. y la gran densidad de población morisca. verdaderos cómplices de los atacantes islámicos norteafricanos y corsarios.
Si los «Moros y Cristianos» son una manifiesta explosión de alegría popular motivada por el binomio Inquisición-Expulsión, introducida en las Fiestas Patronales a partir de tal hecho, rememorado incluso en el mismo siglo XVII en que acaeció, y cuyo contenido inicial eran los «moros» y «cristianos» que simbolizaron e incluso fueron nietos, o quizás hijos, de los que felizmente se manifestaron en 1609-1614 y demás años, no es de extrañar que este sentido popular lo integrasen ellos que, al fin y al cabo, sufriendo el terror del Islam, eran los únicos componentes de la sociedad popular: Labradores, Artesanos, Estudiantes y pequeños Comerciantes. Ellos fueron los que. espontáneamente, promocionaron intensas manifestaciones de alearía, que dentro del contexto profundamente religioso de la época, las incluyeron con !as celebraciones al Santo Patrón para que ambas se engrandeciesen con esplendor y júbilo. Ellos, entonces, se vistieron a lo guerrero, cristiano o morisco-turco-pirata. y los que no, lo hicieron a la usanza de su oficio acompañando a los primeros. Unos y otros portaban sus picas, ballestas. lanzas, arcos, alfanjes. gumías mosquetes. arcabuces o bien sus útiles de trabajo o distintivos romo la cuchara que distinguía a los Estudiantes pobres o becarios llamados también «sopistas». Estos cuatro estamentos del Pueblo, insistimos son los verdaderos protagonistas, porque ellos sufrieron daños en sus cosechas, peligraron constantemente sus vidas o sintieron el dolor de ver cómo se llevaban capturados a sus hijos o hermanos para ser conducidos a lejanas tierras como esclavos, en los interminables ataques de los berberiscos combinados con el espía morisco, el cual quizá era vecino de ellos o vivía en la misma calle y así satisfacía su resentimiento de raza. Los cuatro estamentos, unidos, sin morisco alguno en sus tierras y calles, pudieron celebrarlo, vivir en paz, y trabajar en sus campos o en sus talleres, trasladarse de un mercado a otro y acudir, sin inquietud, a estudiar en sus Colegios y Escuelas de Gramática.
En el fondo, el verdadero sentido era el de la liberación del «Bien», expulsando al «Mal», o lo que es lo mismo, el Cristiano Viejo al Morisco, Turco o Pirata. Esto nos lleva a la conclusión de que, con el mismo sentido, posteriormente se integrasen a estas Fiestas otros «Bienes» antagónicos de otros «Males», que recordasen al pasado lejano, o presente inmediato, tales como toda clase de Moros de la Reconquista, los Pelayos, Cidianos, Vizcaínos, Santiaguistas, Escuderos, Guzmanes, Judíos, Cruzados, Almogávares etc.
Si alguna población desea conservar la pureza de las Fiestas de Moros y Cristianos, bajo nuestro punto de vista, serán anacrónicas todas aquellas Filás o Comparsas que se inspiren en la remota Reconquista o en otros hechos históricos acaecidos fuera del tiempo de la Expulsión. Por el contrario se deben considerar como integrantes de dichas Fiestas a todas aquéllas que rememoren las cruentas luchas sostenidas contra los Moriscos y sus aliados. Son lícitas las organizaciones militares o para-militares existentes a finales del siglo XVI y principios del XVII y los estamentos populares de aquella sociedad: Moros o Moriscos, Turcos, Otomanos, Solimanes, Sultanes, Musulmanes, Sarracenos, Argelinos, Marroquíes, Piratas Berberiscos, Corsarios, Moriscos Granadinos, Moriscos Valencianos, Moriscos de Mellini, Moriscos de Turigi, Moros Africanos, Relajados, Cristianos Nuevos, Piratas Ingleses, Marinos Holandeses, Hugonotes, Bearneses; o bien Cristianos Viejos, Cristianos Cautivos, Tercios de Flandes, Tercios de Nápoles, Tercios de Lombardía, Ballesteros, Lanceros, Piqueros, Arqueros, Mosqueteros, Arcabuceros, Bucaneros, Inquisidores, Soldadesca de la Virgen o Patrón, Montañeses de Aragón, Aragoneses, Labradores o Maseros, Artesanos, Contrabandistas y Estudiantes o Sopistas.
La fuerza de aquella tragedia era suficiente para que el pueblo levantino la recordase una y otra vez, y si los tiempos podían debilitar aquella fuerza, surgían hechos esporádicos que la reforzaban. Nos referimos a que, dado lo agreste de nuestras montañas y a los posibles sobornos de algunos funcionarios, muchos moriscos pudieron ocultarse y posteriormente re-unirse clandestinamente para conservar organizaciones minoritarias para la práctica de la religión mahometana. De vez en cuando, tales organizaciones eran descubiertas por la Inquisición hasta bien entrado el siglo XVIII. En el año 1769 aún se encontró una mezquita que conservaban los moriscos de Cartagena.
Entendemos y resumimos que, para buscar el verdadero sentido y origen de las Fiestas de 9 años antes: el final de la cruenta guerra contra los moriscos de las cercanas Alpujarras y la mundialmente resonada victoria de Lepanto contra los turcos.
Acabado el temor al turco cuyo cómplice era especialmente el morisco levantino, y posteriormente, por motivos políticos e inquisitoriales, llegada la expulsión de éste y del de toda España, finaliza también con ella el temor al corsario y pirata berberisco. Entonces, tras 1609-1614, llega la paz y, consecuentemente, la gran explosión de alegría popular, de la que los primeros conocimientos bibliográficos existentes aparecen treinta y dos años después por medio del anónimo autor de la «Vida y hechos de Estebanillo González», quien nos presenta unas Fiestas de Moros y Cristianos en las cuales ya no hacen homenaje a ningún personaje, son organizados por los propios labradores, y se mezclan íntimamente los actos religiosos con las Embajadas y Guerrillas que más tarde veremos proliferar o bien reaparecer, los siguientes siglos hasta nuestros días, en numerosas poblaciones.
Mantenemos como origen de tales fiestas, algo más tangible; más cercano a las generaciones que las instituyeron. Nos referimos al popular binomio Inquisición-Expulsión y no al de Santiago-Reconquista. Algunas Fiestas alejan su origen rememorativo a hechos del año 1276, fundándose en otro binomio: San Jorge-Alazraq. Pensamos que este legendario hecho fue el origen de Fiestas Patronales, las cuales, posteriormente, veintidós años después de las citadas Fiestas relatadas por el anónimo autor antedicho, fueron cauce donde se incorporó otro binomio: Mellini-Expulsión, que rememora otro suceso histórico, pero mucho más reciente, acaecido en e! Vall de Laguart, y en el que precisamente los alcoyanos y biarenses tuvieron tan destacada intervención, consiguiendo expulsar, juntamente con los tercios españoles, a los moriscos que en 1609 se habían hecho fuertes en dicho Valle.
Aquel felicísimo final no sólo fue motivo de alegría momentánea sino de permanencia transmisible desde aquella generación a las siguientes, y que en el caso de Alcoy, ésta o la más inmediata, añadió a las Fiestas Patronales dos Compañías, una de Cathólicos Christianos (Cristianos Viejos) y otra de Christianos Moros (Cristianos Nuevos o MORISCOS), símbolo de reciente recuerdo. En otras poblaciones es posible que sucediese lo mismo, más por motivos aún no conocidos dejaron de celebrarse tales «Moros y Cristianos», aunque posteriormente volvieran a aparecer. Es significativo las numerosas comedias que, sobre tan popular tema, se escribieron durante aquel siglo XVII. El auge que han tomado durante este último tercio del siglo XX, acaso por el turismo o por cualquier otro motivo, también dejará la huella de muy numerosos escritos sobre Moros y Cristianos.
Este íntimo aditamiento a la Fiesta Patronal es parangonable con el Dance Aragonés, del cual Mercedes Pueyo hizo un exhaustivo estudio. La celebración del Santo Patrón se adornaba con el antiquísimo dance que contenía los siguientes elementos: Danza de Palos y Espadas, Diálogo de Pastores, y Lucha del Bien y «Gigantes y Cabezudos» diseminados por diversas poblaciones de la no muy antigua Corona de Aragón, ya que en alguna de ellas, Calatayud y Zaragoza, ciertas figuras aún llevan el turbante, siendo temidos y abucheados por la chiquillería; ora las esculturas labradas con material inflamable, de otros «herejes», llamémosles personajes o cosas criticables, quemados, recuerdan la «cremá» de las fallas que los simbolizan; ora la efigie de «Mahoma», compendio de todos los moriscos, con cabeza llena de pólvora, que hasta no hace mucho tiempo era explosionada, con gran jolgorio, durante las Fiestas de Moros y Cristianos de varios pueblos como Biar-Villena, Benejama, Sax y Petrel entre otros.
Es frecuente leer sobre el origen de las Fiestas de Moros y Cristianos refiriéndolo a los tiempos de la Reconquista. Ciertamente que incluso durante aquellos largos siglos existieron maniobras bélicas y juegos de Moros y Cristianos; pero éstos se hacían para homenajear y distraer a reyes y personas de la nobleza. No son éstas las verdaderas Fiestas, limitadas precisamente a una clase social, que por egoísmo de mano de obra más barata, se distinguió en la protección a los moriscos tan odiados por el pueblo. Ni tampoco consideramos lógico que recuerden a la remota Reconquista y, si así parece ser en algún caso muy aislado, nos hace pensar que tales rememoraciones recibieron su verdadero sentido tras los sucesos de 1609, en que las Fiestas de Moros y Cristianos comienzan a aparecer después de ellos, e incluso en el mismo siglo, pasados solamente unos decenios según la bibliografía existente, o quizá menos.
En apoyo a esta argumentación y siguiendo a Adolf Salvá, analicemos los actos que se conocen sobre Moros y Cristianos desde 1463 hasta unos años después a la expulsión de los moriscos.
Si exceptuamos lo relatado por el Condestable Miguel Lucas de Iranzo, 29 años antes de la conquista de Granada por los Reyes Católicos, sobre algo que, más que simular a unos juegos de cañas entre «moros y cristianos», se asemeja a un entrenamiento de las tropas, con manifiesta propaganda bélica ante el cercano «frente», en el cual los «moros» no sólo se rinden ante la superioridad cristiana, sino que incluso arrojan a una fuente la efigie de Mahoma y desmoralizados se convierten al cristianismo. Si exceptuamos este hecho, efectuado ante la presencia del Condestable, todos los que aparecen después lo hicieron durante el siglo XVI, y ellos tienen en común varios aspectos: se efectúan como homenaje a uno u otro personaje; no se refieren al moro de la Reconquista, sino al turco, berberisco o morisco; y generalmente no están ligadas a ninguna festividad religiosa.
En 1571, vencido el turco en Lepanto y creada la tramoya teatral inventada por Naharro, los homenajes bélico-caballerescos contra imaginario enemigo turco, se truecan en triunfalistas simulacros con mayor aparato escénico y participación popular de cañas y toros, ante el personaje de turno, apareciendo en estos «Moros y Cristianos» el Pirata y el Morisco, con mayor frecuencia en esta última etapa del período citado.
Observemos los actos conocidos, a este respecto, dentro de la bibliografía existente:
Año 1533: Toledo. Homenaje al rey Carlos I. El gran Turco es el personaje central del «enemigo». No hay ni coincide con festividad religiosa alguna. No hay juego de cañas.
Año 1549: Trento. Homenaje al príncipe Felipe. Soldados vestidos a la turca. No hay ni coincide con festividad religiosa alguna. No hay juego de cañas.
Año 1571: Alcalá de los Gazules. Homenaje a los Duques de Alcalá y Marqueses de Tarifa. Hombre a la gineta vestido y tocado de Morisco. No hay ni coincide con festividad religiosa alguna.
Año 1579: Orihuela. Homenaje al Gobernador don Juan Quintana juego de «moros y cristianos» y recreativos. Coincide con la Festividad de las santas Justa y Rufina.
Año 1585: Tortosa. Homenaje a Felipe II. Piratas berberiscos junto al mar. No hay ni coincide con festividad religiosa alguna.
Año 1586: Valencia. Homenaje a Felipe II. Galeras y un cadalso con el Faro de Lepanto; triunfalista representación de la batalla de Lepanto. No hay ni coincide con festividad religiosa alguna.
Año 1589: Denia. Homenaje a Felipe III. Fragatas alicantinas con hombres vestidos a la usanza turca. No hay ni coincide con festividad religiosa alguna.
Año 1599: Valencia. Homenaje a la reina Margarita de Austria. Turcos a la gineta. Coincide con la procesión a San Vicente Ferrer. Juegos de alcancías.
Año 1601: Valladolid. Homenaje a la hija recién nacida de Felipe III. Moriscos, luminarias, música de violones, zambras moriscas.
Resumiendo, volvemos a destacar el sentido caballeresco o de homenaje con participación, en parte obligada o contratada, del pueblo; sin sentido religioso y con el «turco» o «pirata» presente, pero no el Moro de la Reconquista. Hecho un tanto excepcional, y que obliga a un profundo estudio, parece ser el de Orihuela, en cuyas Fiestas se rememora su reconquista el día 17 de julio de 1242, festividad de las Santas citadas, con participación de Juegos de «moros y cristianos». Mas opinamos que tales Juegos fueron un aditamiento a la festividad de las santas y fecha conmemorativa de la reconquista, con motivo de la llegada del Gobernador, al cual se le homenajeaba a la usanza del siglo XVI. Nos apoyamos para dar esta opinión en que precisamente es en aquel año de 1579 cuando aparece la primera documentación oficial en el Archivo Municipal de Orihuela en la que se mencionan los primeros juegos de «moros y cristianos» orcelitanos, que si podían recordar la reconquista, es decir, los hechos acaecidos más de tres siglos atrás, es más lógico pensar que recordasen lo sucedido tan sólo 8 ó Moros y Cristianos, no es necesario alejarse al siglo XV y anteriores. Esto lo podrían hacer también las regiones del Oeste hispano, mas no lo hacen porque no tienen motivos especiales para ello a pesar de que también fueron invadidas por los sarracenos; y si lo hacen en alguna dispersa población de aquellas regiones e incluso en Sudamérica, su inspiración está en la Victoria sobre el temido Turco, la cual también sucedió en el último tercio del siglo XVI. Algo difiere entre el Oeste y Centro español del Este y concretamente de Levante, y este algo no está precisamente ni en la Reconquista, ni puramente en celebrar la Victoria de Lepanto: está en las motivaciones morisco-islámicas que ennegrecieron los cielos de Levante hasta la ex-pulsión de aquella raza que los españoles no supimos asimilar; para nuestro bien, a semejanza de la expulsión hebrea poco más de un siglo antes.
Y este final se produjo en la región levantina por ser la que con mayor densidad de moriscos poseía, y por ello la que más sufrió y en consecuencia la que más motivos tenía para expresar el júbilo de la paz, y en la que verdaderamente se han desarrollado las Fiestas de Moros y Cristianos.
En estas líneas acabo de exponer tan solamente una teoría; deseo que quede bien sentado que este es mi parecer, el cual, quizá en algún aspecto no sea inédito, esto no lo sé, pero me alegraría haber coincidido con alguien, aunque sólo fuere parcialmente. De cualquier modo, respeto otras interpretaciones mientras no quede suficientemente explorado y exhaustivamente estudiado todo nuestro pasado a partir del Medievo.
Villena, abril 1979.
BIBLIOGRAFIA:
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«Bosqueix historic i bibliografic de les Festes de Moros i Cristians», por Adolf Salva Inst. Estudios Alicantinos. 1958.
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«Libro de la Fiesta de Moros y Cristianos de Alcoy», por Rafael Coloma. Alcoy, 1962.
«Conmemoración del DCCXXXII Aniversario de la Reconquista de la muy Noble, Leal y siempre
Fiel Ciudad de Orihuela, 1242-1974», por el P. Agustín Nieto Fernández.
«La España Musulmana», por Claudio Sánchez Albornoz. Tomo 11. Espasa-Calpe, 1978.
«Revista Profesión Médica», «La Fiesta de la Endiablada», por J. Piñeroba.
«Vida de Estebanillo González». Anónimo. Colección Austral.
«El Gran Siglo de España, 1501-1621», por R. Trevor Davies. Akal editor. 1973.
«Estudio sobre los moriscos», por Juan Reglá. Valencia, 1971.
«Historia del Reino de Valencia», por Escolano y Perales, Tomo 11. Valencia-Madrid, 1879.
«Tetralogía histórica alcoyana», por Rogelio Sanchís Lloréns. Publicaciones Caja Ahorros Provincial. Alicante, 1973.
«Historia de la Ciudad de Denia», por Roque Chabás. Publicaciones Instituto Estudios Alicantinos, 1972.
«Baronía de Polop», por Joaquín Fuster. Ayuntamiento de Polop, 1971.
«El Dance en Aragón», por Mercedes Pueyo Roy. Edita Mercedes Pueyo. Notariegranden, 42-Lund (Suecia).
Extraído de la Revista Villena de 1979
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