16 ago 2026

1977 FESTEJOS BARRIO VIRGEN DE FÁTIMA (VIDEO)

Las fiestas en honor de la Santísima Virgen de Fátima en Villena se celebraban tradicionalmente en el barrio de Fátima (también conocido como Plaza Colache) alrededor del 13 de mayo, que es el día oficial de su onomástica.
Los actos se desarrollaban principalmente en la Plaza de la Virgen de Fátima y las calles de los alrededores dentro del histórico barrio del Rabal. 
La procesión se realizaba por las calles del barrio portando la imagen de la Virgen de Fátima, saliendo y finalizando en la Iglesia de Santa María, el acto estaba acompañado por la Banda Infantil de Cornetas y Tambores de la Comparsa de Marruecos.
El recorrido más habitual era…  Salida de la Parroquia de Santa María, Joaquín Sandoval, Segunda Manzana, Plaza de la Virgen de Fátima (Colache), Castalla, Onil, Plaza de Biar, San José, Tercia, Juan Carreras López, Parroquia de Santa María.
Las fiestas del barrio consistían en misa de campaña, desfile con la Banda de Tambores y Cornetas acompañados de los cabezudos, chocolatadas, actuaciones musicales, juegos infantiles… cucañas, carreras de sacos, y decoración floral de las fachadas y calles por parte de los vecinos.
Video cedido por... Jerónimo Pérez

Programa 1977

1997 MONUMENTO A CHAPÍ EN EL PASEO

En el año 1998 y debido al notable deterioro de la piedra, ésta se sustituyó por la réplica actual en bronce, pasando la escultura original a presidir el vestíbulo del Teatro Chapí. El traslado realizado por la empresa local Grúas García. Está imagen la fechamos a finales de la década de los 90, antes de 1998.
Fotografía de Benigno López Hurtado que altruistamente cede sus fotografías para el disfrute de los villeneros y villeneras, muchas gracias Benigno por tus interesantes imágenes de nuestra querida Villena.

2026 CUANDO EL ODIO ARDE MÁS QUE LAS LLAMAS

Cuando el odio arde más que las llamas.
El pasado viernes, Villena asistió, con preocupación y estupor, al incendio de parte de la sede social del Bando Marroquí, una de las comparsas históricas de nuestros Moros y Cristianos, conocida popularmente como Los Marruecos. 
No hubo que lamentar desgracias personales, que es, sin duda, lo más importante. Pero sí hubo daños materiales en un lugar que es mucho más que un edificio.
Entre esas paredes hay historia. 
La historia de una comparsa fundada a mediados del siglo XIX, y de una sede social que lleva en funcionamiento desde 1966 y que, durante décadas, ha sido punto de encuentro de generaciones de festeros. Un espacio que, además, acababa de culminar una profunda reforma estructural en agosto de 2025. 
Allí no solo había paredes, muebles o instalaciones. Había recuerdos, fotografías, conversaciones, celebraciones y una parte de la memoria colectiva de muchas familias villenenses.
Las imágenes del incendio fueron impactantes. Las llamas, la columna de humo y la intervención de los servicios de emergencia generaron una enorme expectación. Los medios locales y provinciales se hicieron eco de lo ocurrido y las redes sociales se llenaron rápidamente de mensajes.
Pero entonces sucedió algo que debería hacernos reflexionar.
Mientras Villena demostraba su capacidad para unirse —las otras trece comparsas, ciudadanos, asociaciones y empresas se movilizaban para mostrar su apoyo y solidaridad— aparecieron también mensajes de odio. 
Mensajes racistas. Personas que, sin conocer la noticia, sin detenerse siquiera a comprender qué significaba "Bando Marroquí", leyeron simplemente una palabra: Marruecos.
Y fue suficiente para que algunos convirtieran un incendio en una cuestión racial, relacionándolo con Ceuta, celebrando las llamas y alegrándose del daño sufrido por una asociación cultural y festera de nuestra propia ciudad.
¡Qué fácil resulta odiar cuando no conocemos!
¡Qué sencillo es escribir desde la distancia, desde la pantalla, desde el anonimato y desde el prejuicio! Basta con unas pocas letras para construir una historia que no existe y encontrar un enemigo imaginario al que culpar o despreciar.
Pero Los Marruecos no son un país. No son una frontera. No son un conflicto internacional. Son villeneros. Son vecinos. Son personas que, como cualquier otra comparsa, forman parte de la identidad festera de esta ciudad.
Y quizá ese sea el verdadero incendio que deberíamos preocuparnos por apagar: el del odio que prende con una facilidad alarmante cuando dejamos de informarnos, de escuchar y de pensar.
El fuego puede destruir un edificio. Las paredes pueden reconstruirse. Los objetos pueden reponerse. La sede del Bando Marroquí volverá, con el tiempo, a ser un lugar de encuentro.
Lo que resulta mucho más difícil de reconstruir es la confianza cuando una comunidad descubre que algunos de sus miembros son capaces de alegrarse de la desgracia ajena simplemente porque han decidido interpretar una palabra desde el prejuicio.
Por eso, entre las cenizas de esta sede, debería quedar también una enseñanza. Villena ha demostrado estos días que sabe estar unida. Que sabe tender la mano. Que sus trece comparsas, sus asociaciones, sus empresas y sus ciudadanos pueden responder ante la adversidad como una comunidad.
No dejemos que unos pocos mensajes de odio sean capaces de quemar también eso.
Porque una sede social puede arder una noche.
Pero una sociedad que permite que el odio se convierta en norma puede tardar generaciones en reconstruirse.
Por José Manuel Penadés Cambra 

1999 DETALLES DEL CASTILLO DE LA ATALAYA

Detalles del Castillo de Villena y su entorno, fotografías de Benigno López Hurtado, que altruistamente cede sus fotografías para el disfrute de los villeneros y villeneras, muchas gracias Benigno por tus interesantes imágenes de nuestra querida Villena.








Foto de Benigno López Hurtado. Fecha sin confirmar.

TRABAJOS TOPOGRÁFICOS VILLENA 1947-1948

Los Trabajos Topográficos de los años 1947 y 1948 en Villena representan la actualización cartográfica intermedia más crítica del término municipal durante el siglo XX. A diferencia de la campaña original de 1897, estos trabajos ya no los ejecutó el antiguo Instituto Geográfico y Estadístico (que cambió su denominación oficial décadas antes), sino el Instituto Geográfico y Catastral (IGC). 
Esta campaña tuvo como objetivo principal renovar los datos geométricos, las infraestructuras de postguerra y actualizar la toponimia local de cara a las revisiones del Mapa Topográfico Nacional (MTN50)



Fotos cedidas por… Antonio Gómez
Comentario de... Jesús Rocamora Esquiva 
Los trabajos iniciales del siglo XIX tenían el objetivo de generar las planimetrías de las líneas de término municipal. Se hicieron en conjunto con las actas de deslinde y los trabajos topográficos anexos. Sobre esta base se empezó a rellenar cada término con la medición de los caminos, carreteras y otros accidentes geográficos planimétricos para comenzar a generar el MTN a 1/50000. Sin embargo, esta primera actuación valió para generar la primera división en polígonos del territorio municipal para el primer catastro parcelario que se gesto a principios de los años 20 del siglo XX. La falta de presupuesto hizo que en lugar de levantar topográficamente el parcelario, en su lugar se mandarán brigadas a croquizar las parcelas. Y ahí nació el avance catastral. Las primeras hojas del MTN en nuestra zona no se publicaron hasta pasada la guerra civil. Entonces se retomaron los trabajos topográficos para levantar la altimetría y generar las curvas de nivel del terreno. Con posterioridad y gracias a que Francia había dejado el país en ruinas y íbamos con los burros todavía por las carreteras nos dejamos fotografiar todo el territorio por los americanos con el fin de poder instalar sus bases y de paso tener cartografía de un país que no la tenía. De hecho la guerra civil se hizo con mapa de España a escala 1/200.000. No había otra cosa. Durante la guerra civil, italianos y americanos hicieron cartografía de algunas zonas de España. Y fueron dos vuelos los que nos regalaron los americanos. En del 45-46 y el del 55-56. El primero con mucha peor calidad. El del 56 sirvió posteriormente para el MTN ya mediante restitución fotogramétrica complementado por las brigadas topográficas.

TRABAJOS TOPOGRÁFICOS DEL AÑO 1897 EN VILLENA

Los Trabajos Topográficos del año 1897 en Villena, realizados por la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico (IGE), constituyen uno de los hitos documentales y cartográficos más importantes para la historia del municipio. En ese año llegaron las primeras brigadas topográficas a la localidad con el fin de levantar la cartografía básica del territorio. 
Este despliegue generó las denominadas Minutas Cartográficas de 1897, documentos manuscritos y detallados a escala 1:25.000 que recogieron con precisión los caminos, accidentes geográficos, hitos e inmuebles rurales del término municipal.
Los trabajos de campo de 1897 produjeron tres tipos principales de documentos manuscritos (previos a la publicación formal del Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000).
Minutas Planimétricas: Dibujos minuciosos que detallan la red de caminos tradicionales, cauces de agua, límites de propiedades y núcleos de población de Villena. 
Representaciones del relieve de la zona a través de curvas de nivel preliminares y cotas de altitud. 
Documentos oficiales (como el acta de delimitación entre Pinoso y Villena de 1897) firmados por los topógrafos del IGE y representantes municipales para fijar los mojones geográficos exactos.
Hoy en día, el material recopilado en 1897 sigue teniendo una enorme utilidad técnica y jurídica:
Se utiliza de manera activa para la Catalogación de Bienes Inmuebles rurales, permitiendo ubicar ermitas, caseríos desaparecidos (como la Casa Lucas) y construcciones tradicionales de la cultura popular de Villena. 
Institut Cartogràfic Valencià y el Ayuntamiento de Villena recurren directamente a las actas de demarcación y minutas de 1897 para la mejora geométrica y el amojonamiento preciso de los límites del término municipal con localidades vecinas.
Sirve como prueba jurídica para delimitar superficies históricas de montes catalogados, como la Sierra de la Villa.
Fotos cedidas por… Antonio Gómez 

1965 LA VESPA EN EL BARRIO DE LA MORENICA

Foto cedida por... Alejandro Muñoz.

1995 CIUDAD DEL FUTURO - VILLENA "INFOVILLE"


1990 JURAMENTO PRESIDENTE CRUZ ROJA VILLENA

Ricardo Celiberti Morales realizando el juramento como Presidente de la Asamblea Local  de la Cruz Roja Española en Villena, el viernes 26 de octubre de 1990.
Juramento realizado en el Salón de Plenos de la Diputación de Alicante, en la foto los presidentes de las 23 Asambleas de la Provincia que realizaron el juramento.
Fotos cedidas por... Ricardo Celiberti Morales

2026 SOY CANARIO, VILLENERO Y MARRUECO

A través de Facebook en un comentario nos llega esta declaración de un canario y su amor por Villena y por la comparsa del Bando Marroquí, merece la pena leer este relato escrito con el corazón. Muchas Gracias Pepe.
Soy canario, de Tenerife. Llevo mi tierra y sus tradiciones profundamente arraigadas en el corazón. Pero hubo un momento de mi vida en el que el destino quiso regalarme otra tierra, otra familia y otras tradiciones que, con el paso de los años, también terminarían formando parte de mí.
Ese momento llegó cuando conocí a quien se convirtió en mi esposa, mi amiga, mi compañera y mi cómplice; quien fue, es y será el amor de mi vida. Y con ella conocí Villena. Conocí a mi familia villenera, me fui adentrando poco a poco en su sociedad, en sus costumbres, en su manera de vivir y de sentir, y descubrí unas gentes sencillamente extraordinarias. Tuve entonces el honor y la enorme satisfacción de ser plenamente aceptado y participar en las Fiestas de Moros y Cristianos, incorporándome también a una tradición profundamente arraigada en mi familia villenera: su pertenencia al Bando Marroquí. Y lo que inicialmente conocí desde fuera despertó en mí un profundo cariño, interesándome por su historia, orígenes y sus gentes. Escuché con verdadera emoción aquellas conversaciones de los mayores, sus anécdotas, sus recuerdos y sus vivencias. Historias aparentemente sencillas que, con los años, uno comprende que constituyen la verdadera memoria de un pueblo.
Y recuerdo especialmente las que me contaba mi querida suegra, D.ª Ángeles Ferrándiz, una mujer excepcional donde las hubiera. Todavía puedo escucharla recordar, con aquella alegría con la que se evocan los momentos felices, las mañanas de las Dianas: «Ezequiel traía a casi toda la Banda a desayunar a casa…»
Y aquella frase tan sencilla decía muchísimo más. Hablaba de una casa abierta, de amistad, de fiesta, de hospitalidad, de compañeros, de familia. Hablaba, en definitiva, de una forma de entender Villena y de vivir el Bando Marroquí.
También permanece imborrable en mi memoria mi primera llegada a la Casa del Bando Marroquí. Yo iba vestido de «marrueco». Era el recién llegado. El canario. El que venía de fuera. Pero allí nadie consiguió que me sintiera extraño. Todo lo contrario. Me recibieron con un cariño extraordinario y consiguieron que, desde aquel primer momento, me sintiera uno más de la gran familia marroquí.
Y hay otro recuerdo que jamás olvidaré. La primera vez que tuve el honor de acompañar al pueblo de Villena hasta Las Virtudes para ir a buscar a su Morenica. Aquello me emocionó profundamente. ¿Y por qué? Primero, por contemplar aquella extraordinaria manifestación de devoción popular: una multitud inmensa, todo un pueblo recorriendo unido el camino de ida y vuelta hasta Las Virtudes para encontrarse con su Patrona. Pero hubo algo más. Algo profundamente personal que me tocó especialmente el corazón.
Al contemplar a la Morenica descubrí inmediatamente algo que la unía, en mi sentimiento, con la Patrona de mi propia tierra. Porque las dos son morenicas, y las dos llevan al Niño Jesús en su brazo derecho.
Hoy, 15 de agosto, precisamente el día de la Patrona de mi tierra, la Virgen de Candelaria, nuestra Chaxiraxi, como la llamaron mis antepasados guanches, escribo estas palabras desde Canarias con una profunda tristeza por el incendio sufrido en la sede del Bando Marroquí.
Ver las imágenes produce dolor, porque allí no han ardido solamente unas dependencias materiales. Cuando un lugar acumula tantos años de historia, de reuniones, preparativos, música, conversaciones, abrazos, fotografías, recuerdos y vivencias compartidas, sus paredes terminan convirtiéndose también en depositarias de la memoria de quienes pasaron por ellas.
Pero si algo he aprendido conociendo Villena es precisamente la extraordinaria idiosincrasia de sus gentes.
Por eso, desde Canarias, tengo el pleno convencimiento de que la solidaridad, el empeño, la voluntad y esa capacidad tan villenera de unirse cuando las circunstancias lo exigen harán que el Bando Marroquí renazca de sus cenizas, como el ave Fénix. Y volverá. Volverán sus encuentros, sus músicas, sus trajes, sus desfiles, sus abrazos y esa particular manera de vivir unas fiestas que trascienden la propia fiesta para convertirse en sentimiento de pertenencia.
Y volverán los Marruecos.
Porque aquello que comenzó allá por 1866, aquellos «arrastraos», como cariñosamente fueron conocidos los integrantes del Bando Marroquí del Riff, no puede desaparecer entre las cenizas de un incendio. Hay demasiada historia detrás. Demasiadas generaciones. Demasiados recuerdos.
Y demasiadas personas que dedicaron una parte de sus vidas a mantener viva esta extraordinaria tradición.
Por eso hoy también quiero recordar a quienes, a lo largo de tantos años, asumieron la responsabilidad de conducir al Bando:
Antonio Guillén (1866), Fernando Estevan (1894-1928), Joaquín López (1929-1935), Emilio José Manzaneque (1939-1951), Juan Hernández Camarasa (1952-1962), Francisco Menor Marco (1963-1979), José Marco Hernández (1980-1982), Ezequiel Martínez (1983-1985), Pedro Juan Molina Camús (1986-1987), José Estevan Albero (1988-1993) y Antonio Martínez Martínez (1994-1999).
Nombres que forman parte de una historia colectiva que merece ser recordada y transmitida.
Y ese mismo recuerdo debe convertirse ahora en estímulo para quienes posteriormente recogieron el testigo y para quienes hoy tienen la responsabilidad de conducir al Bando: Manuel Díaz Sánchez, Victoria Hernández Abellán, Juan Antonio Lillo, José Antonio Iniesta y su actual presidenta, Cristina Domene García.
Estoy convencido de que este doloroso acontecimiento será también un motivo para sobreponerse, reconstruir y continuar. Porque motivación no les falta, ni les faltará.
El sentimiento y el orgullo de ser y pertenecer al Bando Marroquí forman parte de una herencia transmitida de generación en generación; casi una carta de naturaleza que nace de algo mucho más profundo: ser villeneras y villeneros, amar profundamente su tierra y sentirse orgullosos de su gente.
Los edificios pueden reconstruirse, Los objetos pueden sustituirse.
Pero hay algo que ningún incendio puede consumir: la memoria, el sentimiento y la voluntad de un pueblo de mantener vivas sus tradiciones.
Y mientras exista un marrueco dispuesto a ponerse su traje, mientras vuelva a escucharse la música, mientras alguien recuerde las historias de quienes estuvieron antes y mientras las nuevas generaciones continúen sintiendo orgullo por aquello que recibieron de sus mayores, el Bando Marroquí seguirá vivo.
Hoy, desde Canarias, desde Santa Cruz de Tenerife, este canario y villenero por adopción quiere enviar a toda la familia del Bando Marroquí un abrazo inmenso y expresar mi más absoluta solidaridad.
Pero no podría terminar estas palabras sin hacer una mención muy especial, íntima y emocionada., a mi suegro, Ezequiel Martínez.
Villenero hasta la médula. Marrueco de corazón.
Un hombre profundamente unido a sus fiestas y a su Bando, que durante tantos años vivió intensamente aquello que amaba y que, por culpa del maldito Alzheimer, ya no ha podido continuar disfrutando de sus queridas fiestas como tantas veces hizo.
Quizá por eso, en un día como hoy, su recuerdo adquiere para mí todavía mayor significado.
Porque cuando Ángeles me contaba que «Ezequiel traía a casi toda la Banda a desayunar a casa», en realidad me estaba hablando de mucho más que de un desayuno.
Me estaba hablando de amistad. De compañerismo. De hospitalidad. De tradición. De familia. Me estaba hablando del Bando Marroquí.
Y estoy seguro de que ese mismo espíritu que llenaba entonces aquella casa será el que ahora ayude a levantar de nuevo la Casa de todos.
Desde Tenerife, a más de dos mil kilómetros de distancia, pero sintiéndome hoy especialmente cerca de Villena: un enorme abrazo a todos los Marruecos.
Que las cenizas de hoy sean solamente el comienzo de una nueva página de vuestra historia.
¡Viva Villena! ¡Viva la Morenica!¡ Y viva siempre el Bando Marroquí!
Facebook… Pepe Pepe Pepe

15 ago 2026

1964 BAÑO EN LA CALLE ¡QUÉ TIEMPOS!

Fina Ferríz bañando en un barreño a su hija Loli y su amiguita Mari.
Foto cedida por... Fina Ferríz Hernández.

1925/26 ALUMNOS SALESIANOS (CUADRO D. BOSCO)

1ª fila de pie… Martín Hernández (Angelica), x, x, x, Leopoldo, x, Francisco Hernández (Cantón), x, x, x, x, x.
2ª fila de pie… Francisco Sánchez García, x, Alicio Calabuig, x, Pedro Hernández Hurtado, x, Ángel Sánchez Griñán, x, x, x, x, x.
3ª fila sentados… x, x, Alfonso Hernández García, x, D. José Luis Mendez, D. Recadero de los Rios, D. Gregorio, Enrique Tarruella, x, x, Enrique Moltó.
4ª fila sentados… x, Navarro (bajonista), Ricardo Angulo, x, Francisco Navarro, Emilio Hernández (luto por su madre), Federico García, Narciso Hernández Hernández, Antonio Bañón (calera), x, x, Antonio y Félix (Ratas).
Foto cedida por... Juana Navarro Rubio y Francisco Navarro Poveda

1930 TEATRO CHAPÍ "EL HOMBRE MALO"

Años 30 - Teatro Chapí - Empresa GALIPIENZO
"EL HOMBRE MALO"
 TOTALMENTE HABLADA EN ESPAÑOL
Cedido por... Juan María Milán Orgiles - (fecha sin confimar)

1967 BAÑO EN EL PATIO Y EN BARREÑO

Daniel y Marcel García Blanqued, detrás Santiago Reig Rivelles, abuelo de Santi (Villena Cuéntame) en el patio de la calle Nueva. Baños muy normales por aquella época en casi todas las casas.
Daniel y Marcel García, actualmente residen en Paris. (2026)
En el patio de la calle Nueva.
Fotos cedidas por... Daniel y Marcel García Blanqued (Francia)

1972 ESPERANDO A LA MAHOMA EL 12 DE MAYO

La "Mahoma" es una tradición que tiene su origen en la Edad Media y está relacionada con los Gigantes y Cabezudos aragoneses y catalanes y con la utilización de un gran muñeco que representa a Sansón en algunos lugares de Hungría. Como representación de Mahoma ya se utilizó en las fiestas de moros y cristianos que se celebraron en Jaén en 1463 y se documenta también con los nombres de Aduar o Papaz en el siglo XVIII en algunas fiestas de moros y cristianos como las de Alicante o Alcoy. En Biar y Villena se documenta ya en 1838 y existió en toda la comarca del Alto Vinalopó hasta que se eliminó desgraciadamente en algunas poblaciones (Sax, Petrer, etc.) tras el Concilio Vaticano II.
En Villena y en Biar, la existencia de la Mahoma se documenta por primera vez en 1838, aunque naturalmente es anterior a ese año. Y ésto es debido a que se describen las Fiestas de Moros y Cristianos de Biar de 1838 en el "Semanario Pintoresco Español" publicado en el año siguiente con fecha 5-5-1839, en el que se alude a la traída de la Mahoma a Villena, lo que supone la existencia en Villena de una comparsa de moros encargada de traerla y, por tanto, de Fiestas de Moros y cristianos.
"Los de Biar y algunos más se esparcen indistintamente por los costados de la plaza, los de Villena se colocan a la derecha del castillo, los de Castalla ocupan la izquierda...Los vecinos de Villena y Castalla se arrojan a él, desatan los restos de MAHOMA y asidos a ellos se disputan a golpes la honra de llevarlos...Vencen los de Villena, así por su mayor número como por la protección que le dispensan los de Biar, y llenos de gozo arrastran los restos camino de su pueblo".
Pero la utilización de la efigie de Mahoma en las fiestas de moros y cristianos continúa una extendida y arraigada tradición anterior en gran parte de la Península Ibérica, porque ya se encuentra en las primeras fiestas de moros y cristianos bien conocidas, las de Jaén de 1463, que fueron descritas en la crónica del Condestable Don Miguel Lucas de Iranzo se nombra la efigie de Mahoma, llamado Mahomad, etc. Pero lo que más llama la atención para los villenenses es sin duda la existencia clara y expresa en la fiesta de Jaén de 1463 de una efigie de Mahoma, que fue llevada por los moros durante toda la representación y que al final de ésta, tras ser vencidos por los cristianos, los mismos moros la lanzaron a la fuente de la Plaza de la Magdalena de Jaén, exactamente igual que se hacía en Villena donde, hasta principios del siglo XX, los festeros lanzaban la efigie de Mahoma a la Fuente de los Burros después de la embajada del día 8 en la que los moros eran vencidos por los cristianos:
"E los moros fingieron venir con su rey de Marruecos, de su reyno, Y TRAYAN DELANTE AL SU PROFETA MAHOMAD... E con muy grandes alegrías y gritos, y con muchos trompetas y atabales, fueron con el dicho señor Condestable por toda la ciudad fasta la Madalena. Y EN LA FUENTE DELLA LANÇARON AL SU PROFETA MAHOMAD, y a su rey derramaron un cántaro de agua por somo de la cabeça, en señal de bautismo, y él y todos sus moros le besaron la mano".
Por lo tanto, la utilización de la efigie de Mahoma en las fiestas de moros y cristianos tiene una tradición de más de cinco siglos, aunque en Biar y Villena no exista constatación documental de ella hasta el año 1838, en el Semanario Pintoresco Español de fecha 5-5-1839, que describe las fiestas de Biar del año anterior.
José Fernando Domene Verdú


Fotos... Paco Domene Milán

1991 PARTIDO POPULAR

Queremos comenzar este artículo felicitando a todos nuestros vecinos con motivo de las próximas fiestas Patronales, en honor de nuestra querida Virgen de las Virtudes, y felicitarnos todos por poder hacerlo desde estas páginas de la Revista Villena, que como sabéis ha estado a punto de desaparecer, pero que siguiendo con la tradición y por más que le pese al Grupo Municipal Socialista que votó en contra de su continuidad en estas fechas, vuelve como cada año recogiendo todo aquello que es nuestro y que queremos seguir viendo y teniendo cada año.
Esta es la primera vez que el nuevo equipo que dirige el Partido Popular tiene la ocasión de ponerse en contacto con todos vosotros y queremos hacerlo ofreciéndoos una idea de lo que es y está en marcha dentro del Partido Popular desde su renovación bajo la presidencia de José M.ª Aznar.
Renovación que ha sido llevada en toda España y que la provincia de Alicante ha efectuado con mayor y mejor acierto, con la magnífica labor realizada por el elegido Presidente Provincial hace un año, Eduardo Zaplana Hernández-Soro, y todo su equipo representado en su Ejecutiva Provincial.
Como en toda la provincia, la renovación llegó a Villena, ocasionando unas reacciones ya conocidas, desagradables y nada apetecibles para nadie.
No por ello el Partido Popular de Villena ha perdido fuerza ni identidad. Al contrario, el nuevo equipo de gente joven y no tan joven, tiene una idea clara: la defensa a ultranza de nuestra ideología, del modelo de sociedad que queremos para nosotros y nuestros hilos y la concepción de un Partido centrado en la libertad y en el diálogo, donde todos los que comparten nuestra idea pueden estar. Un Partido donde «todos» somos imprescindibles, los que estamos dentro y los que están por llegar. Un Partido de brazos abiertos, con idénticas oportunidades para todos. Un Partido que como ha quedado demostrado en toda España y en la provincia de Alicante, es la única y ya real alternativa de gobierno.
En Villena no ha podido ser así, todavía antes de las elecciones y durante las mismas que ha hecho que el voto de centro-derecha se haya repartido en exceso, dando unos resultados por todos conocidos.
Pero el Partido Popular no se desencanta. Es cierto que sólo se encuentra ahora con dos concejales, pero cuenta con un equipo en su dirección y asesoramiento compenetrado y compacto, capaz de desarrollar en su totalidad la meta que nos hemos puesto: el cumplimiento de nuestro programa electoral; nuestro compromiso con la sociedad villenense que está ahí, por escrito.
Como ya dijimos el día de la toma de posesión en el Ayuntamiento, sabemos de la dificultad para llevarlo a cabo, pero no por ello vamos a desistir de conseguir todo aquello que consideramos imprescindible y vital para el resurgimiento de Villena, para volver a hacer de Villena la cabeza de Comarca en todos los sentidos, y la consecución de nuestro modelo de sociedad: moderna, justa e innovadora.
La ilusión y la esperanza siguen intactos, no vamos a ser meros espectadores de los que ostentan el gobierno del Ayuntamiento, queremos y vamos a ser parte activa de esta Corporación porque tenemos ideas, proyectos y ganas, en defensa siempre de los intereses de Villena y de la solución de sus problemas.
Hay miles de cosas que hacer en Villena, somos parte viva de ella y lo somos de su Corporación Municipal, y deseamos terminar la legislatura con la satisfacción de haber hecho todo y más de lo posible, con equivocaciones y con aciertos, pero sin abstenciones, aunque sabemos que todo nunca es suficiente para un mejor servicio a nuestra ciudad y su engrandecimiento.
Esperamos no defraudaros y poder contar con todos vosotros, nosotros os esperamos. Tenéis vuestra casa en Paseo de Chapí, n.°6, entresuelo.
Felicidades nuevamente. Un abrazo muy fuerte.
Extraído de la Revista Villena de 1991 
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