8 jul 2026

1911 ALUMNOS ESCUELA PARROQUIAL DE LA ENCINA

Alumnos de la escuela parroquial con el párroco don Ceferino Sandoval y don Pedro Más.

Las primeras actividades escolares se desarrollan en La Encina en torno a la iglesia parroquial. A falta de colegios públicos, los primeros párrocos se encargan de impartir la enseñanza elemental a los niños y niñas. A partir, pues, de la inauguración en el año 1913, el párroco D. Ceferino Sandoval inicia sus clases para los niños encinenses en la sacristía de la iglesia. Pero sería D. Ángel Muñoz quien, tras su nombramiento como nuevo recto de La Encina en 1919, impulsaría con mayor entusiasmo las actividades de la escuela parroquial. El número de alumnos que asistían a clase era, aproximadamente, de ochenta. Así mismo, se impartían clases nocturnos para los adultos, con una asistencia aproximada de treinta personas.
Entorno al año 1911. Extraído del libro Historia de la Encina y su estación, de Francisco Esteve y José Luis Esparcia, editado en 1991.

2015/1965 SOMOS DEL 65 DEL SANTA TERESA

Somos del 65
En un apartado barrio hemos crecido fuertes y felices. Hacíamos de nuestras calles un juego; de nuestros vecinos una familia; y de nuestro colegio toda una vida de estudio.
Nuestros bloques bien alineados nos resguardaban de habladurías; con orgullo nos paseábamos de arriba abajo los pisos. La gente, nuestra gente, compañeros del colegio, recoge pedazos de nuestra historia.
Porque todos recordamos la Armonía y la tienda de la bola; la caruja y Catalina la enfermera; Marañón con sus inyecciones terroríficas y al chico del estando; a Don Luis el cura y a los hermanos Esquembre en el coro.
Hemos crecido recibiendo el sol de cara y luchando porque somos un barrio de trabajadores. Con balcones que dejaban ver personas sencillas que colgaban con sus ropas alguna que otra desdicha. Pero también hemos visto puerta abiertas a la alegría, a la convivencia entre vecinos.
Compañeros de colegio y de barrio, de historias compartidas. Somos del 65 y venimos cumpliendo años. Queremos seguir compartiendo y que siempre perdure el recuerdo.
Fabiola Martínez.

1933 CASA CONCEJO VILLENA 1525

Casa situada en la calle Empedrada, 
posteriormente fue la casa del diezmo.
Foto extraída de... "Topografía Médica de Villena". Con ella ganó el extraordinario médico villenense Francisco Tarruella Rico, el premio "García Röel" de 1935 que convocaba la Academia de Medicina de Valencia. Información y foto cedida por... Eleuterio Gandía

1958 CONOCIDOS ESTUDIANTES DE VILLENA

Fernando Espasa, Polo Vidal, Padilla, Menor, José Díaz “Pimiento”, Cabo… Miguel de Lorenzo Fernández de Palencia
Cedida por… Archivo Comparsa de Estudiantes de Villena

7 jul 2026

1959 PLAZA MAYOR... DÍA DE MERCADO

Así era un la Plaza Mayor un jueves cualquiera, día de mercado con el bullicio de la gente comprando en los puestos. Posiblemente la foto esté realizada un poco antes de las fiestas de septiembre, se pueden ver unos banderines al fondo con los símbolos de los Moros y Cristianos.
Octavio Hernández García "el barbero" y en segundo plano, también en mangas de camisa "Pepe el Almanseño" que también era barbero, junto a su esposa.
Mercado en la Plaza Mayor de Villena
Distinguimos en primer plano en mangas de camisa a Octavio Hernández García, almorzando, durante un descanso de la Barbería de José María, situada donde actualmente está ubicado el bar El Rabal, que antes fue la Churrería del "Moña"
Fotos cedidas por... Fermín Octavio Hernández Martínez

1973-74 "ESCUELAS NUEVAS" CON D. FRANCISCO

Curso 1973-1974 Colegio Joaquín M.ª López "Escuelas Nuevas" con el Profesor D. Francisco Samper Espí, con él y con el libro "Mis Dictados" aprendimos todas las reglas ortográficas. El cole estaba en la calle San Bernabé n.º 5.
Primera fila (subidos a las sillas): Felipe García, Francisco Hernández, Luis Abellán, Joaquín Soler, Juan García, Fernando Ríos, Tomás García y José Pérez.
Segunda Fila (de pie): Miguel Espinosa, José Luis Gisbert, Francisco José Gosálvez, Juan Barceló, José Luis Valera, Juan Ramón Navarro, José Ramón Beneyto, Juan Antonio Blanquer, Juan Ibáñez y D. Francisco Samper.
Tercera fila (de rodillas, y no por castigo): José M.ª Abellán, Antonio Esteve, José Martín López, Francisco Vergara, Leopoldo Martínez, Juan Enrique Ugeda, Joaquín Baídez y Francisco Serrano.
Cuarta fila (sentados en el suelo): Jesús María, Juan Pajares, Pedro Hernández, José Francisco Sarrió, Juan José Ibáñez, Rafael Espinosa, José Micó, José Gandía y Juan Pedro Ortín.
Foto cedida por... Luis Abellán Navarro

1948 LA CALLE ARCO UNA DE LAS MÁS ANTIGUAS

La calle Arco, una calle estrecha, empedrada y empinada con muchas escaleras que llega hasta el Castillo, una calle siempre tapada por su hermana mayor, la calle subida a Santa Bárbara llamada en otros tiempos calle del Reloj. La calle Arco es una de las más antiguas de Villena y conserva su primitiva denominación, que hace referencia inequívoca a que en sus cercanías hubo situado un arco.
Nos llega esta fotografía del destacado político y fotógrafo belga Robert Guillón que fue Presidente del Senado de Bélgica y que al parecer en alguna visita a España realizó muchas fotografías de nuestros pueblos y ciudades dejando para la historia sus imágenes para disfrute de todos nosotros.
Foto cedida por… Miguel Ángel Pérez Soriano (fecha sin confirmar)
Información... César López Hurtado

LA RUTA DE LAS TAPAS 2026 ¿TOMAMOS ALGO?

Vuelve la ruta de tapas a Villena. Del 29 de julio al 13 de agosto, trece establecimientos ofrecerán 26 tapas inspiradas en el verano musical de la ciudad. El público elegirá la tapa favorita mediante votación popular en la APP 03400 y podrá ganar una de las trece cenas que se sortearán entre los participantes.
Villena, 7 de julio de 2026. Hay planes de verano que empiezan con un "¿tomamos algo?" y acaban recorriendo media ciudad. Después de varios años, este plan vuelve a tener nombre propio en Villena: Ruta de Tapas Vi.
Del 29 de julio al 13 de agosto, durante las noches de los miércoles y jueves, de 20:00 a 23:00 horas, trece establecimientos de Villena servirán 26 tapas creadas para esta edición, recuperando una de las iniciativas gastronómicas más esperadas de la ciudad.
La edición de este año establece un vínculo entre la gastronomía y el verano musical de Villena. Muchas de las tapas estarán inspiradas en el ambiente de Leyendas del Rock y Aupa Lumbreiras, invitando a quienes visitan los festivales a descubrir también la oferta gastronómica local y disfrutar de la ciudad más allá de los escenarios.
Como principal novedad, el público será el encargado de elegir la tapa favorita de esta edición mediante una votación en la APP 03400, accediendo al botón "Ruta de Tapas Vi". Entre todas las personas participantes se sortearán trece cenas para dos personas, una en cada establecimiento adherido. La tapa favorita y las personas ganadoras se darán a conocer el 14 de agosto.
La concejala de Comercio y Turismo, Paula García, destaca que “la Ruta de Tapas es una oportunidad para que quienes visitan Villena durante el verano descubran también nuestra gastronomía, nuestra hostelería y nuestro patrimonio. Queremos que los festivales sean también una puerta de entrada para conocer la ciudad y disfrutar de todo lo que ofrece".
Por su parte, Javier Ruescas y Juan Pedro Martínez, miembros de la junta directiva de Comercios y Servicios Vi, señalan que "la Ruta de Tapas vuelve para poner en valor el talento de nuestra hostelería y convertir las noches de verano en una invitación a recorrer la ciudad, descubrir nuevos establecimientos y disfrutar de su ambiente".
La Ruta de Tapas Vi forma parte del proyecto de promoción turística "Villena. Descubre el otro lado de la Costa Blanca", una iniciativa para reforzar el posicionamiento de Villena y de la Costa Blanca Interior como destino turístico a través de la gastronomía, el patrimonio, la cultura y las experiencias vinculadas al territorio.
En esta edición participan Cafetería El Cafetero, Natino Sushi Bar, La Plazzita, El Refugio de la Cerveza, Colosseo Bar, Capriole Caffe-Bistro, Cervecería La Caña, Gula Burger, Münich, Rodeo Diner, Restaurante Equelite Ferrero, RestaL'Ampadini y Cocina Gatzara, que ofrecerán dos tapas especialmente diseñadas para la ruta.
Durante las próximas semanas, el perfil @villenagastroyociovi irá desvelando las tapas participantes y dando a conocer los establecimientos de la ruta a través de contenidos en redes sociales, colaboraciones con creadores de contenido y diferentes acciones promocionales.
"Tapear también es Villenear" resume el espíritu de esta edición: una invitación a descubrir la ciudad a través de su gastronomía y a disfrutar de Villena, una tapa tras otra.

«SOCIEDAD Y RELIGIÓN EN VILLENA (1250-1974)» NUEVO LIBRO DE JOAQUÍN SÁNCHEZ HUESCA

«SOCIEDAD Y RELIGIÓN EN VILLENA (1250-1974)»
por Joaquín Sánchez Huesca
Una nueva publicación centrada en temas relacionados con Villena y su pasado.
De venta en la web. www.amazon.es

1958 EDITORAL REVISTA VILLENA

Lanzar a la luz pública un nuevo número de nuestra revista, ya merecidamente prestigiosa, es empresa no exenta de responsabilidad, que afrontamos gustosos con la esperanza de no perder altura y mantenernos, cuando menos, en la cota alcanzada durante las siete apariciones anteriores.
Bien sabemos que no estamos todavía en esa alta cima desde la que Nuestra Señora de las Virtudes, fulgurante luz del montañero refugio, ilumina y alienta nuestra ascensión.
Con los ojos puestos en esa cumbre, por lo demás humanamente inasequible, hacemos de nuevo un alto en el camino para saludar a los numerosos amigos y colaboradores que animan nuestro esfuerzo y a los que prometemos no cejar en el empeño de conseguir para nuestra Ciu-dad una publicación digna de sus muchos merecimientos.
Extraído de la Revista Villena de 1958

1980 LAS COSAS QUE SE HAN PERDIDO EN NUESTRA HERMOSA VILLENA



LAS COSAS QUE SE HAN PERDIDO EN NUESTRA HERMOSA VILLENA
Por... Elías Hernández "el caballista" 1980 sin confirmar.


Se perdió la Fuente el Chopo,
también la del Garrofero,
y en la Calle San Cristóbal
el paso del Calavero.
--
En el Parterre la Rana
calle el Arco el Orejón
y en la Iglesia Santiago
se perdió el altar Mayor.
--
Las fábricas de la harina
junto con las del Alcohol,
la bodega los García
y también la de Amorós.
--
La fábrica del Piñuelo
y nuestro huerto Real,
con su balsa de peseta
donde se iban a bañar.
--
Nos quedamos sin Chicharra
quitaron el lavadero,
y en la placeta del Royo
el bar Pere el Cafetero.
--
Cerró el Hotel Alicante
antes fue el Alcoyano,
y habitaciones Soler
que teníamos tan a mano.
--
Ya no hay Fuente de los Burros
ni quiosco la Paloma,
que hacían los mejores churros
que habían por esta zona.
--
La marquesina del Villenense
que tan buena sombra hacia,
donde iban los señoritos
cuando les apetecía.
--
Ya no hay cruz de San Benito
ni nuestra antigua piscina,
ni la Iglesia de las Cruces
mirándonos desde arriba.
--
Perdimos las almazaras
las basculas de Montilla,
y la posada del Bombo
que en la calle Nueva había.
--
La posada del Portón
donde estuvo el bar Alcira,
acogiendo allí a los carros
que desde lejos venían.
--
Y la posada del Sol
junto al pasaje Candel,
luego estuvo el Horno el Paso
que se ha “derribao” también.
--
Nos quedan solo recuerdos
de aquella Villena antigua,
donde el pueblo noble y llano
jamás su pasado olvida.
*** Documento cedido por... Francisco Pardo Navarro.

1991 EL CRÁTER GINER OBSERVADO DESDE VILLENA

EL CRÁTER GINER OBSERVADO DESDE VILLENA
Por Francisco Panadero López
Si la realidad humana somos los humanos y nuestras acciones, desenvolviéndose a través del espacio y del tiempo, resonando o no resonando, amplificándose en el futuro o acabando diluidas en el ostensivo clamor de la globalidad, ésta es la historia breve de una curiosa resonancia.
Para empezar, sería agradable que a algunos villeneros les «resonase» el mismo título que, con toda la intención, y animado por el reconocimiento, he decidido ponerle a este artículo; ya que hace referencia a otro: «LA LUNA OBSERVADA DESDE VILLENA. D. Enrique de Villena. D. Tomás Giner Galbis. El cráter Giner», escrito por D. Faustino Alonso Gotor en 1960, y publicado en esta misma Revista Nuestra Anual, que en los tiempos nada corrientes que vivimos anda amenazada, como tantos organismos vivos y entidades humanas colectivas, de fría extinción.
Aquellos que recuerden aquel artículo no necesitarán de la necesaria introducción que es preciso hacer para entrar en el tema. Para todos los que lleguen a escuchar el latido resonante de la curiosidad, y que posiblemente no lo leyeron, sería el momento de hacerlo, pues fue, y continúa siendo treinta y un años después, un excelente artículo.
Nos contaba D. Faustino de dos ilustres conciudadanos: uno, históricamente más conocido, en parte quizás por haber sido en un pasado más lejano, D. Enrique de Villena; el otro, coetáneo para muchos, fallecido en 1954, y prácticamente ignorado, D. Tomás Giner Galbis. Ambos relacionados con la Astronomía, pues fueron, entre otras cosas, astrónomos autodidactas; y relacionados también, ¡cómo no!, con nuestra resonante Luna.
Mucho más específicamente Tomas Giner, que desarrolló sus investigaciones astronómicas a principios de este siglo, poniendo su atención especialmente en la Luna, en coordinación con la convocatoria europea, efectuada por el astrónomo Williams Porthouse desde Inglaterra, para estudiar sistemáticamente la superficie lunar; en unos momentos en que la Astronomía de los grandes telescopios, descuidando la Luna en esa extraña indiferencia por lo cercano que a casi todos nos caracteriza, abordaba otro tipo de cuestiones astronómicas, como la existencia de las galaxias y las escalas de distancias para medir el Universo.
La llamada internacional a los astrónomos, tanto profesionales como aficionados, para atender a nuestro satélite, fue divulgada en España a través de la Sociedad Astronómica de Barcelona, de la que D. Tomás Giner fue socio cofundador en 1909. En el boletín mensual de esta sociedad publicó Giner sus contribuciones a los estudios lunares, que maravillarían posteriormente al Prof. Paluzíe por estar efectuados con un modesto anteojo de 43 mm. de abertura. Sin duda, en aquellos años de primeros de siglo, la oscuridad que sólo tolera a las estrellas no era todavía un privilegio, un verdadero regalo, como lo es hoy en día; y Giner debió de gozar de largas y bellas noches de luz estelar y lunar, mucho menos holladas por luces y acciones humanas.
Esta paciente y metódica tarea, de Giner y de otros muchos, era integrada y recogida, produciendo el lógico avance del conocimiento de nuestro satélite; y dando lugar y formando parte de una tradición cultural, que al menos alguna huella ha dejado. Así, los ingleses Wilkins, y posteriormente, Moore, efectuaron sucesivas actualizaciones de la cartografía lunar, dadas a conocer en su libro sobre la Luna. 
Dibujo del Prof. Poluzíe, enviado a Giner en 1952.
En 1945, el Prof. Antonio Paluzíe Borrell, que era entonces presidente de la Sociedad de Astronomía de España y América, y Secretario Permanente de la Sociedad Internacional Lunar, ante la escasez de nombres españoles en la Luna (sólo había unos cuantos asignados en siglos anteriores), propuso a Wilkins una lista de treinta ilustres españoles, entre los que se encontraba Giner, destacados o relacionados con la labor astronómica, para dar nombre a una serie de cráteres de gran tamaño que aún no lo tenían.
«Giner, farmacéutico de Villena y autor de un mapa de ranuras lunares» es lo que más llamó poderosamente lo atención de D. Faustino, al leer en la revista médica «Sinergia» de junio de 1960 el artículo del Prof. Paluzíe «LA LUNA. Un astro a nuestro alcance», en el que entre otras cosas, listaba todos los accidentes lunares bautizados con nombres españoles, tanto los ya existentes, como los treinta que el mismo propuso a Wilkins, y que éste evidentemente aceptó, incorporándolos a las sucesivas ediciones de su atlas lunar.
Así pues, el nombre y el recuerdo de un conciudadano reposaba sobre la memoria pétrea de un cráter lunar: «El Cráter Giner». A D. Faustino llegó ese eco del pasado; y en su espíritu amante del lugar, de la tradición y de las personas, resonó, y reenvió amplificada hacia el futuro, hoy nuestro presente, esta curiosa pero en parte ultraterrena historia; valiéndose del medio humano resonante que es esta misma revista.
La onda estaba ya amplificada y modulada, pero a mí, de niño, nadie me contó esta historia; quizás porque y pese a que el Firmamento está sobre las cabezas de todos, pocas son en la actualidad las cabezas que quieren comprimir el cuello y el tiempo para contemplarlo.
Me lo contó una de esas cabezas escasas, ya de mayor, en 1986, el año del cometa Halley. En su empeño divulgativo de la Astronomía, y con el claro objetivo de introducirla como asignatura optativa (dos horas semanales) en el I.B. de Villena, Francisco Jesús García García, catedrático de Matemáticas por aquel entonces, efectuó, en colaboración con el Instituto de Formación Profesional, una serie de actividades en torno a la Astronomía; y entre ellas, por supuesto, estaba el tema Giner.
Bien. Villena, a través de uno de sus ilustres y desconocidos eruditos, estaba representada en nuestro satélite. Podríamos decir los villeneros, gracias a ello, que teníamos nuestra pequeña parcela de luna. Sin embargo, el tema no parecía despertar excesivamente el interés de nadie; al fin y al cabo, la Luna está muy lejos, ¡y no es tierra firme! para sustentar a nuestros pies.
Yo mismo, después de la sorpresa inicial, me olvide del asunto, sin tan siquiera preguntarme, entonces, donde estaba situado tal cráter. Por otro lado, la asignatura de Astronomía, propuesta por Francisco Jesús, no acababa de recibir por parte del estudiantado la atención mínima requerida por la ley (se precisaba de un número mínimo de interesados para implantarla como nueva asignatura); y así, ni fue aceptada en el curso 1987-88, ni tampoco en 1988-89; demorándose hasta el curso 1989-90, en que Francisco Jesús se marchó destinado a Alicante.
Al faltar su mantenedor, a punto estuvo el interés naciente de los estudiantes de morir en la cuna. Lo que evito la resonancia del verdadero maestro, la sensibilidad ante las deficiencias y rigidez de nuestro sistema educativo, y la conciencia clara de lo imperdonable que habría sido no intentar atender esa demanda cultural; cultura de verdad, y refrescante, más allá de los esquemas oficiales. El exhaustivo y original esfuerzo de Vicente Belda Alpañés, cuyo enfoque inicial histórico-humanístico supuso un acierto pleno, fue incluso reconocido; y Vicente recibió el 2.º Premio, a nivel nacional, «POR UNA NUEVA EXPERIENCIA DIDÁCTICA EN EL ÁREA DE CIENCIAS».
Era tanto el trabajo que ese curso 89-90 había por hacer, que Giner hubo de seguir esperando. Fue en el curso siguiente, que este verano concluye, segundo año de Astronomía en el I.B. de Villena, cuando investigamos más a fondo la figura y obra de D. Tomás Giner. Siguiendo el camino allanado, y facilitado amablemente por D. Faustino Alonso y D. Alfonso Arenas, accedimos a documentación original. La investigación, que todavía no ha concluido, se apoya fundamentalmente en tres de las cabezas de nuestros estudiantes, de la que bien podríamos llamar la 1.ª Promoción de Astronomía en Villena.
Efectivamente, se había bautizado a un cráter con el nombre Giner: en carta de Junio de 1952, así se lo participa el prof. Paluzíe a Giner, adjuntándole un dibujo esquemático de su situación, según figuraba en la última edición del mapa de Wilkins.
El paso siguiente era localizar en la excelente cartografía actual el cráter Giner. Poco imaginaba en 1986 que me tocaría jugar el papel agorero de esta historia. Una tarde de primeros de diciembre de 1990 descubrí con estupor que el cráter Giner venía designado en la nomenclatura oficial como «Posidonius-P». Y lo mismo sucedía con los otros veintinueve nombres españoles que Paluzíe propusiera a Wilkins: todos recibían el nombre de un cráter o circo mayor, previamente existente, y una letra latina mayúscula. Ya medio convencido de que la nomenclatura oficial no contemplaba todos estos nombres, mi asombro creció de nuevo cuando, con motivo del viaje a Lérida para la adquisición de un excelente telescopio reflector de 254 mm, y expuesto el problema a nuestro proveedor, Sr. Roure (astrónomo aficionado y director de la revista «Astronomía, Astrofotografía y Astronáutica»), éste nos regala un excelente mapa lunar, editado en Suiza en 1978, en el que ¡sí viene el cráter Giner!; igual que unos cuantos de los que propusiera Paluzíe.
Era evidente que la historia no podía estar del todo clara. Puestos en contacto con el Real Observatorio de la Armada en Cádiz y con la Sociedad de Astronomía de España y América (con sede en Barcelona), nos enteramos de que, efectivamente, los treinta nombres propuestos por el Prof. Paluzíe nunca pasaron la criba de la burocracia internacional, sin que el motivo de ello esté en este momento dilucidado. La época de Wilkins, y más tarde Moore, es quizás todavía la época heroica y romántica de la nomenclatura celeste. En 1960, aún solicitaba el Prof. Paluzíe a D. Faustino la fecha de la muerte de Giner can el fin de darla a «conocer a Moore para cuando se haga otra edición del libro». Pero en 1958 y años posteriores, en el seno de la U.A.I. (Unión Astronómica Internacional) se formalizó la nomenclatura, en general celeste, en grupos especiales de trabajo creados para ello; y se hizo y se deshizo. Las revisiones efectuadas acabaron con muchos nombres, y por lo visto con todos los españoles propuestos durante esta época.
Si bien parece que Wilkins actuó por su cuenta, también es cierto que lo hizo en un momento en que había base real para ello: no en vano existió toda una laboriosa tradición astronómica, incluso en España, que aportó interesantes datos y conocimientos, antes de que las primeras sondas espaciales circundaran nuestro satélite.
Sin embargo, el hecho de que no exista ninguna norma en nomenclatura lunar que impida que un cráter del tamaño del Giner posea nombre propio; y también la circunstancia de que la tradición europea ha amparado esta nomenclatura paralela, quizás más humana, como prueba el libro de Wilkins y el mapa suizo, nos hace mantener la ilusión de que tanto el cráter «Giner», como los otros veintinueve cráteres españoles, puedan ser reivindicados ante la U.A.I. Nuestro argumento más sólido es que no despojaríamos del nombre al que el nombre nos veló: Posidonius-P volvería a ser, como fue, Giner, mientras que Posidonius continuaría siendo Posidonius.
Es también obligado decir que el título de este artículo no es un recurso retórico: efectivamente, seis estudiantes de Astronomía y el que subscribe lograron identificar, mediante el telescopio empleado a cien aumentos, el cráter «Giner». Es, pues, lícito asegurar que nuestro cráter «Giner» (para nosotros es nuestro y es Giner) ha sida observado desde Villena.
Si no llegamos a tener éxito en la reivindicación del cráter Giner, y los demás; si con el tiempo no surgiese en Villena una sociedad de Astronomía, como es lógico, con el nombre de Giner; si tampoco el proyecto de Vicente Belda «Diseño de un Paseo Planetario para Villena» (a realizar en conjunción con el Paseo Ecológico, por la antigua vía del «chicharra» hasta La Virgen), que podría recibir el nombre de Giner, se materializase; es decir, si nos fallase por completo el Cielo, que no nos falle también totalmente la Tierra, y que al menos sea Giner tenido en cuenta para dar nombre a una calle de nuestra entrañable ciudad.
Finalmente, aprovecho de paso la ocasión para animar a todos aquellos que resuenen en la onda de la Astronomía a que se pongan en contacto con nosotros. No han mejorado mucho los caminos que, veinticinco años después, conducen al instituto, pero no tiene pérdida.
Noreste lunar: entre el Mar de la Serenidad y el Lago de los Sueños está el cráter Giner. ©1978 Hallwag AG, Bern.
Extraído de la Revista Villena de 1991. 

DESFILE ECUADOR FESTERO VILLENA MARZO 2022 "LAS EMOCIONES Y LA FIESTA"

En estos 20 minutos  LAS EMOCIONES y LA FIESTA son las autenticas protagonistas del desfile especial que se realizo el 5 de Marzo 2022 en Villena.
 
Video... Fernando Quiles "Ferquiam"

1935 ERMITA "LAS CRUCES"

Ermita que se denominó históricamente de tres maneras diferentes: de Las Cruces, del Santo Sepulcro y de San Crispín.

1968 EN LA IMPRENTA DEL PASEO

Foto realizada por Alfredo Rojas en la tienda de la Imprenta del Paseo.
Dióscoro Torres y Ramón Rodes.
Foto cedida por... Dióscoro Torres

1997 PORTADA REVISTA VILLENA 1997

 Autor: Francisco Martínez Catalán

6 jul 2026

1925 BODA DE CATALINA Y SANTIAGO

Boda de los abuelos por parte materna de Santi Hernández Reig (Villena Cuéntame), el 20 de febrero de 1925. Catalina Muñoz Algarra y Santiago Reig Rivelles.
Archivo VC

1974 VISTAS DEL CASTILLO DESDE SANTIAGO

El magnífico Castillo de la Atalaya 
y la ermita de San Antón desde la Torre de Santiago. 
Foto extraída de la Revista Villena de 1990 Fecha sin confirmar

ESCUADRAS ESPECIALES 2022

 Escuadras especiales por... Josse Peluquero

2026 DÍA GRANDE DE LOS SALESIANOS 1972/1980

Sábado, 4 de julio. Día grande para una promoción salesiana, la que estuvo en el colegio desde 1972 a 1980. Si USA celebraba el día de la Independencia, este grupo de chavales hemos celebrado una jornada de convivencia extraordinaria.
Reencuentros con compañeros que vienen desde los confines de la Tierra y más allá, otros que no hemos dejado Villena. Y en esa conjugación, una explosión de alegría, de camaradería, de risas, abrazos, canciones de entonces y de ahora, brindis por los que estamos y por los que no han podido venir, y en especial por los que ya no están. Hasta una eucaristía por y para todos, creyentes y no creyentes, respetada con rigor en un ejemplo de confraternidad y de que hay esperanza en este loco mundo de que todos nos entendamos y comprendamos.
La Troyica ha sido el lugar del condumio y la fiesta posterior hasta llegar a la merienda, desalojo del local y traslado (los que hemos resistido) al Túnel, donde nos hemos mezclado con el Orgullo, el de LGTBIQ+, pero sobre todo con el nuestro, el ORGULLO de pertenecer a un grupo de gente inigualable, increíble y sobre todo irrepetible.
Gracias a los organizadores del evento por la calidad del mismo de principio a fin, con foticos incluidas en el aula del colegio con los “babis” correspondientes y, como no, con nuestra María Auxiliadora y Juanito Bosco, que a fin de cuentas, allí estuvimos durante ocho importantes años de nuestra vida y donde como podemos comprobar cada vez que nos juntamos, adquirimos unos VALORES que no se nos han olvidado, como son la AMISTAD, EL COMPAÑERISMO, LA COMPRENSIÓN Y otros muchos más que nos acompañan por el duro y arduo camino de la vida. 
Crónica: Fernando Gil      
Fotos del día para el recuerdo













MUY PRONTO LA SIGUIENTE...

VILLENA SELLO MAS BICI DE LA VUELTA 2026

Villena logra el sello Más Bici de La Vuelta, por su compromiso con la movilidad sostenible y el cicloturismo. El reconocimiento distingue las políticas municipales en materia de gobernanza, infraestructuras, deporte, turismo, servicios y educación vinculadas al uso de la bicicleta.
Villena, 3 de julio de 2026.- Villena ha sido distinguida con el sello Más Bici de La Vuelta, un reconocimiento que acredita el compromiso del municipio con la promoción de la bicicleta como medio de transporte, práctica deportiva y recurso turístico. El sello Más Bici, impulsado en 2025 dentro del programa La Vuelta es Más y desarrollado junto a expertos en movilidad ciclista, tiene como objetivo identificar y reconocer a las administraciones públicas que impulsan políticas activas y sostenidas en favor del uso de la bicicleta. Esta iniciativa busca generar un impacto positivo y dejar un legado permanente en los municipios participantes.
Tras evaluar la candidatura presentada por la Concejalía de Turismo, en colaboración con la Concejalía de Movilidad Sostenible, del Ayuntamiento de Villena, el jurado ha concedido este distintivo atendiendo a los resultados obtenidos en cinco ámbitos fundamentales: gobernanza, infraestructuras, deporte, turismo y servicios y educación.
En el apartado de gobernanza, el comité ha valorado iniciativas como la incorporación de una bicicleta eléctrica al parque móvil de la Policía Local, el apoyo técnico y la difusión de las actividades organizadas por las asociaciones locales durante la Semana Europea de la Movilidad, así como la colaboración en campañas como el reto '30 Días en Bici'.
Respecto a las infraestructuras, el reconocimiento destaca la implantación de Entornos Escolares Seguros en distintos puntos de la ciudad, una actuación orientada a favorecer desplazamientos más seguros y sostenibles para la población escolar.
En materia de servicios y educación, el jurado ha valorado positivamente la renovación de los aparcamientos para bicicletas mediante la instalación de soportes tipo "U" invertida, así como la implicación de la Policía Local en las acciones de educación vial dirigidas a la ciudadanía.
En el ámbito deportivo, el sello pone en valor el dinamismo del tejido ciclista local, integrado por cuatro clubes y una peña ciclista que contribuyen a mantener un amplio calendario de actividades, destacando el papel de la asociación Villena en Bici.
Por último, en el apartado turístico, se reconoce la apuesta del municipio por el desarrollo del cicloturismo a través de la planificación contemplada en el Plan de Turismo, que impulsa recursos como la Vía Verde del Chicharra y la Sierra de Salinas, además de la información específica sobre rutas ciclistas disponible en las oficinas de turismo y la creación de itinerarios vinculados al enoturismo.
El jurado ha subrayado que "Villena proyecta un valioso potencial en materia de cicloturismo rural, sustentado en el óptimo aprovechamiento de activos clave como la Vía Verde del Chicharra y en un buen respaldo institucional a su tejido asociativo".
Villena forma parte del grupo de 18 municipios que han obtenido este año el sello Más Bici, sumándose a las cinco grandes ciudades que fueron reconocidas en la primera edición: Barcelona, Bilbao, Madrid, Valladolid y Zaragoza.
La edil de Turismo, Paula García, ha destacado que "este reconocimiento confirma que Villena está aprovechando sus recursos para consolidarse como un destino de referencia para el cicloturismo, con las oportunidades para conjunto del sector turístico que supone". Por su parte, Francisco Iniesta, ha señalado que "el sello Más Bici es también el resultado del trabajo que viene realizando la Concejalía de Movilidad Sostenible para fomentar una movilidad más saludable y respetuosa con el medio ambiente".
Con esta distinción, el Ayuntamiento de Villena ve respaldada su estrategia de impulso a la movilidad sostenible, la promoción de hábitos de vida saludables y el desarrollo del cicloturismo como elemento de dinamización social, deportiva y económica del municipio. 

1953 VILLENA Y AZORÍN

VILLENA Y AZORÍN
Villena saluda respetuosa y emocionada «los primeros ochenta años» del maestro «Azorín», el más ilustre de los comprovincianos. En ocasión tan solemne nos complacemos en extractar algunos párrafos de su obra inmarcesible.
«Va descendiendo el tren. Villena, señoril y mundana. Castillo con una ventana que nos mira. Huertas extensas. Perfil de montañas que resaltan en la lejanía. «Superrealismo», cap. XXX. Foto Menor
«Sarrió y Azorín han ido a Villena. Esta es una ciudad vetusta, pero clara, limpia, riente. Tiene callejuelas tortuosas que reptan monte arriba; tiene viejas casas de piedra con escudos y balcones voladizos; tiene una iglesia con filigranas del Renacimiento, con una soberbia reja dorada, con una torre puntiaguda; tiene una plaza donde hay un hondo estanque de aguas diáfanas que las mujeres bajan por una ancha gradería a coger en sus cántaros; tiene un castillo que aún conserva la torre del homenaje, y en cuyos salones don Diego Pacheco, gran protector de los moriscos, vería ondular el cuerpo serpentino de las troteras. » «Antonio Azorín», cap. IX.
Extraído de la Revista Villena de 1953
Cedido por... Avelina y Natalia García
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