1989 DIALOGO CON LAS ESTRELLAS (V)

DIALOGO CON LAS ESTRELLAS (V)  
VILLENA, MI VILLENA; ayer, hoy y mañana. PABLO LAU
Confieso que la primera parte del título ha sido robada por mí a D.H. LAWRENCE, que titula una de sus novelas cortas -por cierto muy bonita- ENGLAND, MY ENGLAND. Quien haya leído por casualidad -temo que no esté traducida al castellano- su novelita, se habrá dado cuenta de que el título expresa dos sentimientos casi contradictorios: cariño y amor hacia su país, región y pueblo, y pena y vergüenza de lo que pasaba allí y de lo que él tenía que observar y sufrir; un ser humano tan sensible y cariñoso que era.
Reconozco también que la segunda parte del título -me refiero a este mensaje a las estrellas- es una mentira más grande que el castillo y más alta que la torre de Santiago: AYER, el pasado, es tan largo, indefinible e infinito (en sentido contrario al tiempo), que lo que queda del AYER no son más que vestigios vivos o muertos, materia viva o muerta, y -quizás lo más importante- los residuos que quedan consciente o inconscientemente almacenados en nuestra memoria, en este caso, en la mía. Y mi memoria es selectiva, traicionera, se alimenta hasta de sueños y de realidades de memorias ajenas a la mía, es decir: tomo por hecho, quizás, mentiras que me ha contado algún amigo o que pienso que me las ha contado. Si el AYER no existe, menos aún existe el HOY, el AHORA, pues mientras digo y escribo "AHORA" ya es PASADO, AYER, y lo no pensado y escrito -lo que queda aún en blanco en este papel, en este momento- ya pertenece al FUTURO, a MAÑANA. Está clarísimo: HOY no es HOY sino MAÑANA. Puede que sea esta la única realidad, el MAÑANA, el FUTURO, que alcanzamos segundo tras segundo; puede que sea esto la única VERDAD, esto que pienso, lo que pienso pensar, decir, escribir, hacer, confiando en mi memoria, en mi capacidad deductiva basada en experiencias tragadas, mal masticadas y a medias digeridas (heces del AYER); confiando en mi imaginación, que (en la mayoría de los casos) más vale que la llamemos fantasía. Así que siendo todo mentira, falso, poco fiable, es en la mentira del MAÑANA en lo que debo confiar. Si no, os pregunto, ¿qué me queda, a qué me agarro, donde me apoyo, de qué vivo?; debo hacer el continuo esfuerzo de tener ILUSIÓN, sin arrepentirme, sin menospreciar el AYER. AYER, HOY y MANANA forman en mi cabeza tal amasijo, que me siento incapaz de separarlos, trazar fronteras y dividir el TIEMPO que tampoco existe (yo tengo la sensación de que no existe, sabiendo que en realidad sí existe, pero mi realidad, mejor dicho, mi verdad es esta sensación mía, y de ella me fío, en ella confío).
Acabo, antes de seguir, de releer lo ya escrito, y me ha entrado en el estómago, en el esófago, en la garganta, en mis ojos de chino de mala uva, hasta en mi cerebro, tal risa, tal carcajada al enterarme de las imbecilidades que he soltado hasta ahora, que no debo seguir; tengo que darme una vuelta por el pueblo, juntarme con los gorriones y de paso vigilar un poco las obras de aceras y nuevos tubos de la corriente eléctrica para el alumbrado de las calles que están colocando justamente a dos metros de distancia de donde estoy tecleando, y averiguar también para que sirve la zanja profunda que están cavando en la Calle Mayor a lo largo de los fundamentos de SANTIAGO. (Ayer sacaron unos huesos, quizás de perros vagabundos -hace quinientos años ya había perros bohemios-, y llamaron a Pepe Soler, a ver si servían para el Museo. Los perros "hippis" de hoy ni pararon a olisquear esos huesos. Tienen buen olfato. Así que: ¡hasta luego!.
Bueno, de vuelta de mi pequeño paseo (está pasando una apisonadora sobre la tierra húmeda de la futura nueva acera justamente detrás de mis espaldas y arma un ruido que espantaría a cualquiera, pero yo, con mi capacidad de concentración y nulo autocontrol...) estoy más serenado y empeñado en hablaros de mi pueblo. Tengo hambre, pero me aguanto, no comeré hasta que termine este informe, que podéis pasar luego al sol y a la luna, y ella, mi estrella más cercana, me lo devolverá a mí. ¿Vale?.
Cuando hace unos treinta soles llegué al pueblo de los ajos, intuí que iba a tropezarme con el VINALOPO; paré la moto y me quedé. Por aquel entonces el pueblo, la ciudad, era una maravilla (quiero subrayar cien veces que no creo en una evolución, un avance, un desarrollo en sentido de mejor o peor -eso nunca se sabe, quizás dentro de unos siglos, y también entonces cada uno enjuiciará lo de hoy y ayer según la óptica que le conviene, comparándolo con su hoy de entonces; eso es humano-; yo solamente creo en la diferencia; y si nos fijamos un poco, notamos que la diferencia es bien pequeñaja); mi pueblo era una gloria: Pepe SOLER era entonces justamente tan viejo como yo ahora joven, o tan joven como yo hoy viejo, y se ganaba el pan y los muchos cafés que tomaba y toma, y el tabaco que fumaba -él también tenía sus pequeños vicios-, haciendo de contable o algo parecido. OINEG, Pepe Cortés, el genio, andaba con su cabeza calva y erguida sin necesidad de gorra (como la lleva ahora Pepe Soler) para protegerse contra una insolación, pues la Corredera estaba cubierta por hermosas coronas de árboles. Antonio Cernuda hablaba siempre de pintura -y pintaba poco porque ganaba su pan pinchando traseros de damas y señores-, ya que su suegro era un bastante buen pintor, pero aquel también pintaba poco, ganaba su pan -si mi memoria no tiene un agujero- haciendo fotografías. Miguel Flor pintaba un cuadro al año y lo terminaba justamente el día de la inauguración de la Expo colectiva de SALVATIERRA. A quien más quería yo, era a Esteban Pí -quizás porque siempre me daba pena, o porque era una gran persona-, él también hablaba mucho de pintura, sobre todo de Picasso, y también pintaba poco, porque intentaba sacar su panecillo y algún vínico -que solíamos compartir en LA ESPUELA, de donde nunca nos echaron a pesar de los escándalos vociferantes que organizaríamos- retocando a lápiz y pincelito las fotografías de bodas y bautizos y comuniones de los "RIPOLLECES". Buen amigo de vino y cigarrillo y disputa era también un tal ERNESTO, al que queríamos todos, él era nuestro capitán. Otro, Pepe Izquierdo, hablaba con mucha seguridad, pero creo que pintaba menos y peor que nadie. Para nuestras juergas vinícolas a base de caracoles y setas era él nuestro puntal, porque era y sigue siendo un buen técnico en vinos, sobre todo en tintos. Durante el paso de soles (cuando digo SOLES me refiero a la vuelta de la tierra alrededor del sol, y no a su girar sobre sí misma) se complicaba nuestra pequeña secta pictórico-vinícola-religiosa a causa de algunas chicas que interferirían individualmente en nuestra logia, cuyo Gran Maestro quería ser Manolo Santana, que pintaba más que nadie (durante el primer SOL de mi estancia, en esta mi tan querida, fui yo, sin duda alguna, el más prolífico, pues no hacía más que pintar y hacer un poquitín de manitas); él pintaba paisajes y bodegones falso estilo impresionista y -según sabe mi ombligo, que naturalmente puede equivocarse- sin ir con el caballete al campo y comiéndose la fruta antes de pintar el bodegón; su palabra favorita era y es SENSIBILIDAD; pero -y sin ponernos de acuerdo- no le admitimos jamás en nuestro grupo masónico-filosófico-pictórico altruista. En el fondo del alma de cada uno era EL BURRA nuestro GRAN MAESTRO. Había otros pintores artistas -no puedo, a causa del hambre que ya estoy pasando, hablaros de todos, como de dos hermanas muy simpáticas, hijas de un buen carpintero; había muchos más pintores que ahora, hoy y mañana (Villena, ya se sabe, desde tiempos prehistóricos ha sido cuna de artesanos y artistas, y no sólo en la plástica; no olvidemos a los músicos, ya entonces existía la importante banda municipal con su Gran Maestro CARRASCOSA -si no vuelve a equivocarse mi ombligo-, y ha crecido durante los muchos SOLES, hoy hay hasta chicas dentro de la agrupación musical municipal). De otro amigo aprendí mucho: Pepe Serrano. Entre él y yo inventamos y fabricamos a mano una pantalla de luz doble e infinita, cuyo sistema hice copiar en Monóvar en un taller chapista (aquel monovero se hizo riquísimo a causa de nuestro cerebro, pues se han instalado cientos de kilómetros de aquellas pantallas en fábricas de calzado y almacenes de fruta, fábricas de muñecas y de juguetes; puede que hasta en LAS CORTES de Madrid cuelgue alguna). Pepe Serrano es un genio inventor: fijaos en las vitrinas del nuevo museo PEPE SOLER.
Cada mes había toros, nuestro pueblo tenía hasta torero municipal (mantiene hoy el mismo buen tipo de entonces y sobrevive -no tiene ningún vicio, ni el bingo, según sabe mí ya famoso ombligo del mundillo de la muy noble y leal- ganándose medio panecillo como taxista); y ¿hoy qué?, no queda torero, ni hay toros, ni ná (¿veis cómo vamos a menos y no a más?) ; queda alguna corrida en la TELE (y ¡gracias a la TELE!, si no fuera por la Tele no veríamos ya ni fútbol, que ¬dicho entre nosotros- también irá a menos, pues los tiempos van a mejor, la riqueza por cabeza de turco, moro y cristiano ha crecido -¡eso faltaba!: que pasáramos hambre perteneciendo al M.C.-; a más irán los deportes nobles, como la carrera de caballos y el golf, que bien podrían instalarse en la PLAZA DE TOROS); no queda tampoco el lavadero público donde podía admirar los bustos de las lavanderas jóvenes y dibujar los hermosos traseros de las mayores; bueno, bromas aparte, era un lugar de comunicación entre las mujeres, pocos pececitos que nos quedan, ya que no aguantan ese olor y se van a África, donde arrestan nuestros buques de cooperativas de pescadores. Los Moros se quedan con nuestras pocas divisas destinadas a comprar coches en Alemania al cobrarnos multas tan elevadas. ¿Dónde está el avance y el progreso?. En la PLAZA DE LAS MALVAS, llena de árboles y malvas, hacía manitas vuestro mendecita (también en el cine; ¡cuántos cines había entonces!. Y ahora ¿qué?, ¿tengo razón?. Menos mal que la PLAZA ROJA (la de las exmalvas) sirve para algo: los Estudiantes pueden salir a pasear a la puerta de su casa, los niños jugar al fútbol, alguna mamá tomar el sol a base de bien; lo siento: yo haría allí un aparcamiento para coches de los conductores que van a recoger lo suyo de su buzón de correos; y limpiaría la balsa debajo del escenario y montaría un criadero de truchas, para que EL SOLI y sus amigos no tengan que ir tan lejos a celebrar la competición de pescadores o comprarse los trofeos en una pescadería; claro, deberían pagar un impuesto municipal. Me acuerdo también del antiguo antiguo mercado (no me refiero al antiguo -por ello digo dos veces ANTIGUO- que se ha arrasado, no hace aún dos soles, y donde debería organizarse un buen parking subterráneo; bueno, ya hablaremos de parking más tarde), mercado al aire libre, tan simpático con las tiendecitas en los bajos de las casas tan graciosas que le rodeaban, donde solía ir a dibujar y comprar (ojo: sin regatear, como es buena costumbre aquí); ¡qué pena!, también se va perdiendo: en el MERCADONA no te dejan regatear ni charlar un rato con la chica que te pesa la fruta, ni te dejan fumar; pero está bien organizado: tienen Parking y gratis; un defecto: como hoy se trabaja tanto -si no ¿de dónde saldría el aumento del nivel de vida?- tienen los de los coches tanta prisa que dejan los carritos de compra vacíos por allí, a lo loco, entre los coches). Y, hace veinticinco SOLES, ¡qué bonito estaba el campo sin esos chalets domingueros de hoy, tan feos y cercados y con auténtico pastor alemán!: sólo habla casas de campo, donde dormían los campesinos que nos dan de comer; se han ido a la ciudad (la mayoría de ellos), cediendo el lugar a las amas de casa que tienen ganas de limpiar dos casas, y a los amos que necesitan coche y hacen horas extras para tener coche para fin-de-semana-chalet-"Lolita", si no, no sacarían carnet de conducir ni sabrían conducir, y como el cochecito ha costado el sudor de su frente, hay que cuidarle y necesitan Garaje, Parking particular, que hay que pagar. Sí, tengo que irme lejos -en coche, pobrecito de mi alma: yo también- para pintar un paisaje sin chalet. Pero no me quejo: si hay dinero para chalet y coche, también habrá para comprarme un cuadrito a mí o a otro pintor; ¿o pasa lo contrario?: con tanta inversión no queda dinerito para Arte. ¡Yo qué sé!. (Demonios, cada vez tengo más hambre, el sol me da en la espalda, en el "DONANA" ya han comido todos los comensales y les toca ahora a la tropa -cocinero, camarero y demás- llenarse el buche con los restos; así que deben ser ya las seis de la tarde; y esta noche hay un buen concierto de piano en LA VIRGEN; "Pablito, date prisa, termina ya ese rollo de informe, si no te quedas sin comer, sin cenar y sin concierto").
Todas las cosas tienen dos caras, también una buena, positiva, ya lo creo. Fijaos, por ejemplo, en los rascacielos del pueblo de los ajos, en esos edificios altos con ascensor, que a mí estéticamente no me gustan, pero, estoy seguro, ha sido y seguirá siendo la única solución de paliar el crecimiento de Villena. Supongo que durante esos treinta SOLES de AYER se ha cuatriplicado la población, pues si hubiésemos seguido como antes (casas de dos plantas) habríamos invadido el campo, Villena sería tan grande en extensión como Alicante o Elche, y no quedaría tierra para cultivar, esa tierra que nos da las habichuelas, las coles de Bruselas y con ello las nuevas pesetas europeas (un marco igual a sesenta y cinco pesetas, cambio fijo hasta el noventa y dos y un día); si no fuera gracias a esos rascacielos no podríamos pasearnos los fines de semana por el paseo, ni patinar nuestros niños: agarraríamos todos una insolación, son los rascacielos los que dan la sombra necesaria. Quedan algunos problemitas por resolver, muy pocos y pequeños; luego propondré alguna solución, sabiendo de antemano que ni a su Marqués va a hacer caso el pueblo. Hay intereses creados, no, más bien crecidos, y en vez de intereses los llamaría necesidades.
En este momento tocan las seis en SANTIAGO, desde cuya torre suena alguna vez al día una melodía de CHAPI; acaban de surgir en mi corazoncito nacional villenero otros recuerdos entrañables: cuando oí la primera vez a PEDRO PALAO cantar en el teatro CHAPI: "Porqué por qué llorar si el cielo está sin nubes tranquila está la mar... " con ese vozarrón que él tenía y la emoción que sabía transmitir, lloré (por emoción, claro, no por tristeza); también lloré de emoción cuando al tercer SOL español mío volví justamente durante la ENTRADA desde Alemania a Villena, y pasó la banda municipal nuestra tocando una marcha mora en sol menor (soles más tarde ya no me pasaba eso de llorar, sino que durante las fiestas me emborraché; creo que porque me molestaba tener que escuchar dos o tres bandas a la vez, una algo lejos, una cerca y otra muy lejos; supongo que cometí el error de no afiliarme en ninguna comparsa; pero ¡nunca es tarde!, ¿no se dice eso?). Parece que debo elegir la tropa guerrera del amigo PEDRO MARCO, no entiende de vinos ni de cervezas, pero algo o un poco más que algo de pintura, con los SOLES que le va dando a los lápices... o la del amigo RAFA HDEZ., tan gran pintor o aprendiz de escultor, pero si su escuadrón pertenece a los cristianos... Me tira más el sur.
Y para que veáis como todo progreso -aún positivo- queda corto ya después de dos SOLES, sólo cito el ejemplo de la KAKU: cuando la estaban construyendo pensábamos todos "hay que ver, ¿para qué un bicho tan grande?", y HOY resulta que está llena hasta los topes del tejado, de gente, de libros, de cuadros, de fotos, instrumentos musicales, y otros muchos trastos, herramientas de trabajo; más, ha quedado tan pequeña que no cabe una escuela de Artes Plásticas que buena falta hace en la comarca. Hace dos días subí andando al monte a buscar mi coche (había subido con él para que le pintasen una aleta algo desplumada y me acordaba que había pasado por la CASA DEL PUEBLO), paré en el bar LA EMPEDRA a preguntar si andando todo recto llegaría a la CASA DEL PUEBLO, y los chicos del bar me miraron con extrañeza diciendo: "pero Pablo, la CASA DEL PUEBLO está abajo, aquí detrás, doblando la esquina". Claro, se referían a la Casa de la Cultura, KAKU en buen villenero; y me dio gran alegría, porque allí entran personas de todas las tendencias que llaman políticas. ¡Qué bien!.
Bueno, ya está bien de informe, de rollo, de cuentos para niños crecidos: tengo hambre y quiero ir al concierto. Voy a contaros sólo una sugerencia para MAÑANA que ya es HOY: la del tráfico, de los parkings-garajes, los transportes públicos y lo que va meollado con todo ello, que son, como antes apunté, necesidades adquiridas o, si queremos, heredadas, y no, como hay quien dice, intereses creados. En breve: cualquier peatón quiere una acera ancha o toda la calle para él; el conductor del automóvil no quiere aceras, ni le gustan los semáforos; los ciclistas quieren una vía llana y ancha para ellos, separada de acera y calle y no necesitan semáforos ni calles de una sola dirección; los niños quieren un campo de fútbol y una pista de patinaje cada cien metros. ¿Como coordinamos todo ello?. ¿Es difícil, verdad?. Pues: NO. Vosotros, estrellas, que observáis los problemas desde mayor distancia, con mayor objetividad y pensáis con más frialdad a pesar de vuestra fiebre, sabéis que es FACIL.
Todo el barrio desde SANTAMARIA hasta la PUERTA DE ALMANSA, desde la calle detrás de la KAKU hasta la Corredera: ZONA PEATONAL; coches, solo para cargar y descargar; permiso de circulación sólo para polis y cruces-rojas-ambulancias, taxis sólo para enfermos. Para los que tienen garajes particulares, para los que se casan o bautizan y para los empleados del Ayuntamiento y para los concejales tengo otro sitio preparado: LA LAGUNA SALADA cubierta por un toldo, parking gratis. Un gran camión carga-vehículos va y viene llevando los coches y trayéndolos, junto con los de dentro. Lleva a cada uno a la puerta de su casa, y si no vive en la zona peatonal, le trae el coche a la puerta de su casa para que pueda llevar al nene al cole o a la mujer a MERCADONA o a él a su fábrica. Luego vuelve a recoger el coche. Resultado: un paraíso.
Sigo: Parking con paga por horas debajo de toda la Corredera y la Calle Ancha. El dinerito para el Ayuntamiento que somos todos.
Desde el Extranjero (Yecla) con parada en Caudete (suburbio de Villena), en la plaza de toros (la zona central de recreo) en la PUERTA DE ALMANSA (entrada a la zona peatonal), parada en el POBLADO (fútbol, etc.), en la PUPPA (ligue y trinki y cenar a las tres de la madrugada), parada en Biar (l'escarabat d'or), hasta Castalla (¿por qué no?) un METRO (como en París, Londres, Hamburgo), cada cinco minutos o diez, pero bajo tierra, sino en el aire, sin quitar campo ni casas ni nada: en Villena irá por encima de la Calle Ancha y la Corredera; nos dará más sombra en verano, que los HOY aún pequeños árboles no dan, y nos protege contra esas lluvias torrenciales que últimamente abundan tanto y que ojalá abunden aún más mañana, aunque a mí personalmente me gustan más las lluvias suaves de pequeñas y esparcidas gotas de una duración de dos noches y un día. Cada uno tiene sus gustos particulares.
Quedan dos pequeños problemas: LA BASURA. Obligar bajo multa de 100.000 ECUS a todos del pueblo bajo a que tengan cubos de basuras grandes y tapados, como usan, por ejemplo, las PAULAS, en vez de permitir que tiren por allí las bolsas al lado de los árboles, que por su parte abren mis amigos los gatos y los perros.
Los del pueblo alto (no me refiero a las casas altas, sino al monte que culmina en el castillo) pueden seguir con el sistema de las bolsas, porque ellos suelen ser más limpios, ordenados y cordiales que los del pueblo bajo (se llama también CULTURA), y con dos carros de mulas se centraliza la basura directamente en un tanque-masca-triturador, parado en un lugar idóneo (por ejemplo delante del AGRICOLA).
URINARIOS PUBLICOS: ojo, sobre todo para las mujeres. Pueden montarse bajo las aceras a lo largo del gran PARKING longitudinal de la muy noble y leal.
Quedan cositas, pero ridículas: ese cartel cerca del bar ALEJANDRO colocado al lado de un árbol, que dice "PERROS NO". ¿Qué pretenden con eso? ¿que los perritos se hagan kaka en el PASEO y EL PARTERRE, donde patinan los nenes de mamá?. Si lo hacen sobre la hierba y al lado de los árboles abonan nuestra tierra y nos hacen crecer. Menos mal que no se han metido aún con los gatos. A las golondrinas, que hace treinta SOLES abundaban en Villena, han conseguido echarlas con los gases de los coches; quedan los "VIONES", el vencejo común, que es más duro de pelar, y mis amigos los gorriones que van a sobrevivir más SOLES que la humanidad entera.
Extraído de la Revista Villena de 1989

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