De nuevo nuestro amigo alicantino amante de las fiestas de Villena nos deja sus pensamientos... gracias y disfruta Juan Carlos.
Cuando quedan diez días para su inicio…
25 RAZONES POR LAS QUE ADORO LAS FIESTAS DE VILLENA
1.- Por su ritmo sincopado y vibrante, que trasciende la morosidad habitual en moros y cristianos, y elevan en todo momento la adrenalina festera al límite.
2.- Por el donaire en el desfile de la mujer villenera, a través de unos bloques en donde su ritmo es único.
3.- Por su abrumador predominio del pasodoble, que permiten que el fondo sonoro de estas fiestas tenga una expresión jubilosa.
4.- Por contemplar la llegada de La Morenica a Villena cada último domingo de agosto, que se convierte en una verdadera manifestación de alegría colectiva.
5.- Por gozar de esas Entradicas de la noche del 3 de septiembre, que ni siquiera figuran en el programa de actos, y que suponen uno de los tesoros, ocultos, multitudinarios y sin parangón, de estas fiestas.
6.- Porque para mí, la noche del 4 al 5 de septiembre, es revivir siendo adulto adentrado a la vejez, la magia de la Noche de Reyes. La espera nerviosa para disfrutar del mejor día del año.
7.- Porque, como dijera con sabiduría Alfredo Rojas “Estamos a 5 y es por la mañana”. Esa hora y pico en que, a partir de las 10’00, con las calles recién regadas, las bandas de música se adentran, nerviosas con su cargamento de alegría, por las calles de Villena, en la recogida de las madrinas de las diferentes comparsas. Otro inigualable rito fuera de programa.
8.- Por disfrutar de un acto tan elegante y emocionante, como es la Fiesta del Pasodoble.
9.- Por como el doble sonar de un bombo y la salida de una banda -la Municipal de Villena-, brinda uno de los instantes más emocionantes que se pueda vivir en fiesta alguna.
10.- Porque son tantos los amigos que atesoro en Villena, que me siento más a gusto allí que en mi propia ciudad y mi propia casa.
11.- Porque los bloques son una genialidad como modo de desfile y organización festera, con rotunda expresión en estas fiestas de septiembre.
12.- Porque los Cabos de Villena, simple y llanamente, no tienen parangón en ninguna otra celebración. Verlos evolucionar por sus calles con su chulería y torería a cuestas es, sencillamente, un placer de dioses. Y, un apunte, las arrancás villeneras, no se recomiendan a los festeros con tensión alta.
13.- A aquellos a los que les moleste la denominada “contaminación acústica”, que no disfruten de estas fiestas. Para los demás, escuchar dos o tres bandas al mismo tiempo en todo momento resulta algo sencillamente sobrenatural, dentro de un continuum festero único. Y es que en Villena, los pasodobles no suenan. Literalmente, estallan.
14.- Porque en Villena, incluso en el bloque más exigente, no importa romper la fila para dar un saludo, sonreír o abrazar a un amigo con el que te encuentras tras largo tiempo. La complicidad y las relaciones humanas son esenciales en estas fiestas.
15.- Porque cerrar al tráfico durante una semana el enorme itinerario de los desfiles (kilómetro y medio) para que el villenero haga suyas las calles, es un elemento fundamental para la convivencia festera y ciudadana.
16.- Por lo refrescantes que resultan las Dianas del 6, 7 y 8 de septiembre.
17.- Porque la noche del 6 al 7 de septiembre, para mi La gran noche de Villena, miles de personas no dormimos tras la Cabalgata, disfrutando a continuación con la Sangerbata, hasta empalmar con la Diana, en la que cientos de personas llenan la Corredera. Eso no se ve en ninguna fiesta de España.
18.- Porque La Conversión de Villena, la tarde del 8 de septiembre, es una cita magnífica en la Iglesia de Santiago, con un fondo musical de Gaspar Ángel Tortosa, inspirado por el cielo (Se recomienda pillar sitio una hora antes).
19.- Porque la Procesión a La Morenica “El paseo de la Virgen”, puede que sea la más multitudinaria -y menos conocida- de la Comunidad Valenciana. No he visto más respeto de una ciudad a su Patrona, que el discurrir de su imagen por las calles de Villena, la tarde/noche del 8 de septiembre.
20.- Porque el fasto, la riqueza, la creatividad y la suntuosidad de las escuadras especiales -estrenos absolutos en las calles-, proporcionan una dimensión suplementaria de los desfiles villeneros, y son la punta de lanza de esa necesaria ‘Marca Villena’, que debería unir a todos los profesionales de la materia.
21.- Porque siendo una fiesta monumental, a todos los niveles, destaca por su extrema sencillez. Es la grandeza de lo que se presenta como humilde.
22.- Porque pese a las polémicas, las tribunas en el itinerario oficial han logrado lanzar a la calle a una juventud enfervorecida, que vitorea a los festeros hasta que finaliza la Cabalgata, sobre las cinco de la madrugada.
23.- Porque es tal la intensidad de estas fiestas, que todas las comparsas realizan un par de semanas después sus comidas de fin de celebraciones, con tal categoría que parecen las fechas centrales de cualquier población mediana.
24.- Porque son tan intensos esos cinco días centrales en Villena, que llegas a olvidarte del mundo, y sentir, sencillamente, que lo que estás viviendo es la realidad de la vida diaria; un feliz espejismo que, cuando se rompe el día 10, resulta traumático.
… Podría señalar otras veinticinco razones más, pero, en definitiva…
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