Villena en las crónicas del Canciller Ayala (siglo XIV)
Manuel Simón Martínez
El Canciller Pedro López de Ayala, testigo de excepción por su presencia en la corte y por participar en muchos de los hechos que narra, es uno de los mejores cronistas de la España medieval y debe gran parte de su fama a la redacción de las Crónicas de los reyes de Castilla Pedro I (1350-1369), Enrique II (1369-1379), Juan 1 (1379-1390) y Enrique III (1390-1406).
Nació en 1332 en Quejana, lugar del señorío de Ayala, en el noroeste de la provincia de Álava, en una familia cuyos orígenes parecen remontarse a los años finales del siglo XI, aunque sus miembros comienzan a ser conocidos por obra y méritos de Pedro López de Ayala, abuelo del Canciller.
Según el libro Generaciones y Semblanzas de su sobrino Pérez de Guzmán, «...fue de muy dulce condición e de buena conversación e de grant conciencia e que temía mucho a Dios. Amó muchos la ciencia, diose mucho a los libros e estonias, tanto que como quier que el fuese asaz cavallero e de grant discrición con la platica del mundo, pero naturalmente fue muy inclinado a las ciencias, e con esto grant parte del tiempo ocupava en ler e estudiar, non obras de derecho sinon filosofía e estarías».
Abandonado la clerecía entra en 1350 en la corte de Pedro I «El cruel» de Castilla, es nombrado capitán de la Armada y alguacil mayor de Toledo. En 1366 junto a su padre se pasa al servicio del hermanastro del rey Enrique de Trastámara (años atrás ya se habían sublevado contra varias disposiciones del Pedro I), y es nombrado alférez de la Orden de la Banda, interviniendo en la batalla de Nájera, siendo hecho prisionero por los ingleses.
Tras el ascenso de Enrique de Trastámara al trono de Castilla (Enrique II de Castilla) después del asesinato de Pedro I en el castillo de Montiel, es nombrado alcalde mayor de Vitoria y merino de Álava. Fue embajador en la corte aragonesa, ante la corte del rey de Francia, ante el Duque de Lancaster (pretendiente a la corona de Castilla por estar casado con una hija de Pedro I) y ante el Papa de Aviñón, entre 1376 y 1397.
Merino mayor de Guipúzcoa en 1379, es señor de Salvatierra de Álava en 1382, interviniendo en la batalla de Aljubarrote contra los portugeses en 1385 (donde murieron la flor y nata de la nobleza de Castilla y León, entre ellos Pedro de Aragón, marqués de Villena) y siendo hecho prisionero, escribiendo en su cautiverio su obra poética El rimado de Palacio y El libro de la caza de las Aves. (Los portugueses lo tuvieron encerrado en una jaula de hierro.)
Forma parte del Consejo de Regencia del rey Enrique III «El doliente» de Castilla en 1391 y nombrado Canciller mayor de Castilla en 1398, falleciendo en Calahorra (La Rioja) en 1407.
Caballero, poeta, cortesano, diplomático, debe su fama a la redacción de las Crónicas de los reyes de Castilla hasta el año 1396, donde usa y reproduce documentos originales a los que tuvo acceso, y en ellas se refleja el turbulento reinado de Pedro I «El cruel» o «El justiciero», el levantamiento nobiliar de su hermanastro Enrique, conde de Trastámara, su victoria y entrenamiento, el reinado de su hijo Juan I (y de doña Juana Manuel, señora de Villena) y la derrota ante su pretensión al trono de Portugal (batalla de Aljubarrota), los problemas en la regencia de Enrique III (lo que le costó el marquesado de Villena al conde de Denia Alfonso I de Aragón) y el llamado Cisma de Occidente de la iglesia católica.
Obra magna de la historia, se deja ver su preferencia y parcialidad por los Trastámara, así como varios errores en la cronología y de personajes, que, conociendo estos datos correctos, no empequeñece su «hermoso y alto estilo» según Fernán Pérez de Guzmán.
Veamos las referencias a Villena, según el estilo del Canciller, en reinados, años y capítulos.
El príncipe don Pedro (futuro Pedro I de Castilla), charla con sus monteros y ojeadores. Libro de la Montería del rey de Castilla Alfonso XI.
REINADO DE PEDRO
AÑO 1350
Capítulo 1
Estando el rey Alfonso XI sitiando Gibraltar, sus caballeros le pidieron que levantara el asedio por motivo de la peste negra..., «e por don Juan Núñez de Lara, señor de Vizcaya, e don Ferrando, señor de Villena, fijo de don Juan e nieto del infante don Manuel».
Capítulo III
Una vez fallecido el rey por contagio de la peste, D. Fernando Manuel «e otros señores e maestres e ricos ornes, e caballeros que entonces estaban en el real, tomaron el cuerpo del rey, e fueron con él para Sevilla, pasando por Medina Sidonia».
Capítulo V
Los nobles del reino llevaron el cuerpo del rey Alfonso XI a Sevilla, posteriormente pararon en Medina Sidonia, que era una ciudad propiedad de su amante Leonor de Guzmán (madre de Enrique, conde de la Trástamara), entre ellos el señor de Villena, del que dice que... «don Ferrando, señor de Villena, sobrino de Juan Núñez (señor de Vizcaya), fijo de su hermana doña Blanca».
Capítulo VI
El nuevo rey Pedro I da el adelantamiento del reino de Murcia a D. Fernando Manuel, pero falleció a los pocos días:
«finó el dicho don Ferrando» y entregó el rey el Adelantamiento a D. Martín Gil, hijo de Juan Alfonso de Alburquerque, su valido.
Capítulo XI
A pesar de decir que D. Fernando Manuel había fallecido, López de Ayala dice que entre los fronteros (tropas de vanguardia en la frontera) contra los moros granadinos, con los cuales hizo después treguas, estaba en Castro del Río a don Ferrando, señor de Villena con los caballeros de Córdoba
Capítulo XII
El conde Enrique de Trastámara, hermanastro del rey, se casa por consejo de su madre Leonor de Guzmán con doña Juana Manuel, hija de D. Juan Manuel, aunque su hermano Fernando trataba de casarla con el rey D. Pedro o con el infante D. Fernando de Aragón, primo del rey.
Capítulo XIV
Este año murió en su tierra D. Fernando Manuel, dejando una hija que tuvo con su mujer doña Juana, que decían Despina, hija del infante de Aragón D. Ramón Berenguer, de nombre Blanca, la cual fue traída por mandato del rey Pedro I a Sevilla, falleciendo allí, según diremos más adelante, dice el canciller, y que sus tierras pasan al rey D. Pedro ... «e agora se llama el Marquesado, ca non dexara ningún otro heredero la dicha doña Blanca».
AÑO 1351
Capítulo X
Explica López de Ayala como murió D. Nuño de Lara, señor de Vizcaya y que Doña Blanca, su hermana, se había casado con Don Juan Manuel, hijo del infante D. Manuel, por lo que el señorío de Vizcaya, perteneciente al linaje de los Lara y de La Cerda entroncaba con los Manuel, señores de Villena. (Los señores e incluso los reyes debían jurar los fueros bajo el roble de Guernica, pero los vizcaínos, no los vascos en general, con esto eran fieles al reino de Castilla, haciendo notar que las tierras de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa junto a la Rioja se separaron del reino de Navarra donde pertenecían, para pasar el reino de Castilla en los siglos XII y XIII, aunque los «nacionalistas», vascos se empeñen en engañar, negar y manipular la Historia).
Capítulo XVI
Por disensiones en las Cortes de Castilla, sobre le preeminencia entre las ciudades de Toledo y Burgos, recuerda López de Ayala que D. Juan Manuel en las cortes de Alcalá de Henares defendió a Toledo diciendo que fue y es cabeza de España
AÑO 1355
Capítulo V
Trata del combate de Colmenar de Ávila en el Puerto del Pico y dice que allí murió en el bando del conde Enrique de Trastámara «Fernand Sánchez Manuel, fijo de Sancho Manuel el mozo, que era fijo de D. Juan Manuel»,
AÑO 1356
Capítulo I
La reina María de Portugal, madre del rey Pedro I se refugió en el alcázar del castillo de Toro, en Zamora, «e con ella la condesa doña Juana de Villena, mujer del conde don Enrique».
Capítulo II
El rey Pedro I conquista el alcázar y pone en prisión a doña Juana Manuel, permitiendo a su madre que se exilie en el reino de Portugal.
AÑO 1357
Capítulo VI
El Cardenal Guillen, legado del Papa puso treguas entre los reyes de Castilla y Aragón (la guerra de los «Dos Pedros» entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón, que se enmarca en la guerra nobiliar de Castilla y entra en el conflicto europeo de la guerra de los Cien Años y que trajo serias dificultades y ruina para el Reino de Valencia) por un año el día 8 de mayo, dejando el rey Pedro I en Tarazona a Íñigo López de Orozco, Mayordomo mayor de doña Blanca de Villena, entre otros por dicho motivo.
Capítulo. VII
Pedro Carrillo, miembro del bando Trastámara consigue llevar a doña Juana Manuel al reino de Aragón junto a su esposo el conde D. Enrique.
AÑO 1359
Capítulo V
Se reproduce en estas páginas el tratado de Torrellas del 8 de agosto de 1304 sobre la partición del reino de Murcia y la incorporación de Villena, Alicante, Elche, Orihuela, etc.: «que Guardamar, e Alicante, e Elche con su puerto de mar, e Elda, e Novelda, e Orihuela con todos sus términos segund que ataja el agua de Segura el regno de Valencia, fasta el mas soberano cabo del término de Villena, fincasen el rey de Aragón, quanto al señorío, pero quanto a la propiedad fincasen de don Juan Manuel . Y más tarde el tratado de Huerta del 26 de febrero de 1305 y que en la ciudad de Elche, representantes de Castilla y Aragón declararon la partición de esta manera: Que del soberano logar del término de Villena do parte termino con Almansa, e del susano lugar del término de Jumilla do parte término con Letur, e con Tovarra, e con Hellín, e con Cieza, que todos estos logares que son dentro en estos términos, fasta la tierra de Aragón, fincasen del dicho rey de Aragón, salvo Yecla, que fuese de don Juan Manuel con juredicción del rey de Castilla»
En la guerra de los Dos Pedros, el rey de Castilla reclamaba a la corona de Aragón las tierras conquistadas y anexionadas por Jaime II al Reino de Valencia en 1296.
AÑO 1360
Capítulo XXIII
Dice el canciller: «e este año morió en Sevilla doña Blanca de Villena, fija de Ferrando señor de Villena e de doña Juana Despina, e fincó toda su tierra en el rey, que decían la tierra de don Juan, e agora es llamada el marquesado».
AÑO 1363
Capítulo V
El rey Pedro IV de Aragón llegó a Valencia el 21 de mayo y estaba como capitán «el conde de Denia que decían don Alfonso, fijo del infante del Pedro, e nieto del rey don Jaymes de Aragón, que fue después marqués de Villena en Castilla
Capítulo VII
El rey Pedro IV de Aragón manda matar en el Reino de Valencia a su hermanastro el infante D. Fernando, así como a Luis Manuel, hijo de Sancho Manuel y nieto de D. Juan Manuel.
AÑO 1364
Capítulo VII
A finales de año y después que el rey de Aragón se enfrentase a las tropas del rey de Castilla de dos mil jinetes y algunos caballeros en Orihuela, «e ese día puso el rey de Aragón su Real campamento may cerca del pinar de Villena; «e Martín López de Córdoba, e los jinetes llegarían a ellos; pero no los fallaron mal reglados como el primer día, ca los fallaron en mejor ordenanza, e non los pudieron empescer. E dende tornase Martín López para el rey de Castilla, e el rey de Aragón tórnose para Valencia, e dende para el regno de Aragón».
AÑO 1366
Capítulo VII
En la primavera de 1366 el conde Enrique de Trastámara se coronó rey de Castilla en la ciudad de Burgos «e dio a don Alfonso, conde de Denia del regno de Aragón, que venia con el, la tierra que fuera de don Juan, fijo del infante don Manuel, magüer pertenescía a la reyna doña Juana, su mujer del dicho rey don Enrique, que era fija legitima del dicho don Manuel, e mandó que le llamasen marques de Villena».
Capítulo XVIII
Don Alfonso de Aragón, marqués de Villena fue con el conde Enrique de Trastámara autoproclamado rey de Castilla, al cerco que por dos meses tuvieron a D. Fernando de Castro en la ciudad de Lugo, seguidor del rey Pedro I.
AÑO 1367
Capítulo I
A comienzos de año D. Alfonso de Aragón, marqués de Villena, rinde honores y pleitesías en la villa de Santa Cruz de Campezo, en los acuerdos entre el rey Carlos II de Navarra y el conde D. Enrique de Trastámara.
Enrique II de Castilla y su hijo Juan en una tabla atribuida al pintor Serra. El reinado de Enrique II, el primer rey del linaje Trastámara, estuvo jalonado de dificultades y de roces con sus vecinos peninsulares, dificultades que el nuevo monarca supo superar y vencer.
Capítulo III
El marqués de Villena y sus tropas se encuentran en la aldea de Añostro, en el condado de Treviño en tierras de Álava con el conde D. Enrique.
Capítulo VII
El marqués de Villena, junto a otros caballeros entablan una escaramuza contra tropas inglesas y gasconas al servicio del rey Pedro I en la aldea de Ariniz en tierras de Álava.
Capítulo. XII
El marqués de Villena cae prisionero del rey Pedro I, tras perder las tropas de Enrique de Trastámara la batalla de Nájera en tierras de La Rioja.
REINADO DE ENRIQUE II
AÑO 1378
Capítulo I
Tras la paz con Portugal, casó D. Pedro de Aragón, hijo de Alfonso, marqués de Villena, con doña Juana, hija del rey D. Enrique II (desde 1369 tras asesinar en Montiel a su hermanastro Pedro I, con la ayuda del jefe mercenario de las Compañías Blancas europeas Beltrán Du Guesclin, quien dijo aquello de «ni quito, ni pongo rey, pero ayudo a mi señor».
Capítulo V
D. Alfonso de Aragón, marqués de Villena, acompaña a las tropas de Castilla al mando del príncipe Don Juan, que van a enfrentarse este año al rey de Navarra, saqueando y destruyendo la comarca circundante de Pamplona y capturando el mes de noviembre la villa de Viana.
Tipos representativos del siglo XIV: el artesano y la mujer del pueblo, en un artesonado de la colección Myron C. Taylor, de Nueva York.
REINADO DE JUAN I
AÑO 1382
Capítulo 1
A principios de año, estando el rey Juan I de Castilla en el castillo de Zamora, hizo Condestable de Castilla a D. Alfonso, marqués de Villena.
AÑO 1385
Capítulo XV
El día 14 de agosto se produce la derrota de las tropas castellanas de Juan I en la batalla de Aljubarrota, frente a las tropas de Juan I de Portugal y entre los muertos de la nobleza se encontraba «don Pedro, fijo del marqués de Villena, visnieto legitimo del rey don Jaymes de Aragón». D. Pedro era legitimo marqués de Villena por cesión de su padre Alfonso de Aragón y padre, aunque no llegó a conocerlo, de D. Enrique de Villena, gran figura de la literatura castellana y valenciana.
AÑO 1390
Capítulo XII
El rey Juan 1 declara en las Cortes de Guadalajara que todos los pleitos de los señoríos se librasen ante los alcaldes ordinarios de la villa o lugar que era de donadío de señor o caballero, hasta que den sentencia y si la parte se siente agraviada, se apele al señor de tal villa o lugar, y si el señor no hace derecho y le agraviase que entonces pueda apelar al rey. Todo esto se debió a que el marqués de Villena después que el señorío del marquesado ovo el dicho marqués, non consentía que ninguna apelación de su tierra fuese al rey, nin a la su audiencia, nin consentía que carta del rey fuese en su tierra cumplida
Sello de plomo perteneciente al rey Enrique III
REINADO DE ENRIQUE III
AÑO 1390
Capítulo I
Manda el marqués de Villena al consejo de Regencia de Castilla sus mensajeros para que le guarden todos los donadíos e gracias e mercedes y que le confirmen el oficio de Condestable de Castilla y el Consejo lo confirmó, pero el marqués no fue a jurar al rey Enrique III.
AÑO 1391
Capítulo I
El consejo de Regencia aprueba que el marqués de Villena sea consejero pero que no rija salvo estando en el estrado del rey. (Nadie tenía intención de seguir las instrucciones para la regencia del reino dadas en el testamento de Juan I).
Capítulo XXI
El conde D. Pedro demanda el título de Condestable de Castilla, pagado por 60.000 maravedíes, al Consejo de Regencia, siempre que el marqués de Villena, que lo poseía, no retornara a la Corte. Se le mandaron cartas por medio de Alfonso Yáñez Fajardo, Adelantado de Murcia, diciéndole que el rey estaba en Segovia, y sin excusa se presente a rendir pleitesía, negándose pues tenía otros planes para la regencia en convinencia con el arzobispo de Toledo.
Capítulo XXIX
La reina de Navarra, hermana del difunto rey de Castilla Juan I, en las cortes de Burgos pide se cumpla el testamento y que el marqués de Villena y otros cinco nobles actúen como tutor del rey, según se ordena.
AÑO 1394
Capítulo V
El marqués de Villena no firma las treguas con el reino de Portugal porque cuando «fueron tratadas e firmadas non le pusieron a él en el consejo, nin se lo ficieron saber».
Capítulo XV
Estando el rey Enrique III, en el mes de mayo en la población de Illescas, se presentó Alfonso de Aragón, marqués de Villena, con cien lanzas de caballeros e escuderos del regno de Valencia» y el rey le guardaría su honra, y oficio, y le devolvería el título de Condestable de Castilla si le acompañaba a la guerra contra el duque de Benavente, cosa que no hizo el marqués porque dijo que sus tropas sólo eran de acompañamiento y honores y no estaban preparadas ni guarnecidas para combatir, volviendo hacia Valencia.
Capítulo XXII
Más tarde el marqués de Villena dio su poder para jurar las treguas que se habían firmado con Portugal y el rey Enrique III de Castilla envió a un escribano al rey Juan I de Portugal, negándose éste a recibir el juramento por ser el término ya pasado y por tanto las treguas quebrantadas.
La anarquía e intrigas alcanzaron un nivel elevado en Castilla durante la minoría del rey Enrique III, que se solucionaron cuando éste accedió a su gobierno personal en 1394, favoreciendo a la nobleza segundona y debilitando el poder de las cortes, desposeyendo finalmente a Alfonso de Aragón del marquesado de Villena.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
- Pedro López de Ayala, Crónicas. Planeta, S.A. Barcelona, 1991.
- N. Salvado. «Literatura Medieval Castellana», Hª de España. Grupo 16. Vol. 10, Madrid, 1995.
- J.L. Martín, Crónicas del Canciller Ayala. Clásicos Universales Planeta. Barcelona, 1991.
- Historia de España. Salvat Editores, Vol, 7. Barcelona, 1989.
Extraído de la Revista Villena de 1998





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