PEPICA LA PLATERA

Pepica la Platera - TIPOS POPULARES
Pepica era, en realidad un varón, alto y delgado, sexualmente invertido a juzgar por su habla afectada, sus ademanes y otras inconfundibles trazas. Se decía de él que había sido vendedor de joyas y objetos de oro y plata. Marín, en los versos que a él se refieren, lo tacha de orfebre de manos delicadas; pero ya se sabe que los poetas no son proclives a poner cuidado en rigores biográficos y documentales.
Pepica fue popular en las calles villenenses, donde ejerció la mendicidad, durante la década de los veinte del pasado siglo y primero de la de los treinta; y su porte, su actitud, conducían a que los muchachos se bur­laran de él y le hicieran objeto de sus chanzas crueles y sus provocaciones. A tal punto llegaban éstas que un semanario local, «Patria Chica», en su nú­mero 51 de junio de 1930, llamaba la atención de las autoridades sobre el espectáculo callejero a que daba lugar este continuo acoso, al que aquel desgraciado respondía con insultos o huyendo. Tal vez fuera el mismo Marín quien se lamentara en la prensa local de estas crueldades o bien ins­pirara a alguien para que lo hiciera, porque el po­ema que se inserta a continuación y dedica a es­te curioso personaje, constituye igualmente una protesta por la persecución de que era objeto.
No se sabe ahora de dónde vino y cuando abandonó nuestra ciudad. Otro ser desdichado cuya vida y desventuras ignoramos. De él sola­mente queda el triste relato de sus desventuras que Marín nos transmite.

PEPICA LA PLATERA-iPepica la platera!, ¡Pepica la platera!-...
-iPor ahí va! iPor ahí va!­
Y la infantil caterva, alegre y bullanguera,
atropelladamente va de aquí para allá...
De joven, fue un orfebre. Sus manos delicadas,
con metales preciosos aprendieron a hacer
sortijas y arracadas,
que orgullosas lucieron las mujeres de ayer;
pero hoy, aquel artífice, es ya un árbol caído:
si allá en sus años mozos con decisión luchó
contra la suerte adversa, al fin cayó vencido
y al cabo se entregó.
Y hoy es un desdichado
que va de un lado a otro, sin que hagan caso de él,
andrajoso y mugriento; y arrastrando el pesado
fardo de su destino, cada vez más cruel.
Sin padres, sin afectos, sin hogar, sin abrigo;
no pide; pero toma aquello que le dan.
¡Es un pobre mendigo
que ni a pedir se atreve un pedazo de pan!...
Este despojo humano
vive, si eso es vivir;
dentro de un agujero, lo mismo que un gusano,
de donde el pobre, apenas si se atreve a salir.
Porque sabe que al verle
los chicos por la calle, con la saña cruel
de la inconsciencia, todos serán a escarnecerle,
y han de arrojarle piedras y han de hacer mofa de él...
Pepica la platera, le llaman en son de risa
la chusma, que no ignora, que en su hogar, sin hogar,
él se lava, se cose, se remienda y se guisa
el menguado condumio de su exiguo yantar.
Los años y las penas, han ido poco a poco
minando su razón;
y por más que, realmente, no es un loco;
por loco le toma la opinión...
A mí me causa pena, una profunda pena
ver a ese desdichado, correr como un lebrel,
por todas las plazuelas y calles de Villena,
huyendo de los chicos que hacen escarnio de él.
Y me pregunto airado:
-Qué hace esa policía? ...¿qué hace la autoridad?...
-¿No pueden entre todos evitar que al cuitado
le acosen los muchachos por toda la ciudad?
Ese es un espectáculo bochornoso e impropio
de un pueblo digno y culto. Lo que sucede aquí,
solo es digno y es propio
de un zoco marroquí.
«Patria Chica», nú­mero 51 de junio de 1930Texto extraído del libro... De Villena y los villeneros. 2002
Alfredo Rojas y Vicente Prats.

No hay comentarios:

..... CONTINUAR... PASAR PÁGINA Pinchar en... (entradas antiguas)
Esta Web no se hace responsable de las opiniones de sus lectores. Todo el contenido es público. Usted puede copiar y distribuir o comunicar públicamente esta obra siempre y cuando se indique la procedencia del contenido. No puede utilizar esta obra para fines comerciales o generar una nueva a partir de esta..
Web: www.villenacuentame.com
E-Mail:
villenacuentame@gmail.com