1984 LA HOJA VERDE... EL LIBRO ROJO DE LA FLORA Y FAUNA DE VILLENA

LA HOJA VERDE
Cuando en el número de esta revista apareció la sección de "la HOJA VERDE", pretendimos dar a conocer el contenido de una palabreja que no hace mucho se puso de moda, "ecología". Hoy todo el mundo es ecologista, pero pocos conocen, pocos trabajan en la causa común que debiera unirnos a todos los seres humanos en la parte que nos toca dentro de la ecología. Cuando matamos por placer, talamos indiscriminadamente, vertimos agua sucia sin medida, demolemos una montaña para construir carreteras, en resumen, cuando el hombre se inmiscuye en el ciclo natural de los acontecimientos sin ningún pudor ni previsión, no puede ir, acto seguido con la conciencia limpia a admirar la belleza de un águila imperial, pongo por caso, en un programa de televisión muy conocido... pues con el hacha, o la escopeta, influye en su extinción.
La ecología no es solo protección de la Naturaleza, que para ello ya existe un Instituto Nacional (no muy eficiente por cierto) sino que pretende ir más allá, a la concienciación, al cambio de una mentalidad obsesiva en el consumo y el desgaste sin tope de los recursos naturales. Aquí, es pues, en donde día a día un grupo reducido de gente viene trabajando, tanto en la información, en la denuncia de hechos deplorables, o en como poder paliar actuales desastres ecológicos con soluciones "de ir por casa".
Intentamos desde "LA HOJA VERDE" dar salida a cuantos artículos, noticias o trabajos se pongan en nuestras manos, para lo cual ofrecemos desde aquí nuestra colaboración a todo amante de la naturaleza que quiera dar a conocer su opinión o su labor en pro de la ecología.
Así presentamos un artículo realizado por el equipo "ONONIDO ROSMARINETEA" que durante tanto tiempo vienen trabajando por la Naturaleza.
"HOJA VERDE"

El Libro Rojo de la Flora y Fauna de Villena
(Lista de especies raras, escasas o en peligro de desaparece, del Término Municipal de Villena)
En los últimos años, y siempre motivado por la sequía progresiva que venimos padeciendo, se ha producido una disminución en el número de vegetales y vertebrados que pueblan nuestras tierras. Pero es curioso (Refiriéndonos exclusivamente a los vertebrados) el hecho de que esta disminución ha sido solamente en número de individuos y no en el de especies, que incluso han llegado a aumentar al producirse un continuo desplazamiento de muchas de ellas en la búsqueda de lugares en los que les sea posible su supervivencia. Nuestros campos con sus cultivos y más aún sus balsones de riego han obrado este milagro.
Pero hay un cierto número de especies, tanto vegetales como animales, que por diversos motivos son escasas o raras y cualquier cambio o alteración pueden hacer que desaparezcan de nuestro término. Hay otras que solamente están presentes en él, siendo raras o nulas en los alrededores, por lo que también son dignas de incluirlas en la Lista Roja.
En nuestro Término Municipal tenemos presentes, además de una interesante y amplia flora autóctona, 6 especies de anfibios, 13 de reptiles, 110 aproximadamente de aves y 22 de mamíferos, números que hacen suponer una fauna rica y que hay que conservar a toda costa, valiéndonos de todos los medios a nuestro alcance.
Comenzando por los anfibios y ya solamente citando a los que hay que incluir en nuestra Lista Roja, tenemos al:
Sapo de Espuelas (Pelabates cultripes), especie que siendo abundante en casi toda España, es difícil de encontrar en nuestra zona. Están siendo desplazados por los Sapos Comunes, más oportunistas que ellos.
Sapo Corrnido (Bufo calamita); el mismo motivo antes citado es el causante de la casi nula presencia de este curioso sapo en el territorio de Villena. Los sapos tienen un importante papel ecológico en la naturaleza al basar su alimentación en insectos, escarabajos y lombrices, alimentación que resulta beneficiosa para el hombre y su agricultura.
Y ya pasándonos a las aves, hay que incluir al:
Águila Real (Aquila chrysaetos). Esta joya de los aires intenta repetidamente nidificar en nuestro Término y en este año creemos que lo ha conseguido, a no ser que algún depredador humano (Único enemigo de la especie) le capture los pollos en el nido, como siempre ha ocurrido. La pareja citada es joven y al parecer se ha asentado definitivamente en el territorio, por lo que si la conservamos tendremos. Águilas Reales para rato, y si se van es fácil que nunca más volvamos a verlas.
Ratonero Común (Buteo buteo). Águila que no siendo muy abundante, suele estar presente en casi todas las montañas boscosas de España. En Villena siempre se han podido ver de tres a cinco parejas sedentarias. En los últimos años ningún pollo vuela de sus nidos, su eterno enemigo: el hombre, los depreda, acompañado por alguna que otra Gineta o Gato Montés (Especies muy escasas como veremos más adelante). La población de Ratoneros se está envejeciendo y pronto dejaremos de verlos en nuestros cielos si no los protegemos adecuadamente.
Azor (Accipiter gentilis). Se duda de que la única pareja existente en Villena, siga anidando. Hace apenas 15 años, los Azores criaban en diferentes puntos de esta localidad, llegando a hacerlo incluso en los Alorines; ahora solo se ven Azores invernantes, tratándose de individuos divagantes, jóvenes con uno o dos años de vida, procedentes de latitudes más norteñas.
Gavilán (Accipiter nissus). Especie difícil de localizar, por lo que dar datos exactos de su abundancia sería muy relativo. Su población, de tres o cuatro parejas, se ve amenazada por un nuevo enemigo: los insecticidas, que a través de la cadena: insecto, insectívoro, depredador (en este caso el Gavilán) se van acumulando en sus organismos, produciendo unos efectos muy variados en el último eslabón de la cadena: esterilidad, huevos con cáscara blanda y mortandad de pájaros jóvenes y que están haciendo desaparecer la especie, no solamente de Villena, sino del resto de Europa.
Halcón Común (Falco peregrinus). Siendo de siempre una especie estable en esta tierra, es ahora nula su presencia como nidificante„ estando solo representada por aves invernantes. A el enemigo citado anteriormente, los insecticidas y pesticidas, se le añade una vez más el hombre, como enemigo potencial que al ver como esta rapaz compite con él (con más éxito) en la caza y le arrebata sus palomas domésticas no duda en matarle. Y últimamente la plaga de los cetreros que en nombre de un «Arte Noble», están dejando al mundo sin halcones.
Alcotán (Falco subbuteo). De este pequeño halcón hay que añadir a los dicho de su pariente el Peregrino, el que la desaparición de los grandes árboles y de los pequeños bosquetes, llevará consigo la desaparición de la especie.
Codorniz (Cortunia coturnix). Habrá a quién le parezca un disparate el incluir a esta pequeña ave en una Lista Roja, pero los cazadores y agricultores de la huerta saben que es posible. Esta especie viene a criar a Europa procedente de África, llegando incluso algunas parejas a ser sedentarias en nuestra huerta en las últimas décadas, pero la caza primero, con escopeta o red, y finalmente los insecticidas, han hecho a la especie rara, con previsión de que desaparezca antes de 10 años.
Avutarda (Otis tarda). En el último censo de Avutardas efectuado en toda España, sorprendió la presencia en nuestra tierra de dos parejas, ahora hay que añadir que de las dos parejas sólo queda un macho que no tardará mucho en sucumbir abatido por los disparos de un cazador furtivo, como ha ocurrido con el resto. Parejas que en los últimos años no consiguieron sacar adelante a ninguno de sus pollos, ya que siempre le fueron robados los huevos por los humanos.
Focha Común (Fulica atra). Esta limícola se está aquerenciando cada vez con más frecuencia de nuestros balsones de riego y si los cazadores la dejan tranquila (un consejo les damos: Su carne es mala y dura) pasará a ser de una especie rarísima a abundante, para, desdicha de babosas, gusanos y lombrices, paisanas nuestras.
Ortega (Pterocles orientalis). Rara paloma que suele pasar desapercibida en nuestra localidad, en la que existe un bando, cada vez más numeroso, y que si los cazadores las respetan (A pesar de que sea especie cinegética), seguirá existiendo durante muchos años.
Críalo (Clamator glandarius). Ave parásita de las Urracas, que si bien no corre peligro de desaparecer, si es rara, por no decir rarísima y que si nos empeñamos en erradicar a la Urracas de nuestro término (sólo ponen los huevos en los nidos de Urraca, uno por nido) podemos dejar de ver para siempre a esta incansable consumidora de huevos de Procesionaria (Pesadilla de nuestros pinos).
Búho Real (Bubo bubo). La mayor de nuestras rapaces nocturnas hay que colocarla en un puesto de honor de la lista, además de los cazadores locales que en su mayoría no dudan en dispararle en cuanto la ven, hay que añadir a algunos foráneos que vienen anualmente a expoliarnos los nidos. Si bien es cierto que los búhos son grandes consumidores de conejos (Los cazadores también), nunca se le ha considerado al Búho Real como plaga, a los conejos siempre.
Avión Roquero (Ptynoprogne rupestris). Se cita aquí a la especie por ser la más escasa de las pequeñas aves de nuestro Término, a lo sumo 10 ó 12 parejas, localizadas en un par de roquedos, por lo que su población es inestable debido a su escaso número.
Grajilla (Corvus monedula). Sorprendentemente la especie más abundante de los córvidos, ha pasado a ser en Villena de ave relativamente numerosa a escasísima. Por diversos motivos: Depredación humana, enemigos naturales y contaminación de sus alimentos habituales, nos quedan 10 ó 15 parejas que no proliferan.
Cuervo (Corvus corax). Para algarabía de cazadores, tenernos que incluir en nuestra lista al mayor de los córvidos; las viejas parejas, van siendo abatidas una tras otra en los últimos años y ya sólo es posible ver cuervos en los basureros, tratándose de jóvenes divagantes, sexualmente inmaturos, que oportunamente buscan su alimentación entre nuestros desperdicios y que ni siquiera intentan instalarse en nuestro territorio, por la cuenta que les trae, ya que no dudamos en darles caza hasta en los basureros, mientras se alimentan de lo que no queremos en compañía de las ratas, que por lo visto si soportamos.
Roquero Solitario (Montícola solitarius). Ave rarísima y muy localizada en toda su área de distribución. En los montes de Villena está desapareciendo por estos motivos: Chalets, urbanizaciones y motores de extracción de agua construidos en sus escasos territorios de cría.
Mirlo Capiblanco (Turdus torquatus). Tórdido localizado solamente en dos puntos: Peña Rubia y la Sierra de Salinas y en número de tres-cuatro parejas, población al pa¬recer estables, sin que haya un aumento o disminución en su número.
Ahora pasamos a citar a los mamíferos:
Topo Común (Talpa caeca). Mamífero considerado en casi todos los lugares como plaga, en Villena su distribución se encuentra restringida a algunos campos de los Alorines, donde debido a su escaso número (No hay que confundirlos con los topillos y musarañas, especies que sí son abundantes) no producen grandes daños materiales.
Murciélago de Herradura (Rhinolophus ferrumequinum) y Murciélago Orejudo (Pleootus auritus). Especies que las consideramos raras y escasas, localizadas solamente en unas pocas simas de nuestras montañas y en número no superior a 10 - 20 individuos (A veces sólo se ve en el interior de una caverna a un sólo ejemplar).
Lirón Careto (Eliomys guercinus). Son raros los olivares y bosques de Villena que albergan alguna pareja de lirones y más raro es el verlos, por lo que es difícil el saber en número de su población, presumiblemente escasa. Hay que decir a su favor que tienen predilección por comer crisálidas de las famosas procesionarias.
Turón (Mustela putorius). La presencia de este mustélido ha sido detectada en diferentes puntos de la huerta de Villena, siempre cerca de canales o acequias con agua; debe de tratarse de ejemplares solitarios en busca de territorio con alimento o donde asentarse. Se trata de una especie escasa, por lo que es interesante el conocer su presencia en nuestros campos.
Gineta (Genetta genetta). Verdadera joya de nuestros montes. Solo se conoce su presencia en la Sierra de Salinas y un número tan bajo, que la desaparición de uno o dos ejemplares, puede llevar consigo la desaparición de la especie del lugar. Este vivérrido ha de ser conservado a toda costa en nuestros montes y para ello lo único que hay que hacer es erradicar las trampas, lazos y cepos de sus lugares de residencia.
Gato Montés (Felix silvestris). Más numerosa que la especie anterior y más repartidos, corren mayor peligro de desaparecer, ya que su captura con las artes antes citadas (lazos y cepos) es relativamente fácil y se efectúa con bastante frecuencia. Al igual que la Gineta está protegido por la Ley y es una grave infracción el que guardas jurados o encargados de cotos de caza los capturen y den muerte sabiéndolo, lo que los sitúa a la misma altura que a los furtivos a los que persiguen.
En nuestra Lista hay que añadir también las siguientes especies de nuestra flora, que por diversos motivos son raras o corren peligro de desaparecer:
Los Quercur ilex y Quercus rotundifolia, Encinas de bellota amarga y dulce, respectivamente. Especies arbóreas dominantes en otros tiempos en la región y que están relegadas a escasos y aislados ejemplares de gran porte, siendo el resto retoñamientos de los antiguos bosques que cubrían buena parte de nuestro Término.
A los escasos Quéjigos (Quercus lusitanica) que hay que conservar. A los Servales Silvestres (Servus aria) raros y muy escasos en nuestros montes. En la huerta existen algunas Acacias de Olor (Ailanthus altíssima) y Manzanos Silvestres (Malus silvestris) en otros tiempos numerosos, son cada día más raros; y para terminar las especies arbóreas citamos al Fresno (Fraxinus ornus) del que solo quedan dos ejemplares en la Casa Zuñiga.
Tenemos presentes en las tierras salobres a los Tamarindos (Tamarix boveana) endemismo del norte de África y parte del Sureste Español; y otro endemismo del Sureste y muy localizado en los roquedos húmedos, es la Hierba de la Lucía (Sarcocapnos crassifolia) rarísima planta rupícola. También es endemismo en la región el Espino Negro (Rhamnus lycioides ssp. borgiae) del que son contados los especímenes que quedan en Villena. Y para terminar las plantas endémicas citaremos a la Carrasquilla (Rhamnus myrtifolius), que va siendo cada vez más escasa.
Una planta que pasa desapercibida y que en tiempos pasados fue protegida muy severamente, es la Sosa Sabonera (Arthrocnemum macrostachyum) que se cría en terrenos salobres y que fue muy buscada para la fabricación de sosa, jabón y cristal. Actualmente no es muy abundante.
Y para finalizar la lista de vegetales a proteger, citaremos a las Orquídeas del género Orchis y Ophris, bellas flores muy escasas y localizadas, que pueden llegar a desaparecer con cualquier incendio forestal.
Esperamos que en un futuro próximo esta lista se vea disminuida, y no precisamente por haberse extinguido de la región algunas de las especies citadas, si no por haber alcanzado sus poblaciones una estabilidad óptima, no ofreciendo peligro de desaparición.
JOSE HERNANDEZ GARCIA
J. DAVID ESPINOSA DOMENECH
FRANCISCO GARCÍA RODRÍGUEZ
Extraído de la Revista Villena de 1984

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