1958 ¡ADIÓS, TÍO “TITO”…!

¡ADIÓS, TÍO “TITO”…! 
Por ANTONIO GARCÍA CERVERA.
Como dijo el poeta,
Avanzar en el día,
avanzar en la noche,
con el gesto arrogante,
con la frente hacia el sol...
fue su lema, su guía, su anhelo durante cincuenta y tres años. Más de medio siglo desfiló en "La Entrada", pluma airosa en el turbante y sable al hombro, por la amplia avenida de la Corredera, entre los aplausos delirantes de la multitud. Frases de aliento y simpatía acompañaban su recia figura que por momentos se crecía, ya que suspiraba únicamente por llegar con la misma marcialidad y arrogancia hasta el "Portón", en donde recibiría, con su amplio tórax henchido de emoción y gozo, a la Reina de los Cielos, a la Virgen de las Virtudes, a su Patrona, a la que tantas veces se encomendó en su larga y dilatada vida de "festero" para que, prolongándole la vida hasta la senectud, le permitiese seguir acudiendo a la cita septembrina con el mismo vigor y la misma salud.
Nos referimos al tío Antonio. "el Tito", ese corpulento y recio árbol que durante tanto tiempo supo mantener firme y garbosa la airosa pluma de "Moro Viejo" sobre su recio turbante. Ese "cabo de gastadores" que, durante cincuenta y tres años, inició el paseo del día cinco a los compases alegres y marciales de un pasodoble y, con sus arabescas combinaciones, logró arrancar los nutridos aplausos de todos los espectadores.
Esa vieja figura, que de ahora en adelante añoraremos, va a rendir su sable de "Cabo" en un retoño que, con seguridad, continuará la vieja tradición en años futuros. Con todo, Antonio "el Tito", no quiere abandonar definitivamente la Comparsa, y en la poltrona de "sultán" seguirá prestando su moderno concurso a la Fiesta.
Recordemos que, un día 5 de septiembre, con ocasión de hallarse rindiendo pleitesía a la Morenica en el "Portón", le anunciaron que un nuevo vástago acababa de llegarle. Preguntó por el estado de su esposa y del nuevo descendiente y, al conocer que eran satisfactorios, continuó en su puesto de "festero", disparando más potentes tiros con su arcabuz. Y así prosiguió hasta dejar en su Trono a la Virgen de las Virtudes, agradeciendo de este modo la, gracia que acababa de concederle.
Esta añeja encina, abatida por los fuertes vientos de la vida, en su declinar "festero", es digna de recibir el cálido aplauso de todos los villeneros. Nosotros, en su persona, honramos .a todos los "festeros" que, como él, supieron con entusiasmo y sacrificio elevar nuestros festejos a la categoría nacional, ya que sus ecos se esparcen hoy por todo el ámbito de nuestra patria. Cuando Antonio "el Tito" desfile de nuevo por la amplia Avenida del Generalísimo en su trono de "sultán", irá con él nuestra sincera admiración y el férvido deseo de que la Virgen de las Virtudes le prolongue su dilatada vida de "festero".
Extraído de la Revista Villena de 1958

No hay comentarios:

..... CONTINUAR... PASAR PÁGINA Pinchar en... (entradas antiguas)
Esta Web no se hace responsable de las opiniones de sus lectores. Todo el contenido es público. Usted puede copiar y distribuir o comunicar públicamente esta obra siempre y cuando se indique la procedencia del contenido. No puede utilizar esta obra para fines comerciales o generar una nueva a partir de esta..
Web: www.villenacuentame.com
E-Mail:
villenacuentame@gmail.com