2020/1715 LA CALLE ZARRALAMALA, UNA CALLE CON HISTORIA (ACTUAL CALLE CRISTÓBAL AMORÓS)

La calle Zarralamala, una calle con historia.
Fernando Velasco Navarro con la inestimable colaboración de José Ramón Morales.
Queremos dejar constancia y nuestro agradecimiento a todo el Equipo del Archivo Municipal de Villena y en concreto a su director Francisco y Ana su técnica archivera así como a Rosaura. A todos muchas gracias.
La actual calle Cristóbal Amorós, durante más de 200 años se denominó Zarralamala. En el Archivo Municipal de Villena-Contribución de 1715- AMV 8/63, aparece el repartimiento del salario de Médicos y Maestros entre los vecinos. Por primera vez, no hemos encontrado datos anteriores, figura la calle Zarralamala ya con 32 vecinos, en aquel año Villena tenía 39 calles.
Posteriormente en 1809- AMV 27/14-Contribuciones. Padrón de repartimiento vecinal. Nuestra Ciudad ya contaba con 47 calles y la calle Zarralamala con 97 vecinos. En el año 1830. AMV 50/22. Sigue apareciendo Zarralamala con 148 vecinos, la más numerosa de Villena después de la calle San Sebastián (hoy Avenida de la Constitución).
Fue una calle que nació unos años antes de la Guerra de Sucesión o durante la misma. En 1715 ya estaba creada y en poco más de 130 años se convirtió en la segunda más larga por casas y por el número de vecinos. Con la característica en cuanto anchura se refiere, del casco histórico de Villena. Si la observamos es la más larga, estrecha y rectilínea hasta dar con la calle la Virgen. Apenas cabría un carro o carreta y poco más. Siempre la he conocido de un solo sentido y una de las salidas naturales de nuestra Ciudad, hacia la carretera de Yecla y el Santuario de la Virgen de las Virtudes.
¿Tiene esta calle algo que ver con el Camino Real de Granada? En su Tesis Doctoral sobre Las Fiestas de Moros y cristianos de Villena José Fernando Domene Verdú, dice al final del párrafo tercero sobre Las Romerías “El recorrido de las romerías se hacía por el Camino Viejo de Granada, que utilizaban los villenenses para viajar a la Real Cancillería de esta Ciudad para solucionar pleitos. En la actualidad se utiliza el mismo itinerario a pesar de haber sido desecada la laguna”. Es más que probable que la Virgen en sus continuos viajes a Villena, utilizara siempre esta calle cuando en procesión la devolvían a su Santa Casa, en principio camino y después calle Zarralamala.
Hay un estudio sobre Las posadas y Ventas en los caminos de Granada a Levante en la cartografía del XIX. Herramientas para su inventario. De los profesores Rosario Baños Oliver, Juan Carlos Molina Gaitán e Isabel Bestué Cardiel. En donde marcan muy claramente el “Caminos de los Valencianos”. Que saliendo de Granada hasta Puebla de D. Fadrique y por Caravaca, continuaba hasta Jumilla, Yecla y por la ilustración que acompañamos creemos que a Villena.
Aunque este estudio se refiere al siglo XIX y al Reino de Murcia, no es descartable que en el siglo XVIII estuviera casi idéntico.
Pero volvamos a lo que nos atañe, estábamos en la calle Zarralamala. ¿De dónde viene esta denominación? Hemos estado buscando esta palabra en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Y salvo error no la hemos encontrado. Sí aparece Zamarramala, que es un pueblo de la provincia de Segovia.
Los nombres de la calles o plazas de las ciudades, siempre estaban relacionados o correspondían a hechos acaecidos en ese lugar, a vecinos de cierto renombre, a oficios, a edificios emblemáticos, a ermitas, a iglesias o incluso a algunas características que las diferenciaban del resto. Por ejemplo, en Villena, la calle los Dátiles, la calle Parrales, la calle la Rulda, la calle del Molino, la calle el Raso, la plaza de Santa María, la calle San Francisco, entre otras.
Y por qué no pudo ocurrir lo mismo con la calle Zarralamala, ¿qué hecho histórico propició el nombre de dicha calle? Hemos estado buscando en el Archivo Municipal en las Actas Municipales desde el año 1564, hasta mediados del siglo XVIII y no hemos encontrado nada. Como no sea que ZARRALAMALA, quisiera decir ZARRA LA MALA. Ahí sí podría haber algo de relación, con los vecinos de Zarra población cerca de Ayora.
Conocemos que, desde mediados del siglo XVI, en Villena se llevaba a cabo en el mes de septiembre una feria franca, a donde acudían de muchos pueblos y ciudades de los Reinos de Valencia y Murcia, así como de otros Reinos. Está documentado por el trabajo presentado de Sofía Rodríguez Herrero, a los Premios de iniciación a la investigación de la Fundación Municipal “José María Soler “sobre la Feria de Villena, que dice “Existe una carta fechada el 20 de septiembre de 1308 de Jaime Jiménez de Lanclares, merino mayor de D. Juan Manuel, dirigida a D. Jaime II de Aragón, haciéndole saber que unos vecinos de Chinchilla que iban a la feria de Villena llevando ganado, habían sido asaltados por vecinos de Ayora, Jarafuel y Fuente la Higuera, que los degollaron y les quitaron el ganado. Milicias del concejo de Almansa los alcanzaron cuando huían hacia Ayora, consiguiendo recuperar los animales y cogiendo prisionero a unos de ellos”. Apunta también que “Durante el siglo XVII, en los documentos que se conservan, se hace referencia a que la feria se celebraba en el mes de septiembre en las Virtudes coincidiendo con las fiestas patronales. Uno de ellos es una carta de 1619 del Dr. Ochando, alcalde mayor, comunicando su venida motivada por el altercado provocado por el alcalde, Juan Martínez Erquiaga, en la feria de Nuestra Señora de las Virtudes. Otro documento este de 1622, en el que el prior del convento de las Virtudes da cuenta a la ciudad de haberle pedido al señor corregidor que continúe celebrándose la feria de Nuestra Señora de las Virtudes, acordándose que continúe la misma”. “Edad Contemporánea: Siglo XVIII. Sigue diciendo la autora “La feria de Villena, que entonces se celebraba entre el 29 de septiembre y el 4 de octubre, era fundamentalmente agrícola y lugar de encuentro para numerosas transacciones ganaderas, sobre todo de animales de labor. Ya en la segunda mitad del siglo se realizaban operaciones de compra-venta de animales a crédito”. “Se han recopilado un total de 81 operaciones, extraídas de notas sueltas de protocolos notariales de Villena. Los vendedores que realizaron estas transacciones procedían de Yecla, Jumilla, Monóvar, Yeste, Cartagena y un vendedor de origen francés. Y los compradores eran de Novelda, Monóvar, Abanilla, Elda, Hondón de los Frailes, Aspe, Onil, Albatera, Vallada, ZARRA y de Villena”.
En cualquier caso, no hemos encontrado documento alguno, después de consultar las Actas Municipales durante los siglos XVI y XVII que pueda relacionar la calle ZARRALAMALA con el pueblo de Zarra de la provincia de Valencia. Aunque no descartamos que la denominación de esta calle tenga alguna relación.
Pero no termina de sorprendernos esta calle; cuando observamos el plano de la Ciudad de Villena de 1859 de Francisco Coello, cartógrafo y militar español.
En donde entre las pocas calles que se rotulan, calle de Hellín (hoy Navarro Santa Fe), calle Ancha (hoy Avenida de la Constitución), calle Parrales, Calle de la Arena (hoy Menéndez y Pelayo) y SORPRENDENTEMENTE calle de Carra Mamala (Zarralamala hoy Cristóbal Amorós) Ante este sorprendente nombre y dando por sentado que los ejecutores del mencionado plano, estuvieron en Villena y fueron debida y correctamente informados, de todas las ubicaciones, localización de monumentos, planimetrías de calles, casas, iglesias, conventos, caminos, partidas agrarias y demás como fielmente se refleja en el mapa descrito, con total fidelidad como podemos seguir comprobando a día de hoy. Es muy raro y hasta cierto punto imposible que solo se equivocaran en la denominación de la calle Carra Mamala (Zarramamala), ¿Qué clase de afinidad tienen estos dos nombres?
Aquí se nos abre un segundo frente y es el ¿por qué? los que levantaron un plano tan exacto y exhaustivo de la ciudad de Villena solamente cambiaran la denominación de una sola calle.
Posiblemente sea ahora el momento de relacionar esta Calle Zarralamala con la Virgen de las Virtudes.
Volviendo a la Tesis Doctoral de José Fernando Domene Verdú sobre Las Fiestas de moros y cristianos de Villena. En el apartado Origen y antigüedad de los actos festeros de Villena. 6.1 final del párrafo tercero, dice “Y la coincidencia con la rebelión contra el Marqués de Villena explica que se eligiera una nueva Patrona cuando ya había otra, la Virgen de las Nieves o del Castillo. Esta última era la Patrona del odiado Marqués de Villena y tenía su ermita dentro de los muros del castillo, por lo que se hizo necesario buscar una nueva Patrona que no tuviera nada que ver con él”.
Las dos Patronas estuvieron conviviendo durante más de trescientos años. En las Actas Municipales de Villena. Apartado Beneficencia y Sanidad. Carpeta: Epidemias. El 7 de junio de 1643. Dan cuenta los regidores nombrados para reconocer a los enfermos de ambas parroquias, quienes manifiestan que en la de Santiago hay 18 enfermos, cuatro de ellos muy necesitados ; y en la de Santa María hay 24 enfermos que de ellos cuatro o cinco es forzoso socorrerles por lo necesitados que se encuentran, se acuerda escribir al Prior del convento de Nuestra Señora de las Virtudes, al Guardián del Convento de San Francisco, al Convento de las Trinitarias y a los curas de ambas parroquias para que pidan a Nuestra Señora de las Virtudes la salud para esta Ciudad.
También: El 20 de agosto de 1672. Por las muchas enfermedades que Dios nos envía, se acuerda, para que la Virgen nos mire con buenos ojos, que se baje la Virgen de las Nieves en procesión desde el Castillo y se trate esto con los Cabildos de ambas Iglesias y con los religiosos del Convento de San Francisco.
Se acuerda prestar a………….
Posteriormente el día 24 de agosto de 1672. Continuada la epidemia de enfermos de esta Ciudad y para que la Virgen nos socorra, se acuerda bajar a la Virgen de las Nieves del Castillo a la Iglesia de Santiago, el próximo día 27, celebrándose el domingo siguiente una procesión general; se nombran a dos caballeros regidores para que se encarguen de la ejecución de este acuerdo.
El 19 de marzo de 1673. Hallándose esta Ciudad muy agobiada, y los vecinos afligidos, por la epidemia que azota a la población con los muertos tan continuos que se producen, se acuerda traer la Santísima Imagen de Nuestra Señora de la Virtudes con el fin de hacer procesión general. Se nombran los comisarios para preparar la fiesta que se deberán de hacer en su honor, una para invitar a los cabildos eclesiásticos, otros para preparar las luminarias y otros para aderezar la calzada para su traslado desde su Santa Casa.
También en las Actas Municipales. Apartado Gobernación. Historia, aparece el 29 de marzo de 1759. Se acuerda bajar la Virgen de las Nieves desde el Castillo hasta la Iglesia de Santiago al objeto de hacerle un novenario de rogativas pidiéndole por la salud del Monarca don Fernando VI.
Por tanto, confirmado que, durante más de 300 años, convivieron las dos Patronas por las plegarias de los vecinos de Villena.
Las Romerías al Santuario de la Virgen de las Virtudes: Escribe José Fernando Domene Verdú, en su tesis doctoral sobre Las Fiestas de moros y cristianos de Villena. 6.2 Los actos religiosos. 6.2.1 Las romerías. 6.2.1.1 Las romerías de septiembre-. “Desde 1500 a 1838. Empezó a celebrarse aproximadamente en 1501, según el testimonio de Antón Serrano de Salinas en la Sumaria de 1551, quien recuerda haber ido a las romerías “de cincuenta años a esta parte”. O sea, empieza a celebrarse unos once años después de la primera referencia a la ermita. Se celebrará el día 8 de septiembre, participando el Concejo, el Clero y la gente del pueblo que iban en precesión al Santuario”.” Después de 1838. En 1838 hay un cambio trascendental en la romería del día 8. Por la Ley de Desamortización de Mendizábal de 1835, los frailes agustinos que ocupaban el monasterio desde 1526 tienen que abandonarlo al ser expropiadas sus tierras. Ante la dificultad consiguiente de seguir celebrando la festividad en el Santuario, el Ayuntamiento decide que se traiga a la Virgen a la Ciudad el día 8 de septiembre de 1838, en vez de ser los ciudadanos los que se trasladen al Santuario”
Segunda romería: Seguimos con José Fernando Domene Verdú y su Tesis Doctoral. “6.2.1.2 El día del Voto. Horario: El domingo siguiente al de Resurrección. Escenario: El Santuario de las Virtudes. Finalidad: Instituida desde el siglo XVII, trata de hacer voto público de la pureza de la Virgen”
“Es la romería de marzo que se realiza desde el año 1500 aproximadamente, igual que la de septiembre”.
“6.2.1.3 El día de la esclavitud. Horario: El domingo siguiente al 8 de septiembre. Escenario: El Santuario de las Virtudes. Finalidad: Proseguir la fiesta instituida a finales del siglo XVII por la cofradía de los “Esclavos de María Santísima”.
Pero no crean que la gente de Villena solamente se acordaba de la Virgen de las Virtudes, en los días concretos de las romerías de marzo y septiembre. La Virgen de las Virtudes ha sido un referente constante en la vida ciudadana de todo villenero. Desde su aparición allá por el año 1474 hasta nuestros días cualquier acontecimiento de pena o de gloria que se producía en nuestra Ciudad sus gobernantes y pueblo en general acudían en súplica al Santuario o trasladaban a Villena la Imagen de Nuestra Señora, como gustaban decir.
Documentación de ello, hay de sobra en las Actas Municipales de nuestro Ayuntamiento. Ya en 1576 el día 23 de abril. Se acuerda trasladar la imagen de Nuestra Señora a su casa, mandando que vayan con la dicha imagen la clerecía y los Frailes del Monasterio de Santa Ana, luego significa que la Virgen estaba en Villena. En los finales del 1500 hay cinco referencias a distintas procesiones al Santuario de las Virtudes.
A partir del 1600 se empieza a traer en rogativa la Virgen de las Virtudes para que alivie los males de su Ciudad. Hasta en 38 ocasiones, durante el siglo XVII, se hace referencia en las Actas Municipales a actos y actividades relacionados con la Virgen de las Virtudes. Unos por los actos de las Romerías de marzo y septiembre y otros relacionados con la petición del pueblo de que la sagrada Imagen venga a su Ciudad a remediar los males que les acecha.
Ayuntamiento de Villena. Acuerdos calles y urbanismo AMV-C/2564. AÑO
1637. “El 7-6-1637. La relación de plazas y calles existentes en esta Ciudad con la toponimia de las mismas es la siguiente en este día: Plaza del Rollo, calle del Hilo,, Nueva, Puerta de Biar, calle Baja, calle del Obispo, San José, cuatro Cantones, calle de la Parra en el Barrio de Onil, Calpena, Rambla, Palomar, Plaza de Santa María, calle de Santa María, Plaza Mayor, calle del Reloj, Arco, Juan Salas, Amador López, San Antón, Beata Medina, Plaza Santolín, calle Castillo. Empedrada, Mayor, Capitán. Licenciado Mateo, calle del Cabildo, Puerta del Molino, Licenciado Gandía, Puerta de Almansa, calle Pedro Vicente, San Francisco, Doña Isabel, Trinidad, Corredera y Plaza de Juan Ros”. En total 37 calles.
Como hecho curioso y posiblemente determinante para la denominación de la calle Zarralamala. Actas Municipales del Ayuntamiento de Villena: “4 de diciembre de 1663. Se lee una carta del Licenciado Cristóbal Gilberte, natural de Villena y residente de Panamá de las Indias, en donde ejerce el ministerio de presbítero, anunciando el envío de un cáliz, una patena, una salvilla, unas vinajeras y una campanilla, todo de plata sobredorada, que remite a través de una persona con destinos al Convento de Nuestra Señora de las Virtudes, por las muchas mercedes que con su intervención la Virgen le había concedido en aquellas lejanas tierras”.

¿Tendría algo que ver este indiano? con “El segundo conjunto de vestiduras de la Virgen de las Virtudes que ha sido estudiado y restaurado por el IVC+R, es el conjunto de Indias, que es llamado tradicionalmente así ya que al parecer fue regalado por un indiano a la Virgen como prueba de agradecimiento por ser curado de una grave enfermedad gracias a su milagrosa intercesión”. 4.Conjunto de Indias. Conservación, restauración y estudio científico técnico del patrimonio textil de Nª Sª De la Virtudes de Villena: el Manto del Sol y el Manto de Indias. Según estudio de: Dª Mª Gertrudis Jaén Sánchez y Dª Carmen Pérez García del IVC+R, CulturArts Generalitat.
Durante el siglo XVIII se vienen repitiendo, los traslados de la Virgen desde su Santuario o las romerías a su Santa Casa, con cierta frecuencia y hasta en 25 ocasiones se hace referencia en las Actas Municipales de Villena.
“27 de marzo 1752. Se comunica por los comisarios nombrados por esta Ciudad la compra que se ha hecho de unas ANDAS y unos candeleros para Nuestra Señora Patrona la Virgen de las Virtudes con las limosnas dadas por los fieles; se les da las gracias.”
“15 de mayo de 1752. Se acuerda trasladar procesionalmente a la Virgen desde su Santa Casa hasta la Iglesia de Santiago en rogativa para suplicarle que no descargue la piedra en los campos por la excelente perspectiva de cosecha que ofrecen.”
“3 de enero de 1753. Se tomen las disposiciones necesarias para que las andas que se le ha hecho a la Virgen con las limosnas de los fieles, se le coloquen dentro del Arco y Trono que Nuestra Señora tiene en su Santuario.”
También en el siglo XIX en más de 50 ocasiones, está documentado por las Actas del Cabildo de esta Ciudad la interrelación del pueblo de Villena con la Virgen de las Virtudes, a través de las romerías o por el traslado a su ciudad en rogativas.
¿Qué importancia pudo tener en todos estos traslados, “Los esclavos de María Santísima”?, -ellos fueron los promotores del día de la Esclavitud, que como ya hemos escrito se celebra el domingo siguiente al 8 de septiembre-. Creemos que muchísima sobre todo hasta mediados del siglo XVIII.
Hay un trabajo de Juan B. Vilar y Alfredo Rojas Navarro so “Una desconocida pieza Teatral del siglo XVII ambientada en Villena: Comedias del Dr. Rodrigo Gabaldón” en el apartado Los editores; “Ya en portada anuncian serlo los “Esclavos de esta Soberana Reyna”, es decir la Virgen María, en este caso vinculados a la advocación concreta de Nuestra Señora de las Virtudes, patrona titular de la Ciudad de Villena desde el casual hallazgo de su imagen en 1474 en el paraje de las Fuente del Chopo. Según reza la tradición”. Y en el párrafo 6º, dicen los autores antes mencionados: “La hermandad villenense, cuya principal festividad se vincula a ese voto, acaso se remonte a la década de 1620, introducido en vida todavía de san Simón de Rojas. Este estuvo en varias ocasiones en Villena y en su convento de Trinitarias, por haber sido dos veces y durante muchos años visitador de ese instituto religioso en Castilla”. Y en el párrafo 8º dicen: “En Villena esa asociación religiosa llevó el nombre de “Hermandad de la Esclavitud de Nuestra Señora de las Virtudes”, y aunque como queda apuntado contó con la protección de la ciudad, parece haberse desenvuelto bastante al margen de los poderes concejiles, dado que apenas es mencionada en la documentación municipal. En efecto, después de 1741 no se hace referencia a la misma hasta 1748”.
Pero volvamos a lo que nos ocupa y para ello vamos a plasmar en este trabajo el grabado de Juan Fernando Palomino de 1778.
En el mismo se podrá observar como ya ocurriera con el de Francisco Coello, aunque aquel 100 años después, la interrelación de las calles de la Iglesia de Santiago con las de las Monjas Trinitarias, el Hospital de la Concepción, el Convento de San Francisco hasta llegar al Raso de San Francisco y desde allí hacia la salida natural al camino Real de Granada (con el tiempo calle Zarralamala).
Hay un estudio de Cesar López Hurtado que publicó en la Revista Villena de 2013 en el apartado de Historia e Investigación sobre: “Tres antiguos caminos en las comunicaciones básicas de Villena”. Camino de Ronda. Esta vía de servicio circundaba desde antiguo la Ciudad. Los carruajes y carros de transporte que llegaban a Villena, en ruta de paso desde las tierras interiores con dirección a Alicante, o con destino a cualquier punto del Valle del Vinalopó o Murcia, y que no transitaban por el camino de galeras, justo por lo que hoy es la calle Blasco, se desviaban del llamado camino Real de Castilla –actual avenida de la Constitución-. Se evitaban así: los atascos, retrasos y, en algunas épocas, los impuestos que además debían desembolsar aquellos arrieros, si se adentraban en la estrechez de las calles de la población, por la Puerta de Almansa (11).
No hay más que observar un plano actual de la ciudad de Villena, para notar que la calle Blasco es la única con un sentido direccional distinto a las restantes. El mismo topónimo horno del Paso –que todavía persiste y que se sitúa en la calle de Cánovas del Castillo, continuación natural de la de Blasco-, indica que sí, que en sus inmediaciones fluía una circulación trajinante que dio nombre a esta popular tahona, ya documentada en el siglo XVII. También la significativa ubicación en estos años de una hospedería lindera con el citado horno y propiedad de la Orden de San Agustín (12), ayuda a componer un entorno de ajetreado tránsito en esta zona urbana.
El desvío completo, el llamado camino de ronda, discurría desde el camino Real de Castilla –Constitución-, por las calles de Blasco, Cánovas del Castillo, Luciano López Ferrer, Madrid y Ferriz (13); hasta enlazar con la plaza del Rollo –en la cual existió un mesón cuanto menos desde el siglo XVI-, y, por las inmediaciones de la salida de la calle de El Hilo, con el camino viejo de Sax.
En el año 1755 fue cortado un tramo de este camino –en terrenos hoy ocupados por la llamada Explanada del Círculo Agrícola Mercantil-, tras la presentación de un memorial al Ayuntamiento de Villena por el Padre Fray Joseph Martínez, Definidor y Guardián del Convento de Franciscanos Descalzos de Villena, en el que pedía permiso para cercar el Raso de San Francisco, con el fin de construir en el dicho paso un Vía Crucis, con los Dolores de la Ciudad; hecho que motivará una gran polémica entre el regidor perpetuo don Alonso Pedro de Mergelina y Miño, con el resto de capitulares, por la cesión del permiso para cerrar este paso (14).
A raíz de la controversia suscitada, el tráfico desde la calle de Cánovas del Castillo fue desviado de forma definitiva, por lo que hoy es Parque de Ruperto Chapí, y en la época: camino angosto con azarbes y azagadores inmediatos (...) a las espaldas del Convento Franciscano [que allí existió].
Ante los perjuicios que este desvío iba a causar al tránsito de las personas y de los bagajes, el regidor don Francisco Simón Fernández de Palencia, propuso para los leñadores, vecinos y forasteros cuando vienen [por este camino] con sus caballerías y bagajes, el paso alternativo por la calle Doña Isabel.
(11) A.M.V. En 4-2-1633, el Libro de Cabildos contiene la siguiente anotación: “En cada carro forastero, carroza o galera que llegare a esta ciudad de paso o con mercancías y use las calles de ella, pague un real y se entienda cada vez que pasare por la ciudad”
(12) Aunque su entrada principal se abría a la Corredera, la puerta del parador propiamente dicho, un solar para carros y mercancías, lo hacía al llamado Raso de San Francisco.
(13) El recorrido por la actual calle de Ferriz hasta la plaza del Rollo era conocido en el siglo XVII, como “el paso de las fuentes”. A.M.V. Libro de Cabildos, 23-1-1650.
(14) Don Pedro Martínez de Erquiaga y don Alonso de Mergelina se opusieron argumentando que “la calle que piensan tapar es camino Real por donde van las mercancías que se envían a los Reinos de Andalucía y para la mayor parte del Reino de Murcia, además de ser paso y camino que conduce a las Balsas y por donde va la ciudad con las Comunidades y el pueblo a celebrar las fiestas de Nuestra Señora de las Virtudes en los meses de marzo y septiembre, y como el cerrar el raso para hacer su Vía Crucis y poner unas gradas para que solemnemente pasen las personas, y no las bestias con sus bagajes, se les seguirá un gran perjuicio a los mercaderes, pues habrán de dar un rodeo por una senda que es un azagador donde se producirán muchos encuentros en lo sucesivo. Libros de Cabildos”, 20-5-1754; 6-12-1754 y 10-4-1755.”
Como ya hemos descrito y está documentado en diferentes partes de este trabajo. Nuestra Señora la Virgen de las Virtudes, durante cerca de 500 años ha sido traída a Villena para la conmemoración de actos lúdicos así como para diferentes rogativas y por lo que sabemos, siempre por el mismo recorrido, tanto cuando la traían como cuando la devolvían a su Santuario.
Antes de las Fiestas de moros y cristianos en honor de la Virgen de las Virtudes, estaban las Fiestas en honor a la Virgen.
Según el Acta del Cabildo del Ayuntamiento de Villena de 1795. Dice:
“13- 8-1795. Se acuerda y se programan las fiestas en honor de la Virgen los días 5, 6 y 7 del próximo mes de septiembre, celebrando la procesión general el día 6, y se restituya Nuestra Señora a su casa el día 8 del mismo mes.”
“13-8-1813. Se confiere sobre la celebración de los festejos en honor a la Virgen de las Virtudes, señalando las fechas los días 4 al 12 de septiembre”
“7.10.1813. La Virgen permanece habitualmente largas estancias en Villena y no es la primera vez que el padre Prior de los Agustinos de las Virtudes pide: “Se ve la petición que hace el Prior del Convento de Nuestra Señora de las Virtudes para que la Ciudad disponga el traslado de la Imagen que todavía permanece en Villena, y la Ciudad señala para ello el día 10 del corriente.”
Cabe pensar que los traslados de nuestra Patrona desde su Santuario a Villena y viceversa se harían con carros adornados para tal evento. Hasta que con los años se decidiera traerla a hombros.
Volvemos a la Tesis Doctoral de José Fernando Domene Verdú sobre Las Fiestas de moros y cristianos de Villena. 6 Origen y antigüedad de los actos festeros de Villena. 6.2.2.2. La Procesión del Recibimiento.
Horario: Hasta el año 2004, y desde 1847/1848, el día 5 a las 9 de la noche. A partir del 2004, la romería del día 5 se celebra el último domingo de agosto a las 9 de la noche. Recorrido: Plaza de Mª Auxiliadora. Avenida de la Constitución, Joaquín Mª López, Maestro Chanzá, Cánovas del Castillo, Luciano López Ferrer, San Francisco, Trinidad, Trinitarias, Plaza de las Malvas (entrada al Asilo de Ancianos). Congregación (entrada al convento de las H.H. Trinitarias), Corredera, Capitán López Tarruella y plaza de Santiago, donde pasará los tres días siguientes presidiendo el altar mayor.”
De la Iglesia Arcedianal de Santiago
En el párrafo 5 del mencionado apartado dice “El recorrido era idéntico al actual, sin contar la variación de 1979, es decir, calle San Sebastián (Avda. de la Constitución), Puerta de Almansa, calle de la Estación (Maestro Chanzá), Raso (Cánovas del Castillo, Luciano López Ferrer), San Francisco, Trinidad, Molino (Capitán López Tarruella) y Plaza de Santiago.”
En la época que Villena estaba amurallada, la Virgen entraba a la Ciudad por la Puerta del Molino. Y el posible motivo que, a la altura de la Puerta de Almansa, dejara el Camino Real de Castilla y se adentrara por el Camino de Ronda podría ser para visitar el Convento de San Francisco, el Hospital de la Concepción, y las Trinitarias. Cuando la Sagrada Imagen retornaba a su Santuario, recorría las mismas calles y conventos hasta dar “con el Camino Real de Granada”.
Ya hemos comentado “estudio de Cesar López Hurtado que publicó en la Revista Villena de 2013 en el apartado de Historia e Investigación sobre: “Tres antiguos caminos en las comunicaciones básicas de Villena”. Camino de Ronda.
(14) Don Pedro Martínez de Erquiaga y don Alonso de Mergelina se opusieron argumentando que “la calle que piensan tapar es camino Real por donde van las mercancías que se envían a los Reinos de Andalucía y para la mayor parte del Reino de Murcia, además de ser paso y camino que conduce a las Balsas y por donde va la ciudad con las Comunidades y el pueblo a celebrar las fiestas de Nuestra Señora de las Virtudes en los meses de marzo y septiembre, y como el cerrar el raso para hacer su Vía Crucis y poner unas gradas para que solemnemente pasen las personas, y no las bestias con sus bagajes, se les seguirá un gran perjuicio a los mercaderes, pues habrán de dar un rodeo por una senda que es un azagador donde se producirán muchos encuentros en lo sucesivo. Libros de Cabildos”, 20-5-1754; 6-12-1754 y 10-4-1755.”
Como venimos diciendo sobre la Tesis Doctoral de José Fernando Domene Verdú. 6.2.2.4 La procesión de despedida. Horario día 9 a las 7h 30´ de la mañana. Recorrido: Iglesia de Santiago, López Tarruella, Trinidad, San Francisco, Cánovas del Castillo, Cristóbal Amorós, Gil Osorio y paso a nivel. Finalidad: Despedir a la Patrona en romería hacia el Santuario donde quedará hasta el próximo 5 de septiembre.
Igual que la procesión general y la de recibimiento, hasta 1838 se celebra solamente cuando la Virgen se trasladaba a la ciudad en las rogativas y acciones de gracias desde el siglo XVI, con fecha variable. A partir de 1839 pasa a tener fecha fija celebrándose el día 10 de septiembre, y después del día 9 (excepto en 1848).
En 1885 la Virgen se devolvió al Santuario el 25 de octubre, a causa del retraso producido por la gran epidemia de cólera de ese año y por las posteriores lluvias torrenciales. El 1886 la procesión de despedida finaliza en las afueras de San Sebastián, aunque en 1889 lo hace de nuevo en el Paso a Nivel. En 1887 se especifican las “calles de costumbre” mencionadas en el programa de 1884, que son: calles del Molino (Capitán López Tarruella), Trinidad, San Francisco, Raso (Luciano López Ferrer) [Cánovas del Castillo], Zarralamala y afueras de dicha calle”
Y hasta aquí tenemos debidamente documentada la relación de nuestra Patrona con su pueblo, y la devoción y consuelo que la Sagrada Imagen despierta en cualquier habitante de su Ciudad, durante más de 500 años.
Y a todo esto nos retrotraemos a finales del siglo XVII. Ya la Virgen ha estado viniendo regularmente a Villena, durante 200 años y siempre la han traído y se la han llevado por las mismas calles. Y toca ponerle nombre a una de ellas, nacida en los últimos años del mencionado siglo. Se han ido edificando casas, unas al lado de las otras hasta completar 32 vecinos en el año 1715. Por la característica de la calle y por la estrechez de la misma, diríase que quisieran despedirse de su Patrona, como dándole un abrazo y hasta siempre. Y como hemos mantenido a lo largo de todo este trabajo en esa época –y ahora también-, cuando había que poner un nuevo nombre a una plaza o calle siempre se buscaba, los personajes relevantes de ese entorno, los acontecimientos acaecidos o las fechas más importantes a destacar.
Poniéndonos en el lugar de los vecinos y gobernantes de la época, creemos sin lugar a equivocarnos que eligieron el nombre de Zarralamala en honor al acontecimiento tan importantísimo como era la despedida en procesión de la Patrona a su Santuario. Hemos de tener en cuenta que la Calle Zarralamala, junto con la calle La Arena, eran las dos únicas calles en su salida natural del Camino de Ronda descrito por César López Hurtado.
Quien o quienes fueron los que decidieron que así se llamara, sin lugar a dudas el Cabildo de la Ciudad, pero ¿influenciados por la Hermandad de la “Esclavitud de Nuestra Señora de las Virtudes”? Algunos de los integrantes de esa Hermandad eran Regidores en el Cabildo de la Ciudad de Villena.
Pero ¿qué significa Zarralamala? Ya hemos dicho en el inicio de este trabajo que la palabra Zarralamala, no la hemos encontrado por ningún sitio, pero después de relacionarla con la calle Carra Mamala, cabe la posibilidad que sea una palabra con sufijo, Zarra-lamala.
Hemos encontrado que la palabra Xara –origen hebreo-, significa “princesa” Significado de Xara. Nombre de origen hebreo que significa “princesa”. Xara es otra forma del nombre Sara, que significa también “princesa” en hebreo. Xarah, Xarra, Zahra, Zarah, ZARRA y Zarrah son las variantes de este nombre.
Xara (Origen Hebreo) Significado de Xara
Nombre de origen hebreo que significa "princesa". Xara es otra forma del nombre Sara, que significa también "princesa" en hebreo. Xarah, Xarra, Zahra, Zarah, Zarra y Zarrah son las variantes de este nombre.
No estamos preparados para ahondar en esta argumentación, pues nuestros conocimientos son muy limitados.
Por otro lado, y dejando por sentado una vez más que la palabra Zarralamala estuvo vigente en Villena desde principios de 1700 hasta el primer cuarto de siglo del 1900, y que no hay otra denominación en los diferentes documentos consultados del Archivo Municipal de Villena. No podemos dejar de lado la enorme coincidencia de la palabra Zarra en hebrero “princesa”, con la calle Carra Mamala, que Francisco Coello plasmó en su mapa de la Ciudad de Villena del año 1859.
En la Real Academia Española de la Lengua la palabra CARRA –entre otras afecciones significa CARRO y la palabra MAMALA en el diccionario Quechua- Español, significa entre otras GRAN MADRE, o matrona. Luego la calle Carra Mamala, podría significar la Gran Madre en Carro.
Nosotros con este atrevimiento hemos querido dar un significado a una palabra y a una calle que siempre la hemos tenido como referente en las Fiestas y en los avatares de nuestro Pueblo.
Si en algún momento de este relato hubiera alguien con más conocimientos lingüísticos, que pudiera aportar más luz a estas incógnitas, muy gustosos les aportaríamos los datos que obran en nuestro poder. Para conseguir de una vez por todas desentrañar el significado de la palabra ZARRALAMALA.
Villena, Marzo 2020.

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