1939 AMANECER

Amanecer. Por Antonio Cuellar Caturla.
CUANDO me detengo a examinar el porvenir tan abierto y brillante que se le ofrece a nuestra querida Patria ¡qué orgulloso me siento de haber nacido español!
Cuando por el triunfo de las armas nacionales se ha implantado en nuestro territorio una doctrina totalitaria y sindicalista, me viene a la memoria el recuerdo de aquellos tiempos en que un grupo de jóvenes de la Nueva España soñábamos con lo que hoy es una realidad. Y recuerdo la extrañeza con que todo el mundo nos miraba. Unos, engañados por gente sin conciencia, nos tomaban por locos; y los demás, los que menos derecho tenían a tratarnos así, nos despreciaban y al mismo tiempo nos odiaban porque, en su estulticia, creían que lo que nosotros defendíamos era una quimera impropia de lo que ellos llamaban ser españoles, teniendo por este concepto tan sagrado al cacique y al fariseo.
Nosotros nunca les hicimos caso ni a unos ni a otros. Conducidos sabiamente por aquel que estará dirigiéndonos eternamente sobre los luceros, manteníamos la llama sagrada de su espíritu, procurando engrosar continuamente nuestras tilas con gente sana, viniese del campo que viniese.
Elecciones, gobiernos pseudo-democráticos y soviéticos, fueron los complementos del tinglado judaico-masónico que desde el año 1931 se había estacionado en España y que sin solución de continuidad se iba prolongando.

Pero hubo una fecha. Hubo un glorioso 18 de Julio y hubo un puñado de valientes militares y falangistas que dieron el traste con las consignas de Moscú. La Nueva España acababa de nacer. Guiada sabiamente por un Hombre Providencial, camina erguida paso a paso hasta colocarse en el puesto que por su historia le corresponde. Llegaremos a implantar un régimen autárquico, que nos haga independientes de toda acción extranjera. Llegaremos a una convivencia estrecha de todas las clases con el espíritu de hermandad que nos anima; El Sindicato Vertical con su anexo el Fuero del Trabajo lo confirma. Llegaremos en fin a hacer sentir a todos los españoles el porvenir que se le tiene asignado a nuestra Patria y desde la aldea más humilde a la capital más ampulosa, como un solo brazo se moverán todos los españoles en la dirección imperial de nuestro Caudillo.
¡José Antonio Primo de Rivera! Desde tu alto lucero puedes sentirte orgulloso de aquel puñado de jóvenes que con fervor te seguían y que hoy, en la hora del triunfo, tratarán de conseguir en todas sus partes tu maravillosa doctrina.
&sé Antonio Primo de Rivera! Tu Falange, ojo avizor y sin desmayos, conducida por Franco el Providencial, Generalísimo de los Ejércitos, Caudillo supremo de nuestra Patria, estará siempre alerta para evitar cualquier injerencia que perturbe su marcha; todavía quedan reminiscencias de lo que fué, mas estamos dispuestos a conseguir limpiar todo el terreno de parásitos que enseguida encuentran ocasión de enrolarse. Y cuando a ellos les toque la vez de hacer la guardia permanente, sea tu abrazo sincero la mejor recompensa a su sacrificio.
Extraído de la Revista Villena Azul de 1939. Fiestas

No hay comentarios:

..... CONTINUAR... PASAR PÁGINA Pinchar en... (entradas antiguas)
Esta Web no se hace responsable de las opiniones de sus lectores. Todo el contenido es público. Usted puede copiar y distribuir o comunicar públicamente esta obra siempre y cuando se indique la procedencia del contenido. No puede utilizar esta obra para fines comerciales o generar una nueva a partir de esta..
Web: www.villenacuentame.com
E-Mail:
villenacuentame@gmail.com