16 jul 2026

1998 EL PROYECTO INFOVILLE: UN ENFOQUE CRÍTICO

El Proyecto Infoville: un enfoque crítico
Esther Esquembre Bebia 
Se dice que Villena se ha visto inmersa en un proceso de cambio revolucionario. que los ciudadanos nos hemos «montado al carro» de la Sociedad de la Información como si este carro fuera la solución a todos nuestros problemas.
Esta es una nueva etapa histórica que está emergiendo y dicho proceso está transformando nuestra vida y debilitando los pilares de la actual sociedad, y creando otros nuevos que serán la base de la futura sociedad. Los medios de comunicación hablan de la Nueva Sociedad emergente, los políticos apuestan por un futuro tecnológico, los expertos proclaman un nuevo «futuro» y los de «abajo» seguimos sin entender hacia donde nos dirigimos.
Todo esto produce una crisis de inteligibilidad, es decir, estamos en una situación característica en la que se produce una especie de separación cada vez mayor entre lo que hay que comprender, y por otra parte, las herramientas intelectuales, los conceptos que necesitaríamos para poder analizar esta situación actual. Esto es característico de los periodos de transición, la realidad cambia, pero la capacidad de análisis no avanza al mismo ritmo y como hay una costumbre de utilizar las herramientas intelectuales forjadas durante largos decenios, cuesta codificar esta fase de nuestra realidad. Hoy observamos que los conceptos que utilizamos tradicionalmente no nos permiten encajar y entender aquellos aspectos de la nueva realidad.
LA PRIMERA Y SEGUNDA OLA
Algunos analistas han querido subrayar los cambios habidos a lo largo de la aparición de los seres humanos considerándolos verdaderas revoluciones. La primera fue la neolítica, que tuvo lugar al final de !a gran glaciación y que dio lugar al desarrollo de la horticultura y la agricultura y a un conjunto de innovaciones técnicas aplicadas al trabajo, al nacimiento de los primeros grandes núcleos estables de poblamiento, la propiedad privada, la acumulación de riquezas, las nuevas manifestaciones de desigualdad y de poder, el surgimiento de grandes imperios, el establecimiento del modelo de familia patriarcal y el desarrollo de las religiones.
La segunda transformación fue la industrial, con la utilización de herramientas más complejas y el empleo de motores y máquinas cada vez más perfeccionadas en procesos de producción fabriles. Esta transformación condujo la democracia política y el reconocimiento de los derechos humanos, la progresiva secularización de la vida social, el sindicalismo y los movimientos sociales y políticos, la sociedad de consumo, los medios de comunicación de masas y las nuevas formas culturales, etc.
Y la revolución tecnológica puede ser considerada, en este sentido, como la tercera gran transformación global que ha tenido lugar en la historia de la humanidad.
Cada una de estas dos transformaciones tuvo efectos muy importantes en las formas de vida social.
Y con respecto a la Tercera Gran Transformación, ¿cuáles serán los efectos que están teniendo lugar como consecuencia de la revolución tecnológica? ¿Serán tan importantes como los que tuvieron lugar en torno a las dos transformaciones anteriores?
LA TERCERA OLA
Todos los analistas coinciden en señalar que en nuestros días estamos adentrándonos en un nuevo modelo de Sociedad.
Los principales rasgos que caracterizan a esta nueva forma de sociedad, tal como hasta ahora se está perfilando, son los siguientes:
- Funcionamiento económico basado en un mercado mundial (globalización).
- Nuevas formas de organización del trabajo y de producción flexible y fragmentada.
- Reducción de empleados en agricultura y en industria y crecimiento del sector servicios.
- Transformación en la naturaleza del trabajo.
- El conocimiento científico-tecnológico desempeña un papel más central como factor de cambio y de dinamismo económico y social.
- Tendencia a la reducción de la duración de la jornada de trabajo diaria.
- Surgimiento de subempleo y de paro estructural de larga duración. Las nuevas condiciones laborales dan lugar a nuevas formas de desigualdad, pobreza, marginación social.
- Surgimiento de una nueva elite de tecnócratas, gerentes, programadores y especialistas, con un grado más alto de cualificaciones y papeles más importantes y de sectores ocupacionales con cualificaciones más obsoletas y menos necesarias.
- Declive de las clases medias tradicionales.
- Aumento de los tiempos de ocio y de nuevas formas de inversión del tiempo libre.
- Crisis y desfase de los antiguos estados-nación y emergencia de nuevos ámbitos políticos y económicos supranacionales (por ejemplo, la Unión Europea).
- Problemas de deterioro ecológico y de calidad de vida. - Crisis de valores y problemas de incomunicación humana.
Así como en el modo de desarrollo industrial la fuente de la plusvalía excedente radica en la introducción de nuevas fuentes de energía y en la calidad del uso que se haga de ellas, en el modelo informacional de desarrollo la fuente de la productividad reside en la calidad del conocimiento, sobre todo, en la medida en que interviene sobre el conocimiento mismo. Así, de igual forma que el industrialismo está orientado hacia el crecimiento económico y la maximización del «output», el informacionalismo lo está hacia el desarrollo tecnológico y la acumulación de conocimiento.
Esta sociedad de la información se fundamenta en una infraestructura nacional de información que conecte en una sola red de redes todos los servicios relacionados con la información, sean estos ordenadores, bases de datos, teléfonos, televisión, o cualesquiera otros. Las tecnologías de la información y las comunicaciones son necesarias para el desarrollo de esta infraestructura y los nuevos servicios asociados y constituyen, por consiguiente, la base del despliegue de la Sociedad de la Información.
Mediante esta infraestructura la Sociedad de la Información va a afectar a todos los ámbitos de la vida cotidiana de las personas, la forma en que trabajan, y la forma en la que se relacionan.
LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
Las tecnologías de la información junto con tecnologías de automatización como la robótica, transforman el aparato productivo, las formas de gestión, las formas de ocio y convivencia, etc. El nuevo paradigma tecnológico y su impacto en la economía, como señala M. Castells, es reciente. Su difusión comenzó en la tecnología militar y en las altas finanzas. Se implantó en las fábricas de los años ochenta, y en el sector servicios desde finales de esa década. En los noventa, a través de las autopistas de la información, está invadiendo nuestros hogares, y generando en ellos nuevos espacios de comunicación.
Tres son las premisas en que se apoya la construcción de esta Sociedad de la Información, y sin la consideración de cada una de ellas sería difícil entender cuanto está ocurriendo. La primera, los antecedentes que constituye el proceso de liberalización completa de los servicios básicos de voz y de las infraestructuras. La segunda, la base tecnológica que la hace posible. La tercera, un impulso político que suele identificarse con las figuras de los presidentes Clinton y Delors. En resumen la Sociedad de la Información sólo cobra su sentido teniendo en cuenta que además de ser posible constituye un proyecto político, asociado a la intención de convertir las tecnologías de la información en el factor de movilización de un ciclo expansivo de la economía global.
EVALUACIÓN DE TECNOLOGÍAS
Ante los problemas sociales de la aplicación de las nuevas tecnologías la solución puede venir por el lado de la evaluación de la misma. El término «Evaluación de la Tecnología» (ET), fue acuñado por el Congreso de los Estados Unidos de América para tratar de anticipar los efectos negativos de la introducción de las nuevas tecnologías en la sociedad.
La práctica de la ET empieza extenderse a principios de los años 70 con la intención de alcanzar un conocimiento más preciso de la tecnología y sus efectos sobre la sociedad que nos permita conducir el proceso de innovación tecnológica y social.
La concepción en ET tiene una fuerte dimensión político-valorativa. En primer lugar, la cuestión de los riesgos físicos es sólo una parte de la gran cuestión acerca de la viabilidad social de una tecnología. Las nuevas propuestas tienden a poner menos énfasis en la cuestión del riesgo y la seguridad y más en las opciones sociales y culturales que pueden asociarse a cierta tecnología.
En segundo lugar la ET adquiere un rol más político: el hacer explicita y fortalecer la posición de cada grupo social respecto a una tecnología. El objetivo de las ET debe ser el de generar información que ayude a los involucrados a determinar sus propias estrategias políticas en el desarrollo de la tecnología. Desde este nuevo punto de vista, surge la figura del «evaluador de tecnologías «considerado como un nuevo tipo de experto cuya función es la de ser consejero».
La Evaluación de Tecnologías considera que la tecnología no sigue una lógica interna —autónoma— sino que, por el contrario, es el resultado de un complejo proceso de interacción entre elementos sociales, económicos, etc. De esta manera la ET se basa en la idea de que las dinámicas actuales de control no son adecuadas y conducen, en demasiados casos, a resultados inaceptables.
También la ET considera que las implicaciones y demandas sociales relacionadas con una tecnología dada, como elementos importantes para su diseño y difusión, es una condición indispensable para su éxito futuro. La intervención de diferentes «culturas políticas» en el diseño de una tecnología, hace más probable que el desarrollo de la misma no conduzca a dinámicas insostenibles. La ET quiere servir de mediación entre el diseño y construcción de la tecnología y los objetivos sociales relacionados
Para ello se deben llevar a cabo tres tareas fundamentales:
1.- Evaluación de los posibles impactos según los distintos grupos sociales relevantes.
2.- Recoger las posibles soluciones, tanto técnicas como organizativas, de los aspectos problemáticos de la tecnología.
3.- Proporcionar procedimientos para conseguir una retroalimentación óptima entre las diversas interpretaciones sociales y el diseño tecnológico.
Desde esta posición no se postula la existencia de una separación tajante entre el proceso de innovación tecnológica y el de aplicación social de la misma. Ambos forman parte del mismo proceso social. Por ello es necesario fomentar la participación social —democrática— también, y sobre todo, en la fase de innovación. No hay que considerar la innovación como un proceso interno y la aplicación como uno externo.
Otra característica de la ET es el componente organizativo de la tecnología. Se considera que el problema clave en el uso de la tecnología, es más organizativo que puramente técnico. De esta forma los conflictos en torno a la tecnología no deben reducirse a los enfrentamientos entre expertos y legos, están entre los diversos grupos sociales involucrados y por ello es necesario potenciar la participación pública en las controversias tecnológicas.
EL ENFOQUE SOCIOTÉCNICO FRENTE AL DETERMINISMO TECNOLÓGICO: EL CONTROL DEL CAMBIO
Como ya hemos mencionado anteriormente, el rápido desarrollo tecnológico está produciendo un entorno organizacional cambiante. El interés por incorporar o renovar la tecnología se está llevando a cabo de un modo altamente competitivo y, en ocasiones, sin una planificación adecuada. De este modo, el cambio tecnológico no sólo está poniendo de manifiesto problemas técnicos que los ingenieros se apresuran a resolver, sino también problemas humanos, sociales y organizacionales que están siendo objeto de un profundo debate debido a sus consecuencias. Evidentemente, la naturaleza psico-social de este segundo tipo de problemática es competencia de especialistas y profesionales sociales que pueden contribuir a reducir las disfunciones de dicho cambio.
Nos encontramos en la dicotomía en función de si las consecuencias de la introducción de nuevas tecnologías sobre la organización son pretendidas o no (control del cambio). Es decir, o aparecen cambios no pretendidos que exigen una adaptación de la organización y de sus usuarios o pueden tener un impacto con consecuencias no deseadas y negativas.
El estudio de los sistemas sociotécnicos y el factor tecnológico en el contexto de la estructura y los procesos organizacionales ha generado múltiples investigaciones y polémicas. Dentro de este panorama, ya clásico, la polémica de mayor alcance teórico ha sido la del determinismo tecnológico. Según esta propuesta, existiría una prevalencia del factor tecnológico sobre otros ambientales o contextuales en la determinación de la estructura, las características y el desempeño organizacional. Frente a esta posición, el enfoque sociotécnico defiende la ausencia de ese determinismo tecnológico al considerar la tecnología en interacción con el subsistema social de la organización. Esto significa que el impacto de las nuevas tecnologías de la información sobre la estructura y procesos organizacionales no es directo, sino depende del modo en que las personas perciben y utilizan esas tecnologías y de cómo son diseñadas, implantadas o gestionadas.
Desde una aproximación psico-social y organizacional existe un amplio acuerdo en que la perspectiva del determinismo tecnológico es incorrecta. Por el contrario, es posible utilizar aproximaciones sociotécnicas para proceder al diseño e implantación de las tecnologías de un modo global y humanizado. De este modo, no es la tecnología la que determina las consecuencias de su uso, sino que las conductas, las actitudes y las preferencias de los usuarios, así como las opciones estratégicas de la organización y las contribuciones ergonómicas, son moderadores relevantes del impacto.
Las aproximaciones más recientes se centran en las tareas que se han de realizar y en los aspectos técnicos pasan a considerar el importante papel que desempeñan los aspectos humanos y sociales en el desarrollo de los nuevos sistemas telemáticos. De este modo, empieza a surgir un gran interés por el usuario, por conocer sus características para tenerlas en cuenta al diseñar la tecnología y por conseguir que los nuevos sistemas basados en el ordenador tengan un alto grado de usabilidad. Se presta especial interés al diseño centrado en el usuario, en el que aspectos como la participación de éste en el equipo de diseño, la creación de prototipos y la iteración se convierten en elementos fundamentales.
Los usuarios son quienes mejor conocen las funciones que necesitan llevar a cabo.
Durante la fase de implantación de nuevas tecnologías cobran especial relevancia los procesos psicosociales implicados en el cambio tecnológico (necesidades, actitudes y resistencias de los usuarios, dirección de los grupos de trabajo que participarán en el proceso, organización de procedimientos de participación y motivación, etc.).
EL PROYECTO INFOVILLE
El Proyecto Infoville es uno de tantos proyectos Telemáticos que sirven de empuje hacia la Sociedad de la Información. Este proyecto en concreto, nace en el verano de 1995 con el fin de modernizar la administración de la Generalitat Valenciana. El proyecto no solamente se estructura alrededor de la modernización de la propia administración sino que se dirige a estimular, dentro de la filosofía del Informe Bangemann, la utilización de las telecomunicaciones y sus aplicaciones asociadas como fuente de mejora competitiva para las empresas y los ciudadanos.
Bajo esta óptica, se decidió realizar una experiencia que permitiese comprobar el nuevo modelo de sociedad para que se pudiese expandir con rapidez en la Comunidad Valenciana.
Los servicios que en teoría proporcionaba Infoville se agruparon de acuerdo a las siguientes categorías:
- Ocio, con accesos a juegos y a Internet genérica.
- Edición electrónica, con acceso a revistas, diarios, publicaciones oficiales y a la creación de un diario municipal.
- Educación, con la incorporación de la agenda escolar, formación asistida y la gestión educativa.
- Sanidad, mediante la puesta en marcha de la cita previa a través de la red.
- Telecompra, donde se proporcionaría una galería comercial electrónica de ámbito local.
- Relaciones interpersonales, que se basarán en la creación de clubes virtuales, grupos de interés, centros de charla electrónica, tablones de anuncios, tanto privados como profesionales y el uso extensivo del correo electrónico como medio de intercomunicación.
- Servicios Municipales y de Generalitat, que incluirán desde la tramitación de licencias, acceso a las bibliotecas municipales, promoción de iniciativas oficiales, anuncios de subvenciones, o el acceso al servidor INFOMON de la propia Generalitat.
- Telebanco, en el que se pretende incorporar las transacciones informativas básicas de saldos y movimientos.
- Teletrabajo, con la incorporación de la Intranet de Villena con las mismas funcionalidades de una red local de empresa, partiendo de la ofimática y creando espacios de almacenamiento compartido.
INTERROGANTES AL PROYECTO INFOVILLE
Lo anteriormente expuesto nos refleja la envergadura del cambio social que se está produciendo y la labor que están desarrollando los especialistas para que este cambio sea positivo en nuestra sociedad, especialistas que abogan por un enfoque socio-técnico muy alejado de la actual visión determinista de algunos políticos, desconocedores de las implicaciones negativas, traumáticas e indeseables que se pueden producir por una inoperante gestión.
En Villena y en el resto de la Comunidad Valenciana se están realizando proyectos como el de Infoville-Villena para acelerar dicho proceso sin prever las posibles consecuencias que tendrá para la sociedad y sin tener en cuenta los costes económicos y sociales al realizar proyectos de este tipo sin una correcta planificación.
El proyecto Infoville comenzó a funcionar en enero de 1997 con el primer ordenador instalado. Ni en el diseño del proyecto, ni durante su implantación se tomaron en cuenta la opinión del usuario y transcurridos dos años, escasamente se les ha mantenido informados en lo referente al proyecto. Las instituciones responsables de la consecución del proyecto olvidaron en un principio conocer las necesidades del usuario del proyecto Infoville.
La revista PC ACTUAL n.º 89 define el proyecto claramente: «el objetivo de este proyecto es llevar la Sociedad de la Información a los municipios de la Generalitat Valenciana. El medio: instalar ordenadores personales en hogares, empresas y asociaciones, conectados a una intranet con servicios locales y a Internet (...). Todo este proyecto gira en torno a la instalación de equipos en los domicilios c El gran error de este proyecto consiste en el compromiso único del estudio de la tecnología y en el olvido de las consecuencias, efectos o impactos Este error proviene de la creencia en que las consecuencias de la tecnología, per se, son positivas. De un modo peculiar se interesan poco por cómo transforman las tecnologías la experiencia personal y las relaciones sociales. Su objeto de fascinación es fa construcción social de los artefactos y procesos técnicos. Pero la importancia de esas innovaciones en un contexto más amplio ya no tiene mayor interés.
Parece que los potenciadores de la Sociedad de la Información, tienen por principal visión «el determinismo tecnológico». Según esta visión, la tecnología sería el motor principal del cambio social. Los avances tecnológicos, provocarían, inexorablemente, cambios en las instituciones y relaciones sociales. La adopción del determinismo tecnológico coincide frecuentemente con la aceptación del modelo lineal de innovación (el proceso de innovación tecnológica estaría aquí representado por una línea continua y ascendente hasta cuotas que se presumen anunciadoras de un futuro dorado) y no presta atención a [as dimensiones sociales del proceso de innovación, concentrándose únicamente en los impactos de las tecnologías. Lo único que, según este modelo, pueden hacer los actores sociales es prepararse para los impactos de las nuevas tecnologías y adaptarse a ellos.
Tras numerosas entrevistas y encuestas que hemos realizado a todos los sectores implicados en el proyecto y haciendo balance de cómo se ha llevado a cabo dicho proyecto nos permiten sacar conclusiones muy importantes y, cómo no, interrogantes importantísimos a la hora de cuestionarse la implantación de la Sociedad de la Información.
La información obtenida muestra cómo el individuo sufre una serie de disonancias; se siente atraído por la Nueva Tecnología de la Información, aprueba cualquier adelanto y siente el deseo de apoyarlo y llevarlo a la práctica, pero a la vez se siente confuso, inculto en temas informáticos, desprotegido, ansioso... una serie de adjetivos que al final terminan en frustración. El usuario de Infoville conoce el potencial de este proyecto pero no sabe o ignora cómo llevarlo a cabo. Además concibe el proyecto como algo ajeno a él, un proyecto en el que se ve como animal de laboratorio y lo define como montaje político.
Una segunda variedad de estrechez por parte de los organizadores es lo que se llama actores sociales relevantes, involucrados en procesos de definición de problemas técnicos, traza de soluciones e intentos de que éstas se adopten como autorizadas en los patrones dominantes de uso social. En un principio, el proyecto Infoville se creó pensando en una representación de la sociedad de Villena, sobre todo en el ama de casa. Los datos indican que más de un 86%, de los usuarios son hombres y su status socioeconómico es mayoritariamente medio-alto y alto.
Según los resultados de nuestro estudio, el 62% de los usuarios de Infoville-Villena tiene una edad de 20-39 años y un 77% son particulares y tan solo un 3% de los usuarios son asociaciones. Son datos muy similares a los usuarios generales de la red Internet. Pero si queremos realizar un proyecto donde se potencie la Sociedad de la Información, ¿por qué se reproduce una sociedad predominantemente joven, masculina y con niveles adquisitivos medio-alto y alto?
He aquí una cuestión molesta para el pluralismo político que también puede plantearse a la «Organización InfoviIle». ¿Quién dice qué grupos e intereses sociales son «relevantes»? ¿Qué ocurre con los grupos sin voz, pero a los que afectarán los resultados del cambio tecnológico? ¿Qué ocurre con los grupos que han sido suprimidos o deliberadamente excluidos? ¿Cómo se explica que ciertas elecciones potencialmente importantes nunca afloren como asuntos de debate o decisión?
Como han argüido los críticos de la teoría pluralista en ciencia política, no sólo es importante dar cuenta de qué decisiones se toman y cómo, sino también de qué decisiones nunca aparecen en la agenda, qué posibilidades se relegan a la esfera de las no-decisiones. ¿Puede tener éxito la inversión e investigación de la construcción social de la tecnología si su mapa de los grupos sociales relevantes no indica qué grupos sociales han sido finalmente expulsados y qué voces sociales efectivamente silenciadas? Este enfoque responde a la necesidades y problemas de las personas y grupos poderosos: aquellos que cuentan con recursos para entrar en el juego y definir sus términos. No es, por tanto, extraño que el proceso de introducción vaya acompañado con frecuencia de temores y resistencias por parte de los afectados (José Pérez Adán 1991).
Pero también existe una cuestión de hipocresía y de engaño, no sólo al ciudadano sino también al mundo entero. En la revista PC WORLD n.º 135 (septiembre 97) se habla de Infoville como la ciudad digital con transacciones bancarias, acceso a bibliotecas, diario municipal, teletrabajo. Se comenta en la misma revista que los villeneros encargamos el pan por correo electrónico, que compramos los productos en el servicio de telecompra, cuando es pragmáticamente imposible adquirir un producto a través de este servicio; tienes que llamar para asegurar que lo has pedido, pasar a recogerlo y entonces pagarlo. ¿Es esto Telecompra? También comenta esta revista que «en la opción Ayuntamiento podemos además rellenar (y enviar) diversas solicitudes, certificados e inscripciones»; volvemos a lo mismo, si quiero un certificado de empadronamiento y lo hago vía Infoville tengo que llamar por teléfono para verificar mi solicitud y luego ir personalmente a recogerlo. ¿No es más rápido ir directamente? ¿Es esta la «Ciudad Inteligente»?. En el servicio de la Guardia Civil...» comenta el artículo, para denunciar un robo o alertar a las fuerzas del orden no tenemos más que pinchar en el recuadro "urgencias" y teclear nuestro problema». Quienes hayan accedido a este servicio habrán comprobado que tal servicio es inexistente.
Posteriormente el artículo nos describe el Servicio de Sanidad: dentro de los servicios médicos es posible solicitar una lista de todos los médicos del Centro de Salud de Villena y pedir hora, eligiendo la que más nos convenga según el horario del doctor que aparece en la pantalla... en el campo de la TeleMedicina, Infoville conectará ocho centros de salud de la Comunidad Valenciana con el hospital de la Fe para que los médicos de cabecera puedan realizar teleconsultas con los especialistas y telediagnósticos compartidos». ¿Es que nadie les ha dicho a estos periodistas que este servicio es inoperativo? Que no funciona porque el programa es demasiado lento y no garantiza la exclusividad ni el registro de tu cita.
En cuanto a «Educación» dice esta revista: «se puede consultar la agenda escolar, recorriendo los 16 centros educativos de Villena y solicitar/recibir las notas de los más pequeños,:. Lo cierto es que los centros sólo disponen de un ordenador conectado a Infoville, no existe personal, ni tiempo y no se puede pedir ni recibir notas por los motivos anteriores y porque Infoville no garantiza seguridad.
El diario THE WALL STREET JOURNAL EUROPE en su edición del 30 de julio de 1997 comenta «aquellos que no tenían conocimientos en informática, se conectan para ver las notas de sus hijos. Las amas de casa comparan los precios de las tiendas locales y solicitan cita con el médico en-line (en línea) y el alcalde de la ciudad comprueba los canales del CHAT para leer las últimas quejas sobre los baches y las farolas fundidas de la ciudad.
Y esto es sólo una muestra de los artículos de los medios de comunicación nacional e internacional (ABC INFORMÁTICA, DINERO, FAMILY PC, WEB, BERLINGSKE TIDENDE, y un sinfín de revistas especializadas y diarios informativos). No es de extrañar que Villena haya dado la vuelta al mundo con este presente inexistente. Pero ¿qué ocurrirá si alguien destapa la falacia?, ¿en qué lugar quedará Villena?...
Según un informe realizado por la Fundación OVSI, no público, un 20% de los usuarios ha solicitado ya algún producto o servicio a través de Infoville. Solicitar no implica el adquirir, puesto que es imposible adquirir algún producto-servicio en este proyecto tal y corno define el concepto Telecompra.
Este informe resalta que los villeneros usuarios de Infoville están dispuestos a continuar con el proyecto y los encuestados puntúan este proyecto con un Notable o Sobresaliente.
Sin embargo, un estudio realizado a través de una encuesta vía Internet (elaboración propia) a los usuarios del Proyecto Infoville en septiembre de 1997 contradice estos resultados. Los usuarios valoraron la utilidad del Proyecto Infoville con una media de 5'7 (el 1 es un valor muy negativo y el 10 muy positivo), donde nos encontramos con valores muy extremos (el valor mínimo es un 2 y el máximo un 10). También valoraron en la misma escala la organización del Proyecto con una media de 3'9 (no llegaron al aprobado).
Los resultados obtenidos demuestran que el usuario apenas fue informado sobre el proyecto en sí. Tan sólo un 7% respondió que se consideraba muy informado, mientras que un 27% respondía que se sentía nada informado, un 24% poco informado, otro 24%, regular informado y un 18% algo informado. Estos datos nos muestran que en general el usuario de Infoville carece de mucha información, o al menos así lo consideran.
El 70%, de los usuarios tuvieron problemas con su ordenador y valoraron el servicio prestado por el «Servicio Técnico» con un 5. Ante la pregunta de si «continuarían en el proyecto Infoville si tuvieran que pagar el coste de conexión de la línea RDSI», el 87% contestó que no continuaría en este proyecto.
En cuanto a las instituciones organizadoras del proyecto, se les preguntó a los usuarios si consideraban que éstas habían tenido en cuenta sus necesidades a la hora de implantar el proyecto y un 12 respondió que nada, el 33% que poco, regular un 34% y bastante el 18%.
HAN TENIDO EN CUENTA SUS NECESIDADES
Si continuamos con estos resultados podemos destacar que un 35%, declara que no participa en nada del proyecto, el 45% que poco, un 12%, indica que regular tan solo un 3% nos señala que participa bastante.
PARTICIPACIÓN EN EL PROYECTO
Sin embargo, a pesar de todos estos resultados, el usuario cree que sería muy positivo que tuviesen en cuenta su opinión (87%), que los cambios que se producirán en Villena serán positivos aunque cree que tan sólo se producirán algunos cambios.
CAMBIOS EN VILLENA
Estos resultados son sólo un ejemplo de las contradicciones de este proyecto. Proyecto que tiene muchas posibilidades siempre y cuando se lleve adecuadamente según los argumentos anteriormente expuestos.
Es imparable el proceso social que nos lleva al nuevo modelo de sociedad y es necesario potenciar este cambio positivamente. Por ello, proyectos como el de Infoville deberían ser planificados, desarrollados e implantados evaluando en todo momento sus posibles repercusiones y ajustándose a las necesidades de los usuarios.
Hay que decir, que son iniciativas públicas con presupuestos públicos y por tanto dicha inversión debería ser ir acompañada de un profundo estudio.
Ahora sólo cabe preguntarse cuándo, de la misma manera que se requieren estudios de impacto ambiental para aprobar proyectos de obra, van a ser perentorios los estudios de impacto social para asegurar la introducción no traumática y garantizar un mejor aprovechamiento social de las innovaciones tecnológicas.
(Estudio realizado desde agosto de 1996 hasta octubre de 1997 por Esther Esquembre Bebía. Consta de entrevistas personalizadas semiestructuradas a todos los sectores relevantes de la ciudad de Villena y encuesta por Internet.)
Extraído de la Revista Villena de 1998

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