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6 nov 2026

1928 LA CARROZA DE LA COMPARSA DE ESTUDIANTES “LAS CINCO PARTES DEL MUNDO”

Bellas señoritas de la Carroza de la Comparsa de Estudiantes llamada “Las cinco partes del mundo”, nos faltan otras dos señoritas para completar la carroza.
Pepita de Prado
Leonor Cuellar
Isabel Ferriz
Fotos cedidas por… Comparsa de Estudiantes

29 oct 2026

1920 ROMERÍA DE LA VIRGEN DÍA 9 DE SEPTIEMBRE

Bonita imagen de la Romería de la Virgen del día 9 de septiembre de los años 20, 30 o 40, la fotografía está sin fechar y es de baja calidad. Podemos ver a la derecha un Romano eso nos ayuda a poner fecha, aunque también podría ser a principio de siglo cuando se creo la comparsa de Romanos. Si puedes aportar algún dato para afinar el año te lo agradecemos. 
Fotografía Archivo VC

28 oct 2026

VILLENA HACE CIEN AÑOS: 1926/2026

VILLENA HACE CIEN AÑOS: 1926
Por Fabiola Martínez Espinosa

Hace cien años Villena ya no buscaba su sitio en el mapa. Lo ocupaba. Era capital por historia, centro por geografía y referencia por trabajo y por gente.

Era 1926 y quien llegaba a Villena llegaba a la capital de una comarca entera, al cruce de caminos entre Valencia, Murcia y La Mancha, al lugar donde paraban los trenes y se cerraban los tratos. La Guía Levante ya la señalaba como nudo, como encrucijada de cerros áridos y huerta fecunda, con caminos que partían de aquí hacia Biar, Benejama, Caudete y la Venta de la Encina. No era periferia. Era corazón.

La ciudad se levantaba clara, limpia y riente, como la vio Azorín y como seguía siendo en 1926, bajo la sombra tutelar del Castillo de la Atalaya. Ese perfil que no ha cambiado —la Atalaya dominando, las dos joyas góticas del siglo XV, Santiago y Santa María, erguidas como guardianes de piedra, y el escudo presidiendo la Casa Consistorial— era entonces el mismo que hoy nos emociona. La calle Mayor acababa de ensancharse al derribar el último lienzo de muralla que quedaba en pie, como si Villena quisiera respirar más hondo y abrirse al siglo que venía.
Vivían aquí unas quince mil almas y casi todas vivían del campo, pero no de un campo pobre. Villena era rica. Rica en vid y en vino —su principal producción—, rica en cereales, olivos y hortalizas que crecían gracias a las aguas alumbradas que, gozosas, regaban la huerta. Era una economía agraria, sí, pero próspera.

Y junto al campo, ya se oía el otro latido. El del calzado. Familias villenenses que sabían trabajar el cuero desde antiguo —algunas desde hacía generaciones— habían convertido sus pequeños talleres en fábricas a principios de siglo, cuando la viña flaqueó. En 1926 ese latido ya era fuerte. Más de mil cuatrocientos obreros vivían del zapato, sobre todo del zapato de niño y de lujo que nos hizo famosos, y fábricas como la de Caturla traían maquinaria americana para competir de tú a tú con Elda y Elche. Todavía bajo el lema de entonces: calidad y honradez industrial. El campo nos daba de comer; el calzado nos decía hacia dónde íbamos.

En enero de 1926, el pueblo entero colocó en la fachada del Ayuntamiento una placa que aún hoy se lee: El pueblo de Villena a sus heroicos soldados que sacrificaron su vida en aras de la patria en Tierra Africana. Era un pueblo que honraba a los suyos al volver de la Guerra del Rif. Y en diciembre, la naturaleza quiso escribir también su página. El 26 de diciembre cayó la gran nevada, la Nevá Grossa. El diario La Libertad de Madrid contaba el día 30 que en las calles de Villena la nieve alcanzaba sesenta centímetros, incomunicando Villena con Sax, Elda, Ibi y toda la montaña. Los pozos de nieve de la Sierra de la Villa, que hasta hacía poco habían sido neveros, rebosaron.

Pero si 1926 brilla con luz propia es por la cultura y por las fiestas. Ese septiembre ocurrió algo que hoy nos parece cotidiano pero que entonces fundó nuestra memoria escrita: se publicó el primer número de la histórica revista-programa Villena en Fiestas, en la Imprenta Doménech. Por primera vez, las fiestas patronales en honor a la Virgen de las Virtudes tenían su propio libro, su propio relato. Y para anunciarlas, se confió en un artista de la tierra, el villenense Calixto Díaz Navarro, autor del cartel de aquel año.

Y vaya si merecían ser contadas. A las cinco de la tarde del día 5, la Entrada cambió para siempre. Hasta entonces las comparsas habían desfilado sin carrozas, salvo una solitaria de los Marineros traída de Onteniente en 1921. En 1926, casi todas aparecieron con carrozas artísticas y originales que, según las crónicas, llamaron poderosamente la atención del numeroso y apiñado público que presenciaba su paso en la Puerta de Almansa. Balcones y tejados llenos. El boato, la alegoría y la vistosidad que hoy es norma, nació allí.

Y ese mismo mes de abril, sentado en una mesa del bar de Perico el Cafetero, en la plaza de las Malvas, Pedro Galipienzo y Joaquín Oliva Ruescas fundaban la Comparsa de Labradores, los Maseros, que este 2026 cumple cien años.

Así era Villena hace cien años. No un pueblo dormido. Una ciudad agrícola que ya era industrial, que publicaba su revista, que encargaba su cartel a un artista local, que innovaba sus fiestas más queridas, que honraba a sus muertos y que se sobreponía a una nevada de sesenta centímetros. Una ciudad capital, agrícola, zapatera y festera, clara, limpia y riente, que ya entonces sabía quién era. 

26 oct 2026

1925 BAR SOL EN EL CENTRO DE VILLENA

Anuncio del Bar Sol a cargo de Valeriano Navarro, situado en la calle Joaquín M.ª López en el centro de Villena, creado a principio de siglo, cerró en los años 40.
Foto cedida por... María José Navarro Berenguer (fecha sin confirmar)

16 oct 2026

PUBLICIDAD PERIÓDICO VILLENA JOVEN 1928

Desde los principios de Villena Cuéntame hemos ido publicando publicidad de las revistas y cualquier cosa que llegara a nuestras manos relacionadas con los comercios de Villena, ya que creemos que es una sección muy interesante en la que vemos claramente el cambio que hemos sufrido en estos tiempos...
A partir de ahora iremos publicando un resumen de los anuncios con un enlace que os llevará a poder ver completo todos los comerciantes que se anunciaban en las revistas y que por motivos de espacio no publicamos aquí.

VER PUBLICIDAD COMPLETA
VILLENA JOVEN SEPTIEMBRE 1928











Extraído del periódico Villena Joven de septiembre de 1928

15 oct 2026

1923 A LA FERIA DE VILLENA

"A la feria de Villena"
Era domingo, y a las cuatro de la tarde, la estación de la villa de Sax se veía muy concurrida; todo era alegría en los semblantes; el sol derramaba sus rayos de oro; día hermoso y bonancible que había que aprovechar; la mayor parte de la gente guardaba en su correspondiente bolsillo el billete de tercera clase, pues como el trayecto es corto, lo mismo lo utilizan los ricos que los pobres; parece esto un verdadero sueño de igualdad social, donde en el tren, en un mismo departamento, se estrujan y codean el burgués y el obrero.
Aunque con algún retraso, apareció la locomotora, y sonó una exclamación de alegría general entre el impaciente público que esperaba la llegada del tren; el tren marchaba lentamente, y al sonar la campana detuvo su marcha majestuosa.
La mayoría de los viajeros iban a ver la feria de Villena, a visitar aquella población agricultora, enriquecida en época reciente por sus viñedos, y que posee aguas abundantes que riegan su huerta.
Villena, ciudad alegre, donde parece que se respiran aires de capital. El tren iba repleto y marchaba rápido, como si el maquinista que dirigía su marcha quisiera complacer los naturales deseos de los viajeros y llegar cuanto antes.
El humo de nuestros cigarros subía en espirales, y parecía, extendido, blanquísima nube. Pasamos el puente, el desmonte; nuestra vista se recreaba con la variedad del panorama; el huerto Martín, con sus bancales de color ceniza, plantado de árboles frutales; la venta de Aynat, que nos traía a la memoria aquel ilustre general, D. José de Aynat, que tanto brilló y tan conocido y estimado fué reinando Isabel II, a quien llamaron la espada virgen, y que tanto bien hizo por Sax, a quien él llamaba su pueblo predilecto. La casa de los Giles, extensa heredad pegada junto a la vía, con su hotel azulado, a estilo madrileño, que denota el buen gusto de su caprichosa dueña; los viñedos que parecían tableros de ajedrez y llegan hasta la sierra llamada La Peña Rubia.
Oí la voz chillona que gritaba: «¡Santa Eulalia, un minuto!» De pronto, el tren se detuvo, subiera unos pocos viajeros, volviendo otra vez, después de sonar la campana y ordenar el jefe de la estación la salida, a estar en rápida marcha.
Santa Eulalia es estación intermedia entre Sax y Villana; hermosa heredad convertida en Colonia agrícola por su actual propietario, el conde de Gestalgar y de la Alcudia.
En aquellos campos, según refiere la tradición, se dió una memorable y célebre batalla en tiempos del rey D. Jaime I de Aragón, y se apareció a los guerreros cristianos la referida Santa.
No sé si lo que voy a narrar es verdad o cuento, mas como me lo contaron lo cuento: El dueño de aquel rinconcito del Paraíso, hace algunos años, poseía un orangután, muy inteligente, bien adies-trado, y que con sus gracias y habilidades, servía de distracción y. agradables pasatiempos. Los mo¬nos son, por lo general, muy inteligentes, y es forzoso reconocer que muchas veces dan pruebas de prudencia, dulzura, alegría, bondad, cariño y confianza hacia el hombre. Durante varios días, un criado conducía al mono, que siempre iba sujeto a fuerte cadena, y por lo tanto no gozaba de libertad, a una gran balsa, viéndose obligado el simio a tomar un baño de placer; el mono nadaba y gesticulaba, dando a entender que no era aquello cosa de su agrado; pero no podía arañar ni morder y tenía que comprimir su rabia.
Mientras el mono saltaba y nadaba, el criado se reía, pues aquellas protestas, aquellos gestos, le hacían mucha gracia. Después, cuando salía el simio del agua, le daban una golosina para que él, agradecido y en justa compensación, olvidase su enojo. Mas llegó un día que el criado se distrajo mirando al cielo, a orillas de la balsa; el mono quiso imitar al hombre, buscó la comparación de los efectos, lo arrojó de un fuerte empellón dentro de la balsa, y mientras el hombre se ahogaba y daba voces pidiendo auxilio, el mono reía, reía a más no poder, enseñando sus blancos dientes. Al oir aquellas voces del angustioso criado, acudieron los demás dependientes y campesinos de la Colonia, sacaron al criado de la balsa, y no fué pequeña ni para contada la paliza que le zurraron al vengativo mono. Fuera de ello lo que fuere, lo cierto es, que jamás yo he visto mono ni orangután alguno en la mencionada Colonia, y más bien parece todo ello creación ingeniosa de la fantasía de las gentes.
Después de cruzar los prados, el río Vinalopó, el término de Villena llano y con numerosas casas de campo que se iban alejando de nuestra vista, veíamos el caserío; asiéntase en el declive del cerro llamado Peña de San Cristóbal; en lo más alto de la ciudad vieja, se yerguen sobre un estribo de la peña los macizos muros y la alta torre cuadrada de su castillo señorial, y completan su fisonomía las esbeltas torres de sus dos parroquias, Santiago y Santa María, que tienen el aire de los campaniles italianos.
Oí la ronca voz de un empleado que gritaba: «¡Villena, veinte minutos!» De pronto, el tren se detuvo; los viajeros abandonaban sus asientos, se abrían las portezuelas, se apeaban; las voces de bienvenida de muchos que esperaban, me indicaron la llegada al punto de mi viaje, y que debía abandonar mi asiento. Descendí del vagón del ferrocarril, y me dirigí, por no decir todos, nos dirigimos hacia la feria.
Cerca de la estación, pudimos admirar en el jardín, en aquel jardín paseo y deleite de las jóvenes hermosas y elegantes, el busto del célebre y afamado maestro compositor de música, D. Ruperto Chapí, autor de varias zarzuelas, óperas y otras composiciones españolas, hijo de esta tierra privilegiada por la naturaleza; el gran Teatro, todavía por terminar, magnífico edificio que parece propio de una gran urbe.
La feria estaba situada en una céntrica plaza, e iba a terminar en la fuente llamada prosáicamente «de los burros»; estaba muy concurrida, por ser precisamente día festivo; en el centro de la plaza tocaba la música, que nos distraía y nos hacía pasar el tiempo agradablemente. Tres horas habíamos de permanecer en aquella hermosa Ciudad, pues a las siete de la tarde sale el tren que va a Alicante, y en él teníamos que volver a nuestros pacíficos hogares.
Ofrece Villena el aliciente del lindo Casino y otros centros de recreo. No sé qué pensar de esos hombres a quienes domina la pasión del juego, que en una baraja encuentran sus placeres, ponen todas sus afecciones y cifran su porvenir. El azar y la suerte son los únicos excitantes de su fría sensibilidad. Se irritan y enfurecen si pierden. Gozan una pueril alegría si ganan. No piensan más que en la mesa de juego, y en la mesa de juego no ven sino el naipe que tienen delante, al que apuestan acaso la fortuna de su familia. No todos los que concurren a la feria de Villena son jugadores; sin embargo, pocos son los que resisten a la tentación de probar suerte, a ver si pueden ganar y reintegrarse de los gastos que les ocasiona la agradable excursión.
Antaño, por doquiera, en el vecindario de los pueblos cercanos, se oía exclamar: «Vamos a ver el Orejón!» En la plaza del mercado había una torre de estilo barroco, y en ella estaba el reloj público. Al toque de las horas, asomaba la grotesca y orejuda cabeza por un ventanillo, el legendario personaje, admiración de los campesinos forasteros que venían a las ferias.
Pero el progreso inexorable, y los progresistas de Villena, por los años 1888, derribaron la torre, juzgando sin duda incompatible con la cultura de la ciudad aquel resto burlesco de otras edades. Así es que hoy ya no se puede exclamar más que: «¡Vamos a la feria! ¡A la feria de Villena!»
El tren de Alicante restituyónos presto a Sax, y a las ocho de la noche me hallaba ya de vuelta en mi familiar retiro, entregando a mis pequeñuelos los dulces y juguetes, grato recuerdo de la renombrada feria.
 ***
Francisco Juan y Marco nació en Sax en 1877, era descendiente de familias nobles, realizó sus correspondientes estudios y ocupó cargos políticos en Sax, primero de concejal y en 1914 fue elegido alcalde.
Colaboró en diversas publicaciones, como fueron: “La Correspondencia de Alicante” en 1918; en 1906 en “El Graduador; en 1905 en “La Tarde”, diarios que se publicaban en la citada ciudad. En 1920 en el semanario “El Pueblo Español” de Madrid y en 1921 en “El Defensor de Biar” y en “El Castillo de Sax”.
El Centro de Cultura Valenciana, en mayo de 1918, lo nombró director-correspondiente en Sax: se designaban así a los cronistas de las diputaciones y ayuntamientos del antiguo reino de Valencia que justificasen la posesión de dichos cargos y los eruditos residentes en poblaciones del mismo territorio, designado por el Centro.
Se dio a conocer como brillante y fácil escritor, publicando las una serie de producciones y entre otras, citamos: “Historia de Sax”, “El Valle de Castalla”, “Elda”, “De mi archivo”, “Elogio a D. Joaquín María López”, “Don Salvador Amorós y Martínez, “Don Luciano López Ferrer”, “Santonja, de Biar”, "A la Feria de Villena".
El texto citado forma parte del prólogo que escribió José Abargues Ferrer, con motivo de la publicación en Villena (año 1923) de un libro que, titulado “DE TODO UN POCO”, ofrecía varios de los artículos que hemos citado en el párrafo anterior.
“Afectuosamente dedico este libro que no tiene más mérito que demostrar mi cariño a los pueblos de esta comarca y ser un recuerdo de gratitud sincera a la persona a quien va dedicado”.
Francisco Juan y Marco
Extraído del libro... DE TODO UN POCO 1923
Cedido por... Joaquín Sánchez Huesca EL ESLABÓN VILLENA
Todas las fotográfias archivo Villena Cuéntame años 20.

23 sept 2026

1929 CROQUIS CRUZAMIENTO VÍAS MZA/VAY

A la altura de la actual sede de la comparsa de Piratas, calle Rosalía de Castro, se encontraba este cruzamiento a nivel entre la antigua MZA, hoy RENFE, y la antigua VAY. Este cruzamiento era regulado por una caseta de enclavamiento elevada que era manejada por un operador de MZA. La fotografía es de R. Todt, distribuida por BVA y el plano original del año 1929 nos fue cedido entre mucho más material gráfico del VAY por D. Manuel González Márquez, ingeniero de Metro de Madrid y gran experto ferroviario.
Fotografía década de los años 60 del siglo XX. R.Todt
La caseta de enclavamiento fue demolida poco tiempo después del cierre del ferrocarril VAY, constituyendo de este modo un atentado contra la arqueología industrial de España dado su diseño y de las pocas que existían en nuestro país.
Cedido por Jerónimo Lázaro Milán

1927 REFORMAS DE LA CIUDAD (EL DÍA)

REFORMAS DE LA CIUDAD
A partir del mes de Diciembre del año 1925, en nuestras Casas Consistoriales, se fué advirtiendo un gran temblor de actividad, que fue poco a poco, traduciéndose en hechos magníficos, dentro de la Órbita administrativa y reguladora de los intereses locales. Dado lo interesante del tema nos era imprescindible enterarnos profundamente de todo cuanto bajo la salvaguardia del señor Rodes Miralles, se ha venido efectuando en el tiempo transcurrido, desde diciembre de 1925 a estos nuestros dial. Téngase en cuenta, que al loar ciertas transformaciones realizadas en Villena, por el actual Ayuntamiento, no se pretende que fuera ineficaz la gestión administrativa realizada por los anteriores Ayuntamientos. Imparcialmente reconocen todos, propios y extraños, en que son dignas de mención, entre otras reformas importantes, las siguientes:
Arreglo de calles en todos sus aspectos y colocación de aceras en muchas, destacando la calle o paso abierto, en torno a la tradicional «Fuente de los Burros».
Como era imprescindible organizar a estilo moderno la limpieza de la ciudad, entre lo más significativo de las reformas, figura la adquisición de un auto-camión regadera, que en momentos deja regadas maravillosamente las calles.
Como esto no puede verificarse sin que el arroyo esté convenientemente apisonado, para que facilite el trabajo del auto camión regadera, se adquirió y presta ya desde hace tiempo sus funciones, un cilindro-apisonador, que deja el suelo de las calles que lo permiten en un estado admirable, viniendo a suplir casi con ventajas, este pavimentado natural (nos referimos a la tierra del suelo) al que de ordinario forma el adoquín.
Otra reforma importante ha sido el ensanche o ampliación del Cementerio Municipal, que junto con la cubierta de la «Fuente de los Burros» es lo que más ha agradecido el vecindario. A esto hay que añadir la renovación de la tubería que suministra el servicio público de las aguas potables. Se ha reformado también el pozo artesiano de la calle de Ramírez, que es el que dota de aguas a Villena. Dado el temperamento musical del pueblo y para estar acorde con este sentimiento, se ha adquirido instrumental más moderno para la Banda, cuyos resultados han sido por el pronto, la irreprochable ejecución de las obras interpretadas por los profesores.
El pasado año, se dio impulso extraordinario a las fiestas de este pueblo, sobresaliendo el hecho de que viniese a Villena, a dar unos conciertos, la Banda de Ingenieros, de Madrid.
Luego de estas modificaciones introducidas en muchos servicios públicos, y que merecieron el elogio unánime de la población, el actual alcalde, señor Rodes Miralles, mediante un empréstito, cuya tramitación se está activando estos días, piensa coronar su obra administrativa con otras reformas importantísimas, entre las que resaltan por lo transcendentales:
El alcantarillado de la población.
La traída de aguas potables procedentes de los manantiales cercanos a Villena.
La construcción de una plaza de abastos, con todos los aditamentos modernos.
Un grupo de escuelas graduadas, donde la enseñanza se dará con arreglo a métodos, hoy ya especializados en Europa, tratando de simplificar los estudios para hacerlos más fáciles y comprensibles.
Finalmente, está en estudio, para ser construido a la mayor, brevedad, un matadero general, que por sus condiciones y salubridad, llamará poderosamente la atención.
Junto a lo anterior, hay que añadir, la creación de un hospital moderno, dotado de aquellos elementos imprescindibles en una ciudad como Villena, un lavadero y dos caminos vecinales que han de confluir: el uno, al Puerto, y el otro a la partida del Pinar.
Extraído del Periódico EL DIA de 1927
Cedido por... Juan Vale Carrasco

15 sept 2026

1929 OBITUARIO DE LUIS CUÉLLAR DE LA TORRE

Rogad a Dios en caridad por el alma de Luis Cuéllar de la Torre. 
Que falleció a las 7 y media de la mañana de hoy a los 45 años de edad. Habiendo recibido los Santos Sacramentos.
Villena 2 de julio de 1929
Cedido por… José Sánchez Ferrándiz

12 sept 2026

1923-2023 EL HOMBRE DE LA FOTO

1923-2023 EL HOMBRE DE LA FOTO
Por José Sánchez Ferrándiz (Agosto de 2023)
Podemos afirmar, sin posibilidad de equivocarnos, que gracias a que existe en Villena  la Comparsa de Andaluces o Contrabandistas, conocemos la identidad de la persona que posa relajada en la imagen anterior. De lo contrario, el suyo sería otro rostro sin nombre, una historia en blanco, similar a la de tantas otras personas anónimas que en diversas poses, situaciones y ambientes, pueblan miles de fotografías antiguas. ¿Quién no ha visto en casa de sus abuelos o padres, olvidada en un cajón, alguna de esas imágenes, sin ser capaz muchas veces de poner nombre a los que allí aparecen?
Paradójicamente y sin su decisiva contribución, la Comparsa de Andaluces de Villena no solo no celebraría en estas fechas su primer centenario, sino que probablemente, ni siquiera existiría. Y es que el sonriente hombre de la foto, con su barba recortada y su traje de domingo, era un entusiasta de las Fiestas de Moros y Cristianos.  Aquí llegó, tras dejar atrás la ciudad que lo vio nacer para establecerse para siempre en Villena, donde abriría un negocio de venta al por menor en la calle que hoy conocemos como Escultor Navarro Santafé, entonces llamada de Joaquín Costa. Lo hizo acompañado de su primera mujer, Francisca Pérez Maciá, dieciséis años mayor que él y la hija de ésta, Milagros Jordá Pérez, con quien posteriormente y tras enviudar, nuestro hombre se casaría en la Iglesia de Santiago. Esto último aconteció, según revela la inscripción de su segundo matrimonio que se custodia en el Registro Civil de Villena, a las seis de la mañana de un sábado, 19 de marzo de 1927. Por aquel entonces, él tenía 49 años y su hijastra, convertida aquel día en nueva esposa, 40. 
Los tres, llegado su final, serían enterrados en el cementerio de nuestra ciudad y pasados unos años y sin parientes cercanos que se hicieran cargo de las gestiones administrativas pertinentes para mantener su sepultura, sus restos serían arrojados a una fosa común y con ello, su recuerdo parecía destinado definitivamente al olvido.
Pues bien, el hombre de la foto, un día de finales de 1921 o principios de 1922 expuso la idea que le rondaba la cabeza a un grupo de amigos villenenses, entre ellos a Francisco Clement Francés, quien recogiendo el guante lanzado, abrazó con entusiasmo la propuesta de quien echaba tanto de menos una comparsa que fuese similar a la que existía en su localidad de nacimiento y entre todos, en un tiempo récord, hicieron realidad la materialización de aquel sueño, del que se van cumplir ahora cien años. 
Así que en 1923 los Andaluces o Contrabandistas, hicieron su aparición por primera vez en nuestras fiestas gracias a la iniciativa de aquel señor bajito, nacido en Alcoy en 1878 y conocido en Villena como el Alcoyano de las Barbicas y cuyo nombre completo era Antonio Ibáñez Abad.

9 sept 2026

DE CONTRABANDISTAS Y MARINEROS. LA EMBAJADA 2023 Por José Ramón Morales Espinosa

De contrabandistas y marineros. La embajada.
Es indudable que las fiestas de moros y cristianos de Villena han influido en el devenir de otras fiestas de moros y cristianos de poblaciones limítrofes. Por ende, Villena se ha surtido de iniciativas de otras poblaciones que hemos sabido adaptar a la idiosincrasia de nuestra ciudad y sus ciudadanos.
Un dato curioso es la fundación de la comparsa de Andaluces (Contrabandistas) en Villena, influencia de la existente en Alcoy. Fue D. Antonio Ibáñez Abad (El alcoyano de las barbicas) el que se inspiró, junto a otros villenenses, para fundar en 1922 esta comparsa que al año siguiente desfiló en nuestra población, coincidiendo con la coronación de la Virgen de las Virtudes.
Más curioso fue que para ese mismo año veintitrés se representara “el contrabando”, pues si la fundación se ve influenciada por Alcoy, en la puesta en escena del contrabando quien nos influye es la cercana población de Onteniente (Ontinyent), que la representa entre las comparsas de Marineros y Contrabandistas. En Alcoy, en cambio, se ha sucedido la colaboración con la filà de Andaluces entre las filaes de Somatenes, Navarros, Estudiants o Maseros.
¿Y qué es lo que hacía la comparsa de Marineros de Villena por aquel entonces? A día de hoy, podemos situándonos en el año 1921 gracias a una fotografía que dispone el Archivo Histórico de la Comparsa de Marinos Corsarios. En ella aparece un barco con ruedas de carro -una carroza- que fue traída por Sucrera y sus mulos desde Onteniente. Este hecho nos da a entender que entre ambas comparsas de Marineros había una vía de contacto. Desconocemos si en años sucesivos o quizá para el año de la coronación de la virgen se llegó a culminar tal hazaña, dada la intrincada dificultad de los caminos de entonces. ¿Influiría esta relación entre comparsas marineras para que el contrabando se celebrara en Villena igual que en Onteniente?
Carroza de Onteniente traída hasta Villena en 1921

Carroza de Onteniente traída hasta Villena en 1921
El texto original de la “Embajada de Contrabandistas y Marineros” de Villena, sin entrar en su contenido, se publicó en 1924 en un librito editado por la imprenta de Muñoz de Villena. Lo firma Antonio Ibáñez, en Villena, a 16 de agosto de 1924. Este texto se publicó de nuevo en la Revista Especial de fiestas “Día 4 que fuera” del año 1999. Después de unas décadas de incertidumbre en el que se trasmitió el contrabando de forma oral por la ausencia de este texto impreso.
Vamos a introducirnos en los datos de que disponemos para dar un poco de luz a la historia de la representación de la embajada del contrabando. Como bien reza la portadilla del librito de Antonio Ibáñez hablamos de embajada y no de alianza. En la embajada encontramos a dos bandos o comparsas enfrentadas. En la alianza quizá el texto vislumbre algún enfrentamiento, pero el fin último es la unión contra el agareno. En este caso son dos comparsas del mismo bando, pero con intereses diferentes. Los marineros que controlan la costa y los ríos, actúan como centinelas. Por el contrario, los contrabandistas aspiran a saciar las necesidades del pueblo llano y de evadir diezmos e impuestos, en definitiva, a introducir mercancía de forma fraudulenta y barata, más si cabe, cuando se reparte a diestro y siniestro incondicionalmente.
El siguiente paquete documental del que disponemos para extraer datos se trata de los programas de fiestas. En ocasiones se publicaban por parte del ayuntamiento en un documento único otras veces en forma de revista o gracias al patrocinio de empresas privadas en otros formatos.
Desde 1923 hasta 1932. 
Se inició en el año veintitrés y hasta el año veintiséis se celebró los días siete de septiembre. Desde el año veintisiete hasta el año treinta y cinco se celebró los días seis de septiembre.
La hora fluctuó los primeros años. El año veintitrés se celebró a la cinco de la tarde. El año veinticuatro a las diez de la mañana. Los años veinticinco y veintiséis a las seis de la tarde. Los años veintisiete hasta el año treinta y cuatro a las siete de la tarde. El año treinta y cinco a las seis de la tarde.
En el programa se nombraba, a parte de la fecha y la hora, como sigue: “ACTO DEL CONTRABANDO por las Comparsas de Andaluces y Marineros, en la calle de San Sebastián” (Desde 1923 hasta 1928). En el año 1929 el nombre de la calle se ve modificado por el de Avenida de Primo de Rivera, dada la dictadura. En el año 1930 vuelve a ser calle San Sebastián y se da la curiosidad que nos añade “[…] estando el recitado a cargo de Bernardo Ugeda Tomás”. En el año 1931 y 1932 se redacta así: “ACTO DEL CONTRABANDO por las comparsas de Andaluces y Marineros, en la Avenida de Blasco Ibáñez, estando el recitado a cargo de Bernardo Ugeda Tomás”.
Comparsa de Marineros, años cincuenta.

Comparsa de Marineros, años cincuenta.
Años 1933, 1934 y 1935.
Llegamos al año 1933, un año de inflexión para la comparsa de los Marineros y para el acto del contrabando. Tras diez años de colaboración entre comparsas para ese año ya se había disuelto la comparsa de Marineros. Aunque el alcalde de entonces llamó a los miembros más relevantes, como fueron el Tío Cuqui, quién participaba en el contrabando, y el Tío Botella, para reorganizar la comparsa y proporcionar ayuda municipal, pese a ello, los Marineros no volvieron a salir hasta 1943. De esta forma se truncaron diez años de contrabando compartido.
En estos años, desde el treinta y tres hasta el treinta y cinco, fue exclusivamente la comparsa de Andaluces la que se encargó de representar esta embajada, en la avenida Blasco Ibáñez.
En los años 1936, 1937 y 1938 no se celebró el contrabando debido a la Guerra Civil Española.
Marineros, años cincuenta.

Marineros, años cincuenta.
Años de postguerra. (39,40,41,48,49,50 y 53)
Villena, 7 de septiembre de 1939. “A las siete [de la tarde], ACTO DEL CONTRABANDO por la Comparsa de Andaluces y Piratas, en la calle San Sebastián”. Tras la guerra civil española en los años 1939, 1940, 1941 y 1950, es la comparsa de Piratas la que comparte protagonismo con la comparsa anfitriona, los Andaluces.
Se da una peculiaridad en el año 1942. Los contrabandistas editan un pasquín firmado por “El cornetín de órdenes” fechado en Villena, 5 de septiembre de 1942. Probablemente se repartió entre el público ese año. Este pasquín, con unas hermosas estrofas, narran en una primera parte lo que eran los contrabandistas “de antes” y en una segunda parte “los de ahora” haciendo alusión a esos años cuarenta. En el programa de fiestas no figura la celebración del contrabando. Estas estrofas se reeditaron en la Revista Especial “Día 4 que fuera” del año 1993.
Los años 1948 y 1949. Una vuelta de tuerca al contrabando. Si de controlar a villanos, saqueadores y contrabandistas se trataba, si había que ir armado para tal fin, ¿a quién recurrieron los Andaluces? A gente experimentada en capturar a Billy el niño, a los Dalton… Ellos fueron ¡los Americanos!, así es, la comparsa de Americanos de Villena fue la que participó en la avenida de José Antonio. El día 7 de 1948 a las siete de la tarde y el día 6 de 1949 a las ocho de la tarde.
Desconocemos, de momento, quienes fueron los actores más destacados por parte de la comparsa de Piratas o Americanos. Dado que solamente en los años 1943, 1944 y 1945 participó la comparsa de Marineros con un traje patrocinado por el empresario del tren Chicharra -Ybern- y que algunos componentes de los Marineros pasaron a formar parte de la comparsa de Americanos (1928-1959), podemos entender el por qué esta comparsa peculiar pasaría a protagonizar también el contrabando en los años 48 y 49.
En el año 1950, vuelve la comparsa de Piratas a colaborar con la comparsa de Andaluces, esta vez el programa sitúa la representación en la Avda. del Generalísimo. Antigua calle San Sebastián.
A partir de los años cincuenta la situación económica de la sociedad española es delicada y la de la comparsa de Andaluces también. Testimonio de ello podemos encontrarlo en un artículo publicado en la Revista Especial “Día 4 que fuera” del año 2000. En el que aparece trascrito un poema de Francisco Escribá inspirado en los años cincuenta y las peculiaridades de los, por entonces, Contrabandistas.
En 1951, reaparece la comparsa de Marineros que comienza una segunda etapa desde 1951 hasta 1959.
Solamente en 1953 -en el treinta aniversario- los Andaluces representan el acto del contrabando en solitario. Los años son difíciles para la consecución de este acto. No será hasta 1973 en el que se recuperaría de nuevo, de la mano de los primeros colaboradores, los Marineros, en esta ocasión con la denominación de Marinos Corsarios desde 1963. El resurgir del contrabando volvía a estar unido al número tres, había un por qué. El cincuentenario de la comparsa de Andaluces.
El cabo Miguel Serra a caballo, 
con el primer traje de los Marinos Corsarios.

Desde 1973 hasta 1983. 
Esta etapa de once años se caracteriza por la fidelidad en el día de celebración, el día 6 de septiembre, menos en el año 83 que fue el día 7. También en la hora, a las siete y media de la tarde todos los años, menos en el año 83 que fue a las seis de la tarde.
Los programas de fiestas citaban lo siguiente: “ACTO DEL CONTRABANDO a cargo de la Comparsa de Andaluces, con la colaboración de la de Marinos Corsarios”. Seguidamente se mencionaba el lugar donde tenía lugar, en este caso varió algunos años. Quedando de la siguiente manera:
• Años 73 y 74: “Partirán los Andaluces desde las inmediaciones del Colegio Salesianos, desarrollándose el acto a lo largo de la Avda. de José Antonio.”
• Año 75: “El acto se desarrollará a lo largo de la calle del General Mola.”
• Años 76, 77 y 78: “El acto se desarrollará en las inmediaciones del Paseo Chapí.”
• Años 79 y 80: “Este acto se desarrollará por la Avda. José Antonio (a la altura de los Salesianos) hasta la Plaza de Pedro Menor.”
• Año 81: “Este acto saldrá de los Salesianos por la Avda. de la Constitución.”
• Años 82 y 83: No refiere datos del lugar, aunque sí de la celebración del acto entre las dos comparsas.
En la Revista Especial “Día 4 que fuera” de 1987 Cristóbal Collado, contrabandista, publica lo siguiente: “En el año 1983 los Corsarios se negaron a seguir colaborando y fue la comparsa (de Andaluces) quien tuvo que hacerse cargo de todos los diálogos”. Entendemos que hace alusión a las fiestas de ese año 1983 en el que sí que figuraba la comparsa de Marinos Corsarios como colaboradora, pues al siguiente año el contrabando ya no figura en el programa.
Comparsa de Marinos Corsarios, 
traje oficial a partir de 1974 hasta 1988.

Desde 1984 hasta 1987. Un paréntesis. 
Retroceder para tomar carrerilla.
En 1984 se celebró el Centenario de la Comparsa de Marinos Corsarios. 
Herederos de la antigua Comparsa de Marineros, que databa según la referencia escrita más antigua que se poseía del libro -Historia de la imagen de Nuestra Señora de las Virtudes Patrona de la Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima Ciudad de Villena. Zapater y Ugeda, José. 1884-Actualmente la más antigua es de 1883 -Periódico La Estampa- y por transmisión oral se sabe que data de algunos años antes. El caso es que, con motivo de esta efeméride, y no sabemos si por algún otro motivo que parece que pudiera haber sucedido el año anterior, los marinos corsarios no participaron en el contrabando, es más, este año 84 no se celebró. Los años siguientes 85, 86 y 87, según los programas de fiestas tampoco hubo.
Pasaron estos años hasta que en 1987 un contrabandista de pro, Cristóbal Collado, antes mencionado, publica en la Revista Especial “Día 4 que fuera” un artículo que trata de la historia de la comparsa y del contrabando. Plasma su opinión diciendo: “[…] Pienso, no obstante, que es éste un acto recuperable, si bien habría que buscarle un nuevo contexto, ya que se trata de un patrimonio cultural, entrañable y diferencial de nuestra comparsa. […]” Y sus palabras sirvieron de semilla para que entre unos cuantos contrabandistas más, se liaran la manta a la cabeza y dijeran: ¡Al año que viene tenemos contrabando! ¡Por mis patillas!

La gran etapa. Desde 1988 hasta 2019.
Esta gran etapa se caracteriza porque en prácticamente todos los años se celebró el día 7 de septiembre. Exceptuando los años 1991 y 2019 que lo fue el día 6. Respecto a la hora de celebración hay una continuidad similar. Todos estos años comenzó a las seis y media de la tarde, exceptuando dos, el primero -1988- y el último -2019- que iniciaron el acto a las cinco y media.
Curioso el nuevo arranque en las fiestas del año 1988 en el que sí figura como colaboradora la Comparsa de Marinos Corsarios y que, en cambio, ya no aparecerá en lo sucesivo.
Dato relevante es la autonomía con que la comparsa de Andaluces asume el acto. De hecho, desde 1989 hasta la actualidad ninguna otra comparsa a participado en la consecución de este.
El programa de fiestas desde 1989 hasta 2006 siempre ha referido lo siguiente:
“Representación del CONTRABANDO por la Comparsa de Andaluces. Saliendo de las inmediaciones de la Plaza de María Auxiliadora, siguiendo por la Avda. de la Constitución, Joaquín María López y Corredera y finalizando en la Plaza del Rollo. La representación del Parlamento tendrá lugar a la altura del Bar La Casica.”
Desde 2007 hasta 2016 se añade al texto la participación de la arcabucería con: “Representación del CONTRABANDO por la Comparsa de Andaluces, precedido de salvas de arcabucería…”
Desde 2017 hasta 2019 el texto reza: 
“Representación del CONTRABANDO por la Comparsa de Andaluces. A las 18:30h [17:30h en 2019] a la altura de la c/ Elda hasta la Plaza del Rollo. (Recorrido marcado en plano)”
Años de pandemia. 2020-2021.
Estos años por motivos más que conocidos no se celebraron las fiestas patronales en Villena y en la memoria quedará los estragos de la Covid-19. Solamente los medios de comunicación, radio, televisión e internet nos recordaron el contrabando de años anteriores. 
Año postpandemia. 2022.
El día 7 de septiembre de 2022, “a las 18:30 horas. Representación del CONTRABANDO por la Comparsa de Andaluces, precedido de salvas de arcabucería. La salida se producirá en las inmediaciones de la Plaza María Auxiliadora.” Este año se homenajeo y recordó en el acto a las víctimas de la pandemia y difuntos que participaron recientemente en el contrabando.

El año del centenario. 2023.
Este año se vislumbra como un año especial, primero por la efeméride de la coronación de Nuestra Señora la Virgen de las Virtudes y segundo por el aniversario de la Comparsa de Andaluces. Ya con la Revista Especial de fiestas “Día 4 que fuera” de 2023 en las manos, acudimos a la página cuatrocientos, al programa de actos que incluye, para leer lo siguiente: 
Día 6 de septiembre.
“A las 18:00 horas. Representación del CONTRABANDO por la Comparsa de Andaluces, precedido de salvas de arcabucería. La salida se producirá en las inmediaciones de la Plaza María Auxiliadora, siguiendo por la Avda. Constitución, Joaquín María López y Corredera, finalizando en la Plaza del Rollo. La representación del parlamento tendrá lugar a la altura de la calle Elda.”
A modo de felicitación.
Desde estas líneas hemos querido resumir y proporcionar datos que ya otros manejaron antes que nosotros, en otro tiempo, en otros años dispersos. Hemos intentado relacionarlos entre sí y buscar otra perspectiva. Una visión desde otra comparsa, la de Marinos Corsarios, la de Marineros. Con la única intención de engrandecer un acto que hace mucho tiempo que tiene una relevancia indiscutible en las fiestas de Villena, “El Contrabando y su Embajada”. Un acto que con garbo han sabido los Andaluces resurgir de las dificultades. Felicidades Andaluces, felicidades Contrabandista, ¡viva el contrabando!, ¡viva su embajada! ¡y viva vuestro centenario! Un marinero que os admira y aprecia.
Bibliografía:
Para la elaboración de este artículo se han utilizado las Revistas Especiales de fiestas “Día 4 que fuera” de los años ya mencionados en el texto. También se han consultado las páginas webs de “Villena Cuéntame”, “El Eslabón Villena” y “Comparsa de Marinos Corsarios”, así como todos los programas de fiestas editados por el M. I. Ayuntamiento de Villena en diferentes formatos. 
Gracias a todos los que de forma escrita han dejado, antes que nosotros, constancia de los datos que aquí recopilamos. Sin ellos este artículo no existiría.
José Ramón Morales Espinosa.
A la memoria de los antiguos Marineros, una comparsa de Villena. 

8 sept 2026

1929 LA AVENIDA DE ALICANTE

EL ORIGEN DE LAS CALLES DE VILLENA
LA AVENIDA DE ALICANTE
Corría el año 1929 cuando el consistorio villenense, presidido entonces por don Cristóbal Amorós Cerdán (*), decidió rotular una de las vías urbanas de la ciudad con el nombre de Avenida de Alicante. De esta decisión se hicieron eco diversos periódicos provinciales que se congratularon con la iniciativa de la corporación local, que indudablemente serviría, según se decía, para estrechar más los lazos entre la capital de la provincia y una de las principales localidades de su territorio.
Así, el periódico el Diario de Alicante, en su edición del 23 de septiembre recogía la siguiente reseña sobre este hecho:
Por su parte, el diario el Luchador, el 2 de octubre siguiente, aplaudía esta decisión, publicando un breve artículo en el que no escatimaba elogios hacia la máxima autoridad local por la iniciativa adoptada.
La corporación alicantina remitió pocos días después un oficio de agradecimiento, que hoy día se conserva en el archivo municipal villenense.
 1955 La Avenida de Alicante
 2017 La Avenida de Alicante
(*) Cristóbal Amorós Cerdán fue alcalde de Villena entre el 3 de octubre de 1928 y 26 de Febrero de 1930.
Documentación y texto cedido por...  José Sánchez Ferrándiz
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