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2 sept 2017

ALEGORÍA MASEROS 2017 "LA LAGUNA DE VILLENA"

ALEGORIA 2017: “LA LAGUNA DE VILLENA”
Objetivo principal
La Comparsa de Labradores les ofrece, por noveno año consecutivo, la Alegoría 2017, que representaremos durante la noche del día 6 de septiembre. Una vez mas aderezamos la Cabalgata de Villena con un espectáculo distinto al que la comparsa ofrece el día 5. También lo es para el socio, que realiza un desfile diferente, original y divertido.
Contexto histórico
Esta vez centramos la Alegoría en los últimos años del s. XV y primeros del s. XVI. En 1474, según la leyenda, aparece el culto a Ntra. Sra. de las Virtudes y se construye una ermita a orillas de la laguna, después de una epidemia de peste (plaga escenificada en la Alegoría 2010). Solo dos años más tarde, en 1476 se produce en Villena “La Revuelta de las 5 Campanadas” de los villenenses contra el Marqués de Villena don Diego López Pacheco (representada en la Alegoría 2014). La ermita mencionada es entregada a los frailes Agustinos en 1526. Época en la que comienzan a realizarse dos romerías anuales, en marzo y en septiembre, al Santuario, en las que el concejo, el clero, y la gente del pueblo van en procesión al Santuario.
La Laguna de Villena
En la laguna de Villena, además de animales acuáticos propios de la misma, había gran riqueza faunística como garzas, patos, grullas, halcones, perdices, codornices y flamencos. Sin embargo, la laguna no sólo comportaba riquezas, sino que también estaba en el origen de las fiebres tercianas, siendo este uno de los motivos por los que el 23 de abril de 1803 Carlos IV ordenó a su arquitecto mayor, Juan de Villanueva, las obras de desecación de la laguna.
El infante Don Juan Manuel, señor de Villena, en su Libro de la Caça resalta este rico ecosistema:
Et Villena ay mejor lugar de todas las caças que en todo el Regno de Murçia Et aun dize don Iohan que pocos lugares yio el nunca tan bueno de todas las caças, ca de çima del alcaçar vera omne caçar garças e anades e gruas con falcones e con açores e perdices e codornices e a otras aves llaman flamenques que son fermosas aves e muy ligeras para caçar sinon porque son muy graves de sacar del agua ca nunca estan sinon en muy gran laguna de agua salada.
Representación
1. La Alegoría comienza con la puesta en escena de la vida en La Laguna y de las gentes que practicaban la pesca en la misma, tanto para el sustento como para una jornada festiva de caza. Mas de 50 socios van a dar vida a los pescadores que faenaban en este ecosistema con el objetivo de recolectar alimento tanto para su consumo como para la venta.
2. Posteriormente llega una representación de los frailes Agustinos, orden religiosa que rigió el Santuario en la época que nos atañe.
3. Finalmente simulamos la entrada en Villena de las tropas del capitán Gaspar Fabra (gobernador de Elche), representadas por un bloque de 60 socios de la comparsa, que vinieron a hacerse cargo de la villa en la revuelta contra el Marqués. Los nobles partidarios de Gaspar Fabra de Villena y de diversas poblaciones cercanas, también acudían a la Laguna con el ánimo de pasar una jornada lúdica de caza.
El público nos ha hecho llegar su felicitación en la puesta en escena de todas las alegorías, y sobre todo en la arriesgada variedad en las temáticas utilizadas, hecho que nos enorgullece como comparsa. Sin embargo, la gran virtud de la Alegoría reside en el factor humano, en los socios y socias que la llevan a cabo, sin individualismos, sin protagonistas. Todos somos partícipes por igual del mismo objetivo, realzar la participación de nuestra comparsa en la Cabalgata y poner en valor aspectos culturales, históricos y folclóricos de nuestra comparsa y de Villena.

22 jul 2024

1995 VISIÓN LITOLÓGICA Y GEOMORFOLÓGICA DE LA LAGUNA DE VILLENA

Visión litológica y geomorfológica de la laguna de Villena.
Por M.ª VIRTUDES GIL SÁNCHEZ – José V. MARTÍNEZ GARCÍA (Lcdos. En Geografía e Historia)
1.º) Material y fuentes:
El material utilizado para la elaboración del presente artículo, han sido las fotografías aéreas del vuelo de 1978, las pasadas A y B, realizadas a escala 1:18.000 correspondientes al área de estudio.
En cuanto a las fuentes consultadas ver bibliografía.
2. º) Litológicamente distinguimos:
1. La zona de la laguna propiamente dicha, correspondiente al tipo IV, es decir, tierras arcillosas y sebulosas pertenecientes al Cuaternario.
2. Al Este de la laguna nos encontramos una zona que correspondería al tipo I y englobaría: El Salero, Los Cabecicos, El Cabezo Redondo, Las Delicias, El Polovar, El Cabezo de los Gazpachos, que pertenecería a arcillas abigarradas, yesos y margas margosas, del Trias Keuper.
3. Al Noroeste, comprendiendo: las Salinas de la Redonda, las Salinas de la Fortuna hasta Casas de Juan Rico; nos hallamos unos suelos formados por arcillas y sebulosas del Cuaternario. Tipo IV.
4. Al Oeste perteneciente al tipo III" con el Glacis del «Cabezo de la Virgen» constituido por margas y arcillas, pertenecientes al Mioceno Superior.
5. Lo que corresponde al tipo II’ es propiamente el «Cabezo de la Virgen», formado por calizas del Aptiense Superior y del Cretácico Inferior. 
3.º) Unidades Morfológicas
1. El tipo «a» hace referencia al Anticlinal denominado «Cabezo de la Virgen», que presenta los materiales más antiguos de la zona en estudio.
2. El tipo «b» es un Glacis que desciende desde las laderas del «Cabezo de la Virgen» hasta la zona lagunar.
3. El tipo «b» es el que indica que estamos ante una zona de depresión, correspondiendo a la laguna propiamente dicha.
4.- El tipo «e» corresponde con la zona diapírica.
4.º) Ocupación del suelo
Tres son las principales ocupaciones del suelo:
1.º - El tipo «R» que corresponde al Erial, es decir, una zona incultivada por su estructura y geomorfología.
2.º - La zona «Q» ocupada por cultivos hortícolas, propiamente dicho.
3. º - La zona «P» ocupada por cultivo arbóreo y hortícola de regadío.
5.2) La creación de los terrenos de la Laguna
Los primeros intentos de desecación de la Laguna fueron planeados por Elche en 1760, porque tenía la convicción de que el desagüe liberaría manantiales de agua dulce, cuya conducción hasta la huerta sería la solución a su falta de agua agudizada desde fines del siglo XVIII.
En 1795, Elche consiguió del gobierno de Carlos IV que el arquitecto Juan de Villanueva, tras la inspección del terreno, iniciara el proceso de desecación de la Laguna, construyéndose entonces la Acequia del Rey, que suprimía a la Acequia del Conde construida en 1536 por Elda para aprovechar las aguas de la Fuente del Chopo.
La consecuencia inmediata fue que los derechos y privilegios sobre las tierras emergidas como de sus aguas superficiales y manantiales recayeron a favor del rey o del Estado. Así las 1.500 hectáreas con la fuente del Chopo, manantiales y otras corrientes superficiales pasaron a la administración de la Hacienda Real, quien permitió la colonización de las tierras, imponiendo un diezmo semejante a la de la Iglesia.
En 1825 Fernando VII dio el dominio directo de la demarcación a D. Bernardo Elío, y no fue hasta 1837 cuando, tras la intervención en las Cortes de D. Joaquín María López, la Laguna volvió a ser una finca de patrimonio estatal.
De nuevo en 1845 la Junta Superior de Venta de los Bienes Nacionales vendió el dominio directo del latifundio, acaparando la mayor extensión el Marqués de la Remisa, que se limitó a seguir cobrando el diezmo a los «laguneros».
En el último cuarto del siglo XIX ante la situación caótica, por la falta de organización, por la expansión del regadío y por la falta de ordenanzas que los regulara, los laguneros se constituyeron en Comunidad de Regantes, surgiendo así las Ordenanzas de Riego para los terrenos de la demarcación de la Laguna de Villena.
La peculiaridad de estas Ordenanzas reside en estar basadas en la Ley de Aguas de 1866 y por ello al margen de la Ley de Aguas de 1879. Se estableció:
• La Junta General, formada por todos los regantes.
• El Sindicato de Riego, órgano ejecutivo, formado por nueve vocales y un presidente.
• La Junta de Asociados, organismo administrativo.
• El Jurado de Riego, formado por cuatro comuneros, encargados de hacer cumplir las Ordenanzas.
A comienzos de esta centuria y como consecuencia de la agitación promovida por las prospecciones del Zaricejo y la minorización de la Fuente del Chopo, se tuvo la necesidad de una reforma. Fue así como surgieron las Ordenanzas y Reglamentos de la Comunidad de Regantes de la Laguna de Villena, que aunque finalizadas el 10 de abril de 1917, su aprobación definitiva se consiguió el 26 de febrero de 1919.
BIBLIOGRAFIA
«Cuadernos de Geografía». Universidad de Valencia, 1964. Sebastián García Martínez: «Evolución agraria de Villena hasta fines del siglo XIX».
«Cuadernos de Geografía». Universidad de Valencia, 1969. Sebastián García Martínez: «Riegos y cultivos en Villena».
D. Joaquín López: Discursos parlamentarios,
defensas forenses y producciones literarias. Madrid, 1856.
«Ordenanzas de riego para los terrenos de la demarcación de la Laguna de Villena». Villena, 1880.
«Ordenanzas y Reglamentos de la Comunidad de Regantes de la Huerta y Partidas de Villena». Villena, 1916.
Mapas topográficos y geológicos de la zona en estudio.
Extraído de la Revista Villena de 1995 

13 ago 2026

LA LAGUNA Y LOS SALEROS DE VILLENA

LA LAGUNA Y LOS SALEROS DE VILLENA
Senderos de la sal. Diputación de Alicante
En el término municipal de Villena existen explotaciones de sal desde muy antiguo y que todavía permanecen en activo. Dichas salinas se encontraban a las orillas de lo que antaño fue la Laguna de Villena. Se agrupan en una parte del término donde abundan los materiales arcillosos con presencia de sales, en la zona conocida como Los Cabezos. En ella destaca la presencia de pequeñas lomas redondeadas por efecto de la erosión, debido a las características de los materiales que las componen. Las abundantes aguas que brotaban en toda la zona, unido a las características de la cuenca, propiciaron la existencia en el pasado de una extensa lámina de agua. El príncipe D. Juan Manuel, gran aficionado a la caza, se deshace en elogios hacia el humedal, el cual divisaba desde su torre en el Castillo de la Atalaya. Esta laguna hoy ha desaparecido debido, sobre todo, a las obras de drenaje llevadas a cabo. Aunque no debemos engañarnos: a pesar de que no se hubieran realizado, la disminución actual de los caudales difícilmente haría revivir la imagen que vio el Infante.

La Laguna de Villena Hasta el siglo XIX existió en las cercanías de la ciudad de Villena una laguna de considerables proporciones. Dicha laguna, juntamente con la de Salinas, que se encuentra algo más al sur, ilustra en la provincia de Alicante un curioso fenómeno geológico que se conoce como endorreísmo: ambas lagunas se encuentran en las zonas más deprimidas de extensas depresiones o cuencas, cuya principal característica es que las aguas no encuentran salida y allí se acumulan, pudiendo llegar a aflorar como fue el caso. También es común a ambas la existencia de numerosas surgencias de agua, por ser la zona de descarga de importantes acuíferos. Al contrario de lo que ocurre con la mayoría de lugares contemplados en este libro, no hemos encontrado en la obra del eminente botánico Antonio José Cavanilles sus interesantes descripciones sobre la Laguna de Villena antes de su desaparición.

El motivo no es otro que durante su ya celebre viaje por el Reino de Valencia, que comenzó en la primavera de 1791, Villena pertenecía al Reino de Murcia. Sí hemos encontrado referencias en el Libro de la Caza, que escribiera en 1325 el Infante Don Juan Manuel, Señor de Villena y morador de su castillo: [ Et Villena ay mejor lugar de todas las caças que en todo el Regno de Murçia Et aun dize don Iohan que pocos lugares yio el nunca tan bueno de todas las caças, ca de çima del alcaçar vera omne caçar garças e anades e gruas con falcones e con açores e perdices e codornices e a otras aves llaman flamenques que son fermosas aves e muy ligeras para caçar sinon porque son muy graves de sacar del agua ca nunca estan sinon en muy gran laguna de agua salada.] El estancamiento de las aguas estaba en el origen de las fiebres Tercianas, conocidas así por los periodos de fiebre que el paciente sufre de forma reiterada cada tres días. Estas azotaban periódicamente a Villena y, aunque el dicho popular afirma que “por tercianas no doblan las campanas”, se empezó a contemplar su desecación. Así, el 23 de abril de 1803, Carlos IV encargará a su Arquitecto Mayor, D. Juan de Villanueva (el arquitecto del Museo del Prado), los trabajos para desecar la zona. La obra principal que se llevó a cabo fue la excavación de la llamada Acequia del Rey, un canal de unos diez kilómetros de longitud, cuya misión era, y aún es, la de evacuar las aguas de la cuenca de Villena. Esta acequia o azarbe de drenaje vertería al río Vinalopó y por este motivo el saneamiento interesó desde el principio a la ciudad de Elche, quien veía en las obras la posibilidad de incrementar sus recursos hídricos a través de dicho río. Sus gobernantes impulsaron con tenacidad la desecación, aunque no fueron los únicos. El interés de la ciudad de las palmeras y de otras poblaciones vecinas radicaba en que, por otra parte, la desecación dejaría al descubierto los diferentes manantiales, permitiendo separar los caudales salobres de los dulces, que eran en principio más apreciados. Tras la obra, los funcionarios del rey amojonaron con postes, también llamados tánganos, la finca que denominaron “Demarcación de La Laguna”, constatando la obtención de 1.704 hectáreas de terrenos cultivables y la pérdida de un espacio singular. Las nuevas tierras así obtenidas fueron entregadas en uso a colonos, conocidos también como “laguneros”, que debían pagar por ellas un diezmo.
Plano de 1750 termino de Villena y curso de sus aguas.
Los campos surgidos de la desecación se regaban principalmente con las aguas de la fuente del “Hoyo de la Virgen”, situada en la pedanía de Las Virtudes. Este importante manadero, más conocido como la “Fuente del Chopo”, sería motivo de disputas entre Elda y Elche durante siglos al estar ambos interesados en aprovechar sus aguas. Por la cesión de esta agua de riego, Villena percibía un elevado canon que se aportaba a las arcas municipales. Este manantial nos sirve para ilustrar el proceso paulatino de agotamiento que han experimentado las aguas subterráneas en los últimos 100 años, ya que en ese lapso de tiempo lo que antes se regaba en 23 horas ahora necesita 20 días. Condiciones para unas salinas La cuenca de la antigua Laguna de Villena recoge aguas de diversa naturaleza. Por un lado, tenemos los aportes directos de la lluvia y por otro, circulan aguas subterráneas, tanto subsuperficiales como profundas, provenientes del sistema acuífero Caudete-Villena-Sax. Durante la época geológica conocida como Mioceno Medio es cuando se produce la configuración definitiva de la zona. En esos momentos se produjo el afloramiento de materiales triásicos con un alto contenido en yesos y otras sales. Como hemos comentado en el caso de Salinas, al circular el agua subterránea en contacto con estos materiales, se carga de las sales más solubles, pudiendo ser después aprovechadas las salmueras resultantes en las explotaciones salineras. Además, estas arcillas constituyen una base adecuada para la construcción de las balsas salineras, ya que son materiales impermeables. Esto hace que sean capaces de retener las aguas salobres tras una simple excavación del terreno y con ello dar forma a los diferentes estanques. También el clima es el adecuado y se dan las condiciones favorables para la evaporación del agua y cristalización de la sal, al menos desde la primavera hasta el otoño. Los veranos son secos y se pueden alcanzar temperaturas bastante elevadas, de hasta 40º C. Tampoco las lluvias son muy abundantes a lo largo del año, lo cual retrasaría el proceso al diluir la salmuera contenida en las balsas, estando en torno a los 370 litros anuales por metro cuadrado. Al mismo tiempo, el viento sopla de forma casi continua, al encontrarse en el llamado “corredor de Villena”, un pasillo natural entre la meseta y la costa. Las salinas en Villena aprovechan terrenos de escasa vocación agrícola al ser su cultivo prácticamente imposible por el elevado contenido en sales de los suelos. Ello queda patente al dar un vistazo por los alrededores de cada una de las salineras, donde se pueden encontrar, como en casos anteriores, diversas especies de plantas de saladar o halófitas. Ello ha motivado que los “Saleros y Cabecicos de Villena” estén incluidos como Lugar de Interés Comunitario para entrar a formar parte de la futura red europea de espacios a conservar, la Red Natura 2000. Este tipo de hábitat está contemplado en el Anexo I de la Directiva de Hábitats 97/62/CE, normativa que fue transpuesta a la legislación española a través del Real Decreto 1193/1998. Por otra parte, el espacio que ocupó la Laguna de Villena sigue manteniendo su carácter de zona húmeda y como tal aparece en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana. LA EXPLOTACIÓN SALINERA Introducción Existen en el término de Villena tres salinas o “saleros”, según la terminología local, en explotación. Constituyen un caso singular en Alicante, ya que en la actualidad son las únicas que perviven en el interior de la provincia. Muy próxima queda la Laguna de Salinas, donde también se dio este tipo de explotación, aunque hoy en día no está en funcionamiento. Estas salinas de interior se alimentan de manantiales cuyas aguas poseen una salinidad muy superior a la del agua de mar, por lo que no es necesaria una gran superficie de evaporación. Al igual que en las salinas marítimas, existe un circuito de balsas que son comunicadas a voluntad por pequeñas compuertas y en su recorrido se produce la evaporación del agua y la progresiva concentración de las sales hasta llegar al punto de cristalización del cloruro sódico. Ésta se produce en pocos días durante la época favorable, a partir del mes de abril. Las tres salinas son: las del Salero Viejo o Salero de la Redonda, el Salero de Penalva y las del Salero Nuevo, también conocido como Salero de Requena o Salero de la Fortuna. El origen de las dos primeras se pierde en el tiempo, pero en cambio la última es de más reciente implantación. La explotación de la sal en Villena se remonta, al menos, al siglo XIII, durante la Baja Edad Media. Tenemos constancia de que el Salero Viejo, entonces conocido como Salina del Angostillo, era de propiedad real, según se desprende del fuero de Lorca dictado por Alfonso X “El Sabio” en 1271. A partir de ese momento fueron objeto de sucesivos traspasos de propiedad y las salinas fueron entregadas al Infante D. Juan Manuel, quien se las cedió al Marqués de Villena, D. Diego López Pacheco. En 1476, la ciudad se sublevará contra el marqués, tomando partido a favor de los Reyes Católicos, que concederán las salinas y sus rentas al pueblo de Villena como premio a su lealtad. Más tarde, Felipe II las incorporará de nuevo a la Corona, disponiendo el Estanco de la Sal. Con esta medida, la Administración del Estado pasaba a controlar todo lo relativo a su producción y comercio, tal y como se hacía con los tabacos, gravándola con importantes impuestos. En manos de la Real Hacienda, las salinas de Villena fueron objeto de varios arrendamientos a lo largo del S. XIX, hasta que en 1867, estando sobre la mesa el proyecto para terminar con el estanco de la sal, se piensa en ponerlas en venta. Ese mismo año, la Dirección General de Rentas Estancadas mandó inutilizar todas las existencias de sales de las salinas que habían de enajenarse. Para ello mandó hasta Villena al inspector La Plaza, quien ante presencia de un Notario inutilizó más de 30.000 quintales de sal, además de las balsas calentadoras y las de cuaje. La sal se esparció en la Acequia del Rey, con la idea de que fuera arrastrada por las primeras lluvias, desviando también allí los manantiales salobres. El inspector causó así, sin saberlo, un gran perjuicio a muchos agricultores de Villena, Sax, Elda, Novelda y Elche, que al regar con esas aguas arruinaron sus cosechas y produjeron una merma en la productividad de la tierra en campañas sucesivas. Las protestas de los afectados no se hicieron esperar y en 1868 se ordena presentarse en Villena al Administrador de Sales de Torrevieja. Lo que éste determinó fue reconducir las aguas saladas, levantando las motas e incrementando la capacidad de los calentadores para retenerlas. La obra no fue suficiente y se barajaron otras soluciones, estando siempre en mente la idea de continuar con la explotación de la sal como única solución definitiva. Finalmente, en 1870, las salinas, que habían sido consideradas como Bienes Nacionales, salen a pública subasta. El Estado se reservará para sí las salinas de Torrevieja (cuya propiedad aún conserva), las de Imón (en la provincia de Guadalajara) y Los Alfaques (junto al Delta del Ebro, provincia de Tarragona), por ser la sal considerada un producto estratégico. Las de Villena son adquiridas definitivamente el 14 de octubre de 1872. Con ello terminarán los problemas con los regantes, al decidir su nuevo propietario “restablecer la fábrica de sal”. Hacemos un inciso aquí para destacar la importancia económica que tuvo esta actividad en épocas históricas, lo que se constata viendo la proporción entre los diversos cánones que la ciudad ingresaba en tiempos de Felipe II: por el aprovechamiento de las codiciadas aguas de la Fuente del Chopo, 30.000 maravedíes; renta de saladares, 2.500 maravedíes y por la explotación de la sal, 150.000 maravedíes. Se sabe que en 1562, un vecino de Villena llegó a pagar 250.000 maravedíes castellanos, al pujar en la subasta de la producción de sal, que satisfaría a la Corona en dos plazos, en agosto y diciembre. Salero Viejo Esta salina posee en la actualidad la concesión minera nº 2162 y es explotada por la empresa José Sanchís S.L. El propietario pertenece a una familia que es conocida en Gandía como “Los Salerosos”, encargados también en su día de beneficiar la sal de la Salina de Calpe hasta su cierre en 1988. La explotación se encuentra en el extremo norte de la primitiva Laguna de Villena, en el paraje conocido como Los Saleros. En ella destaca un amplio caserío encalado que está incluido en el Catálogo de Elementos, Edificios y Conjuntos de Interés Histórico-Artístico del PGOU de Villena. Este conjunto data de principios del siglo XVI y es de vocación agrícola, ya que servía a una amplia zona cultivada, que sólo en parte era utilizada como salinas. En la actualidad, estas instalaciones sirven para almacenar la sal ya envasada además de albergar el molino para triturar la sal y las oficinas. Junto a él se encuentra la era, donde se apila la sal cosechada para secarla. Presenta una superficie inundable de casi 100.000 m2 aunque algunas balsas están en desuso. Las primeras balsas del circuito, los calentadores, se alimentan de un pozo existente dentro de la misma parcela, captando el agua a unos ocho metros de profundidad. De él surge una salmuera con una concentración en sales, normalmente, de 17º Baumé. Estas balsas calentadoras están excavadas directamente en el suelo natural, que es arcilloso, que es lo mismo que decir que es impermeable, y tienen las paredes reforzadas con muretes de piedra. Recientemente, las balsas en donde se produce la cristalización de la sal han sido revestidas de hormigón con el fin de poder obtener un producto con menores impurezas. Esta cristalización no se produce hasta que no se alcanzan entre 22 y 27º Bé, lo cual ocurre normalmente en primavera y verano. Una vez se forma una capa de sal de cierto grosor se procede a evacuar las llamadas “aguas madres”, para poder entrar a recogerla. La sal extraída se puede pasar posteriormente por una lavadora en la que un espiral o tornillo “sin fin” la hace circular desde una tolva, al tiempo que se vierte sobre ella agua salada, de manera que no se produzca una redisolución. Durante el invierno se mantienen las balsas inundadas para conservar en perfecto estado las instalaciones y mientras llega una nueva cosecha de sal se obtienen algunos beneficios de la venta de salmueras. El agua salada, tal y como sale del pozo, tiene sus aplicaciones en la industria y mediante cubas es distribuida por toda la provincia con diferentes destinos, tales como la elaboración de aceitunas y otros encurtidos o para el proceso de curtido de la piel. También se surte de ella la industria textil, tan pródiga en la provincia de Alicante y desde Cocentaina a Crevillent es utilizada en las tintorerías. El proceso de tintado requiere gran cantidad de sal, la cual ayuda a que las fibras textiles retengan el colorante, pudiéndose añadir al agua de las cubetas de tinción o utilizar directamente la salmuera, como en este caso. La producción de sal en sí es de unas 4.000 toneladas anuales, destinándose la mayor parte de la producción a la industria y también para ser esparcida en las carreteras y evitar así la formación de placas de hielo.
Salero Nuevo Se trata de la concesión minera nº 2244, siendo la empresa explotadora Electroquímica del Serpis S. A. Se encuentra muy cerca de la anterior, mediando entre las dos la Acequia del Rey. Es, como señala su nombre, la última explotación en instalarse, lo que tuvo lugar en la década de los setenta del siglo XIX. Como ocurre con el Salero Viejo, cuenta también con un amplio caserío que está igualmente incluido en el Catálogo de Elementos, Edificios y Conjuntos de Interés Histórico-Artístico del PGOU de Villena.
En él llama la atención su fachada, de corte neoclásico. El conjunto hace las veces de oficina y molino, siendo destacable la amplia nave donde se almacena la sal de mejor calidad para preservarla de las inclemencias del tiempo. Ésta conserva la cubierta original que data de 1883, cuyo artesonado está fabricado con una madera tropical muy duradera llamada “mobila”. También cuenta con una era contigua donde secar la sal obtenida. La superficie que ocupan las balsas salineras es de algo más de 60.000 m2 y tanto las calentadoras como las cristalizadoras están construidas simplemente por excavación y compactación del terreno. Las paredes de contención se han revestido con una capa de PVC como las que se utilizan para impermeabilizar las balsas de riego, quedando oculto el murete de piedra original. El fondo de estas balsas está formado por el terreno arcilloso de la zona, con el consiguiente problema de aparición de impurezas en la sal si la recogida no se hace con cuidado. Para evitar este inconveniente, se optó un año por no cosechar en los cristalizadores. Ahora esa capa hace las veces de suelo y la sal se extrae respetando ese estrato, consiguiendo con ello un producto de mayor calidad.
Cada balsa está rodeada por una pequeña acequia destinada a recoger y evacuar el agua de lluvia de los terrenos circundantes, de manera que no penetre en las charcas. Si esto ocurriera disminuiría su grado de salinidad, retrasando la cristalización y mermando la producción. Destaca entre las balsas una que se encuentra totalmente cubierta, de manera que en caso de lluvia no se rebaja su concentración por la entrada directa de agua dulce. Todo el circuito se alimenta de un pozo del que se bombean las aguas salobres, que se captan a una profundidad de 22 metros. Esta profundidad puede variar, oscilando según la climatología, la época del año o la intensidad de la extracción. Allí mismo se aprovechan las salmueras para la elaboración de lejía, siendo, por otra parte, variado el destino de las sales: para consumo humano, carreteras y otros usos industriales. Según datos del Instituto Tecnológico Geominero de España la producción anual es de unas 1.000 toneladas.
El Salero Nuevo y el Salero Viejo se encuentran muy próximos, apenas separados por la Acequia del Rey.
Interior de la nave-almacén del Salero Nuevo, con la cubierta original de 1883.
Salero Penalva Esta salina, que también fue conocida como Salina del Polovar o Salero de Peñalba, es explotada por la empresa Sal Coloma y cuenta con la concesión minera nº 2244.
Foto... Manuel Molina Martínez
Se encuentra en el paraje de La Fuentecilla, en el extremo sur de lo que fue la antigua laguna, siendo posible su ampliación tras la desecación. Muy cerca del salero circulaba el ferrocarril de vía estrecha Alcoy – Villena – Yecla, conocido popularmente como el “tren chicharra”. Desde la vía principal, existió un ramal que daba acceso a un cargadero para la sal, del que desafortunadamente no se conservan restos. El edificio principal, a modo de nave de planta cuadrada y sin demasiados ornamentos, puede parecer el menos interesante de las tres salineras.
Pero el conjunto mantiene su atractivo gracias al perfecto estado de los muros de contención de las balsas cristalizadoras, todas a base de piedra extraída de la cercana cantera del monte Polovar, y de los tablachos de madera a la antigua usanza, que regulan la comunicación entre todas ellas.
En un extremo de la parcela llama la atención la figura de algo que se asemeja a un torreón. Construido en 1868, en realidad forma parte de las obras que se realizaron para evitar que el agua salada fuera a parar a la Acequia del Rey durante la época en que la salina permaneció sin actividad. Se sitúa sobre un antiguo manantial salado y la idea era levantar los muros hasta una altura en que el agua no pudiera rebosar. Donde terminan los actuales cristalizadores también encontramos los calentadores y cristalizadores abandonados de aquella época.
Tiene unos 60.000 m2 de balsas y cuenta con dos manantiales o “criaderos” en los que encontramos agua a tan solo 8 metros de profundidad, a pesar de que el sondeo alcanza los 50 metros. De ellos brota la salmuera, que en algunos momentos tiene una concentración salina cercana a los 22º Bé, aunque varía a lo largo del año. Esta concentración casi es la necesaria para que se produzca la sal y por ello el agua permanece muy pocos días en los calentadores, pasando después a una batería de nueve cristalizadores. Allí mismo, como ocurre también en los casos anteriores, se tritura la sal durante todo el invierno.
También, se envasa el producto en diferentes formatos según su destino o se carga directamente en grandes sacos desde la era aneja al edificio principal, en cuyo caso servirá para ser esparcida en las carreteras. Una característica compartida con el Salero Viejo es que han conservado las primitivas piedras de molino con las que se trituraba o molía la sal, cual si de un cereal se tratase, siendo en apariencia idénticas a las destinadas a este uso. La producción anual ronda las 4.000 toneladas.
Publicado en el año 2010.

22 mar 2025

1826 DESCRIPCIÓN DE LA LAGUNA DE VILLENA

DESCRIPCIÓN DE LA LAGUNA DE VILLENA
Mayo 1, 2020 // by jesus.rocamora //
Extracto del informe elaborado por los peritos para la Real Hacienda sobre el reconocimiento de La Laguna y aguas de la ciudad de Villena y el perjuicio que causan a esta ciudad, extraída del volumen encuadernado de fecha 22 de junio de 1826 que existe en el Archivo Histórico Nacional y que contiene la relación de documentos relativos a la desecación de La Laguna, concesión del dominio de la misma al Marqués de la Lealtad, y problemas que se generaron con los propietarios colindantes, así como la demarcación de la misma, y otros aspectos que iré transcribiendo. Dejaré la mayor parte de las expresiones tal y como se transcriben excepto las que considere que he de adaptar para una mejor compresión.
Formase la laguna de las apuntantes fuentes de Caudete, Campos, Mergelinas, Mellinas y Archipreste que nacen en la extensión de un valle dilatado al noroeste de Villena o cahen a Él y después de beneficiarse algunas pocas tierras con sus aguas, reunidas estas en un pantanillo juncoso, pasan un puentecillo vecino de la fabrica de sal de Vuestra Magestad establecida sobre los cerros de Cabezuelas, y corriendo por entre estos y los de Florijuan en un corto canal se estienden y dilatan por un gran campo o valle formado al este por la continuación de los dichos cerros de Cabezuelas hasta el de Polovar y por el O. uniéndose al de Florijuan a la falda del Cabezo de las Virtudes el que se dilata al S. uniéndose con las Sierras del Castellar hasta el Cerro del Cabezo Gato que con el insinuado del Polovar cierran este Valle en donde detenidas las aguas forman esta Laguna que aseguran los prácticos, y aun se manifiesta del terreno, que jamás en su mayor profundidad puede pasar de seis pies de agua (1,67 m). Más la longitud de esta será de siete mil ochocientas varas (7114 m) y su latitud de dos mil (1824 m) al poco más o menos, hallándose cortada o dividida por una lengua o península que forman los Cerros Bermejos y Mosquitos apoyando su ismo al este y abanzándose hacia el S. y por esta a la parte del N. se dirige el camino de Yecla que viene de Villena y atraviesa del E. a O. todo el ancho que pueda de la Laguna por una calzada de unas quinientas varas (456 m) hoy derruida e inundada.
La Laguna contiene en su centro varias isletas que los naturales llaman hinchas, y la nombrada Redonda nace una fuentecilla dulce de corto caudal, más el suelo de dicha Laguna por su fondo de tarquín es indubitablemente fértil para toda suerte de frutos según se advierte de sus inmediaciones. También se notan al contorno de la Laguna otras varias fuentes, siendo algunas saladas y la mayor parte dulce, llamada del Chopo, fluye de las juntas y entre-capas de piedra caliza que forman el Cerro donde se haya situado el Convento de las Virtudes no pudiendo hacerse juicio de la cantidad de sus aguas por ocultarse y disiparse entre los juncos y arenas, aunque se advierte suficientes para dar movimiento al Molino vecino, y son estas las que conducidas por la azequia que llaman del Conde con las que la entran de la falda del Zaraizejo, van por la orilla de la misma Laguna hasta pasado el Cerro Cabezo Gato y Puetecillo del camino de Murcia donde aumenta dos de las abundantes filtraciones que reciven de las detenidas en la Laguna por hallarse esta con dos pies de mayor elevación por aquel extremo, y de las sobrantes de Villena corren por el valle pantanoso del Salador y campo de Santa Olalla, curso natural de todas ellas hasta la represa del inutilizado pantano de Sax, en donde puede hacerse juicio, compone un perfil de veinte pies superficiales con una velocidad regular según aparece en las azequias que dejando el albeo natural, se sacan y elevan para beneficio de Sax, Elda y Novelda; las sobrantes de estas y de las que se adquieren por otras azequias de los abundantes nacimientos del curso de toda la rambla pasan a Elche.
Del lado del E. al pie de los citados Cerros Cabezuelas, se manifiestan las otras fuentecillas que por el Saladar infestan y contagian las dulces de Caudete, campos y demás que vierten en la Laguna, siendo la principal y mas abundante la del Salero que nace dentro de un pozo en terreno yeseral y corre a introducirse en la laguna después de haber surtido aquella Real Fabrica con la necesaria para sus labores, y las otras filtran en pequeñas cantidades por toda la orilla y se unen con las dulzes dejando en estas sus sales con perjuicio de la Real Hacienda como igualmente lo hace otra que nace al pie de dicho Cabezo Gato, casi igual a la del salero la que sin introducirse en la Laguna forma una pequeñuela, y de ellas se filtra a la azequia del Conde; más el todo de la agua de estas fuentes saladas se regula que no puede exceder de cincuenta a sesenta dedos cantidad tan pequeña que sin duda se disiparía en un corto pantano si no se uniere al las que vierten las citadas fuentes de Caudete, Campos y demás que forman la Laguna por tener embarazado su curso natural, dando lugar a que se corrompan y contagien todas con las saladas, infestando el ayre en perjuicio de los pueblos vecinos que en poco o nada las disfrutan.
Queda dicho cuanto hemos observado en orden a la situación y extensión a la Laguna, y aguas que la componen y circundan, en lo que vamos conformes según parece de las certificaciones adjuntas con los Peritos don Nicolas Hernández y José García, vecinos de esta Ciudad de Villena, y con don Gines Buitrago, José Martínez de la de Murcia, a quienes se nombraron como prácticos conocedores de estas tierras y otras de igual naturaleza haciéndose ver que esta Laguna es puramente voluntaria, pues si el corriente de las aguas de Caudete, Campos y demás corrientes no se hubiera estorvado por los derechos que se suponen adquiridos por los pueblos de más bajo sobre las aguas dulces sobrantes de la Fuete del Chopo para encauzarlas y conducirlas a su beneficio sin mucho de las saladas, lo que no debieron hacer sin dejar libre el curso natural de las mas elevadas por los campos del salador y de Santa Olalla que han ocupado con la azequia llamada del Conde desde el fin de la Laguna hasta el pantano de Sax circundado, cerrando y conteniendo las aguas de aquella y las de abenida con un maleconcillo, naturalmente derramarían y se abrirían cauces, si no tan profundo que desaguasen totalmente la Laguna, a lo menos reducirían su extensión y aun alcanzarían su disipación. También entonces el depósito de sales sería menor e infestarían hasta, poca cantidad o ninguna de aguas dulzes, lo que demuestra patentemente al ver que la superficie de la Laguna se halla hoy por su estremo dos pies superior a los tres de la altura que van de agua por la azequia del Conde, y visto que esta tiene sobre dos pies de descenso en muy corta distancia que hay hasta donde sacan la que necesitan para las pozas de los Esparrales, es inegable que con solo dejarla ir a dicha azequia cuasi desaguaría la Laguna, se harían panificables muchos campos y no sería mal sana Villena, tampoco sus caseríos inmediatos, ni inabitable como lo está el Convento de las Virtudes.
Los derechos que la Villa de Sax, Elda y Novelda en común expusieron al Consejo revirtiendo este desague son infundados pues dicen que por el bien de los otros no han de padecer el perjuicio que les resultaría en regar sus tierras con la mezcla de las aguas saladas que perderían sus tierras panificadas y plantadas con la dulzes del Chopo, y que no serían potables por la Villa de Novelda, que carece de otras para ese fin sin mediar la posivilidad del desagüe fuera de aquel riesgo, y sin calcular la indispensable disipación de aquella corta porción de aguas saladas mezcladas con tanta mayor de dulces trabajadas por un largo curso entre tierras y piedras, y a que en el día riegan y beben de las que transportan y se filtran de la depositada y contagiada de la Laguna que aumenta las del Chopo más de una cuarta parte sin hacerse sensibles sus sales aun para aquellos que las beben; siendo también de considerar el patente aumento que para aquellas Villas tendrían todas las aguas surgentes, el beneficio que conseguiría Villena con el ¿avenamiento? de sus huertas inundadas por la grande abundancia de aguas que nacen en la misma ciudad y su término, y que se aumentarían otros con el cultivo del suelo de la laguna, con el terreno donde se halla el pantanillo juncoso antes de esta y con el que hay desde el extremo de ella hasta la derruida presa de Sax, que los tres podrían componer una grande porción de tierra fértiles con el cultivo continuado de algunos años.
Ya queda demostrada la situación de la Laguna, aguas de que se componen y extensión que ocupan, la posibilidad de su desagüe y las ningunas sales que se advirtirían ya mezcladas unas aguas con otras, si les dejasen curso libre y continuado; y pasamos a manifestar el uso que hacen de estas aguas las Villas de Sax, Elda, Novelda y Elche, y los perjuicios que las tres primeras cada una en particular exponen les resultaría por el desagüe y continuado curso de todas ellas aunque lo reconocen posible y beneficioso para Villena y Elche, siendo por descontado patente el aprovechamiento que hoy hacen de ellas y tan ventajoso como se manifiesta de la frondosidad y hermosura de sus tierras labradas y dispuestas al riego en toda la extensión que les ha permitido la situación del terreno donde ya se ve bien recompensada la aplicación de aquellos vecinos.
Notas.
1 vara Villena 0,912 m
2 pie castellano 0.2786
Cedido por… Jesús Rocamora Esquiva - Ingeniero Técnico en Topografía

10 mar 2016

2016 EL FARTET DE VILLENA VUELVE A LA LAGUNA

El fartet de Villena vuelve a la laguna
Este pequeño pez que habitó en la laguna de Villena hasta su desecación en 1803, vuelve a un área que fue ocupada por las aguas de la laguna.
Hembra de fartet
La importancia de la población del fartet de Villena
Existen diversos núcleos o poblaciónes de fartet a lo largo de la costa mediterránea española, teniendo la población de Villena un cierto interés por tratarse de una población no costera. Realizados los estudios de caracterización genética, se llega a la conclusión de que la población villenense, es decir, la población que habitó en la laguna, ha estado el suficiente tiempo aislada del resto de poblaciones como para poseer ciertas características genéticas propias, debiendo ser considerada independiente del resto de poblaciones costeras de la especie. Además, su situación en nuestro término es CRÍTICA, pues se trata una especie a la que los villeneros hemos condenado a la práctica desaparición por la total eliminación de su hábitat.
Su historia y su futuro
Tras la desecación de la laguna, el fartet colonizó el canal de desagüe de dicha laguna conocido como la Acequia del Rey. Esta acequia mantuvo desde sus principios un caudal continuo de aguas procedentes de afloramientos naturales (aportes principalmente salinos), aportes de los usos de la huerta y aguas de la propia ciudad, así como ocasionalmente aguas de escorrentía procedentes del cauce del rio Vinalopó que moría en la misma huerta de Villena.
Pero a principios de los años 90 del pasado siglo, debido a la contaminación de las aguas de la acequia como consecuencia del vertido de las aguas de origen urbano e industrial que llegan a la Acequia del Rey tras pasar por la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Villena, el fartet fue EXTINGUIDO en el término.
Técnicos preparando los peces para la suelta
Afortunadamente, un grupo de personas preocupadas por la crítica situación de desaparición de la especie, informó a la Conselleria, cuyos técnicos pudieron rescatar algunos cientos de ejemplares de la Acequia del Rey para ser mantenidos en sus instalaciones para evitar la extinción total de esta población y proceder en un futuro a la realización de planes de recuperación de la especie.
Así sucede que en el año 2005, el M.I. Ayuntamiento de Villena crea un área reservada para la especie en el cabezo redondo desde donde entonces existe una población de fartet.
La principal problemática es la pérdida del espacio vital de la especie, es decir, ya no existen puntos de agua que reúnan las características adecuadas para albergar una población de este pez.
Centenares de fartets preparados para su reintroducción
Por este motivo, desde Salvatierra comienza una prospección de puntos y zonas de agua que reúnan estas características necesarias para la posible reintroducción del fartet en un ambiente natural.
Así ocurre que en el año 2014, se localiza un punto de aguas dentro del área que ocupó la laguna de Villena, con unas condiciones adecuadas para albergar una nueva población de peces. Tras poner en conocimiento del lugar a los técnicos de la Conselleria d´Infraestructures, Territori i Medi Ambient y realizar las visitas oportunas para confirmar que el lugar es el idóneo para la propuesta de reintroducción, realizamos el 1 de marzo de 2016 una esperanzadora suelta de fartets en el lugar.
Momento de la suelta de los fartets
Los peces liberados no tardarán en aclimatarse a la zona y pronto comenzarán a reproducirse, teniendo la certeza de que en pocos años el fartet se establecerá sin problemas para volver al lugar de donde nunca debieron desaparecer.
La labor de búsqueda de nuevos hábitats adecuados para el fartet y la realización de actuaciones relacionadas con su conservación, van a ser de vital importancia para la creación de nuevas poblaciones en todo el área de influencia de la especie y reducir así la grave situación de este emblemático pez en el término de Villena.
Agradecimientos:
A Pilar Risueño y a todo su equipo (Centro de Investigación Piscícola de el Palmar)
JCHB -  www.salvatierra

25 mar 2012

2012 VILLENA JORNADAS MEDIOAMBIENTALES POR LA DEFENSA DEL RÍO VINALOPÓ

4as JORNADAS MEDIOAMBIENTALES POR LA DEFENSA DEL RÍO VINALOPÓ
30 MARZO AL 22 ABRIL VILLENA
PRESENTACIÓN DE LAS EXPOSICIONES: Viernes 30 marzo 20 horas. Casa del Cultura.
"Vinalopó belleza y agresiones", "Realidad actual Vinalopense", "Naturaleza humana", "Recordando el Vinalopó", "La laguna de Villena". Cortometrajes: "Perspectiva de un río" y "La laguna del Rey"
CONFERENCIAS EN LA CASA DE CULTURA VILLENA:
Sábado 31 marzo 20 horas… "Flora y Fauna cauce río Vinalopó y Acequia del Rey" - David Molina y José Carlos Hernández.
Viernes 13 abril 20 horas… "Agua… Libélulas" - Ricardo Menor y Jesús Ordoñez.
Viernes 20 abril 20 horas… "La defensa del territorio desde el activismo medioambiental" - Pedro Costa Morata.
EXCURSIONES:
Sábado 14 abril 10.30 horas… Visita a las instalaciones de la depuradora de Villena - Salida desde la gasolinera "El Jardín" carretera de Yecla.
Domingo 22 abril 10 horas… Salida en bicicleta con la asociación "Villena en bici" - Salida desde el polideportivo municipal - carretera de Biar.
VER... encuentrovinalopo
Son las cuartas jornadas, que la Asociación Encuentros del Vinalopó, organiza junto a las asociaciones locales para poner en conocimiento de toda la población de las comarcas del Vinalopó, la necesidad de actuación para conservar, proteger y recuperar el río Vinalopó sus humedales y afluentes, así como su flora, fauna e historia.
Actualmente este movimiento está alcanzando un grado de participación única en toda la provincia de Alicante, que abarca la colaboración de numerosos colectivos y diferentes expertos en el campo de la fotografía, botánica, historia, ecología. ,de una forma completamente altruista. Con el objetivo de conseguir una figura de protección para el río Vinalopó que a día de hoy es inexistente.
Las Asociaciones Encuentros del Vinalopó, Salvatierra y AVIANA, harán una presentación de las exposiciones fotográficas "El Vinalopó su belleza y sus agresiones" fotos seleccionadas del concurso realizado a todo lo largo del río."Naturaleza humana" fotognafias cedidas por José Benito Ruiz. "Recordando el Vinalopó" fotografias antiguas sobre el río y diferentes usos. La exposición didáctica "Realidad actual Vinalopense" paneles divulgativos de fauna, flora...
El cortometraje "Perspectiva de un río" cedido por Azcreativa el recorrido del Vinalopó desde su nacimiento hasta su desembocadura. La exposición sobre "La Laguna de Villena" y el cortometraje "La Laguna del Rey" cedidos por Asociación El Cerezo.
PRESENTACIÓN CASA DE LA CULTURA DE VILLENA:
Viernes 30 de Marzo a las 20:00
CONFERENCIAS CASA DE LA CULTURA DE VILLENA:
Sábado 31 de Marzo a las 20:00
"Flora y Fauna del cauce del Río Vinalopó y la acequia del Rey" Miembros de la Asociación Salvatierra.
David Molina Molina (Naturalista y Técnico en la Gestión de los Recursos Naturales) José Carlos Hernández Bravo (Naturalista y Técnico en Salud Ambiental)
Repaso de las especies de flora y fauna asociadas a la Acequia del Rey y al cauce del río Vinalopó a su paso por Villena.
Viernes 13 de Abril a las 20:00
"Agua...libélulas"
Ricardo Menor Albero (Fotógrafo de Naturaleza)
Jesús Ordóñez Mora (Fotógrafo de Naturaleza)
Dos aficionados a la fotografía de naturaleza que desde el verano del 2008 colaboran en el programa "parotets" del Instituto Cavanilles de Valencia, presentan a través de sus imágenes un sorprendente mundo de belleza plástica que transmiten las libélulas del Alto Vinalopó, "Libélulas, seres increíbles con más de 300 millones de años habitando en la Tierra"
Viernes 20 de Abril
"La defensa del territorio a traves del activismo medioambiental"
Pedro Costa Morata. De amplia formación-ingeniero, sociólogo y periodista -publicó el primer texto antinuclear, Nuclearizar España(1976), una amplia revisión de la situación ambiental española. Hacia la destrucción Ecológica de España (1985).Galardonado con el Premio Nacional de Medio Ambiente(1998).
EXCURSIONES:
Sábado 14 de Abril 10:30 horas:
Visita a las instalaciones de la depuradora de Villena (EDAR) Alto Vinalopó para conocer el proceso de depuración de las aguas residuales. Salida desde la gasolinera "El Jardín" carretera a Yecla.
Domingo 22 de Abril 10:00 horas:
Salida en bicicleta con la asociación "Villena-en-bici" para visitar el cauce del Vinalopó en Villena Salida desde el polideportivo municipal carretera a Biar.
"Villana y el Río Vinalopó, un binomio unido a lo largo de la historia por un cauce que marcó la economía y el devenir de una sociedad. Villena y el agua, partícipes de una evolución basada en la agricultura que nació de sus aguas y marcó el desarrollo de nuestro pueblo.
Actualmente conformado por tres partes confluentes; son, por un lado, el cauce natural, un río-rambla amenazado en algunos tramos por agresiones de diversa índole y por la presión agrícola intensiva, y el cauce artificial construido hace no más de un siglo para desviar las aguas y evitar inundaciones durante las fuertes avenidas. Por otro lado, la Acequia del Rey, el desagüe de la desaparecida Laguna de Vilera y único punto de aporte constante de agua al río.
A lo largo de estas jornadas conoceremos su importancia ambiental, cultural y social para exigir un compromiso de protección y conservación de futuro."
"El Vinalopó: un río que durante décadas ha permanecido en el olvido"
Cuna del asentamiento de nuestros pueblos que ahora arrojan sus vertidos al fondo de un cauce de esperanza, es el río que nos ha dado tanto, pero ya hemos olvidado. Es el momento de volver a recordarlo, que es la correcta gestión de los ecosistemas la única estrategia para reducir esta precava situación que estamos viviendo. Si echamos un vistazo a lo que queda de él, a su seco cauce y a las transformaciones que a sido sometido, veremos que, a pesar de esto, todo sigue siendo naturaleza, que es el paisaje y la integridad del medio ambiente, un precioso tesoro que nos ha sido prestado, que es nuestro río, el río que nos representa, el río Vinalopó.
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