2 nov 2026

1964 LA ESTACIÓN DEL “CHICHARRA” EN VILLENA

La Estación del Chicharra en Villena fue el epicentro del legendario ferrocarril de vía estrecha operado por la compañía Ferrocarriles de Villena a Alcoy y Yecla (VAY). Este tren, que funcionó de forma entrañable entre 1884 y 1969, era conocido popularmente como "El Chicharra" debido al monótono y estridente traqueteo de sus máquinas y a su característico aspecto exterior.
El auge del transporte por carretera y la baja velocidad comercial del tren precipitaron las deudas de la compañía. En 1965 pasó a manos de la empresa pública FEVE y cerró definitivamente el 1 de julio de 1969.
En la actualidad y muy a pesar de los enamorados de este tren Villena sigue sin tener un monumento o recuerdo de este mediático medio de transporte creado íntegramente en Villena, lo poco que queda como la estación están cada día en peor estado y caerá por si solo si no se pone remedio.
Foto cedida por... Jerónimo Lázaro Milán

1968 FURGÓN MIXTO AD1 EN VILLENA

Furgón mixto AD1 en la estación de Villena
Estación de la V.A.Y en Villena
Fotografías cedidas por... Jerónimo Lázaro Milán

2026 NOVIEMBRE SUENA A VILLENA

NOVIEMBRE SUENA A VILLENA
De Todos los Santos a Santa Cecilia
Por Fabiola Martínez Espinosa
Hay meses que se reconocen por la luz, otros por el frío. En Villena, noviembre se reconoce por el sonido.
Primero llega desde lejos, casi como un murmullo. Una escala repetida, el soplo de una trompeta, el ensayo que se escapa de alguna ventana. Después, poco a poco, la ciudad empieza a llenarse de música. Son las bandas preparando su encuentro con Santa Cecilia, mientras una nueva generación de músicos aprende que hay melodías que se reciben mucho antes de saber interpretarlas.
Del día de Todos los Santos al 22 de noviembre, Villena vive una espera distinta. No se trata únicamente de preparar conciertos, pasacalles o celebraciones. Se trata de mantener vivo un lenguaje que pasa de padres a hijos, de maestros a alumnos, de unas manos a otras.
Por las calles aparecen los educandos con sus instrumentos. Algunos apenas pueden sostener el estuche; otros miran con una mezcla de nervios y orgullo a quienes llevan años formando parte de una banda. Para ellos, quizá sea su primera salida. Para sus familias, un momento que difícilmente olvidarán.

Todavía no conocen todas las partituras, pero ya forman parte de una historia. Porque en Villena la música no empieza cuando se aprende a tocar. Empieza mucho antes: en las conversaciones familiares, en los recuerdos de una entrada, en el sonido de una banda que atraviesa las calles y en esa emoción que no necesita explicación.

El 22 de noviembre, Santa Cecilia, patrona de los músicos, reúne simbólicamente todo ese sentimiento. Las bandas celebran a su patrona, pero también celebran su propia continuidad. Cada instrumento cuenta una historia; cada músico ocupa un lugar en una memoria colectiva que sigue creciendo.
Porque una banda no es solamente un conjunto de músicos que interpreta una partitura. Es tiempo compartido, disciplina, amistad, aprendizaje y generaciones que se reconocen en una misma melodía. Es el abuelo que recuerda sus primeros ensayos, el padre que acompaña a su hijo y el niño que descubre que aquel instrumento que parecía tan grande terminará formando parte de su vida.

En noviembre, Villena no necesita levantar la voz para decir quién es. Le basta con dejar sonar sus bandas.

Y cuando el último acorde se pierde por las calles, queda algo más importante que el eco de una celebración: la certeza de que siempre habrá alguien dispuesto a recoger el instrumento.

Porque mientras haya unas manos que lo sostengan y alguien dispuesto a enseñar las primeras notas, Villena seguirá teniendo música.
Y seguirá siendo Villena.
Villena 2 de noviembre de 2026 

MI MOMENTO ES AHORA 2026... Y VAN TRES

‘Mi momento es ahora’ se consolida en Villena con su tercera edición. El programa se desarrollará durante noviembre y diciembre en el Mercado Municipal.
Villena, 2 de noviembre de 2026.- El Ayuntamiento de Villena, a través de la Concejalía de Bienestar Social y en colaboración con la Mesa Intersectorial y el Consejo de Salud de Villena, pone en marcha una nueva edición del programa ‘Mi momento es ahora’, que se desarrollará durante los meses de noviembre y diciembre con el objetivo de promover el bienestar integral de las personas mayores de 55 años del municipio.
La iniciativa contempla seis sesiones formativas e informativas centradas en diferentes aspectos de la salud emocional, mental, física y nutricional. Los encuentros tendrán lugar los días 11, 18 y 25 de noviembre, y 2, 9 y 16 de diciembre, en horario de 17:00 a 19:00 horas, en el Mercado Municipal.
La edil de Bienestar Social, Alba Laserna; junto a los representantes de la Mesa Intersectorial, Rosario Tomás, Beatriz Moreno y Toni Silva; Mª José Saúco, de la asociación Comercios y Servicios Vi; y el participante de la pasada edición, José Ignacio Viar, han dado a conocer esta nueva convocatoria.
Las personas interesadas en participar en el programa, que cuenta con un total de 30 plazas, pueden realizar su preinscripción hasta el próximo 5 de noviembre a través de la aplicación 03400 de Comercios Vi, cumplimentando el formulario disponible en el apartado ‘Mi momento es ahora’. Una vez finalizado el plazo de preinscripción, las personas seleccionadas recibirán una llamada telefónica para comunicarles su participación en el programa.
Viar, participante de la pasada edición, ha destacado el resultado “muy positivo” de la experiencia para todas las personas participantes. Según ha señalado, el programa les ha permitido “aprender y conocer aspectos de la vida cotidiana que contribuyen a mantener hábitos más saludables y a fomentar el bienestar psicológico”.
Por su parte, la edil ha animado a sumarse a esta nueva edición de ‘Mi momento es ahora’, destacado la buena acogida que han tenido las anteriores ediciones de esta iniciativa, que recibieron más de un centenar de preinscripciones. Hecho que refleja el creciente interés de la ciudadanía en este tipo de propuestas. 

1971 UN FESTERO: JOSÉ NAVARRO DÍAZ

UN FESTERO: JOSÉ NAVARRO DÍAZ
Lo habréis visto incontables veces. En invierno, en verano, cruza a toda hora nuestras calles, de la mañana a la noche, incansablemente. Brillan sus ojos, inquisitivos, tras unas gafas; sus cabellos se baten ya en claudicante retirada o, más aún, en inapelable derrota. El gesto alerta, como en continua vigilancia, se desarma, de vez en cuando, en confianzuda y abierta sonrisa. Y algo más: en todo momento, como un apéndice inorgánico unido ya por siempre a su cuerpo, pendiente de una u otra mano, cuelga una panzuda y rebosante cartera.
Es éste uno de nuestros mejores festeros. Presidente de la Comparsa de Labradores, miembro y tesorero de la Junta Central de Fiestas, trabaja todo el año para ambas organizaciones robando tiempo a sus ocupaciones y a su descanso. Y no a su distracción: pues ésta es todo aquello que a fiestas se refiere.
Se llama José Navarro Pérez, nombre y apellidos comunes y extendidos en nuestra ciudad; pero cobra toda su auténtica dimensión personal y se singulariza bajo el apelativo de Pepe «Querrecle». Ingresó en la Comparsa de Labradores en 1940, a los 17 años; pero, antes de esta fecha, ya servía de amanuense al presidente, «el tío Pepe el Ruso». Siguió a éste en las tareas de la Presidencia el célebre «Panchana», en 1944; y ya fue nombrado nuestro festero secretario de la Comparsa, descansando en él, prácticamente, todas las tareas y la organización de los «Labradores». Cuando «Panchana» abandonó a sus «Maseros» para siempre, el presidente indiscutible fue «Querrecle». Y aún hoy, cuando reglamentariamente han de sucederse los hombres en las tareas directivas, la obligada votación que nutre de nueva savia los demás cargos, es sustituida, al elegir presidente, por una unánime y cerrada ovación que lleva a Navarro, los ojos brillantes y húmedos, a empuñar de nuevo, con mano fuerte, segura y llena de experiencia, el timón de la Comparsa.
Las cualidades que reúne nuestro festero quedan disminuidas tan sólo, y ello compone una figura rebosante de humanidad, por un solo defecto: el de una desmedida pasión por cuanto atañe a los «Labradores» Este es el talón de Aquiles que les hace perder el recto sentido de la equidad y el prisma a través del cual se desdibuja la objetividad en él. Pero quien le haya visto en esos actos íntimos de la Comparsa, hablar a sus hombres y pedirles, la máxima entrega para que constituyan el más alto ejemplo de actuación festera, y observe, a la vez, que sus sencillas y emocionadas palabras llegan a hacer brotar las lágrimas de alguno de ellos, comprenderá que no hay obra perfecta que pueda eludir esa carga de pasión inevitable.
Pocos festeros hay en Villena con más puro y sincero amor a todo lo que son y significan nuestras Fiestas. Y tal vez menos aún serían los que encontráramos con la desinteresada capacidad de trabajo y sacrificio que posee Pepe Navarro. Cualidades éstas que ha sabido infundir en los hombres que dirige hasta llegar a reunir en la Comparsa de Labradores un estupendo cúmulo de virtudes festeras, las cuales han llevado a los «Maseros» a ser una de las más conscientes, brillantes y representativas asociaciones festeras de nuestra ciudad.
ROJAS
Extraído de la Revista Villena de 1971

1959 CONTINUACIÓN DE LOS APUNTES PARA LA HISTORIA DEL SEGUNDO MARQUESADO DE VILLENA

Continuación de los apuntes para la historia del segundo Marquesado de Villena. Por Joaquín Candel.
CONEXIÓN HISTÓRICA DE LOS SUCESOS
Reanudamos con anhelo constante y emocionado, al aproximarse las fiestas de nuestro querido pueblo, 'las notas biográficas de los titulares de su segundo Marquesado. Durante el período que pasamos a relatar, los Pachecos, señores poderosos, intervienen en el desarrollo histórico de los sucesos culminantes, entreverados en la agitada diplomacia que la nobleza castellana desenvuelve durante el pleito sucesorio de la Corona.
La audacia y codicia de D. Juan, se transmite a su hijo D. Diego López Pacheco al posesionarse del Marquesado, aunque no la sutil y maquiavélica diplomacia del primero; La honda y continuada preocupación que la política de los Villenas, con sus rebeldías y agitaciones en sus dilatados estados, ocasionan a la Reina Católica, se patentiza, últimamente, en su admirable y trascendental testamento. Preferimos omitir cualquier referencia psicológica de tan interesantes personajes que desconectarlos de la novelada relación de sucesos, en los que destacan, como interesantísimos actores, en este último lapso del medievo.
La biografía de nuestros Marqueses, aislada del devenir histórico, apuntando tan sólo sus actuaciones tangentes con los acontecimientos, indicando únicamente fechas y hechos, ganarían en rigorismo y amplitud, pero carecerían de interés y amenidad para el ambiente popular coterráneo, al que las dedicamos.
Recordemos cómo al principio de estos apuntes referíamos las fuentes históricas que utilizamos para su exposición: historiadores contemporáneos; autores de biografías: publicistas, con sus referencias a cronistas de la época, y notas facilitadas por funcionarios de Archivos y Bibliotecas. Entre éstos destacamos especialmente a nuestros antiguos amigos E. Martínez Ferrando, Director del de «La Corona de Aragón», y a la dinámica e inteligente funcionaria Dª Pilar Corrales, de la Universidad de Barcelona».
Suspendimos el pasado año la continuación de estas notas en el momento en que la Princesa Dª Isabel, después de su negativa a aceptar su matrimonio con el Rey de Portugal, prestaba su consentimiento al Arzobispo de Toledo para realizarlo con su primo, D. Fernando de Aragón, ya Rey de Sicilia. Don Enrique y Pacheco partieron para Andalucía y Dª Isabel, después de las Cortes de Ocaña, en el verano de 1469, se trasladó a Madrigal, don «Villena» había dejado a su sobrino, el Obispo de Burgos, para espiarla en todos sus actos.
INTRIGAS DE PACHECO CONTRA Dª ISABEL Y D. FERNANDO. CESION DEL TITULO DE SU MARQUESADO
Rápidamente se sucedían los acontecimientos, primero adversos, luego favorables a los Príncipes.
Pretendiendo anticiparse al regreso del Monarca y de Pacheco de Andalucía, se dispone la salida para Aragón de Gutiérrez de Cárdenas y del cronista Palencia, en busca de D. Fernando. Omitimos relatar, por ser tan conocida, la odisea de su viaje. Tuvo que recurrir hasta al disfraz de mozo de cuadra para eludir los peligrosos incidentes.
El Rey, estando en Trujillo, recibe carta de Dª Isabel, comunicándole la llegada de D. Fernando a Castilla y su resolución de celebrar el matrimonio, con ruego de que lo aprobase y promesa de la sumisión del aragonés. Prescindimos también de referir los demás episodios, tan históricamente conocidos, anteriores a la unión de los Príncipes.
El 14 de Octubre de 1469, llegó D. Fernando a Valladolid. En las Casas de Juan Vivero (hoy Audiencia), vióse con Dª Isabel. El 19 se celebró el histórico y trascendental matrimonio.
En la Corte de Segovia, a donde ya había regresado el Rey, cundía el resentimiento y se preparaba la venganza contra los Príncipes. Se cruzan cartas, se envían embajadas entre éstos y D. Enrique. El Maestre de Santiago, el Arzobispo de Sevilla y los Estúñigas, se oponían a toda concordia. Dice Silió que Dª Juana la Beltraneja era el instrumento de Pacheco «que hundía o alzaba según sus conveniencias y las del coro de vividores que se nutrían de los despojos arrancados a una Corona sin decoro ni autoridad». Se lanzaron entonces a encumbrar a la oretensa Princesa Dª Juana. Para ello negocian en Francia su casamiento con el Duque de Guyena, hermano del Rey. Llega una embajada a Burgos, con el «petulante y fanfarrón Cardenal Albi». Se trasladan a Medina, donde estaba la Corte. El Rey, con Pacheco y sus grandes, conciertan el matrimonio. Era el verano de 1470. Pretendía Luis XI, monarca de Francia, poner a su hermano en condiciones de ceñirse la corona de Castilla.
El 26 de octubre del mismo año, se reunieron en el valle de Lozoya, el Rey, la Reina, su hija Dª Juana, el Marqués de Santillana, que la tenía en su poder, los Mendoza, el. Arzobispo de Sevilla y otros grandes. Ordenó D. Enrique leer su carta, revocando el juramento de los «Toros de Guisando». Desposee a su hermana Dª Isabel del título de Princesa heredera, proclamando sucesora legítima del Reino, a Doña Juana. Decían los cronistas, que era general la repulsa sentida por el pueblo contra el Rey y su valido D. Juan Pacheco, promotor de estos enredos. Figuraba su firma en el documento que se pedía la rehabilitación de Dª Juana.
Ya no era Pacheco Marqués de Villena. Según la «Crónica de Enrique IV», del Doctor Galíndez de Carvajal, luego de confirmarse a D. Juan Pacheco en el Maestrazgo de Santiago, aumentando con ello sus dilatadas posesiones, con ocasión del matrimonio con la Condesa de Santistevan, nieta de D. Álvaro de Luna, en el mismo año 1469, cede D. Juan a su hijo D. Diego, el Título y los inmensos territorios de nuestro Marquesado, al que después añadió el Ducado de Escalona. Lo componían en aquella época, las villas, aldeas y lugares de Villena, Chinchilla, Alarcón, Iniesta, Belmonte, Alcalá, San Clemente, Ajorguera, García Muñoz, La Roda, Hellín, Albacete, Jumilla, Yecla, Sax, Utiel, Villanueva de la Fuente, Bonilla, Campo de Bonilla, La Posa, Muniera, Gimena, Almansa, Villarrobledo, Zafra, Vélez Rubio, Vélez Blanco, Gutiellas y Bugarra. Era un verdadero estado dentro del Reino.
ANARQUIA. LA ENFERMEDAD DE PACHECO. SU POLITICA EVITA ENTONCES UNA GUERRA CIVIL
Decía Alonso de Palencia que «todo corría a intolerable desdicha y ruina general». En los años que siguieron (1471 a 1474) se superó el infortunio arraigado en. Castilla (Silió). La nobleza llegó a inverosímil relajamiento. «Era todo cuestión de precio o merced. La ignorancia se apodera de los eclesiásticos», y según dice Mariana, «la codicia arraigó en la Iglesia».
Es inexplicable el consejo que en aquel entonces dio Pacheco al Rey: D. Enrique se dispuso a arrojar a los Príncipes del Reino. El Maestre le convenció de que no lo hiciera. Supone Silió que el motivo de tal consejo fue la insidiosa política de «Villana» que consistía en mantener sin desenlace la discordia, en su interés y Provecho». Es lo cierto que en aquella ocasión Pacheco evitó una guerra civil en el pleito dinástico. El Rey iba perdiendo el apoyo de la nobleza; se mostraba débil, huraño y taciturno. Patentizaba su debilidad entre otros incidentes, al renunciar, sin lucha, a recobrar la ciudad de Andújar, que poseía el Condestable D. Miguel Lucas, uno de los mayores enemigos de Pacheco, y partidario de Dª Isabel. Regresó éste con el Monarca, sin conseguirla, ante la afrentosa negativa y contestación de su Alcaide, Pedro Descabias.
Se abría el horizonte cada vez más favorable a los Príncipes recién casados. Les ofrecieron su adhesión el Duque de Medina Sidonia, los Mendoza, el Marqués de Santillana y otros.
Dª Isabel persistía, con, su digna y firme tenacidad, en la defensa de sus derechos.
Pacheco sentíase enfermo, decaído. Abandonó la Corte, retirándose a Cuéllar. Desde allí no dejaba de intrigar «tras nuevas adquisiciones para su rico patrimonio» (Silió).
LLEGADA DEL CARDENAL BORJA CON LA BULA LEGITIMADORA. CONSIGUE PACHECO ÉL ALCAZAR DE MADRID Y SU CODICIA ORIGINA INVOLUNTARIAMENTE LA RECONCILIACION DEL REY CON LOS PRINCIPES
Dos motivos ocasionaron el viaje del eminente prelado; la legitimación del matrimonio de los Príncipes, discutido por sus adversarios y de la reconciliación de aquellos con el poderoso Villena.
Dejamos anteriormente referida la llegada del Legado Pontificio a Castilla. Era portador de la bula expedida por Sixto IV en 1 de diciembre de 1474 legitimando el matrimonio de don Fernando y doña Isabel y el nacimiento de su primera hija. El eminente Don Rodrigo de Borja (que fue después el Papa Alejandro VI), desembarcó por aquella época en Valencia, con su brillante séquito. De allí se dirigió a Tarragona, entrevistándose en esta Ciudad con don Fernando, que también regresaba a Castilla. El Cardenal quedó informado de las revueltas, intrigas y trapacerías de Pacheco; de las vacilaciones del Rey. Anhelaba la concordia entre éste y los Príncipes, que era necesaria para conseguir la paz y tranquilidad en el Reino. Quedó persuadido (según refiere Hernández del Pulgar), de que le estorbaba el Maestre. Propuso que los Príncipes acudiesen a Guadalajara y quedasen allí confiados al Marqués de Santillana, «para tranquilidad de Pacheco» (Silió), mientras se negociaban las paces. Se opuso tenazmente a ello el Arzobispo de Toledo y el intento resultó fracasado.
La codicia insaciable de Pacheco, utilizada como precio de su apoyo y consentimiento a un nuevo proyecto de enlace de doña Juana, abrió otro camino de concordia. Tras anteriores y frustrados intentos matrimoniales, proponía el Rey -la unión de doña Juana, la Discutida., con don Enrique Fortuna. Era hijo de aquel otro infante, don Enrique de Aragón, el constante Y temido agitador enemigo de don Álvaro de Luna. De él hablamos en trabajos anteriores.
El Maestre Pacheco fingía oponerse a la boda, por sus constantes temores al entronque real con la corona de Aragón. Con tal pretexto, demostrando su máxima codicia, solicita del Rey la posesión del Alcázar de Madrid, «para asegurar su Persona y estados». Quería plasmar también sobre sus muros, las armas de «Villena». Era el precio que ponía a cambio de facilitar dicho proyectado matrimonio. El Rey, más débil y sugestionado que nunca por su valido, accedió a lo solicitado y le entregó el Alcázar. También obtuvo después el de Segovia. El Mayordomo de dichos Alcázares, era don Andrés Cabrera. Su esposa, doña Beatriz de Bobadilla, fue la entrañable y leal amiga de doña Isabel. Juntas vivieron sus infancias en Arévalo, comunicándose las más íntimas confidencias. Cabrera tenía también antiguo y constante ascendiente sobre el Rey. Hondamente sintió la ingratitud de don Enrique, al verse despojado de sus cargos. Replicando a las intrigas de Pacheco y aceptada la insinuación de su esposa, aconsejó al Rey se entendiese directamente con su hermana, la Princesa Isabel, sin la intervención sinuosa del Maestre. Consentida por el Rey la proposición del Alcaide, emprendió la esposa de Cabrera, henchida de alegría, el camino hacia Aranda. Cruzaba la fría meseta castellana con el deseo de persuadir a su amiga doña Isabel de la buena disposición de don Enrique. Tras una emotiva entrevista, convenció a doña Isabel acudiese a Segovia, donde su hermano, el Rey, la recibiría cariñosamente. Vaciló la Princesa, pero la fidelidad y leales aspiraciones de su amiga la convencieron. Regresó la Bobadilla a Segovia con la buena nueva. Poco tiempo después, al filo de una cruda madrugada, el día 28 de diciembre de 1473, se abrían las puertas del Alcázar de Segovia para doña Isabel y el Arzobispo de Toledo, que la acompañaba. Desde Aranda, hicieron de noche sus jornadas para Ocultar sus personas y evitar desagradables sospechas. En la severidad de sus estancias, les aguardaban, en la fortaleza segoviana, doña Beatriz y su esposo; más tarde llegó el Rey, desde el cercano bosque de Balsain. La esperaba su hermana en el patio del Alcázar. La cordialidad se reflejaba en sus rostros, olvidando anteriores agravios; según el cronista Castello, LA ENFERMEDAD DEL REY Y ULTIMAS INTRIGAS DE PACHECO
El día de la Epifanía del siguiente año (6 de enero de r474) se manifestaron nuevamente por las calles de Segovia el monarca don Enrique con doña Isabel y don Fernando; sus semblantes denotaban alegría y cordialidad. Cabrera, ansioso de lograr un concierto entre ellos, les prepara en Las Casas del Obispo, un espléndido banquete. Al terminarse, el Rey se sintió indispuesto, según el cronista «can fuerte dolor de costado». Se rumoreaba de un envenenamiento.
Grave alarma causó a Pacheco la noticia de la llegada de los Príncipes a Segovia y el relatado banquete. -El Marqués de Villena, su hijo don Diego, huyó temeroso de la ciudad, refugiándose en Ayllón. Su padre se encontraba en Cuéllar, pero sostenía comunicación con el Rey y tratos con el Duque de Alburquerque, a quien pertenecía la villa. Don Enrique mejoró de su dolencia.
Persuadido el Maestre del sugestivo y constante influjo que tenía sobre el monarca, le hizo entonces la más inicua y odiosa de sus proposiciones: prender al Príncipe y a la Princesa, al Arzobispo de Toledo, al Alcaide Cabrera y a su mujer. Después sería entregada doña Juana a la Duquesa de Arévalo, prima del Infante don Enrique Fortuna, para consumar el matrimonio con éste.
Manifestaba Pacheco, tan conocedor del Rey, que una vez presos doña Isabel y don Fernando, desaparecería el impedimento para que recayera en doña Juana la sucesión de la Corona. Acató el Rey don Enrique el envidioso plan de su valido y se dispuso a realizarlo. Lo comunicó al nuevo Cardenal de España, Mendoza, que estaba a su lado y le creía adiete. La cruda contestación del Prelado, su dignidad y entereza, evitó la iniquidad proyectada. Además, el propio cronista Palencia, escondido «en la despensa de los camareros», oyó a los complicados en el plan, sus conversaciones para realizarlo y que iba a entregarse a Pacheco un portillo de las murallas para llevarlo a efecto. Fueron avisados los Príncipes y el Cardenal. Don Fernando, conocida la perfidia del Rey, marchó a Turégano. Su esposa, doña Isabel, permaneció valerosamente en Segovia, junto al Alcaide y a su mujer, tan querida por ella.
Refiere Silió, concretamente, el estado de Castilla al comenzar el referido año 1474: D. Fernando continuaba en Turégano, doña Isabel, en el Alcázar de Segovia, prevenida ante cualquier sospecha. El Rey, desconcertado, sin atreverse a ejecutar lo convenido con Pacheco. El Cardenal, persuadiendo a don Enrique en favor de doña Isabel. Todos los Mendoza, como antes referíamos, se encontraban ya inclinados en favor de los Príncipes.
La familia Mendoza gozaba de la máxima influencia por aquel entonces en la corte castellana. Pacheco estaba unido a ella por su segundo matrimonio con una hija de doña María de Mendoza y del Conde de Haro.
LA ULTIMA PRESA Y MUERTE DE PACHECO
Continuaban las negociaciones entre Cuéllar y Segovia. Convenía a Pacheco estar cerca del Rey para conseguir sus propósitos, apartándole de su hermana doña Isabel. Propuso a don Enrique que «reunidos ambos en Madrid, podrían hablar con mayor libertad y acordar lo que fuese mejor para los intereses del Reino» (Castillo).
Dócil con su valido y aceptada la proposición, acudió el Rey a Madrid. Allí le insistió el Maestre en el asunto de la boda de doña. Juana con el Rey de Portugal. Convenció al monarca de que debía ir él mismo a la frontera de aquel Reino para facilitar el matrimonio. Fue una estratagema más de su diplomacia para conseguir que don Enrique le diera la ciudad de Trujillo. La última aspiración de Pacheco fue esta Célebre plaza, cabeza de Extremadura, solar que fue de los Pizarro y antigua fortaleza árabe, en su estratégico «Castrum Tullium». Accedió don Enrique y le obedecieron sus moradores, pero no el Alcaide del Castillo, Gracían de Sesé. Pedía éste indemnización por los gastos qué había hecho en el mismo.
El Rey empeoró y regresó a Madrid, porque los tratos para la entrega se dilataban.
Quedó el codicioso Pacheco cerca de Trujillo, ultimando con Sesé las condiciones para tomar posesión de la fortaleza. Sintióse más enfermo y «se hizo conducir en hombros hasta la aldea de Santa Cruz de la Sierra. «Allí se terminó el trato, dándole al Alcaide en compensación, la villa de «Saélices de los Gallegos». Dice Silió, «Pacheco murió a la misma hora de terminarse el trato de la entrega de una postema en la garganta, que le ahogó».
Era el día 4 de octubre de 1474.
Interesante es la descripción que reproducimos, hecha de su muerte por el cronista Palencia. «Hacía largo rato que no pronunciaba palabra y sus familiares le creían ya exánime, sin atreverse a publicarlo, por los peligros que preveían, cuando llegó un mensajero con la noticia de la entrega de Trujillo. El Maestre Percibió la disputa entre los que deseaban acercársele y los que lo estorbaban, y llamando a los presentes, les preguntó si se había entregado la fortaleza. Al oír la grata respuesta, mandó acercarse al mensajero y con gran dificultad, le dirigió algunas palabras de congratulación. En seguida expiró. Los criados de sus hijas ocultaron el cadáver entre grandes tinajas de vino, peculiares del aquella tierra y se lanzaron a robar el dinero y alhajas que guardaba el difunto, cuyos funerales se realizaron así, abyecta y cobardemente, entre el robo y los llantos. Ni de testamento legal, ni de muerte cristiana hay exacta noticia».
También Paz y Meliá, en las «Ilustraciones de las Décadas», de su obra «El cronista Alonso de Palencia», refiere una carta de Gutiérrez de Cárdenas, fechada en Segovia en 20 de octubre de 1474, dando cuenta a don Fernando de la muerte de Pacheco, con muchos pormenores. Decía. entre otras cosas : «Las senyas que dan de su muerte, dicen que murió de tres secas que le dieron en la garganta; otros dicen que de esquinenza; otros dicen, que el otro Maestre de Santiago, don Álvaro de Luna, fue degollado por mandado del Rey D. Juan, y éste fue degollado por mandado de Dios».
Próximo al Segovia, en las riberas del Eresma, cerca de la jugosa frondosidad del valle del Parral, sobre una .colina, se alza el Monasterio de Nuestra Señora del mismo nombre. Erigido bajo la inspiración de Pacheco, fue costeado por su Rey don Enrique, demostrando una vez más su magnificencia y fervor que sentía por su valido. En su estructura, la austera elegancia del más puro gótico se enlaza con las filigranas platerescas. La Capilla Mayor de su Iglesia fue donada por el Rey al Marqués de Vi-llena. A ambos lados de su retablo se abren los enterramientos de don Juan Pacheco y de su esposa, doña María de Portocarrero. La concepción de tales monumentos funerarios sorprende por su grandiosidad y belleza. Se atribuye a los discípulos del célebre artífice Vasco de Zarza. En actitud orante aparecen las estatuas de nuestros marqueses. Tan admirable es el pulcro naturalismo de la cabeza de la señora, como la cota guerrera del Marqués. Se califican estos monumentos funerarios como los más grandiosos de España. Algún célebre escritor dijo, refiriéndose a ellos: «Enterraron aquí a los Marqueses de Villena y si resucitaran volverían a morirse para descansar bajo tales trofeos».
En el recinto de aquel silencioso templo castellano, perduran, en magníficos trasuntos escultóricos, las efigies del que fue poderoso señor de nuestro pueblo y de su nombrada esposa.
LA MUERTE DEL REY D. ENRIQUE IV
La muerte de Pacheco impresionó profundamente al monarca y precipitó la de éste. Enfermo, de voluntad enajenada y truncada al desaparecer su valido, apoyó su debilidad en la persona de su hijo, Don Diego López Pacheco, el nuevo Marqués de Villena.
La visión psicológica del Rey y del sucesor de nuestro marquesado se proyecta, con exacta fidelidad, en el siguiente comentario de Silió: «Al morir el Maestre, quedó el Rey como un barco a quien de pronto se le suelta el timón. Falto de voluntad, necesitado de que otro gobernara la suya y tomara decisiones, acudió al cobijo del Marqués de Villena, hijo del muerto, codicioso lo mismo que su padre e impaciente por sucederle en todo: en honores, riquezas y dominio sobre el monarca».
Inmediatamente de morir D. Juan Pacheco, se suscita el problema de la provisión del Maestrazgo de Santiago. El nuevo Marqués de Villena lo re-clamaba, fundándose en que su padre renunció a la dignidad en manos del Papa. Esperaba se le proveyese en el cargo. El Rey, sin previa consulta, inclinado a su favor, se lo otorga.
Parte del 'Capítulo, reunido en su convento de Uclés, eligieron Maestre al Conde de Paredes, Don Rodrigo Manrique.
Otras, en San Marcos de León, designaron a Don Alonso de Cárdenas.
D. Diego López Pacheco intrigaba también por ganar los votos del Capítulo dividido. Concierta una entrevista con el Conde de Osorno, que era otro de los aspirantes. Osorno concibe una estratagema. Aprovechando la entrevista rodea a Villena con su gente de armas y le conduce preso a la fortaleza de Fuentidueña.
La intensa conmoción afectiva que causó al Rey la prisión de Pacheco, la relata el cronista Valera, con las siguientes frases que reproduce Marañón:
«Sabida por el Rey la prisión del Marqués, pensó salir fuera de sí como hombre sin sentido, y como naturalmente fuera claro de corazón, comenzó a llorar amargamente, y por mucho que le consolaban los que cerca de él estaban, ningún consuelo quería oír ni recibir».
D. Enrique, en una carta fechada en Madrid el 25 de Octubre, comunicaba el triste suceso, apenadísimo, a Luis de Chaves.
Dolido y desorientado el Rey por lo ocurrido a Villena, contra el consejo de los médicos de la corte, se traslada inmediatamente a Villarejo, cerca de Fuentidueña. Allí permanece 20 días celebrando fatigosos tratos con grandes y prelados. Finalmente consigue del Conde de Paredes que otorgara escritura, comprometiéndose a negociar la libertad del Marqués, si el Conde era elegido Maestre. Por fin Paredes consiguió la libertad de «Villena», pero quedó éste sin el Maestrazgo.
Al regresar el Rey a Madrid, se agudiza su dolencia. Dicen los cronistas que «estaba ya herido de muerte».
En sus últimos días le acuciaba el ansia de volver a su amada soledad del Pardo.
En la admirable y exhaustiva obra de Marañón sobre «Enrique IV y su tiempo», se hace una detallada y profunda investigación sobre su muerte. Se induce, como al principio apuntábamos, que sus viajes y ajetreos, motivados por la prisión de Villena, durante el frío otoño de aquel 1474, influyeron hondamente en su débil y enfermizo temperamento.
Duda este autor que la causa de su muerte, ocurrida cuando contaba sólo 50 años, fuesen esos sus últimos paseos debilitantes, por aquel tiempo, en el crudo ambiente de los campos y bosques del Pardo. No desecha, como más racional, por la síntomatología de su enfermedad, un posible envenenamiento.
(Recordemos la cena del día de Reyes antes referida, en las Casas del Obispo. También lo funda en el documento que doña Juana la Beltraneja dirigió al Consejo de Madrid, publicado por Zorita, en el que se dice «por codicia desordenada del reinar acordaron y trataron ellos y otros por ellos y fueron en hablar y consejo de hacerle dar y le fueron dadas yerbas y ponzoña, de que después falleció».
En el informe que el citado Doctor y el arqueólogo, don Manuel Gómez Moreno dieron a la Real Academia de la Historia sobre la exhumación del cadáver de D. Enrique, dicen que su último viaje al Pardo no lo nudo realizar, «regresó a Madrid, echóse en el lecho, vestido como estaba, y así murió en la madrugada del 12 de diciembre de 1474. Sin ceremonia alguna, a hombros de gentes alquiladas, puesto su cuerpo sobre unas tablas viejas y sin embalsamar, ya que la extremada consunción a que había llegado no lo exigía, se le llevó al 'Monasterio de San jerónimo del Paso».
Si de «abyectos y cobardes» calificó el cronista Palencia los funerales de Pacheco, también de «miserables y abyectos», denomina a los de su Rey. Don Enrique IV sólo sobrevivió a su valido, exactamente sesenta y nueve días.
FINAL
Otra vez su extensión, nos obliga a interrumpir estas notas, en un momento histórico interesante. Aplazamos referir, si la Providencia nos lo permite, como toda la audacia y poderío del segundo Pacheco, no nudo abatir las seculares virtudes de nuestro pueblo, su recia lealtad castellana a los Reyes Católicos, que reconocieron nuestro temple de dignidad y nobleza.
Extraído de la Revista Villena de 1959

V RUTA POÉTICO-BOTÁNICA PARA CELEBRAR SANTA CECILIA VILLENA 2026

LA V RUTA POÉTICO-BOTÁNICA RECORRERÁ EL PARQUE DE LA MÚSICA PARA CELEBRAR SANTA CECILIA
Una iniciativa de la Asociación Cultural «Yo soy la Tinta» junto a la Sede Universitaria de Villena que une, un año más, naturaleza, poesía y arte, incorporando en esta edición la música.
El próximo domingo 22 de noviembre, Villena acogerá la V Ruta Poético-Botánica, una actividad que propone descubrir los árboles de nuestros parques, combinando conocimientos botánicos, poesía y música. En esta quinta edición, el recorrido tendrá lugar en el Parque de la Música, un espacio especialmente apropiado para la ocasión, ya que la actividad coincide con la celebración de Santa Cecilia, patrona de los músicos y también tradicionalmente vinculada a los poetas.
La Asociación Cultural «Yo soy la Tinta» junto a la Sede Universitaria de Villena de la Universidad de Alicante organizan esta iniciativa con la colaboración de miembros de la Banda Municipal de Música y de la Asociación de Vecinos del Parque de la Música.
La elección de esta fecha no es casual. El 22 de noviembre, festividad de Santa Cecilia, ofrece una oportunidad para rendir homenaje a la música y a la poesía, dos formas de expresión artística que se encuentran en el origen de esta celebración. En esta ocasión, ambas se darán la mano para poner de manifiesto los vínculos que existen entre la naturaleza, la cultura y las distintas expresiones artísticas. La música se incorpora como un elemento fundamental de la ruta, enriqueciendo la experiencia y estableciendo un diálogo entre el patrimonio vegetal y el musical de nuestra ciudad.
La Ruta Poético-Botánica propone un recorrido por diferentes espacios del parque en el que los participantes podrán acercarse al conocimiento de las plantas y los árboles a través de pequeñas explicaciones botánicas, textos poéticos y la participación musical. Una manera diferente de observar y comprender nuestro patrimonio natural, descubriendo que ciencia y arte pueden encontrarse en los espacios cotidianos que nos rodean.
La actividad comenzará en el Parque de la Música y se organizará en tres turnos, a las 11:00, 11:30 y 12:00 horas. Para facilitar el desarrollo de la ruta y favorecer una experiencia más cercana y participativa, los grupos serán reducidos, por lo que será imprescindible realizar una inscripción previa.
Las personas interesadas pueden inscribirse a través del siguiente formulario, o en la Sede Universitaria de Villena, en Calle La Tercia.
Con esta quinta edición, la Ruta Poético-Botánica consolida una propuesta cultural y divulgativa que invita a mirar nuestro entorno con otros ojos, acercando la botánica a la ciudadanía y tendiendo puentes entre la ciencia, la literatura, la música y el patrimonio local. 

2020 EL CASTILLO Y LA HORA AZUL

Villena, 1 de febrero de 2020

1942 BODA DE LORENZO PASTOR E ISABEL DOMENE

Lorenzo Pastor Muñoz e Isabel Domene Cerdán el 1 de julio de 1942
 Recuerdo de la boda.. Lorenzo e Isabel
 Foto cedida por... Trini Pastor Domene

SEGUNDO BONO CONSUMO VILLENA 2026

Villena pone en marcha la segunda campaña del Bono Consumo. La campaña, 9 al 22 de noviembre, permitirá movilizar hasta 916.916 euros en compras para impulsar el comercio local.
Villena, 2 de noviembre de 2026.- El Ayuntamiento de Villena pone en marcha la segunda campaña del Bono Consumo de 2026, una iniciativa desarrollada en colaboración con la Diputación Provincial de Alicante para fomentar e impulsar el comercio local. La convocatoria cuenta con una dotación de 458.458 euros, financiada por la Diputación y destinada a subvencionar el 50 % del valor de los bonos adquiridos por la ciudadanía, con lo que se prevé movilizar un total de 916.916 euros en consumo final. 
El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, y la edil de Comercio, Paula García, han presentado esta nueva convocatoria, que han definido como “muy ambiciosa” y que viene a complementar la campaña municipal desarrollada anteriormente.
La compra y el canje de los bonos estarán disponibles del 9 al 22 de noviembre, ambos inclusive, o hasta que se agote el crédito. El 22 de noviembre será el último día para utilizar los bonos, que perderán su validez una vez finalizado el plazo, sin posibilidad de devolución de su importe. Los establecimientos interesados pueden adherirse durante toda la campaña. La justificación de los bonos canjeados deberá presentarse hasta el 24 de noviembre.
Podrán participar las personas mayores de 18 años, que podrán adquirir bonos por un importe acumulado máximo de 400 euros. La ciudadanía abonará la mitad de su valor y la otra mitad estará subvencionada. Las modalidades disponibles serán de 20, 50, 100, 200, 300 y 400 euros.
La compra se realizará a través de la plataforma habilitada en la web www.bonoconsumovillena.es, mediante tarjeta bancaria. El procedimiento será el mismo que en la anterior campaña municipal. Las personas que ya estuvieran registradas podrán utilizar sus mismos datos de acceso.
Se reservarán 60.000 euros de la ayuda para la venta presencial, lo que supondrá un total de 120.000 euros en bonos. Esta modalidad estará disponible los días 10 y 11 de noviembre, de 9:00 a 15:00 horas, en el Patio de La Tercia, hasta agotar el crédito reservado. Las personas interesadas deberán acudir con el DNI original en vigor y una tarjeta bancaria válida. En caso de no agotarse el crédito reservado para la venta presencial, el saldo restante se incorporará a la venta telemática.
Como novedad, la venta presencial se amplía a las personas con discapacidad sensorial reconocida de grado igual o superior al 33 %, además de las personas mayores de 60 años. En este caso, deberán presentar también la resolución o certificado oficial del grado de discapacidad.
Balance de la primera edición
Tanto la edil de Comercio como el alcalde han realizado una valoración muy positiva de los resultados de la primera campaña de Bono Consumo, que contó con la participación de más de 200 establecimientos de distintos sectores y en la que se vendieron 3.059 bonos en total, que lograron un volumen total de compras que alcanzó los 345.315 euros. Más de 2.000 personas participaron en esta iniciativa, que generó un incremento del consumo en los establecimientos adheridos.
Los ediles han señalado que estos resultados demuestran el importante efecto que tienen este tipo de campañas para dinamizar el comercio local y fomentar el consumo final, evidenciando la capacidad de estas ayudas para generar actividad económica, situando a Villena como referente comercial de su entorno. 

1960 EL GOBERNADOR CIVIL Y JEFE PROVINCIAL DEL MOVIMIENTO ALICANTE

Una ciudad como Villena y unos hombres como los villenenses, son la materia prima ideal para cualquier mando. Infatigables, trabajadores, constantes, conscientes de la enorme responsabilidad de la época que nos ha tocado en suerte vivir. No es una adulación, es el sentir sincero que expreso públicamente, aprovechando estas líneas, que dedico con agrado en la Revista "VILLENA" a la ciudad del mismo nombre. Muchas inquietudes nos ofrece la tarea de gobierno, y también muchas alegrías, como ver alzarse en el rincón más alejado de nuestra geografía alicantina, con un afán gigante, con fe e ilusión, un pueblo recordado por querido: VILLENA. Sabéis perfectamente vuestro cometido y cumplís fielmente la misión encomendada de hacer Patria. En estas fechas jubilosas, mi enhorabuena, mi aliento y mi estímulo en la continuidad de la tarea.
Alicante, septiembre 1960
Extraído de la Revista Villena de 1960

2026 LLAMAMIENTO A LA CIUDADANÍA PORQUE EL HOSPITAL DE VILLENA SEA UNA REALIDAD

La Plataforma por la Sanidad Pública de Villena hace un llamamiento para esté próximo martes 3 de noviembre a las 19.30 horas para llenar el Teatro Chapí cerrando la recogida de firmas que ya son más de 11.500 y dar paso a otras acciones para insistir en la causa.
Villena tiene que seguir y no bajar la guardia, hay que ser constante en la lucha por lo que creemos se merece Villena, hay que acudir en masa al Teatro y apoyar esta iniciativa que llevará tiempo en conseguirla, en Villena somos constantes y sabemos que podemos conseguirlo. Vamos por ello.

2026 VILLENEROS Y VILLENERAS EN PUY DU FOU

Los días 30 y 31 de octubre de 2026, un nutrido grupo de villeneros y villeneras se fueron de excursión a Toledo en viaje organizado y estuvieron en el parque de atracciones Puy du Fou, nos trasladan que es espectacular y que lo pasaron muy bien.






Fotos cedidas por… Ramón Navarro López 

2026 AVIANA EN EL PARAJE NATURAL DEL POU CLAR

AVIANA disfruta del otoño en el paraje natural del Pou Clar. 52 senderistas visitan las emblemáticas pozas de Ontinyent en una jornada marcada por los colores otoñales. 
Este domingo, AVIANA ha vuelto a ponerse en marcha con una salida al Pou Clar, en Ontinyent. A las ocho de la mañana, 52 socias y socios nos hemos reunido en nuestro lugar de encuentro habitual para compartir una nueva jornada de naturaleza y compañerismo.
La mañana nos ha regalado un tiempo otoñal muy agradable, perfecto para descubrir uno de los parajes naturales más emblemáticos de nuestra zona. Durante la visita hemos podido contemplar las conocidas pozas del Pou Clar, que ofrecían una estampa especialmente bonita, rodeadas de los colores propios del otoño.
Este paraje natural municipal destaca por su valor paisajístico, geológico y ecológico. La acción del agua del río Clariano sobre la roca caliza ha modelado el paisaje en este entorno único. Además, la vegetación de ribera, con chopos, álamos, sauces y fresnos, dibuja en otoño una paleta de amarillos, ocres y verdes que convierte el recorrido en un espectáculo natural. 
La jornada se ha completado con una ruta de entre 6 y 7 kilómetros y escaso desnivel, que nos ha permitido disfrutar tranquilamente del entorno y de la compañía. Una nueva salida de AVIANA en la que hemos vuelto a compartir una magnífica mañana de montaña. ¡Nos vemos en la próxima ruta!
AVIANA 1 noviembre 2026 

1 nov 2026

1970 PRIMERO DE BACHILLER "SALESIANOS"

MENUDOS "ALESIANOS"
1ª fila (bajo) y de izda a dcha: Navarro Huertas, Ayelo, Pedro (Auto Doper), Juan José Clement Nuñez?, José Fernando Domene Verdú, José Diego Albero Mas (Biar), Ibáñez, Paco Gisbert Tomás; Juaqui.
2ª fila de abajo: Paco Medrano, Rafael Huertas Lara, ¿ ?, Roberto Esquembre Menor, Micó, José Miguel Payá Amorós; Juan Milla Romero, Victoriano Muñoz Aliaga, Toni García, Milán Tomás.
3ª fila de abajo: Pedro Manuel Rodríguez Navarro, Juan Carlos Guillén Hurtado, Ayelo, Juan Bautista, ¿x?, José María Montero Navarro, Perpiñán, García Flor, Fco. Andrés Francés Martínez (Biar), Domingo.
4ª fila de abajo a arriba: José Miguel Martínez Cascales, Pedro Hernández. Francés, Pio, Andrés Martínez Martínez, Maestre , Vidal, José Octavio Hernández Lacasa, José Blas Martínez Martínez.
5ª fila de abajo a arriba: ¿x?, ¿policía municipal?, Valiente, Paco Hernández Marín, Gandía, Joaquín Flor López, Isidro Gosálbez Ríos. Y Don Alfonso…
Primero de Bachiller Colegio Salesianos. 
Año 1970. Tutor Don Alfonso.
Cuántas caras conocidas... pincha y amplia.
Foto cedida por... Juan Millá Romero y Juan Bautista
Información... Paco Gisbert Tomás

1950 DESPEDIDA DE LA VIRGEN

Día 9 de septiembre de principios de los años 50, la Virgen a la salida de Santiago camino del paso a nivel como todos los años.
En la foto podemos ver portando una vela a Jaime Huesca Díaz "El tío Jaime" y a su lado Sagrario Fernández, esposa de Germán Selva Alonso, conocido empresario fundador de la empresa "Geseal", ubicada en principio en la calle del Arco y posteriormente en la calle Benejama, donde estuvo  DOCE y actualmente taller PARODI.
Foto cedida por... Germán Selva Fernández.
Información sobre la foto... Joaquín Sánchez Huesca www.eleslabónvillena.com

1939 LA CRUZ DE LOS CAÍDOS 18 DE JULIO

El 18 de julio fue declarado fiesta nacional y siguió siendo durante toda la dictadura y hasta el año 1977. Se celebraba con numerosos actos conmemorativos y festivos en todo el país y los trabajadores recibían ese día una de las pagas extra a que tenían derecho y que era conocida como «paga del 18 de julio».
Foto cedida por... Salvador Pérez Bellod
La cruz de los caídos por dios y por España en el Paseo Chapí, al fondo a la derecha se puede ver el monumento a Chapí anterior al que conocemos, mas tarde fue trasladada a la Plaza de las Malvas y actualmente esta cruz está en el cementerio.Foto extraída de la Revista Azul de 1939
LA CRUZ ITINERANTE...
Paseo Chapí... años 40
 Plaza de las Malvas... años 70
(traslado en 1980) Cementerio... año 2012

1980 LA ESCUELA ESTATAL EN VILLENA

LA ESCUELA ESTATAL EN VILLENA
Por JUAN CANTERO LÓPEZ de la Asociación de Padres de Alumnos C.N. Príncipe D Juan Manuel. Fotos: Pedro Olaya (A.F.V.)
En la revista VILLENA del pasado año 1979 apareció un artículo titulado EN TORNO A LA ENSEÑANZA, el cual fue muy válido para hacer una reflexión sobre la escuela en nuestra ciudad, que si bien planteaba que «la transformación de la enseñanza en su sentido global vendrá o no de la mano de la superestructura estatal, su práctica depende de cada municipio y del compromiso, que quisiéramos entusiasta, de los alumnos, profesores y padres ante un quehacer en el que todos, quiéranlo o no, están implicados», sin embargo y a pesar de los cambios que han venido produciéndose en nuestra sociedad, vemos que la «escuela» poco o nada se ha transformado.
Mucho ha hablado el señor ministro de Educación durante el curso 1979-80 sobre la calidad de la enseñanza y sobre una escuela mejor y mucho se ha discutido y escrito sobre la Ley de Estatutos de Centros Docentes, posteriormente aprobada en las Cortes, pero con este artículo no se pretende hacer un análisis de tal Ley (que habría mucho que discutir en su concepción de «Libertad de Enseñanza»), sino ver la realidad en que se encuentra la llamada enseñanza estatal en Vi-llena y las posibles vías de solución, que hemos de ir encontrando entre el diálogo y el trabajo común de todos los sectores sociales implicados en la escuela.

SITUACION ESTRUCTURAL
Condiciones materiales: Al observar con detenimiento la vida escolar vemos una serie de deficiencias materiales que condiciona el normal desenvolvimiento de ésta y que producen, en ocasiones, una serie de frustraciones y fracasos, tanto en el profesorado como en los alumnos y padres.
Deficiencias en:
La construcción de los edificios no se han tenido en cuenta las necesidades pedagógicas y son unos «edificios monstruos» para albergar el mayor número posible de alumnos con el menor costo económico.
—El mantenimiento de los mismos a los que no se le presta la debida y rápida atención (tal vez por falta de presupuesto económico del Ayuntamiento) lo que hace que se hagan viejos antes de tiempo.
—La limpieza de los Centros, que debe ser atendida en su totalidad por los Ayuntamientos, no está a la altura de las exigencias de una educación integral de los niños y en parte, es financiada por las Asociaciones de Padres, obligándose a funciones que no le corresponden.
—El suministro de material, sobre todo a los Centros de nueva creación, por parte del Ministerio, con criterios universales para todos sin tener en cuenta las necesidades de la comunidad escolar a la que va destinado, lo que produce que parte de este material quede arrinconado sin utilizarse y otro, más necesario, que es solicitado para sí utilizarlo, no llega nunca.
—La calidad de estos materiales, al ser adquiridos en grandes stock por la Administración, suele dejar mucho que desear y al cabo del tiempo está totalmente inservible sin posibilidad de reparación, sino es con la ayuda económica de la Asociación de Padres.
—Las aulas por sus dimensiones reducidas para el número de alumnos, pues no facilitan una pedagogía activa.
Condiciones pedagógicas:
Con respecto a la calidad de la enseñanza, mucho se ha escrito en los últimos tiempos que no ha de estar centrada en el trabajo libro-maestro, sino que exige tener una serie de criterios para que sea una auténtica educación, los cuales no se tienen en cuenta, como:
Número de alumnos por profesor (actualmente 40, lo cual es muy elevado).
—Renovación pedagógica del profesorado.
—Actualización de los programas escolares, teniendo en cuenta la evolución de los alumnos y la situación real de los ambientes en que éstos viven.
—El que el número de profesores esté ajustado al de aulas, no existiendo ninguno para sustituciones, cuando, por ejemplo algún profesor se pone enfermo por unos días o tiene alguna necesidad imperiosa que le impide su asistencia normal a la escuela, por lo que la Asociación de Padres tiene que pagar a un sustituto o los alumnos han de ir a la calle por esos días. En Villena hemos tenido, por estos motivos, niños sin ser atendidos en más de una ocasión y en algunas otras, las Asociaciones de Padres han subvencionado a profesores para sustituir a los enfermos, ¿dónde queda la promesa del señor ministro a principios de curso de que ningún niño en edad escolar quedaría en la calle? y ¿dónde queda la igualdad para todos y la calidad de enseñanza, que tan insistentemente viene proclamando la Ad-ministración?
También los centros estatales por la «obligatoriedad» de la enseñanza, son el refugio para cuantos alumnos no son admitidos por los centros privados.
Por otra parte y para el desarrollo de esa auténtica educación, los alumnos necesitan realizar una serie de actividades, para las que, generalmente, los centros estatales no cuentan con las debidas instalaciones, como:
Deportivas, ni tampoco con profesores de educación física, cuando tanto se está hablando de la educación integral de la persona.
Laboratorio de ciencias.
Medios audiovisuales, para música, para lectura de imágenes, ¿qué educación musical se da en las escuelas?, ¿qué formación para ver cine?
Taller de trabajos manuales.
Todas estas deficiencias en las condiciones materiales y pedagógicas, tienen como consecuencia que los problemas cotidianos de la disciplina escolar comienzan a ser, cuanto me-nos, preocupantes.
Por último hemos visto en nuestra ciudad que no ha existido una planificación racional sobre construcciones escolares teniendo en cuenta la población y la distribución de los alumnos. Se han construido dos colegios en una misma zona de no mucha habitabilidad y por el contrario habría sido más necesario ya la construcción de uno de ellos en otra zona más poblada.
IMPLICACIONES EN LA SOCIEDAD
Esta estructura escolar repercute y condiciona a todos los entes sociales implicados en ella.
Los alumnos no reciben una educación integral adecuada a los cambios sociales y a sus necesidades. No es generalmente una educación para la vida.
Los profesores no se sienten estimulados por la tarea educativa, por lo que se producen abandonos y hasta frustraciones.
Los padres, en general, al no tener una información clara y real de la situación, exigen, en algunas ocasiones, cosas que están fuera de los tiempos, no participando en las tareas educativas de sus hijos y ven la escuela como algo fuera de sus intereses, cuando tan interesados debíamos de estar por la problemática escolar.
Y la sociedad, generalmente, sólo ve los fallos de esta situación y no valora los esfuerzos, de parte de los dedicados al Magisterio, por superar todas las deficiencias que tiene la escuela estatal, no facilitando los medios para que se vaya poniendo solución a los problemas.
VÍAS DE ACTUACION POR PARTE DE LOS GRUPOS SOCIALES IMPLICADOS
Partiendo de la realidad que en este breve análisis hemos querido realizar, los implicados en la labor educativa deben encaminar sus esfuerzos a una clarificación, seria y compro-metedora, de la situación. Cada grupo cubriendo sus tareas y todos unidos, fomentando y potenciando una tarea común.
Por ello, el Ayuntamiento como parte implicada debe cubrir las necesidades que son de su competencia, en permanente diálogo con las demás partes, colegio y padres, para conocer de verdad esas necesidades y además debe intentar clarificar con el Ministerio sus verdaderas competencias, ya que, como representante del municipio debe exigir de la Administración que se cubran aquellas necesidades que le corresponden (instalaciones, sustituciones de profesores para que no haya niños en la calle, profesores de educación física...).
Los padres deben cambiar su postura pasiva y, en general, despreocupada y tomar parte activa en algo tan fundamental como es la educación de sus hijos, que no es solamente el «aprender». Las diferencias que han venido dándose entre centro escolar-padres es un lastre negativo que hay que superar mediante una colaboración-participación de las A.P.A.S. Hasta ahora a éstas apenas se le consulta nada, sin embargo, se debe ir a la participación en todo aquello que no se refiera a la labor estrictamente docente, pues aparte de ser importante, esta colaboración, puede ser muy positiva, en cuanto a ir superando la problemática que hemos apuntado.
Los alumnos, especialmente los mayores, deben considerar los colegios como algo propio y por otra parte, ayudar con sus sugerencias y colaboraciones a mejorar la educación que hoy exige una sociedad en cambio.
En cuanto a los profesores, deben buscar una mayor colaboración y participación con los padres, a través de la información. No perder el entusiasmo por la renovación pedagógica y no lavarse las manos ante los problemas de la escuela, sino participar en la búsqueda de una solución a los mismos.
Seguramente habré expuesto una visión parcial, mi visión, del problema, pero creo que se debe fomentar una enseñanza que desarrolle integralmente la personalidad del niño, así como su espíritu creativo y crítico. Y el esfuerzo debe ser de todas las partes que estamos implicados en la escuela.
Villena, Julio de 1980.
Extraído de la Revista Villena de 1980

1991 ¡¡EL REY DE LA FIESTA!!

¡¡EL REY DE LA FIESTA!! Por ROMI
— Corre abuelo, corre... Vayamos a la esquina para ver a las comparsas pasar.
— Ya voy hijo, ya voy. No me atosigues, a tiempo hemos de llegar.
— ¡Pero abuelo! Si ya se oye la música, si ya la gente agrupándose está.
— Sí, hijo, sí. Pero yo no puedo ir a más. Anda, ve tú delante si quieres, yo iré un poco más atrás.
— Sí abuelo, iré a coger sitio, para poder ver el desfile con toda comodidad.
Y saltó el chaval disparado para llegar a coger «buen sitio».
Pero, ¡ay!, que la esquina está llena, ya no cabe nadie más, la gente se apretuja, pues todos quieren el desfile ver pasar.
¡Maldita sea! —el suelo recibe una patada enfurecida del chaval—. Por culpa de mi abuelo no voy a poder ver el desfile. Y lo que es peor, aunque le dé la vuelta a la manzana, la otra esquina estará igual. Por culpa del abuelo. No, la culpa es de mi madre, pues yo quería más temprano salir. Y ella me recomienda: «Hilo, si quieres el desfile ver mejor, espera a tu abuelo. El siempre en primera fila está». Sí, en primera fila. Y ya están aquí. Veo entre las cabezas el estandarte que abre el desfile, pero entre tanta gente no puedo precisar, es Cristiano, es Moro, o tal vez sea..., pero ya qué más da. El desfile lo he perdido, y mi abuelo sin llegar. Y con mal reprimida furia, estrella el chaval su recién estrenado zapato en el quicio del cercano umbral, y un lastimero ¡ay! de entre dientes se le escapa, más que de dolor, de rabia.
Soportando el dolor de su maltrecho pie, y rumiando su impotencia, ve llegar al abuelo, medio encorvado, con una mano en la espalda, la otra en un garrote va, que, inconscientemente, está marcando el compás de la música, que le llega a través de la esquina, y que el entusiasmo del gentío apenas deja escapar.
— ¡Maldita sea, abuelo! Hemos llegado tarde, ya todo está lleno y no se puede pasar.
— ¿Pero qué modales son esos? Anda hijo, cálmate. Que todo se arreglará.
— Sí, se va a arreglar. No sé cómo —contesta el chiquillo con resignado mal humor.
— Ven, dame la mano y ya verás cómo. ¡La Virgen nos ha de ayudar!
— ¡Buenos días! ¿Qué tal el desfile va?
— Ahora está la primera bandera pasando, pero abuelo, qué hace usted ahí atrás? ¡¡Abuelo!!
¡Mágica palabra! Ya no hace falta nada más. Pues ante este conjuro, la gente un tanto más se aprieta, y al igual que las aguas del Mar Rolo, un estrecho pasillo se abre, por donde abuelo y nieto pueden pasar.
—Venga usted abuelo, no se quede ahí atrás.
Y cariñosas manos le empujan, para que a la primera fila pueda llegar, y sin darse cuenta, abuelo y nieto delante de todos están.
El chaval aún no ha salido de su asombro, cuando una silla, por entre las cabezas, vuela, que de mano en mano la llevan hasta su sitio llegar, y voces amables se dejan escuchar.
— Tome asiento abuelo, no se vaya usted a cansar.
— ¿Qué, abuelo, se encuentra cómodo ya? 
Y él responde con mal contenida emoción.
— Sí, hijos míos. Sí. ¡La Virgen Santísima os lo pagará!
— Con tenerle a usted aquí ya nos lo está pagando. Así que no se hable más.
En cuanto el abuelo se sienta, el nieto se acomoda a su lado.
— Caramba —piensa el chaval—, sí que tenía razón mi madre. Qué bien que voy a ver el desfile pasar.
Y en él centra toda su atención. La primera escuadra de los cristianos se iba acercando al son de un alegre «pasodoble». Recta la fila, lanza en ristre y mirada al frente, poniendo fiero gesto balo su reluciente casco de acero. El cabo iba delante orgulloso del rango que ostenta. ¡Y ay!, que aquí empieza a sorprenderse el chaval. Pues llegando a la altura del abuelo, y a la orden del que manda, todos a una, de cara a él se vuelven, y complacientes una amable sonrisa le dedican, al tiempo que inclinan la cabeza en señal de reconocimiento, y le son rendidas las armas en inequívoca señal de respeto.
El chaval aún no ha salido de su asombro, cuando una lluvia de caramelos, puros y confetis caen sobre su persona, hecho lo cual, y sin perder el compás de la música, se retiran para seguir su desfilar, al tiempo que el público atruena el ambiente con fervorosos aplausos.
Pero el abuelo no ha podido verlo todo, ya que emotivas lágrimas le cubren los ojos, y alguna que otra se escapa resbalando por su cara, y que seca con su gran pañuelo, mientras trata de disimular su mal contenida emoción. Pero no acaba aquí la cosa. Pues así, una escuadra y otra. Incluso los reyes cristianos, desde lo alto de sus caballos, un especial saludo le han dedicado.
— ¡Caramba, abuelo! Dichosos los ojos que un año más pueden verlo.
Y las «coronadas testas» se inclinan con todo respeto. El chaval mira de nuevo a su abuelo y le cuesta trabajo el reconocerlo. Su garrote se ha convertido en un hermoso «cetro». Su blusa, en un manto «regio». Es su silla un labrado «trono» y su boina en una reluciente «corona» de cincelado oro, con incrustaciones de piedras preciosas. Y la mente del chaval despierta a la evidencia de lo que sus ojos están viendo.
— ¡¡El Rey de la Fiesta es mi abuelo!!
¿Y por qué no tiene que serlo? Todos le rinden pleitesía. Todos le rinden honores. Todos le colman de regalos y se alegran de verlo. Todos le hablan con cariño y respeto. Y todos se despiden con un ¡hasta siempre, abuelo!
El chaval ya no se extraña que moros y contrabando hicieran lo propio. Era lo lógico, ya que ¡¡el rey de la fiesta era su abuelo!!
(Dedicado a aquellas viejas personas, de cualquier comparsa que con su dedicación y entrega han hecho posible que exista la fiesta, Y a las no tan viejas, que con su entusiasmo hacen que siga existiendo).
Extraído de la Revista Villena de 1991
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