5 sept 2026

GRAN ÉXITO DE PÚBLICO EN LA ENTRADA 2026

Si el éxito de un desfile con tanta tradición como la Entrada de Villena se midiera por el número de vehículos aparcados en las inmediaciones del recorrido de dicho desfile, desde luego, hemos de decir que se han cumplido las previsiones más optimistas. 
Sólo en las inmediaciones de la sede de la Policía Local, cientos de vehículos han ocupado el extenso espacio reservado para aparcamiento de vehículos.
Un año más, una inmensa afluencia de personas han concurrido a un desfile que desde hace décadas es símbolo de una ciudad y de sus multitudinarias y espectaculares fiestas de Moros y Cristianos.
Complicado aparcar hoy en Villena.

1961 DIEGO "EL COCAL" ESCUADRA DE SALVAJES

Esta fotografía corresponde a las fiestas de Villena, en ella vemos a Diego Beltrán “El Cocal” festero de la escuadra de Salvajes de la Comparsa de Almogávares y a Pepe Flores uno de los fundadores y directiva de dicha comparsa. Diego no es de extrañar que lleve una cabra en brazos por tratarse de un personaje muy dado a la broma a lo largo de su vida.
Foto cedida por... Maribel y Saoro

1980 BOATO ESCUADRA DE TUAREG

Las fiestas de Moros y Cristianos de Villena se caracterizan entre otras muchas cosas por el estreno de trajes de escuadras especiales. En esta fotografía de Benigno López Hurtado vemos el boato de la escuadra Tuareg de la comparsa Bando Marroquí en la curva de la Corredera.

Foto… Benigno López Hurtado

1953 RAMÓN GARCÍA RUIZ "LA CASA DE LAS MEDIAS"

Las siguientes fotos aunque corresponden a dos momentos muy similares fueron tomadas en distintas localidades, corresponden a dos puestos de mercado ambulante dedicados a la venta de productos de lencería para señoras y señoritas, y otros productos textiles. Más adelante el 9 de marzo de 1956 se inauguró el primer establecimiento de La Casa de las Medias en plaza Pascual Domench, ya en 1960 se trasladó el negocio a la calle Mayor, donde todavía continúa activo. (2022)
En el mercado de los jueves de Villena situado en la Plaza Mayor en 1953, vemos a Lola Navarro Bernabéu, Luisa y Ramón García Ruiz.
64 años a su servicio (2020)
En esta fotografía vemos a su propietario Ramón García Ruiz en el mercado de Jumilla, a principio de los años 50.
Por... Ernesto Pardo Pastor
Fotos cedidas por... Familia García Navarro

1928 COMPARSAS DIBUJOS DE PEPE MENOR

Dibujos de Pepe Menor de las Comparsas de Moros y Cristianos de Villena en el año 1928. Extraído del periódico Villena Joven especial de septiembre.




 

1928 VILLENA, PUEBLO DE VANGUARDIA

Villena, Pueblo de Vanguardia
ESTA tarde, a pleno campo, bajo la sombra acariciante de unos esbeltos pinos, donde me he refugiado de la inclemencia de un sol abrasador, después de una larga caminata por estas estribaciones del «Mariola» — la simbólica montaña alicantina, —viene a mi memoria la petición de mí siempre buen amigo y maestro, Luís Ferríz, el entusiasta renacentista de VILLENA JOVEN, de la que ha sabido hacer una atrayente revista, que tan alto dice de la cultura del pueblo de nuestros amores. Y, en este remanso de paz, nos disponemos a complacer a tan caro amigo, emborronando unas cuartillas para el espléndido extraordinario que a las Fiestas dedica el periódico.
Escribir no es siempre tarea fácil; hacerlo a pie forzado es mucho más espinoso que parece. Intentar decir algo original de nuestras famosas Fiestas de septiembre, cuando tantos otros lo hicieron agotando la cantera de los entusiasmos populares, del bullicio de los días grandes de la Ciudad, de las deliciosas horas de los conciertos musicales, de las fantásticas iluminaciones, de los desfiles marciales de las «comparsas de Moros y Cristianos», y, sobre todo, del hondo cariño, estos días esplendentes, como nunca, de los villenenses a su «Morenica», es para mí poco ménos que imposible. Realmente, cuando se trata de expresar recios sentires del alma, la pluma se rompe antes de poder dar salida, de reflejar, aun pálidamente, todos los afectos, emociones, recuerdos, que, estos días avivan nuestro corazón.
Mas, puestos a emborronar unas cuartillas,—¿quién puede negarse a tan grato requerimiento?—quiero señalar hechos que, a clara luz, demuestran que Villena es siempre un pueblo luchador; que el carácter de mi pueblo no ha desmerecido en hidalguías de aquellas generaciones que esforzadamente, a pecho descubierto, sin hipocresías ni claudicaciones, supieron ganar los blasones que honran el escudo de la Ciudad; pues, que si ahora se trata de otra clase de luchas, no es ménos cierto que las de hoy son las que traen los tiempos nuevos.

Hoy se lucha contra la miseria: contra la miseria moral, elevando el nivel cultural de los pueblos; contra la miseria fisiológica, azote de las clases humildes y, por más humildes, más dignas de la preocupación de los gobernantes. Y, Villena, en ese terreno, sabe ocupar el sitio que la corresponde, y nó un lugar cualquiera, sino un puesto de vanguardia en las modernas cruzadas que inspiran el amor a los semejantes, —en una visión más clara de los deberes de solidaridad— y el patriotismo sano.
Ved, si no, cómo la iniciativa particular ha creado escuelas; repasad la labor plausible del Sindicato Agrícola,— donde tantos cariños dejamos al abrir sus potentes cimientos,—en esa labor callada de emancipación de las clases agrarias,—donde, queramos o nó, está el firme sostén de la nación española;—los recientes homenajes a la Vejez, fiestas de amor y veneración a las humildes y ejemplares canas, actos de pública reparación a la ancianidad desvalida, sobre los que me permitirá el lector hagamos un aparte.
Hace unos días ha cerrado sus tareas, en París, la semana social reunida bajo los auspicios de la Conferencia internacional del Trabajo. En la siempre bella capital francesa se han plasmado los avances sociales de los países cultos del mundo en forma de exposición: fotografías, maquetas, cuadros estadísticos, proyecciones cinematográficas etc. Podemos sentir el orgullo de decir que, España, en tan grata ocasión, ha sabido superarse a sí misma, y que el pabellón español ha producido en los visitantes la sorpresa, inesperada, de mostrar a nuestro país como uno de los más avanzados en la política social. Y, entre las instituciones que más llamaron la atención, fué objeto del aplauso de todos los Homenajes a la Veje, la obra del apóstol catalán y gran español don Francisco Moragas, que pronto copiarán las naciones de Europa, cuyas representaciones quedaron prendadas de la hermosísima finalidad de la Fiesta a los Viejos.
Pues bien; Villena ha celebrado por tercera vez su Homenaje a la Vejez; y aquí ha tomado carta de naturaleza, ya que estos actos tienen la devoción de todos y cuentan, para su perseverancia, con la cooperación de cuantos pueden aportar su óbolo. Y, Villena, es el pueblo, dentro de la región levantina, que más fiestas a los viejos ha organizado; demostración palpable de que si los pueblos cultos de Europa han acogido la idea de venerar a los viejos, cuando nuestro pueblo ya tiene ésta incorporada a sus costumbres, es porque Villena ocupa un lugar de vanguardia en las cruzadas de los tiempos modernos.
Y hago punto final: que lo que comenzó siendo un buen deseo de correspondencia, a los amigos de VILLENA JOVEN, va tomando vuelos y podría terminar siendo una abundosa y cansada perorata, capaz de acabar con la paciencia del lector que haya seguido el curso de estas líneas. Sólo me resta decir—puesto que nadie puede desmentir el amor que los villenenses tienen a su pueblo—que todos continúen laborando por su prosperidad en todos los órdenes, para que pueda mostrar, ante la faz del mundo, una ciudad modelo, capaz de hacer algo más que unas fiestas brillantes y haciendo cristalizar en ella cuanto significa un paso en los caminos del progreso.
Joaquín Sandoval
Extraído del periódico VILLENA JOVEN de septiembre de 1928

1953-1954 TRIBUTO AL AÑO MARIANO

TRIBUTO AL AÑO MARIANO DE 1953 -1954
SANTUARIO DE LAS VIRTUDES-VILLENA
Con censura eclesiástica
NUESTRA SEÑORA DE LAS VIRTUDES
PATRONA DE LA CIUDAD DE VILLENA
Como un granito de incienso al año Mariano, centenario de la Definición Dogmática de la Inmaculada Concepción, a esta nueva reimpresión de la Tradicional novena a nuestra excelsa y venerada Patrona, quieren dar actualidad estas páginas sencillas, con el fin de que sirvan un poco de tradición e historia a su devoto poseedor.
ELECCIÓN DE NTRA. SRA. DE LAS VIRTUDES (1)
La importancia del monasterio o convento de Santa María de las Virtudes destaca en los mapas de los siglos XVI y XVII como digno de visitarse. El motivo de su construcción es el de haber aquí aparecido, según tradición, en el año 1474, la milagrosa imagen de Nuestra Señora de las Virtudes.
Una gran epidemia había despoblado a la ciudad de Villena ; la mayor parte, huyendo hacia el Oeste por los cabezos de San Bartolomé, llegó, bordeando la hoy desaparecida Laguna, hasta la Fuente del Chopo, manantial de gran importancia que la alimentaba, a unos 7 kilómetros de distancia.
No por eso cesó el contagio, sino que el estrago de aquel azote, que vulgarmente llegó hasta nosotros con el nombre genérico de «peste», hizo impotentes los medios humanos para remediarlo. No obstante, la Providencia de Dios, como Moisés, había guiado allí a su pueblo para libertarlo de aquella plaga. La aflicción purifica al alma y la une con Dios.
(1) Véase Historia de la Imagen de Ntra. Sra. de las Virtudes por D. José Zapater y Ugeda. Valencia 1884.
Imploraron los villenenses, por medio de la oración, un remedio del cielo, y, a este fin, en la Casa Consistorial sortearon un Santo Patrono, qué cada uno libremente eligió, y, examinadas convenientemente las cédulas, se depositaron juntas ante la autoridad eclesiástica y civil. La mano de un niño inocente fue considerada como el ángel de la elección: la cédula entregada decía: «María de las Virtudes». Se rompió aquella cédula imposible, pues por ninguno había sido suscrita, y nuevamente el niño sacó «María de las Virtudes». Refiere la tradición que, extrañadas las autoridades y, como pinta el antiguo cuadro, tentadas por el diablo de ser desconocida esta advocación de la Santísima Virgen, se rompió nuevamente y se sometieron todas las cédulas a una cuidadosa revisión; así, de esta manera quiso el cielo señalar por medio de esta tercera elección que Nuestra Señora de las Virtudes era la Patrona de Villena y su celestial abogada contra la «peste».
"Hoyo" de Las Virtudes, donde se encuentra la Fuente del Chopo, y obelisco que conmemora la milagrosa aparición.
MILAGROSA APARICIÓN
Partieron en seguida unos comisionados con el encargo de encontrar algún lugar en que se diese culto a la Virgen con la advocación de las Virtudes y adquirir una copia para traerla a Villena, pero en las mismas proximidades del Hoyo encontraron a unos peregrinos que llevaban en una caja una imagen de la Virgen de las Virtudes, que deseaban vender para regresar a su país. Sorprendidos los comisionados por este feliz encuentro y, prendida de alegría toda la ciudad de Villena, contemplaron aquella venerable, siempre bendita y pequeña imagen, de 87 centímetros, sosteniendo con ambas manos al Niño, cosa singular, sobre el costado derecho del hecho al que estaba unido, cuyo rostro era moreno, como muchas imágenes de la antigüedad.
Quisieron al mismo 'tiempo preguntar a los dos jóvenes peregrinos cuál era el precio de aquella imagen, y ellos, al punto, desaparecieron, por lo que fueron considerados como ángeles enviados por Dios, por eso se llevan en las andas de la procesión del 8 de septiembre, para entregar esta bendita imagen por Patrona de Villena y especial abogada contra la «peste», cuyo contagio cesó al instante, según dicen los antiguos gozos o alabanzas, extendiéndose su protección en la desaparición de mortales epidemias a otros pueblos, como Elda, Novelda, Almansa y, sobre todo, en la capital de Murcia, a donde se llevó como reliquia una manga del vestido en la primera mitad del siglo XVIII, y en Alicante, en el cólera «morbo» de hace cien años.
EXCELENCIA DE ESTA ADVOCACIÓN
Desde que Jesucristo, por especial testamento, constituyó la Maternidad Universal de la Virgen, en todo tiempo el pueblo cristiano la ha venerado filialmente, defendiendo siempre los singulares privilegios de la Madre de Dios; ha celebrado y la ha invocado en su Natividad, Anunciación, Dolores, ya con título de alguna de sus virtudes y oficios, siendo grande la influencia de las Órdenes Religiosas en extender su devoción bajo distintas advocaciones. Esta de las Virtudes dice muy bien por su síntesis completa y porque, siendo especial abogada contra la «peste», que por múltiples causas proviene, contagia y extermina innumerables cuerpos; así el poder de esta Señora de las Virtudes es, sobre todo, contra las malignas influencias del vicio, peste aún más contagiosa, que desde la charca de los pecados capitales azota a la humanidad.
Jardín y vista parcial del Santuario.
EL SANTUARIO
Después de la primitiva ermita, que debió ser como la de San Bartolomé y otras desaparecidas y de corta duración, empezaron los villenenses a edificar una iglesia digna de su venerada Patrona, anexionándole, para su servicio y culto, un monasterio de gran amplitud, monumento secular que ha llegado hasta nosotros.
Del examen de documentos antiguos se desprende que debió estar construido en el año 1490 o 91. El Emperador Carlos V escribió al Papa y a su embajador en Roma, en 22 de octubre de 1522, desde Valladolid, pidiéndole que no fuera anexionado a ninguna iglesia o monasterio, y dice que puede haber 25 años que lo construyeron: según esto, en 1497. Pero, en providencia real de 27 de julio de 1551, el mismo monarca lo supone construido desde hace 60 años. El edificio, bastante capaz, está en la falda del Cabezo de la Virgen, y cerca de él, en la misma situación, la Fuente del Chopo, extendiéndose entre ambos una pinada. Orientado hacia el Este; delante de la fachada hay hoy un jardín con muchos macizos y alameda de árboles; frente a la puerta, una cruz de piedra de 4 metros, y a su izquierda, un estanque con la típica «Rana» que había en el parterre de Villena; todo el jardín está rodeado de un pequeño muro con verja. Por una escalinata de ocho gradas se llega a la puerta principal que da acceso a un extenso patio, en cuyo centro hay dos cisternas de 4 metros de profundidad, 4 de ancho y 7 de largo cada una. En las paredes de la izquierda dice una inscripción: «Fabricaronse éstas cisternas el año 1692, a disposición del señor D. Die Ruiz, siendo Prior el muy Rvdo. P. Fr. Luis de la Concepción»; otras, dicen: «Pablo Fernández apañó los aljibes.» «Apañó este aljibe Vicente Sánchez, en 10 de enero de 1850.» Alrededor del patio hay un claustro con 22 arcos sostenidos por columnas. La planta superior también tiene claustros con 20 ventanales. Hay un patio-corredor que da a un extenso parador, en el que hay plantados varios pinos e higueras; también hay instaladas dos fuentes de agua potable y 14 celdas o viviendas con el correspondiente alumbrado eléctrico.
A la iglesia se entra por el claustro de la derecha y ocupa los dos ángulos del mismo; es bastante espaciosa. La nave central está separada por seis columnas que sostienen arcos aplanados; las dos primeras con escultura intercalada de cuerda y cadena; actualmente hay siete altares.
Los satánicos desmanes de la revolución del año 1936 ocasionaron el mayor sacrilegio de Villena aquí en el Santuario. Aún se conservan en el Camarín los frescos de diferentes escenas bíblicas típicamente marianas: la capilla vulgarmente de los milagros contiene bastantes exvotos. Los vejámenes sufridos reclaman una penitente reparación.
Claustro del Santuario y cisternas del mismo.
La ciudad siempre se reservó el derecho de patronato y lo defendió en pleitos con D. Arias Ga-llego, Obispo de Cartagena, en 1575, y con la Orden de San Agustín en 1756, dictándose autos definitivos por el Real Consejo de Castilla. Sometidos a este patronato, ocuparon dicho convento los religiosos de la Orden de San Agustín, de la provincia de Andalucía, hasta el 27 de mayo de 1542, y el 30 de diciembre de 1591 los mismos religiosos agustinos de la provincia de Aragón, que aún continuaban en el año 1757. La Desamortización del siglo pasado privó al Santuario de grandes extensiones de tierras (aún se conservan algunas cosas con la antigua denominación), con cuya riqueza se atendía a su esplendor y conservación. Su estado actual, a pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento, Junta de la Virgen y diferentes capellanes, reclama atenciones apremiantes.
FIESTAS, EL VOTO Y LA ESCLAVITUD
Durante los días 5 al 9 de septiembre se celebran en Villena solemnes fiestas tradicionales en honor a su Patrona, arrancando recuerdos de la Reconquista con sus moros y cristianos, castillo de embajadas y simulacros de guerrilla. En un marco de extraordinarias iluminaciones, colgaduras y arcos, músicas y detonaciones de arcabuces, afluencia extraordinaria de naturales ausentes, forasteros y amigos que inundan de alegría a la ciudad, se levanta en su centro, la arcedianal de Santiago, el magnífico e ingenioso trono que data del 1752, en el que la venerada imagen de Nuestra Señora de las Virtudes recibe el fervor filial de todos los villenenses que llenan en todo momento la monumental iglesia para comulgar, oír misas y asistir a solemnes Sal-ves. En el año 1923 tuvo lugar la coronación canónica de la imagen, por el Obispo de la Diócesis, Excmo. P. Vicente Alonso y Salgado, predicando el Sr. Obispo, D. Francisco Frutos Valiente. Son dignas de recordarse las fiestas de las Bodas de Plata del año 1948, tan extraordinarias y reparadoras, en las que el Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis, D. Miguel de los Santos Díaz y Gómara, repitió el acto con una nueva y valiosa Corona, suscripción del entusiasmo popular.
Existen, además, dos extraordinarias romerías al Santuario en los días tradicionales del Voto y la Esclavitud. En todo tiempo vienen los villenenses, en cumplimiento de sus promesas, como un continuo peregrinar durante el año.
Interior de la Iglesia
La fiesta del Voto arranca del 25 de marzo de 1624, día de la Anunciación, habiendo venido procesionalmente al Santuario, como ya era costumbre, gran concurso de fieles, con el Concejo, Justicia y Regimiento de la ciudad; celebró Misa de Pontifical el Obispo de Cartagena, D. Fray Antonio de Trejo, y después se hizo voto y juramento (cuya acta firmaron 40 eclesiásticos de Villena, dando fe el doctor Juan de Zarachaga Landa, Secretario y Notario Apostólico) a la «Purísima Virgen de las Vírgenes, Santísima Madre de Dios, Emperatriz y Reina del Cielo», postrados ante la sagrada imagen de Nuestra Señora de las Virtudes, «de defender, leer, predicar y enseñar que por los méritos de Jesucristo Nuestro Señor, Hijo Unigénito de Dios y vuestro, desde la eternidad previstos, fuisteis preservada, por singular privilegio, de la mancha del pecado original de que os libró la gracia divina, santificándoos desde el dichoso instante de vuestra Purísima Concepción». Se hizo ley para siempre de no admitir a ningún oficio eclesiástico, beneficio o capellanía al que no hiciera el mismo juramento. Entonces era Arcipreste de Santiago, D. Juan Bautista Ruiz; Rey de España, Felipe IV, y Sumo Pontífice, Urbano VII. Hay unas notas marginales del año 1727, firmadas por el Dr. Mariano Fernández Vila, cura propio de Santiago, y el Dr. Fernando Díaz Ossa, de defender este Misterio, dando mil vidas, si se tuviera. Semejante juramento lo vemos en las Ordenanzas Municipales de Villena, aprobadas por S. M. y el Supremo Consejo de Castilla, en 9 de marzo de 1704. La renovación y conmemoración de este Voto, con obligación de sufragar los gastos, ha llegado hasta nosotros, celebrándose el domingo siguiente al de Pascua de Resurrección.
El valor de aquel acontecimiento, conservado en este documento histórico, dice muy alto sobre la religiosidad y amor a la Virgen que respiraba España y es una gloria de Villena, a 230 años del 1854, en que fue definido este Misterio como dogma de fe.
En el domingo inmediato al 8 de septiembre se celebra otra romería, conocida con el nombre de la Esclavitud Mariana, denominada así desde tiempo inmemorial, existiendo una Cofradía que costeaba los gastos de esta fiesta. El Papa Clemente XII concedió muchas gracias espirituales a dichos esclavos, consistentes en indulgencias plenarias en el día de su inscripción, hora de la muerte y a los mismos que visitasen esta iglesia con las debidas disposiciones desde las primeras vísperas de la festividad del Dulce Nombre de María hasta la puesta del sol; otras, de siete años y siete cuarentenas, y, en fin, varios Prelados de distintas Diócesis concedieron indulgencias a aquellos que delante de dicha imagen dijesen Avemaría Purísima o rezasen un Avemaría o Salve.
CONCLUSIÓN
La Historia de Villena, con su célebre Marquesado, sus títulos de nobleza, su histórico castillo que la señala, se prestigia con los hechos reseñados de fe cristiana y amor a la Santísima Virgen de las Virtudes. Todos los villenenses están obligados a ser virtuosos y dignos hijos de tan excelsa Patrona, manteniéndose unidos a las gloriosas tradiciones de sus antepasados y conservando con especial cuidado esta herencia y relicario de su Morenica.
LAS VIRTUDES, 8 de Diciembre 1953
José Joaquín Martínez
Capellán del Santuario
Retablo de Ntra. Sra. de las Virtudes
NOVENA A LA EMPERATRIZ DE LOS CIELOS
MARÍA SANTISIMA DE LAS VIRTUDES
En cuyo glorioso título 
es soberana patrona de 
la muy noble, muy leal 
y fidelísima ciudad de Villena 
Por D. Antonio Costa Cerdán
 



 
 


 Cedido por... Pepe "La Merced"

VILLENA ES UN TESORO Y LO SEGUIRÁ SIENDO NOS DICE LA PREGONERA M.ª GRACIA MILLÁ ROMERO

PREGÓN DE LAS FIESTAS DE MOROS Y  CRISTIANOS 
Villena, 5 de septiembre de 2026 
M.ª Gracia Millá Romero
Vecinas y vecinos, festeras, festeros y visitantes, tengo el grandísimo privilegio de pregonar que las Fiestas de Moros y Cristianos de Villena, en honor a Nuestra Señora María de las Virtudes, ya están aquí.
Miembros de la corporación municipal y demás autoridades, presidentas de la Junta Central y de la Junta de la Virgen, regidoras Mayor e Infantil, madrinas, capitanes y alféreces, villeneras y villeneros, es Día 5 y es mediodía.
A pesar del dolor y la tristeza colectiva que sufrimos por el robo de nuestro querido Tesoro y de las coronas de la Virgen, aquí estamos, dispuestos para levantar el ánimo, sentirnos unidos y celebrar nuestras Fiestas Patronales. Juntos vamos a superar la desolación y vamos a sentirnos más fuertes para afrontar los retos futuros. ¡Ánimo, Villena! ¡Adelante!
En primer lugar, quiero agradecer al Sr. Alcalde, Fulgencio Cerdán, que haya pensado en mí para hacer el pregón de 2026; en mí y en muchas personas que merecen estar hoy en este balcón. ¡Gracias por darles voz! También mi gratitud es para todas las personas que llenáis la Plaza de Santiago en este momento tan esperado.
Mis primeras palabras quiero que sean de apoyo y solidaridad con el Bando Marroquí. Para todas las marruecas y los marruecos os pido un fuerte aplauso. ¡Vamos, marruecos!
Me dirijo a vosotras y vosotros como persona que ha crecido por estas calles, que sabe lo que es ese pellizco en el estómago al escuchar los primeros compases de "La Entrada" y que ha aprendido a mirar el mundo a través del prisma de la diversidad.
En Villena he vivido y he crecido como persona. Aquí he trabajado, tengo mi familia, mis amigos y mis referencias de vida. Además, esta ciudad me ha regalado la inmensa dicha de ser festera y de estar hoy aquí ante vosotras y vosotros.
En pocos minutos comenzará la Fiesta del Pasodoble, un primer momento alegre y luminoso, al que sucederán otros tantos que desbordarán las calles con un torrente de vitalidad, belleza y esplendor, durante cinco días mágicos.
Nuestras Fiestas Mayores son un espacio donde todos los sentidos son pocos para absorber tanta sensación, tantas vivencias y tantas emociones. La música se respira en el ambiente entrelazándose con el movimiento, los colores y los aromas. Suena el estruendo de la pólvora y resplandece la variedad de trajes y abalorios.
Son unos días en los que se producen reencuentros, nos damos emocionados abrazos, los fuegos artificiales brillan en nuestros ojos y los recuerdos elevan el espíritu. Es un tiempo en el que se hacen presentes las ausencias, las lágrimas conviven con las sonrisas y el fervor se une a los aplausos. Y cada año, del 4 al 9 de septiembre, nos invade un sentimiento común de vivir intensamente estos días.
Unas fiestas que tienen una dilatada historia, cuya riqueza hemos heredado generación tras generación, que son singulares, multitudinarias y populares. Con más de 12.000 festeras y festeros en desfiles fastuosos como la Entrada y la Cabalgata, imponentes bloques, 40 escuadras especiales, majestuosos cabos y 100 bandas de música.
Con actos tan brillantes como las embajadas en el monumental Castilllo de la Atalaya, las guerrillas, la Alborada, la Conversión del moro al cristianismo en la Iglesia Arcedianal de Santiago. Con las romerías y la Procesión de la venerada patrona, nuestra querida Virgen de las Virtudes.
Pero Villena es mucho más que fiestas: es un tesoro ―¡lo sigue siendo y lo seguirá siendo!― por sus habitantes, su historia, su patrimonio, su dinamismo cultural, sus campos y montañas. Y lo es también por su desarrollo empresarial y por su fuerza trabajadora.
Es una fortaleza por el emprendimiento y el talento de sus gentes, por su rico tejido asociativo, por nuestros jóvenes y nuestros mayores. Una ciudad que cuida del bienestar y atiende a las personas, que protege a los animales y al medio ambiente, que dinamiza el comercio y el desarrollo local.
Es una ciudad abierta, solidaria, plural y acogedora. Y, además, su verdadera grandeza, la que nos hace únicos y de la que me siento profundamente orgullosa, es que es una ciudad inclusiva, y esa inclusión desfila con absoluta normalidad.
En nuestras fiestas cabemos todas y todos, sin distinción de edad, procedencia, identidades de género, creencias, capacidades físicas o mentales. En todas las comparsas participan personas con diversidad funcional. Y lo hacen, hombro con hombro, como uno más, en todos los actos, compartiendo y sintiendo la Fiesta. Ese es un exponente de cohesión que debemos cuidar y difundir a los cuatro vientos.
Me siento orgullosa de nuestra ciudad, de quienes nos cuidan, del personal de limpieza, bomberos, fuerzas de seguridad, protección civil, Cruz Roja Local, personal sanitario, personal de servicios sociales y del profesorado que educa a nuestros hijos e hijas.
Como festera, siento orgullo de las siete comparsas del Bando Moro y de las siete del Bando Cristiano, de mi comparsa de Moros Nuevos, de mi escuadra de Alyadidas y de la escuadra hermana de Escorpiones. También de nuestra Banda Municipal de Música y de la Agrupación Musical Ruperto Chapí, de nuestros grandes compositores y de su legado musical que es el alma de la Fiesta.
Hablando de compositores, en 1851 nació en Villena Ruperto Chapí Lorente, eminente músico y compositor, uno de los personajes más ilustres de esta ciudad. Para él nuestro reconocimiento en el 175 aniversario de su nacimiento. Gracias cristianas y cristianos por haber sabido conservar la casa donde nació Chapí.
Me siento muy dichosa de que las mujeres ocupemos los espacios que nos corresponden en la sociedad y de todo lo que hemos aportado a la Fiesta en estos últimos 38 años. Mi reconocimiento y gratitud a todas las personas que luchan por avanzar en el camino de la igualdad.
Quiero destacar el espíritu colectivo y la generosidad de las comparsas, siempre dispuestas a apoyar a quienes más lo necesitan, con sus acciones altruistas, sus ofrendas y donativos. ¡Gracias por unir fiesta y solidaridad!
Además de poner en valor las fiestas y todo lo que representan, hay que decir que Villena es una ciudad rica en asociaciones que hacen que la vida de las personas sea más humana y más amable. Hay que reconocer su gran esfuerzo y su valiosa contribución al bienestar social.
Por eso, este pregón quiere ser la voz de los que no la tienen, de las familias que luchan cada día, de los profesionales y de las asociaciones que se dejan la piel para que el derecho a una vida digna sea universal. No puedo dejar de nombrar hoy aquí algunas de ellas: la Asociación de Personas con Discapacidad Física de Villena y Comarca (AMIF), la Asociación de Familiares de Personas con Alzheimer de Villena y Comarca (AFAVI), la Asociación de Familiares y Personas con Problemas de Salud Mental del Vinalopó (AFEPVI), la Asociación Comarcal de Personas Afectadas por el Cáncer (APAC) y la Asociación para la Atención de las Personas con Discapacidad Intelectual de Villena y Comarca (APADIS).
En este momento me acompañan en el corazón mis compañeras y compañeros de APADIS, los presidentes y miembros de las juntas directivas, todos los atendidos y usuarios, también los que ya no están, las niñas, los niños y sus familias, de los que tanto he aprendido. Me acompañan todas las personas con las que he compartido un largo, difícil y apasionante camino, al que añado el honor de estar hoy aquí llena de gratitud.
El porvenir de la Fiesta son los niños y las niñas ataviados con sus trajes festeros, los rodadores de banderas infantiles con su fuerza e ímpetu. Son las y los cabos infantiles con su ritmo y elegancia, las escuadras, los cargos, los embajadores infantiles y los pequeños que pasan alegres en sus carrozas. Ellos y ellas son nuestro presente, nuestra esperanza y nuestro futuro.
A lo largo de mi vida profesional, he tenido la suerte de dedicarme al desarrollo infantil y la Atención Temprana. Por mis responsabilidades profesionales he recorrido muchas ciudades y autonomías, esa circunstancia me ha permitido constatar que Villena tiene unos recursos de referencia. A ello hay que añadir el título oficial de Ciudad Amiga de la Infancia que otorga UNICEF, situando a niños, niñas y adolescentes en el centro de las políticas municipales. ¡Orgullo de ciudad!
Cada una de las catorce comparsas cuenta con una historia singular. En 1926 una pequeña comparsa desfilaba por primera vez. La ilusión de aquel grupo de “Labradores” ha ido creciendo y llenando las calles y se ha convertido en un icono indispensable de las fiestas. Felicidades maseras y maseros por la celebración de vuestro centenario. ¡A por cien años más!
Felicidades también a la premiada escuadra de Sarracenos de la comparsa de Moros Realistas, por su 60 aniversario y por engrandecer la Fiesta. ¡Enhorabuena, Sarracenos!
Entre las tradiciones que conservamos, he de mencionar la efigie de “Mahoma”, por ser alegoría de amistad y fraternidad entre dos pueblos de frontera. Una costumbre que une Biar y Villena a través de una de sus expresiones culturales más distintivas. Todo un símbolo de avenencia entre la cultura musulmana y la cristiana, entre lenguas y costumbre diferentes.
Tenemos unas fiestas sublimes gracias al tesón de muchas personas anónimas que ponen lo mejor de sí mismas para hacerlas posibles. Nuestra gratitud a todas ellas y un emocionado recuerdo a las que nos han dejado para siempre.
Nuestras fiestas son un emblema cultural de la ciudad y fuera de ella. Cuentan con la distinción de Interés Turístico Nacional y han de ser reconocidas de Interés Turístico Internacional. Gracias a la Junta Central de Fiestas y a su presidenta Rosa Mª Pardo, a la Junta de la Virgen presidida por Dori Flor y a las directivas de todas las comparsas por su trabajo. Gracias a la Concejalía de Fiestas y a Pepe Ferri por su dedicación para impulsar el reconocimiento de esa merecida distinción internacional. ¡Villena bien lo merece! ¡Lo conseguiremos!
Un elemento sustancial de nuestras fiestas es la alegría. La alegría en las calles, en los desfiles, en los locales de las comparsas, en las casas, en cualquier momento del día y de la noche. La alegría a pasodoble, a marcha mora o cristiana, la que se canta, la que se baila, la que se comparte en la mesa, en los almuerzos, en los balcones y en las tribunas.
Que la alegría inunde toda la ciudad con el compromiso de que estas fiestas sean un espacio seguro, abierto y accesible para todos. Desde aquí reivindico la alegría como un derecho, el respeto como una obligación y la diversidad como una riqueza.
Para concluir, quiero deciros que nuestras fiestas tienen infinitos matices y nos proporcionan experiencias que dejan una huella imborrable en lo más profundo de nuestros sentimientos y de nuestra memoria. Y yo guardaré para siempre esta imagen y este grandioso momento.
Os animo a disfrutar, a participar y a saborear cada instante.
Os llamo a la tolerancia y al respeto en nuestros días grandes y durante todo el año.
Que el espíritu de la Fiesta impregne la vida de nuestra Villena.
Que cada rincón de la ciudad se llene de música y alegría.
Villeneras y villeneros, festeras, festeros y visitantes,
¡Que comience la Fiesta!
¡Que se oiga fuerte y claro como una sola voz!
¡Viva la Morenica!
¡Viva Villena!
..... CONTINUAR... PASAR PÁGINA Pinchar en... (entradas antiguas)
Esta Web no se hace responsable de las opiniones de sus lectores. Todo el contenido es público. Usted puede copiar y distribuir o comunicar públicamente esta obra siempre y cuando se indique la procedencia del contenido. No puede utilizar esta obra para fines comerciales o generar una nueva a partir de esta..
Web: www.villenacuentame.com
E-Mail:
villenacuentame@gmail.com