31 ago 2026

1978 NOMBRES PARA UNA HISTORIA DE LOS MOROS REALISTAS

Nombres para una historia de los Moros Realistas. por Alfredo Rojas
Antonio Aloma, alférez de los Realistas en 1929, cuando contaba 9 años.

La Revista «Villena» correspondiente al año 1978 ha recogido amablemente el trabajo que hemos dedicado a los Moros Realistas en el que se hace un intento de fijar la historia de la Comparsa con motivo de cumplirse en este año los cincuenta de su fundación. La ausencia de fuentes documentales ha hecho que nos hayamos basado para ello en los recuerdos de algunos de los Moros Realistas, especialmente de los que más años cuentan como miembros de la Comparsa.
El trabajo en cuestión, no obstante ser incompleto y presentar importantes lagunas, rebasa los límites que este modesto programa admite. De aquí que, conscientes de que debe contenerse en él una historia de la Comparsa, por ser totalmente independiente de la Revista «Villena», pero a la vez de la limitación que imponen estas páginas, intentemos reducir su contenido a una relación de datos y nombres que consideramos indispensable.
Empecemos, pues, como es de rigor, por la fundación de la Comparsa. Un valioso documento, que debemos a Faustino Alonso Gotor, incansable buceador de nuestro archivo municipal, nos revela que el 24 de agosto de 1928, un tal Paulino Pastor solicita del Ayuntamiento autorización para formar la Comparsa, que curiosamente titula de «Moros Israelitas», seguramente por error de transcripción u oído, y para que desfilen el día 9, en el acto de Entrega de Bandas, dos de dichos moros vestidos con trajes que se disponen a traer de Alcoy. Efectivamente, el nombre es un error; puesto que el traje adoptado por el grupo inicial es copia exacta del que llevan los Moros Realistas de Alcoy, y los nuevos festeros han decidido, asimismo, llevar igual nombre.
Primeros Realistas fueron, según los recuerdos de Joaquín Cortés y sin que ello excluya a otros que hayan escapado a la indagación, Joaquín Cortés Martínez, Enrique Guillén, Rafael Martínez «el Moreno», Pedro Algarra «el Capota», Antonio Ortín «el Chispa», Francisco Fernández «el Zapaterillo», Antonio Pardo «el Pintao», Manuel Gil «Limones», Francisco Rubio «el Rubito», Miguel Payá, José Gabaldón «Segovia», Leoncio Domenech «Denia» y tres más de los que sólo se recuerda el apodo: «Canaleras», «el Chato Bernaca» y «Marrulla».
Parece ser que suman 22 o 24 los que salen a la calle el día cinco de septiembre de 1929 a los sones de la banda «Nueva de Bañeres», y con los trajes que cose para ellos Josefa Hernández Vidal, copia, como queda dicho, de los que los Realistas visten en Alcoy.
La cifra de festeros se mantiene sensiblemente igual hasta el ario 1936. En 1939 sale de nuevo a la calle la Comparsa y año tras año disminuye el número de Realistas. La petición de ayuda a los homónimos alcoyanos va a traer una insospechada consecuencia: la de que éstos aparezcan en algunos actos con los trajes de negros, semilla que fructificará poco después con la creación de la escuadra de Negros Watusis, hace de esto más de treinta años. No se creará otra escuadra especial hasta 1967; será la de Sarracenos, una de las mejores entre las que esmaltan la Fiesta villenense.
Damos nombres, principal propósito de estas líneas, de los cabos de las escuadras especiales. En los Watusis, por el mismo orden en que desempeñaron el cargo, Juan Francés, Francisco Moya, Antonio Candela, Manuel Francés Ortín y hoy, Manuel Francés Navarro, hijo del anterior. En la de Sarracenos, desde su fundación, José Antonio Amorós Mataix.
Cabos de la Comparsa han sido Joaquín Cortés Martínez, Francisco Fernández «el Zapaterillo», y José Cortés Dolón. Son hoy sucesores de aquéllos, y en ejercicio, Alfonso García Navarro, Francisco Pardo Navarro y Francisco Conejero Mompó.
Más nutrida es la lista de presidentes: A Joaquín Cortés Martínez, fundador y primer presidente durante muchos años, han seguido cronológicamente, Eugenio Navarro Oliva, Alfonso García, Diego Muñoz, José Ortín, José Molina, Salvador Penadés, Vicente Valiente, Pedro Santa y el actual desde hace varios años, José Antonio Amorós Mataix.
Señalemos como principales características de los Realistas a través del tiempo, su extremo cuidado por el desfile, que los convierte, tal vez, en los que mejor realizan este acto a ritmo de marcha mora en nuestra ciudad; su larga andadura en la organización de bailes como medio de allegar fondos a la economía de la Comparsa y para recreo de socios y festeros, hasta llegar a la sala «El Harén» que tienen hoy; su cena del día 7, siempre junto al castillo de embajadas, costumbre iniciada por Joaquín Cortés, Rafael Martínez y Antonio Ibáñez; los premios conseguidos por sus actuaciones, tanto por la Comparsa como por la escuadra de Sarracenos y las escuadras infantiles que toman parte en el Desfile de la Esperanza; y, junto al brillante atuendo, el arma, la esbelta espingarda, que sustituyó a una primitiva lanza, efímero aditamento que sólo se mantuvo unos años y que desterró a un alfange que se llevaba en la cintura, sujeto por la faja.
Hoy rebasan los Realistas los ciento cincuenta participantes. Si bien nuestro deseo sería estampar el nombre de todos ellos, dejemos para la posteridad el de los actuales directivos. Son José Antonio Amorós Mataix, presidente; vicepresidente, José Gil García; secretarios, Francisco Seller Vico y Francisco Conejero Mompó; tesorero, Pascual Muñoz Conejero, con tres contadores: Francisco Micó Belda, Francisco Pardo Navarro y Rafael Pérez Vidal. Son vocales Francisco Ortega Pérez, Miguel Fita González, Francisco Palao García, Antonio Briones Sáez, José Luis Sánchez Flor, Gaspar Martínez Medina, Fernando Gil García, Ricardo Ortuño Belda y Juan Tomás Belda.
Unamos a estos nombres los de los cronistas de la Comparsa, Eugenio Navarro Oliva y Rafael Martínez Egea; el de Alfonso García Navarro como miembro de la Junta Central de Fiestas, en la cual ocupa el cargo de vicepresidente, y el de José Conejero Ugeda, representante de la Comparsa en la Asamblea del máximo organismo festero villenense ya citado. Y cerremos con los de Paquita Martínez Espinosa, madrina de la Comparsa en 1978 y el de Francisca Soledad Pardo Mira, madrina infantil y componente de la Corte de Honor de la Regidora Infantil en este año.
De intento hemos apiñado en este modesto trabajo los nombres de los Realistas más descollantes. Citarlos, y dejar de esta manera para el recuerdo a los miembros de la Comparsa que de uno u otro modo han destacado en su historia, es el pequeño homenaje que rendimos a una Comparsa ejemplar. Homenaje que ofrecemos no sólo a los citados, sino a todos los que han formado parte y laborado por los Moros Realistas, que es lo mismo que hacerlo por la Fiesta villenense, por la Ciudad y por sus más queridas tradiciones.
Extraído de la Revista 50 aniversario Moros Realistas 1928/1978

2026 LA ONCE Y M.ª PILAR REPARTEN 35000 EUROS

Por fin, una buena noticia para Villena. La suerte ha vuelto a sonreír a la ciudad con un premio de 35.000 euros repartido por la ONCE.
La vendedora María Pilar ha sido la encargada de repartir este importante premio, que en esta ocasión ha llegado a un cupón compartido por muchas personas. Los afortunados han decidido mantener su anonimato, por lo que no ha trascendido quiénes son los agraciados.
Los 35.000 euros suponen un pequeño soplo de buena suerte para Villena en un momento especialmente complicado para la ciudad, después de los últimos días marcados por la tragedia del Tesoro de Villena, una noticia que ha conmocionado a toda la población.
Ahora, aunque sea por un motivo bien distinto, Villena vuelve a recibir una noticia positiva: 35.000 euros de premio que se quedan en la ciudad y que han llevado la alegría a un grupo de personas.
¡Enhorabuena a los afortunados y a María Pilar por repartir esta alegría! 

1920 PLAZA DE CASTELAR (POSTAL)

Plaza Castelar, actual plaza del Rollo, postal de los años 20.
Copia cedida por Isabel Ripoll Lillo
Postal fecha sin confirmar
La misma postal con sello cedida por... Pedro Villar Sánchez

1887 PORTADA PARTITURA "EL REY QUE RABIÓ"

Portada de la partitura de la Zarzuela en 3 actos y 8 cuadros en prosa y verso de El Rey que rabió, del maestro Ruperto Chapí, letra de Miguel Ramos Carrión y Vital Aza
Cedido por... José Sánchez Ferrándiz

1998 MONUMENTO CHAPÍ - REHABILITADO


Fotos cedidas por... Pedro Melenchón

1966 HIJO DE LUCIANO MARTÍNEZ

Publicidad Revista Villena 1966

30 ago 2026

ROMERÍA 2026 “LA PROCESIÓN VA POR DENTRO”

Parece que fue ayer cuando decíamos ¡Adiós! a la Morenica el 9 de septiembre del pasado año. Parece que fue ayer y si hacemos un breve recorrido por el recuerdo nos daremos cuenta que ha transcurrido casi una vida para unos y un solo instante para otros. El tiempo no es el mismo para todos varía según el prisma desde donde se mire.
Hoy de nuevo el pueblo, entero, lleno de fervor y devoción, a su patrona, realiza el recorrido de la Romería desde el Santuario hasta Santiago entre risas y rezos con un solo pensamiento La Morenica vuelve a Villena y estará con nosotros unos días en los que todo el pueblo pasará a visitarla, y como novedad este año pediremos a nuestra patrona que el Tesoro vuelva a Villena que es donde tiene que estar.
Viva La Morenica
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1963 NIÑOS COMPARSA DE ESTUDIANTES

Cuadrilla de amigos de la comparsa de Estudiantes.
x, José Luis López Bañón, Pepe Iglesias, Ramón Campos, Juan Palao, Ricardo Palao, Toni Martínez.

Foto cedida por... Ricardo Palao Menor

1952 EL VIEJO "BAR NIÑO"

En la foto el dueño Pepe "Peñas" y su hermano Eladio en la barra del bar.
Foto cedida por... Eladio Pardo Navarro

1969 EQUIPO "SEPULTUREROS" COLEGIO SALESIANO

Liga Local de Fútbol en el Colegio Salesiano.
Agustín, Félix, Vicente, Ginés, Cristóbal.
Ortín, Juanjo, Octavio, Melen, Pepe.
 Foto cedida por... Pedro Mateo Melenchón

1953 LA AVENTURA DE PERICO - CUENTECILLO

LA AVENTURA DE PERICO - CUENTECILLO
No veo ninguna razón que aconseje no poner a Perico en letras de molde ni tampoco que éstas vean la luz pública. Cierto que no se trata de ningún empingorotado personaje, pues es de humildísima condición, y, más que de personaje, de personilla puede tratársele, por contar once años escasos. Pero es villenero por los cuatro costados, y esto le hace merecedor del interés de los que lo somos.
Perico vive al final de la «Rambla Chonga», allí donde las casas, clavadas entre la roca y la tierra rojiza, miran por encima del hombro a las demás, que parecen, pegadas a la suave pendiente del pueblo, pedir, suplicantes, subir hasta ellas El chiquillo es feliz. y una demostración de ello, es que solamente tiene una camisa. Pues contribuyen a su felicidad el ancho espacio que tiene para corretear, el espléndido paisaje que parece creado exclusivamente para su deleite, y una serie de circunstancias entre las que no es la menos importante la de dormirse todas las noches con la música de fondo que el viento, complaciente, crea para él al mover con dulzura las copas de los pinos.
Su única familia la constituyen su madre y un hermano pequeño, pues su padre murió hace unos años. Pero creo que deben ustedes conocerlo. Lleva un pantalón corto hecho de varios trozos de tela, que, afortunadamente, no se diferencian mucho unos de otros, y un solo tirante, de tela también, cruza en diagonal, arrogantemente, pecho y espalda sobre una camisa de tela blanca, sabiamente adornada con varios zurcidos y remiendos. Tiene cara de pícaro, y el pelo, cortado al rape, deja ver unas cuantas cicatrices, consecuencia del acendrado cariño que sus amigos le profesan y justa correspondencia de otras que ellos lucen, creadas por él, movido, indudablemente, por idéntico afecto Unas largas y delgadas piernas, cuyos pies se encierran en unas alpargatas de suela de goma, completan el cuadro.
Este era el chiquillo que un día cinco de Septiembre, después de. comer, salió de su casa, luego de hacer como que escuchaba las obligadas advertencias de la madre. Un instante después bajaba, hacia el centro del pueblo, corriendo, con los brazos abiertos y una de las manos extendidas (la otra encerraba los dos reales que su madre acababa de entregarle) dejando escapar de sus labios una especie de mugido que quería imitar el ruido de un avión. Muy poco tiempo después «aterrizaba» felizmente en el «Bordoño», sin más incidencias que un violento encontronazo en una esquina con una vieja.
Inmediatamente se dedicó a la labor de arrancar uno de tantos madroños que adornaban la manta con que un contrabandista había enjaezado a su cabalgadura. Un pescozón le hizo cambiar de ocupación y dedicarse a otras no muy diferentes, que interrumpió al notar que alguien, detrás de él, le tocaba suavemente en un hombro.
1945? la foto no corresponde a la revista. (archivo)
La madre de Perico estuvo viendo la «entrada» en la Corredera, sentada en una silla y con el otro chiquillo agarrado a su falda. A la mitad del acto empezó a inquietarse. No veía a su hijo por ninguna parte. Los amigos de Perico, que pasaron y volvieron a pasar por delante de ella incontables veces, dijeron que no lo habían visto durante toda la tarde. Y cuando la comparsa de Cristianos pasó, y se deshizo el muro de espectadores que habían contemplado la «entrada» en ambas aceras, su intranquilidad aumentó.
Subió hasta su casa. Dio la merienda al arrapiezo y bajó con él nuevamente, esta vez hasta la entrada del pueblo, por donde la Virgen debía llegar. Todo el entusiasmo de las gentes, todo el estruendo y el enloquecido clamor de la recepción, apenas dejó huella en su mente, ocupada en buscar al chiquillo entre la multitud. Cuando la Virgen salió de la iglesia de los Salesianos, convertido en solemne y procesional el ceñido manto de peregrina que trajera todo el camino, la oración salió de sus labios maquinalmente, ocupada más en mirar por entre el gentío que en el devoto rezo. Y cuando subió a su casa, ya la Virgen en Santiago, oscuros presentimientos la dominaban.
Quedábale la esperanza de encontrar al chiquillo en la puerta, esperándola, como tantas veces lo viera, cuando ella volvía de sus quehaceres en las casas donde servía, cansada de trabajar por ganar lo indispensable para mantenerse los tres. Pero tampoco estaba. Y cuando preparó la humilde cena, sólo comió el pequeño. Ella no pudo probar nada. Se sentó a esperar al hijo. ¡Que no le hubiera pasado nada, Señor!»
1955 la foto no corresponde a la revista (archivo)
Y de pronto se quedó muda, absorta. Allí estaba, en la puerta, semidesnudo, con toda la ropa hecha un paquete colgado de un tirante, que sostenía en la mano. ¡Pero negro, negro de los pies a la cabeza, embetunado todo su cuerpecillo, del que sólo destacaban los ojos! Lleno de grasa, con un collar de latón en el cuello y unas ajorcas de hueso en las muñecas, explicaba la transformación atropelladamente.
Le habían contratado; le propusieron salir de esclavo. El y tres más arrastraron durante toda la tarde y parte de aquella noche un carrito donde se sentaba el Sultán. Le habían dado una fortuna: ¡cinco duros!. Y resumía con la frase que, indudablemente, había compuesto, lleno de orgullo, mientras transportaba, sudoroso, el carrito con el orondo personaje:
¡Me he«ganao» un jornal de hombre!
La madre lo atrajo hacia sí y lo abrazó nerviosamente. Y cuando, separados, notó las huellas que «el esclavo del Sultán» le había dejado en la cara y en la ropa, le reconvino cariñosamente:
¡Pero si me voy a gastar la mitad en jabón, «condenao»!
Alfredo Rojas
Extraído de la Revista Villena de 1953
Cedida por... Avelina y  Natalia García

1953 VILLENA Y EL PASODOBLE

... PASODOBLE VILLENA
VILLENA Y EL PASODOBLE
El pasodoble, esa versión españolísima de la marcha militar, inconfundible con las análogas de cualquier otro país, ha tenido siempre en Villena un público incondicional y entendido capaz de valorar hasta los más sutiles matices de su estructura musical y de apreciar lo que su ejecución callejera por una entidad bandística tiene de espectáculo visual y rítmico.
Por ello, sin duda, ha sido Villena una de las primeras poblaciones que ha incorporado a su programa de festejos un número exclusivamente dedicado a esta modalidad musical, y, por ello también, muchos compositores han enriquecido el repertorio del género con varios títulos alusivos a diversas circunstancias de nuestra Ciudad.
Sin que pretendamos agotar el tema, recordemos algunos de estos títulos:
«El Gurugú», de Quintín Esquembre. Nombre irónico alusivo a los barrios altos de la población. Estrenado por la banda «Juventud Musical Villenense» en el año 1906.
«El Bordoño», de D. Félix Soler, director de la banda del regimiento de Guadalajara, estrenado por dicha banda durante la «entrada» del año 1907. Con el mismo título, compuso posteriormente otro pasodoble el pianista villenense Modesto Pérez.
«La Entrada», uno de los más grandes éxitos del género, incorporado al repertorio de casi todas las bandas y orquestas ligeras del Mundo. Obra del ya citado Quintín Esquembre, famoso guitarrista, violoncellista y compositor villenense.
«Villena», del llorado maestro Pascual Marquina, director que fue de la banda del regimiento de Ingenieros de Madrid. Así figura registrado en la Sociedad de Autores, pero nos consta que el título primitivo de este bellísimo pasodoble fue el de «Marquina a Villena». Se estrenó también en nuestra Ciudad.
«Villeneras», de nuestro paisano José M.» Soler García, ejecutado ,por primera vez en 1937 por la Banda Municipal que dirigía entonces D. Ramón del Valle.
Citemos, por último, «La Morenica», «Francisco Bravo», «Túrbula» y algunos otros, debidos a la alegre musa del maestro Carrascosa, actual director de la Banda Municipal y feliz cultivador de la especialidad.
En las páginas que siguen, damos cabida a la más reciente muestra del género, estrenada la noche del 6 de mayo de este año en el Teatro Chapí. Es un pasodoble que, aparte de su valor intrínseco, tiene también su anécdota sentimental. En efecto: el malogrado e ilustre compositor D. Jacinto Guerrero, en el transcurso de una rápida visita a nuestra población poco tiempo después de los actos conmemorativos del Centenario de Chapí, en los que tuvo tan destacada intervención, mostró deseos de escribir un pasodoble en honor de la Ciudad que tan grata impresión había dejado en su espíritu, y solicitó de nuestro paisano José M.» Soler los versos en que había de inspirar su composición. Pocos días después de haberle sido remitidos, ocurrió la inesperada muerte del gran compositor, quien, desgraciadamente, no pudo llevar a feliz término su generosa idea.
Y se encargó entonces de poner música a los versos aludidos nuestro también paisano Luis Hernández Navarro, becario del Muy Ilustre Ayuntamiento y aventajado discípulo del maestro valenciano D. Manuel Palau.
Como podrán apreciar nuestros lectores, Hernández Navarro y Soler, íntimamente compenetrados, han sabido dejarnos en esta composición un fragante ramillete de las más puras esencias locales.
He aquí la «letra» de este bello pasodoble:
Villena; florón de España;
clara perla levantina,
mezcla feliz de las tierras
murciana y alicantina.
Tu límpido cielo
no oculta los rayos
del ardiente sol.
Tu fecundo suelo
dio nombres gloriosos
al pueblo español.
Villena; huerta de ensueño;
manantial de bienestar;
complaciente y generosa
siempre pródiga en el dar.
Tus mozos aún bailan
la «jotica» alegre
burlona y risueña,
y aún suena en tus aires
la nostalgia triste
de la malagueña.
Villena;
la de castillos feudales
que recuerdan las hazañas
de los nobles medievales
Villena;
plantel de mujeres bellas
y de muchachos valientes
que penan de amor por ellas.
¡Viva Villena la noble
cuna inmortal de Chapí!
Quien una vez te conozca
no podrá vivir sin ti.
Extraído de la Revista Villena de 1953
Cedido por... Avelina y Natalia García

SE ANUNCIA QUE VILLENA ESTÁ DE FIESTA 2026

En la mañana de hoy, como es tradicional, “La Fiesta” se ha puesto en marcha, a las 10 en punto de la mañana, ha comenzado el estruendo de la arcabucería que anunciaba el Pasacalles. Anteriormente recuerdo a los festeros fallecidos.

Los arcabuceros, de las comparsas, han roto el silencio, la pólvora y la música se han fusionado, en un maridaje, típicamente levantino llenando las calles de fiesta.
Las Madrinas, sonrientes, se daban cuenta que su presencia en los actos se hacía imprescindible y garbosas y alegres hacían su desfile a los sones de nuestra Banda Municipal de Música.
Las calles de Villena se han llenado de ese halo que se crea, sin saber como pero… que tan perfectamente nos caracteriza.
Festeros, cargos, Junta Central y Autoridades han iniciado su primer recorrido dentro de las fiestas de Moros y Cristianos del 2026.
Los vecinos del Rabal como manda la tradición refrescando a los arcabuceros y a todos los que quieren un trago y unas pastas. 

1965 EL BARRIO DE LA CONSTANCIA

El día 16 de diciembre de 1957 se entregaron las llaves a cada uno de los propietarios del barrio de la Constancia, después de grandes esfuerzos para concluir con esta gran obra para Villena.
La fotografía es digna de ampliar y ver cada uno de los detalles que se aprecian, Plaza de Toros, Campo de Fútbol La Celada, Colegio Salesianos, Fábrica de Calzado Manuel Reig, la carretera Nacional…
Foto cedida por… José Cabanes Soriano (fecha sin confirmar)
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