15 mar 2026

1970 LA GUARIDA DE LOS PIRATAS

En 1970 actuó Julio Iglesias en esta Sala, junto al Cine Cervantes.
Foto cedida por... Paco Domene Milán

1972 POLICÍA MUNICIPAL DE VILLENA

Foto cedida por... Cristóbal Sanchiz

1974 LAS ZAPATER Y LAS NAVARRO

Angeles Zapater, Francisca y Mari Angeles Navarro y Francisca Zapater
Foto cedida por... Mari Angeles Navarro García

FIESTAS DEL BARRIO EL RABAL VILLENA 2026

FIESTAS DEL BARRIO EL RABAL VILLENA 
EN HONOR A SAN JOSÉ 2026

SÁBADO 28 DE FEBRERO
A las 9:00 h. Colocación de telas para el engalanamiento del barrio.
El punto de reunión será nuestra sede en La Tercia.
Al finalizar, aperitivo para todos los voluntarios.

VIERNES 6, SÁBADO 7 Y DOMINGO 8 DE MARZO
Fiestas del Medievo - XXIV Mercado Medieval, con las diversas actividades que constan en el programa específico.
Se ruega a los vecinos su colaboración tanto para el engalanamiento de las calles como de sus fachadas. Rogamos a los vecinos que una vez terminado el mercado y en las horas libres que tengan, intenten quitar algún trayecto de telas.

MARTES 17 DE MARZO
A las 19.30 horas. Misa de difuntos del barrio en la Iglesia de Santa María.

MIÉRCOLES 18 DE MARZO
A las 18:30 h. Presentación a los niños de unos nuevos compañeros de nuestros cabezudos. A continuación chocolatada con bollos en la Plaza de Biar.
A las 19.30 h. Con el título “Barroco en la Ermita” concierto por los alumnos de violín y viola del Conservatorio Profesional de Música de Villena. Profesores Alba María Ugeda y Francisco Serra.
A las 20.30 h. Traca y encendido oficial de la hoguera en la Plaza de Biar, encenderá la hoguera un nuevo cabezudo acompañado de su padrino.
A continuación, pasacalles acompañados por Los Gigantes y Cabezudos con Banda de Música.
A las 22:30 h. El tradicional espectáculo de correfuegos por las calles del barrio.

JUEVES 19 DE MARZO - SAN JOSÉ
A las 08:00 h. Diana y despertá por las calles del barrio con Banda de Música y la participación de los Cabezudos.
A las 9:30 h. Santa Misa en honor al patrón en la Ermita de San José.
A las 10:30 h. Almuerzo de hermandad para todos los socios en el patio de La Tercia
A las 12:00 h. Al finalizar el almuerzo nos desplazaremos junto a la Banda de Música y los Gigantes y Cabezudos al Asilo de Ancianos para visitarlos y acompañarlos, como es ya tradición.

1971 CHIQUILLERÍA DE LOS ANDALUCES

Reconoces a alguien... cuéntame.
Foto archivo... Junta Central de Fiestas

14 mar 2026

1960 "EL PUNTERO" Y "EL CHICHARRA"

En el andén de la Estación de la VAY de Villena, quizá en los últimos años de existencia del “Chicharra”, vemos al "Puntero", personaje que realizaba rifas de caramelos y venta de frutos secos etc… en los trayectos cortos del ferrocarril tanto de vía estrecha como de Renfe. En esta fotografía para el recuerdo vemos a Antonio “el Puntero” junto a varios empleados, preparados para dar la salida. Foto para la nostalgia podría servir para un amplio reportaje, pues es muy raro el villenense que no tiene su historia particular relacionada con este medio de transporte. Sirva para el recuerdo esta estampa de otro tiempo pasado.
Foto cedida por... Jerónimo Lázaro Milán (año sin confirmar)

1970 EL TESORO DE VILLENA SE EXHIBE EN LA ESPOSICIÓN UNIVERSAL DE OSAKA (JAPÓN)

Fotografías de la colección personal de Miguel Flor Amat.
Fotografía del primer traslado del Tesoro de Villena a Osaka (Japón) para su exhibición en la exposición universal de 1970. Fue la primera vez que el Tesoro se alejaba de Villena, también se desplazó a Alicante en varias ocasiones una de ellas con motivo de la visita de los Reyes de España.
Después de cuatro meses en la Exposición Universal el Tesoro vuelve a su vitrina en el Museo de Villena. 1971.

1989 EDIFICIO CORREOS, ANTES DE LOS FRANCESES

Fachada del antiguo edificio de Correos en la calle Trinidad, cerrado desde hace años, anteriormente casa de los “Franceses” un edificio "bonico" que perdió Villena para siempre.
Interior de Correos
Fotografías Revista Villena 1989
Calle Trinidad y la casa de los “Franceses” en 1970

1940 D'ANTAÑO Y D'OGAÑO por... ZAR Y CEJO

D'antaño y d'ogaño por… Zar y Cejo.
Extraído de la Revista Villena Azul de 1940.
AUNQUE nos encontrábamos en plena canícula hacía una tarde fresquísima, como las que se disfrutan en nuestro pueblo siempre que reina el «leveche». Sentado en la verdosa linde de un bancal de nuestra hermosa huerta estaba el tío Pere (a) el Chato y a su lado, reclinado sobre el tronco de un árbol, el tío Juan (a) Gachamiga, así apodado porque se regodeaba, siempre que podía, con este plato nutritivo en los tiempos en que era posible confeccionarlo. Los dos honrados trabajadores sostenían el siguiente diálogo:
—Oye, Pere, ¿cómo pintan las caballuelas ogaño?
—Hombre, te diré, rigular na más. Ayer jué la de juliol y según la pinta nos vamos a erretir los sesos el año que viene en ese mes.
—Pos icen munchos qu'ellos no creen en las caballuelas.
—Pos, mira, pa mí es una cosa más fija qu'hay viñas, que lo tengo bien esperimentao. Es como la parmera que sale toós los años er día e la combersión de san Paulo, er veinticinco d'enero. P`al lao que s'echa, allí agua segura ese año.
—Pero, oye, ¿qué miras que n'haces más que gorver la cabeza p`atrás?
—Es qu'he columbran a uno que va con una, cogíos d'er brazo por la vía y quería ver si los conocía. —Serán casaos; cuando van cogíos d'er brazo ..
— C` atrasao estás hombre ¿no sabes qu'eso ya no se usa?
— Antes, los señoritos,—nujotros nó, porque a nujotros no nus ha gustao nunca yevar arracás,— pero los señoritos casaos, cuando salían de paseo u iban de vesita, llevaban siempre a su mujer cogía d'er brazo. Pero ahora ya no se estila eso. Ahora la moa es que los casaos vallan suertos y los novios agarraos, de mó y manera que cuando veas una pareja y vallan cogíos d'er brazo, ya pues icir que son novios.
—No está mal eso.
—¿Cómo que no está mal? Eso es una gorrinería. ¿Te paece a tí bien c' una mocica sarga sola con er novio por esas calles de Dios y que vallan agarraos d'er brazo?
—Qué m'ha de paecer bien?
—Pós, afijate y verás cómo van. Ellas, agora en verano, y cuasi lo mismo en imbíerno, yevan la metá d'er brazo o más, esnúo d'er tó y ellos l'as agarran por la parte destapá y van asobinándose contra ellas, y alluego se meten en er cine onde, al apagar la luz, se quea tó bien escurico.
—La verdad q'eso no está bien ni medio bien tampoco
—Qu' ha d'estar, hombre, qu' ha de d'estar. To le paece a lo c' ocurría antaño. Entavía m'acuerdo de lo que le pasó a mi agüelo, según contaba él, la primera noche qu'entró cá la novia.
—Que, ¿qué le pasó?
—Pos ná: allegó ayí y cómo era en imbíerno estaban toós asentaos a la lumbre. Lo recibieron mú bien y le pusieron una silla cerca de la de la novia, pero entre la silla de la novia y la suya pusieron las tenazas de la cocina bien abiertas y bien espatarrás. D'ayí no se podía pasar ni arrejuntarse más.
— Hombre, ní tanto ní tan poco.
— ¿Qué quíés que te diga, chico? Entre lo d'antaño y lo d'ogaño me queo con lo d'antaño—que, por lo menos es lo más... seguro.
—Eso sí; pero tenemos que tomar lo que nus dan porque ar fin y ar remate nujotros no poemos devítarlo.
— ¿Cómo que no poemos? Mía tú a ver sí yo lo he devitao en mi casa. Cuarquier día sale mi Vertudícas sola con er novio ni mucho menos agarrá der brazo. Ya l'echao un grillete y le he leío la cartiya: pá salir con er novio, manque sea pá ír los domingos ar panterrí, tié que ir con ,su madre u con su hermana la casá; y suertos, suertos, qu'hace ahora muncho calor pá ir tan arrimaos.
—Si tóos icíeran eso, presto s'acabarían esas moas d'agora, pero pué qu'en tó er pueblo no haiga tres como tú.
—Pos ¿sabes lo que digo? Que cá uno su arma su parma, y qu'al freír será el reir, pero al pagar será el yorar y que más vale un prosíacaso c' un quién pensara.
--Oye, Pere,—manque sea mudando de combersación—¿sabes que tiés las orillas mu güenas, pá no haberles echao uvano? Sí paecen un bancal d'alábegas.
— Pos no podía tenerlas güenas. Apuramente no llevan condumio que digamos. Mia tú: por un lao les eché de basura catorce cargas de medía y dimpués les arreé toa la qu' hizo er burro en la cuadra, en toó laño, y como no les ha fartao dengún riego, tíen que estar güenas por juerza.
— Y ¿qué piensas hacer cuando las cojas?
—Ah, pos presentarlas toas en la casa la cidá u en eso d'abastos. Con tal que me dejen las que nesecito pá mi y la familia en tó el año, las otras qu' er Gobierno haga lo que quiera.
—Eso sí qu'es ser un güen español.
—Y aparte d'eso ;que no me meto en degún destrapelo, así me piquen, porque si por un casual t'ayegan a coger, t'arrean un mur azo que t'esloman. Y no quiero gromas con los que mandan. Que agora no es como antes, que te ponían una murta por lo que juera, y te tirabas a cá don fulano o cá don perengano, y cómo hubías votao por él, no te pasaba ná y toó se queaba en agua de forrajas, pero agora, ar que s'escudia no lo valen coplas asin quien sea.
— Güeno, chico; yo lo que digo es que ya hemos cascao bastante y si tu no te vienes, yo me voy chano, chano, que en mi casa ya m'estarán esperando.
— Onde vas con tanta prisa.
— Es que mañana tengo que madrugar; que quieo ir ar Oyico la Carabaza a ver el majuelo que ogaño no lo esfarajé y no sé como estará d'uva.
— Yo no pueo irme entavía porque quieo ver sí yega la tanda l'agua, pá que no le farte a las crillas el úrtímo riego y me se pudran dim pués.
— Pos entonces, ahí te queas y hasta otro rato.
— Anda con Dios, Juan.
Y ehándose el legón al hombro y llevando el botijo en la mano, se dirigió el tío Juan hacía el pueblo, caminando arrogante y majestuoso como un monarca. Parecía la majestad del trabajo honrado que cruzaba las sendas de nuestra huerta.
Zar y Cejo.
Extraído de la Revista Vilena Azul de 1940
Ilustraciones de Pepe Menor

Cedido por... Avelina y Natalia García

1975 DELEGACIÓN DE CULTURA

Delegación de Cultura
Desde esta Delegación de Cultura, que por nuestro Alcalde, me fue confiada, y en mi primer año de ejercicio dentro de ella, presento a mis paisanos este ejemplar número 25 de nuestra Revista Oficial de Fiestas.
Difícil misión ésta, de cumplir en fecha que señala las bodas de plata de esta publicación.
Resulta más difícil aún, cuando señores que anteriormente ocuparon esta Delegación Municipal, fueron superando año tras año, edición tras edición, la calidad, el con tenido, y el valor artístico de nuestra Revista.
He recurrido a los colaboradores incondicionales de siempre, que por cariño a su tierra, a las cosas de su pueblo, han venido haciendo realidad cada año su publicación.
Gracias a estas personas, y gracias a su apoyo incondicional puedo presentar esta edición cuyos méritos y éxitos no son míos, sino de ellos, con la aportación cada vez más perfecta de sus trabajos literarios, y de toda índole.
Y dejo para mí como único responsable, el aceptar los defectos que en ella puedan existir.
Cristóbal Pérez Bellod
Concejal Delegado de Cultura

1982 ¿COMO FUERON AQUELLAS FIESTAS DE 1939?

¿Cómo fueron aquellas fiestas de 1939?
¿Cómo fueron, incluso qué fueron aquellas fiestas de 1939, las primeras que presencié? Hace años, bastantes, que con insistencia recurrente me hago la pregunta, una que nunca he trasladado a nadie. ¿Para qué? Obviamente tales apreciaciones resultan sin remedio subjetivas, y es dudoso que la consulta, aunque fuera plural, añadiera conocimiento.
En una colaboración pasada, cuando todavía era imposible escribir sin reticencias ni reservas, conté, zambulléndome en mi infancia, mis impresiones, tal vez meras sensaciones, las reacciones del niño medroso y atribulado por las circunstancias hostiles que descubría simultáneamente, con las de «moros y cristianos», las fiestas, si se prefiere la Fiesta, y Villena, el pueblo, esta comunidad viva a la que, no importa que ausente luego, me ataría de corazón para siempre. En ese número de este papel que registra realidades más soterradas y cotidianas que la crónica anual y notoria de un rito placentero, la corriente de su convivencia, aunque sea intersticial, vertí las emociones de entonces, aquel pasmo que a uno quizá le transportaría definitoria y definitivamente.
Pero mi respuesta, quiero, necesito creer que espontánea, la precocidad tropieza con los límites, aunque fielmente preservada, no comprende, no atraerá jamás la otra, la que reclama mi interrogación. ¿Cómo fueron aquellas fiestas, las primeras mías y las primeras que, tras la violenta turbación de la guerra, aparecían embozadas, no sé si ocultas, en la no menos espantosa calamidad de una postguerra cuyas salpicaduras todavía nos alcanzan e incluso sobresaltan? ¿Qué diversión que no fuera la cruel y escarnecedora de la lustración era posible en un lugar de aquella España en que la mitad, es el cómodo decir, empujaba a la otra al paredón de las ejecuciones, a la muerte vicaria del exilio, al horror de las cárceles, al silencio, a las diarias humillaciones de una derrota despiadada? ¿Qué exceso, disipación, despilfarro, dones propios y venturosos de la fiesta, de todas, se harían en el seno árido de la miseria cutre y harapienta que anegaba en su pleamar irresistible al país de las cartillas de racionamiento, los comedores de Auxilio Social (sic), el estraperlo, la corrupción que ponía sus iniciales sillares, sólidos, rotundos, duraderos, benditos por supuesto? ¿Cómo se instalaba, alzaba allí, ápice de la desolación, en aquel universo concentracionario de hambre y angustia, el risueño catafalco de la fiesta? ¿Oro u oropel? ¿Verdad o mentira? ¿El jolgorio como pesadilla diurna? «Mira Nero de Tarpeya/ a Roma como se ardía,/ gritos dan niños e viejos,/ y él de nada se dolía».
Aquellas fiestas resultaron, tales las veo en las imágenes de la memoria, brillantes, deslumbrantes. ¿Eran la exaltación y la exultación de los vencedores, su desbordado y expansivo desquite, su desahogo por tres años en suspenso? ¿De ellos solos, echando por la ventana el patrimonio que había escapado, por torpeza e ignorancia ni qué decirlo, a la rapacidad voraz y resentida de las hordas sedicentemente revolucionarias, aquéllas que eran por sino ineluctable feas, mugrientas, malvadas y, claro está, rojas? No debo ocultar mis dudas. ¿Es que los vencidos que cuando no otros disfrutes tenían a su alcance el sol de septiembre, no se habían enterado de nada? ¿Empezaban tan temprano a arrojar por los sumideros del miedo la historia, la propia biografía? ¿Se enrolaban ya en la larga marcha hacia el olvido? Siempre he advertido que el español, con las heridas en carne viva, todavía no había interiorizado, absorbido, asumido sus terrores, embotado su conciencia; esos recursos defensivos para ir tirando a todo trance, a cualquier precio, vendrían después, le sobre-vendrían a la larga. Las tensiones anímicas prolongadas suelen ser insoportables.
Sin embargo, al reflexionar ahora, sospecho que pude equivocarme entonces, que he podido perseverar en el error. Suelo confundirme. Quién sabe si la extenuación de la guerra, y el agotamiento consiguiente empujaban al personal a la embriaguez evasiva de la fiesta. Inclusive, qué difícil es determinar en qué momento se produce uno de esos cambios que afectan al talante y al comportamiento colectivos, a lo peor daba sus vagidos la mayoría muda. Esa suele darse en casi todos los parajes y en cualquier estación. Solemos, yo el primero, cometer injusticia con ella. Su presunta bodoquinería a lo mejor es más aparente que real. En algunas situaciones airadas la rabia y la rebeldía desembocan en estupideces suicidas y de una cabal inutilidad. Entre la gente de esta tierra, no me refiero a la valenciana sino a la hispana en general, se ha usado abusivamente de la prodigalidad del gesto, de la bizarría por y, sobre todo, para nada, la kermese heroica y el flatus vocis. Aquí se le echó mucho calderón a la vida (Don Rodrigo, sí que también don Pedro contribuyó lo suyo), es decir, a la muerte. Y toda esa admirable y corruscante faramalla se acabó. Por ahora, al menos. No sé si el español está sano o enfermo de pragmatismo, prudencia y al cabo sabiduría. Si está dispuesto a pagar lo que sea por alentar. Recelo que la vida no tiene precio, que nada resarce del frágil resuello de una persona.
Aquellas fiestas fueron muy gallardas para ser ciertas, del todo ciertas; demasiado aparatosas para populares, del todo populares. Aunque no había surgido en el horizonte el trastorno apacible del turismo, su traición troyana, andaba por medio, en su apogeo, la propaganda. Tal lectura evidentemente no estaba uno preparado para realizarla; su eventual, seguro trasfondo no iba a apreciarlo el niño aturdido y asombrado a la sazón. Pero desde esta distante posada de mi camino presumo que tras la marcial tiesura de aquellos desfiles que, involuntariamente, es natural, ofrecían en clave paródica la voluntad, vocación y demás fantasmagorías imperiales que la pseudoideología dominante proclamaba, latía un corazón que espera desde la sima de su desesperación exasperada; tras aquel infierno, perdón, paraíso de teatro había un incendio, o un rescoldo, la leña no permitía más, de veras.
El pueblo de Villena, como todos los de las Españas aherrojadas, al que tantas y tan radicales pertenencias habían secuestrado, a lo mejor se aferró a la de la fiesta, la de su alegría liberadora, para no sucumbir a la ominosa pesadumbre que lucía sus irrisorias galas de estreno.
Josévicente MATEO
Extraído de la Revista Villena de 1982 - Fotos archivo VC

1963 CARRO, TENAZAS, TRÉBEDES (PEPE MENOR)

Exaltación de la humildad, podrían titularse estas "fotos" de Menor, sobrias y austeras, que son, a la vez, testimonio de una inteligente prevención contra el olvido. Carro, tenazas, trébedes...; se cierne la inminencia de un futuro en que habréis quedado arrinconados irremediablemente...
Dos aspectos inéditos del urbanismo villenense y una curiosa conjugación de vehículos, captados por la cámara de Pepe Menor.
Extraído de la Revista Villena de 1963

1976 LA V.A.Y. ESTACIÓN Y TALLERES

El primer tramo de la VAY se inauguró, entre Villena y Bañeres, en 1884
Foto cedida por... Gaspar Tomás Mora "Gastomo"

1972 VISTAS DE VILLENA

Foto... Paco Domene Milán

1990 SALUDA DE VUESTRO ALCALDE

Desde hace cuarenta años esta publicación viene periódicamente acudiendo a la cita con sus lectores. No pretende tener excesivas pretensiones, sino reflejar aunque sea mínimamente, una parte de las inquietudes, realizaciones y trabajos de una serie de ciudadanos y colectivos de nuestra ciudad.
Es un poso de recuerdos y nostalgias lo que se va acumulando con los años. Y nos permite, si lo deseamos, poder mirar hacia atrás. Como fácilmente se puede comprobar esta publicación no tiene ni unidad de contenidos ni de criterios. Y esto es así porque lo que se pretende es que sea como un escaparate, en el cual quien tenga algo que decir o contar lo pueda hacer.
Todos los años allá por el mes de mayo se empiezan a recoger y estructurar los artículos que compondrán la Revista, y a finales de agosto el resultado se puede ver en la calle.
Con la esperanza de haber cumplido un año más el deber, os deseo que paséis unas felices fiestas. Y que por unos días olvidéis, si es posible, el trabajo y las preocupaciones de todo un año y os entreguéis en cuerpo y alma a la Fiesta. 
Vuestro Alcalde. Salvador Mullor Menor
Extraído de la Revista Villena de 1990

13 mar 2026

2026 LA HUELLA IMBORRABLE DEL DIBUJANTE. EXPOSICIÓN PEDRO MARCO.

Pedro Marco. La huella imborrable del dibujante
EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA del 13 de MARZO al 8 de MAYO de 2028
SALAS DE EXPOSICIONES DE VILLENA
CASA DE LA CVLTVRA, ERMITA SAN ANTÓN, ERMITA SAN JOSÉ, BAR EL TÚNEL, CÍRCULO AGRÍCOLA MERCANTIL VILLENENSE.
Consultar días y horas de apertura en www.kakv.com
La huella imborrable del dibujante
Villena, cuna del artista Pedro Marco (1949-2022), se rinde ante la grandeza de este apasionado dibujante que consagró su vida al arte. La pluralidad de su universo creativo, repleto de simbología y de guiños a sus confesados referentes, se aborda, cuatro años después de su partida, en seis estudiados espacios expositivos en los que se revela su faceta pictórica, ilustradora y grafista. Por primera vez se ahonda en la transversalidad de este artífice acercando su tributo a la Fiesta y su registro en el diseño de marcas.
De manera antológica se conmemora a esta respetada figura artística, localizando más de trescientas obras de su autoría, procedentes de su propia familia, de coleccionistas privados, de particulares y de mecenas y amigos del artista, de las que se selecciona una parte muy representativa. A la eterna rúbrica de Marco se suma además la de sus colegas artistas en una simbiosis de mágicos diálogos.
Los lazos de la creación. Diálogos con Pedro Marco
En esta extraordinaria convocatoria artística se teje una red de confraternidad entre una veintena de firmas cuyo nexo de unión es el maestro Pedro Marco. La heterogeneidad de las piezas expuestas, elegidas por los propios artistas, coetáneos o de generaciones posteriores al protagonista, infieren riqueza a esta arriesgada propuesta en la que se plantean innovadores lazos creativos con la disposición de recurrentes diálogos visuales.
Las conexiones, con la obra de Marco, resultan meramente emocionales o se manifiestan a través de la representación de motivos pictóricos similares. La simbología del codiciado arenque, las virtudes de los frutos celestiales y la evolución de la concha en espiral del caracol se localizan en estas composiciones acercándose así al mágico e insólito imaginario de nuestro homenajeado artista. En este fraternal recorrido se evidencian, además, las inevitables alusiones al surrealismo, y el empleo de la técnica del grafito y la tinta china, predilectas de este sobresaliente dibujante.
Cincuenta años de travesía artística
En un despliegue artístico sin precedentes, y en sentido cronológico inverso, de lo más reciente a lo más antiguo de su producción, se articula el legado pictórico del genuino Pedro Marco, ejecutado entre 2021 y 1974. En esta innovadora narrativa expositiva, en la que se agolpan numerosas composiciones que brotan de su ingeniosa inventiva, se advierte la fascinación del artista por las grandes figuras de la pintura universal; por los vetustos vestigios de las civilizaciones antiguas; y por las atrayentes y exóticas culturas de las sociedades arraigadas en tierras lejanas.
De esta irrefrenable fascinación surge la continua exploración artística, la que Marco desarrolla en sus constantes evasiones en países extranjeros. De estas productivas estancias de investigación, junto a su inseparable cuaderno de apuntes y su cámara foto-gráfica, manan sus asombrosos proyectos sobre la arquitectura italiana, sobre el enclave arqueológico de Petra en Jordania o sobre unas inusuales construcciones emplazadas en el desierto de Argelia. En esta sorprendente travesía, repleta de creación, imaginación y simbología, se reafirma la original identidad del artista.
Comisarios: María Gazabat Barbado, José Ayelo Pérez
ERMITA SAN ANTÓN inauguración 13 de marzo 19:00 horas
Los lazos de la creación. Diálogos con Pedro Marco 
ARTISTAS INVITADOS
Antoni Miró • Joan Castejón • Eduardo Lastres • Resti • Pedro Marco • Dionisio Gázquez • Francisco Martínez • Antonio Chíspes Martín Noguerol • Tomás Navarro• Isidro Gosálbez • Miguel Ángel Escoin Rafael Hernández • Salguero • Fernando Ayelo Vicente Molina - Diego Alberto Pardo • Antonyo Marest • Antonio Morales • Mar Gisbert
CASA DE LA CVLTVRA inauguración 13 de marzo 19:30 horas
Pedro Marco. Cincuenta años de travesía artística
CÍRCULO AGRÍCOLA MERCANTIL VILLENENSE inauguración 20 de marzo 19:00 horas
El sello de Pedro Marco. La faceta publicitaria de un genio creador
BAR EL TÚNEL inauguración 20 de marzo 20:00 horas
El gran último proyecto. Pedro Marco y su mágico imaginario ilicitano.
ERMITA SAN JOSÉ inauguración 27 de marzo 19:00 horas
El Rabal. Los orígenes de Marco y la inspiración de su tierra
CASA DE LA CVLTVRA inauguración 7 de agosto 19:00 horas. Hasta el 20 de septiembre.
El vestido hecho arte. La contribución de Pedro Marco en La Fiesta 

1970 EL MISINO, EL CARUJO, EL QUEBRA, RAILLOS...

El Misino, El Carujo, Pere el Quebra "Peligros", Antonio Morales "Raillos"
Foto cedida por... Juani García

1964 LOS ESTUDIANTES Y LOS MASEROS

5 de septiembre de 1964... Los estudiantes son (de izquierda a derecha): Ignacio Hurtado, detrás de paisano y con gorro de campaña José Fernando García Cervera, Faustino Alonso Gotor, el Pimiento y Pepe Iglesias (sentado), Tono, Juanito Pardo, El Ibérico (asomando la cabeza por arriba de este), Gasparico y su hijo. El masero que está situado entre el Pimiento y el Ibérico es Ramón Navalón.
Foto cedida por... José Luis Barrachina Susarte

1957 PRIMERA COMUNIÓN DE JOSÉ LUIS NAVARRO

José Luis Navarro López comulgó en mayo de 1957.
José Luis con sus padres María Virtudes López García y Ramón Navarro Tomás en la iglesia de María Auxiliadora del colegio Salesiano. 
Con la típica tarta con merengue que hacían las madres.
Foto cedida por… Ramón Navarro López

1983 LA FÁBRICA DEL “PIMIENTO” CALZADOS ROSI

A finales de los años 50 en la calle Cañada se crea la fábrica de José Díaz García “El Pimiento”, años más tarde, en 1983 se trasladan a unas nuevas instalaciones en la calle Benejama. Las fotografías que vemos son de la inauguración de la fábrica de Calzados Rosi en sus nuevas instalaciones con todos los empleados que obsequiaron con un cuadro al jefe y después siguieron celebrando su nueva ubicación con una comida en el Rinconcico de la Espuela, el buen ambiente del cuerpo de fábrica era patente. Cerró definitivamente después de algunos altibajos en 2008.
La fábrica del Pimiento…  empezando por bajo… Julio, José, Facundo, Vicente, Carmen, Silvia, Isabel, José Díaz, Mari Virtu, Mari Carmen, Trini, Pepa, Pepa, Rosario, Ángel, Manolo, Juan, Elia, Antonia, Virtudes, Juani, Rafael, Suni, Pepa, Paquito, Maruchi, Gabriel, Juan, Águeda, Paqui, Vicente “Eldero”, Chata, Cana, Fraile, Toni, Cristóbal, Paco, Mari Carmen, Ana, José Antonio, Ángel, Pedro, Toni Micó.
Gabriel, Pepe Díaz, Elia, Loli, José Antonio.
Pedro, Ángel, Vicente, Paco, Juan Ruiz.
Comida en el Rinconcico de la Espuela. En la foto a la izquierda... Vicente, Mari Carmen, Paco… a la derecha… Antonia, Miguel Ángel, Pedro Jorge, Pepa, Isabel, José Díaz, Vicente “Eldero”, Gabriel…
La siguiente foto es de alguna otra celebración, podría ser San Crispín, en la discoteca Época… Vicente, Elia, Ana, Isabel y Facundo. Fecha sin confirmar 1985.
Fotografías e información… Vicente García Ferri

1970 DICHOSA ME DIRÁN TODAS LAS GENERACIONES

“Dichosa me dirán todas las generaciones” (Lc. 1,48)
Esta es la frase evangélica que condensa en sí misma la actitud constante de un pueblo que se postra de hinojos ante los pies de sur Virgen Morena.
Este es el "piropo mariano" de todos los hijos hecho propio en los labios de Aquélla que en todo momento se siente Madre de ellos.
Estas son las palabras que encierran una auténtica profecía mariana. Dice que la llamarán "Bienaventurada". Habla de un futuro que debía desconocer y, no obstante, con toda seguridad afirma que así será. ¡Qué satisfacción para nosotros, hijos de Villena, ver el exacto cumplimiento de estas palabras en nuestras vidas; en nuestras fiestas, en nuestros cultos, en nuestras tradiciones!.
"LA VIRGEN HA PROFETIZADO Y EN VILLENA HA ENCONTRADO RESPUESTA A SUS PALABRAS".
Adentremos con nuestra agudeza al fondo de la frase que preside esta humilde reflexión. Un doble sentido encontramos en ella: PROTECCION y GRATITUD.
María es la causa del progreso material y espiritual de nuestra ciudad en su continuo movimiento. Villena, deudora en gratitud para con María.
María medianera de todas las gracias y a través de Ella nos vienen, día tras día, la prosperidad material, el avance económico, la armonía de nuestras relaciones laborales, la convivencia pacífica de nuestros habitantes, el servicio mutuo de los unos para con los otros.
Villena, por su parte, ha sabido siempre corresponder para con tanta predilección de la Virgen. Díganlo si no:
Nuestro compromiso, hecho tradición, de defender siempre, a costa incluso de nuestras vidas, la Inmaculada Concepción, colocándonos a la cabeza de los pueblos que presionaron, en cierto modo, al mismo Pontífice Pío IX para la proclamación y definición del Dogma mariano.
Hablen nuestras romerías del Voto y de la Esclavitud al Santuario de nuestra Patrona cargadas de un fervor mariano por todos reconocido. Esas locuras marianas, que así se pueden llamar, registradas en nuestras fiestas y que sirven de estímulo y testimonio de fe ante los extraños que nos visitan.
Hable, en fin, nuestro corazón que en las horas de angustia acude instintivamente a la que sabemos nos oye y ruega por nosotros. María en su advocación seductora de "VIRGEN DE LAS VIRTUDES" es el Tipo de la Iglesia Universal, es nuestro modelo y en Ella hemos llegado al cenit del desarrollo en sus múltiples facetas. Pero hemos de continuar, mientras caminamos como peregrinos por esta tierra que pisamos, levantando los ojos como dice el Concilio Vt. II, hacia la Virgen que brilla ante la Comunidad de todos los cristianos como Madre y modelo de todas las virtudes.
Momentos difíciles atraviesa nuestra vida en la hora presente que nos ha tocado vivir. Pero no olvidemos que LA LLENA DE GRACIA continúa siendo profeta y quiere serlo en nuestro favor.
Dichosa la llamarán todas las gentes, porque en Ella hizo maravillas el TODOPODEROSO. Que por su protección maternal y por su intercesión siga Dios bendiciendo nuestros campos, nuestra industria y nuestros trabajos. Y así podamos llamarla siempre como ella misma profetizó: ¡BIENAVENTURADA!
G. R. Arcipreste
Extraído de la Revista Villena de 1970

1990 LA ARRACADA DE LA CONDOMINA

LA ARRACADA DE LA CONDOMINA. Por José M. a SOLER GARCÍA
Este artículo es reproducción del publicado por la Universidad de Friburgo (Alemania) en el Libro Homenaje al arqueólogo Wilhelm Schüle.
El término de Villena, al Noroeste de la provincia de Alicante, ha sido pródigo en objetos de oro y plata desde el Eneolítico. Recordemos los aretes de plata del Puntal de los Carniceros (1) y de las dos cuevas de enterramiento del Peñón de la Zorra (2); la cuentecilla de oro del Cabezo del Molinico (3); los aretes de oro y plata del Cabezo de Terlinques (4); el pendiente de plata y oro del Cabezo de la Escoba (5); un brazalete de oro, que se fundió, del poblado de Las Peñicas (6), y los dos pendientes y la esferilla del yacimiento ibérico del Puntal de Salinas (7). A esto hay que añadir los hallazgos del Cabezo Redondo: un arete de oro; un espiral, también de oro; un pendiente en forma de trompetilla, asimismo de oro, aparecidos en sendas sepulturas (8), y el «Tesorillo» de la vertiente oriental, compuesto por treinta y cinco joyas de oro que pesan en conjunto 147,08 gramos (9), el cual dio origen al descubrimiento del gran «Tesoro de Villena», ocurrido el 1 de diciembre de 1963, del que dimos cuenta en 1985 y del que se ocupó W. SCHÚLE en 1976 (10). Se trata de un conjunto formado por 60 piezas de oro, 3 de plata, 1 de hierro y oro y 1 de ámbar, con un peso total de 3.754,31 gramos.
Según el dictamen del Dr. HARTMANN, el oro de estos tesoros procede de arenas fluviales y se remonta a la Edad del Bronce, por haber sido trabajado en estado natural, en contraste con los dos pendientes del Puntal de Salinas, que presentan cobre en su aleación.
Arracada de la Condomina (Anverso)

Arracada de la Condomina (Reverso)
Debemos recordar a este respecto que Villena se encuentra en la cuenca alta del Vinalopó, río típicamente levantino, generalmente seco, pero con desbordamientos torrenciales que se han hecho patentes a lo largo de los siglos. Para la Dra. MARÍA JESÚS RUBIERA, el Vinalopó es un posible río aurífero, según la toponimia. Los términos «Orihuela» y «Orihula», cercanos a su desembocadura, parecen referirse al étimo latino «auris», oro, con el diminutivo «ola», etimología aún vigente en la época árabe (11). Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que el término de Villena se ha convertido en uno de los más importantes focos peninsulares de orfebrería prehistórica, y a ello contribuye también la joya que ahora vamos a presentar.
Se trata de una arracada de oro recogida por unos labradores en un bancal muy cercano a la población, emplazado en el paraje denominado Altos de la Condomina, en el ángulo sudoeste del cruce entre el ferrocarril de Alicante a Madrid y la carretera de Villena a Yecla, en terrenos inmediatos a la estación del desaparecido ferrocarril que unía a Villena con esta última ciudad murciana.
El hallazgo, ocurrido en 1966, debió suscitar cuestiones entre sus descubridores, hasta el punto de hacer intervenir a la Guardia Civil, que requirió nuestra presencia, en calidad de Delegado Local del Servicio Nacional de Excavaciones Arqueológicas, para hacernos entrega de la joya. En aquellos momentos, juzgamos prudente recibirla sin profundizar en las circunstancias de su aparición, cuya investigación dejaríamos aplazada para más adelante. Pasó algún tiempo, cambiaron las autoridades policiales, que no dejaron testimonio escrito de aquellas diligencias, y todas nuestras investigaciones posteriores resultaron infructuosas. Se trata, pues, de un hallazgo aislado y sin contexto arqueológico, ya que no hemos encontrado vestigio alguno de yacimiento por sus alrededores.
Arracada de la Condomina (Cierre)
La joya.
Es una arracada circular de oro, de 17 milímetros de diámetro y 10 gramos de peso, con una muesca semicircular en el lugar del cierre. Contemplada de fuera adentro, consta de una cintilla de un milímetro de anchura y 0'5 milímetros de espesor, colocada en posición vertical, sobre la que van soldados 19 pequeños anillos que sirven de asiento a otras tantas esferillas. Siguen una franja de cinco hilillos retorcidos colocados unos junto a otros; otra cintilla por cada cara en posición horizontal, con anillos y esferillas similares a la del exterior pero de menor tamaño; otra franja de cinco hilillos como la anterior; un tubito en círculo soldado por los extremos; otros dos hilillos retorcidos, y una última cintilla vertical que delimita un círculo de 15 milímetros de diámetro ocupado por los cuatro brazos de una cruz de filigrana formada por dos hilos juntos terminados en espirales opuestas, y otros dos hilos más cortos que forman espirales de menor tamaño. En el centro de la pieza, sobre los hilillos de la cruz, van soldados por ambas caras circulillos de 2 milímetros de diámetro que debieron albergar alguna piedra o substancia indeterminada.
El cierre consiste en una muesca semicircular en cuyos extremos se sueldan sendas plaquitas de 3 milímetros de longitud por 1 milímetro de anchura con circulillos verticales soldados en los extremos; cerca de ellas van otras dos plaquitas que, en lugar de circulillos, llevan soldadas en los extremos barritas apuntadas que se cierran sobre sí para formar orificios semicirculares en sentido opuesto al de los circulillos de los extremos. Éstos debieron servir para suspender un aro, mientras que los exteriores servirían para enganchar la cadenilla de suspensión de la arracada en las orejas.
La pieza se halla en excelente estado de conservación, a falta solamente de una de las esferillas exteriores junto al cierre y de las dos últimas del círculo interior con sus correspondientes bases. Falta también uno de los circulillos del cierre.
Las oscuras circunstancias de su aparición y la falta de contexto hacen muy aventurada la filiación cultural de esta preciosa joya, a la que no hemos logrado encontrarle en España paralelos convincentes. La filigrana de espirales, los hilillos retorcidos, las esferillas soldadas se repiten en conjuntos muy diversos, con similitudes en algunas piezas del tesoro de la Aliseda o en ciertas arracadas de los castros gallegos, pero no hay que descartar que pueda tratarse también de una joya medieval.
Y a este propósito hemos de añadir que, en la necrópolis musulmana de La Losilla, una de las dos que existieron extramuros de la ciudad, la inhumación número 13 era femenina y llevaba una arracada de plata pendiente de la sien derecha, que era en donde se apoyaba, y llegaba hasta el lóbulo de la oreja. Consta de seis elementos iguales, unidos por aretes semicirculares cerrados, salvo el último, cuyo arete estaba abierto y soldado en un extremo, que se cerraría en un orificio hecho con una barrita retorcida en el otro extremo. Los pendientes son triangulares, con un saliente semicircular en cada lado cerca de la base, y constan de tres placas de dos milímetros de espesor sujetas por tres abrazaderas formadas por plaquitas con los extremos doblados y con un saliente en el centro, que dejan ver triángulos de pequeños orificios. En ambas superficies hay inscripciones afiligranadas con caracteres cúficos. Miden 19 milímetros de longitud, 17 de anchura máxima y 6 milímetros de espesor. (12)
La joya que hoy presentamos confirma una vez más la tardía perduración de la orfebrería antigua en la comarca de Villena. Habremos de aguardar la aparición de algún conjunto más complejo que nos ayude a descifrar la procedencia o derivación de la bella arracada de La Condomina que, en homenaje a WILHELM SCHÜLE, hemos querido presentar a la curiosidad de los estudiosos.
Arracada de plata de La Losilla
Notas:
1. SOLER GARCÍA, J. M.: «El Eneolítico en Villena», Universidad de Valencia, Serie Arqueológica, n." 7, Valencia, I98I, figs. 46 y 47. / Ibid. «El Tesoro de Villena», «Excavaciones Arqueológicas en España», n." 36, Madrid, I965, lám. LV, 6.
2. SOLER, «El Eneolítico en Villena», fig. 58 / «El Tesoro de Villena», lám. LV, 5 y 7.
3. SOLER, «La Casa de Lara de Villena (Alicante). Poblado de llanura con cerámica cardial», Saitabi, XI, Valencia, I96I. / Ibid, «El Tesoro de Villena», lám. LV. / Ibid. «Villena. Prehistoria, Historia, Monumentos», Alicante, I976, pág. 27. / Ibid. «La Cueva del Molinico. Villena, Alicante», «El Eneolítico en el País Valenciano», Alicante, 1986, pág. 212.
4. SOLER GARCÍA, J. M. y FERNÁNDEZ MOSCOSO, E: «Terlinques», Poblado de la Edad del Bronce en Villena, «Papeles del Laboratorio de Arqueología de la Universidad de Valencia», n." 10, Valencia, I970, págs. 7 y 8, lám. IV, A y B.
5. SOLER, «El Tesoro de Villena», pág. 32, lám. LV, 3 y 4. / IBID. «El oro de los tesoros de Villena». Servicio de Investigación Prehistórica. Serie de Trabajos Varios, Valencia, I969, p. 6 lám XLVI.
6. SOLER, «El Tesoro de Villena», pág. 32, fig. 8.
7. SOLER, «El Oro de los Tesoros de Villena», págs, I3-I5 y lám. XLVI.
8. SOLER «Excavaciones Arqueológicas en el Cabezo Redondo (Villena-Alicante)», Alicante, I987, lám. 39, C, J y K. / IBID. «El Tesoro de Villena», págs. 34-35, lám. XLVI, a y lám. XLVII, I dcha. / IBID. «El oro de los tesoros de Villena», págs. 7 y 8 y lám. VI, A y B.
9. SOLER, «El Tesoro de Villena», pág. 35 láms. XLIV a L y LIV.
10. SCHULE, W.: «Der Bronzezeitliche Schatzfund von Villena (Prov. Alicante)», Madrider Mitteilungen, I7, Heidelberg, I976.
11. RUBIERA, M. J., «Villena en las calzadas romanas y árabes», Alicante, I985.
12. SOLER GARCÍA, J. M. «Notas sobre la Villena musulmana», revista anual «Villena»27, I977, / IBID. «Historia de Villena», en curso de publicación en la revista mensual «Villena», págs. 43-44.
Extraído de la Revista Villena de 1990

1981 PEDRO MARCO - VILLENA - PICASSO

PEDRO MARCO - VILLENA - PICASSO
Por Eleuterio Gandía
 
Pedro: se ha hecho preciso traerte al retrato, latirte en la letra, darte vida en el recuerdo. Te conocí —yo adolescente, catorce años, primer trabajo— en la cambra luminosa del Timbrado cuando tú, acumulándote la vida en las manos de pincel que ya entonces tenías, trabajabas con cautela las delicadas pantallas de seda. Dicen ahora las frías crónicas biográficas de periódicos y revistas que entonces —tus comienzos— te dedicabas al dibujo publicitario; lo dicen con sequedad de boca, con frialdad cruda y desnuda, desconocedoras absolutas de tus adentros, porque yo, Pedro, sé que tras aquellos dibujos de niños, balones y muñecos, te palpitaban borbotones de savia creadora, y aquello, me consta, era sólo la excusa de subsistencia, el aprendizaje vital de colores, plumillas, líneas, técnicas y rasgos que luego, prolongándote, entendiéndote, llevabas a lienzos incipientes, a proyectos que ya entonces —tan joven—te fluían en la cambra del Timbrado, en los cielos de tu verde sangre ilusionada.
Entre olores de tintas y cartones, me comentabas a hurtadillas los primeros balbuceos de tus manos, me inundabas, me hacías pensar que hablarían tus pinceles... y hablaron... y hablan hoy tan claro como pude imaginarme, y es curioso —fíjate a veces la vida— porque tú, Pedro, amigo hoy en abismos geográficos, me enseñaste a tomar en las manos como un beso, el componedor de moldes tipográficos; de tu mano de fuego, de cristal, construí palabras acertadas y perfectas de metal, palabras que hoy, menos perfectas aunque más fieras, brotan en versos de mis labios. Tú, compañero entonces —fíjate a veces la vida— me alertaste del «lingote de doble fondo» para luego la vida, sumergirnos a ti en pinturas, a mí en versos de tierra y de racimo.
Anegados en precipicios de distancia, nunca más nos vimos, nunca más hablamos —han pasado diecitantos años— pero nos llevábamos; yo fui contigo tras tus pasos —seguí tus inicios, tus muros, tus fronteras— como van por geografías de viento tus paisanos, con el nombre y la bandera —VILLENA— que orgulloso enarbolas, porque tú villenero de cepa y tierra, villenero de ajo, nos llevas —me consta— defendiéndonos por altares de gloria.
Y tenías que ser tú, nada más verlo, inesperado, te vi como un presagio de horizonte azul. Tenías que ser tú —ya lo confirmé— tus manos y Villena —mi raíz de hombre y de marea—quienes imprimierais en el dulce sol de la huerta, oteando para siempre desde la piedra blanca del ocaso, al pintor, al artista, al genio, a Picasso. Desde la izquierda, emergiendo de la tierra el fuego nuestro, abrasador y eterno de llamas y de soles; desde la derecha, como un rayo al viento, el pánico del hombre por el hombre, el grito desgarrado de Guernica y nuestros muertos, y en el centro, él, con su rostro inconfundible de arrugas sempiternas, con su imagen de pan y levadura y tus manos ineludibles tras la sombra, y nuestro universo de líneas y de trazos.
Créeme sobrecogido por la obra, emocionadamente contenido por el homenaje, créeme erizado de pueblo y pensando con locura de poeta en robar un rincón a la noche para escribir Furtivo a vuestro lado —el tuyo y mi Villena— en un rincón de la cal que no has utilizado, versos de sol claros y rotundos de homenaje con vosotros a Picasso. Mas luego, sensato —la obra es tuya y contigo estamos— decidí escribir estas líneas de retrato para en solidaridad contigo —amigo Pedro—y con mi pueblo —VILLENA unirme con la voz, al homenaje tan merecido de Picasso.
Extraído de la Revista Villena de 1981
Cedida por... Avelina y Natalia Martínez
 Pedro Marco y Picasso


Fotos... Miguel Flor Amat
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