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12 ago 2026

1961 EL ARTE DE LAVAR EN EL LAVADERO

Aquel, el de lavar a mano, el de bajar cargadas con la ropa desde la casa, el de maltratar las rodillas hasta hacerlas de hierro, el de frotar, retorcer y sacudir las prendas hasta dejarlas impolutas, fue un arte sacrificado que hoy, a las nuevas generaciones, debe antojársele surrealista.
Desapareció dicho arte y también lo hizo hace mucho el lavadero público situado junto a la plaza del Rollo, vestigio de esos días pasados hoy devorados por el progreso. Otros tiempos los actuales, para unos asuntos mejores, para otros no tanto. 
Francisco Javier Rodenas. Portada.info
Fotografía archivo Miguel Flor Amat (Revista Villena de 1961)

5 may 2026

1976 LA ERMITA DE SAN BENITO

Según algunos documentos antiguos, Villena llegó a contar siglos atrás hasta con quince ermitas repartidas por el término municipal. De las mismas, cinco siguen en pie, aunque para la gran mayoría, parezca que solo sean tres, las más visibles: san Antón, san José y san Bartolomé. Las otras dos, prácticamente pasan desapercibidas. En especial la de santa Lucía, situada a la entrada de Villena desde Alicante y castigada con el ostracismo. La otra, san Benito, figura en la parte central de esta imagen de 1976, aunque su fachada de tonos claros la difumine hasta hacerla casi imperceptible. Hoy ocupada por las dependencias de la Policía Municipal, en nada tiene que ver su uso actual con las liturgias que se celebraron en ella durante muchos años. 
Francisco Javier Rodenas. Portada.info
Antes la ermita de San Benito, después Matadero, ahora Policía Local.Foto cedida por... Gaspar Tomás Mora "Gastomo"

28 abr 2026

1977 EL PASO A NIVEL DE LOS PIRATAS

Foto cedida por... Gaspar Tomás Mora "Gastomo"
Estamos ante una imagen cargada de detalles, ninguno de ellos superfluo, ninguno de ellos escaso en información. La foto, tomada en 1977, al otro lado del paso a nivel conocido popularmente como “de los Piratas”, dado que su guarida se encuentra en ese lugar, nos muestra muchos edificios que en la actualidad todavía se conservan. Uno, el de la citada sede social de la comparsa más numerosa de nuestra ciudad, en primer término, solo ha cambiado la casa de cuyo tejado parece salir la palmera. 
Más atrás, el que hace esquina en la confluencia entre Trinidad y Ferriz, o el edificio que está al lado, algo más alto, también se resisten al paso de los años.
Como notas curiosas cabe destacar el niño que cruza las vías montado a caballo y la caseta del tren, hoy desaparecida, donde se puede leer en letras grandes la palabra abstención. La democracia y, en consecuencia, las primeras elecciones que se celebrarían en junio de ese año, trajeron también la libertad de opinar y de expresarlo de cualquier manera.
Francisco Javier Rodenas. Portada.info
La caseta blanca le llamaban la "maquinilla" era el motor que filtraba el agua que luego se echaba a las máquinas de vapor.

11 mar 2026

1916 JOSÉ RÓDENAS EN MELILLA

Postal enviada por José Rodenas Estevan a su madre, Virtudes Estevan Valiente, mientras realizaba el servicio militar en Melilla. En el anverso se puede ver una panorámica de la Plaza de España de esta ciudad autónoma y en el reverso unas palabras dedicadas a su madre, fechadas el 29 de septiembre de 1916. El texto dice lo siguiente: «Madre esta fotografía representa una de las plazas más céntricas que tiene Melilla, que se titula la plaza de España; con el parque de recreo a la derecha y el desembarque de tropa a la izquierda, y arriba el fuerte de San Lorenzo, donde están los presos, incluso el XXX ese monte de alta dimensión y el Barranco del Lobo. Su hijo: José Ródenas». En la otra foto, se puede ver al propio José Rodenas Estevan con su uniforme delante de una tienda de campaña.
Plaza de España - Melilla
29 de septiembre de 1916
Cedido por... Francisco Javier Rodenas Micó 

8 feb 2026

1949 JOSÉ RODENAS. VÍCTIMA Y HÉROE

VÍCTIMA Y HÉROE 
A la memoria de mi abuelo, Jose Rodenas Esteban, triste protagonista de una historia que, a grandes rasgos, sucedió como aquí se relata. (Francisco Javier Rodenas Micó. Revista Villena 2008)
Los Rodenas eran una familia humilde de agricultores que habían heredado de sus ancestros unos terrenos pedregosos y resecos y las manos llenas de callos. Harto de dejarse lo días y la salud en aquellas desagradecidas tierras y ante la esperanza de poder ofrecer algo mejor a los suyos, Jose, el cabeza de familia, se dirigió a pedir trabajo a Juan García Hurtado, propietario de una de las bodegas más importantes de Villena y al que conocía por los años que llevaba vendiéndole la uva para el vino. Ante su insistencia y sabiéndole una persona honrada y trabajadora, el bodeguero le dio una oportunidad que Jose no desaprovechó.
Trabajador incansable, no le importaba dedicar las horas que fuesen necesarias en la bodega; para una persona acostumbrada a trabajar de sol a sol, el poder disponer del domingo para descansar era un lujo que no había conocido hasta ese momento; por ello, se sentía un ser privilegiado. Juan García se dio cuenta de la valía de su nuevo empleado y no tardó mucho tiempo en nombrarlo encargado de la bodega.
Y cuando el destino de la familia parecía tomar otro rumbo, sucedió un hecho que dio al traste con todo. Un viernes por la noche, mientras la casa ya permanecía envuelta en el silencio del sueño, alguien llamó a la puerta de los Rodenas, y lo hizo con golpes que denotaban urgencia y que anunciaban tragedia. Efectivamente, un incendio estaba devorando la fábrica de alcohol y Jose era una de las víctimas que se había logrado rescatar del interior.
Aquel viernes todo parecía tranquilo. La mayoría de los empleados ya se habían marchado y únicamente Jose, como encargado, y un fogonero, que se ocupaba de controlar la caldera de la zona donde se fabricaba el alcohol, permanecían todavía en el edificio. Afuera, la noche, era cerrada y serena. Jose podía comprobarlo desde el ventanuco que se abría en una de las paredes de la pequeña oficina en la que, llegada la hora del cierre, hacía los últimos números.
José Rodenas Esteban (1916)
Nada hacía presagiar que la tragedia, sigilosa y traicionera, comenzaba a tejer sus sombras alrededor de aquel lugar. Cuando Jose se encontraba agachado recogiendo unos papeles que se habían caído al suelo, el fogonero entró, a voz en grito.
—¡Una chispa! ¡Una chispa ha prendido y hay fuego por todas partes! —consiguió articular presa del miedo y con la respiración agitada por la carrera que se acababa de dar.
-Tranquilízate, Manolo —le dijo Jose intentando mostrar serenidad—. ¿Dónde dices que hay fuego?
-¡En la caldera, hay fuego por todas partes...! —volvió a repetir el fogonero.
—Ve a avisar a alguien. Mientras tanto, veré si puedo hacer algo por controlarlo.
Mientras Manolo iba en busca de ayuda, Jose cogió una manguera y se dirigió a la zona del incendio. Aunque trató de mantener la calma, lo cierto es que las llamas se habían apoderado ya de una parte importante del edificio. El plan estaba claro: mientras esperaba a que alguien llegara, intentaría mantener el fuego alejado del resto de la fábrica, eso sí, a cierta distancia. Y fue entonces cuando reparó en los bidones de alcohol. Las llamas se acercaban peligrosamente al lugar en que se encontraban almacenados.
Aquellos contenedores metálicos, con más de 70 litros de alcohol en su interior, sometidos a altas temperaturas, se convertirían en auténticas bombas que, teniendo en cuenta la gente que vivía en el barrio, podría suponer una matanza. La manguera no era suficiente y resultaba difícil aventurar cuando llegaría la ayuda. Jose pensó que debía actuar rápido.
Solo había una alternativa. Aunque peligrosa, parecía la única que podría resultar efectiva. En la terraza superior había unos tanques de agua con la capacidad suficiente como para extinguir el incendio. Ascendió entre el fuego y el humo por las escaleras de madera que daban acceso a la parte superior del edificio. Sirviéndose de una llave metálica, consiguió abrir los grifos y el agua comenzó a discurrir por el terrado y a caer por orificios y grietas.
Después, una vez abiertos los tanques, volvió sobre sus pasos. Al llegar a las escaleras, se dio cuenta de que por allí iba a ser imposible descender. La madera estaba siendo devorada por el fuego. lntentó buscar otra salida. Nada. A pesar de que el agua comenzaba a actuar, el pavimento de la terraza había alcanzado una gran temperatura y la suela de las alpargatas se estaba fundiendo por el calor.
Cuando notó cómo el dióxido de carbono comenzaba a saturarle la garganta y los pulmones, cuando comenzó a sentir como la piel crujía al sentir tan cerca la presencia del fuego, deseó que todo acabara lo más rápido posible. Pero, para desgracia suya, el destino aún le tenía reservada una lenta agonía, postrado durante meses en la cama de un hospital que se traduciría, más tarde, en una salud quebradiza que le acompañaría el resto de sus días.
Desesperado, sintiéndose como un animal enjaulado, se movía impulsivamente en todas direcciones y, al acercarse de nuevo a las llameantes escaleras, vio allí la única oportunidad que tenía. Entre estas y las correas de los tanques de agua, quedaba un pequeño hueco. La altura era considerable pero, dadas las circunstancias, ya no tenía nada que perder. Saltó, terminándose de abrasar por el camino y rompiéndose ambas piernas al caer. Antes de perder la consciencia, aún tuvo tiempo de ver cómo el agua comenzaba a ganarle la batalla al fuego.
La mañana en que volvió en sí, una luz cegadora se apoderó de sus ojos. Cuando consiguió acostumbrar su vista, lo que encontró ante sí fue el techo de un frío hospital. lntentó moverse, pero fue como si miles de alfileres se clavaran en su cuerpo. Apenas podía respirar y sentía náuseas. Y eso solo fue el principio. Durante los diez meses siguientes permaneció allí, postrado y con el cuerpo enteramente vendado, sufriendo un infierno de dolores que aumentaban conforme el tiempo iba pasando. Únicamente la visión de su esposa, Pascuala, y de sus hijos conseguía mitigar el intenso dolor.
Pasado el largo calvario en el hospital, Jose volvió con los suyos, pero ya nada fue lo mismo; la experiencia vivida dejó una imborrable huella en su salud de la que ya no se recuperaría del todo. No en vano, en su temprana muerte —apenas había cumplido los cincuenta—, tuvo mucho que ver la impronta que las heridas del incendio dejaron en su cuerpo.
En el mediodía del 30 de septiembre de 1949, su alma decidió dejar de luchar. Se fue, y lo hizo con la misma discreción con la que había vivido, con la misma con que había salvado a muchas personas de morir aquel viernes. En el mediodía del 30 de septiembre de 1949 murió la víctima, pero también el héroe del incendio de la bodega de Juan García Hurtado.
(Revista Villena 2008) Por Francisco Javier Rodenas

19 ene 2026

19.. PLAZA MAYOR DÍA DE MERCADO

Fotografía sin fechar... 1910-1920...
La Plaza Mayor fue, durante mucho tiempo, punto neurálgico de la ciudad en todos los ámbitos, político, social, pero también económico. En dicho espacio se celebraba el mercado de los jueves hasta que sus instalaciones quedaron obsoletas y se decidió construir un edificio que albergara los puestos en la vecina plaza del Rollo.
Hasta no hace tanto, todavía se conservaban los locales dispuestos para la venta de diferentes mercaderías, cerrados a cal y canto, como una alegoría triste de los buenos tiempos que siempre terminan por marcharse, para todo y para todos.
Francisco Javier Rodenas. En Portada.info (2022)

30 dic 2025

1967 EL PASEO CHAPÍ

Centro neurálgico de los ratos de asueto, El Paseo fue en otros tiempos conocido como el Raso de San Francisco, denominación adquirida por el convento  de la orden franciscana ubicado en la zona. Llegó después el teatro circo y la decisión de honrar la memoria de nuestro insigne paisano Ruperto Chapí, cuya estatura sedente, ayer de piedra y hoy de bronce, da la espalda al otro teatro, al nuevo, bautizado también con su nombre. Mucho ha cambiado el paisaje desde aquellos años sesenta. Primero, con la remodelación del 65. Más tarde y más reciente, la acometida ya entrado el siglo XXI. Lo único que une ahora aquellos días con los actuales es que consigue concentrar los momentos de ocio como lo hacía entonces.
Francisco Javier Rodenas

Según nos cuentan la fotografía es de Soli y se realizó en 1967, recién comenzadas las obras de remodelación del Paseo Ruperto Chapí.

6 dic 2025

1900 EL PASEO Y EL VINO

El Paseo Chapí inundado de "pipas", clara prueba de la importancia que tuvo esta actividad en su momento. Alrededor de 1900. Fecha sin confirmar.
El Martillo del Paseo, plagado de "pipas". 
I M P R E S I O N A N T E S  F O T O S

Fuente... Villena 1900 Museo Etnográfico Jerónimo Ferriz.
En un Paseo irreconocible posa un grupo de personas que se antojan más un puñado de forajidos, de esos que aparecían en las películas del oeste, que de gente de bien. Junto a ellos, ocupando la mayor parte de la imagen, las “pipas”, esas barricas de vino que formaron parte del paisaje villenense durante tanto tiempo.
Esta industria, arraigada en la ciudad desde tiempos medievales, y de cuyas bodegas se pudo presumir hasta bien entrado el siglo XX, fue perdiendo fuerza con el paso de los años y solo hoy honrosas y reputadas excepciones mantienen una tradición de la que, por desgracia, solo nos quedan los ecos.
Texto... Francisco Javier Rodenas para Portada.info

12 jul 2025

1963 "SALA DE FIESTAS MARRUECOS"

Sala de Fiestas "Marruecos" en plena corredera nº 11 donde estaban los talleres Hijos de Luciano Martínez, mas tarde Supermercado Valdés y actualmente Butano-Riesma Electrodomésticos. Fecha sin confirmar.

Foto cedida por... Jose Vicente Arnedo Lázaro.
Probablemente, si se les dijera las personas que posan para la ocasión en lo que entonces era la sala de fiestas de la comparsa de Marruecos los usos que habría de tener después el mismo espacio (supermercado de alimentación primero, establecimiento de venta de electrodomésticos y gas butano más tarde), se sorprenderían en mayor o menor medida. Pero, al fin y al cabo, de eso se encarga el tiempo, de transformar para bien o para mal.
Mientras tanto, no seremos nosotros los que nos sorprenderemos por la aclaración que reza en la pared junto al escenario: “Escalera para subir o bajar”. Pues eso, la persona que mira desde el entarimado debió de entender enseguida dichas instrucciones. Al menos, la de subir.
Francisco Javier Rodenas para Portada.info


25 jun 2025

2010 LA IMPORTANCIA DEL DETALLE

LA IMPORTANCIA DEL DETALLE - Publicado en Portada.info
Por… Francisco Javier Rodenas

En alguna ocasión nos hemos referido desde estas páginas a Villena Cuéntame, ese portal internáutico que se ha convertido, en apenas un par de años de andadura, en una referencia para muchos villeneros que ven en ese espacio una forma de viajar en el tiempo y volver sobre tiempos pretéritos que, en muchas ocasiones, quedaron hace mucho en el olvido.
Pero no solo del pasado nos habla Villena Cuéntame. Cualquier instante de nuestra historia, incluso el ocurrido anteayer tiene su lugar en esta página web. Allá donde se dé un acontecimiento importante de la ciudad, pode­mos encontrar a Santi, padre y alma de dicha página, dispuesto a inmortalizar el momento con su cámara. De su iniciativa surgió también el concurso Katakí la Bajoca de fotografía que, a imagen y semejanza del convocado por Portada.info y Toni Pardo, trata de buscar ese momento festero, único e irrepetible, para hacerlo imperecedero.
La fotografía tiene la facultad de mostrarnos los detalles, todos los detalles, hasta el más ínfimo y, a priori, insignificante. Porque todo es importante, todo es nuestra vida es impor­tante y, aunque nuestro ojo humano no sea capaz de quedarse con cada uno de los detalles que se dan a cada paso, gracias a la imagen congelada por la cámara, esos detalles que pasaron desapercibidos vuelven a nosotros. La fotografía nos muestra, con precisa exactitud, un instante de nuestra existencia, de nosotros mismos, de lo que somos hoy y de lo que fui­mos ayer.
"Confeti" Autor: Ángel Palmer Sánchez

"Fernandos" Autor: Fernando Ruescas Hernández
"El cielo te ilumina el camino" Autor: José López Muñoz
"El Rabal" Autor: Abel Francisco García Navarro
Son muchas las fotografías presentadas al concurso y cada cual tendrá su propia opinión sobre la mejor. Lo cierto es que, de entre las finalistas, no hay ninguna que carezca de su propio matiz, de su propio detalle. El confeti que, lanzado por la niña, queda eternamente suspendido mientras parece acariciar su ros­tro; el abuelo que sostiene a su nieto sobre los hombros mientras ambos observan las recorta­das siluetas de Virgen y romeros al trasluz de la puesta de sol; la vecina que, desde la venta­na, y escoba en mano, se apresta a levantar el cable para que la Mahoma pueda pasar por debajo... Todas y cada una de esas imágenes son únicas por la información que nos ofrecen. ¿Qué se puede decir de la foto ganadora? Es abrumadoramente sencilla y, al mismo tiempo, compleja. La expresión de la cara del niño berebere que, supuestamente, observa el desfi­le (quizá fuera otra la motivación que le impul­saba a mirar con tanto interés), la imperiosa necesidad infantil de saltarse el protocolo, las rizadas serpentinas caídas en la calzada a su lado, todos los detalles forman un conjunto gráfico, me atrevería a decir que casi literario, que, por fortuna y gracias al atento ojo y la habilidad del fotógrafo, quedará para siempre congelado.
1er premio... "Entre bastidores" 
Autor: Josefa Molina Torres
Publicado en el periódico Portada.info www.portada.info

23 may 2025

1979 AUTOVÍA GASOLINERAS RIESMA "GRUPO GLEM"

Habrá un día en que quizás se afirme; “Cuenta la la leyenda que, en ese lugar, el primer día de Pascuas, los villeneros se reunían para comerse la mona”. La de ir a Bulilla, es una tradición que prácticamente se ha perdido y en la que la llegada de la Autovía, tuvo mucho que ver, ya que partió el visitado paraje en dos.
En la imagen, se aprecia que dicha autovía era aún una carretera nacional, pero hay elementos que no han cambiado mucho desde entonces. En especial, el restaurante de Riesma. El resto, ya es historia. Las gasolineras han sufrido los cambios lógicos del paso del tiempo. Los campos de cultivo de la parte de abajo de la foto son historia e, incluso, el club de Forte, situado en la parte superior de la instantánea, hoy solo un amasijo de piedra y olvido, lucía todavía en todo su esplendor, ignorante del destino que le esperaba.
Por Francisco Javier Rodenas para Portada.info

22 may 2025

1991 LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ Y ALREDEDORES

La ermita de San Bartolomé es, de las cinco que todavía quedan en pie en Villena, la que más alejada se encuentra del núcleo urbano. Como la mayoría, ha tenido sus altibajos a lo largo de sus muchos años de existencia y hubo incluso momentos en que corrió el riesgo de desaparecer. Por fortuna, primero la familia de Miguel López Senabre y Patrocinio Pérez Marsá, sus descendientes y más tarde el gremio de carniceros se encargaron de que tal infortunio no se produjera y siga con nosotros.
En ese 1991 que no nos parece tan lejano pero que empieza a serlo, la fisonomía de los alrededores de la ermita era muy distinta a la actual y si hoy presumimos del paraje que la rodea es gracias a acciones como la que se realizó entonces, con esa repoblación de árboles que hoy permite, treinta y cuatro años después, que la vegetación sea uno de los activos más importantes de ese atractivo rincón presente en nuestro término municipal. 
Texto: Francisco Javier Rodenas Micó - Foto Pedro Hdez. Hdez.

9 may 2025

1960 CARRERA CICLISTA POR VILLENA

Fecha sin confirmar, principios de los 60... Se puede ver Casa Angelica con el surtidor de gasolina. Si tienes información... Cuéntame

Foto archivo VC
Como se suele decir, ha llovido mucho desde que se tomó la foto, pero hay costumbres que perduran al paso del tiempo. Entre ellas, la mirada curiosa de los ocasionales espectadores ante el paso del efímero grupo de ciclistas. Pero lo que también ha sabido resistirse al paso del tiempo, es la fachada del ya desaparecido establecimiento conocido como Casa Angelica.
No lo ha hecho, por el contrario y por lógica, el surtidor de gasolina que se encontraba justo delante. Eran otros tiempos y otra vida diferente a la actual, para bien o para mal.
Sin embargo, si tuviéramos que destacar un detalle de la instantánea, sería sin duda ese horizonte que se intuye en la parte superior de la imagen. La ciudad, que debería abrirse paso más allá de los Salesianos, todavía pertenecía entonces a los huertos que hoy ya solo son recuerdo.
Colaboración… Francisco Javier Rodenas. Portada.info

23 abr 2025

1973 LA OFICINA DE CORREOS

En primer lugar la casa de Juan Candel, actual peluquería de Pablo Domene, y a la derecha la casa de la Oficina de Correos, un inmueble en mal estado donde los trabajadores no tenían condiciones para realizar dignamente su trabajo y sus necesidades según nos cuentan, años después se construyó un nuevo edificio actualmente abandonado en la calle Trinidad. 
También observamos las jardineras que había en aquellos años por toda la arteria principal de Villena. Y el edificio de la casa de Chimo Pérez, actual Banco Sabadell-CAM en construcción.
Foto cedida por… Juan María Milán Orgilés 
Hay elementos en esta foto que, a priori, podrían pasar desapercibidos. Si bien es cierto que los grandes protagonistas son los tres edificios del fondo (la casa de Candel, la vieja casa donde estaba Correos antes de su traslado a la calle Trinidad y el actual edificio que alberga en sus bajos el Banco Sabadell), hay otros tres detalles en los que me gustaría fijarme. Por un lado, las jardineras junto a la acera, también al fondo (no sé si en la actualidad serían respetadas). Por otro, los adoquines que se quieren intuir en la calzada y que hace mucho que pasaron a la historia. Por último, el Renault 12 blanco que circula en dirección a la Corredera, en los tiempos en los que esa vía era de doble sentido.
Francisco Javier Rodenas Micó. Portada.info

31 mar 2025

1930 BODEGAS "AMORÓS"

Fecha sin confirmar... Finales de los 30.
Antes de que el calzado irrumpiera con fuerza en el tejido económico de Villena, incluso mucho después de que lo hiciera, las bodegas eran un ente sustancial a la ciudad. Las había por doquier, en especial en la zona próxima a la estación. Pero de todas ellas, probablemente la más importante fuera la de Amorós. Tal fue así, que incluso una vía de tren entraba dentro de la misma para que los vagones pudieran cargar o descargar su contenido.
En tiempos en que el calzado se encuentra bajo mínimos y la agricultura se ha dejado más de lado de lo que aconseja la lógica, es importante recordar que todavía hoy hay personas en nuestro término municipal que se dedican al noble arte de la fabricación del vino.
Por… Francisco Javier Rodenas – Portada.info

25 feb 2025

1963 LA CALLE ANCHA Y LA TORRE DE SANTIAGO

Años 60
  
El edificio de Ferretería Ferrer en construcción
Foto cedida por... Masiano "Pirata"
Nueva York cuenta con Times Square, Londres con Picaddilly Circus, Madrid con el Capitol en Callao y Villena con el que se encuentra en la confluencia de la avenida de la Constitución con la calle Blasco. Edificios emblemáticos por su ubicación y por sus singulares características urbanísticas.
Si ya lo decía la canción apócrifa del pasodoble “La Entrada” de Quintín Esquembre, no se puede negar que Villena ya no es Villena, sino un pequeño Madrid. Y es que, el que no presume es porque no quiere.
Francisco Javier Rodenas Micó. Portada.info.

27 ene 2025

1974 PRIMERA SUELTA DE VAQUILLAS LAS VIRTUDES

Las Virtudes, primer año que se soltaron las vaquillas, en la foto vemos a Bernardo Conca que tuvo que correr para librarse de la vaquilla. 25 de diciembre de 1974
Pepe "Fraile", Juan "Candileja", Manolín (bar Las Virtudes), agachados... Bernardo Conca, Gil (patatas), sigue... Paco Gandía, Paco Ribera (el albañil), Paco "el Fraile", Pepe Coloma y Pepe "El Amigo".
Las Virtudes, primer año que se soltaron las vaquillas, en la foto vemos a Bernardo Conca que tuvo que correr para librarse de la vaquilla. 25 de diciembre de 1974
Fotos cedida por... Pedro Conca (Bodegas Conca)
Las personas necesitamos muy poco para andarnos de celebración. Cualquier pretexto es bueno para reunirse y, en alegre camaradería, dejarse llevar por la alegría que, al tiempo, sirve para romper con la rutina del día a día. Durante algunos años, se vino celebrando en las Virtudes la conocida como “suelta de la vaquilla”, donde un número importante de villenenses se congregaban para presenciar un evento en el que, los más atrevidos, hacían sus pinitos toreros. Y lo que nunca faltaba, era la aludida celebración en buena compañía, tal y como nos demuestra la imagen.
Francisco Javier Rodenas. Portada.info.

22 ene 2025

1948 PUERTA PRINCIPAL PLAZA DE TOROS

 detalles...
Dejando a un lado amores y odios, obviando el destino principal para el que fue construida, la plaza de toros de Villena simboliza la unión. Una suerte de Fuenteovejuna en la que, según dicen las crónicas, todos los villenenses, en los albores del siglo veinte, decidieron ponerse de acuerdo para, por suscripción popular, hacer que fuera una realidad. Ciertas o no dichas crónicas, debiera servir como ejemplo para otros asuntos de mayor envergadura en los que somos incapaces de ponernos de acuerdo.
Francisco Javier Rodenas 2022 Portada.info

18 nov 2024

1998 INSTITUTO HERMANOS AMORÓS VISTA AÉREA

Entre el instituto Hermanos Amorós, las Carmelitas y el Grec, quedó hace tiempo estrangulado, con la inestimable colaboración de las vías del ferrocarril, un terreno lo suficientemente amplio como para que se pudiera desarrollar en él algún tipo de proyecto. De vez en cuando, algunas ideas surgen al respecto, pero suelen quedar en nada.
Esta foto aérea, tomada en 1998, es decir, hace más de veinticinco años, nos muestra, por otro lado, un paraje que ha sufrido los cambios propios del paso del tiempo. Todo lo que se sitúa arriba a la izquierda de la imagen, ha sido urbanizado e, incluso, un nuevo centro educativo, el IES Las Fuentes, se unió al conglomerado escolar presente en la zona. De lo que había, todavía se distingue el camino alternativo que nacía donde desemboca la rambla y el cañaveral que flanqueaba su paso.
Fotos cedidas por... José Luís García Mataix
Texto… Francisco Javier Rodenas Micó. Portada.info

9 nov 2024

JOAQUÍN "EL PRACTICANTE"... UN GRAN ARTISTA

JOAQUÍN "EL PRACTICANTE"
(Joaquín Sánchez Pardo 1925-2013)
Desde la admiración, que siempre he sentido, hacia él y tratando, en todo momento, de que mis lazos familiares no me lleven a una alabanza excesiva voy a tratar de hacer una semblanza de un personaje querido, estimado y, me atrevo a decir que admirado, en el ámbito humano, profesional y artístico.
Era de ligero andar y amplia sonrisa. Complaciente, locuaz, de verbo fácil. Era un llano vecino que a todos saludaba, en su diario deambular. Era, conocido por niños y mayores, y casi todos le decían “Joaquín el practicante”.
Hoy voy a hablar de Joaquín Sanchez Pardo, del dibujante, del artista, de aquel que plumin de tinta china en mano era capaz de retratar a la más bella mujer, de villenera ataviada, o diseñar el traje festero más asombroso que imaginarse pueda.
Joaquín, fue un dibujante de una imaginación ilimitada, que sin embargo circunscribió su trabajo a un ámbito de límites muy cortos por atender más a sus necesidades familiares que a las artísticas.
En su juventud dibujó tebeos de aventuras, que se editan en Villena y que por aquellas fechas obtuvieron gran éxito. Participó en concursos de carteles. Pero donde realizó verdaderas obras de arte fue en regalos pictóricos para Virtudes, su esposa.
La fiesta de Moros y cristianos pronto lo cautivó y fue en esta faceta pictórica, donde la imaginación se desbordó a raudales con diseños de trajes para escuadras especiales que fueron, y serán, admiración de propios y extraños.
Este involucrarse en la Fiesta hizo que fuera galardonado con el premio “El Tito” que concede la Comparsa de Moros Viejos. Y muchas otras comparsas lo tienen como socio de honor por las colaboraciones que con ellos ha realizado.
Sería interminable relatar mínimamente su trabajo como dibujante, solamente diré que con su pérdida reciente el día 18 de septiembre de 2013 Villena ha perdido un gran artista. Adiós y hasta siempre primo.
Ernesto Pardo Pastor
*
JOAQUÍN, EL PRACTICANTE
Su muerte me pilló por sorpresa. No porque ignorara que estuviera enfermo. Sabía que su estado de salud había empeorado de manera considerable en los últimos tiempos. Sino porque su pérdida pasó apenas de puntillas, con tal discreción que, imagino, que conocer la noticia, días después de que ya estuviera enterrado, no sería un asunto exclusivo para mí.
Los recuerdos que de él guardo saltan, impredecibles, a un lado y otro de mi biografía. Es cierto que nunca tuve una estrecha relación con él y, sin embargo, algunos de esos recuerdos lo tienen a él como protagonista. Los primeros quizás más desagradables; los últimos inevitablemente entrañables.
Era apenas un niño cuando oí por primera vez su nombre, ineludiblemente unido a su profesión que, a modo de remoquete, se pronunciaba todo en uno. Joaquín el practicante. Así lo conocían. Así lo hemos conocido varias generaciones de villenenses. Por eso digo que mis primeros recuerdos no son agradables. Porque lo tienen a él como ese torturador de niños que se dedicaba a infringir dolor en los culos infantiles en sus habituales visitas a domicilio.
Los años, el paso del tiempo, lo apartó de mi memoria hasta que, ya adolescente, diseñó el bordado de mi primer chaleco de Moro Viejo. Se trataba de un medallón en el que encajaba a la perfección el rostro de perfil de un moro y una mora que se miraban a los ojos. El dibujo tenía sus filigranas también, pero lo que siempre admiré de él, fue cómo Joaquín había conseguido dar vida a esos ojos, cómo había sido capaz de dotar de expresión una mirada en la que se podía leer perfectamente el amor frente a frente. Fue en esa época cuando supe de su talento artístico; cuando descubrí en él una faceta nueva, muy lejos de la del torturador de infantes.
De varios años después, conservo una agradable tarde de abril en su casa. Había ido a pedirle información sobre una foto de grupo de la comparsa en la que aparecía su mujer y su suegro. Durante las más de dos horas en que pude disfrutar de su compañía, fue yendo de un lado a otro, hablándome de asuntos muchas veces inconexos, describiéndome situaciones y personas ya borrosas en el tiempo que, sin embargo, supo evocar con un énfasis, con un entusiasmo que me llamó poderosamente la atención.
De aquella entrevista, salí sintiendo que acababa de conocer a un personaje de impresionante talla humana y, por un instante, me reencontré con el niño que temblaba al verlo entrar, el gesto serio e impenetrable, en el dormitorio. Solo que aquel respeto infantil se había transformado en una profunda e inquebrantable admiración.
Francisco Javier Rodenas (publicado en Portada.info)
***
A la memoria de JOAQUÍN SÁNCHEZ PARDO
Joaquín el practicante fue una persona muy querida en Villena. Fue socio protector de dos comparsas: Moros Viejos y Realistas. Desde pequeño demostró una gran habilidad con la plumilla y el dibujo fue su hobby a lo largo de toda su vida.
Realizó infinidad de dibujos de comparsas, bocetos de escuadras especiales, multitud de chalecos, faldas de villenera, anagramas, etc... y participó en muchísimos jurados locales relacionados con concursos de pintura, como carteles de fiestas de moros y cristianos y portadas de revistas.
Seguidamente figura una pequeña muestra de su extensa obra y hemos querido destacar el mural que en 1993 la escuadra de Filibusteros regaló al santuario. El diseño fue obra de Joaquín, los textos de Alfredo Rojas y los azulejos se realizaron en Cerámica Maestre de Biar.
Hemos considerado muy oportuno reflejar la crónica que la comparsa de Moros Viejos le dedicó con motivo de la concesión que le otorgaron del Premio "El Tito" en el año 1984.
Finalizamos con el recuerdo del "Encuentro de alumnos de la Academia de Las Virtudes", que tuvo lugar en junio del año 2002.
Joaquín Sánchez Pardo figura en primera fila, el cuarto contando desde la izquierda junto al Rvdo. Don Antonio Vivó Andújar.
Joaquín Sánchez Huesca
Fotografías... Paco Domene Milán
Desde Villena Cuéntame y con estas colaboraciones queremos dejar este pequeño homenaje para la historia a un amigo de muchos muchos villeneros... Joaquín, el practicante.
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